Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.

domingo, 5 de julio de 2020

Nueva gripe porcina: otra pandemia en ciernes



Un estudio publicado esta semana alerta que una nueva cepa de gripe porcina (G4 EA H1N1) ha mutado para infectar a humanos y se está expandiendo en varias provincias de China. Más de 300 trabajadores de instalaciones de cría industrial de cerdos dieron positivo a esa cepa. Los autores advierten que podría aumentar su capacidad de trasmisión para convertirse en epidemia o pandemia, tal como sucedió con la gripe porcina en México en 2009.
El 29 de junio un grupo de investigadores liderados por el científico Liu Jinhua, de la Universidad de Agricultura de China, publicó los resultados de sus estudios sobre patógenos en cerdos en ese país en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences, de Estados Unidos. (https://tinyurl.com/ycjqqv59). Se basan en 30 mil muestras tomadas entre 2011 y 2018 en cerdos de 10 provincias chinas. Identificaron 179 virus diferentes de gripe porcina. Uno les preocupó especialmente, el denominado G4. Es una combinación de tres linajes, entre ellos la cepa H1N1 que mutó de cerdos a humanos y originó la pandemia de 2009. En pruebas con hurones, que muestran síntomas de gripe similares a los de los humanos, concluyeron que esa cepa es altamente infecciosa y causa síntomas graves en animales, por lo que la consideran de alto riesgo.
En los últimos tres años del estudio tomaron también muestras de trabajadores de 15 granjas industriales y poblaciones vecinas: 10.4 por ciento de los trabajadores y 4.4 por ciento de otras personas mostraron tener anticuerpos contra G4 EA H1N1, indicador de que habían sido infectados. La incidencia entre personas de 18 a 35 años fue de 20.5 por ciento.
Aunque variantes de H1N1 han circulado por años en varios continentes, la presencia de enfermedad causada por el virus G4 en cerdos en China aumentó notablemente desde 2014. Se estima que la cepa ya está en la mayoría de las grandes instalaciones de cría de cerdos, lo cual acelera la posibilidad de nuevas mutaciones para infectar a humanos.
Ian H. Brown, jefe del Departamento de Virología de la Agencia de Salud Animal y Vegetal de Gran Bretaña, uno de los científicos que revisó el artículo, afirmó: Puede ser que con un mayor cambio en el virus éste se vuelva más agresivo en las personas, tal como ha hecho el SARS-Cov-2, causante del Covid-19. Los científicos saben que esta cepa se replica con facilidad en las vías respiratorias humanas, y aunque aparentemente aún no causa enfermedad grave en humanos esto podría cambiar sin previo aviso, ya que los virus G4 tienen todas las características esenciales para convertirse en candidato a virus pandémico (https://tinyurl.com/y7mbjxw5).
Como expliqué en artículos anteriores, el sistema agropecuario industrial tiene un rol fundamental en las pandemias, incluso la que estamos sufriendo actualmente, por las condiciones de cría industrial de  ganado. Son millones de animales hacinados, genéticamente uniformes, con sistemas inmunológicos muy debilitados (https://tinyurl.com/ycfcksva).
Ahora sale a la luz el escenario de pesadilla: una nueva pandemia de gripe porcina se podría traslapar con la actual de Covid 19, porque no se ha hecho nada para cambiar el sistema de cría animal y el sistema agrícola industrial que lo sostiene, con extensos monocultivos, principalmente de transgénicos, cuya expansión es la principal causa de deforestación y destrucción de hábitats naturales. Al contrario, las empresas de agronegocios y cría animal han tenido abultadas ganancias y hasta subsidios gubernamentales en varios países en este periodo.
Al mismo tiempo, está en curso otra grave enfermedad en cerdos: la peste porcina africana (PPA), que ha diezmado la población de cerdos en China y Europa. Aunque este virus aún no ha mutado para contagiar humanos, muestra las enfermizas condiciones de la cría industrial. China es el mayor criador industrial de cerdos del mundo, y debido a la PPA ha perdido cerca de la mitad de su plantel de cerdos.
Paradójicamente, esto, aunque afectó al principio a WH Group, empresa china que es la mayor porcícola del mundo (dueña de la empresa Smithfield), la escasez aumentó significativamente los precios y WH terminó haciendo más ganancias, con la venta de sus cerdos y la importación de éstos desde Brasil, en un acuerdo con la principal criadora de ganado a escala global, la empresa JBS, de origen brasileño. (Grain, https://tinyurl.com/y9f98atd)
Las ganancias de estas empresas carnívoras son tan grandes, debido a que externalizan todos los costos de las enfermedades que provocan en humanos, animales y ambiente, que aún en medio de la peste y la pandemia actual siguen haciendo grandes negocios. En vista de lo que pasa con la PPA, WH Group hizo este año varios acuerdos para trasladar gran parte de la cría de cerdos a Argentina, con una inversión de 27 mil millones de dólares hasta 2028. Argentina pasaría de criar anualmente 6 millones a 100 millones de cerdos, en 5-8 años. WH eligió Argentina por sus condiciones climáticas y por la cercanía de millones de hectáreas de soya y maíz transgénico, base de la alimentación de ganado industrial (https://tinyurl.com/yaefy3mv).
En lugar de aumentarlo, urge desmantelar todo el sistema agrícola y pecuario industrial, máquina letal de producción de enfermedades para la gente, animales y ambiente.
Investigadora del Grupo ETC

¿Por qué América Latina es el epicentro de la pandemia?



Entre los países con mayor cantidad de infectados por el Covid-19, hay cuatro latinoamericanos: Brasil (segundo), Perú (séptimo), Chile (octavo) y México (décimo). Chile tiene el triste récord de contagiados por habitante (15 mil cada millón), seguido por Perú (8 mil 500), muy por encima de Estados Unidos, España e Italia.
México es una de las naciones del mundo que menos exámenes hacen por habitante (apenas 4 mil 300), siendo el más rezagado de la región con mayor población. Chile hace 15 veces más tests por habitante y Bolivia 20 veces más.
En la semana que finalizó el 28 de junio, los cuatro primeros países del mundo en fallecidos por millón de habitantes son latinoamericanos: Chile con 48, México con 31, Perú con 28 y Brasil con 26 (https://bit.ly/3dSSnWg). En Bolivia y Colombia la tasa de contagiados crece de forma permanente.
A medida que se conocen nuevos datos, la indignación crece. En Sao Paulo, la diferencia en el porcentaje de muertos por el Covid-19 entre los barrios ricos y los pobres es alarmante. En Bela Vista, región central, mueren 20 personas por cada 100 mil habitantes; en Brás, barrio pobre del centro, fallecen 87 por cada 100 mil habitantes (https://bit.ly/2VyBFoK).
Encuentro tres razones básicas para comprender por qué América Latina es hoy el centro global de la pandemia, situación que está lejos de disminuir.
La primera es la desigualdad, que carga en sus ancas, como compañeras de viaje, la corrupción, el desmantelamiento de los servicios sanitarios y la pobreza estructural de la mitad de la población.
Mientras la OMS recomienda ocho camas de hospital por cada mil habitantes (en Brasil es de 2.2), en algunos municipios de la Baixada Fluminense (estado de Río de Janeiro), como Seropédica e Itaguaí, hay apenas 0.3 a 0.8 camas por cada mil habitantes (https://bit.ly/2V8XITa).
En Perú, 70 por ciento de la población trabaja en el sector informal. Algunos mercados, como La Victoria, en Lima, presentaban en mayo 86 por ciento contagiados (https://bit.ly/3ggo3q7).
En Chile, donde los de arriba violan la cuarentena como y cuando quieren, incluyendo al presidente, en los barrios altos, como Las Condes y Providencia, 90 por ciento de los hogares tiene acceso a Internet. En Cerro Navia, La Pintana y Lo Espejo no alcanza ni a 30 por ciento, afectando las posibilidades de educación a distancia.
Un excelente artículo en El Desconcierto, titulado No conocen su país, destaca que 75 por cien-to de los ingresos de los chilenos se destina a pagar deudas y que 82 por ciento de los mayores de 18 años es deudor moroso (https://bit.ly/3eCWGpw). Dos millones de personas tienen serios problemas para acceder al agua potable y en muchos hogares conviven cuatro generaciones bajo un mismo techo.
El segundo problema es la violencia, que ha desestructurado nuestras sociedades y convertido a los estados-nación en espectadores cómplices del neoliberalismo. El monopolio de la violencia legítima, que se atribuye a los estados, es una broma macabra, cuando ya no hay diferencias entre mafias y estados.
Cada masacre es testigo de la complicidad de los cuerpos armados, como acaba de suceder en San Mateo del Mar y en cada una de las matanzas que se suceden, cada semana, contra poblaciones originarias y negras de nuestro continente.
Aunque algunos se hagan los distraídos, sabemos que la violencia forma parte de la acumulación por despojo/cuarta guerra mundial, que es la seña de identidad del capitalismo en este periodo de turbulencias y tormentas. Dicho de otro modo: la violencia es sistémica, para acumular riquezas y contener a los pueblos. No es una desviación del sistema, es su núcleo duro, lo que le permite existir.
La tercera causa se deriva de las anteriores: gobiernos erráticos, incapaces no sólo de contener la pandemia –algo que podría entenderse dadas las tremendas condiciones estructurales que heredaron– sino de aceptar sus fracasos, con un mínimo de humildad. Hay gobernantes que mueven la aguja del pico de la pandemia cuando las cuentas no les cuadran. No sólo en México.
La pandemia muestra tanto la crisis de la gobernabilidad, como las consecuencias de tres décadas de neoliberalismo sobre las instituciones y contra los pueblos. Los gobiernos no gobiernan, apenas acompañan servilmente los proyectos del capital y del imperio de Trump.
Como a esta pandemia sucederán otras, algunas ya anunciadas (como una peste porcina en ciernes) y otras inevitables (como las ambientales que presagian los incendios forestales, las plagas de langosta y la sucesión de sequías e inundaciones), es tiempo de reflexionar y tomar precauciones.
¿Quién va a defender a los pueblos cuando los gobiernos decretan el encierro masivo, mientras el extractivismo (minería, monocultivos y grandes obras) sigue destruyendo y asesinando? O nos organizamos o estaremos condenados a ser hojas en la tormenta sistémica.

Minería: opulencia y miseria

Editorial La Jornada 
Al menos 162 mineros murieron sepultados por un torrente de barro a causa de las fuertes lluvias en el norte de Myanmar. El número total de fallecidos se desconoce, pues en la inundación de la mina de jade a cielo abierto en la que trabajaban sólo fue posible rescatar los cuerpos que salieron a flote. El accidente cobró notoriedad internacional por la gran cantidad de víctimas, pero dista de ser un evento excepcional en la minería del jade en la zona de Hpakant: apenas el año pasado, 50 personas murieron en un alud de tierra, y durante 2015 más de 100 perdieron la vida en incidentes de este tipo.
El denominador común entre los trabajadores que extraen esta piedra semipreciosa es ser migrantes de comunidades étnicas marginadas, quienes reciben pagas miserables por ejercer su labor en condiciones de semiclandestinidad. La situación de vulnerabilidad delos trabajadores queda ilustrada por el hecho de que se vieron obligados a continuar sus la-bores, pese a las advertencias de las autorida-des locales con respecto a las lluvias. Esta pre-cariedad contrasta con las fabulosas ganancias que se embolsan quienes controlan el negocio de miles de millones de dólares del tráfico de jade.
Como se ha dado cuenta en este espacio, lo dicho sobre la minería en la nación del sudeste asiático se replica en todas las latitudes donde tiene lugar esta actividad extractiva, y de manera notoria en México. En efecto, históricamente la minería se ha caracterizado por ser un negocio en el que los extremos de la miseria, la explotación y el sufrimiento humano producen cantidades desmesuradas de riqueza a las personas o corporaciones que ejercen el usufructo sobre los minerales arrancados del suelo.
Desde las minas de cobre en Chile o en Cananea, Sonora; las de plata y estaño en Bolivia; las de diamantes en la República Democrática del Congo, hasta las de simple carbón en Pasta de Conchos, Coahuila, la desmedida sed de ganancias de las compañías mineras devasta el medio ambiente y, en razón de una negligencia criminal de los más elementales requisitos de seguridad, genera recurrentes tragedias humanas de las que Myanmar es el ejemplo más actual.
Lo anterior no pretende cuestionar la importancia de la minería para el desarrollo de las actividades humanas, pues resulta evidente que la vida contemporánea sería inimaginable sin los insumos provistos por la extracción y transformación de minerales. Pero debe remarcarse la urgencia de que este negocio sea objeto de una estricta regulación tanto a nivel de las prácticas aceptadas por la comunidad internacional como en las respectivas legislaciones nacionales. Una de las tareas primordiales de ese esfuerzo regulatorio debe ser sin duda la abolición efectiva del trabajo infantil, al cual se recurre bajo la racionalidad perversa de que los niños pueden circular con mayor facilidad por los estrechos socavones de los tiros mineros, además de que están dispuestos a realizar trabajos extenuantes por una paga menor que los adultos.
En suma, si la minería es una industria imprescindible, es imperativo encontrar un modelo sustentable, que minimice hasta donde sea posible los impactos sociales y los daños ambientales, al mismo tiempo que garantice la seguridad y una justa retribución a los trabajadores.

sábado, 4 de julio de 2020

Los pueblos indígenas no queremos volver a la normalidad


Fuentes: Rebelión

Aunque nadie sabe cuándo será el pico planetario más alto de los contagios de COVI19, al momento, más de 10 millones de personas están contagiados con dicho virus, y cerca de medio millón de personas perdieron la vida.
La comunidad internacional, muy a pesar de la globalización moderna, fue incapaz de activar una estrategia global para afrontar la pandemia globalizada por la interconexión mundial. Gobiernos de cada país, hacen lo que pueden o lo que quieren… buscando salvaguardar los intereses de las élites globales y locales.
Al momento, el epicentro de la pandemia es el Continente de Abya Yala. En especial, los países más poblados…. El virus viaja de las ciudades principales hacia las zonas del área rural. No discrimina biológicamente, todo ser humano es o puede ser víctima en potencia. La diferencia es a nivel social. Sufren y padecen más los sectores empobrecidos y excluidos por el sistema. COVID19 socialmente es discriminatorio.
Así como no existió estrategias coordinadas de contención a nivel internacional, tampoco existen estrategias coordinadas para la “desescalada” planetaria.
Después de estar “encerrados” ya más de 100 días, suenan voces por todas partes, exigiendo volver a la normalidad. Incluso algunos “representantes” de movimientos indígenas exigen a los gobiernos levantar las medidas de restricción y “volver a la normalidad” para ejercer los derechos restringidos en tiempos de pandemia.
¿Por qué los pueblos indígenas no deberíamos pedir volver a la normalidad?
Los pueblos indígenas, y todos los sectores subalternos o explotados por el sistema hegemónico neoliberal, lo que menos debemos pedir es “volver  a la normalidad”.
En la normalidad “añorada” lo normal para los pueblos indígenas fue subsistir sin derechos cargando a cuestas obligaciones. Lo normal en la “deseada” normalidad fue y es discriminación sistemática, no sólo por cuestiones raciales. Lo normal fue y es negación constante de derechos.
Lo normal en la normalidad era y es reprimir y asesinar a cuantos defienden derechos. Lo normal en la normalidad fue y es que los machos maltraten y asesinen impunes a las mujeres por ser mujeres. Lo normal en la normalidad fue y es saquear territorios… entregar los bienes comunes a los privados… Ésta es parte de la gráfica de la normalidad del sistema mundo en el que subsistíamos  y subsistimos.
En la “reclamada” normalidad lo normal fue y es la corrupción pública. Es normal que los gobiernos corruptos hipotequen a nuestros hijos con deudas externas impagables… Es normal que destruyamos a nuestra Madre Tierra persiguiendo satisfacer nuestros deseos activados maliciosamente por el mercado.
Por estas y otras razones nos resistimos volver a la normalidad anterior a la pandemia. Las condiciones de encierro o auto encierro en el que subsistimos como familias, comunidades o pueblos, en estos tiempos de pandemia, son difíciles de sobrellevar. Sobre todo cuando hay hambre. Pero, también son tiempos fecundos que nos deben afianzar en nuestro compromiso con nuestras propuestas de la “nueva normalidad” post pandemia que propugnamos.
Una nueva normalidad con una humanidad reconciliada con la Madre Tierra. Una nueva normalidad donde el humano encuentre su plenitud y felicidad en la felicidad del resto de los miembros de la comunidad cósmica.
Sabemos que los tiempos que vienen no serán nada fáciles. La disputa por los territorios, por las cuencas de agua, por los bienes públicos, …, serán más recargadas y posiblemente más violentas…. Pero, muy a pesar de esta certeza no debemos exigir volver a la normalidad que normalizó nuestra condición de subalternidad colonizada.
Ollantay Itzamná. Defensor latinoamericano de los Derechos de la Madre Tierra y Derechos Humanos.
@JubenalQ

Economía e inseguridad, principales deudas de AMLO a 2 años de triunfo electoral


contralinea.com.mx
Autor: Aseneth Hernández y Karen Ballesteros

A 2 años del triunfo electoral, el gobierno de AMLO tiene pendientes en economía y seguridad, así como en el tema migratorio. No obstante, en el año y medio que lleva al frente de la administración federal, ha conseguido universalidad en acceso a la salud, programas de bienestar, inteligencia financiera en procuración de justicia, respeto a la soberanía y cooperación con otras naciones, aseguran expertos


La universalidad del acceso a la salud, los programas de bienestar, el uso de inteligencia financiera en procuración de justicia, el respeto a la soberanía mexicana y la cooperación con otras naciones son los mayores aciertos que ha tenido la administración de Andrés Manuel López Obrador, tras 2 años de su triunfo electoral como presidente de México, según expertos.
Mientras que la falta de médicos especialistas y de clínicas en zonas marginadas, la poca eficiencia en la respuesta a la crisis económica, el incremento de la violencia y la inseguridad en el país, la falta de horizontalidad en la toma de decisiones y la contención de la comunidad migrante son los principales ámbitos en los que urge un cambio de dirección.
Sin embargo, modificar sustancialmente a México en sólo 2 años es muy difícil, puesto que el país arrastra las consecuencias de la crisis estructural, orgánica, económica, política, social y de seguridad que dejaron como herencia las administraciones pasadas, explica Aníbal García Fernández, maestro en estudios latinoamericanos.
El también doctorante por la Universidad Nacional Autónoma de México resalta que, aunque han habido momentos críticos para el actual gobierno –como lo acontecido en Culiacán, Sinaloa, tras la orden de aprehensión contra Ovidio Guzmán López, o como lo de las caravanas migrantes, “la solución no ha sido la represión ni la violencia de Estado, sino que se comienzan a buscar otras formas para solucionar los diferentes problemas”.

Universalidad, la principal transformación de acceso a la salud

Uno de los avances más palpables respecto de las promesas de campaña es el acceso universal a la salud, medida que apunta a una transformación real en el sistema. Sin embargo, ésta no será posible a menos que se asigne mayor presupuesto a áreas prioritarias y se cree la infraestructura necesaria para atender a toda la población, indica el investigador de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, Mario Santiago Juárez.
El doctor en derecho agrega que, con la instrumentación del Plan Nacional de Salud se obliga al Estado mexicano a otorgar acceso a la salud de manera universal, y con éste se pretende que en 2024 todos los habitantes del país reciban atención médica y hospitalaria gratuita, así como medicamentos, materiales de curación y exámenes clínicos sin ningún costo adicional.
El doctor Santiago Juárez expresa que éste es un viejo reclamo de la sociedad porque, a pesar de que se ha transitado a ampliar la plantilla de beneficiarios en las instituciones de salud pública, la atención sigue siendo muy dispar, pues no es el mismo servicio que brindan los hospitales de Petróleos Mexicanos (Pemex) o de las Fuerzas Armadas al que ofrece el Instituto Nacional para la Salud y el Bienestar (Insabi).
No obstante, esta transformación no ha sido aceptada principalmente por la gente que ya se encuentra asegurada en una institución de salud, pues el acceso universal a este derecho implicaría el trato igualitario de las personas que lo soliciten y este sector no quiere que su “trato privilegiado” se vea disminuido o igualado al resto.
“Esta política pública previa a la Covid-19 es fundamental, pues en México hay un enorme grupo de personas que no son asalariadas y que no aportan recursos para poder ser asegurados. Con esta reforma constitucional se instruye a dar atención a la salud sin importar quién eres, cuánto ganas, si eres trabajador o viudo; y éste es uno de los mayores avances en el ámbito”, agrega el también especialista en temas de derechos sociales y Estado de bienestar.
Con el inicio de la pandemia se dieron a conocer fallas graves por parte de la administración actual, como la escasez de insumos necesarios para hacer frente a la pandemia, con la que tenía que operar el personal médico, como la falta de cubrebocas, caretas, respiradores  y demás equipos.
“Es gravísimo lo que sucedió con los médicos que fallecieron porque si se demuestra que eso fue por desidia o falta de previsión de parte de las autoridades de salud sería algo bastante grave”, advierte el doctor Mario Santiago.
Sin embargo, observa que gracias a los cambios generados a partir del Plan Nacional de Salud, México pudo enfrentar de mejor manera la emergencia sanitaria; pues el gobierno previamente se dio a la tarea de investigar cuántos hospitales se habían inaugurado, cuántos estaban abandonados y cuántos no estaban funcionando, y ahora esos son los que operan y dan atención a pacientes con Covid-19.
En este año, la Cámara de Diputados incrementó el presupuesto de la Secretaría de Salud, pues de los 124 mil 266 millones de pesos que le fueron asignados en 2019, la institución obtuvo 128 mil 826 millones 414 en este 2020. Mientras que en su primer año de operación, el Insabi recibió 112 mil 538 millones de pesos.
No obstante, el programa de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud –que sirve para combatir epidemias como la actual– sufrió un recorte de 50 millones de pesos, al habérsele designado 533 millones de pesos en este año, el monto más bajo desde 2009, según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.
Pese a ello, los recursos asignados al sistema de salud lograron que hasta el momento no haya reportes de desbordamiento hospitalario de casos de Covid-19 en todo el país. Aunque es necesario que el presidente considere el presupuesto que se debe designar a mediano y largo plazo a este sector, principalmente por las consecuencias de la pandemia, comenta el investigador Mario Santiago.
Y agrega que “es errónea la idea de que hubo recortes en el sector salud: sólo hubo reajustes en la dirección del presupuesto. En el gobierno de Felipe Calderón se inició con el Seguro Popular, pero no se procuró que las personas tuvieran acceso gratuito a medicamentos y estudios clínicos. Aunque en ese momento se aumentó el presupuesto en materia de salud, este no fue determinante para que las personas fueran atendidas. Esa es la principal diferencia con esta administración”, considera.
El especialista subraya que, aunque la dirigencia de López Obrador no ha sido perfecta, la máxima autoridad mundial en materia de salud –la Organización Mundial de la Salud– ha reconocido el actuar del gobierno mexicano.
“Se ha actuado conforme a los lineamientos internacionales y se evitó la implementación de confinamiento obligatorio, porque nuestra economía es tan desigual que obliga a la gente a trabajar todos los días. Al final estamos viendo que México no ha sido de los países más afectados por la pandemia, tomando en cuenta las muertes por cada 100 mil habitantes. Estamos muy lejos de ser de los más afectados”, apunta.
Añade que en materia de salud pública no se debe creer que se está regalando algo: éste es un derecho que todos tenemos. “Hay que desterrar las ideas de que regalan el dinero o que este sistema es clientelar, sólo se está cumpliendo con el artículo cuarto de la Constitución, el cual establece el derecho a la salud”.

Crisis económica el principal reto de AMLO

La crisis económica es uno de los principales retos a los que el presidente López Obrador y su gabinete se enfrentan, sobre todo porque ésta se ha agravado con la presencia de la epidemia provocada por la enfermedad de Covid-19, según especialistas.
El investigador José Antonio Vital Galicia, integrante del Centro de Análisis de Coyuntura Económica Política y Social –de la Facultad de Economía de la UNAM–, dice a Contralínea que las “dificultades” en la economía nacional ya existían desde antes de la emergencia sanitaria. Sin embargo, “la estrategia de confinamiento tuvo un impacto mayor sobre la dinámica económica y social”.
Agrega que dicha estrategia resultó exitosa en proteger la salud pública, ya que se logró “limitar la extensión de la epidemia”, pero “el efecto económico fue desastroso”. Un ejemplo es el incremento del desempleo.
Los resultados de la Encuesta telefónica de ocupación y empleo (ETOE), que realizó el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi),  revelaron que la población económicamente activa disminuyó de 57.4 millones a 45.4 millones de personas de marzo a abril de este año. Esto quiere decir que hubo una reducción de 12 millones de trabajadores. Además, el especialista dijo que “si se agrega la visión de austeridad es como llover sobre mojado”.
Por ello, considera que fue una decisión equivocada realizar un confinamiento “tan fuerte” y que, en lugar de esto, las autoridades sanitarias debieron de haber aplicado el método de vigilancia y control epidemiológico territorial, delimitando el daño económico y social por localidades, municipios y estados.
Para ejemplificar esta situación, dice que en el Valle de México –que es una zona que se ha mantenido en los primeros lugares en el número de casos activos y de hospitalizados– se debió realizar un “cerco epidemiológico”.
Esto en lugar de cerrar los estados en su totalidad, porque el impacto es tal que las personas “no se mueren por la enfermedad, se mueren de hambre”.
En este sentido, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) informó, a través del informe El desafío social en tiempos de Covid-19, que México será el país de la región que mayor incremento de pobreza va a tener durante 2020, ya que va a aumentar un 5.9 por ciento. Asimismo, habrá 4.8 por ciento más de personas que vivan en pobreza extrema. Esto quiere decir que, al finalizar el año, 47.8 de cada 100 mexicanos serán pobres y 15.9 de cada 100 se encontrarán en pobreza extrema.
El investigador José Vital señala que los programas que ha instrumentado la Secretaría de Bienestar “son medidas necesarias, que son útiles para que no se desborde la crisis, pero lo único que se está haciendo es anestesiar la gravedad de la enfermedad porque no hay una política de reconstrucción de la economía”.
Explica que cuando ya exista una vacuna para combatir la enfermedad provocada por el virus SARS-CoV-2, México va a tener que hacer una inversión aproximadamente de 80 mil millones de pesos, porque los laboratorios del país no están trabajando para generar su propia vacuna.
Asimismo, destaca que para combatir la crisis económica es importante que el gobierno federal realice una inversión productiva en las diferentes actividades económicas, sobre todo en pequeñas y medianas empresas.
Otra medida que considera como una acción urgente es la renegociación del servicio de la deuda pública, porque el costo para la economía nacional sería de más de 600 mil millones de pesos.
Por último, el experto subraya que a 2 años del triunfo de López Obrador son de cambio político porque “había una expectativa muy grande en la población de que hubiera cambios”. Además, pide a senadores y diputados que realicen su trabajo, porque las comisiones de Salud y Seguridad Social han estado “ausentes” desde que inició el confinamiento.
“Los trabajadores mexicanos se vieron afectados por toda esta política epidemiológica que paralizó la economía y eso no les mereció la atención a los legisladores para buscar una estrategia [sanitaria] distinta” que disminuya el impacto económico en la sociedad.

Seguridad, un ámbito pendiente

La coordinación entre la inteligencia criminal, inteligencia financiera y la procuración de justicia es uno de los aspectos que debe fortalecer la administración actual en materia de seguridad pública, considera el doctor Carlos Flores, investigador del Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).
Y es que en el Plan Nacional de Paz y Seguridad 2018-2024, López Obrador planteó un enfoque más integral al combate a la delincuencia y al crimen organizado. Esto con el fin de atender las causas estructurales de la violencia, tal como la pobreza, marginación, la falta de oportunidades laborales, así como la insuficiencia de servicios educativos.
Esta línea de acción es “importantísima”, sin embargo, tendrá efectos visibles en un mediano o largo plazo, explica el investigador del CIESAS. Ello, porque dicha política primero tiene que enraizarse en la estrategia de seguridad del país para que, en unos años, se puedan obtener resultados significativos.
Por ello –resalta– se necesita de manera inmediata un rol más activo de la Unidad de Inteligencia Financiera, en materia de procuración de justicia, a través del congelamiento de activos de células delincuenciales, ya que de esta manera se podrían desmantelar dichas estructuras. “El polo de la inteligencia financiera había sido subutilizado en administraciones anteriores y creo que es uno de los elementos que puede brindar resultados más provisorios”.
El doctor Carlos Flores también comenta que, en este afán del presidente de evitar reproducir escenarios de violencia –como los vividos en administraciones anteriores–, la violencia ha incrementado, puesto que las organizaciones delictivas no son receptivas a esta iniciativa de pacificación e, incluso, han llegado al extremo de atentar contra las figuras de seguridad, en referencia al atentado que sufrió Omar García Harfuch, secretario de Seguridad  Ciudadana de la Ciudad de México, el pasado  26 de junio.
“Lo que vimos la semana pasada en la propia capital del país nos advierte la necesidad de tener otras estrategias que puedan prevenir acciones de esta naturaleza. Se tenía conocimiento de estos atentados contra la vida de funcionarios públicos de alto nivel; desafortunadamente no se dieron las suficientes estrategias para evitar que ese atentado se efectuara”, afirma.
El especialista en el estudio de la delincuencia organizada resalta la necesidad de que exista más proactividad por parte de las instituciones de seguridad: “estamos enfrentando una situación de limitaciones económicas y de pandemia que tampoco favorecen la articulación de estrategias gubernamentales y a esto se suma el entramado legal de instituciones que han sido configuradas para garantizar la impunidad, las cuales no son tan fáciles de desmontar, e incluso son obstáculos subsecuentes para que estas acciones delictivas se lleven a cabo”.
Por otra parte, ante el repunte de la violencia, López Obrador optó por la creación de una nueva fuerza de seguridad: la Guardia Nacional, conformada por integrantes de la Policía Militar, Naval y los remanentes de la Policía Federal.
Este cuerpo ha pretendido sumar capital humano capacitado en derechos humanos para realizar tareas de seguridad, pero sólo debe actuar cuando es absolutamente necesaria su intervención, como en las zonas donde se registran los mayores índices de violencia del país:
“Soy partidario de fortalecer las áreas civiles y creo que gradualmente debe fortalecerse estas organizaciones y sólo en excepciones se debería permitir la intervención de las Fuerzas Armadas. Mi recomendación sería apostar por la construcción de instituciones civiles”, opina Flores, doctor en ciencias políticas y sociales.
Por su parte, Vidal Romero, miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y jefe del del Departamento de Ciencia Política del Instituto Tecnológico Autónomo de México, explica que la estrategia de seguridad actual es la misma que la de 2006. “Por alguna razón, la gente que lo asesora o él mismo [el presidente] supone que una política donde eche toda la fuerza a la calle, es decir al Ejército es lo que le va a llevar a dar esos resultados rápidos y se ha topado con los mismos resultados de las administraciones pasadas”.
Además, el especialista añade que es “ingenuo pensar que acabando con las organizaciones criminales vas a acabar con el problema de inseguridad porque acabas con una y surge otra porque el mercado de las drogas ahí sigue”.
El presupuesto destinado este año para la seguridad pública aumentó 39 por ciento, en comparación con el de 2019, ya que en el Presupuesto de Egresos de la Federación se le asignaron 112 mil 860 millones de pesos. Este monto es adecuado para realizar las tareas de seguridad establecidas en el Plan Nacional de Paz y Seguridad, asegura el doctor en ciencia política.
El investigador destaca que la manera en la que la administración actual ejerce el gasto podría focalizarse a tareas más sustantivas y no solamente las dedicadas al arresto masivo de personas, como sucedía en otros sexenios, que destinaban la mayor parte de sus recursos a tareas de vigilancia, disuasión y operativos en las calles, las cuales no eran las acciones más significativas para desmantelar organizaciones criminales.
Por su parte, el investigador Carlos Flores se refiere a los opositores políticos de López Obrador, que frecuentemente descalifican las acciones gubernamentales pero sin argumentos, sólo por sus posturas políticas. Y recuerda que las circunstancias que se están presentando en el país requieren de elevar miras, conjuntar acciones y encontrar, con objetividad, los puntos fuertes y las ventanas de oportunidades que este gobierno ofrece para desarrollar.

México, líder gracias a su política exterior

El reconocimiento a la soberanía de México, la cooperación para el desarrollo entre diferentes países y la defensa de que la “mejor política exterior es la interior” son las principales fortalezas de la estrategia de política exterior que López Obrador ha instrumentado desde su llegada a la Presidencia, afirma Aníbal García Fernández, integrante del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag).
Explica que, con la imposición de aranceles de Estados Unidos, la política energética nacional y la llegada de caravanas migrantes, se esperaba que la relación entre México y otras naciones fuese ríspida o conflictiva, pero ésta resultó “todo lo contrario”, pues Andrés Manuel ha manejado los momentos de crisis de “igual a igual”.
Además, en la búsqueda del respeto a la soberanía mexicana (aspecto que perdió fuerza con los gobiernos panistas y priístas), el presidente de México rompió la tradición de los últimos presidentes de permitir la intromisión de Estados Unidos en ámbitos nacionales, y esto lo logró sin perder la relación de “buena vecindad” con dicha nación.
“Éste es uno de los rubros de mayor trascendencia. En el sexenio anterior [con Enrique Peña Nieto] hasta se dió la visita de Estado a Donald Trump cuando era candidato presidencial. Algo nunca antes visto y que contribuyó a que Trump se posicionara en su país. Ahora, y ante los cambios constantes de postura del presidente estadunidense, el actual gobierno ha salido bien parado sin perder su soberanía ni el Tratado de Libre Comercio (T-MEC)”, asegura el también maestro en estudios latinoamericanos.
Reconoce que la política de austeridad republicana implicó que otros representantes del gobierno acudieran a las reuniones bilaterales para terminar la negociación del T-MEC o para tratar otros problemas, como la migración, sin que eso implicara una pérdida de presencia en Estados Unidos.
Aunque, hasta ahora, el presidente no ha salido del país, ello no significó la pérdida de presencia internacional de México, indica el maestro García Fernpandez. La designación de López Obrador como titular de la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) es prueba de ello.  Así como la invitación efectuada por las Naciones Unidas para que el país formara parte de su Consejo de Seguridad.
Por otra parte, en materia migratoria “hay varios claroscuros”: el estreno de la Guardia Nacional para contener la migración “es ejemplo de las fallas estructurales que se fortalecieron con los gobiernos anteriores”, asegura el investigador.
Y es que en la última encuesta realizada por la Celag se mostró que una parte de la población mexicana estaría de acuerdo en cerrar la frontera sur, en condiciones actuales de pandemia. Esto indica que, ante una situación de crisis, “la sociedad mexicana tiende a elegir soluciones restrictivas”.
Sin embargo, detalla que esta situación necesita soluciones conjuntas con países centroamericanos, aunque la coordinación con los demás gobiernos sea más difícil por sus dinámicas propias  y problemas.
La principal fortaleza del primer mandatario ha sido la política interna, indica el investigador del Celag: “el presidente ha mencionado más de una vez que la mejor política exterior es la interior. A la par de ello ha fortalecido su relación con otros países de América Latina y el Caribe. La presidencia pro tempore es uno de los puentes más importantes en tema comercial, social y de integración regional”.
El doctorante Aníbal García agrega que, si bien, uno de los puntos de crisis de esta administración fue el golpe de Estado en Bolivia, la relación entre ambos países no se rompió. Además, la relación con Argentina es excelente y con Cuba sigue una larga tradición de amistad y cooperación para el desarrollo.
Mientras que con Europa se participa en el Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica y con Asia, México ha buscado la multilateralidad, lo cual se ve reflejado en el puente aéreo establecido con China para el suministro médico y la compra de ventiladores.
Al preguntarle sobre los señalamientos realizados por diversos especialistas acerca de que la actual estrategia internacional le resta liderazgo al gobierno mexicano, García Fernández responde que si así fuese México no formaría parte de la ONU ni de la Celac.
Además pone como el ejemplo el rol “importantísimo” que jugó el país, ante la caída de precios de petróleo y la reducción de la producción del mismo, pues “defendió la política energética nacional, ante los principales productores mundiales y el acuerdo de la OPEP salió adelante”.
Respecto a la relación entre la estrategia internacional y la inversión extranjera, el también especialista en políticas de desarrollo señala que la inversión está relacionada no sólo a lo externo, sino también a  lo interno, así como a los cambios que se hagan en el Congreso.
“Hasta la fecha no se han perdido inversiones por eso, sino por la crisis económica en curso que inició en 2019. Los principales inversionistas siempre buscan los mejores rendimientos, a partir de la explotación laboral y como México ya no compite internacionalmente con salarios bajos, los inversionistas buscan otros países en donde puedan beneficiarse de ellos, de impuestos bajos y rendimientos altos”, asevera.
Es por todo lo anterior que considera que México no ha perdido liderazgo, sino que se ha reconfigurado en el mapa mundial e intenta buscar el equilibrio entre soberanía, el respeto a la libre autodeterminación de los pueblos y el multilateralismo que se concatena en la Doctrina Estrada.
Por último, el integrante del Celag llama a la administración actual a analizar detenidamente las “letras chiquitas” del T-MEC para que las condiciones jurídicas de los tres países estén más claras y no se tengan repercusiones en las inversiones futuras.
Asimismo, el maestro resalta que no debe esperarse “mucho” de este acuerdo, pues puede beneficiar sólo a las empresas estadounidenses, sobre todo las energéticas, las tecnológicas, farmacéuticas y las de streaming.
“Desde luego que es difícil modificar sustancialmente al país y ver cambios en tan poco tiempo, pero se están haciendo grandes esfuerzos a nivel presidencial, judicial y en las dos Cámaras. El aumento al salario mínimo, la búsqueda de soberanía energética, el fortalecimiento energético como palanca de desarrollo, la política social enfocada a sectores sociales vulnerables y la lucha contra la corrupción son medidas que, en conjunto, intentan buscar mejores condiciones para la sociedad”, finaliza.

Gobernabilidad-estados

La estrategia de seguridad de la administración actual y la respuesta que el gobierno federal ha dado a la crisis económica por la que atraviesa México son dos aspectos importantes para observar que el manejo de la gobernanza en el país “no ha sido la mejor”, y aún hay retos pendientes para el presidente en este sentido, de acuerdo con el investigador del SNI Vidal Romero.
Además, ¡califica la toma de decisiones del gobierno federal como “extremadamente vertical”. Explica que esto se debe a que sólo se han priorizado algunos temas, como la estrategia de seguridad y muchos otros se han dejado de lado. Un ejemplo son los derechos humanos.
También explica que las elecciones intermedias que se van a realizar el próximo año son determinantes y seguramente van a ser “intensas”, ya que “se juega mucho el gobierno de López Obrador”.
El doctor advierte que podría ocurrir una crisis política para el partido político Movimiento Regeneración Nacional que provoque su desintegración porque ya “existen conflictos que se van a agravar más en los siguientes seis meses que se deciden las candidaturas”.
“Es la última elección en la que los candidatos de Morena van a competir junto con López Obrador, cualquiera que conozca la dinámica electoral de la izquierda y de México sabe que este partido tiende a desintegrarse”, menciona.
El también doctor en ciencia política comenta que la oposición “está perdida” porque se distraen con cualquier cosa que dice López Obrador y se esfuerzan en hacerlo ver como “incompetente”, pero la realidad es que a una parte de la población eso no le importa porque “mientras reciban su transferencia de cualquiera de los programas de gobierno ellos lo van a seguir apoyando”.

Que la crisis la paguen los ricos



Después de la crisis económica de 2008, hubo un sector que no sólo se recuperó rápido, sino que siguió creciendo exponencialmente, el de los artículos de lujo. Mientras una buena parte de la población veía recortados sus derechos sociales y laborales, la ocupación de hoteles de 5 estrellas, la venta de inmuebles de firmas de lujo como Engel & Völkers, o la compra de productos como relojes caros, joyería o arte, aumentó por encima de 10 por ciento anual.
Este obsceno indicador sintetiza muy bien lo que significó la crisis de 2008 para la humanidad. La salida a la crisis la pagaron las mayorías sociales en beneficio de una élite. Se socializaron las pérdidas, mediante la compra de la deuda de los bancos privados con el objetivo de que no colapsara el sistema financiero internacional, y se privatizaron las ganancias. Se rescataron otras grandes empresas como General Electric o General Motors, sin que el Estado después de salvar a estas empresas, impusiera ninguna cláusula de recuperación de empleos. Y cuando una parte de esos trabajos se recuperaron, fue con unas condiciones salariales infinitamente peores que antes de la crisis.
Hoy día, cuando parece que ya ha pasado lo peor de la pandemia y la crisis de salud, nos encontramos a las puertas de una crisis económica mundial, probablemente más fuerte y profunda que la de 2008.
La Organización Mundial del Comercio ha estimado que la economía mundial podría contraerse hasta en 18.5 por ciento, y el informe de abril del Fondo Monetario Internacional calcula que el PIB regional podría descender 5.2 por ciento, porcentaje mayor a 5 por ciento de los años 30 posteriores al crack de la bolsa de Nueva York de 1929 y desde luego más grande que el 2 por ciento posterior a 2008.
En América Latina y el Caribe, una región exportadora de materias primas y productos manufacturados, la OIT calcula que más de 10 millones de personas perderán sus empleos por la pandemia, y la Cepal en su informe El desafío social en tiempos del Covid-19 calcula un aumento de la pobreza de 4.4 puntos porcentuales que se traducen en 28.7 millones adicionales de personas pobres (para alcanzar 214.7 millones de personas) y un aumento de la extrema pobreza de 2.6 puntos porcentuales, que eleva el total a 83.4 millones de personas en la región.
A todo lo anterior hay que sumarle la crisis petrolera, con una rebaja de la producción de 10 millones de barriles y el desplome de los precios que aunque ya en recuperación, no volverán a alcanzar a finales de 2020 los de 2019, según la Agencia Internacional de la Energía.
Si a todo lo anterior le sumamos la crisis estructural en forma de cambio climático que vivimos, con un aumento de las emisiones anuales de dióxido de carbono por encima de los 50 gigatones (cada gigatón equivale a mil millones de toneladas), el resultado es devastador: deshielo acelerado de los polos al mismo tiempo que se eleva el nivel del mar, y aumento de la temperatura media global de entre 1.2 y 1.3 °C en los próximos cinco años, que nos acerca al temido límite de más 2 °C de temperatura media del planeta por encima del periodo preindustrial.
Por todo lo anterior se hace cada vez más urgente el debate sobre el modo de producción capitalista, pero sin posiciones maniqueas como las que estamos acostumbrados a leer en todo lo que tiene que ver con el modelo de desarrollo. Los países del sur no sólo tienen el derecho, sino la obligación de sacar a centenares de millones de personas de la pobreza, haciéndolo eso sí, en un equilibrio entre ese crecimiento al que tuvieron acceso los países del norte, y los derechos de la naturaleza en un planeta finito que no da mucho más de sí.
La pandemia global de coronavirus ha venido a acelerar una crisis que ya se atisbaba en el horizonte, el de un modo de producción insostenible, sobre todo de los países del norte, que además no quieren hacer una transferencia de tecnología, como pago parcial de la deuda ecológica que tienen con el sur por la explotación de sus pueblos, personas, y recursos naturales durante siglos. Si además le agregamos a la ecuación la variable de la financiarización de la economía, con cada vez menos producción de bienes tangibles, y mayor especulación económica, la combinación es explosiva, y sobre todo, insostenible.
Pero si algo bueno deja esta pandemia es el retorno del Estado, la ruptura entre amplias capas de la clase media del consenso cultural instalado por el neoliberalismo de que el Estado no era necesario, y de que a menos Estado, más eficiencia. Va a ser muy difícil para los defensores de la globalización neoliberal en crisis defender que los bienes comunes, especialmente la salud, no deben estar en manos del Estado para garantizar el acceso universal y en las mejores condiciones posibles a su población.
Ahí está la grieta para romper el consenso neoliberal, todavía hegemónico desde el punto de vista cultural. La necesidad del retorno del Estado. Y después de instalar ese nuevo consenso, es necesario dar un nuevo paso: que la crisis no la paguen las y los de siempre, los de abajo, los más humildes. Que la crisis económica que está llegando la paguen los de arriba. Que la crisis la paguen los ricos.
*Politólogo vasco-boliviano, especialista en América Latina

Venezuela y los piratas



Para los gobiernos de Estados Unidos e Inglaterra, Venezuela no es un país soberano, sino un cofre lleno de lingotes de oro, del que es necesario apoderarse por el bien de la humanidad, utilizando para ello todas las posibles herramientas que tengan a la mano. Ante las visibles dificultades, con las que ahora se enfrenta el distinguido presidente estadunidense, considerado como el mejor mandatario que ha tenido ese país, de acuerdo con las acertadas declaraciones del propio señor Trump, se hace necesario por ahora, que sea el jefe del gobierno británico quien tome el mando de las operaciones que puedan ser necesarias para hacerse del tesoro. Para ello, ese gobierno ha dado su primer paso: Desconocer al gobierno de Nicolás Maduro y afirmar en nombre del imperio británico, que el gobierno legítimo de ese país es un señor de apellido Guaidó, electo democráticamente (aunque bien a bien, aún no se sabe por quiénes).
Las declaraciones del gobierno de Londres no debieran ser tomadas a la ligera, dada la historia de belicosidad que ha caracterizado a Inglaterra en tiempos pasados, ganando por ello el título de pérfida Albión; no es difícil recordar la pequeña guerra que inició contra Argentina en 1982, cuando este país trató de recuperar el archipiélago de las Islas Malvinas, ubicadas en su mar territorial. El ataque de la marina británica no se hizo esperar y en menos de un mes, los argentinos tuvieron que aceptar su derrota. El actual conflicto es desde luego diferente por varias razones, consistiendo la primera de ellas en las dimensiones del botín mismo: Las mayores reservas mundiales de petróleo, las cuales fueron recuperadas y nacionalizadas por el gobierno del presidente Hugo Chávez en 2009, luego de su explotación por parte de empresas de origen estadunidense e inglés, siendo importante mencionar que Hugo Chávez de ascendencia militar, llegó al poder en 1999, a partir del descontento del pueblo venezolano, por los niveles de miseria en que vivía la mayor parte de la población del país.
Desde luego los conflictos que ha tenido el gobierno venezolano con los grupos políticos que anteriormente dirigían el país y permitían la explotación de los trabajadores por parte de las empresas extranjeras, tanto estadunidenses como inglesas y holandesas, los cuales fueron permanentes durante el gobierno de Hugo Chávez y lo han seguido siendo en los tiempos del presidente Nicolás Maduro, todo ello con el apoyo principalmente de Estados Unidos, pero también de algunos países europeos, entre los que se encuentra Inglaterra. Las estrategias utilizadas hasta ahora han sido diversas, incluyendo las de su ayuda humanitaria al pueblo venezolano, ante los escenarios de falta de alimentos, medicinas y productos básicos, causados por el bloqueo comercial de los mismos gobiernos de Estados Unidos, de Inglaterra y de otros países europeos. ¿En qué consistió la supuesta ayuda humanitaria enviada por el gobierno estadunidense? En armas y pertrechos de guerra, enviados a mercenarios introducidos subrepticiamente a Venezuela, con el objetivo de sabotear las actividades de los diferentes programas del gobierno del presidente Maduro.
La situación actual de este conflicto me lleva a recordar los tiempos en los que Estados Unidos pretendía derribar al régimen de Fidel Castro asentando en la isla a un supuesto gobierno que fuese reconocido como legítimo por el propio gobierno estadunidense, enviándole armas y recursos para sostenerse, a lo cual tuvo que desistir el presidente Kennedy, ante el apoyo popular de los pueblos latinoamericanos y particularmente del gobierno de México, respaldado por el ex presidente Lázaro Cárdenas. En ese tiempo la posibilidad de salir a la calle a manifestar la solidaridad con el pueblo de Cuba y a respaldar al general Cárdenas constituyeron un factor importante para los cubanos y su gobierno; hoy ante la pandemia del Covid-19 difícilmente el pueblo de Venezuela podrá contar con este tipo de apoyo de los pueblos de las naciones latinoamericanas y de nuestro país en particular, y esto tanto los ingleses como los gringos lo saben y no dudo que pretendan aprovecharlo, aunque es posible que los gobiernos de otras naciones, como Irán y Rusia, puedan intervenir y detener la agresión.
En tiempos pasados, los sucesivos gobiernos del imperio británico hicieron uso de sus recursos para involucrar a otras naciones en sus diversos conflictos, (como fue el caso del Congo Belga), el tamaño del botín que está en juego no es para menos. Por su parte, si bien el gobierno de Estados Unidos es sin duda el más interesado en apoderarse nuevamente del petróleo venezolano, el problema central de su actual presidente es lograr el triunfo en las elecciones de noviembre próximo, por lo que difícilmente podría embarcarse en una nueva aventura, ajena a su actual ambición personal.
¿Cuáles serán las actitudes y acciones de nuestro gobierno para apoyar a Venezuela en este conflicto? Seguramente lo sabremos pronto, unos días después de la reunión de López Obrador con el primer ministro de Canadá y el mitotero jefe de la Casa Blanca.
*Director del Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa (ILCE)

Quédate en casa (si puedes)…


Carolina Vazquez Araya 


La clase trabajadora, la más castigada en estos meses de pandemia.
Te exigen quedarte en casa y no puedes evitar echar una mirada a tu alrededor con una creciente sensación de inseguridad; estás consciente de que ese mandato tiene muchas aristas y abandonar tus actividades no es una posibilidad real. Para empezar, si tu familia tiene la inveterada costumbre de comer todos los días, para abastecerse de alimentos es preciso salir de casa. Si tu jefe (o tú mismo) está ansioso y angustiado por sostener su negocio a pesar de las restricciones, es preciso salir de casa. También debes hacerlo cuando laboras en una institución fundamental, como los servicios de salud, en donde tu trabajo es vital. Salir de casa, cuando no hay otra opción, es lo que al final del día permite a otros mantener su reclusión sin mayores problemas.
Esto, porque existe un intrincado engranaje de actividades esenciales de las cuales dependemos todos y sin cuya dinámica enfrentaríamos serios obstáculos para sobrevivir. Es un hecho indiscutible nuestra dependencia del trabajo de los demás, sobre todo si ese trabajo nos provee de alimentos, de energía para procesarlos, de una rutina para eliminar los desechos producidos a diario en los hogares, de la entrega a domicilio cuando podemos gozar de esos servicios, de todos y cada uno de los aspectos que garantizan una cierta estabilidad en el orden de la vida cotidiana.
Por eso el mandato de quedarte en casa tiene sus bemoles, dado que no cualquiera puede atender a tan sabia precaución. Sin embargo, ese confinamiento semi voluntario ha comprobado ser el único mecanismo posible para alcanzar los objetivos -tan abstractos como incomprendidos- de “aplanar la curva”, reducir los contagios y así romper la secuencia ascendente que se cierne sobre la población como una amenaza ubicua y perversa. La pandemia ha demostrado en estos meses su inmenso poder sobre todo lo que hemos considerado más o menos inamovible: ha destrozado nuestra capacidad de confiar y nos obliga a evaluar hasta qué punto somos capaces de sobreponernos a una realidad diferente, a un cambio de rutinas, a un encierro forzoso, a una transformación sutil y progresiva en nuestra manera de ver el mundo.
Durante el transcurso de este fenómeno, no solo nuevo sino también difícil de comprender, hemos sido dirigidos por mandatos no siempre basados en el sentido común, muchas veces contradictorios, en numerosas ocasiones orientados a favorecer a ciertos sectores en desmedro de la salud de la población y con un manejo muy deficiente de la información. Esto ha provocado un ambiente de rebeldía, especialmente entre los segmentos más jóvenes y otros cuyos intereses específicos –políticos o económicos- terminan por desembocar en una abierta actitud de rechazo hacia las normas de contención de la epidemia.
Aun cuando las consecuencias no han tardado en manifestarse en repuntes de contagios y pérdida de vidas humanas, la restricción contra libertades personales empiezan a verse como un sacrificio que sobrepasa la capacidad de tolerancia. En este proceso, la falta de confianza en las autoridades ha jugado un papel fundamental; sobre todo, en desmedro de un tejido social que empieza a mostrar sus debilidades y de sistemas de gobierno poco acostumbrados a enfrentar la realidad de sus profundas fallas. Aquello que nos golpea hoy es, más que un virus, una enfermedad social endémica evidenciada en la pérdida de sentido de nación y de todo lo que eso implica. Quedarse en casa no es más que un recurso de protección eventual. Lo más importante vendrá cuando salgamos de ella.

Difícil contener los deseos de salir, de regresar a la normalidad.

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viernes, 3 de julio de 2020

Remdesivir: acaparamiento inmoral e inhumano

Editorial La Jornada 


El gobierno de Estados Unidos anunció ayer un acuerdo con la farmacéutica Gilead Sciences para adquirir prácticamente la totalidad de la producción mundial de remdesivir por los próximos tres meses (100 por ciento de lo que desarrolle en julio, y 90 de cada 100 de lo correspondiente a agosto y septiembre). La compra, realizada por el Departamento de Salud y Servicios Sociales (HHS, por sus siglas en inglés), garantiza la entrega de medio millón de tratamientos para la atención de pacientes con cuadros graves de Covid-19, cada uno de los cuales tendría un costo de 3 mil 200 dólares (unos 72 mil pesos).
Remdesivir es un antiviral desarrollado para combatir el ébola, pero que no mostró eficacia alguna en el combate a dicha enfermedad, y que hasta el 1º de mayo pasado no había recibido el aval de las autoridades sanitarias para tratar ningún padecimiento. De acuerdo con un estudio llevado a cabo en más de mil pacientes de varios países por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID, por sus siglas en inglés), el fármaco permite reducir 31 por ciento el tiempo de recuperación de los enfermos; sin embargo, los propios autores del protocolo médico señalaron que no puede evitar muertes y el director del NIAID, Anthony Fauci, calificó sus resultados de modestos desde un punto de vista estadísticamente significativo. Un análisis realizado en China con un número menor de pacientes (237) no encontró beneficio significativo en el uso del remdesivir.
En resumen, se habla de un medicamento cuya eficacia dista de haber sido comprobada y que no fue desarrollado para su uso específico contra el nuevo coronavirus, pero que ya fue objeto del acaparamiento por el gobierno de Donald Trump, así como de la imposición de un precio absolutamente disparatado por el dueño de su patente. Ante estos hechos, cabe hacer eco de las advertencias del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, acerca de la confusión sembrada entre familiares de pacientes de Covid-19 para que consigan remdesivir. Como señaló el funcionario en su comparecencia del martes, tanto en hospitales públicos como privados se ha inducido la creencia de que acceder a este fármaco es necesario para poner a salvo a los contagiados graves, lo cual carece, hasta ahora, de sustento científico.
En cuanto al acaparamiento perpetrado por Estados Unidos, los resultados que arroje el fármaco permitirán leer el enésimo arrebato chovinista de Trump desde una de dos perspectivas. Si tiene un grado significativo de efectividad, Gilead Sciences y Washington habrán cometido un acto de discriminación y exclusión, que no puede calificarse sino de monstruoso, al negar a decenas o centenas de miles de pacientes graves los beneficios de un medicamento que podría salvar sus vidas.
No sería exagerado hablar de un crimen contra la humanidad, pues la distribución de un medicamento con base en la nacionalidad de los pacientes, y no en función de la estricta necesidad médica, es abiertamente violatorio de cualquier derecho humano.
En el otro extremo, si el remdesivir se muestra de nula o escasa utilidad en la lucha contra la pandemia, se habrá configurado un monumental acto de corrupción.
Se trataría de una estafa en la escala de miles de millones de dólares, con el agravante de haberse consumado mediante la manipulación de las emociones y esperanzas de los familiares de los enfermos, y con el apoyo de la jefatura de Estado del país más poderoso del mundo. Está claro que, en cualquiera de los dos escenarios, el acuerdo coloca al gobierno de Estados Unidos en una bancarrota moral pocas veces vista: sea un acto de egoísmo o de corrupción, tal acaparamiento constituye una suprema carencia de escrúpulos.

Juez inglés niega a Venezuela acceso a reservas de oro; ascienden a mil mdd

Alega que Londres no reconoce a maduro como presidente
EU incautará barcos de Irán que llevan gasolina a Caracas // Revocan expulsión de representante de la UE


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▲ El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (segundo de izquierda a derecha) encabezó una ceremonia de promoción de fuerzas castrenses en el Museo Cuartel de la Montaña 4F, en Caracas. Lo acompañó la cúpula militar.
Caracas. El juez británico Nigel Teare rechazó ayer dar a Venezuela el control sobre más de mil millones de dólares en oro depositados en una cámara del Banco de Inglaterra, al alegar que es ilegal entregárselo a Nicolás Maduro, dado que Gran Bretaña no lo reconoce como presidente, sino al líder opositor Juan Guaidó.
El Banco Central de Venezuela anunció que apelará inmediatamente la absurda e insólita decisión del tribunal inglés que pretende privar al pueblo venezolano del oro tan urgentemente necesario para hacer frente a la pandemia de Covid-19.
El abogado del Estado venezolano, Sarosh Zaiwalla, señaló que el fallo ignora por completo la realidad de la situación sobre el terreno en el país sudamericano. El gobierno del señor Maduro tiene el control total de la nación y de sus instituciones administrativas y solo puede garantizar la distribución de la ayuda humanitaria y de los suministros médicos necesarios para combatir la pandemia del coronavirus, aseguró. Este resultado demorará ahora más las cosas, en detrimento de la población venezolana cuyas vidas están en peligro.
Tras el anuncio, Guaidó envió un mensaje al entorno de Maduro: No se lancen por un barranco. Advirtió en su cuenta de Twitter que esta vez será peor que en 2017 y 2018, cuando realizaron las elecciones para la oficialista Asamblea Nacional Constituyente y la relección del mandatario venezolano.
La oficina de prensa de Guaidó expresó en un comunicado que mientras el proceso judicial continúa, los recursos se mantendrán en Inglaterra y no serán usados en el corto plazo. Esta decisión contribuye inmensamente a la protección de los recursos de los venezolanos de las garras de la dictadura corrupta, específicamente, la reserva en oro depositado en el Banco de Inglaterra, agrega el escrito.
En tanto, Estados Unidos emitió una orden de incautación de las cargas de cuatro petroleros que transportan gasolina iraní a Venezuela, alegando lazos con una organización terrorista, informó el Departamento de Justicia.
La medida se inscribe en la escalada de presiones contra Teherán y Caracas, aliados entre sí y enemigos declarados de Washington.
La demanda, presentada ante la corte federal para el Distrito de Columbia, afecta a los buques Bella, Bering, Pandi y Luna, actualmente con rumbo a Venezuela.
Los fiscales alegan que los cargamentos involucran a afiliados a los Guardianes de la Revolución iraní, un ejército encargado de defender los valores ideológicos de la república islámica, que Estados Unidos tiene en su lista negra de organizaciones terroristas extranjeras.
En otro asunto, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, informó que el gobierno de Venezuela y el alto representante para las Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE), Joseph Borrell, acordaron elevar al más alto nivel las comunicaciones entre ambas partes, pero pidió gestos del bloque, que mantiene sanciones contra el país y decenas de funcionarios.
El canciller venezolano también detalló que Caracas dejó sin efecto la reciente decisión de expulsar a la jefa de delegación de la UE en el país, Isabel Brilhante Pedrosa. La anulación de la medida contra la diplomática portuguesa se produjo cuando se cumplía el plazo de 72 horas que Maduro le dio el pasado lunes para abandonar el país, en respuesta a nuevas sanciones europeas contra 11 venezolanos por acciones contra la oposición.

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Periódico La Jornada

Venezuela acusa a colaboradores de Guaidó por el despojo de oro

Órdenes de aprehensión contra 11 por cargos de traición a la patria

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▲ Ciudadanos con cubrebocas en Caracas frente a un mural del fallecido presidente Hugo Chávez. El gobierno venezolano busca deseperadamente recursos para enfrentar la pandemia de Covid-19.

Caracas. Once colaboradores del líder opositor Juan Guaidó fueron imputados en Venezuela por traición a la patria, acusados de despojar a Venezuela de las reservas de oro almacenadas en el Banco de Inglaterra, informó este viernes la Fiscalía. A todos estos criminales que han actuado para favorecer los intereses de potencias extranjeras (...) se les imputan los delitos de traición a la patria, usurpación de funciones y asociación para delinquir, anunció el fiscal general, Tarek William Saab, en declaraciones a la televisión estatal.
El gobierno de Maduro requiere los fondos para atender la pandemia de Covid-19 en Venezuela.
Figuran en la lista Vanessa Neumann y Carlos Vecchio, delegados de Guaidó en Reino Unido y Estados Unidos; así como el diputado Julio Borges, exiliado en Colombia, encargado de las relaciones exteriores del dirigente parlamentario, quien reclamó la presidencia encargada de Venezuela en enero de 2019 con reconocimiento de medio centenar de países. También están entre los acusados los cinco miembros de la directiva ad-hoc del Banco Central de Venezuela, Ricardo Villasmil, Guaicoima Cuius, Manuel Rodríguez, Nelson Lugo y Carlos Suárez; el ex procurador especial José Hernández y dos miembros de su equipo, Irene Loreto y Geraldine Afiuni.
El jueves, el gobierno de Nicolás Maduro pidió una investigación penal para determinar responsabilidades por el robo de más de mil millones de dólares en oro venezolano depositado en el Banco de Inglaterra, tras un fallo de la justicia británica que se derivó de que el gobierno británico es uno de los que reconoce a Guaidó como presidente interino de Venezuela.
El Ministerio Público solicitó órdenes de aprehensión y congelamiento de bienes contra los acusados, afirmó Saab. No habló, sin embargo, de procesos de solicitud de extradición.
El fiscal, quien se refirió a Guaidó como payaso, calificó a los acusados de falsos representantes de Venezuela que han intervenido en la apropiación del oro de la República.
Contra Guaidó cursan varias investigaciones penales en la justicia venezolana, sin que haya sido ordenada su detención.
El gobierno de Maduro lleva año y medio intentando sin éxito recuperar más de 30 toneladas de oro que Venezuela tiene guardadas en las cámaras del Banco de Inglaterra.
La oficina de prensa de Guaidó dijo en un comunicado que mientras el proceso judicial continúa, los recursos se mantendrán en el Reino Unido y no serán usados a corto plazo.
El Banco Central de Venezuela, controlado por Maduro, anunció el jueves que apelará de la sentencia del juez británico.
En tanto, el presidente estadunidense, Donald Trump, utilizó el dinero robado a Venezuela para construir parte del muro en la frontera con México, según un informe del sitio digital thegrayzone.com.
Se estima que 24 mil millones de dólares del dinero público venezolano fueron saqueados y la administración Trump uso al menos 601 millones de dólares para construir un muro militarizado en la frontera entre Estados Unidos y México, precisa el sitio.
La denuncia suscrita por Ben Norton, periodista, escritor y cineasta, señala que desde que la Casa Blanca comenzó con un intento de golpe de estado contra el gobierno electo de Venezuela en enero de 2019, hasta 24 mil millones de dólares de bienes públicos venezolanos fueron confiscados por países extranjeros, principalmente por Washington y los estados miembros de la Unión Europea.
Durante su campaña presidencial de 2016, Trump insistió en innumerables ocasiones en que haría pagar a México para construir un gigantesco muro que cubriera los aproximadamente 3 mil 145 kilómetros de su frontera común.
Al calificar de cuestionables las fuentes de financiación usadas por el mandatario estadunidense, Norton señala que Trump recurrió a ellas incapaz de obligar al país vecino a financiar su proyecto favorito de 18 mil millones de dólares, que ya costó unos 30 millones de dólares por milla en el sur de Texas.
Norton cita como fuente de la información a la cadena Univisión, la cual revisó los registros del Congreso estadunidense y documentos judiciales, en los cuales encontró que la administración Trump aprovechó 601 millones de dólares del fondo de confiscación del Departamento del Tesoro para la construcción del muro.

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Periódico La Jornada

Presidente palestino rechaza invitación de Trump a la Casa Blanca

La visita legitimaría el plan de anexión, explica
Respeto, esencial para la paz y la seguridad, dice Raíces, colectivo de israelíes y árabes


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▲ Jaled Abu Awad (izquierda), un palestino de Belén, y Shaul Judelman, un colono israelí del cercano asentamiento de Tekoa, quienes encabezan el movimiento Shorashim-Judur, publicaron una petición contra la intención de Israel de anexar partes de Cisjordania ocupada.
Jerusalén. El presidente palestino, Mahmoud Abbas, declinó recientemente una invitación personal del presidente Donald Trump para visitar la Casa Blanca y discutir el controvertido acuerdo del siglo, anunciado por el magnate y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, el pasado 27 de enero en Washington, y que prevé la anexión a Israel de 30 por ciento del territorio de la Cisjordania ocupada.
Según el periódico Yediot Ahronot, Abbas declinó la invitación de Trump al considerar que los palestinos interpretarían que un viaje de su presidente a Washington legitimaría el acuerdo del siglo.
Los palestinos interrumpieron los contactos oficiales con Estados Unidos en 2017, cuando el presidente Trump ordenó el traslado de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén.
El periódico de Tel Aviv señala que, a pesar de las apariencias, existen vías de comunicación entre la dirección palestina y Washington mediante el consulado de Estados Unidos en Jerusalén.
En Cisjordania, algunos colonos se unen a los palestinos a la hora de criticar el proyecto de Israel de anexionar zonas de este territorio ocupado, que según ellos amenaza la reconciliación por la que militan desde hace años.
Jaled Abu Awad y Shaul Judelman viven a pocos kilómetros de distancia, al sur de Cisjordania, un territorio palestino ocupado por Israel desde hace 53 años.
El primero es un palestino de Belén, el otro un israelí de la colonia judía de Tekoa, considerada ilegal por el derecho internacional, igual que los demás asentamientos israelíes. Ambos dirigen el movimiento Shorashim-Judur (Raíces, en hebreo y árabe), fundado en 2014 con la ambición de propiciar el diálogo entre israelíes y palestinos en Cisjordania.
Según ellos, la anexión deseada por Israel de partes del territorio palestino y de colonias israelíes sería una agresión (...) contraria al principio del respeto mutuo que consideran esencial para garantizar la paz y la seguridad en esta tierra y en la región, según un comunicado conjunto.

Vinculados a la tierra
El local de Shorashim-Judur está ubicado en el Gush Etzion, un bloque de 25 colonias israelíes establecido cerca de la ciudad palestina de Belén. Según algunos observadores, este bloque de colonias podría estar entre las primeras en ser anexionadas por Israel.
Abu Awad considera que la anexión sería una declaración de guerra que podría conllevar violencia. Sería un gesto unilateral, que agravaría el conflicto.
Sentado junto a él, en una silla de plástico, Shaul Judelman estima que hay que cesar de impulsar hacia la separación.
Tenemos una generación de israelíes que jamás ha conocido a palestinos, y a una generación de palestinos que solamente ha visto a soldados israelíes, se lamenta este rabino.
Para este colono, los acuerdos de paz de Oslo (firmados en 1993) han separado a israelíes y a palestinos, al decidir que unos estarían aquí y otros allá.
Dichos acuerdos dividieron Cisjordania entre tres zonas: A, B y C.
Las dos primeras representan 40 por ciento del territorio y están principalmente bajo control palestino, mientras la zona C (60 por ciento) se halla bajo control militar y civil israelí.
Las cosas no pueden funcionar así ya que según Judelman, tanto los israelíes como los palestinos están vinculados a la totalidad de esta tierra.
En su comunicado, los dos hombres critican la posición de Netanyahu, quien descartó la opción de otorgar la ciudadanía israelí a los palestinos que estén en las tierras anexionadas.
Un proyecto que no hace primar la igualdad de derechos que merecen cada palestino y cada israelí no nos acercará, sino que nos alejará, escriben ambos.
Según el acuerdo de gobierno de unión, firmado esta primavera boreal, Israel debía pronunciarse a partir del primero de julio sobre la aplicación del proyecto de anexión de las colonias israelíes y del valle del Jordán.

Foto Afp
Periódico La Jornada

Black Lives Matter está democratizando las instituciones de EU

Urge prepararse para la represión neofascista: West
Por todo el país los movimientos exigen mejoras sociales

Nueva York., Una banda de jazz estilo Nueva Orleans tocaba St. James Infirmary, un blues sobre la muerte de la novia del que la canta, en el centro de Washington Square, poco antes de que cientos caminaran detrás de ese conjunto unas 30 o más cuadras para ser recibidos en Ocupa Alcaldía, un plantón de manifestantes bajo el lema de las Black Lives Matter (Vidas Negras Valen), parte de un movimiento nacional sin precedente en medio siglo que, por quinta semana, sigue sacudiendo a las cúpulas del país.
El campamento de cientos de personas que se estableció sobre una placita al lado de la alcaldía tiene una “bodega comunitaria, (toma lo que necesites, ofrece lo que puedas), una biblioteca popular que solicita libros radicales para compartir, una carpa de atención médica y mesas para alimentar a todos. De repente hay foros sobre historia, raza y género, y sobre la violencia oficial. Una mujer lee un libro sobre Angela Davis, mientras a unos metros, un DJ pone música hiphopera y algunos bailan, mientras otros tejen. No hay policías, su paso está prohibido (por ahora). Hay líneas pintadas con gis que decoran no policía más allá de este punto. Se solicita que todos usen cubrebocas.
El plantón tiene una serie de demandas, pero la central para esta acción es la del traslado de mil millones de los 6 mil millones de dólares anuales en el presupuesto de la policía de Nueva York a programas sociales, y por ahora se ha logrado un triunfo parcial, algo casi impensable hace un mes. Esto o escenas parecidas se repiten por cientos de ciudades y pueblos a lo largo del país
Por quinta semana, estas expresiones –marchas, plantones, mítines, brigadas de ciclistas y otras de muralistas, conciertos, conmemoraciones de las víctimas (https://bit.ly/2YRKiwG)– que se detonaron con el asesinato de George Floyd por la policía en Minneapolis, el 25 de mayo, siguen sin cesar. Son menos numerosas y los enfrentamientos con la policía son menos dramáticos (aunque la represión sigue), pero persiste cada día en múltiples ciudades.
Este movimiento que estalló dentro del silencio de la pandemia ha obligado a cúpulas políticas a enfocarse y responder a sus demandas, logrando que se promuevan decenas de iniciativas de reforma policiaca y obligado a políticos nacionales y locales a proclamar de qué lado están sobre el racismo sistémico y su historia desde los inicios de este país. Mientras un presidente asustado ha optado por responder con amenazas de represión militar, denuncias de que todo es un complot de la izquierda radical calificando lo que ha visto frente a la Casa Blanca como un movimiento de odio. Uno de sus legisladores favoritos, Matt Gaetz, de Florida, declaró por tuit que “Black Lives Matter es un movimiento marxista”.
El movimiento multirracial e intergeneracional incluye desde los jóvenes (sobre todo mujeres) que lo encabezan, a veteranos del movimiento de derechos civiles de los 60, a sindicalistas, religiosos, académicos, músicos y otros artistas, como también indígenas e inmigrantes. El legendario comediante Carl Reiner, quien acaba de fallecer a sus 98 años, se tomó una foto con su hija y su gran amigo Mel Brooks, todos con camisetas de Black Lives Matter (https://bit.ly/31GvBhI).
De pronto, políticos y directores de instituciones ofrecen retirar monumentos y símbolos de la historia racista, desde el de algunos ex presidentes como Woodrow Wilson a la casi increíble decisión del gobierno estatal de Mississippi de retirar el símbolo de la Confederación de su bandera oficial después de 126 años, entre otras. En Nueva York, la famosa estatua de Teddy Roosevelt, montado sobre su caballo y a su lado dos figuras caminado, un indígena y un afroestadunidense, que da la bienvenida a la entrada del Museo de Historia Natural, será retirada por decisión de la institución. Este movimiento ha obligado un rendimiento de cuentas históricas.
Todos saben que este tipo de movilizaciones tiene que evolucionar en otras expresiones políticas, algo que ya ocurre a un paso relámpago incluso en lo electoral.
“Cualquier momento en que ves a seres humanos enderezar sus espaldas y estar dispuestos a caminar juntos, luchar juntos, cantar juntos –sean del color que sean– hay una majestad moral y una belleza espiritual que no puede ser negada. Pero tenemos que prepararnos para la respuesta represiva neofascista, sobre todo cuando el imperio está débil y desesperado”, afirma el filosofo, y profesor en Harvard y Princeton, Cornel West, en una entrevista reciente con Salon. Tenemos que democratizar plenamente a EU para rescatarlo sin miedo ni a medias.

Corresponsal
Periódico La Jornada