Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.
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lunes, 25 de marzo de 2019

American curios ; La gran mentira



La semana pasada se cumplió el 16 aniversario de la guerra de Estados Unidos en Irak, algo que casi nadie en calles, universidades, cafés, antros, parques o edificios gubernamentales registró, y menos aún comentó. Ni el comandante en jefe. Esa y las otras guerras ya se ha vuelto parte del ruido de trasfondo de este país. Una guerra más, una mentira más.
Esta mentira costó más de 190 mil civiles muertos por violencia directa de esa guerra, casi 5 mil militares estadunidenses que han perecido, cientos de miles de civiles y militares heridos, y un costo mayor de 2 billones de dólares hasta la fecha (y eso que no es la guerra activa más larga en la historia del país; esa tiene 17 años y está en Afganistán), según el informe Costos de Guerra, de la Universidad Brown.
La gran mentira implicó que miles de jóvenes estadunidenses –en su gran mayoría pobres y de clase trabajadora– fueron enviados a Irak o Afganistán a matar y herir a otros jóvenes como ellos. Los que regresaron, si es que no en un ataúd o en una camilla, sí con heridas sicológicas de largo plazo, fueron recibidos por una población que, la verdad, si es que se acuerda de ellos, prefiere no ponerle mucha atención a todo eso, más allá de rendir homenajes a nuestros veteranos antes de un partido de beisbol o de futbol.
Seguramente es el único país en la historia donde uno puede pasar por las calles de todas las ciudades y grandes pueblos sin darse cuenta ni acordarse que está en medio no sólo de una, sino de varias guerras.
Como toda guerra, la de Irak fue producto de una gran mentira, una mentira propagada por casi todos los principales medios (con algunas notables excepciones) y por una clase intelectual profesional vinculada al poder, y todos éstos, hasta hoy día, jamás han pagado las consecuencias y muchos menos han tenido que rendir cuentas por su complicidad.
Es una guerra en la cual se fabricó la justificación frente a todos: se declaró que Irak tenía armas de destrucción masiva, que era en parte responsable de los atentados del 11-S, que era un Estado que daba refugio a terroristas. Todo eso fue falso. Y se sabía en esos mismos momentos; millones de personas en algunas de la movilizaciones antiguerra más grandes de la historia lo sabían, no cayeron en en el engaño.
El objetivo no tenía nada que ver con democracia, libertad, asistencia humanitaria ni nada de eso. Tenía el objetivo de cambio de régimen y, ni hablar, petróleo.
Entre los promotores más feroces de la mentira en el gobierno de George W. Bush estaban Elliott Abrams y John Bolton, junto a un amplio elenco de los mismos jefes de medios e intelectuales de tanques pensantes, tanto conservadores como liberales, que hoy día invitan a todos a creerles algunas más, incluido el caso de Venezuela.
Como señala el periodista Matt Taibbi, de Rolling Stone, el daño que esta historia (la guerra contra Irak) causó en nuestras reputaciones colectivas aún es poco entendida en el negocio (de los medios), y señala que esa mancha no se podrá lavar hasta que enfrentemos qué tan mal fue, y es mucho peor de lo que estamos admitiendo, aun ahora.
¿Cuántas otras guerras repletas y justificadas con mentiras continúan hoy día? Hay una contra los inmigrantes en la frontera (con despliegue militar), otra permanente contra el narco, y ni contar las acciones bélicas activas de Washington en varias partes del mundo, incluidos por lo menos siete países que casi ningún estadunidense puede siquiera nombrar.
Según el informe Costos de Guerra, Estados Unidos conduce hoy día actividades anti-terroristas en 80 países (40 por ciento de los países del planeta), ha gastado más de 5.9 billones en las guerras posteriores al 11 de septiembre de 2001, han muerto un total de 480 mil personas en Irak, Afganistán y Pakistán, incluidos 244 mil civiles por violencia directa, casi todo con justificaciones engañosas.
Las mentiras oficiales cuestan muy caro, pero casi nunca para los mentirosos, sino para todos los demás. Esa es la verdad.

lunes, 14 de agosto de 2017

El FMI plantea su posible traslado a China



Antonio Gershenson
Durante los últimos meses varios países, especialmente dentro de la región Asia-Pacífico, se habían alejado, o fueron alejados, de Estados Unidos, y se habían acercado a China. Ésta es considerada por la mayoría de las fuentes como el segundo lugar mundial, en cuanto a la economía, después de Estados Unidos.
Los estudios que yo he podido conocer y publicar, hechos en diferentes países, coincidieron en que en 10 años o menos, conforme al hecho de que China crece mucho más rápido que Estados Unidos pasaría al primer lugar. Algunas de estas investigaciones llegaron más lejos y fueron al cálculo de que dentro de periodos más largos, China sería el primer lugar, India el segundo y Estados Unidos el tercero, para 2050. Este último estudio fue dado a conocer en Londres a principios de mayo pasado por la PricewaterhouseCoopers (PwC). Lo comentamos el 7 de ese mismo mes en el artículo Estados Unidos, la fuerza anunciada y el dólar rechazado.
Pues bien, el 24 de julio la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) habló en un evento de un grupo de expertos del Centro para el Desarrollo Global, en su sede en Washington. Dijo que en unos 10 años si China mantiene su ritmo de crecimiento económico y tiene una buena representación en el FMI, éste se trasladaría de Washington a Pekín, capital china.
Los estatutos del Fondo Monetario Internacional establecen que la sede central de la institución debe estar en el país con la mayor economía del fondo.
En ese momento, el FMI había revisado su previsión del ritmo de crecimiento económico de China, considerando los hechos económicos respectivos, a 6.7 por ciento en 2017 y 6.4 por ciento para 2018 (coincidiendo con los montos calculados por el gobierno chino). El ritmo para 2017 sería igual al del año pasado. El ritmo del segundo trimestre de crecimiento de China fue igual al del primero, también de 6.7 por ciento.
Frente a estos porcentajes, el aumento económico que calcula, prevé y ha anunciado en escritos, para Estados Unidos el Banco Mundial, es de 1.3 por ciento.
Alemania y otros países europeos han aumentado su comercio con China, y sus inversiones en ella, y no se ve que se opongan a la aplicación de los estatutos mencionados del FMI.
Ya en artículos anteriores hemos mencionado otros cambios en lo que va del año, como la formación de una institución comercial de 16 países de Asia y el Pacífico, con una población conjunta cercana a la mitad de la población mundial. Se han seguido dando pasos, incluso reuniones, en ese sentido, y se mantiene el acuerdo de formalizar esa institución para fines de este año. Incluye a China, India, Japón, Indonesia, Pakistán, Filipinas y otros 10 países. Sólo los seis mencionados tienen en su conjunto más de tres mil 200 millones de habitantes. Más de 10 veces la población de Estados Unidos.
El actual presidente estadunidense se siente como el amo del mundo, quiere imponer su voluntad a todos, y no es consciente de que el mundo está cambiando. Tampoco los que todavía gobiernan a México y se someten al norte.
Hay quienes, ante los problemas en el norte, plantean mayores relaciones en el sur, claro, con los gobiernos más derechistas. Pero no de puede ignorar que el mayor crecimiento económico del mundo está en el oriente. Si incluso el Fondo Monetario Internacional, antes controlado por Estados Umidos, voltea hacia China como su futura capital, no se puede ignorarla y voltear hacia otro lado, y también a India, ambos países con alrededor de 7 por ciento de aumento económico anual, frente a 1.3 por ciento de EU, y con un gobernante muy especial.

jueves, 15 de junio de 2017

Increíble inclusión de India y Pakistán al Grupo de Shanghai que encabezan China y Rusia


Bajo la Lupa
Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada 
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Tropas vigilan las calles de Srinagar, India en el contexto de protestas de estudiantesFoto : Afp
Mientras Washington se desgarra con las poco convincentes suputaciones de James Comey, ex director de la FBI –vulgar soplón y marioneta del Deep State violentamente defenestrado por el cada vez más atribulado Trump–, el mundo se desordena y se reordena en forma simultánea a pasos acelerados para ocupar los espacios que deja vacios Estados Unidos: la otrora superpotencia unipolar hoy en franca decadencia y en plena guerra civil que no se atreve a pronunciar su nombre.
Totalmente boicoteado por los desinformativos multimedia occidentales, el Grupo de Shanghai (Organización de Cooperación de Shanghai: OCS) celebró su trascendental cumbre 17 en Astana, capital de Kazajistán, país convertido en la bisagra euroasiática entre China y Rusia. El boicot multimediático occidental colinda con lo pueril, cuando en dicha cumbre fue avalado el espectacular ingreso de India y Pakistán: su mayor evento después de 16 años de existencia teórica.
No es menor la incrustación de India y Pakistán –a mi juicio, la primera apadrinada por Rusia y la segunda por China–, dos potencias medianas nucleares que se han enfrascado en tres guerras convencionales. De sus seis miembros primigenios –China, Kazajistán, Kirguistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán–, la OCS pasa ahora a ocho: cuatro de ellos conspicuas potencias nucleares (Rusia, China, India y Pakistán).
¿Se nucleariza el Grupo de Shanghai mientras se resquebraja la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en la fase trumpiana? El Grupo de Shanghai ostenta como observadores a Afganistán, Bielorrusia, Irán y Mongolia y, como socios de diálogo, a Armenia, Azerbaiyán, Camboya, Nepal, Turquía y Sri Lanka. En total, 10 países adicionales se encuentran en la lista de espera que deberán dosificar China y Rusia (https://goo.gl/KKuM0b).
¿Se saldrá Turquía de la OTAN para adherirse al Grupo de Shanghai más afín a su cultura y etnia, y así olvidarse de la hoy desgajada Unión Europea (UE) que despreció su inclusión contra natura? El núcleo del Grupo de Shanghai fue eminentemente centroasiático durante 16 años, pero hoy lanza relevantes vectores geopolíticos y geoeconómicos al subcontinente indio (vía India y Pakistán, por extensión a Sri Lanka y Nepal), también al Cáucaso (Armenia y Azerbaiyán)y hasta Indochina (Camboya).
El flujograma y el cronograma de la OCS se ha ajustado en los recientes 16 años conforme han declinado tanto la salvaje unipolaridad estadunidense como su corolario globalista israelí/anglosajón, lo cual se expresa nítidamente con la aplicación de Irán para convertirse en miembro a carta cabal en momentos tan cruciales para la edificación del nuevo orden multipolar (https://goo.gl/7T8lZu).
Alexander Dugin, uno de los máximos ideólogos rusos muy cercano al zar Vlady Putin, contrasta el irredentismo prácticamente unipolar de la OTAN con la pluralidad multipolar de la OCS: en la OTAN domina un solo país, una sola ideología, mientras la OCS se compone de los países y las fuerzas que representan diversas civilizaciones con diferentes ideologías y sistemas políticos.
Es cierto, la OTAN es unipolar, donde EU domina al restante pusilánime e inánime, mientras el relativamente naciente Grupo de Shanghai es plural bipolar (sin menospreciar la invaluable adquisición de India).
Para Dugin, ideólogo ruso del euroasianismo, “La OCS se crea no como la ‘OTAN asiática’, sino como una estructura euroasiática que se opone a la globalización. La unión de grandes estados asiáticos que poseen una enorme capacidad económica y grandes fuerzas estratégicas es un serio paso hacia la institucionalización del mundo multipolar”.
Dugin lo expresa sin tapujos: La OCS es un bloque multipolar, y ello equilibra la hegemonía estadunidense y occidental, convierte un modelo de mundo que se impone a todos sin alternativas, en una libertad. Ello atribuye nuevas posibilidades a los jugadores regionales de cualquier escala.
Dugin diseca la intimidad geopolítica de la OCS, a la que coloca como fuerza de equilibrio frente al irredentismo de EU: “eso será un desafío que ninguna estructura o coalición occidental ni ningún bloque podrá vencer. Si la OCS elabora una postura consolidada sobre la lucha antiterrorista (…) significará un ambiente absolutamente diferente para resolver el conflicto sirio. Si la OCS dice ‘no’ a algunas acciones de occidente, habrá que tenerlo en cuenta”.
Detecto una contradicción conceptual y operativa entre la apología de la globalización económica (en contrapunto a la globalización financierista de las plazas globalistas de Wall Street y la City) que pregonó el mandarín Xi en su reciente aparicion en el foro moribundo de Davos, con la oposición contundente de Dugin a la globalización tout court. Ya habrá tiempo de discutirlo en detalle.
A mi juicio, de lo más relevante de la cumbre 17 de la OCS en Astana fue la enésima reunión bilateral del mandarín Xi con el zar Vlady Putin para afinar detalles de su cada vez más profunda alianza estratégica (https://goo.gl/vON8mW).
Ni al zar Putin ni al mandarín Xi se les escapa que la agenda desestabilizadora de los yihadistas del Daesh está programada en los algoritmos geopolíticos de los instrumentos de EU en el Cáucaso/Sur y Asia Central, en sus fronteras respectivas de Rusia y China con la provincia islámica de los uigures en Xinjiang (https://goo.gl/ZD7258).
Los mandatarios de Rusia y China enfocaron sus baterías en la delicada situación de Norcorea y en el papel destinado a jugar por la OCS en la reconciliación y reconstrucción de Afganistán, cuando tampoco podía faltar el realineamiento de la nueva ruta de la seda (proyecto chino) con la Unión Económica Euroasiática (proyecto ruso).
El zar Putin acusó a EU de estar detrás de los atentados terroristas yihadistas, lo cual sólo es ignorado por los multimedia desinformativos de Occidente (https://goo.gl/P2yhA8).
El geopolitólogo Rostislav Ischenko fustigó la incapacidad de EU y la UE de lidiar con la amenaza terrorista proveniente de Medio Oriente y Asia Central, que afecta los intereses de los miembros de la OCS cuando los yihadistas del Daesh se aprestan a trasladar y mutar sus operaciones en las fronteras y entrañas del RIC (Rusia, India y China): Ni Rusia ni China pueden permitir que las bandas terroristas expulsadas de Medio Oriente depreden sus fronteras, lo cual descarrilaría la nueva ruta de la seda y la Unión Económica Euroasiática (https://goo.gl/DbvYjO).
El Grupo de Shanghai provee el formato idóneo para que India y Pakistán, no se diga India con China, asciendan y trasciendan a un nuevo plano más creativo su nuevo tipo de interacción, que dejen atrás sus aldeanas contradicciones y confrontaciones que benefician el caduco orden unipolar anglosajón. Desde su eclosión de muy bajo perfil hace 16 años, ahora sí que el Grupo de Shanghai ha tomado una dinámica más acelerada y consolidada en su cumbre en Astana.
Después de haber estado en franca defensiva, desde el montaje hollywoodense del 11/9 (con sus guerras fabricadas en Afganistán e Irak), al unísono de la reactivación de la agenda yihadista y sus células dormidas de la eterna CIA, ahora el Grupo de Shanghai pasa a una notable contraofensiva en la cartografía de los Balcanes Euroasiáticos del hoy fallecido Brzezinski, y que es inversamente proporcional a la decadencia unipolar de EU.
Facebook: AlfredoJalife

viernes, 13 de noviembre de 2015

89% de asesinados con drones de EEUU en Pakistán no eran militantes islámicos

Las 25 noticias más censuradas 2015 (03)



89% de asesinados con drones de EEUU en Pakistán no eran militantes islámicos
Proyecto Censurado – Traducción: Ernesto Carmona

El 89% de las víctimas paquistaníes de los drones estadounidenses ni siquiera fueron identificadas como militantes islámicos. Desde que Barack Obama asumió la presidencia en 2009, se calcula que EEUU dio muerte a 2.464 personas en ataques con aviones no tripulados enviados fuera de lo que Washington declaró “zonas de guerra”.
La cifra fue publicada en febrero 2015 por Jack Serle y el equipo de la Oficina de Periodismo de Investigación, quienes mantienen una base de datos con todos los ataques conocidos, basándose en trabajo de campo, informes de medios y fuga de documentos, que proporcionan una imagen más clara de la escala y el impacto del programa secreto de aviones no tripulados de Estados Unidos en comparación con la información episódica ofrecida por los medios corporativos de información.
De acuerdo con datos de la Oficina, los miembros de al-Qaeda representan sólo el 4 por ciento del total de 2.379 personas que murieron por ataques de aviones no tripulados estadounidenses en Pakistán a octubre de 2014, poco más de diez años después de los primeros de ataques ordenados por G. Bush. Del total de muertes, alrededor del 30 por ciento podría ser identificado y 11 por ciento se define como militantes. Poco se sabe acerca de las 1.675 víctimas restantes no identificadas. La Oficina de Periodismo de Investigación informó estos números después de un año de recopilar información en varias fuentes a fin de proporcionar una visión general de las bajas en ataques de drones.
Las misiones de ataques mortales selectivos con aviones estadounidenses no tripulados se efectúan principalmente sobre Pakistán, donde la CIA tiene como objetivo debilitar a al-Qaeda y limitar sus movimientos a la vecina Afganistán. El uso de aviones no tripulados es visto como una forma de esconder la participación de EEUU y eludir el resentimiento en un país que el New Yorker caracteriza como “inestable” y que se sabe posee más de un centenar de armas nucleares. Aunque la guerra no oficial con drones para controlar la frontera entre Pakistán y Afganistán terminó a mediados de 2013, la campaña de ataques con aviones no tripulados continuó con cinco bombardeos registrados en enero de 2015, la cifra más alta desde julio de 2014. En enero se registraron ataques adicionales para matar al menos 45 personas en Somalia y tres en Yemen, donde una de las víctimas fue un niño de doce años.
Las conclusiones de la Oficina de Periodismo de Investigación socavan la validez de la afirmación del secretario de Estado, John Kerry, cuando dijo que “las únicas personas que reciben ataques desde un avión no tripulado están confirmadas como objetivos terroristas al más alto nivel”. Independientemente de si los asesinados eran en efecto peligrosos, la incapacidad para dar cuenta de sus identidades invita al escepticismo hacia estas operaciones militares y plantea preocupaciones morales concernientes al respeto básico de la dignidad humana.
En abril de 2015, Jeremy Scahill informó en Intercept que el “corazón de alta tecnología del programa de aviones no tripulados de Estados Unidos” está en una base militar estadounidense en Ramstein, Alemania. Documentos “top secret” de Estados Unidos obtenidos por Intercept proporcionan “el plan más detallado visto hasta la fecha de la arquitectura técnica utilizada para llevar a cabo ataques con aviones no tripulados Predator y Reaper”. La mayoría de los conductores de los aviones no tripulados operan desde EEUU, pero dependen de Ramstein para controlar sus drones.
La cobertura de noticias de los grandes medios corporativos sobre estos bombardeos aéreos secretos de Estados Unidos tiende a nutrirse en gran medida de las fuentes oficiales del gobierno. Muchos de estos informantes no están autorizados para conocer cabalmente estos ataques y, mucho menos, para discutirlos públicamente. Incluso, “miembros del Congreso han sido amordazados por afirmaciones de ejecutivos que invocan el secreto para proteger la seguridad nacional y/o cooptados por los grupos de presión que representan a los fabricantes de aviones no tripulados”, afirmó Andy Lee Roth en Censored 2013 (1).
A veces, en ocasiones excepcionales, obligan a los funcionarios del gobierno a revelar más sobre estos programas secretos de exterminio. Por ejemplo, en abril de 2015, el presidente Obama se disculpó públicamente por un ataque de drone que en enero dio muerte accidental en Pakistán a dos rehenes de Al Qaeda, entre ellos el trabajador humanitario estadounidense Warren Weinstein. La cobertura de The New York Times incluyó un análisis de la noticia en primera plana, escrito por Scott Shane, quien criticó el programa de ataques con drones. Por ejemplo, el artículo citó a Micah Zenko, un erudito del Consejo de Relaciones Exteriores, que criticó la declaración de Obama porque “arroja poca luz sobre una cuestión no conocida: que la mayoría de los individuos muertos no están en una lista de ejecuciones y que el gobierno no conoce sus nombres”.
Notablemente, el análisis de Shane utilizó la investigación de la Oficina de Periodismo de Investigación para mostrar el alcance de los ataques con aviones no tripulados estadounidenses en las zonas tribales de Pakistán desde 2004.
Los periodistas del New York Times Mark Mazzetti y Matt Apuzzo también merecen reconocimiento por su informe de abril de 2015 “Apoyo profundo en Washington para las misiones de la CIA con drones”, que hizo olas en Washington y entre el establishment de prensa para identificar públicamente a tres funcionarios de alto rango de la CIA con papeles clave en las operaciones secretas de aviones no tripulados. En consonancia con la práctica habitual, la CIA pidió al Times retener los nombres. Entre los tres funcionarios de la CIA develados por Mazzetti y Apuzzo se encuentra Michael D’Andrea, a quien identificaron como “jefe de operaciones durante el nacimiento del programa de detención e interrogatorios de la agencia” y posteriormente, como jefe del Centro de Contraterrorismo de la CIA, “se convirtió en un arquitecto del programa de asesinatos selectivos”. D’Andrea, revelaron los periodistas, “presidió el crecimiento de la CIA en operaciones con aviones no tripulados y cientos de ataques en Pakistán y Yemen durante los nueve años que se mantuvo en el cargo”.
Sin embargo, los informes de Shane, Mazzetti y Apuzzo muestran lo excepcional en la cobertura de noticias de los medios corporativos sobre los programas estadounidenses de aviones no tripulados. Más típico en este sentido es el tratamiento ofrecido por la revista Newsweek en una historia de portada de abril 2015: ¿Puede EEUU ganar una guerra? Esta publicación identifica los ataques con drones como una de las “puntas gemelas de la estrategia de Estados Unidos en el extranjero” que son “a menudo poco fiables, desacreditadas o desagradables”. El artículo se hizo cargo de antiguas críticas de Alexander Cockburn [periodista estadounidense nacido en Escocia fallecido en 2012], donde afirmó que los ataques de aviones no tripulados contra presuntos objetivos de alto valor aumentarían la violencia contra Estados Unidos y las tropas aliadas, contrarrestándolas con la perspectiva del general retirado de la Fuerza Aérea Michael V. Hayden, ex director de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) y de la CIA, quien “insiste en que los ataques de drones sobre Al-Qaeda fueron cruciales en la prevención de otro gran ataque contra los Estados Unidos”. La cobertura de Newsweek citó a Hayden al menos nueve veces por separado, más que a cualquiera otra fuente. Y no hizo mención a las conclusiones de la Oficina de Periodismo de Investigación sobre los civiles muertos en los ataques de drones.

*) Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno

Notas:
1)  Andy Lee Roth, “Framing Al-Awlaki: Cómo funcionarios gubernamentales y medios corporativos legitimaron un asesinato selectivo”, Censored 2013: Dispatches from the Media Revolution, editores Mickey Huff y Andy Lee Roth [Nueva York: Seven Stories Press, 2012]., 353-54).
2) Las 25 noticias más censuradas están publicadas en castellano en: https://mapochopress.wordpress.com
Fuentes:
Jack Serle, “Almost 2,500 Now Killed by Covert US Drone Strikes Since Obama Inauguration Six Years Ago,” Bureau of Investigative Journalism, February 2, 2015, http://www.thebureauinvestigates .com/2015/02/02/almost-2500-killed-covert-us-drone-strikes-obama-inauguration/.
Jack Serle, “Get the Data: A List of US Air and Drone Strikes, Afghanistan 2015,” Bureau of Investigative Journalism, February 12, 2015, http://www.thebureauinvestigates.com/2015/02/12/us-drone-war-afghanistan-list-american-air-strikes-2015/#AFG009.
Steve Coll, “The Unblinking Stare: The Drone War in Pakistan,” New Yorker, November 24, 2014, http://www.newyorker.com/magazine/2014/11/24/unblinking-stare.
Abigail Fielding-Smith, “John Kerry Says All those Fired at by Drones in Pakistan are ‘Confirmed Terrorist Targets’—But with 1,675 Unnamed Dead How Do We Know?” Bureau of Investigative Journalism, October 23, 2014, http://www.thebureauinvestigates.com/2014/10/23/john-kerry-says-all-those-fired-at-by-drones-in-pakistan-are-confirmed-terrorist-targets-but-with-1675-unnamed-dead-how-do-we-know/.
Jack Serle, “Only 4% of Drone Victims in Pakistan Named as al Qaeda Members,” Bureau of Investigative Journalism, October 16, 2014, http://www.thebureauinvestigates.com/namingthedead/only-4-of-drone-victims-in-pakistan-named-as-al-qaeda-members/?lang=en.
Jeremy Scahill, “Germany is the Tell-Tale Heart of America’s Drone War,” Intercept, April 17, 2015, https://firstlook.org/theintercept/2015/04/17/ramstein/.
Estudiantes investigadores: Jordan Nakamoto (College of Marin) and Dylan Morrissey (Claremont McKenna College)
Evaluadores académicos: Susan Rahman (College of Marin) and Andy Lee Roth (Pomona College)


domingo, 20 de julio de 2014

Tercer ataque de drones de EEUU contra Pakistán en menos de 10 días



En una evidente escalada del accionar sobre Pakistán, un avión teledirigido estadounidense destruyó este sábado una casa en las regiones tribales del noroeste, fronterizas con Afganistán, y mató a 11 supuestos talibanes.

Séptimo desde junio y tercero en menos de 10 días, el ataque se produjo en coincidencia con una operación a gran escala del ejército pakistaní en la provincia de Waziristán del Norte, lo que ha llevado a algunos analistas a concluir que se trata de un esfuerzo concertado entre Washington e Islamabad.

Fuentes militares acogidas al anonimato dijeron que el dron norteamericano disparó ocho misiles contra un escondite de los talibanes en el suburbio de Mada Khel y mató a dos importantes jefes rebeldes cuyas identidades se rehusaron a revelar.

También resulta llamativa la letalidad de los últimos bombardeos de los aviones-robot: el del día 10 abatió a seis personas y el del miércoles, a 20, los que junto a los 11 de este sábado totalizan 41, uno promedio mucho más alto que el habitual.

En las tres primeras semanas de junio, luego de una pausa de más de cinco meses y medio, Waziristán del Norte fue blanco de cuatro ataques de aviones no tripulados norteamericanos, con más de 20 supuestos talibanes muertos.

Algunos analistas y expertos militares auguran que el accionar de los drones aumentará como parte de un acuerdo secreto para reforzar la ofensiva del ejército en aquel territorio y asestar un tiro de gracia a la militancia antes de la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán.

Después de cada ataque, empero, el Gobierno pakistaní ha asegurado que, por contrarias a la soberanía y la integridad territorial del país, siempre ha condenado y condenará esas incursiones aéreas.

LibreRed / PL

jueves, 30 de agosto de 2012

Canciller paquistaní exige cesen bombardeos de EEUU contra su pueblo

Telesur/La Radio del Sur
Canciller paquistní Hina Rabbani Khar.(Foto: Archivo)
La ministra de Exteriores de Pakistán, Hina Rabbani Khar, exigió nuevamente al Gobierno de Estados Unidos poner fin de inmediato a sus “ilegales y contraproducentes” ataques y bombardeos a territorio paquistaní, con aviones no tripulados, para acabar también con los asesinatos de civiles en masa.
La Canciller hizo esta declaración en una entrevista concedida a la cadena Press TV, después de llegar de la capital iraní, Teherán, donde partició en la Cumbre de cancilleres del Movimiento de Países No Alineados (Mnoal).
“La posición de Pakistán es clara, siempre ha sido clara en el pasado. Nuestra posición es que los ataques son contraproducentes, ilegales e inhumanos, y por lo tanto deben cesar”, enfatizó la Ministra.
Recordó que ya el Parlamento de Pakistán también fijo posición y exige el fin de los ataques contra la población civil, perpetrados por drones estadounidenses.
“Estamos en conversaciones con Washington, buscando maneras y medios para poder lograr tal objetivo, pero Estados Unidos debe mostrar el mismo interés y la misma preocupación”, aseveró.
La matanza de civiles, entre ellos mujeres y niños, por ataques aéreos de aviones no tripulados, ha tensado las relaciones entre Islamabad y Washington, llevando a las autoridades paquistaníes a enviar advertencias a la administración del presidente Barack Obama.
La región de Waziristán del Norte es una de las siete demarcaciones que conforman el cinturón tribal paquistaní fronterizo con Afganistán. Este año se han registrado cerca de treinta bombardeos, con una cifra de muertos que supera muy ampliamente el centenar.
La tensión entre las dos partes se intensificó después que EE.UU. lanzó ataques aéreos sobre dos puestos de control militares paquistaníes, cerca de la frontera con Afganistán, en noviembre de 2011, matando a 24 soldados paquistaníes.
Las Naciones Unidas y el gobierno de Pakistán ha condenado el uso de aviones no tripulados de combate y califica estas acciones como una “violación flagrante del derecho internacional”, aunque no ha ejercido acción alguna para detener estas ofensivas militares.
En tanto, miestras Washington asegura que los objetivos de sus ataques son “fuerzas terroristas talibanes”, la realidad es que la gran mayoría de las víctimas son civiles que viven en zonas residenciales.
El presidente Barack Obama, Premio Nobel de la Paz, admitió el uso de drones el territorio paquistaní. Desde su llegada se incrementó considerablemente la frecuencia de estas operaciones, como parte de su estrategia para encontrar una salida a la guerra afgana.

jueves, 28 de julio de 2011

Anders Behring, criatura de la nueva crisis




Ángel Guerra Cabrera

El asesinato en masa perpetrado por el fanático de extrema derecha noruego Anders Behring Breivik no es un hecho aislado ni el crimen casual de un loco en un país eminentemente pacífico. Esa es la explicación simplista de la derecha, que lamenta que el autor no haya sido de los otros y no quiere debate. Es significativo que el líder del racista e islamófobo Partido del Progreso de Noruega al deplorar que Behring haya militado en sus filas, enfatizara: no es el momento de analizarlo.

Pero el alegato del terrorista en el extenso pasquín colgado en Internet revela la adopción al último extremo de estereotipos machacados, abierta o veladamente, por la cultura dominante: nacionalismo estrecho, racismo, chovinismo, odio a lo diferente, al islamismo, al multiculturalismo, a la democracia, al marxismo y a algunos de sus exponentes más influyentes en los sentimientos de las masas y cercanos históricamente como Che Guevara y Fidel Castro. Este coctel ideológico es la semilla de la que germina la ideología nazifascista en algunos individuos y en situaciones de grave crisis del sistema capitalista puede arrastrar a millones de seres humanos, como muestra la historia, si no emerge una alternativa revolucionaria.

Catalizador de esa ideología en este siglo ha sido la guerra sicológica de Estados Unidos, sus aliados y el complejo cultural-mediático a su servicio a partir de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. El presidente George W. Bush, en lugar de enfrentar aquel hecho como un delito –por más grave y afrentoso que fuera– para ser investigado y sancionar a sus autores conforme a la ley, declaró, sin fundamento jurídico ni moral alguno, la guerra contra el terrorismo. Tras la belicosa retórica subyacía el propósito de controlar el petróleo de Irak, los ductos energéticos procedentes de Rusia, establecer puestos avanzados que amenazaran a ese país y a China y el debilitamiento de la resistencia árabe contra su aliado sionista.

El saldo ha sido la ocupación y arrasamiento de Afganistán e Irak, el desencadenamiento de una guerra aérea contra los habitantes de las zonas tribales de Pakistán y Yemen, el bombardeo de Libia para proteger a la población civil matándola, cientos de miles de civiles muertos y un sentimiento antiestadunidense entre los musulmanes mucho mayor al existente antes del 11-S. Al emprender esa campaña Washington promovió una histérica islamofobia en Occidente, que equiparó a todos los musulmanes con islamitas radicales y a éstos con terroristas. El aumento meteórico del gasto militar aceleró el desencadenamiento del más grave trastorno de la economía de Estados Unidos y mundial, que ha puesto al desnudo la crisis civilizatoria más profunda de la historia humana. Ella va acompañada de la deslegitimación de las instituciones republicanas, incluyendo los partidos políticos. Pero también y aunque crece la rebeldía social, de la ausencia por ahora, de fuerzas capaces de instaurar alternativas de las dimensiones y la novedad de las que se requieren. El contexto es de empobrecimiento, desesperanza y beligerancia de la ultraderecha en Estados Unidos y Europa, que culpabiliza a los inmigrantes. La acción terrorista de Behring no puede desligarse de la crisis.

El bienestar material y la ideología en los países nórdicos no han escapado a su onda expansiva, manifestada en aumento del racismo, la xenofobia y el liberalismo económico a ultranza. Hasta hace unos años no era tan visible en Noruega pero el Partido del Progreso y su inflamado racismo ha permeado en importantes sectores sociales, ha logrado convertirse en segunda fuerza parlamentaria y presiona a la socialdemocracia gobernante. No obstante, la juventud socialdemócrta, cuyos cuadros reciben formación en la isleta de Utoeya, defiende resueltamente el multiculturalismo, censura el racismo y solidariza con Palestina y otras causas justas, razón por la que fue escogida como su objetivo principal por el terrorista.

Volviendo a Estados Unidos, curiosamente el campeón de la lucha contra el terrorismo abriga a todos los terroristas que han actuado contra Cuba desde los años sesenta. A la vez, mantiene injustamente encarcelados con largas condenas a los jóvenes cubanos que los monitoreaban y no enjuicia por terrorista a Luis Posada Carriles, al igual que Behring asesino de 76 seres humanos. Estos son distintos, claro, eran cubanos en su mayoría y viajaban en un avión civil de esa bandera.

martes, 26 de julio de 2011

"Afganistán es la señal de agotamiento económico, político y militar de los Estados Unidos"

Entrevista a James Petras
James Petras.
James Petras.

Efrain Chury: Petras, buen día, ¿cómo estás?

— Petras: Muy bien, aquí esperando la hora para hacer esta entrevista.

Bien. Petras ¿en qué temas estás trabajando?

— En primer lugar Afganistán, porque hay noticias muy interesantes en este momento. En primera instancia, los noticieros dicen que Estados Unidos y la OTAN están retirando tropas de una provincia y entregando el poder a los oficiales afganos. La provincia se llama Bamiyán y es una de las más pobres en el país, donde hay menos conflicto.

Pero este retiro de tropas no representa la consolidación del poder, porque en primer lugar los talibanes están atacando a los principales oficiales del gobierno colaborador de Hamid Karzai, un gobierno títere del gobierno norteamericano. Su hermano fue asesinado hace una semana, anteayer asesinaron al principal asesor de Karzai, Jan Mohamad en Kabul, en su propia casa.

Todo indica que mientras en las provincias de menor importancia, las fuerzas de OTAN están tratando de justificar el retiro, en vez de reconocer que están en un proceso de derrota. Y la derrota es efectiva porque las tropas de España, Italia y Francia también empiezan a retirar sus fuerzas.

Lo que tenemos que ver en esta situación, es que en menos de un año Afganistán va a pasar a manos de los talibanes y los Estados Unidos sólo se van a quedar con algunas islas, con sus fortalezas pero con pocas posibilidades de re lanzar una ofensiva.

La derrota en Afganistán es la señal de que toda la aventura lanzada hace diez años está en un proceso de desintegración. Afganistán es la señal de agotamiento económico, político y militar de los Estados Unidos. Con la quiebra del Tesoro, con el tremendo aumento de la deuda y con un gran déficit, Washington no puede sostener más esta guerra que le cuesta mil millones de dólares cada semana. Esa es una cosa que la gente debe saber.

Mientras tanto, Washington está en seis guerras actualmente: Afganistán, Irak y Pakistán, a lo que se suma últimamente Yemen, Libia y Somalia; principalmente a partir de ataques aéreos y operaciones de lo que llaman fuerzas especiales, que son comandos de asesinos especialmente preparados.

Tenemos una multiplicación de guerras en un lado, por otro lado, el deterioro interno de los Estados Unidos y tercero, el reconocimiento de que la guerra en Afganistán no es sostenible. En poco tiempo el mismo proceso va a pasar en Irak. Y ya hay cuestionamientos internos sobre la guerra en Libia.

El imperio militarista producto de las proyecciones militaristas y la influencia sionista de los primeros años del nuevo milenio ha sido una catástrofe y puede tener efectos internos profundos, precisamente porque la deuda acumulada no es sostenible. Está provocando los recortes de programas sociales más graves que hemos visto en los últimos 60 años.

Deterioro interno, descontento de la gente, crecimiento de la ultra derecha: ese es el cuadro que se reconoce hoy en la realidad norteamericana

Generalmente las guerras las pagan los países emergentes, en este caso uno ve que Europa y Estados Unidos están enfrentando una gran crisis. Ahora; ¿serán los países del sur los que pagarán finalmente la crisis del expansionismo capitalista?

— En este caso tengo que discrepar porque los países por lo menos emergentes –hablamos de Brasil y otros como China, India- han mostrado autonomía y dinamismo económico porque han tenido la capacidad de abrir nuevos vínculos de comercio e inversiones entre ellos. China es la nueva fuerza motora para las exportaciones en América Latina –Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, Perú. Y a partir de ese dinamismo, han provocado un gran crecimiento en los últimos siete años. Ahora, debemos discutir el tipo de modelo que está provocando este dinamismo.

Algunos refieren a un modelo extractivo, es decir extraen las riquezas mineras, agrícolas (soja y otros productos); y el dinamismo tiene el efecto de crear un crecimiento muy respetable sobre el Producto Interno Bruto. Recibe buenos precios y hay alta demanda.

Pero en general este tipo de desarrollo es intensivo en capital. Es decir, utiliza poca mano de obra y tiene otras deficiencias. Por ejemplo, porque los ingresos y el crecimiento, hay mucho flujo de dinero especulativo, lo que llaman dinero caliente que está entrando en estos países que estan sobrevalorando la moneda. Como consecuencia está perjudicando las exportaciones manufactureras y otros sectores económicos porque no son competitivos. Y como este desarrollo es muy desigual entre los productos agrominerales y el sector manufactura está generando una crisis en la diversificación de la economía, que es cada vez más dependiente de los productos agrominerales.

Este desequilibrio puede tener enormes consecuencias porque indica que si hay un cambio en el mercado mundial con relación a la demanda de mercancía, estos países pueden caer en una profunda recesión.

Segundo, el crecimiento de este estilo está concentrando los ingresos. Los sectores no metidos en el agro mineral y los servicios financieros y en el sector especulativo, son mal afectados, no tienen posibilidades de crecer en relación con la riqueza que el país está generando. Por ejemplo, en Uruguay, Argentina y Brasil, han bajado las cifras de pobreza según los datos oficiales. ¿Pero qué significa eso? Que la gente que antes sufría pobreza extrema, ahora está sobreviviendo; pero en relación con la riqueza relativamente ahora están peor que antes, porque el país está creciendo a 5, 6 o 7% y los ingresos de los pobres quedan arriba de la línea de pobreza, pero mucho más debajo de la tasa de crecimiento de los sectores acomodados.

Entonces, la desigualdad está creciendo, la pobreza está bajando, pero la vida de sobrevivencia no es una vida decente. El salario mínimo no crece al mismo ritmo que la concentración de la riqueza. Este proceso extractivo dinámico está generando una polarización social entre los sectores; puede ser el 20% o 30% que tiene alguna conexión con los sectores dinámicos beneficiados y un 60 o 70% que está perjudicado relativamente.

No podemos decir que hay una prosperidad generalizada.Lo que vemos es que el modelo extractivo ha aumentado la vulnerabilidad, ha bajado la diversidad de la economía y ha creado un sector de sobrevivientes, que antes se llamaban pobreza, pero ahora sobre viven encima de la línea de pobreza… aunque no por mucho.

Excelente tu análisis Petras. Sabes que aquí en el sur estamos viviendo esa realidad que tan bien acabas de diagnosticar. Así que, te seguimos escuchando.

— Quiero mencionar en relación con eso dos cosas. Para compensar la desigualdad, los gobernantes han facilitado el crédito de consumo para sectores importantes de empleados y trabajadores. Pero ese aumento de consumismo en función de préstamos genera también una enorme deuda en la mayoría de las familias. Pueden comprar electrónica, congeladores, televisores, etc. pero cada vez más una parte creciente de sus ingresos van a pagar las deudas. Mientras tanto, el atraso en el pago de las tarjetas de crédito y otros, indica que estamos llegando al agotamiento de la posibilidad de vivir mejor acumulando deuda. Eso es simplemente un mejoramiento muy problemático y coyuntural.

Ahora quiero pasar a otro punto, el último por hoy, que es la crisis en Inglaterra, que es política y profunda, a partir de la empresa Murdoch y los medios de comunicación sensacionalista que maneja. Eso no es simplemente control de teléfonos e intervención en la vida personal. Lo que implica es la crisis total del Estado policial, es crisis del Estado. Porque descubrieron que el jefe de Scotland Yard estaba contratado, asalariado, como consultor con Murdoch y sabía de las intervenciones ilegales del imperio Murdoch. Sabía que estaban violando la ley y le ofrecía protección.

No es sólo Scotland Yard, que es la elite policial de Inglaterra, sino que también la policía metropolitana estaba implicada, facilitando la intervención a diferentes ciudadanos y también a políticos de toda índole. Eso muestra la corrupción y colaboración entre los medios, la policía y la violación de los derechos constitucionales. Es una crisis constitucional y es una indicación no sólo del estado policíaco que opera sino por la profundidad de la corrupción en instituciones sagradas. Nosotros en las películas siempre recibimos la imagen limpia de Scotland Yard y la integridad del servicio civil de Inglaterra. Ahora descubrimos que el nivel de corrupción es algo similar a lo que ocurre en las repúblicas bananeras de Centroamérica, donde la policía se vende a cualquiera ante la posibilidad de mejorar sus ingresos.

Y la corrupción no sólo toca a la policía, pues el Primer Ministro, el señor Cameron mantuvo veintiséis encuentros en un año con Murdoch. Y no sólo discutiendo de política, pero imagino que hay más probabilidades de que Murdoch, a partir de sus intervenciones telefónicas, estaba transmitiendo información para facilitar la política del Primer Ministro. Esta crisis va a hacer temblar toda la institucionalidad inglesa, pese a que intentan tirar una manta sobre el asunto. El señor Cameron está en peligro de forzar su renuncia.

Petras, cada vez que pasa algo en el norte, aquí repercute negativamente. Me refiero al tema económico, tanto en Estados Unidos como en Europa, donde hubo agitación en estos días.

— Es muy grave en el sentido de que, aquí en USA tenemos un 20% de la mano de obra desocupada o trabaja menos de diez horas por semana. Es decir 1 de cada 5 trabajadores está desempleado o subempleado. Tenemos un sistema económico que está totalmente estancado y no genera fuentes de trabajo. Tenemos un sistema fiscal en absoluta bancarrota, que necesita cada año billones de dólares para compensar el déficit fiscal.

Hay todos los niveles de desequilibrios aquí que nos permiten decir que hay una crisis del sistema que no encuentra una salida sin profundizar la crisis para todos los sectores sociales, menos para el 5% más rico. Lo que está sobre la mesa entre la ultraderecha y Obama es el grado de recortes en los principales programas de Salud, de Pensiones, de Jubilaciones y de Salarios.

El gobierno de Obama rechaza la posibilidad de introducir impuestos serios que pueden afectar a los super ricos; han rechazado recortes en el presupuesto militar porque sostienen seis guerras.No hay salida dentro de la configuración política para una solución que por lo menos proteja los programas mínimos y genere empleo.

Esa es la situación, sin exagerar, sin decir que todo va a caer en uno o seis meses… pero estamos entrando en un túnel sin salida. Hay que reconocer eso.

En el grado que esta crisis se profundice debe tener algunas repercusiones para los países en Asia que dependen de las exportaciones a los Estados Unidos. Y esa afectación puede impactar también en America Latina el próximo año, porque si Asia empieza a bajar las exportaciones, va a bajar también las importaciones de América Latina. Hay un triángulo que debemos reconocer, porque a pesar de la autonomía que han logrado desarrollar los países latinoamericanos con sus nuevos socios comerciales en Asia, a su vez Asia también ha tratado de diversificar sus producciones hacia el mercado interno y no depender tanto de las exportaciones. Pero en todo caso hay suficientes vínculos y dependencia para decir que la crisis que empieza otra vez en Estados Unidos, puede tener impactos globales.

sábado, 23 de julio de 2011

La alianza de EU y Pakistán, cada vez más endeble


Immanuel Wallerstein
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Las inundaciones en Pakistán el año pasado afectaron a unos 20 millones de personas y mataron a cerca de 2 mil. Muchos damnificados todavía viven en campamentos en CharsaddaFoto Reuters

Estados Unidos y Pakistán han sido aliados geopolíticos cercanos desde el nacimiento de Pakistán en 1948. En el pasado han necesitado uno del otro. Se necesitan hoy. pero sus prioridades y sus objetivos de políticas públicas se han ido apartando más y más. Ambos están horrorizados por la idea de que su alianza cercana pueda terminar. Pero podría ocurrir.

El origen de la alianza fue más bien simple y directo. En el proceso de que Gran Bretaña se retirara de India, se conformaron dos estados, no uno. Esencialmente, Pakistán rompió con India. Desde entonces Pakistán e India han estado en conflicto constante. Para cada uno de ellos el miedo mayor se deriva de las acciones del otro. Ha habido tres guerras entre ambos –en 1947-1948, en 1965, y en 1971. Las primeras dos fueron en torno a Kashmir (Cachemira), lo que resultó en una partición de facto que ninguno de los bandos acepta como legítima. La tercera fue en torno a la secesión de Bangladesh de Pakistán, en la que India se puso del lado de Bangladesh.

Un resultado de este conflicto continuado fue la negativa de ambos países a firmar el Acuerdo de No Proliferación Nuclear, y que ambas naciones desarrollaran armas atómicas. India comenzó primero, probablemente en 1967. Pakistán le siguió, tal vez en 1972. Para 1998, ambos habían completado el proceso y contaba con una buena cantidad de armas. Las armas nucleares pueden haber tenido el mismo efecto positivo en ambos países que el que tuvieron en el caso de Estados Unidos y la Unión Soviética: una superprudencia no declarada en cuanto a las hostilidades militares, por miedo a las consecuencias.

Desde el principio, India ha buscado una política de no alineación en la guerra fría. Para Estados Unidos esta política significó, básicamente, que India se inclinaba hacia la Unión Soviética. Para limitar el impacto de esta inclinación percibida, Estados Unidos unió sus fuerzas con Pakistán. Mientras que Pakistán confiaba en el respaldo estadunidense para recuperar la mitad de Kashmir que no controlaba, lo que Estados Unidos quería de Pakistán era respaldar el control geopolítico estadunidense del mundo musulmán hacia su occidente: Afganistán, Irán y el mundo árabe. Estados Unidos se percató de que la condición para lograr esto era una estabilidad interna de Pakistán. Por tanto respaldó una sucesión de regímenes militares, represivos en lo interno. No le pareció nada mal cuando los militares depusieron y luego ejecutaron al único líder civil, Zulfikar Ali Bhutto, que en los años 70 intentara una política exterior nacionalista, independiente del control estadunidense.

Pakistán y la República Popular China nacieron el mismo año. China también emprendió una política de cercana amistad con Pakistán. Sus motivos no eran muy diferentes de los de Estados Unidos. A China no le gustaron los lazos de India con la Unión Soviética, especialmente porque consideraba (y todavía considera) a India como su rival político y económico en Asia, un rival con el que también sostuvo una guerra por conflictos fronterizos en 1962. Tampoco le ha gustado a China el continuado respaldo del gobierno de India al Dalai Lama.

Ocurrieron tres cosas que comenzaron a alterar el confortable arreglo que sostuvieron Estados Unidos y Pakistán durante los últimos 20 años. El primero fue el colapso de la Unión Soviética y por tanto el fin de la guerra fría. Esto se combinó con el fin del programa Nehru de desarrollo interno patrocinado por el Estado y su remplazo por un programa neoliberal inspirado por el Consenso de Washington. De repente, las relaciones entre India y Estados Unidos se descongelaron considerablemente, para enojo de Pakistán, y por supuesto de China.

Segundo, la política interna del vecino Afganistán también cambió. En los años 80, Pakistán y Estados Unidos unieron sus fuerzas contra el involucramiento militar de la Unión Soviética en Afganistán, a lo que Gorbachov puso fin. Pero luego, ¿qué? No es secreto que el servicio de inteligencia paquistaní, el ISI, respaldó fuertemente que los talibanes se apoderaran del gobierno afgano. Pero el gobierno talibán ofreció su país como base conveniente para Al Qaeda, lo cual Estados Unidos vino a considerar como némesis, aun antes del exitoso ataque de Al Qaeda en suelo estadunidense el 11 de septiembre de 2001.

Tercero, cuando una invasión encabezada por Estados Unidos derrocó a los talibanes en 2002, las fuerzas de Al Qaeda se retiraron a bases seguras en Pakistán. El programa de Al Qaeda implicaba, si no tomar directamente el gobierno de Pakistán, por los menos forzarlo a debilitar sus lazos con Estados Unidos, si no es que romperlos. Aunque hoy Pakistán tiene un primer ministro civil, el poder real sigue estando en las fuerzas armadas. Y dentro de las fuerzas armadas, el ISI parece seguir jugando un papel fuerte, quizá determinante.

La acumulación de los tres cambios condujeron a una situación en la cual, para 2005, Estados Unidos y Pakistán parecían no coincidir en casi nada que tuviera alguna importancia. Pero ambos países parecían mantenerse atados uno al otro, parecían pensar que seguían necesitándose uno al otro. No obstante, se volvieron más y más suspicaces hacia los motivos y acciones del otro.

Desde el punto de vista del gobierno estadunidense, Pakistán era la fuente principal de respaldo externo para los talibanes afganos con quienes Estados Unidos (y las fuerzas de la OTAN) estaban en conflicto directo. Una parte de este respaldo venía de los llamados talibanes de Pakistán, difíciles de distinguir de Al Qaeda. La segunda parte del respaldo venía del ISI y tal vez de ramas más amplias de militares paquistaníes.

Fue más y más obvio para Estados Unidos que los militares paquistaníes no estaban dispuestos ni tenían la capacidad para contener a las fuerzas de Al Qaeda/los talibanes paquistaníes. Peor aún, algunos militares paquistaníes pueden haberse coludido activamente con ellos. La reacción estadunidense fue intervenir directamente en Pakistán en dos modos. El primero fue usar aviones no tripulados (conocidos como drones) para atacar en directo objetivos considerados peligrosos. Por supuesto, es notorio que los drones son difíciles de manipular. Ha habido una gran cantidad de daños colaterales, y en consecuencia una protesta constante y repetida por parte del gobierno paquistaní. El segundo modo fue emprender por cuenta propia la búsqueda de Osama Bin Laden (que finalmente se concretó), sin informarle a las autoridades oficiales paquistaníes, en quienes es claro que Estados Unidos no confió, suponiendo que filtrarían información sobre los ataques que se preparaban.

Si Estados Unidos ya no confía en las autoridades paquistaníes, la suspicacia es todavía mayor en la otra dirección. Pakistán tiene en sus armas nucleares una gran garantía para su propia seguridad. Mientras las tengan, los paquistaníes se sienten defendidos de India y de cualquier otro. Creen, con bastante firmeza, que a Estados Unidos le gustaría asumir la posesión de este material. Esto no es del todo irracional, puesto que Estados Unidos sí teme que Al Qaeda, u otras fuerzas hostiles, podrían ser capaces de acceder a estas armas y que el gobierno paquistaní puede no estar en posición de impedirlo. Por supuesto, ese supuesto intento estadunidense por controlar ese material está bastante lejos de ser una propuesta práctica. Pero no queda duda de que hay gente en el gobierno de Estados Unidos que piensa en esto.

Así que ahora ambos lados juegan sus cartas con el otro. Estados Unidos amenaza con cortar la asistencia financiera y militar, o cuando menos reducirla drásticamente. El gobierno recibe aliento para seguir este sendero del Congreso estadunidense, que básicamente es hostil a la alianza con Pakistán. La respuesta de Pakistán es retirar las tropas que tenía estacionadas en la frontera afgana, haciendo más fácil que los talibanes paquistaníes envíen ayuda militar a los talibanes afganos. Pakistán le recuerda también a Estados Unidos que cuenta con otro poderoso aliado, China. Y China está bastante feliz de continuar apoyando a Pakistán.

La debilidad del régimen de Pakistán es interna. ¿Puede continuar controlando una situación más y más anárquica? La debilidad de Estados Unidos es que no tiene opciones reales en Pakistán. Jugarle realmente rudo al régimen paquistaní podría deshacer sus esfuerzos de retirarse de Afganistán (y de Irak y Libia) con daños mínimos.

Traducción: Ramón Vera Herrera

© Immanuel Wallerstein

sábado, 16 de julio de 2011

Programa falso de vacunación organizado por la CIA pone en riesgo asistencia médica a pobres

vaccination-300x265La organización de la salud Médicos Sin Fronteras criticó al gobierno de Estados Unidos por organizar un programa de vacunación falso en la localidad paquistaní donde creía se escondía Osama Bin Laden.

El diario británico ‘The Guardian’ informó el pasado martes de que la CIA organizó una falsa campaña de vacunación en Abbottabad (Pakistán) para conseguir el ADN de los hijos de Bin Laden y poder confirmar así que el líder de Al Qaeda se encontraba refugiado en esta localidad situada al norte de Islamabad.

En un comunicado, MSF ha dicho que la utilización de la ayuda médica con fines militares “amenaza seriamente la confianza en el personal de salud y humanitario legítimo, crucial para conseguir y mantener el acceso a quienes más necesitan la asistencia”.

“El presunto montaje, por parte del la Agencia Central de Inteligencia (CIA) del Gobierno de Estados Unidos, de una falsa campaña de vacunación en Pakistán, con el fin de servir a su estrategia antiterrorista, constituye un peligroso abuso de la atención médica, ya que amenaza una confianza en las agencias de salud y los trabajadores humanitarios que es crucial para proporcionar servicios médicos esenciales a la población”, ha asegurado MSF.

“Sea cierta o no la historia, la mera sugerencia de que se pudiera proporcionar atención médica a la población con un falso pretexto socava la percepción pública de los verdaderos objetivos de la atención médica legítima”, ha afirmado el presidente internacional de MSF, el doctor Unni Karunakara.

“Ya es suficientemente complicado de por sí que las agencias médicas y las organizaciones humanitarias accedan a las poblaciones que necesitan ayuda urgente y se ganen su confianza, en especial en el caso de poblaciones ya escépticas sobre los objetivos de cualquier ayuda que les llegue del exterior”, ha añadido.

MSF ha incidido en que “el uso engañoso de la atención médica” también “pone en peligro” a los verdaderos profesionales sanitarios, al tiempo que ha subrayado que “la realización de un acto médico no terapéutico ni preventivo con el único fin de servir a objetivos militares viola la ética médica, que exige actuar únicamente en beneficio de los pacientes y sin perpetrar daños”.

“La prestación de ayuda humanitaria imparcial requiere de la aceptación de todas las comunidades y partes en conflicto, sean éstas gobiernos nacionales, movimientos armados de oposición, fuerzas internacionales e incluso grupos criminales”, ha explicado la ONG.

“La falsa campaña de vacunación presuntamente organizada por la CIA constituye una grave manipulación del acto médico”, ha destacado el doctor Karunakara. “Las comunidades vulnerables que, en cualquier lugar del mundo, necesitan servicios esenciales de salud podrían lógicamente cuestionar ahora la verdadera motivación del personal médico y humanitario”, ha advertido.

(Con información de Europa Press)

miércoles, 15 de junio de 2011

El realismo mágico del número de bajas provocadas por EEUU en Pakistán

Muhammad Idrees Ahmad
Al-Jazeera
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
drones_avion-no-tripulado_estados-unidosUn gitano llamado Melquiades murió hace muchos años en Singapur y volvió para vivir con la familia del coronel Aureliano Buendía en Macondo, porque ya no podía soportar el tedio de la muerte. Es el tipo de personajes que pueblan la magnífica obra de Gabriel García Márquez Cien años de soledad. Hoy en día también parecen ocupar los páramos tribales de la frontera noroccidental de Pakistán.
El 3 de junio, cuando Ilyas Kashmiri fue eliminado por un ataque de drones de EE.UU. ya llevaba muerto más de un año. En septiembre de 2009, la CIA afirmó que mató a Kashmiri junto con otros dos altos dirigentes de los talibanes en Waziristán del Norte. Pero el atractivo de las candilejas era aparentemente irresistible incluso en la muerte, porque el 9 de octubre, Kashmiri volvió para dar una entrevista al ahora difunto Syed Saleem Shahzad de Asia Times Online.
Baitullah Mehsud, el ex comandante de Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), también volvió muchas veces de entre los muertos. Por lo menos en 16 ocasiones, Mehsud estuvo en las miras cuando los drones de la CIA dispararon sus misiles Hellfire. Sin embargo, hasta agosto de 2009, demostró que no se podía acostumbrar a la vida después de la muerte. Mullah Sangeen también tuvo por lo menos dos resurrecciones.

La muerte ya no es, evidentemente, lo que solía ser

Puede que los que murieron en otros ataques no hayan sido Kashmiri, Sangeen o Mehsud. Por cierto, el ataque a una procesión funeraria el 23 de junio de 2009, que mató a Sangeen, apuntaba supuestamente al jefe de TTP. Mató a 83 personas que ciertamente no eran los supuestos blancos.
No se trata de eventos aislados. A finales de 2009, el periódico paquistaní Dawn calculó que de las 708 personas muertas en 44 ataques de drones ese año, solo 5 eran militantes conocidos. Antes ese año, The News, otro importante periódico en inglés de Pakistán, había calculado que entre el 14 de enero de 2006 y el 8 de abril de 2009, 60 ataques de drones mataron a 701 personas, de las cuales solo 14 eran militantes conocidos.
EE.UU. ha llegado muy lejos desde julio de 2001, cuando reprendió al gobierno israelí por su política de “asesinatos selectivos” que a su juicio eran realmente “homicidios extrajudiciales”. En septiembre de ese año, el director de la CIA George Tenet confesó que sería un “grave error” que alguien en su posición disparara un arma como el drone Predator. En 2009, el nuevo director de la CIA, Leon Panetta, declaró que los drones Predator eran “el único juego en la ciudad”. El catalizador fue el 11-S y el levantamiento de la prohibición de ejecutar asesinatos extrajudiciales fue solo unas de las numerosas políticas ilegales que autorizó.
Muchas de las criminalidades posteriores al 11-S acabaron retirándose, pero la política de asesinatos extrajudiciales no solo sobrevivió los años de Bush, sino que se intensificó. Durante sus ocho años en el poder, Bush ordenó un total de 45 ataques de drones en Pakistán; en menos de tres años, Obama ha ordenado más de 200. En su tercer día en el cargo el presidente ordenó dos ataques de drones, uno de los cuales incineró a un líder tribal pro gubernamental junto con toda su familia, incluidos tres niños. Desde entonces Obama también expandió la guerra de drones en Afganistán.

La política del número de bajas

La nueva táctica tiene muchos escépticos, y no todos son activistas contra la guerra. También se han expresado críticas dentro de la CIA y en las fuerzas armadas. Sin embargo, los drones han sido apoyados con notable calor por Obama y la intelectualidad estadounidense. Esto tiene que ver en parte con una tendencia estadounidense ver la tecnología como una panacea para todos los problemas, incluidos los militares. Pero la táctica también llega a ser aceptable por una exageración rutinaria de su precisión y la minimización de su coste humano.
Tomemos, por ejemplo, las estadísticas producidas por Long War Journal (LWJ), un sitio web mantenido por individuos asociados a la neoconservadora Fundación por la Defensa de las Democracias, un think tank que propugna la “guerra contra el terror”, fundado dos días después de los ataques del 11-S. Las estadísticas se han citado frecuentemente en los medios occidentales aunque todo lo que muestran es la ilimitada credulidad de los dueños de LWJ. Basándose solo en informes de los medios -que a su vez se basan casi exclusivamente en funcionarios anónimos paquistaníes y estadounidenses- el sitio web afirma que hasta ahora solo un 7% de las 1.954 personas muertas en Pakistán han sido civiles. Afirma -por ejemplo- que, de las 73 personas muertas en 2007, ninguna era civil, aunque no pudo nombrar a un solo individuo muerto. leer más....

miércoles, 11 de mayo de 2011

Barbarie disfrazada de talento

Inteligentes les nombran sus fabricantes. Los aviones sin piloto son las estrellas de las nuevas guerras del Pentágono. Sobrevuelan Afganistán, Iraq, Pakistán, Libia y hasta la frontera mexicana. Son símbolos de tecnología y poder para el imperio.
Pero los cerebros de quienes los controlan están faltos de sapiencia o colmados de maldad. Un estimado de 2283 personas han sido asesinadas por los “drones” norteamericanos en Pakistán desde el año 2004. Casi una muerte por día en estos más de 6 años, como víctimas de la llamada “guerra contra el terrorismo”. Sólo 33 de los muertos han sido identificados como supuestos “objetivos de alto valor”.
La CIA se encarga de identificar los posibles blancos a atacar: bodas, ómnibus y casas de familia han estado en el visor de los “aviones inteligentes”.
El jefe de la estación CIA en Pakistán, Jonathan Banks tuvo que abandonar ese país en diciembre de 2010 por la demanda judicial por crímenes que le presentó el periodista Kareem Khan, acusándolo del asesinato de su hijo y su hermano desde un artefacto sin piloto.
Otros han corrido la “suerte” del joven Sadaullah Wazir, cuya casa fue atacada y destruida; nueve personas murieron. El tenía entonces 15 años y perdió las dos piernas y un ojo.
Lo trágico es que estos vuelos de la muerte son conocidos y aceptados por los gobiernos de estas naciones. En una entrevista del Canal 4 de la TV británica con el abogado Mirza Shahzah, representante legal de 25 familias que perdieron más de 50 personas por este tipo de ataques, declaró: “¿Cómo puede un país autorizar la muerte de su propio pueblo? Los ataques de los “drones”no están autorizados por ningún instrumento de guerra. No existe tal instrumento legal internacional, ni autoridad de Estados Unidos por hacerlo”.
La más reciente secuela de los vuelos no tripulados en Pakistán fue la del pasado 6 de mayo en la región de Waziristán del Norte, donde un avión robot lanzó una andanada de misiles contra un vehículo que circulaba frente a un restaurante y asesinó al menos a 15 personas.
Las noches de Libia andan también ahora controladas por los aviones teledirigidos del Pentágono. No faltarán historias trágicas de su “inteligencia”.
Fuentes: Agencias y Channel 4

miércoles, 16 de febrero de 2011

Denuncian en Pakistán constantes incursiones de aviones de la OTAN

PakistanEl avión de la OTAN voló a baja altura y penetró al menos dos kilómetros dentro de territorio pakistaní.

Un avión cazabombardero perteneciente al Ejército de ocupación de la OTAN en Afganistán penetró en el espacio aéreo pakistaní.

De acuerdo con el diario Dawn, el incidente ocurrió en las inmediaciones del puesto fronterizo de Chaman, en el suroeste de Pakistán.

La aviación de la OTAN, que mantiene alrededor de 150.000 soldados desplegados en Afganistán, viola constantemente el espacio aéreo pakistaní.

El incidente más grave hasta el momento ocurrió el pasado 30 de septiembre, cuando varios helicópteros cruzaron la línea divisoria en persecución de presuntos insurgentes afganos.

En el ataque murieron tres soldados pakistaníes, lo que provocó una airada protesta de Islamabad, que en represalia cerró temporalmente el paso a los camiones que suministran combustible a las tropas invasoras de la OTAN en Afganistán.

La ruta fue reabierta a mediados de octubre pasado.

VTV / PL