Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de junio de 2020

El presidente de España es cómplice de un plan macabro y supremacista: Miguel Bosé


Hay una alianza con Bill Gates para implantar chips que controlen a la gente con la red 5G, afirma

Foto
▲ El artista sostuvo anteriormente que el nuevo coronavirus no existe.
Miguel Bosé es una de las celebridades “indignadas“ con las medidas impuestas en España para enfrentar la pandemia del coronavirus. El gobierno del país no da la talla, pero eso ya lo sabíamos, escribió a principios de marzo.
El artista español afincado en México escribió un tuit la semana pasada en el que se refería al Covid-19 como la gran mentira de los gobiernos. Palabras que causaron gran conmoción entre los usuarios de la red social.
Ahora, el cantante volvió a utilizar su perfil en Twitter para alzar la voz contra el gobierno de Pedro Sánchez e insistir: No a la vacuna, no al 5G y no a la alianza España-Bill Gates.
En un hilo que ya es tendencia en Twitter, Bosé compartió un video del presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, en el que el mandatario apoya la unión internacional para encontrar una vacuna a través de la Alianza Mundial para la Inmunización y la Vacunación (Gavi, por sus siglas en inglés), una iniciativa impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef, el Banco Mundial y la Fundación Bill y Melinda Gates.
Biológicos fallidos
La farmacéutica Gavi, para quien no lo sepa, es propiedad de la Fundación Bill y Melinda Gates, los especialistas en vacunas fallidas que tantas víctimas han causado alrededor del mundo. India les ha expulsado y denunciado. África aún acarrea sus consecuencias. Kenia ha destapado sus atrocidades, empieza el artista.
“Bill Gates, el eugenésico, se olvida de la existencia de la maldita hemeroteca, y en el pasado habló reiteradamente de más sobre su proyecto de vacunas que portasen microchips o nanobots, para obtener todo tipo de información de la población mundial con el solo fin de controlarla. A éstas se les podrían añadir también diversos metales, aún más tóxicos de los que ya incluyen, adyuvantes ilegales o el llamado ‘polvo inteligente’, todos ellos atentando contra nuestra salud y sin nuestro consentimiento”, añade.
Según la teoría del cantante, luego de llevada a cabo esta fase, y una vez que activen la red 5G, clave en esta operación de dominio global, todos “seremos borregos a su merced y necesidades.
“Pedro Sánchez ‘El Salvador’, en nombre del gobierno de todos los españoles, acaba de hacerse cómplice de este plan macabro y supremacista, como de costumbre sin el permiso de la ciudadanía”, indica.
Para terminar, Bosé sostiene: Sólo pretendo informar sobre la situación anunciada hacia la cual, entre otras fechorías, se nos está conduciendo. Yo digo no a la vacuna, no al 5G, no a la alianza España/Bill Gates. #YoSoyLaResistencia.

Foto José Carlo González
Periódico La Jornada

viernes, 5 de junio de 2020

La derecha española se moviliza al son del idiota social




Mientras Madrid resiste al coronavirus, la ciudad muestra sus desigualdades, carencias y distintas formas de habitarla. Barrios burgueses viven el confinamiento como si se tratase de una prisión. Se sienten atrapados en sus casas de cientos de metros cuadrados o en sus chalets con amplios jardines y servicio doméstico. No aceptan la cuarentena, buscan culpables y lo encuentran en adjetivar el gobierno como un régimen filo-comunista, bolivariano y terrorista. Cansados de ser tratados como iguales ante la ley, aducen a sus derechos individuales para violar las normas que rigen el estado de emergencia. Ellos pueden hacer y deshacer a su antojo. No les pidan responsabilidad social. La pandemia no va con ellos. En una Comunidad Autónoma como Madrid, gobernada desde hace décadas por la derecha, la cifra de muertos por coronavirus alcanza ya 19 mil 175 personas, de las cuales 5 mil 972 son ancianos fallecidos en sus residencias. Los señoritos, hasta ahora intocables, miran hacia otro lado. Se retratan. Su actitud ha sido renegar de cualquier muestra de reconocimiento al personal sanitario y de paso a lo público. No participan de los aplausos que se producen día tras día a las 20 horas para honrar a los muertos y apoyar la sanidad pública.
La derecha madrileña vive en su mundo. Ellos no dan palmas. ¿Por qué deben salir a sus balcones a mostrar su respeto a los trabajadores de los servicios esenciales que han mantenido en pie el abastecimiento de la ciudad? ¿A los del trasporte público, supermercados, farmacias o gasolineras? No hay motivo. Eso sería tanto como proteger el bien común. Su razonamiento es otro. Se les ha privado de la libertad de movimientos. Se consideran rehenes de un Estado totalitario. Y las analogías no faltan. Sus ideólogos no pierden el tiempo para movilizar al idiota social. Vargas Llosa, Aznar, Casado, Rivera, acompañados de las autoridades locales emprenden una nueva cruzada. En Madrid su alcalde, Díaz Almeida, y la presidenta, Díaz Ayuso, se han trasformado en adalides del idiota social. Ellos los consideran un referente. Solicitan que se manifiesten y rompan el sistema carcelario, dirán, impuesto por un gobierno que busca acabar con la economía de mercado.
Promovidas por la derecha, violando las normas mínimas de salud impuestas en cuarentena, sushuestes buscan notoriedad. En sus afiebrados actos, como idiotas sociales, no respetan la distancia de seguridad, ni son capaces de entender que su comportamiento pone en riesgo la vida de los demás. Van a lo suyo. Hacen ruido, mucho ruido, golpean cacerolas, a la par que gritan consignas pidiendo la dimisión del gobierno, dan vítores a las fuerzas armadas y sus equipos de música emiten marchas militares, acompañadas del himno nacional. Ondean banderas, y se cubren el cuerpo con ellas. Portan cristos, celebran misas y rezan pidiendo a Dios les conceda sus peticiones. Reclaman acabar con el confinamiento. Quieren ir de compras, comer en los restaurantes estrellas Michelin, pasear por la Milla de Oro, consumir y sobre todo explotar a sus trabajadores, con el pretexto de retomar la actividad productiva y empresarial. Se consideran los únicos damnificados. No tienen conciencia social ni sentido del bien común, les mueve el egoísmo, el odio y la codicia. Aprovechan cualquier situación para expresar su descontento e inundar las redes de noticias falsas. Todo es válido si el objetivo, hacer caer el gobierno, se consigue. No les preocupan los miles de víctimas del Covid-19, consecuencia de un sistema sanitario debilitado por lasprivatizaciones y residencias de la tercera edad, donde la finalidad ha sido siempre ganar dinero. Los mayores son un buen negocio. Hay que explotarlo. La democracia es cuestión de pobres. Son los muertos de hambre, los sin techo, sin trabajo, los jubilados, los trabajadores a tiempo parcial, con contratos basura quienes exigen cambios y políticas públicas de calidad. Ellos, por el contrario, son gente de bien, empresarios, emprendedores. Sus barrios cuentan con zonas verdes, centros comerciales, cines, teatros, restaurantes de lujo, colegios y clínicas de uso exclusivo. Gozan de un servicio de recolectores de basuras ad-hoc, sus calles están iluminadas y una policía complaciente les rinde pleitesía. Ahora demandan recuperar lo que han dejado de ganar. Ellos no solicitan las migajas del pastel, se sienten dueños del pastel. Por eso se manifiestan. Así, las derechas del mundo movilizan al idiota social, cuya característica esencial es no poseer un ápice de inteligencia. Fácilmente manipulable hace lo que se le ordena. Incapaz de ejercer el juicio crítico y la reflexión, simplemente actúa como parte de un rebaño. En conclusión, respetar el bien común, preocuparse por sus conciudadanos, es cosa de necios. Así, un ejército de idiotas sociales recorre el mundo como expresión de una derecha que ha perdido los papeles y sólo le interesa la política de cuanto peor, mejor. Ellos salvarán a la patria.

domingo, 31 de mayo de 2020

Una derecha que nos quiere sin memoria



Franco murió en la cama, pero el franquismo murió en la calle. El franquismo sabía que, pese a sus deseos, no podía continuar después de que el dictador falleciera. La presión de las calles, las fábricas, las universidades empujaban a una salida democrática y los jerarcas de la dictadura, incluido el mortecino Franco, iban a quitar esa idea a tiros y garrote vil.
Los tres últimos años de Franco estuvieron acompañados de sus enfermedades, sus esperanzas y sus miedos, de la ejecución de su sucesor, Carrero Blanco, en un atentado de ETA, de las sustituciones en la jefatura del Estado por el entonces príncipe Juan Carlos, de los estados de excepción que aumentaban la represión y la impunidad policial, de los sesenta demócratas asesinados por los grupos fascistas y los cuerpos policiales, que muchas veces eran lo mismo.
Años en donde se veía el fin de la dictadura. Al tiempo que se alentaba el compromiso democrático de mucha gente, especialmente jóvenes, aumentaba el modus operandi del régimen, aquel que inauguró con el golpe de Estado del año 1936 y que se zanjó con 200 mil fusilados, 500 mil exiliados, 350 mil presos y una cifra total de 600 mil muertos.
Los últimos años del franquismo agitaron la Resistencia. Los franquistas asesinaban a gente que repartía un folleto en una fábrica, que hacía una pintada en un muro, que estaba en el trabajo, que se había reunido en una iglesia, que participaba en una protesta en la universidad.
El 3 de marzo de 1976, la Policía asesinó a cinco personas en una huelga en Vitoria. Manuel Fraga era el ministro de Gobernación. Fraga firmó sentencias de muerte como miembro de Gobiernos de Franco. En el caso de Julián Grimau, no solamente dio el enterado a la condena, sino que se encargó de la tarea propagandística para justificar ese asesinato. Fraga fundó el Partido Popular, del que Cayetana Álvarez de Toledo, marquesa de Casa Fuerte, es portavoz. Fue uno de los padres de la Constitución española. Una persona que firmó sentencias de muerte bajo la dictadura. Álvarez de Toledo, una aristócrata de familia esclavista, ayer llamó al vicepresidente Pablo Iglesias hijo de terrorista. Porque su padre, Javier Iglesias, había luchado contra la dictadura, e incluso le habían detenido, por el agravado delito de repartir folletos a favor del 1 de mayo.
En Alemania, los que atentaron contra Hitler son considerados héroes nacionales. La canciller Angela Merkel, de la CDU, un partido de derechas, así los ha considerado en cada aniversario. En Francia, los republicanos españoles de La Nueve, que fueron los primeros en entrar en París a liberarla de los nazis, son héroes nacionales, están condecorados, los celebran el día nacional y tienen un parque en su honor en la ciudad. En España casi ni se les conoce. El rey Felipe VI les hizo un homenaje. En París. No en España.
España se acostó franquista y se levantó demócrata. El Parlamento español nunca ha condenado en el pleno del Congreso el golpe del 18 de julio de 1936. La derecha nunca ha querido y ha defendido que bastaba con hacerlo en una comisión.
Franco nombró en 1969 al príncipe Juan Carlos de Borbón su sucesor a título de rey. En 1975 fue nombrado rey de España. El rey, que tiene el mando supremo de las fuerzas armadas, siempre ha sido el tapón que evitaba el desagüe del franquismo. El 15 de marzo de 2020, el rey Felipe VI le quitaba la asignación a su padre, el rey emérito Juan Carlos I por un escándalo de fondos en Suiza provenientes de Arabia Saudita. Además, reconocía en un comunicado, que Juan Carlos I había realizado actividades cuyo origen, características o finalidad pudieran no estar en plena y estricta consonancia con la legalidad o con los criterios de transparencia, integridad y ejemplaridad que informan su actividad institucional y privada. Después del golpe del 23F, el rey Juan Carlos pidió públicamente que no se castigara a los militares golpistas. El golpe del 23F se fraguó en la casa real.
La derecha española sólo juega a la democracia con las cartas marcadas. Cree, como Franco, que los que defendieron la Constitución de 1931 fueron los rebeldes. Retóricamente pueden defender a la Resistencia francesa contra los nazis, pero se niegan a entender que los antifranquistas fueron la Resistencia española. Gracias a esa Resistencia, la marquesa de Casa Fuerte puede subir al estrado del Congreso de los diputados a insultar a los luchadores antifranquistas y llamarles terroristas. Al tiempo que conspiran con oficiales opusdeístas de la Guardia Civil para crear un clima pregolpista, acompañados por peticiones directas de un golpe de Estado por parte de diputados del partido ultraderechista Vox con el que parece en competencia el Partido Popular. Que regresa a sus orígenes, cuando lo fundó Manuel Fraga, ministro de Franco.
Durante muchos años, España era el único país de Europa donde podías ser demócrata sin ser antifascista. Y eso debilita fuertemente a una democracia. La derecha se cree con legitimidad para no aceptar que Unidos Podemos esté en el gobierno. Como si los dictados de la Guerra Fría siguieran vigentes. ¿Entendemos por qué la derecha nos quiere sin memoria?
* Profesor de Ciencia Política (UCM)
Instituto 25MUna derecha que nos quiere sin memoria
F
ranco murió en la cama, pero el franquismo murió en la calle. El franquismo sabía que, pese a sus deseos, no podía continuar después de que el dictador falleciera. La presión de las calles, las fábricas, las universidades empujaban a una salida democrática y los jerarcas de la dictadura, incluido el mortecino Franco, iban a quitar esa idea a tiros y garrote vil.
Los tres últimos años de Franco estuvieron acompañados de sus enfermedades, sus esperanzas y sus miedos, de la ejecución de su sucesor, Carrero Blanco, en un atentado de ETA, de las sustituciones en la jefatura del Estado por el entonces príncipe Juan Carlos, de los estados de excepción que aumentaban la represión y la impunidad policial, de los sesenta demócratas asesinados por los grupos fascistas y los cuerpos policiales, que muchas veces eran lo mismo.
Años en donde se veía el fin de la dictadura. Al tiempo que se alentaba el compromiso democrático de mucha gente, especialmente jóvenes, aumentaba el modus operandi del régimen, aquel que inauguró con el golpe de Estado del año 1936 y que se zanjó con 200 mil fusilados, 500 mil exiliados, 350 mil presos y una cifra total de 600 mil muertos.
Los últimos años del franquismo agitaron la Resistencia. Los franquistas asesinaban a gente que repartía un folleto en una fábrica, que hacía una pintada en un muro, que estaba en el trabajo, que se había reunido en una iglesia, que participaba en una protesta en la universidad.
El 3 de marzo de 1976, la Policía asesinó a cinco personas en una huelga en Vitoria. Manuel Fraga era el ministro de Gobernación. Fraga firmó sentencias de muerte como miembro de Gobiernos de Franco. En el caso de Julián Grimau, no solamente dio el enterado a la condena, sino que se encargó de la tarea propagandística para justificar ese asesinato. Fraga fundó el Partido Popular, del que Cayetana Álvarez de Toledo, marquesa de Casa Fuerte, es portavoz. Fue uno de los padres de la Constitución española. Una persona que firmó sentencias de muerte bajo la dictadura. Álvarez de Toledo, una aristócrata de familia esclavista, ayer llamó al vicepresidente Pablo Iglesias hijo de terrorista. Porque su padre, Javier Iglesias, había luchado contra la dictadura, e incluso le habían detenido, por el agravado delito de repartir folletos a favor del 1 de mayo.
En Alemania, los que atentaron contra Hitler son considerados héroes nacionales. La canciller Angela Merkel, de la CDU, un partido de derechas, así los ha considerado en cada aniversario. En Francia, los republicanos españoles de La Nueve, que fueron los primeros en entrar en París a liberarla de los nazis, son héroes nacionales, están condecorados, los celebran el día nacional y tienen un parque en su honor en la ciudad. En España casi ni se les conoce. El rey Felipe VI les hizo un homenaje. En París. No en España.
España se acostó franquista y se levantó demócrata. El Parlamento español nunca ha condenado en el pleno del Congreso el golpe del 18 de julio de 1936. La derecha nunca ha querido y ha defendido que bastaba con hacerlo en una comisión.
Franco nombró en 1969 al príncipe Juan Carlos de Borbón su sucesor a título de rey. En 1975 fue nombrado rey de España. El rey, que tiene el mando supremo de las fuerzas armadas, siempre ha sido el tapón que evitaba el desagüe del franquismo. El 15 de marzo de 2020, el rey Felipe VI le quitaba la asignación a su padre, el rey emérito Juan Carlos I por un escándalo de fondos en Suiza provenientes de Arabia Saudita. Además, reconocía en un comunicado, que Juan Carlos I había realizado actividades cuyo origen, características o finalidad pudieran no estar en plena y estricta consonancia con la legalidad o con los criterios de transparencia, integridad y ejemplaridad que informan su actividad institucional y privada. Después del golpe del 23F, el rey Juan Carlos pidió públicamente que no se castigara a los militares golpistas. El golpe del 23F se fraguó en la casa real.
La derecha española sólo juega a la democracia con las cartas marcadas. Cree, como Franco, que los que defendieron la Constitución de 1931 fueron los rebeldes. Retóricamente pueden defender a la Resistencia francesa contra los nazis, pero se niegan a entender que los antifranquistas fueron la Resistencia española. Gracias a esa Resistencia, la marquesa de Casa Fuerte puede subir al estrado del Congreso de los diputados a insultar a los luchadores antifranquistas y llamarles terroristas. Al tiempo que conspiran con oficiales opusdeístas de la Guardia Civil para crear un clima pregolpista, acompañados por peticiones directas de un golpe de Estado por parte de diputados del partido ultraderechista Vox con el que parece en competencia el Partido Popular. Que regresa a sus orígenes, cuando lo fundó Manuel Fraga, ministro de Franco.
Durante muchos años, España era el único país de Europa donde podías ser demócrata sin ser antifascista. Y eso debilita fuertemente a una democracia. La derecha se cree con legitimidad para no aceptar que Unidos Podemos esté en el gobierno. Como si los dictados de la Guerra Fría siguieran vigentes. ¿Entendemos por qué la derecha nos quiere sin memoria?
* Profesor de Ciencia Política (UCM)
Instituto 25M

lunes, 11 de mayo de 2020

Prisa



Han sido largas las semanas de confinamiento a raíz de la pandemia. Esta medida para prevenir el contagio y la saturación de los servicios de salud se ha utilizado prácticamente en todas partes.
Un caso aparte es el de Suecia, donde no se confinó a la población y se estima que, al final de mayo, 40 por ciento de los habitantes de Estocolmo tendrán algún tipo de inmunidad al virus, lo que limitará el impacto del rebrote de la infección que se espera para el otoño. Hasta ahora registra menos de 4 mil fallecimientos.
La pandemia ha impuesto urgencias a sociedades y gobiernos. La población se ha sometido a las restricciones por temor al contagio y ha acatado las medidas impuestas por los gobiernos.
La estrategia de confinamiento se ha politizado inevitablemente de una u otra manera. Ejemplos sobresalientes y de diferente naturaleza son Estados Unidos, Brasil y España. Cada sociedad, a su manera, expresa sus contradicciones propias.
El conflicto adquiere nuevos tonos en la medida en que empiezan a proponerse y aplicarse medias para reabrir las calles y actividades económicas.
Esta etapa tiene un grado muy distinto de complejidad que el encierro. De la secuencia de la fase cero a la tres, ahora se plantea desescalar, como se denomina en España, el estado de emergencia. Para ello definen otras tantas fases y sus tiempos.
Esto ocurre en un entorno de afirmaciones y rectificaciones, en el mejor de los casos. En otros se hace en medio de mucha inseguridad y de confrontación política. El proceso que se sigue ahora en Estados Unidos lo manifiesta claramente. La relección presidencial está de por medio. El fenómeno sociológico es, en general, muy relevante y están por verse las consecuencias.
Ciertamente, las muertes provocadas por el coronavirus son muy reducidas como proporción de la población total, pero ocurren al mismo tiempo. El argumento es válido, pero imagino que es más defendible cuando le ocurre a los demás y no a uno mismo y su círculo próximo. Se puede, claro, jugar a los dados. Las opciones individuales son una cosa, la dimensión social, económica y política es otra. Las ilusiones también.
El tránsito de la urgencia por contener el daño del coronavirus a la prisa por relajar el confinamiento introduce nuevas características a la naturaleza de la pandemia y sus repercusiones. La gente y las empresas demandan el relajamiento de las restricciones, las autoridades van cediendo de distintas maneras. En otros casos es alentada desde el poder.
El proceso está inmerso en el hecho de que el virus no desaparece. En un reciente artículo, el escritor Ian McEwan recuerda lo dicho por el epidemiólogo Larry Brilliant, quien contribuyó a erradicar la viruela: “Este manojo de ARN en su envoltura de grasa… se sienta a esperar con paciencia hasta que no haya más personas vulnerables”. En el caso que nos envuelve a todos hoy, no hay aún manera de conseguir la inmunidad contra el virus. No se ha comprobado que el sistema inmunológico lo consiga y no hay vacuna.
Algunas propuestas en favor de la apertura afirman que permitirá controlar el contagio. Para ello se necesita que las personas desarrollen la resistencia al virus y se consiga la inmunidad de rebaño. La apertura en ese caso podría exigir aún más de los sistemas de salud, ya muy vapuleados. Ahí entra el debate sobre la extensión con que se deben aplicar las pruebas de contagio y, aunado a ello, el seguimiento de los contactos de los infectados.
Se habla de distinguir entre aquellos que son más vulnerables (obesos, diabéticos y viejos) y el resto de la población. Esto implica ya una manera específica de concebir la sociedad y la solidaridad, pero no debería causar demasiada sorpresa. Los fondos de pensiones estarían muy complacidos en poder eliminar el riesgo actuarial de los mayores de 60 años y liberar la presión sobre sus recursos, sobre todo ahora que hay tantos desempleados y son menores las contribuciones y las reservas.
En algunos casos se planea la apertura de ciertas actividades aun mientras los casos de contagio y defunciones van al alza. Esta etapa exigirá una renovada concepción del funcionamiento de la pandemia. Algunos, como ocurrió en el estado de Michigan, en Estados Unidos, entrarán en los recintos oficiales armados con pistolas y metralletas para exigir que se acabe el confinamiento.
¿Rebelión o protesta? ¿Incitados o motu proprio? Otros actuarán con más prudencia y hasta desobedecerán las prematuras acciones de apertura que planean sus gobiernos.
Planear la apertura, controlarla y cumplirla son tareas enormes en cuanto a su definición, aplicación y necesidad de revisión constante. Requiere de consensos y cuestiones prácticas que tienen que ser satisfechas: el control del contagio, los medios de protección disponibles, la disciplina social y un claro liderazgo técnico y político. Las cosas evolucionarán a un paso que puede ser incompatible con la prisa.

domingo, 29 de marzo de 2020

En España, una muerte cada 53 segundos

Pandemia

Madrid. En el último día, en España se registró un fallecido cada medio minuto por la pandemia del Covid-19. La crisis humanitaria y sanitaria rebasa la capacidad de atención de los hospitales españoles, que trabajan a toda su capacidad desde hace más de 10 días, mientras el gobierno anunció que lo peor aún está por llegar. El número de infectados y fallecidos no se detiene y datos recientes constatan que un habitante muere cada 53 segundos en promedio.
De esta forma, se sumaron 769 personas a la cifra global de fallecidos, que ya es de 4 mil 858, la segunda más alta del planeta, después de Italia. La cantidad de infectados oficiales es de 64 mil, aunque quizá el dato que más inquieta es que hay 4 mil 165 pacientes internados en unidades de cuidados intensivos.

Falta lo peor
El responsable del gabinete técnico creado por el gobierno del socialista Pedro Sánchez, el doctor Fernando Simón, explicó que los datos revelan que la tendencia es al alza y que lo peor está aún por llegar, tanto en número de infectados como de fallecidos.
El gobierno ha fallado en la protección al personal sanitario, que enfrenta la crisis sin guantes ni mascarillas suficientes. El resultado es que 9 mil 980 profesionales de la salud están contagiados, muchos más de los que tienen China, Italia, Alemania, Francia, Irán y Japón.
El gobierno también informó, a través de la ministra del Trabajo, Yolanda Díaz, que había aprobado un decreto con el que se prohibirá a las empresas hacer despidos. El problema es que la medida llega tarde, ya que desde el 14 de marzo, que inició el estado de alarma, ya se han perdido al menos temporalmente más un millón de empleos.
El Ejecutivo español también reconoció que el número de pruebas para detectar el Covid-19 que compró en el mercado chino y que no sirven, son más de 50 mil, no las 9 mil que reportó el jueves. Esto desató aún más críticas y el malestar de la oposición política y de una parte de la opinión pública.

Corresponsal
Periódico La Jornada
Sábado 28 de marzo de 2020, p. 4

domingo, 12 de enero de 2020

Soplan vientos favorables desde España

Boaventura De Sousa Santos


Los vientos que soplan desde España son favorables. Por primera vez desde la transición democrática de 1978 los dos principales partidos de izquierda se unen para formar gobierno. La articulación de izquierda de la que Portugal fue pionera en Europa a partir de 2016 desempeñó un papel importante, si bien indirecto, en la solución española. Señaló que el sentido común podía formar parte de la política, a pesar de que durante mucho tiempo parecía impensable. Demostró que, más allá de lo mucho que divide a los diferentes partidos de izquierda, lo que los une es lo suficientemente sustantivo como para construir un programa de gobierno compartido. Dado que era un camino poco transitado, hubo que ponerlo por escrito y detallar los términos del acuerdo. Se sabía que las desconfianzas mutuas eran muchas y persistían. Se sabía que las fuerzas (políticas, económicas y mediáticas) de derecha harían todo lo posible para demonizar al nuevo gobierno y que el camino sería más fácil cuanto más vaga fuese la convergencia. También demostró que las políticas de la Unión Europea, pese a ser muy conservadoras, permitían cierta capacidad de maniobra y lo permitían aún más siempre que la burocracia de Bruselas no se sintiese amenazada o cuestionada (lo que había sucedido con Grecia). Demostró, por último, que tras la devastación neoliberal de los años anteriores (con el empobrecimiento general de los portugueses), no aumentar demasiado las expectativas era importante (dadas las condiciones del país) y era políticamente aceptable en la medida en que lo poco sabría a mucho. La solución resultó ser exitosa y los resultados de las elecciones legislativas de 2019 fueron una prueba de ello.
A lo largo de los pasados cuatro años los contactos peninsulares sobre este tema han sido muchos. Históricamente, las condiciones sociales, políticas y culturales de España fueron muy diferentes. Portugal tuvo una revolución en 1974, mientras España realizó una transición pactada con la dictadura anterior y con quienes más se beneficiaron de ella, particularmente las élites económicas y la Iglesia católica. Por ejemplo, a pesar de las continuidades con la dictadura (especialmente en las Fuerzas Armadas y en el sistema judicial), en Portugal, como antes en Italia y Alemania, hubo consenso para eliminar de las calles, las plazas y los puentes los nombres más destacados de la dictadura, mientras en España este tema continuó incendiando los debates prácticamente hasta el día de hoy. A diferencia de Portugal, España tenía dos grandes fuentes potenciales de fracturas: la cuestión del régimen, dado el desgaste de la monarquía en tiempos recientes, y la cuestión de las nacionalidades. Verdaderamente, sólo después de 1808 los habitantes del Estado español manifestaron cierto sentido político de pertenencia respecto al hecho de ser todos españoles.
Por estas y otras razones, la voluntad política de convergencia entre las izquierdas tuvo altibajos en una secuencia simultáneamente turbulenta (tres elecciones generales entre 2016 y 2019) y paralizante (sucesión de gobiernos de gestión ordinaria). Fue ganando consenso la idea de que en España, la mejor solución para una coalición de izquierda no sería el mero apoyo parlamentario (la solución portuguesa), sino la participación en el gobierno con responsabilidades políticas sustantivas. Sería una solución más arriesgada, pero la considerada más eficaz para enfrentar la oposición de la derecha, que se preveía feroz. Y la solución está ahí y todos los demócratas del mundo deberían saludarla. En este momento me gustaría simplemente señalar algunos puntos.
1. Más allá del acuerdo específico, y por encima de todo, lo más importante ahora es poner en valor el significado de la escala estatal de este ejercicio inédito de articulación política en la izquierda española. No hay precedente de coalición a escala estatal, excepto el breve gobierno de Juan Negrín, en 1937, en coalición con el Partido Comunista. Hasta ahora solo había habido coaliciones progresistas a nivel autonómico. La articulación entre el PSOE y Unidas Podemos (UP) rompe con una larga tradición de gobiernos monocolores y en solitario que en España se viene fraguando desde la transición. Así, el nuevo gobierno estará formado por dos partidos cuyo acuerdo progresista representa un intento dialogado de entendimiento mutuo entre las dos grandes culturas políticas actuales de la izquierda española: la de 1978 y una izquierda reciente pos15M.
2. Además de una estrecha colaboración entre ambas culturas políticas, también va a tener que darse una estrecha colaboración (en forma de apoyo parlamentario) con partidos independentistas/nacionalistas/soberanistas, como el PNV, ERC, el BNG o Bildu. Lo que está en juego, en este aspecto, es la consolidación de una nueva mayoría, un bloque que integraría al PSOE y UP y se abriría a fuerzas nacionalistas (nacionalismos vasco, valenciano, gallego y parte del catalán) con capacidad para condicionar el rumbo de la política española. A este respecto, hay que lamentar la oposición al acuerdo de cierta extrema izquierda catalana, hija de una tradición fatal de cierta izquierda europea, que, con su maximalismo y sectarismo, allana el camino a gobiernos de derecha o incluso de extrema derecha, tal y como sucedió en Alemania .
3. El acuerdo es más global y ambicioso que de 2015 entre las izquierdas portuguesas. A lo largo de sus 50 páginas, el texto del acuerdo incluye compromisos y medidas progresistas que abarcan, en líneas generales, los programas políticos con los que el PSOE y UP concurrieron a las elecciones generales. Hay compromisos firmes en materia de educación, de memoria histórica, pensiones y de igualdad de género (las políticas feministas se destacan como uno de los 11 capítulos del acuerdo). Hay menos concreción en materia de vivienda, migraciones, política exterior, defensa y seguridad. Apunta a un programa socialdemócrata que tiene como objetivo principal restaurar los derechos sociales y económicos que habían sido debilitados o eliminados por los gobiernos de derecha. Contrariamente a lo que el PSOE defendió en su último programa electoral, se prevé la subida de impuestos para las rentas más altas (probablemente en torno al 0.8 por ciento de los españoles). Evita los temas que pueden generar más fractura. En política territorial subyace al acuerdo de una tendencia federal. En el caso de Cataluña propone la única solución de sentido común: abrir el diálogo y crear las condiciones para una solución política.
4. La investidura de este gobierno tiene una importancia estratégica para Europa. La violencia casi golpista con la que la ultraderecha (la derecha más tradicional aliada a la nueva extrema derecha) ha tratado de bloquear la investidura no tiene precedente en Europa, pero puede indicar el camino que el neofascismo europeo pretende seguir. Este camino consiste en no reconocer los resultados electorales siempre que sean desfavorables para las fuerzas de derecha y seguir una estrategia de desestabilización que tenga como objetivo llevar a cabo golpes suaves contra cualquier gobierno de izquierda, por moderado que sea. Esta estrategia tiene los siguientes componentes generales: deslegitimar mediáticamente las políticas del gobierno con el recurso, siempre que sea necesario, de las noticias falsas; ampliar simbólicamente cualquier medida relativa a las ideas preconcebidas de la clase media para convertirlas en presagios del apocalipsis; calentar las calles, utilizando el mínimo descontento para provocar actos de represión legítima convertidos inmediatamente en amenazas totalitarias; recorrer al órgano del Estado más conservador y menos sujeto a presiones democráticas, el sistema judicial, para lanzar una guerra jurídica ( lawfare) contra las políticas del gobierno (la judicialización de la política utilizada de manera particularmente grosera en Brasil). Para llevar a cabo esta desestabilización, los agentes internos cuentan ahora con el apoyo de la extrema derecha estadunidense (capitaneada por el predicador del eurofascismo, Steve Bannon), centrada en la destrucción de la Unión Europea. En el caso de España es lamentable que la ultraconservadora Conferencia Episcopal se muestre preocupada y pida a los españoles que recen, a pesar de que el programa de gobierno no toca los acuerdos Iglesia-Estado y sólo elimina la financiación de las escuelas concertadas que segregan por sexo, eliminación derivada de un mandato constitucional.
5. El gobierno progresista español necesitará el apoyo de todos los demócratas del mundo, en particular, de sus vecinos, nosotros, los portugueses. El gobierno portugués se propone continuar con la política que inspiró a los españoles. Desafortunadamente, el Partido Socialista (PS) portugués consideró prescindible poner por escrito el compromiso con el Bloco de Esquerda. Todos sabemos que la enfermedad infantil de los partidos socialistas europeos es tener más miedo de los partidos a su izquierda que de los partidos a su derecha. Ojalá que los próximos cuatro años muestren que el PS está curado. Sería otra novedad esperanzadora para Europa y para quienes luchan contra el avance de la extrema derecha.

Traducción de Antoni Aguiló 

miércoles, 8 de enero de 2020

Alemania, España, Canadá y GB sacarán a parte de sus soldados de Irak

Crisis Irán-Irak

Bagdad. Alemania, España, Canadá y Reino Unido anunciaron ayer que retirarán parte de sus soldados de Irak, al tiempo que miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se replegaron de la misión de entrenamiento que tenían en territorio iraquí debido a las tensiones Teherán-Washington.
La OTAN anunció: tomamos todas las precauciones necesarias para proteger a nuestra gente. Esto incluye la reubicación temporal de parte del personal en diferentes lugares tanto dentro como fuera de Irak, informó un funcionario de la alianza atlántica.
El gobierno de Reino Unido prepara un plan de emergencia para sacar a civiles y militares británicos de Irak, publicó el diario The Times. Londres mantiene unos mil 400 operativos en el país.
Canadá enviará temporalmente a Kuwait a parte de los 500 soldados que tiene desplegados en Irak, en los próximos días.
Alemania anunció la retirada de 35 de sus 120 soldados y su traslado a Jordania y Kuwait. El contingente alemán basado en Bagdad y en Taji, al norte de la capital iraquí, compuesto por 35 personas, ya dejó Irak, anunció el ejército alemán.
España informó que 10 de sus casi 550 militares que forman parte de la misión de la OTAN en Irak salieron el lunes por la noche de Bagdad rumbo a Kuwait.
Italia mantendrá a su millar de soldados presentes en Irak y en la región, dio a conocer el Ministerio de Defensa.
Francia no tiene intención de retirar a los 200 militares que tiene desplegados en Irak para realizar misiones de formación, declaró a la agencia de noticias Afp una fuente gubernamental.
En este contexto, el presidente francés, Emmanuel Macron, pidió en una conversación telefónica a su homólogo iraní, Hassan Rouhani, abstenerse de cualquier medida que pueda provocar una escalada de violencia.

Periódico La Jornada

sábado, 4 de enero de 2020

Tribunal electoral de Bolivia llama a comicios para el primer domingo de mayo

Dejan la paz los seis encapuchados españoles

La Paz. El vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia adelantó ayer que las nuevas elecciones en Bolivia se celebrarán el primer domingo de mayo próximo, tras la anulación de los pasados comicios de octubre por reportes de fraude que ocasionaron una crisis política social.
El vocal electoral, Óscar Hassenteufel, anticipó la fecha a la prensa, aunque aclaró que el calendario electoral será informado en su totalidad el lunes.
Los bolivianos elegirán al presidente, vicepresidente, diputados y senadores. En caso de existir una segunda vuelta, el organismo regente electoral tendrá 45 días para realizarla a partir de la primera votación.
Ya anunciaron su postulación el ex presidente Carlos Mesa y la dupla de Luis Fernando Camacho y Marco Antonio Pumari, líderes cívicos que encabezaron las protestas contra Evo Morales, quien renunció el 10 de noviembre y dos días después se fue asilado a México. Luego se refugió en Argentina donde asume el rol de jefe de campaña.
Tras la renuncia de Morales, asumió la presidencia interina Jeanine Áñez con la principal misión de convocar a nuevas elecciones.
En tanto, seis miembros de la Guardia Civil de España, acusados por el gobierno boliviano de tratar de ingresar encapuchados a la embajada de México, salieron ayer el país sudamericano, informó el director Nacional de Migración, Marcel Rivas.
Acotó que todos fueron identificados, tras las versiones de la prensa local de que ingresaron a Bolivia con identidad falsa. Señaló que ellos son: José Luis Rivera Pérez, Juan Manuel Fernández Chamorro, Jesús María Varas García, Jorge Santos Casaus, Sergio Mora Mendieta y Sergio Casal Rodríguez.
El personal de seguridad fue filmado el viernes de la semana pasada con el rostro cubierto en las inmediaciones de la residencia mexicana en La Paz, visitada por los españoles Cristina Borreguero (encargada de negocios) y Álvaro Fernández (cónsul), quienes luego fueron expulsados de Bolivia.
La medida de persona no grata también alcanzó a la embajadora de México, María Teresa Mercado, quien dejó el martes el país, el mismo día que Borreguero y Fernández.
La Paz aseguró que los efectivos, aparentemente armados, tenían el fin de evacuar de manera subrepticia al ex ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, asilado desde que Morales renunció a la presidencia el 10 de noviembre pasado, tras una convulsión social y política.
España negó las acusaciones y dijo que se trató de una visita de cortesía a la residencia mexicana y calificó de hostil la expulsión de su personal; por lo que respondió con la expulsión de tres diplomáticos bolivianos.
En la residencia mexicana hay hasta 10 personas del gobierno de Morales, denunciados o investigados por la fiscalía local por los delitos de sedición y terrorismo, a quienes la administración de Áñez les niega salvoconductos para salir del país.

Periódico La Jornada

martes, 31 de diciembre de 2019

Fuerte respuesta de Madrid a La Paz: ordena la expulsión de tres diplomáticos

Aumenta el acoso
Acción de reciprocidad
Da plazo de 72 horas para que dejen el país el encargado de negocios y los agregados militar y policial

Madrid. En medio de la crisis diplomática a tres bandas entre México, España y Bolivia, el gobierno ibérico encabezado por el socialista Pedro Sánchez ordenó expulsar a tres miembros de la embajada de Bolivia en España, a los que dio 72 horas para abandonar el país. Se trata de una medida de reciprocidad y como respuesta a que la presidenta de Bolivia, Jea­nine Áñez, declaró personas non gratas a la embajadora de México en Bolivia, María Teresa Mercado; a la encargada de negocios de España en la nación andina, Cristina Borreguero; al cónsul de España en La Paz, Álvaro Fernández, y al grupo de los presuntamente diplomáticos encapuchados y armados que asistieron a un acto conjunto.
El origen de la disputa entre esas dos naciones es una visita de cortesía que hizo la encargada de negocios de España en Bolivia, Borreguero, a la embajadora mexicana, que desde el golpe de Estado contra el presidente legítimo Evo Morales ha mantenido una intensa actividad diplomática para garantizar la vida de los funcionarios y ex miembros del gabinete del gobierno anterior.
▲ El gobierno español, que encabeza el socialista Pedro Sánchez, dio la orden de expulsar a tres miembros de la embajada de Bolivia en España.Foto Ap
Esa visita de los funcionarios españoles a la embajada de México fue vista por algunos sectores del gobierno boliviano como un intento de sacar de allí a los asilados políticos, algo que desde el Ministerio de Asuntos Exteriores español se ha rechazado rotundamente.
Lo único que se anunció por parte de la ministra temporal, Margarita Robles, fue una investigación sobre el asunto para esclarecer los hechos, independientemente de que los tres diplomáticos bolivianos abandonen de inmediato el país. Se trata del encargado de negocios, Luis Quispe Condori; el agregado militar, Marcelo Vargas Barral, y el agregado policial, Orso Fernando Oblitas Siles.

Corresponsal
Periódico La Jornada

Los congresistas bolivianos condenan proceder de Áñez

Aumenta el acoso

La gobernante “actúa de manera hormonal e ilegal“, afirma el líder camaral del país andino, Sergio Choque

La Paz. El presidente de la Cámara de Diputados de Bolivia, Sergio Choque, criticó ayer la expulsión hormonal e ilegal de diplomáticos de México y España por parte de la presidenta de facto, Jeanine Áñez.
Choque, del partido Movimiento al Socialismo (MAS), afirmó que Áñez actúa de manera hormonal e ilegal por pedir que se retiren del país diplomáticos extranjeros y recordó que su gestión es transitoria, señaló la emisora boliviana Éxito.
FotoÁñez declaró ayer personas non gratas a la embajadora de México, María Teresa Mercado; a la encargada de negocios de España, Cristina Borreguero; al cónsul español, Álvaro Fernández, entre otros miembros del cuerpo diplomático, tras la controvertida visita del fin de semana de personal español a la embajada mexicana donde están asilados ex ministros del presidente en el exilio, Evo Morales.
Choque advirtió: esto va a provocar que tengamos posteriormente rupturas de relaciones con estos dos países que en el ámbito internacional jugaban un papel importante en el apoyo en el desarrollo de nuestro país.
En cualquier caso, exigió una investigación sobre los cuatro encapuchados –policías españoles en función de escolta– que intentaron entrar en la residencia mexicana en La Paz, para verificar si éstos tenían la intención de evacuar al ex ministro Juan Ramón Quintana, acusado de terrorismo y sedición.
▲ Sergio Choque, presidente de la Cámara de Diputados de Bolivia, expresó que las aciones de Jeanine Áñez provocarán rupturas de relaciones con México y España.Foto tomada de Twitter
La presidenta del Senado, Eva Copa, en funciones de presidenta del parlamento, dijo: Lo único que estamos causando (con esas expulsiones) es mayor conflicto y daños bilaterales con países que ayudaron al nuestro en temas económicos y de relaciones internacionales. Lamentó que Áñez no haya considerado la larga cooperación entre ambos países ni el papel de España en la pacificación de Bolivia tras el golpe de Estado de noviembre, del cual surgió el gobierno de facto.
En otro asunto, la Asamblea Legislativa Plurinacional tratará en enero, tras el receso de fin de año, la carta de renuncia de Morales, que hasta ahora no ha sido aceptada ni rechazada formalmente, anunció ayer Copa.
La lectura de la renuncia del presidente y el vicepresidente (Álvaro García Linera) se tocará dentro de la agenda, retomando la Asamblea Legislativa, pues corresponde, no se ha tocado aún, indicó a la prensa la parlamentaria del MAS, partido que tiene más de dos tercios en ambas cámaras.
Por otro lado, la Fiscalía General abrió una investigación contra los responsables del programa de radio La Resistencia por presuntos delitos de uso indebido de influencias y sedición.

 Periódico La Jornada

sábado, 19 de octubre de 2019

12 de octubre, la impiadosa pedagogía de la misericordia



Misionero: mi Dios es bueno y castiga a la gente mala.
Cacique: mi Dios también es bueno, pero el no castiga a nadie, se complace en hacerle el bien a todos.
Misionero: mi Dios es todopoderoso, puede hacer crecer dos briznas de hierba, donde antes crecía sólo una.
Cacique: mi Dios puede hacer que la hierba crezca donde nunca creció antes. Arroja el mismo calor y le da la misma luz a los pobres y a los ricos. Se retira a su casa por la noche para permitir un sueño plácido y profundo. Si su Dios tiene el poder de hacer todo lo que usted dice, y es tan bueno como usted trata hacer de él, ¿por qué no lo hace al pobre indio nacer un cristiano y lo bautiza, en lugar de castigarlo por delitos que él no conoce?

Según el explorador T. Hutchinson (1), la conversación tuvo lugar entre un cacique qom y el misionero Ping Bengales. Este breve diálogo, muestra como los primeros religiosos demostraban no sólo un profundo desconocimiento, sino también una evidente falta de interés en familiarizarse con las culturas a las cuales se pretendía conquistar y evangelizar, si es que acaso, entre ambos términos, podía existir alguna diferencia.
Los misioneros, encargados de transitar la Pedagogía de la misericordia en el Nuevo Mundo, padecían con cada paso su propio desconocimiento e inexperiencia. Claramente esto era así, porque, lo novedoso del Nuevo Mundo, consistía en ser para ellos, precisamente, un mundo nuevo, sumergido, gracias a la elocuencia capitular de los clérigos mayores, en las tinieblas de la barbarie, y en la perdición de la idolatría. Lo contrario a la civilización, lo inexplorado y agreste, y, de especial interés para aquellos conquistadores de almas, una enorme diversidad de ídolos y dioses como manifestación de lo oscuro y diabólico.
Para aquellos Caballos ligeros de Dios, tal como llamaba el dominico Torquemada a los apóstoles, la plétora de cosas nuevas, transformaba la sabiduría de los escolásticos y la experiencia propia y ajena, en herramientas obsoletas. Ningún códice en alguna silenciosa abadía o antigua biblioteca, contenía las instrucciones para comunicar la sagrada escritura a estos pueblos. Movidos por las ansias de tener que convertir a decenas de miles de almas, liberarlas de satanás e incorporarlas a las arcas del catolicismo para gloria de los Reyes Católicos, en ocasiones sus acciones se tornaban demenciales. Como en el gran Auto de Fe de Maní en 1562, en el que el misionero franciscano Diego de Landa, reunió a cientos de prisioneros mayas acusados de idólatras, y frente a ellos quemó miles de objetos sagrados; entre éstos, y para intentar desarraigar la escritura jeroglífica, los 27 grandes códices escritos en papel de corteza y piel de venado.
Otras barreras se interponían en su labor, el idioma en ocasiones; el natural recelo humano hacia lo desconocido; y el lógico desinterés por aquella religión a la medida del invasor, que manifestaba demasiado ímpetu al momento de querer imponer su creencia en un dios torturado, clavado en un madero, joven, blanco y barbado, mucho más parecido en sus rasgos a los feroces soldados, que a ellos mismos. ¿Porqué? Sin dudas éste, debió ser el pensamiento más recurrente.
El Itinerario para párrocos de indios publicado en 1771, elaborado en respuesta a las súplicas de un grupo de misioneros en Quito, para lograr la administración espiritual de los indios, demuestra que su labor, la mayoría de las veces, era un trabajo arduo, y tan frustrante como improductivo. Enviaron la siguiente nota de solicitud al Obispo: Aunque es verdad que los Autores han escrito las materias morales, importantes para que los Curas de almas puedan con toda seguridad administrar a sus Feligreses, y esto tan docta y tan exactamente lo han escrito, que podemos muy decir, que llegaron al non plus ultra; con todo eso nos placerá mucho tener algún Autor, que de las doctrinas comunes sacará aplicaciones a las cosas particulares de las Indias; que siendo el Nuevo Mundo, y sus naturales de tanta rudeza y tan corta capacidad, es menester tener mucha, para regular sus acciones por los principios universales, de cuyo ajuste ha de proceder su justificación de buenas o malas. En otras palabras, al momento de publicar el Itinerario, y habiendo transcurrido casi dos siglos de la llegada de los españoles al continente, la Iglesia y sus apóstoles aún no habían encontrado la manera de hacer llegar su mensaje a los indígenas! Si después de todo ese tiempo, todavía se veían en la necesidad de pedir una guía para poder transmitir su verdad ¿eran los indígenas quienes presentaban el inconveniente de su corta capacidad y excesiva rudeza, tal como mencionan? ¿O tal vez el eurocentrismo cristiano, filosófico y teológico, incapacitaba a sus mismos discípulos para comprender otras culturas? Si tenemos en cuenta, por otra parte, el rol de la motivación en el aprendizaje, ¿qué incentivo pudieron haber tenido los aborígenes en aprender una religión que no necesitaban, ni comprendían, y que, para colmo de males, sólo pretendía azuzarlos con miedos y culpas que, hasta su llegada, desconocían? Y así lo dice el códice maya Chilam Balam (2): Pecado es su enseñanza, su hablar y caminar; Aquí está, veneno en sus palabras, Fuego y hierro en la punta de sus manos; De culpa es su presencia, De culpa es su mirada, de culpa es su voz... Pan de espanto y estéril alimento son nuestros días.
Tampoco tenían motivos para tomar como propios los fundamentos, y mucho menos aún, las formas de estos misioneros, quienes lejos de tratar con respeto y humildad a sus anfitriones, para así nutrirse y enriquecer con otras, su propia creencia; y con otros pensamientos, conocimientos, gustos y costumbres, ampliar los suyos, se empecinaban en tratarlos como civilizaciones primitivas olvidadas por dios. Ciudades pobladas de idólatras, intelectualmente inferiores al blanco europeo promedio, incapaces de reconocer la verdad revelada, incluso cuando la dejaban a su alcance en forma de sagradas escrituras y sacramentos. Los misioneros claramente arriesgaban de esta manera sus vidas, cumpliendo la impiadosa e increíblemente soberbia tarea, de predicar pueblo por pueblo, que todos y cada uno de sus habitantes, sus padres, y los padres de sus padres, vivieron vergonzosa y eternamente equivocados; rezándole, suplicándole y peor aún, agradeciéndole, a nadie y a nada, sólo a una inerme roca tallada, en el mejor de los casos, con la impávida figura de un águila o una serpiente ¿Cómo podrían estos pueblos recibir aquellas enseñanzas?
Sin priorizar lo que los indígenas pudieran pensar o sentir, irrumpieron entonces un día aquellos pedagogos de la impiedad, cruzando un océano de eternidad espiritual, portando por sobre las cabezas, una amenazante cruz con temple y filo. Llegaron con la misión de rescatar para la Corona Española, a miles de almas de la perdición de la idolatría, de la ausencia de dios, y del reinado de satanás, tendiéndoles por fin, un puente hacia la verdad absoluta. El precio de este “rescate” fue la imposición definitiva en el continente del cambio de la “cosmovisión de los pueblos originarios de América, por la cultura occidental y europea, el concepto de propiedad privada, y un sistema económico en ciernes. El Papa San León Magno, Pastor y Doctor de la Iglesia Universal, en cierta manera, avalaría la afirmación anterior; en uno de sus sermones (3) expresó: Otro nuevo modo de pelear halló Dios, y mejor ardid y más duras y fuertes armas que las de hierro y acero de los Romanos, y que han rendido más naciones a la Iglesia, que son las blandas lenguas de sus predicadores.
Notas: 
1- HUTCHINSON, Thomas. “Buenos Aires y otras provincias arjentinas: con estractos de un diario de la... Traducida del inglés y anotada por Luis V. Varela. Imprenta del Siglo. Buenos Aires. 1866
2 - Códice Maya Chilam Balam (Gran Sacerdote), manuscrito compuesto por varios libros, redactados luego de la conquista española. Corresponde al título: Cuando sopla el chikin-ik.
3 - GONZALES HOLGUIN, “ Gramática y arte nueva de la lengua general de todo el Perú: llamada lengua Quichua o Lengua de los Incas”. 1842.  
Fernando Hadad. Universidad Nacional del Litoral. Secretario Generalde la Central Trabajadores Argentina Autónoma. Santa Fe Capital.

jueves, 17 de octubre de 2019

Partido Popular, Vox y Ciudadanos: herederos del franquismo


Marcos Roitman Rosenmann


Para la derecha española parece no pasar el tiempo. En caso de dudas recurren a los principios que facilitaron el golpe de estado contra el gobierno constitucional de la II República el 18 de julio de 1936. Los argumentos siguen incólumes: "Los comunistas y socialistas queman iglesias, violan mujeres, atentan contra la patria, dividen a los españoles, torturan y asesinan a gente de bien". Sus ejecutores, sin embargo, no son los primigenios de la guerra civil y la tiranía más abyecta conocida en la historia de Europa durante el siglo XX. Los generales golpistas Juan Jagüe, José Enrique Varela, Emilio Mola, Queipo de Llano, Francisco Franco, Agustín Muñoz Grande, José Moscardó, Millán Astray, José Sanjurjo, atesoran los mayores crímenes de lesa humanidad. Impunes y ocultos gracias a la generación de la transición política. Hoy, las soflamas incendiarias están en boca de sus herederos. Les repugna la memoria histórica, no sea que su árbol genealógico este manchado de sangre.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, militante del Partido Popular se despachó a gusto ante la exhumación del dictador del valle de la ignominia. Estas fueron sus palabras: "¿Qué será lo siguiente? ¿La cruz del valle? ¿Todo el valle? ¿Las parroquias del barrio? ¿Arderán como en el 36?" Su vicepresidente, Ignacio Aguado remató sus palabras: "En el año 36 ardieron iglesias, eso es una certeza, una realidad". Anteriormente, el periódico La Razón, dirigido por Francisco Marhuenda, ex diputado del Partido Popular, publicaba una carta dirigida al Papa donde declamaban que la Ley de Memoria Histórica tiene como fin rescribir la historia de España, "convertir a los verdugos en víctimas y las víctimas en verdugos". "Se están profanando templos", "insultado acosado e incluso agredido a sacerdotes", "se prohíbe la religión católica en los colegios y se eliminan los crucifijos". No menos beligerante se mostró el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, para descalificar la Ley de Memoria Histórica y en sintonía con la carta dirigida al Papa, se refirió a las 13 mujeres militantes socialistas fusiladas en juicio sumarísimo concluida la guerra civil, el 5 de agosto de 1939, adjetivándolas de "torturadoras, violadoras y asesinas viles". Pero la verdad es tozuda. Según el propio expediente franquista, la mayoría de ellas eran menores de 21 años y fueron acusadas de un delito de adhesión a la rebelión, por apoyar el gobierno constitucional de la II República. Blanca Brisac Vázquez, una de las 13 rosas, dejó este testimonio a su hijo de 11 años: "Voy a morir con la cabeza alta sólo te pido que quieras a todos y que no guardes rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor Enrique. Que te hagan hacer la comunión, pero bien preparado, tan bien cimentada la religión como me la cimentaron a mí, hijo. Hasta la eternidad".

La mayoría de los crímenes del franquismo se produjeron entre los años 1940 y 1955. Muerto el dictador en 1975, la derecha ganó la batalla ideológica, creando una visión edulcorada del franquismo. Nacidos en sus entrañas, una élite agradecida del régimen le dio fuerza. Vetaron una ley de memoria histórica, ocultaron las fosas comunes, los robos de niños, las torturas, los juicios sumarísimos y los años de plomo cuando se persiguió, encarceló, extraditó y obligó al exilio a cientos de miles de personas. La derecha fascista, monárquica, nacional-católica, falangista y una seudo intelectualidad franquista construyen historias de víctimas y victimarios. Francisco Franco, el caudillo, rescató España del comunismo internacional. Muchos se auparon en las academias de la historia, la lengua, las artes, las ciencias. También sobreviven ex directores generales, gobernadores, ministros o encargados de la prensa del régimen. Torcuato Luca de Tena, Luis María Anson, Juan Luis Cebrián, Matías Prats Cañete. Otros gozaron de puestos en empresas públicas o acumularon grandes fortunas. Todo ello cultivado mediante enlaces matrimoniales con la aristocracia. Banqueros, dueños de grandes empresas inmobiliarias, clubes deportivos, periódicos, diputados, senadores, alcaldes, presidentes autonómicos, jueces, militares, académicos, obispos, miembros del tribunal supremo, consejeros de compañías trasnacionales, etcétera.

Son los herederos que dan origen a una élite entregada al franquismo, aduladores de su régimen. Nombres que en la amnesia colectiva resultan impolutos. Bisnietos, nietos e hijos de quienes urdieron la dictadura hasta la muerte biológica del dictador. Valgan los apellidos Aznar, Gallardón, Rodrigo Rato, Trillo Figueroa, Arias Salgado, Fernández de Miranda, Oriol, Urquijo, March, Aguirre, Fenosa, Matutes, Colón de Carvajal, Martin Villa, Villar Mir, Alcocer, Pío García Escudero, Mayor Oreja, Solchaga, Gil Robles, Gutiérrez Solana, Morenés, Robles Piquer, Calvo Sotelo, Samaranch, Ollero, Adolfo Suárez, Suñer, Fernández Cuesta. (Véase el libro: Los hombres de Franco, de Antonio Padilla Bolívar, editorial Flor del Viento, Barcelona, 2008) Ellos no pueden permitir que una ley de memoria histórica dañe el buen nombre de sus familias, descubra el origen espurio de sus fortunas, sus manos llenas de sangre o el expolio de obras de arte a familias republicanas.

Sus retoños se esmeran por evitar cualquier atisbo de verdad sobre el régimen franquista. La verdad debe ser perseguida y ninguneada. No hay espacio para la justicia reparadora ni menos para una Ley de Memoria Histórica. Hoy hacen lo indecible por desacreditarla. Ellos ganaron la guerra y sus descendientes gobiernan. El tripartito en comunidades y ayuntamientos lo confirma. El mensaje es claro: ¡No jodan con la memoria histórica!

viernes, 13 de septiembre de 2019

¿Por qué Rajoy, Rivera y hasta el Rey apoyaron a Macri?


Las medidas económicas del gobierno de Mauricio Macri en Argentina han sido devastadoras: endeudaron al país por 100 años y entregaron prácticamente la soberanía al Fondo Monetario Internacional. Incrementaron la pobreza hasta el 41% de la población, que incluye la pérdida de derechos y servicios básicos. El transporte público aumentó las tarifas en un 100%, el agua y gas en más del 300%, la luz en un 500%, las medicinas un 50%. La desocupación creció hasta superar el 10%, cosa que no ocurría desde hace muchos años. Hay que agregar el desmantelamiento casi total de la industria y la desaparición a gran escala de las pequeñas empresas. Y para completar la idea de esta catástrofe, hay que mencionar que el riesgo país subió hasta superar los 2.000 puntos. Un auténtico desastre. A tal punto que el nobel de economía, Paul Krugman, dijo que está tratando de entender semejante desastre.
Se trata de la aplicación disciplinada de las normas neoliberales dictadas por el FMI y otros organismos financieros internacionales. No es la primera vez que ocurre en Argentina e igual que en las ocasiones anteriores el ciclo termina con una hecatombe generalizada.
Rajoy en su momento y Rivera tiempo después destacaron la “eficacia” de esas medidas económicas y elogiaron el rumbo que había tomado el macrismo para superar “populismos” anteriores.
No hace mucho Felipe VI –en su última visita a Buenos Aires- rompió el molde de prudencia que los reyes tenían para opinar de otras cuestiones que excedieran el protocolo y apoyó explícitamente las medidas económicas del Gobierno de Macri que, según él, habían puesto al país en el rumbo adecuado.
Es muy difícil entender y más aún aceptar esos elogios ante un panorama tan extremadamente desolador. Peor aún si se tienen en cuenta las consecuencias terribles y hasta trágicas en muchos sentidos, que esas medidas tuvieron en la clase trabajadora y amplios sectores populares.
Aun entendiendo las similitudes ideológicas, es inevitable la pregunta ¿por qué ese apoyo a un Gobierno tan espantoso?
Entonces aparecen las mas de 300 empresas españolas que operan en Argentina, incluidas 16 de las del Ibex 35. Precisamente entre los escasos beneficiarios de ese desbarajuste macrista figuran las empresas multinacionales para las cuales no hay restricciones de ninguna naturaleza. Es decir, el apoyo de Rajoy, Rivera y el rey Felipe VI tiene como referencia el beneficio económico de las empresas españolas. No considera, por supuesto, el sufrimiento de la mayoría del pueblo argentino. Los derechos humanos se reservan única y exclusivamente para Venezuela, donde los negocios de esas empresas no resultaron tan beneficiosos en los primeros tiempos de la revolución bolivariana.
Lo que vendrá
Alberto Fernández, todavía ni siquiera presidente electo pero casi con toda seguridad futuro presidente de Argentina junto a Cristina Fernández, estuvo en España para, entre otras cosas, reunirse con empresarios y políticos españoles y dejarles la tranquilidad de que no habrá cambios radicales. Algo tendrá que cambiar al principio, naturalmente, para llevar un alivio a la gente duramente castigada por el macrismo. Al menos una pausa que reponga a los sectores populares y les permita algo de esperanza.
Los medios españoles que califican al kirchnerismo como un peronismo de izquierda tratando de demostrar sus intenciones maléficas, irán modificando esos calificativos tremendistas a medida que los futuros mandatarios prometan no tocar sus bolsillos.
¿Pero es el kirchnerismo un partido peronista de izquierda?
Como es sabido el peronismo que fue en sus inicios –a mediados de los años 40- un movimiento nacional y popular, que tenía su epicentro en la clase obrera y sus enemigos en la oligarquía autóctona, abarcaba un amplio abanico ideológico: desde John W. Cooke en la izquierda, hasta el profundo anticomunista Jorge D. Paladino, incluida una fuerte y tenebrosa burocracia sindical. Perón iba manejando las prioridades según las circunstancias y las situaciones políticas. Nunca se declaró de izquierda. En todo caso alentaba la tercera vía. Ni yanquis ni marxistas, era la consigna finalmente más representativa.
Para no abundar en detalles de sobra conocidos, digamos que con el tiempo y sobre todo después de la vuelta de Perón a la Argentina en 1974 cuando se volcó decididamente a la derecha, despreciando y hasta reprimiendo violentamente a los sectores izquierdistas (no solo a los Montoneros), el peronismo perdió totalmente su significado y todo el mundo fue peronista para ganarse los votos de la mayoría. Hasta el mismo Macri descubrió un busto de Perón, hace unos años, junto al sindicalista Moyano.
El kirchnerismo es uno de los tantos partidos que se proclaman peronista. Pero de ninguna manera de izquierda. El mismo Néstor Kirchner lo dejó claro más de una vez. “Nosotros no somos de izquierda” ha dicho en varias oportunidades.
Por su parte Cristina Fernández cuando fue presidenta dijo que su objetivo era lograr un “capitalismo serio”. Es decir un capitalismo que, en todo caso, reparta mejor la riqueza.
Alberto Fernández, en tanto, que alguna vez estuvo en una lista electoral con Domingo Cavallo, un economista de la ortodoxia neoliberal, y que se enfrentó a Cristina Fernández cuando la expresidenta trató de aplicar un impuesto a las exportaciones agrícolas, se autodefine como un político pragmático. También estuvo en contra de la ley de medios que propiciaron los Kirchner, para derogar la decretada por la dictadura militar.
Es decir, y para resumir, de ninguna manera puede entenderse al kirchnerismo desde la izquierda. Y tampoco suponer que afectará seriamente los intereses del poder económico. El futuro presidente, los miembros de su futuro equipo económico, la misma Cristina Fernández, no se cansan de anunciar que piensan pagar hasta el último céntimo al FMI y demás acreedores, sin quita alguna.
Entonces ¿por qué los medios españoles se empeñan en señalarlo como un partido peronista de izquierda?
La única respuesta que se me ocurre es que abren el paraguas antes de que llueva. Porque piensan que mas vale prevenir.
Son así de cuidadosos.

jueves, 29 de agosto de 2019

La Biblia del oso y su traductor, Casiodoro de Reina



En España no fructificó la Reforma protestante, aunque sí existieron núcleos del movimiento. Uno de los postulados centrales del protestantismo del siglo XVI fue poner los escritos bíblicos a disposición del mayor número de lectores que fuera posible, y ello implicaba traducir la Biblia a los idiomas vulgares, es decir, a los hablados por el vulgo. En el caso del español, Casiodoro de Reina vio coronados sus esfuerzos en 1569, cuando fue publicada en Basilea la llamada Biblia del oso, hace 450 años.
A la península ibérica llegaron los vientos de la Reforma que soplaban con fuerza en otras partes de Europa, que sumados a los propios esfuerzos de algunos españoles por renovar el catolicismo conformaron un entorno favorable al surgimiento de disidencias, las cuales le dieron un cariz particular al protestantismo español de principios de la segunda mitad del siglo XVI. Al respecto son imprescindibles dos obras, la monumental de José C. Nieto, El Renacimiento y la otra España. Visión socioespiritual, Librairie Droz, Ginebra, 1997; y Stefania Pastore, Una herejía española. Conversión, alumbrados e Inquisición (1449-1559), Marcial Pons Historia, Madrid, 2010.
Por distintas razones el núcleo protestante más consolidado fue el de Sevilla. En las cercanías de la ciudad estaba el monasterio de San Isidoro del Campo, donde la mayoría de los monjes jerónimos se identificaban con las doctrinas torales del protestantismo, a saber: salvación por gracia de Dios, fe como respuesta de los seres humanos a la iniciativa salvífica divina, Jesucristo como único mediador entre la humanidad y Dios, centralidad de la Biblia para dirimir cuestiones de fe y conducta. Las lecturas bíblicas en latín (particularmente en la traducción realizada por San Jerónimo en el siglo IV, y a quien también debían el nombre de la orden a la que pertenecían); en griego, para el caso del Nuevo Testamento, en alguna de las ediciones que publicó Erasmo de Róterdam, y traducciones a otros idiomas europeos, junto con el estudio de libros de autores protestantes que les llegaron de contrabando fueron inyectándole al grupo consolidadas creencias que les alejaban teológicamente del catolicismo romano.
Uno de los monjes de San Isidoro, Casiodoro de Reina, se propuso traducir la Biblia al español y en ello invertiría 12 años de su vida. Los monjes tenían sospechas fundadas sobre que la Inquisición los tenía en la mira. Algunos de ellos decidieron salir en forma escalonada de España. Huyeron 12 entre fines del verano y principios del otoño de 1557. Reina llegó a Ginebra, donde Juan Calvino encabezaba la reforma religiosa y social. Permaneció cerca de un año en dicha ciudad, de la que salió por no estar de acuerdo con ideas y prácticas de Calvino. Viajó hacia Inglaterra, donde pensaba tendría mejores condiciones para proseguir en la traducción bíblica, ya que gobernaba la reina Isabel I, proclive a respaldar tareas como la proyectada por Casiodoro.
Si bien es cierto que la llamada Biblia del oso (conocida así por el grabado de portada en la que un oso lame miel de un colmenar que está en un árbol) es la primera en español, antes hubo traducciones parciales que denotan en otros personajes la misma convicción que animó a Reina para darse a la tarea de traducir los escritos bíblicos. Juan de Valdés –discípulo del alumbrado Pedro Ruiz de Alcaraz– publica en 1529 Diálogo de doctrina cristiana, en el cual incluye la traducción del Sermón del Monte. Realiza ésta del griego y no de la Vulgata latina (traducción de la Biblia al latín realizada por san Jerónimo a finales del siglo IV). La base textual utilizada para su labor de traductor fue el Novum Instrumentum (Nuevo Testamento) en la edición de 1527, volumen que editó Erasmo de Róterdam por primera vez en 1516. De tal manera que Juan de Valdés fue el primer español en aprovecharse del avivamiento del griego, cita José Moreno Berrocal (La primera Reforma en España, en La Reforma ayer y hoy, Publicaciones Andamio, Barcelona, 2012).
Igual en 1529 sale a la luz Diálogo de doctrina cristiana, de Juan de Valdés. Al ser publicada la obra contó con el visto bueno de los censores. Más tarde, en 1531, su autor fue sospechoso de herejía y decidió salir de España hacia Italia. En una cuidadosa investigación ( Juan de Valdés traductor de los escritos de Lutero en el Diálogo de doctrina cristiana), Carlos Gilly documenta que las ideas de Lutero están en el Diálogo como palimpsesto, es decir, las propuestas del teólogo germano están detrás y no son evidentes a lectores poco avezados. Gilly observa que el editor español no podía sospechar que en realidad había impreso una traducción de los escritos de Lutero.
En 1543 Francisco de Enzinas publicó en español el Nuevo Testamento, en Amberes. Por su parte Juan Pérez de Pineda hizo una revisión de la traducción de Enzinas y la publica en 1556, en Venecia. De ambos me ocuparé en el siguiente artículo.

martes, 30 de abril de 2019

España, más de izquierdas que de derechas


Pedro Sánchez

Se acabó la demoscopia. Tiempo de analizar los votos. La lectura del resultado electoral en España tiene muchas aristas:

1. Estaba dicho, pero ahora es definitivo: se acabó el bipartidismo. Pasamos de 2 a 5 partidos con dimensión estatal. Los dos grandes partidos, PSOE y PP, suman ahora el 46% de los votos (53,7% del Congreso), mientras que en 2008 tenían el 85,25% (92,3%).

2. Muere el bipartidismo, pero no acaba el clivaje ideológico derecha/izquierda. Sin contar los partidos regionales y nacionalistas, la suma de las tres derechas, PP, Ciudadanos y Vox, (42,8%) no supera lo que acumula el progresismo, PSOE y Unidas Podemos (42,99), ni en votos ni diputados.

2. El PSOE vuelve a ser la primera fuerza política e insufla aire a una socialdemocracia muy golpeada en Europa. Casi duplica al segundo partido en escaños. Crece mucho, tanto en votos (6%) como en diputados. Sacó rédito a la censura y a los meses de gobierno; destacó su lado más progresista y eso siempre es valorado por su potencial electorado. Quienes vaticinaron su pasokización desestimaron la fortaleza de la estructura territorial del PSOE en España, su capacidad de resucitar y el sistema de reparto. Lo normal es que Pedro Sánchez sea el próximo presidente.

3. Batacazo del PP, que compromete su futuro como partido alfa de la derecha. A poco más de 200.000 votos de Ciudadanos, con ningún escaño en Euskadi y sólo 1 en Cataluña, su propia continuidad está comprometida. Obtiene la mitad del porcentaje de votos del 2016: pasa de tener 33% en la anterior cita electoral (año 2016) al actual 16,6%. Pierde 3.600.000 votos. Una hemorragia que parece imparable si no se da un gran viraje en su estrategia. Se equivocaron en pretender arrebatarle a la ultraderecha su discurso. Y, en elecciones, es mejor no olvidar que “siempre se elige el original y no la copia”.

4. El discurso duro programático de derechas “sin complejos” fue representado por Vox, y le arrebató dos millones y medio de votos (10%) al PP. Irrumpe en el parlamento con 24 escaños. Y son lo que son: los restos del franquismo sociológico que todavía perduran en la sociedad española. Aún es prematuro saber cuál será su futuro. Lo que es cierto es que la ultraderecha ya está presente en las instituciones, con gran fuerza, con voz y voto, aunque tampoco debemos sobrevalorarlo.

5. Ciudadanos sale bien parado de esta cita electoral, como tercera fuerza en votos (15,85%) y escaños, muy cerca del segundo (PP). Se sitúan con éxito como una derecha-liberal más moderna, y claramente muy españolista. Con su crecimiento, cada día está más próximo a disputar la hegemonía de la derecha.

5. Podemos aguanta. Se deja algo más de 320.000 votos y algunos escaños de lo que logró en 2016. Sufre una fuerte penalización de la ley electoral en la España vaciada. En el juego de las expectativas sale mejor parado de lo que le pronosticaban, y esta vez puede ser que con “menos sea más”, porque es la fuerza clave para conformar Gobierno.

6. La plurinacionalidad es una realidad que no se puede obviar. Las fuerzas nacionalistas, catalanas y vascas, salen muy reforzadas electoralmente. Si contamos las fuerzas con arraigo autonomista que serán clave para conformar Gobierno estaríamos ante la cuarta fuerza en el Congreso, con 48 diputados. En este terreno, dos claves de interpretación que marcarán el futuro: 1) Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) vence en la disputa por la hegemonía del independentismo a la derecha independentista de Puigdemont; 2) paradójicamente, en el escenario de mayor fuerza histórica del independentismo en el Congreso, el PSOE podría gobernar con la izquierda sin el independentismo catalán.

Todo parece indicar que asoma algo de estabilidad a la política española. Será difícil, incluso para el poderoso establishment político-mediático español, evitar un Gobierno a la portuguesa, con un PSOE que tendrá que contar con Unidas Podemos y alianzas puntuales con fuerzas autonomistas. Para los primeros, lo ideal sería un apoyo parlamentario estable; para los segundos, entrar en el Gobierno. Se abre un ciclo largo de negociación en el que el PSOE cuenta con la mejor mano de cartas, pero en política, como en el póker, eso no siempre es suficiente.

- Alfredo Serrano Mancilla y Sergio Pascual, Celag.

https://www.alainet.org/es/articulo/199568

domingo, 14 de abril de 2019

España sí debe pedir perdón a América Latina



La destrucción de las civilizaciones precolombinas, el genocidio de la población autóctona, la esclavización de la fuerza de trabajo en las minas y en las encomiendas, y la conversión forzosa a una religión extraña, son episodios constatados de la historia de la humanidad. ¿Tanto nos cuesta decir que sentimos aquélla siniestra epopeya protagonizada por nuestros antepasados directos?
(Paco Rodríguez de Lecea)

Muchas veces, de modo sistemático y estructural, los pueblos indígenas han sido incomprendidos y excluidos de la sociedad. Algunos han considerado inferiores sus valores, su cultura y sus tradiciones. Otros, mareados por el poder, el dinero y las leyes del mercado, los han despojado de sus tierras o han realizado acciones que las contaminaban. ¡Qué tristeza! Qué bien nos haría a todos hacer un examen de conciencia y aprender a decir: ¡perdón! El mundo de hoy, despojado por la cultura del descarte, los necesita
(Papa Francisco)

Es verdaderamente perturbador el grado de derechización al que se ha llegado en el debate y entre la opinión pública española (que en este sentido no hace sino encaminarse por la senda emprendida por la mayoría de sociedades occidentales en el último periodo). La banalidad, la zafiedad, el cinismo y la indigencia intelectual están llegando a tal punto que empiezan a ser incompatibles incluso con la existencia de una democracia formal en España
(Jorge Sancho)

Recientemente hemos asistido a la polémica suscitada por el requerimiento del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, al Rey de España, para que pida perdón por los agravios que el Imperio Español de entonces ejecutó contra los pueblos y tribus nativas mexicanas durante el período de su conquista, hace ahora cinco siglos, concretamente entre 1519 y 1521. En 2021 se cumplirán 500 años de la caída de Tenochtitlán y 200 años de la Independencia de México, y en la celebración de dicha efeméride enmarcaba López Obrador dicha solicitud hacia España. Estoy de acuerdo con dicha pretensión del presidente mexicano, pero pienso que debe ser un “perdón” matizado, referido no tanto (que también) al reconocimiento de los agravios, atrocidades y aberraciones que cometimos allende los mares, sino y sobre todo, la petición de perdón debe centrarse, a mi juicio, sobre la propia versión de la Historia que nosotros, desde España, hemos divulgado y exportado. Bastaría con que se difundiera la verdadera labor que nuestra España Imperialista de entonces ejecutó sobre los pueblos nativos latinoamericanos, y que por tanto, en vez de un mensaje de altivo “descubrimiento”, heroico y venturoso, “por la gloria de la patria”, se difundiera la auténtica versión de la historia, que no es otra que una historia de sometimiento.
El relato dominante nos ha contado una historia de grandeza épica de nuestros conquistadores, de hazaña memorable, cuando la verdad es que hubo masacre, invasión, y colonización brutal. Muchos autores, profesores e investigadores insisten en que los hechos históricos de hace cinco siglos no pueden evaluarse ni juzgarse con los ojos de hoy, a la vista actual de los acontecimientos. Es cierto. Pero es una afirmación que habría que matizar bastante, porque por la misma regla…¿Tampoco podemos evaluar la Inquisición como un crimen contra la humanidad perpetrado por la Iglesia Católica (bajo la instigación, la connivencia y el mandato de la España Imperial)? ¿No podemos tampoco evaluar los tremendos sufrimientos que fueron causados a moriscos, judíos y sobre todo gitanos, que fueron expulsados en sucesivas oleadas históricas mediante diversas pragmáticas, comenzando por la de Medina del Campo en 1497? Los sucesivos reinos desde entonces no sólo expulsaron de nuestras tierras a todos ellos, sino que además publicaron contra ellos salvajes leyes que intentaban eliminar su memoria histórica, su identidad, su cultura, su derecho a ser y a existir, y que abrían la veda para que contra los gitanos de la época se pudieran ejecutar los más perversos tormentos. Es cierto que toda la legislación de la época era cruelmente salvaje, pero este hecho histórico no anula la perversidad de tales leyes.
En general, ante el asunto de la conquista de América Latina, asistimos desde hace siglos a un claro negacionismo de los verdaderos hechos históricos que ocurrieron. Al igual que con el relato de la II República, de la Guerra Civil y de la posterior dictadura franquista, el pensamiento dominante ha dejado su distorsionada versión de los hechos, y de ahí que, por ejemplo, aún estemos con el asunto de la exhumación del dictador pendiente, a más de 40 años de su muerte. Precisamente aún arrastramos la celebración de la Fiesta Nacional el 12 de Octubre, como una reafirmación de nuestro papel en aquéllas tierras, una jornada festiva que debería ser erradicada, pues como decimos, no hay nada que celebrar. Enseguida vendrá la derecha recalcitrante y “patriótica” a argumentar que les dimos la lengua (como si los pueblos indígenas fueran todos mudos), la conciencia moral (como si las tribus indígenas no tuvieran de eso), la democracia (como si eso hubiera existido durante la España Imperial), y la libertad, pero no dicen nada de las numerosas masacres que ocurrieron, del expolio al que sometimos a dichos pueblos, o del tratamiento que dábamos a los negros africanos que “exportábamos” al Nuevo Mundo. El Gobierno del PSOE se limitó a decir con soberbia y altanería que “Felipe VI no tiene que pedir perdón a ningún país”. Absolutamente lamentable. Quizá el más beligerante ha sido el escritor Arturo Pérez Reverte, quien tildó por vía Twitter al Presidente mexicano de “imbécil” y de “sinvergüenza”. Por su parte, el Nobel de Literatura , Mario Vargas Llosa, también negó el genocidio americano (porque también existen personajes ilustres y académicos ignorantes). 
Es además incomprensible tanto revuelo político, mediático y social, cuando López Obrador únicamente solicitaba en su carta que “…el Reino de España exprese de manera pública y oficial el reconocimiento de los agravios causados y que ambos países acuerden y redacten un relato compartido, público y socializado de su historia común…”, es decir, que tampoco era una declaración de guerra. Tan sólo se pretende que acabemos de una vez con el relato dominante, con el relato de las bondades imperiales, porque es un relato falso, que situemos los hechos en su justo lugar, que les concedamos una valoración ajustada a la realidad. Y en cualquier caso, y podemos extrapolarlo a otros muchos asuntos, el Gobierno y la oposición se han arrogado la representación de todo el país sin consultar a la ciudadanía, porque…¿no sería el conjunto del pueblo español el que debería manifestarse sobre si debemos o no pedir perdón a otros pueblos por los hechos acaecidos durante la conquista? Si es un acto de país, es evidente que todo el país debería manifestarse ante tales hechos, y la respuesta que debe dar el Estado, y no el Gobierno de turno. Lo que ocurre es que estamos muy poco acostumbrados a la democracia.
El problema fundamental es el relato que nos han contado. Y, por supuesto, nos lo han contado los dominadores. Porque ese relato es falso. Nuestra educación nos ha transmitido, a través ya de muchas generaciones, un consenso nacionalcatólico en el que estos hechos históricos se nos presentan como hazañas épicas de nuestros “conquistadores”, y en el que la destrucción de las civilizaciones y culturas americanas más antiguas fue solo un “mal necesario” para la construcción de nuestra “Hispanidad”. Día de la Raza se llamaba al 12 de Octubre, luego Día de la Hispanidad, y últimamente Fiesta Nacional. Todavía, en pleno siglo XXI, usamos conceptualizaciones con una evidente carga semántica, tales como “Reconquista” o “Descubrimiento”, cuando es absolutamente palmario que no “reconquistamos” ni “descubrimos” nada. Todas esas culturas ya existían con anterioridad, y poblaban aquellos territorios desde mucho antes que los “españoles” que llegaron después. Por ejemplo, el 2 de enero (fecha a la que Vox pretende traspasar el actual Día de Andalucía del 28F), no “reconquistamos” Granada, únicamente finalizamos nuestra expulsión de los musulmanes, mejor dicho, de los andaluces que habitaban Granada, desde mucho antes que los actuales andaluces. Nosotros llevamos cinco siglos, ellos llevaban ocho.
Los conquistadores castellanos no llegaron a ningún Nuevo Mundo, ni a una tierra desconocida ni vacía, ni tampoco habitada por salvajes que esperasen a recibir las culturas más avanzadas, las civilizaciones más iluminadas. Las Américas ya eran habitadas desde miles de años antes por multitud de tribus, de pueblos y de culturas que se extendían desde Alaska hasta Tierra de Fuego, presentando todo un ecosistema humano rico y diverso. Allí ya se encontraban civilizaciones avanzadas, con ciudades, comercio, y un alto grado de organización social. Nosotros solo llegamos para hacer más grande nuestro Imperio, y para imponerles nuestra lengua, nuestra cultura y nuestra religión, por la fuerza. El Imperio Español de entonces, ese donde “nunca se ponía el sol”, ejecutó la destrucción deliberada de pueblos enteros, a las órdenes de nuestros “héroes” Pizarro, Hernán Cortés, Núñez de Balboa o Cristóbal Colón. El historiador Jorge Sancho nos lo explica con claridad:En todo caso, es innegable que tomando en consideración el conjunto del proceso (que se extendió durante más de un siglo y a escala continental) la catástrofe demográfica fue de unas dimensiones apocalípticas. En términos absolutos murieron decenas de millones de personas, algo comparable solo con las Guerras Mundiales o las conquistas de los mongoles en Asia. En términos relativos el impacto fue aún mayor, dado que las estimaciones más conservadoras situarían la pérdida de población en el Nuevo Mundo en al menos un 75% de la población continental entre los años 1500 y 1650, cuando empezó una lenta recuperación. Este probablemente sea el proceso demográfico más relevante en tiempo histórico ya que alteró de manera decisiva el equilibrio demográfico entre los continentes”. Es algo de lo que, sencillamente, no podemos estar orgullosos.
La invasión española fue, por tanto, una clara guerra de rapiña, de expolio, de saqueo y de apropiación violenta e ilegítima de las riquezas de aquellas culturas indígenas. Nos apropiamos de territorios, de personas, de recursos, todo ello disfrazado de “cruzada civilizadora y evangelizadora”. Aquellos pueblos no nos habían pedido evangelizarlos, no solicitaron nuestra inestimable “colaboración” para ser tránsfugas de sus culturas ancestrales, y adquirir la nuestra, ni para aborrecer su fe y adherirse a la nuestra. Como consecuencia, la guerra, el hambre, la peste y la muerte asolaron durante decenios aquellas tierras. Este es el relato adecuado. Y ante tamaña realidad, sólo nos queda condenar los horrores de aquélla “Conquista”. Cualquier intento de justificarla es únicamente seguir participando de aquella barbaridad. Ello no obsta para admitir que los españoles no fueron los únicos bárbaros de la Historia, pues a lo largo de la misma se han dado muchos otros episodios cruentos, protagonizados por muchos otros pueblos. Serán ellos los que también tengan que disculparse. No es deshonroso, por tanto, asumir la reparación moral de toda aquella barbarie, y pagar esa factura pendiente con las comunidades indígenas. Más bien al contrario, sería un gesto de una altura de miras envidiable, realmente ejemplar.
Sin embargo, difundir un relato incorrecto, alejado de la realidad, convirtiendo en épicas hazañas lo que realmente fueron horrendos crímenes, como llevamos haciendo durante cinco siglos, es mucho más que una mentira: es un crimen contra la humanidad. Y cuando aprendamos a contemplar el verdadero relato, a la luz de los verdaderos acontecimientos, cuando lo asumamos y lo difundamos como realmente fue, entonces el perdón estará prácticamente implícito. Porque se nos deberá caer la cara de vergüenza en nombre de nuestros antepasados, esos “españoles” que llevaron la Cruz y la Espada a cientos de pueblos extranjeros, para obligarlos a que tuvieran una nueva fe, una nueva cultura (ya no se discute sobre si más avanzada o menos), y una nueva identidad. Y esta actitud debe extrapolarse a todo acto cruel, genocida o salvaje de cualquier pueblo contra cualquier o cualesquiera otros. Por ejemplo, por poner un ejemplo más cercano en el tiempo, pienso que el ex Presidente estadounidense Barack Obama debió pedir perdón en nombre de su país a Hiroshima y Nagasaki (a Japón en realidad) cuando visitó dichas ciudades niponas en el último año de su mandato, aunque Obama ni siquiera había nacido cuando su país hizo estallar las dos bombas atómicas en 1945. Cientos de ejemplos más podemos tomar como referencia. De esta forma, extenderemos la cultura de la reconciliación y contribuiremos a una mayor confraternización entre todos los pueblos.
¿Dónde está el límite, por tanto? El límite entiendo que debemos situarlo en todas aquellas afrentas, sucesos, acontecimientos y hechos históricos que, a la luz de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), y de sus documentos anexos posteriores aprobados por la ONU (y refrendados por la inmensa mayoría de los países), constituyan crímenes de lesa humanidad, que no prescriben, y que podamos perfectamente identificar a las víctimas y a los verdugos de dichos crímenes. No podemos extenderlo a los tiempos de Carlo Magno, ni al Imperio Romano, simplemente porque el mundo de aquellas épocas no era igual al mundo de hoy. La configuración de países, reinos y continentes era significativamente diferente a la de hoy día, como era diferente, por ejemplo, el mundo en que vivieron Ulises, Agamenón, Menelao y Aquiles. No podemos identificar entonces a víctimas y a victimarios. Pero en todos aquellos casos donde se cumplan estas premisas, entiendo que la práctica del reconocimiento del agravio, y del ofrecer una visión correcta de la Historia, siempre será un gesto deseado y bienvenido. Un gesto de justicia, y la humanidad está bastante necesitada de ella.