Nicaragua
Correspondencia de prensa
1. Con toda seguridad,
los representantes del gran capital en la Alianza Cívica no saben peinar
olas marinas y deslizarse sobre ellas hasta llegar a la playa.
2.
Surfear es un deporte arriesgado y demandante para los que se atreven a
practicarlo. Ir sobre la cresta de un cúmulo de agua embravecida y
ocultarse en el túnel que va formando la caída, requiere valor y
destreza.
3. Hay, sin embargo, otra forma de surfear: una que se
refiere a navegar, con firmeza y estilo, sobre los fenómenos
sociopolíticos que afectan el presente. Es necesario saber montarse y
conducir los cambios políticos generados por iniciativa propia. El
meollo de la aventura es mantenerse a flote, llevar el control del
proceso y tener bien vista la estrategia.
4. Bien puede decirse
que, hasta el momento, los representantes del gran capital no se han
podido situar en la cresta de un oleaje social que no se detiene ni
tiene quietismos, para azuzar el presente y complicar la movida política
del régimen.
5. Siempre hay poderes fácticos empeñados en
llamar a la quietud, hacer de cada tropiezo o desliz del régimen un
recuento de daños futuros, y en alertar sobre una posible caída abrupta
del régimen.
6. El movimiento social los ha orillado, por eso se
contentan con actuar tras bambalinas, observar desde lejos y a prudente
resguardo. Frente las imponentes marejadas sociales, no muestran
voluntad de participar en que se logre una salida inmediata de la
dictadura.
7. El ciclo político de los representantes del gran
capital en la Alianza Cívica se ha acabado. Incluso si pudieran
extenderlo con alguna candidatura política, no serían los representantes
idóneos de los movimientos sociales.
8. Al final, su liderazgo
no ha resultado suficiente para traducirlo en una estructura de poder
colectivo que haya transformado la forma de representar al conjunto de
los movimientos sociales.
9. Quedaron atrapados en un liderazgo
muy personalizado, deslustrado, insignificante y cerrado, lo que nos
demuestra que fueron carreras políticas que no estaban hechas para
durar, poco aptos para subsistir a la altura de las demandas de la
coyuntura política del momento.
10. Al gran capital se les
olvida que la regla de oro de la democracia es la transparencia. A nadie
se le escapa que ha ido tomando fuerza la herencia política de los
poderes fácticos dominantes, representada en la cultura política
tradicional que lleva bien insertados, prejuicios, miedos, prevenciones,
suspicacias y desconfianzas.
11. En estos meses transcurridos
se ha visto que el régimen Ortega-Murillo, lejos de amilanarse, se ha
trepado hasta la cúspide de la represión. Y ahí ha permanecido. No
desiste de seguir la tarea de destruir lo que sea necesario para su
propio beneficio: permanecer en el poder.
12. No sólo ha
aceptado las consecuencias del pasado, sino que, a cada paso, introduce
las modificaciones que juzga indispensables para permanecer en el poder.
No ha sido una empresa fácil ni tranquila, menos aún aceptada por la
comunidad internacional ni por la población en general.
13.
Ortega es un experimentado apostador por la aventura, por transitar
senderos inusuales y no previstos. Quiere acertar en escoger conductos
eficaces que favorezcan al círculo íntimo del poder autoritario.
14. El gran capital, por su cuenta, no ha dejado de moverse en defensa
de sus intereses, muchos de ellos subterráneos. El gran capital no ha
renunciado a sus privilegios. Los promueve y defiende con ahínco y hasta
con astucia.
15. El juego político le está quedando grande a
algunos miembros de la Alianza Cívica que no estaban preparados para una
etapa de lucha en la que se requiere un conocimiento estratégico, de
diplomacia y de calidad política superior.
16. Ni un paso atrás,
nada de titubeos o medias tintas. Una cosa es actuar con prudencia,
evitar la confrontación y garantizar el éxito de las negociaciones y
otra es, la indefinición y el coqueteo con los representantes de la
dictadura.
17. La negación de Ortega-Murillo de cumplir con los
acuerdos firmados está dentro de la lógica de conducir los conflictos a
un punto álgido, para luego negociar desde posiciones más ventajosas.
18. En los últimos meses el régimen ha mantenido la represión y la
militarización de las ciudades y el campo; por ejemplo, Nueva Guinea,
León, Jinotega, Masaya, Ocotal, Matagalpa y La Fonseca.
19. El
mantener la represión indiscriminada, sin avanzar en el cumplimiento de
los acuerdos, sólo contribuirá a la implementación de un escalamiento de
la presión internacional: la política del garrote, con mayores
sanciones de consecuencias negativas para el régimen.
20. Sin
embargo, el mensaje del embajador norteamericano, Kevin Sullivan, es
comunicar a Ortega-Murillo que todavía hay tiempo para fabricar una
salida al suave, la política de la zanahoria. Salida que tiene que
contemplar elecciones adelantadas y que sea una solución ganar-ganar.
21. Por ejemplo, al adelantar las elecciones para marzo 2021, ganarían
los representantes del gran capital en la Alianza Cívica y ganaría
Ortega-Murillo porque las elecciones serían en el 2021.
22.
Ellos nunca han dicho que las elecciones serían en noviembre de 2021,
solamente han dicho que las elecciones serían en 2021. Ambos actores
salen ganando y nadie pierde la cara.
23. El embajador Sullivan
se ha abstenido de referirse a un posible desarrollo de una salida con
acción militar, solución “a la Noriega” en Panamá 1989. Por eso, los
Ortega-Murillo deben de tener en cuenta las consecuencias “negativas”
mencionadas por el embajador. Las sanciones de Canadá, implican un paso
más de las consecuencias “negativas”.
24. La resolución de la
OEA del 28 de junio 2019, al darle 75 días a Ortega-Murillo para que
desmonte la lógica represiva, les está indicando que todavía hay tiempo
para encontrar una salida al suave. Las declaraciones de los embajadores
de Alemania y Francia, en Nicaragua, apuntan en la dirección favorable
al “aterrizaje al suave”.
25. En esta coyuntura política los
ciudadanos autoconvocados no debemos preguntarnos lo que la Alianza
Cívica pueden hacer, sino lo que nosotros podemos hacer para acelerar la
caída de la dictadura.
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