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martes, 14 de mayo de 2019

Trump felicita a gobernante húngaro por su tremenda labor antimigrante

Alarmante situación con teherán: analistas

Podríamos estar ante el Ejecutivo más autoritario en la historia de Estados Unidos: Carl Bernstein

Nueva York. Donald Trump dio ayer una cariñosa bienvenida a otro presidente acusado de autoritarismo y xenofobia, después de un fin de semana en que se la pasó despotricando contra las investigaciones en su contra (hay alrededor de 29), atacando a demócratas y provocando un desplome dramático en la Bolsa de Valores por su guerra comercial contra China, mientras sigue jugando con una guerra militar contra Irán. O sea, otro día normal en Washington.
Al recibir al primer ministro húngaro, Viktor Orban, en la Casa Blanca, Trump elogió su tremenda labor, que incluye sus políticas antimigrantes, al comentar que probablemente son, como las mías, un poco controvertidas, pero eso está bien. Tú has hecho un buen trabajo y has mantenido seguro a tu país. Ambos mandatarios coincidieron en la defensa y el apoyo de comunidades cristianas en el mundo.
Legisladores, defensores de derechos humanos y comentaristas consideraron esta visita un ejemplo más de cómo esta Casa Blanca sigue ponderando las relaciones con gobiernos autoritarios como Arabia Saudita y Brasil. En una carta dirigida a Trump legisladores demócratas solicitaron que se cancele la visita, denunciaron las políticas antidemocráticas de Orban, como su promoción de la xenofobia y el antisemitismo, así como la supresión de libertades civiles y de prensa.
Como resultado de la guerra comercial que Trump desató contra China el pasado viernes, la Bolsa de Valores sufrió su peor día en cuatro meses. Aunque el presidente aseguró que sus aranceles castigarán sólo a China, economistas señalaron que los consumidores y empresas estadunidenses que dependen del comercio con el gigante asiático también pagarán el costo, algo que finalmente tuvo que admitir el propio asesor económico del presidente Larry Kudlow, contradiciendo a su jefe. Esto obviamente irritó a Trump, y ayer, en un tuit, insistió, falsamente, en que serían los chinos y no los estadunidenses quienes pagarían la cuenta de su política.
El tuiteadeor en jefe, según el conteo de un analista de CNN emitió 35 tuits entre el sábado por la mañana y ayer, sin contar 62 retuits, incluyendo algunos de él mismo, y que emitió en apenas una hora el sábado, la mayoría de ellos, 15, enfocados en la ya concluida investigación del fiscal especial Robert Mueller, lo que evidencia la obsesión presidencial con el asunto, a pesar de intentos de sus estrategas de declarar que ese tema ya está cerrado.
Tal vez la razón es que hay en curso por lo menos 29 investigaciones relacionadas con Trump: 10 pesquisas criminales federales, ocho estatales y locales y 11 legislativas, según el New York Times.
Entre los tuits más peligrosos había uno contra la representante demócrata (y musulmana) Rashida Tlaib, sumándose al coro de políticos republicanos que calificaron de antisemitas sus comentarios en una entrevista en la que ésta habló de la ironía de que sus ancestros brindaron, aunque a la fuerza, refugio a los judíos después del Holocausto europeo. Trump la acusó de odio tremendo hacia Israel y el pueblo judío (algo que críticos señalaron que son dos cosas diferentes). Ella respondió que esas acusaciones son falsas y que el presidente una vez más está usando su plataforma para incitar el odio y violencia basado en mentiras.
No es la primera vez que Trump emite o respalda ataques contra opositores y críticos; recientemente hizo algo parecido con la representante musulmana Ilhan Omar, lo cual generó una ola de mensajes de odio y hasta amenazas de muerte contra la legisladora.
Al mismo tiempo, las señales de un crecimiento del conflicto con Irán están generando preocupación entre analistas sobre la creciente posibilidad de una guerra con ese país. Algunos recuerdan que John Bolton, asesor de Seguridad Nacional, aun antes de sumarse al régimen de Trump, ya había declarado públicamente que favorecía no sólo abandonar el acuerdo nuclear con Irán –el cual fue anulado por Trump hace un año–, sino bombardear a esa nación.
Por otro lado, Carl Bernstein, el famoso periodista del Watergate, comentó que “es obvio para cualquier observador, cualquiera que ve los hechos (…) que estamos en medio de un encubrimiento al presidente, asistido y facilitado por el procurador general de Estados Unidos”. Calificó a Trump de ser, tal vez, el mandatario más autoritario en la historia de este país.

Corresponsal
Periódico La Jornada

viernes, 25 de enero de 2019

No ven a Guaidó como presidente encargado

Crisis en Venezuela

Países de Europa reconocen legitimidad de la Asamblea Nacional de Venezuela

China, Turquía e Irán condenan la injerencia de EU en la nación sudamericana


Foto
▲ Restos de un camión oficial incendiado durante las protestas del miércoles por la noche en Caracas.


Madrid. España, Francia y Portugal expresaron su pleno apoyo a la Asamblea Nacional de Venezuela (AN), de mayoría opositora, como institución democráticamente electa, pero evitaron reconocer expresamente a Juan Guaidó como presidente encargado y pidieron que se convoque a elecciones.
En contraste, Reino Unido señaló que no considera a Nicolás Maduro como el líder legítimo de Venezuela y apuntó que Guaidó es el indicado para sacar al país petrolero de la crisis.
Según Jeremy Hunt, secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, de visita en Washington, la elección del 20 de mayo pasado en Venezuela fue profundamente defectuosa, y el régimen actual ha causado daños incalculables al pueblo de Venezuela. Añadió que está claro que Maduro no es el gobernante legítimo, pero evitó reconocer a Guaidó como presidente encargado.
El gobierno alemán respaldó a la AN y pidió elecciones libres y creíbles en Venezuela. El vocero del gobierno, Steffen Seibert, tuiteó que el pueblo de Venezuela trabaja con valor para un futuro libre en su país.
China manifestó su repudio a la intervención extranjera en los asuntos internos de Venezuela. Apoyamos los esfuerzos del gobierno venezolano para salvaguardar la independencia y la estabilidad de un país soberano, dijo el portavoz de la cancillería, Hua Chunying, quien llamó a respetar la Constitución, evitar conflictos violentos y restaurar el orden.
Irán apuntó a la injerencia abierta de Estados Unidos como detonante de los sucesos ocurridos en el país petrolero. El vocero de la cancillería iraní, Bahram Qasemi, declaró que su país se opone a a las acciones ilícitas y no constitucionales, como el intento de golpe de Estado.
En la misma línea se expresó el gobierno turco, cuyo presidente, Recep Tayyip Erdogan, afirmó que para su país era imposible aprobar los acontecimientos en Venezuela y agregó que los ciudadanos de la nación petrolera seguirán respaldando al mandatario Nicolás Maduro.
El gobierno sirio condenó directamente la flagrante injerencia de Estados Unidos y denunció planes de agresión de Washington.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, pidió un diálogo en Venezuela para evitar un desastre y dijo que se debe evitar la violencia y evitar su escalada”.
El Vaticano afirmó que el Papa sigue de cerca los sucesos en Venezuela y apoya todos los esfuerzos que ayuden a ahorrarle a la población mayores sufrimientos. La declaración del vocero Alessandro Gisotti no aclaró si la Santa Sede reconoce la proclamación de Guaidó como presidente encargado.
En tanto, el eurodiputado francés, Jean-Luc Mélenchon, denunció en Twitter la proclamación de Guaidó como parte de una desestabilización organizada por Estados Unidos; esos que hacen golpes de Estado institucionales, como lo han hecho en Guatemala, Brasil y Honduras, y sostuvo que todo esto no es más que un momento de propaganda internacional de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y de Estados Unidos.

Foto Afp
Periódico La Jornada

miércoles, 12 de octubre de 2016

Asombroso acercamiento “estratégico“ de Putin y Erdogan: se dispara el petróleo


Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada 

Foto
Los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, durante el 23 Congreso Mundial de Energía, el pasado día 10 en Estambul, donde firmaron un estratégico acuerdo gaseroFoto Afp

¿Se prepara el Kremlin para el escenario de una presidencia hostil de Hillary Clinton en la dimensión curvilínea de Rusia en su nuevo patio trasero, que incluye el binomio Ucrania/Siria y conecta el mar Mediterraneo al mar Negro?
El mismo día que el Kremlin anunció la instalación de una base naval permanente (¡supersic!) en Tartús (en la costa alauita de Siria), Rusia y Turquía firmaron un acuerdo estratégico para construir un gasoducto con destino a Europa, eludiendo las anteriores conexiones gaseras con Ucrania (https://goo.gl/Favxm6).
La prensa turca califica de estratégico el acuerdo gasero, durante la 23 edición de la cumbre del Congreso Mundial de Energía en Estambul, que contará con un descuento sustancial en el precio y comporta como corolario la aceleración de la construcción de la planta nuclear turca Akkuyu (https://goo.gl/B1t4a8).
Se asienta la nueva reconfiguración cartográfica y marítima desde el mar Negro hasta el Mediterráneo, que incluye el binomio petróleo/gas con sus respectivos transportes terrestres, en cuya travesía se escenifican dos batallas cruciales: la de Alepo (Siria), a punto de caer en favor de la coalición de Rusia/Siria/Irán/Hezbolá (con la tácita anuencia turca), y la de Mosul (Irak), que empezará el 19 de octubre la coalición de EU y kurdos con sus aliados del gobierno de Irak, sin la conspicua participación de Turquía (https://goo.gl/iVSRnJ).
El acuerdo estratégico, acompasado de otros suculentos aperitivos entre Rusia y Turquía –todavía miembro de la OTAN y potencia militar sunita de primer orden– trastoca en forma dramática las coordenadas desde el mar Negro hasta el Mediterráneo y reconfigura la cartografía energética de Europa, quedando aislada Ucrania, y contaría con dos gasoductos que atravesarán el lecho del mar Negro, con una capacidad combinada de 30 mil millones de metros cúbicos de gas operados por la gasera estatal rusa Gazprom: uno destinado al consumo interno de Turquía y el otro al restante de Europa.
El gas natural se disparó hasta 3.27 dólares y arrastró al barril de petróleo a 53.73 dólares en la variedad Brent, a niveles de hace un año, luego de que el zar energético Vlady Putin apoyó un tope a la producción fraguado por la OPEP para ser aplicado en su cumbre en Viena a finales de noviembre, y que pudiera alcanzar un mínimo de 60 dólares el barril (https://goo.gl/hmltqF).
Rusia no es miembro de la OPEP, pero viene negociando con Arabia Saudita (AS) –arrojada a las fauces del Congreso de EU con su letal legislación derivada del 11/S– un recorte extractivo con tal de mejorar su precio secuestrado por la banca de Wall Street y la City (Londres). No pasó desapercibido que el zar Vlady Putin haya sostenido reuniones bilaterales con los presidentes de Turquía y Venezuela (https://goo.gl/UnPtlD).
En solo tres meses, es la tercera vez que se reúnen el zar Vlady Putin y el sultán neo-otomano Erdogan, quien busca diversificar sus relaciones exteriores después del golpe fallido en su contra, teledirigido por EU y la OTAN.
En contraste con los palafreneros del fin del petróleo y la “revolución energética del gas esquisto (shale gas)”, con todo y su letal fracking (fracturación hidráulica), el zar energético ruso sentenció que todavía no ha llegado el crepúsculo del binomio petróleo/gas en un futuro visible debido a “la demanda de la energía tradicional (sic), apoyada no sólo por la motorización y la electrificación de inmensos países, como China e India, sino también por la participación continua de los productos del petróleo y el gas en las aéreas más diversas de la vida humana,en los procesos industriales (https://goo.gl/kgiDln)”. ¡Hay petróleo para rato!
Según el zar ruso: la congelación, o incluso la reducción de la extracción del petróleo, es probablemente la única solución correcta para mantener la estabilidad energética mundial. Hoy la producción total de los 14 miembros de la OPEP asciende a 33.5 millones de barriles diarios (mbd), y en su reciente reunión en Argel acordaron reducirla a 32.5 mbd, a lo que se sumaría en forma externa Rusia, que produce 11.1 mbd, mucho más que la misma AS, con 10.6 mbd (https://goo.gl/wmcY1p). Las producciones de esta última nación, líder de facto de la OPEP, y Rusia se encuentran a su máximo con precios mediocres, cuando podrían recibir mejores dividendos produciendo menos.
El Congreso Mundial de Energía de Turquía, con representantes de los sectores político/energético de 80 países, se celebró bajo el cántico de la transición energética hacia la alternancia de la energía renovable. Mientras llegue la prometida parusía de la energía renovable, Turquía y varios países de Europa, no se diga los gigantes China e India, que ostentan los mayores crecimientos geoeconómicos del planeta, seguirán consumiendo gas y petróleo en la fase transitoria.
Quedó atrás el derribo, en la transfrontera turco-siria, del avión ruso por Turquía. Reuters comenta que la construcción de la base naval permanente de Rusia en Tartús contempla expandir su presencia militar en Siria. Hoy Moscú sopesa reabrir sus anteriores bases en Cuba y Vietnam, cuando se encuentra en pláticas para abrir una base aérea en Egipto (sic) y anhela abrir bases en Venezuela, Nicaragua, Singapur y las islas Seychelles.
¿Tan fuerte se siente ahora Rusia para avanzar sus piezas de ajedrez en el tablero militar/energético global con el apoyo tácito de China? ¿Habrá detectado Rusia la debilidad de EU, que huye hacia adelante? A juicio del senador ruso Igor Morozov, del Comité de Asuntos Internacionales, el avance en Tartús representa un incremento también de su potencial militar en todo Medio Oriente.
Los contenciosos del binomio Ucrania/Siria, que enfrentan a EU con Rusia, han llevado a que Moscú haya traslado los misiles S-300 a Tartús y los Iskander al enclave ruso de Kaliningrado, que pone en jaque a los países bálticos y a Polonia hasta un radio que alcanza Berlín (https://goo.gl/xhWnPu).
Tan importante como el gasoducto estratégico ruso-turco, de un costo de 10 mil millones de dólares, es la construcción por Rosatom de Rusia de la primera planta nuclear de Turquía en Akkuyu, de un total de cuatro plantas a un costo de 20 mil millones de dólares. El mismo Erdogan ha deplorado la vulnerabilidad en energía que depende de países extranjeros, por lo que contempla que 10 por ciento de la producción eléctrica provenga de fuentes nucleares (https://goo.gl/hWzYbN).
El acuerdo estratégico envolvió el contencioso sirio –donde Moscú y Ankara han acercado sus antagónicas posturas– y la Operación Blindaje del Éufrates, mote de la tolerada intervención del ejército turco en 5 mil kilómetros cuadrados adentro de Siria, con el fin de desalojar a los rebeldes kurdos al este del río Éufrates.
El zar Putin y el sultán Erdogan acordaron aportar ayuda humanitaria a la parte oriental sitiada de Alepo, lo cual pudiera desembocar en la retirada de los yihadistas sirios, pero deja fuera de la jugada la mediación de Francia, muy proclive a Obama. El zar ruso, a la contraofensiva en el electoral mes aciago de octubre en EU, se siente tan fuerte que hasta canceló la visita a su homólogo galo.
Facebook: AlfredoJalife

lunes, 5 de septiembre de 2016

Brzezinski confiesa que EU estuvo detrás del golpe fallido en Turquía



Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada

Foto
Los presidentes de China, Xi Jinping, y de Estados Unidos, Barack Obama, ayer en el contexto de la Cumbre de Líderes del G-20, en Hangzhou, capital de la provincia de Zhejiang, en el este de China

Foto Xinhua

Zbigniew Brzezinski, ex asesor de Seguridad Nacional de Carter e íntimo de Obama, confirmó que EU apoyó a la oposición de Erdogan para perpetrar el golpe. ¡Vaya confesión tan cándida y candente!
Como adelanto a su próximo artículo en The American Interest, Brzezinski sintetiza en su resumen que el papel de EU en el golpe en Turquía fue un grave error (¡supersic!) que “puede causar una mayúscula explosión a la reputación (sic) de EU (http://goo.gl/JXUezx)”.
Brzezinski, creador de los mujahidines/Al-Qaeda ahora transmutados en yihadistas posmodernos, ha escogido a la influyente revista The American Interest como la paloma mensajera para sus relevantes apreciaciones geoestratégicas, gusten o disgusten, como es el caso transcendental de su exhortación a un nuevo realineamiento con Rusia y China, una versión del inevitable nuevo orden tripolar que no se atreve a pronunciar su nombre (http://goo.gl/kcSEDO).
Resulta y resalta que Turquía se encontraba a punto de reconsiderar su política exterior después de su fracaso en Siria durante los pasados cinco años y los errores de cálculo al apoyar el golpe y al hospedar a su líder (nota: Fethullah Gulen, asilado en Pensilvania) son tan serios que no es más posible culpar al otrora aliado de EU, Turquía, si da su espalda a EU y recapacita su política.
¿Propone Brzezinski en forma subliminal entregar al aliado asilado Gulen para aplacar la ira del sultán Erdogan y operar un control de daños en su deteriorada relación con EU cuando Turquía ha iniciado un acercamiento espectacular con Rusia e Irán (http://goo.gl/2JUsoZ)?
En su asombrosa confesión pública, Brzezinski reconoce que una potencial coalición Rusia/Turquía/Irán puede crear la oportunidad (sic) para resolver la crisis siria y si Erdogan tuviese un poco de sabiduría, habría llegado al entendimiento de que no tendría una credibilidad independiente con la ayuda de algunos países árabes decadentes. ¡Qué fuerte!
El usualmente bien informado, el alemán-estadunidense, F. William Engdahl –connotado geopolitólogo formado en la Universidad de Princeton y consultor de riesgos estratégicos–, escrudiña la confesión del golpe fallido del 15 de julio de parte de Brzezinski y expone la telaraña de intereses de Gulen apuntalado por la CIA: refleja una tremenda lucha interna de facciones en los círculos cupulares de EU, que “reconfigura el más extraño año electoral presidencial en la historia estadunidense (http://goo.gl/c6ksof)”.
Engdahl comenta que el golpe auspiciado por EU se escenificó días después de que Erdogan anunció un mayor giro estratégico para alejarse de la OTAN y acercarse a Rusia y cuya confesión vino del Olimpo geoestratégico estadunidense: ¡nada menos que de Brzezinski!
Engdahl refiere que los aludidos países árabes decadentes son sin duda Arabia Saudita y Qatar, los principales financieros de la guerra del terror sirio contra Assad desde 2011. ¡Muy fuerte!
Juzga que la dramática confesión de Brzezinski no es menor, ya que, “con Henry Kissinger fue uno de los principales estrategas exponentes de la política exterior del periodo posguerra, fundador y director ejecutivo de la Comisión Trilateral de David Rockefeller, y quien hasta hoy todavía conserva (sic) presuntivamente permiso y acceso a los reportes de espionaje top secret de EU” y quien expresa ahora su furia (¡supersic!) por la plena incompetencia (sic) del espionaje estadunidense en manejar la relación con Turquía.
Engdahl comenta que en forma notable, la persona en el Departamento de Estado directamente responsable, no solamente del desastroso (sic) golpe de febrero de 2014 en Ucrania, sino también en Turquía, es la malhadada (sic) y perpetua (sic) guerrera Victoria Nuland, esposa del neoconservador straussiano Robert Kagan. Por cierto, ambos son israelí-estadunidenses y la amazona Vicky fue quien profirió sicalípticas invectivas grabadas contra Europa (Fuck Europe!).
Según Engdahl, a partir del fallido golpe de EU y el viraje de Erdogan al Este, el Pentágono se vio obligado a desmantelar velozmente sus ojivas nucleares de la base aérea Incirlik, cerca de la frontera siria, para recolocarlas en Rumania. Peor: el turco insinuó que la base de Incirlik puede ser usada por Rusia.
Por sus dramáticas repercusiones, a juicio de Engdahl, el 15 de julio pasará a la historia como una de las más decisivas derrotas de la proyección del poder global de EU, del llamado nuevo orden mundial de David Rockefeller y amigos (sic).
Es más que justificada la inusitada furia pública de Brzezinski, quien contempla el desmoronamiento de su tablero de ajedrez euroasiático –y sus volcánicos Balcanes (http://goo.gl/Jjq8HP)– desde Ucrania, pasando por Turquía (nominal miembro de la OTAN), hasta el binomio Siria-Irak, para condensarse en el otro binomio Afganistán-Pakistán.
Se resquebraja así el asfixiante cerco continental euroasiático formulado por las “trampas de Brzezinski (http://goo.gl/EcvXBe)” contra el triángulo continental RIC (Rusia, India y China).
Algunos puntuales tuits de la angustia geoestratégica de Brzezinski en el lapso de cuatro meses son ilustrativos del caos global y del choque de EU contra la naciente alianza de Rusia y China, los cuales han pasado a la contraofensiva, donde destaca el contencioso turco y sus reverberaciones.
El 4 de mayo: Trump sin gran diseño estratégico coherente y la señora Clinton favoreciendo viajar sobre hacer estrategia levanta incertidumbre global sobre EU. Cabe señalar que la hija de Brzezinski (pro Hillary) se ha enfrascado en un hormonal duelo verbal con Trump.
15 de junio: ¿Por qué EU pone en peligro sus intereses creando una situación en Asia, donde China siente no tener otra opción que estrechar sus relaciones con Rusia?
31 de agosto: La ausencia de una visión estratégica de EU puede tornar la cooperación sino-rusa de un tigre de papel a algo más preocupante.
1º de septiembre: “Se requiere un poder sunita estabilizador; sin embargo, los posibles estados –Turquía, Egipto, Arabia Saudita– son cada vez más ineptos o no desean liderar”. ¡Muy severo!
Pues sí: no es lo mismo administrar el auge unipolar de EU que su vigente decadencia tripolar.
Tampoco es lo mismo lidiar con la resucitada Rusia en la era Putin, que con sus pusilánimes antecesores (Gorbachov y Yeltsin), ni con el mandarín Xi, en la fase del milagroso ascenso de China.
La decadencia de EU es inversamente proporcional a la resurrección de Rusia y al ascenso irresistible de China –al unísono del despegue callado de India–, lo cual fue notorio, en vísperas del arranque de la undécima cumbre del G-20 en Hangzu, con el desaire en la pista de aterrizaje a la muy mediocre asesora de Seguridad Nacional de Obama, la amazona Susan Rice (http://goo.gl/yihHkK). El mensaje es tremendo en símbolos, cuando la última visita de Obama a China demarró muy mal (http://goo.gl/57gV9n).
Ante tantas provocaciones injerencistas de Obama, quien se confina en su autismo unipolar inoperante, Rusia y China ya se quitaron los guantes y quizá hayan detectado que EU no solamente se encuentra en franco declive global y doméstico, sino que también carece de geoestrategas válidos cuando Brzezinski (88 años) y Kissinger (93) se encuentran en su ocaso biológico.
Facebook: AlfredoJalife

jueves, 25 de agosto de 2016

Alianza de Rusia con Irán y China preocupa a EEUU y la OTAN

Ejército de Siria en AlepoSputnik
Los primeros 16 años del siglo XXI están caracterizados por rápidos e inesperados cambios en la situación geopolítica en el mundo y especialmente en Oriente Próximo. Nadie hace un año hubiera podido predecir que llegaría un momento cuando Rusia, Irán, China e inclusive Turquía tratarían de unir sus fuerzas en Siria para proteger sus propios intereses en cuanto a la seguridad nacional y a la vez contener el avance norteamericano en la región.
Toda esta unión de fuerza implica detener los intentos de 'balcanización' de Oriente Próximo promovidos por EE.UU. y sus aliados de la OTAN a través del 'caos programado' con el fin de tener fácil acceso a los recursos energéticos y acuíferos de la región. Para sorpresa de los globalizadores 'iluminados', precisamente este proceso de formación de nuevas alianzas geopolíticas se halla en marcha acelerada, lo que tiene en estado de 'shock' especialmente a Estados Unidos, que aprovecha cualquier ocasión para asestar golpes sucios a Rusia.
Por supuesto que nadie se atreve a pronosticar la duración de las nuevas alianzas en Oriente Próximo y su  efectividad, inclusive a corto plazo.  El mismo hecho de que el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, hasta hace poco incondicional aliado de Washington, se haya encontrado con Vladímir Putin el pasado 9 de agosto en San Petersburgo para normalizar las relaciones entre ambos países, dice mucho. Soplan vientos nuevos en la región que favorecen a la formación de nuevas alianzas como un contrapeso al poderío norteamericano y sus aliados de la OTAN. Irán, que en los últimos 20 años, a pesar de las sanciones y presiones de Washington, no quitaba sus ojos y la esperanza de un nuevo acercamiento a Norteamérica, también decidió aproximarse a Rusia desde el punto de vista netamente pragmático, basado principalmente en los intereses de su propia seguridad nacional.
China, que durante más de un año estaba indecisa en colaborar o no con Rusia en Siria, sopesando todos los pros y contras, también ha decidido que es el momento oportuno para mostrar su interés por el futuro de Oriente Próximo y asegurar su espacio geoeconómico en Siria junto con Rusia. Todo esto explica la sorpresiva visita del jefe de la Comisión Central de la Cooperación Militar de China, el almirante Guan Youfei, al Ministerio de Defensa de Siria, donde tuvo una larga conversación con el ministro de Defensa, Fajad Jassin. Trataron principalmente sobre la participación de los militares chinos en la preparación de los soldados sirios y la ayuda militar.
Todo lo deben hacer en coordinación con los rusos y por supuesto, no por solidaridad con el presidente sirio Bashar Asad, sino tomando en consideración sus propios intereses. En primer lugar, no permitir el retorno de los yihadistas uigures, que están combatiendo en las filas del Estado Islámico o Daesh y el Frente Fatah al Sham —anteriormente conocido como Frente al Nusra, proscrito en Rusia y otros países—, a la región autónoma islámica de Xinjiang, en China. Se calcula que más de 300 radicales uigures están combatiendo en Irak y Siria. En segundo lugar, los chinos están utilizando la visita del almirante Youfei a Siria como un mensaje a Washington por su agresiva interferencia en los asuntos del mar del Sur de China, por donde transita un 30% del comercio mundial. Y finalmente, la  presencia china sirve para resguardar para el país el espacio geoeconómico en Siria, algo que no podrían asegurar sin formar una alianza con Rusia.

Sin duda alguna, los asesores de Putin estudiaron detenidamente la política internacional de EEUU basada generalmente en promesas de ayuda económica o como suelen decir en la Reserva Federal, el incentivo de un "saco de dinero", que casi nunca aparece en el lugar prometido. A la vez, los líderes norteamericanos utilizan frecuentemente los chantajes, amenazas, presiones económicas, financieras y militares para promover su política internacional. Para los actuales gobernantes norteamericanos, el mundo está dividido en aliados, adversarios y enemigos, mientras que los rusos tienen una política internacional flexible y realista. No están buscando crear enemigos sino hacer nuevos amigos y tratar de hacer negocio con todos los países y formar alianzas, aunque cortas, para su beneficio. Esto está ayudando a Rusia a incrementar su poder global para desesperación de los norteamericanos.
Por eso no es de extrañar que después de 70 años, Moscú haya retornado a la
base aérea de Hamadán
, en Irán, donde serán instalados los antimisiles S-300 y posiblemente los S-400. La presencia de los aviones estratégicos Tu-22M3 fue corta, pero la efectividad de los bombardeos rusos de las posiciones de Daesh en Siria utilizando estos aviones fue sorprendente y dejó a los militares de la OTAN sin comentarios. Tan rápido como los Tu-22M3 aparecieron en Hamadán, con la misma velocidad dejaron Irán, porque, en realidad, Rusia no necesita estar allí y su presencia fue un gesto estratégico bien planificado para mostrar a los halcones 'iluminados' de Washington y sus seguros servidores de Bruselas que Rusia podría contar con Irán cuando lo necesite.
Viendo el acercamiento de Irán y Turquía a Rusia, el expresidente de Yemen, Abdullah Saleh, cuyo partido formó el Consejo Político que controla tres cuartas partes del territorio del país, declaró recientemente que "nosotros ofrecemos a la Federación Rusa todos nuestros aeropuertos y puertos para la lucha contra el terrorismo".
Lo interesante es que Abdullah Saleh era un aliado incondicional norteamericano hasta el 2011, cuando Washington lanzó la 'primavera árabe' en Yemen, Libia y Egipto. La oferta de Saleh vino 48 horas después de que el Pentágono anunciara el retorno del personal militar de Arabia Saudí, donde los especialistas norteamericanos estaban coordinando y dirigiendo los ataques aéreos saudíes contra Yemen.  Más de 6.500 mujeres, niños y ancianos perecieron durante 16 meses de guerra contra los seguidores del expresidente de Yemen, y a la vez, esta guerra está arruinando la economía saudí, debido a que le cuesta a Riad —la capital saudí— unos 200 millones de dólares al día, llegando a un gasto total de unos 100.000 millones de dólares.

Estados Unidos está tratando de hacer todo lo posible para hacer quebrar la formación de nuevas alianzas en Oriente Próximo, donde Rusia tiene un lógico poder predominante debido a la flexibilidad de su política exterior y a su capacidad de rápida adaptación a cada cambio de la situación geopolítica en la región. Así, su Gobierno está logrando mantener un equilibrio en las relaciones con Turquía y con los miembros de la resistencia kurda, tanto en Siria como en Irak. Moscú sabe perfectamente que a pesar de todas las declaraciones de Erdogan contra Washington debido a la participación norteamericana en un reciente intento de golpe de Estado en Ankara, Turquía no puede enfrentarse a EEUU por ser su aliado en la OTAN y ser un país receptor de la ayuda y armamento estadounidense. También el Gobierno de Erdogan está preocupado por su actual alianza con Rusia debido a las sanciones que puede imponer EEUU.
La
visita
del vicepresidente Joe Biden a Ankara está orientada precisamente a suavizar el enojo de Erdogan y hacer regresar a Turquía al control absoluto norteamericano. Conociendo la política de Washington, no sería nada nuevo si la Casa Blanca sacrificara a su mejor servidor turco, el millonario clérigo Fethullah Gulen, examigo de Erdogan, acusado por el Gobierno turco de estar detrás del golpe del 15 de julio pasado. Lo que no podría hacer Washington para satisfacer las ambiciones del presidente turco es desistir de su plan de crear un Estado kurdo en el norte de Siria, en la frontera con Turquía, siguiendo su política de más de dos siglos basada en la premisa: 'divide y reina'. Para los norteamericanos, tanto el 'Plan A' como el 'B' tienen como meta final la 'balcanización' de Siria. Erdogan lo sabe perfectamente y de allí viene su 'aproximación' forzada a Moscú, para hacer subir su importancia en Washington.  El jefe del Comando Europeo (EUCOM) y la máxima autoridad militar de la OTAN, el general norteamericano Curtis Scapparotti,  se encontró hace poco con el jefe del Estado Mayor turco, el general Hulusy Akar, para recordarle quién es quién realmente en Turquía y que debe tener mucho cuidado en aproximarse a los rusos, considerados abiertamente por este general norteamericano como el "mayor peligro" para Norteamérica.
Así es la dinámica geopolítica en Oriente Próximo. Hace dos semanas, Turquía suministraba armas a los yihadistas de Daesh y al antiguo al Nusra, con el consentimiento de la Casa Blanca. Hoy día, los militares turcos lanzaron 200 proyectiles contra las posiciones de Daesh en la ciudad siria de Yarabulus. El mes pasado, los yihadistas del antiguo Frente al Nusra en Siria pasaron a ser considerados por los norteamericanos como terroristas, pero después de que al Nusra decidiera cambiar su nombre por el de Frente de la Conquista del Levante —Frente Fatah al Sham—, el departamento de Estado norteamericano decidió que los yihadistas del 'nuevo' Frente ahora son opositores "moderados".

Irán por primera vez en su historia permitió oficialmente a los aviones militares extranjeros, en este caso los rusos, utilizar su base militar, sin embargo, su ministro de Defensa, Husein Dehkan, declaró que todo esto se realizó porque "Rusia quiere mostrar que es una superpotencia… y quisiera proyectarse como un actor eficaz en el teatro de operaciones de Siria para poder negociar con EEUU y asegurarse un papel en el futuro político de Siria".  
Con amigos y aliados de este tipo, Rusia debe tener mucho cuidado pues según el escritor ruso Eduard Limónov, "con este tipo de aliados, no necesitamos enemigos".

lunes, 22 de agosto de 2016

EU sale de Turquía; Rusia llega a Irán; chinos en Siria, y Putin en Crimea


Bajo La Lupa
Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada
Foto
Una calle de Alepo, en el norte de Siria, bombardeada el 8 de junio pasadoFoto Ap

El naciente eje de Rusia/Turquía/Irán cobra forma en el teatro de batalla de los países que colindan con el triángulo marítimo del mar Mediterráneo/mar Negro/mar Caspio (http://goo.gl/qTURPv).
Los mares Negro y Caspio bañan con sus agitadas olas geopolíticas el incandescente pilar terrestre del Transcáucaso, que forma parte de los nuevos “Balcanes Euroasiáticos (http://goo.gl/nkxpca)” formulados por Zbigniew Brzezinski, ex asesor de Seguridad Nacional de Carter e íntimo de Obama, con el fin de desestabilizar las entrañas islámicas del RIC (Rusia, India y China) mediante la añeja instrumentación yihadista sunita por la CIA desde hace 37 años (http://goo.gl/F0kghK).
Por la naturaleza propia de las cosas, como hubieran expresado los clásicos helénicos, hoy los actores en juego han desplegado en torno del triángulo marítimo una serie de dramáticos movimientos tácticos en una sola semana cuando resaltan cuatro hechos superlativos que pueden ser calificados de game changers (puntos de inflexión) en el tablero de ajedrez regional: 1) retiro de las 90 bombas nucleares de EU/OTAN de la base Incirlik, en Turquía, para ser reinstaladas en Rumania; 2) utilización espectacular de los estratégicos aviones rusos Tu-22M3, de uso dual (nuclear y convencional), en la base aérea de Hamadan en Irán, con el fin de bombardear específicamente a sus enemigos comunes: los yihadistas sunitas; 3) visita sorprendente de militares chinos a Siria para apuntalar al régimen de Bashar Assad, y 4) inusitado arribo del zar Vlady Putin a Crimea, en el corazón del mar Negro, en medio del recalentamiento del contencioso ucraniano y su región rusófila del Donbas.
¿El precipitado retiro de las ominosas 90 bombas nucleares de EU/OTAN en Incirlik (http://goo.gl/WmuZP0) fue el catalizador de las otras tres jugadas operadas por rusos, iraníes y chinos, con la tácita connivencia y conveniencia de los turcos?
Lo más relevante es el estridente silencio de los usualmente cacofónicos multimedia occidentales, con excepción singular de la prensa israelí que externa su preocupación, sobre los evocados cuatro movimientos.
La visita del sultán Erdogan a San Petersburgo, ciudad natal del zar Putin, rinde sus frutos y se puede conjeturar que el forzado retiro de las 90 bombas nucleares forma parte de una mayor coordinación del nuevo eje Rusia/Turquía/Irán que obliga a la dupla EU/OTAN a replegarse a Rumania –que forma parte de los grandes Balcanes y sus volcanes geopolíticos– cuando Obama ya había avanzado sus piezas misilísticas de su ajedrez nuclear en los países Bálticos y Polonia con el fin de asfixiar a Rusia.
En sincronía al retiro de las 90 bombas nucleares de EU/OTAN en Incirlik, se insinúa que su lugar puede ser sustituido por los aviones estratégicos de Rusia, mientras se decide la batalla del destino de Siria en la crucial guerra por la captura de Alepo, que constituye el barómetro y la prueba de fuego del nuevo eje Rusia/Turquía/Irán.
Ahora Pekín se coloca en el asiento trasero conducido por Rusia en Siria, donde llegó una importante delegación militar del Ejército de Liberación Popular (ELP) de China con el fin de detener el retorno subversivo de uigures yihadistas a la región autónoma islámica de Xinjiang (http://goo.gl/fVT4Kr).
Zhao Weiming, de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghai, comentó que se trata de una respuesta, en la esfera de influencia de Washington en Medio Oriente, a la interferencia militar de EU en el patio trasero de China: el mar del Sur de China. Tampoco China tiene la intención de ofender (sic) a los países árabes predominantemente sunitas encabezados por Arabia Saudita.
Un año atrás, el almirante chino Sun Jianguo, vicejefe del estado mayor del ELP, había visitado Irán con el fin de profundizar los lazos bilaterales militares (http://goo.gl/ZWclJ4).
Era cuestión de tiempo la consolidación de la coalición C4+1 –Irán/Irak/alawitas de Siria/Hezbolá libanés más Rusia (http://goo.gl/4PEZUY)–, a la que se puede sumar la sunita Turquía en su fase de posgolpe y de su colisión con EU y la OTAN.
Después de 70 años (¡supersic!), Moscú regresa militarmente a Irán, ahora a la base área de Hamadán, donde serán colocados los antimisiles de ensueño S-300 recientemente entregados a Teherán con el fin de proteger tanto los aviones de Rusia como el cielo persa a un ataque artero de Israel (http://goo.gl/so9ah3).
El canciller turco, Mevlut Cavusoglu, arremetió contra la OTAN, de la que es miembro prominente Turquía, por no cooperar en materia de transferencia de tecnología e inversiones conjuntas, lo cual orilla a Ankara a considerar establecer lazos militares con Rusia. Muy severo, Cavusoglu fustigó que Occidente maltrata a Turquía y a Rusia como “países de segunda clase (https://goo.gl/NyU7W6)”.
Quedan atrás el derribo del avión ruso y la acerba crítica de Erdogan de que el mar Negro era un lago ruso. Hoy Turquía hasta se aleja en forma asombrosa de la política de Occidente en Ucrania.
Es cuestión de tiempo la ruptura de Turquía con la OTAN y su simultánea incorporación al Grupo de Shanghai, que encabezan China y Rusia, como refiere Michael Maloof, prominente ex funcionario del Pentágono: El presidente turco Erdogan ha renunciado básicamente a la OTAN y aún a la Unión Europea y voltea a ver a Oriente, para conectarse, a mi juicio, con los pueblos túrquicos desde el desierto de Gobi hasta el Transcáucaso.
Según Maloof, Rusia busca la ayuda de Turquía para contener y controlar a los sunitas islámicos, a los yihadistas sunitas en Siria, pero también para convertirse en una influencia regional en Medio Oriente.
Turquía, Irán, Pakistán e India anhelan integrarse al Grupo de Shanghai, que ha evolucionado desde su matriz geoeconómica a una agrupación contraterrorista.
Maloof acepta que EU está quedando fuera de Medio Oriente, en referencia a su papel en Siria, donde, después de la guerra, el presidente sirio ha prometido gratificar a Rusia, Irán y China con el gran negocio de su reconstrucción (https://goo.gl/SKlgoP).
Mientras la flota rusa lanzaba desde el mar Mediterráneo los célebres misiles crucero Kalibr contra objetivos yihadistas y colocaba otros misiles en el mar Caspio, el zar Putin se apersonó en Crimea en medio de notables juegos de guerra de gran envergadura en el mar Negro.
¿Espera el presidente ruso una réplica de EU mediante su aliado rusófobo de Kiev, que se ha puesto muy nervioso?
Obama sigue jugando golf en sus vacaciones en Martha’s Vineyard a menos de tres meses de la crucial elección presidencial de su sucesor(a), a quien legará el caos global que sembró en su confrontación dual contra Rusia y China.
El empantanamiento de la ex URSS en su fallida guerra de Afganistán, que llevó a su implosión, impidió su salida a los mares calientes.
Hoy, 37 años más tarde, Rusia consigue salir doblemente a los mares calientes: con su conexión al mar Mediterráneo, afianzada mediante su reconciliación con Turquía (sumada de las bases rusas en Siria), y ahora con Irán, que le puede brindar una salida superestratégica al océano Índico.
Twitter: @Alfredo


viernes, 19 de agosto de 2016

Turquía vuelve a mirar hacia el este tras el golpe de Estado

                 HispanTV
Después del fallido golpe del 15 de julio, el Gobierno de Turquía vuelca su mirada hacia los países que había dejado atrás en virtud de su crónico sueño europeo.
Tras la asonada militar del 15 de julio pasado en Turquía, para algunos una maniobra digitada desde Washington, para advertir a un aparentemente indócil Recep Tayyip Erdogan, que no avanzará en pasos cuestionados por Estados Unidos y para otros un autogolpe implementado por el propio Erdogan, para fortalecer su poder; el Gobierno turco vuelca su mirada e interés político y económico hacia regiones que había dejado atrás en virtud de su crónico sueño europeo.
Efectivamente, el Gobierno de Erdogan ha intensificado los contactos con actores tan diversos como la Federación Rusa y la República islámica de Irán, llamando incluso al diálogo para promover el mejoramiento de relaciones con Siria. Estrategia en el campo exterior, que se acompaña con las acciones en política interna expresadas en la fuerte  purga contra políticos, militares, intelectuales, medios de comunicación, organizaciones sociales, todas ellas bajo el pretexto de haber conspirado para el derrocamiento del gobierno del hombre fuerte de Turquía y que hoy fortalece su posición con manifestaciones de gran masividad, críticas  occidente y amenazas de reestablecer la pena de muerte e incluso con voces que llaman a salirse de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
¿Golpe? ¿Autogolpe?
Complejo resulta saber, si los miles de expulsados de puestos gubernamentales, de Universidades, del Ejército, la Policía  e incluso de Federaciones deportivas, bajo la acusación de ser seguidores de Fethulá Gulén – el chivo expiatorio para todos los males turcos – son parte o no de la conspiración denunciada por Erdogan contra su gobierno. Sobre todo, según expresa el analista Thierry Meyssan “porque Hizmet – el movimiento de Gulen – es indispensable para la CIA en África, los Balcanes y Asia Central” y difícilmente lo pondrían en peligro en materia de participar de un Golpe que no tenía viso alguno de victoria pues los golpistas pertenecerían más bien al kemalismo, que a corrientes islámicas cercanas a Fethulá Gulen.
Lo más claro, es que los efectos de la asonada político-militar del 15 de julio – atribuida a militares seculares kemalistas al servicio de la OTAN - ha servido para fortalecer el régimen de Recep Tayyip Erdogan, generando los pasos necesarios para tratar de retomar la idea de convertirse en una potencia regional, con influencia sobre el acontecer político, militar y económico en Oriente Medio. Ello, bajo la premisa que para concretar ese plan requiere acercarse a sus vecinos, a potencias regionales como Rusia e irán y dejar en Stand by el viejo sueño aspiracional de ser aceptado en el seno de la Unión Europea. Una Turquía y sus contradicciones internas, que la sacude desde que fuera establecida desde las cenizas del imperio otomano por su padre fundador Mustafá Kemal Atatürk y que la ha hecho participar, activamente en los conflictos que sacuden Oriente Medio.
Lo paradójico es que el nuevo camino emprendido por Erdogan, de acercamiento con Rusia e Irán, principalmente, había sido esbozado por el destituido ex Primer Ministro Ahmed Davutoglu, sobre todo cuando este ocupó la cartera de Relaciones Exteriores. Esto, bajo la tesis de la “profundidad estratégica” que tenía como idea central el recobrar para Turquía su preeminencia en la zona, preconizando el denominado neo-otomanismo que implicaba: reanudar relaciones con los países inmediatos y aquellos con influencia regional bajo el marco de “cero problemas con los vecinos” y apoyar el Islam en los países de la zona como medio de unificación.  La Doctrina de Davutoglu implicaba, en esencia, el imperativo que Turquía se adaptase a una realidad dictada por la postguerra fría. El construir su propio eje y radio de influencia expresadas en las crisis regionales – aquellas ajenas a la influencia de Ankara,  como también aquellas propiciadas por el régimen de Erdogan – que debían ser un escenario propicio para mostrar el poderío blando turco, como también su poderío militar. Recordemos que el Ejército turco el segundo mejor dotado en armas y efectivos de la organización aliancista.
En esa etapa Turquía participó activamente en el apoyo a la Franja de Gaza, que lo llevó a una clara confrontación con la entidad sionista y que tuvo su expresión concreta en el asalto israelí a la Flotilla de la Libertad, abordando el barco Mavi Marmara, con el resultado de 10 ciudadanos muertos a manos israelitas. Etapa, igualmente donde se avanzó en el llamado Mercado Común entre Siria- Turquía-Irán el año 2009. Todo aquello quedó enterrado cuando se inicia el proceso que involucró a Turquía en la agresión contra su vecino sirio durante el llamado Despertar islámico. Bajo el objetivo digitado desde Washington y Bruselas destinado a derrocar al gobierno sirio, cercar a Irán  e impedir el avance ruso más allá de sus fronteras occidentales. Las presiones contra Ankara se intensificaron por parte de Washington y sus socios europeos (Francia, Inglaterra y Alemania principalmente) y de Oriente Medio (Israel y Arabia Saudí) para abandonar definitivamente esa idea de “cero problema con los vecinos” y que implicó, desde el inicio de la agresión contra el pueblo sirio apoyar a los grupos terroristas takfiríes que combaten al Gobierno de Bashar al-Asad.
Desde el inicio de la acometida contra Siria, Turquía se mostró como lo que era: el mejor instrumento de la OTAN en la zona, con lazos y apoyos indesmentibles con las bandas terroristas takfiríes que operaban tanto en Irak como en Siria. “Erdogan se convirtió en un monstruo, que cumplía bien su misión pero apestaba demasiado y al que occidente creyó necesario que era hora de reemplazar por otro que ayudase a limpiar o a mejorar la imagen de la alianza militar. Un nuevo monstruo al que poder controlar mejor” afirman Basem y Laila Tajeldine.
Turquía, sobre todo tras la asonada militar del 15 de julio y el temor del régimen frente a las posibles implicancias de Occidente en su derrocamiento,  entra en una espiral contraria a todo aquello que se ensalzaba en materia de la inestable teoría de la profundidad estratégica turca de Davutoglu. Sobre todo porque la realidad geoestratégica que posee Oriente Medio – en materia militar, política, económica, geográfica – tensiona al régimen turco en una región donde las alianzas se suelen tejer en función de intereses, objetivos y realidades disímiles a aquellas que se plantean en la teoría de oficinas o unidades de análisis de los servicios de inteligencia. Ese camino distinto al planeado por la dupla Davutoglu-Erdogan generó el cambio del otrora ideólogo del neo-otomanismo, excanciller y ex primer ministro, siendo sustituido por Binali Yildirim, cuya misión principal ha sido, sobre todo tras el intento golpista del 15 de julio, imbricar una política de acercamiento con la Federación Rusa y la República Islámica de Irán. Buscar el nuevo lugar de Turquía.
Yildirim, en declaraciones efectuadas al Diario Turco Karar sostuvo que “ha llegado el tiempo para mejorar las relaciones con Siria. Está cambiando la política exterior de nuestro país en la idea de hacer más amigos y disminuir los enemigos. Superaremos el problema de Siria pero con los actores de la región, preservando absolutamente la integridad territorial de Siria donde ninguna de las formaciones sectarias, étnicas o regionales tenga supremacía sobre los otros”. Declaración que, lógicamente, obedece al factor Kurdo, que preocupa a Ankara tanto en su frontera sur, como su propia minoría Kurda que constituye el 20 % de su población. Las posiciones de Turquía respecto al tema sirio y la guerra de agresión que se lleva contra el país levantino se acercan, cada día más, a las posiciones sustentadas por la Federación Rusa.
Intrigan las razones de este giro inesperado de la  política turca, sobre todo porque las relaciones entre Ankara y Moscú se deterioraron fuertemente tras el derribo del avión ruso Sukhoi Su 24 en noviembre del año 2015 y la posterior ejecución del piloto por grupos armados apoyados por Turquía. Este acercamiento obligará a Ankara, si de verdad desea establecer relaciones de lucha contra el terrorismo junto a Rusia e Irán, a cesar todo apoyo a los grupos terroristas takfirí como Daesh y el Frente Fath al-Sham – ex Frente Al-Nusra – lo que significará un incremento de los procesos desestabilizadores en la región por parte de la Casa Al Saud y las Monarquías Ribereñas del Golfo Pérsico, que asumirán con mayor énfasis el  apoyo a las bandas terroristas.
Debilitar a tu Enemigo, Aliándote con tu Adversario
Si bien es cierto, tanto Moscú como Teherán han expresado en múltiples oportunidades la necesidad que Ankara termine con el apoyo logístico, de asistencia militar y protección en su territorio a las bandas takfirí, la posibilidad de contrarrestar el poderío de la OTAN y los afanes hegemónicos de occidente en Oriente Medio, generan esta conducta pragmática de acercar posiciones con el régimen de Erdogan en planos tan diversos como el político, energético y de combate al terrorismo. Son frentes de lucha contra Washington y sus aliados con el objetivo de concretar un eje Ankara-Moscú- Teherán con visión de largo alcance: sacar a la OTAN de la zona lo que significaría, según el análisis de Basem y Laila Tajeldine “un duro revés geoestratégico-militar para aquella Organización al servicio de Estados Unidos” Todo está cambiando en el terreno político europeo y en el terreno militar en Oriente medio. Las grandes contradicciones afloran, las alianzas se rompen y el mañana se hace un poco predecible”
Dos cumbres celebradas a inicios del mes de agosto dieron pié para conjeturar que Oriente Medio y Asia Central están dando un giro geopolítico de indudable repercusiones. El día 8 de agosto en Bakú, la capital de Azerbaiyán los mandatarios Hasan Rohani de Irán, Vladimir Putin de Rusia y del país anfitrión Ilham Aliyev se reunieron para tratar temas relacionados con el Corredor Norte – Sur, la expansión de la cooperación entre estos países en los ámbitos de energía, comercio exterior, medio ambiente, transporte y sobre todo lucha contra el terrorismo, donde el tema sirio estuvo a la orden del día. Esta Cumbre vino a continuación de otro encuentro trilateral celebrado en la localidad iraní de Incheh Borun  - en la Provincia de Golestán - entre Irán,  Turkmenistán y Kazajistán donde se trataron temas relacionados con el ferrocarril que conecta a estos países y lo que ello implica respecto a China y otras vías de comunicación y transporte que ofrece a Kazajstán y Turkmenistán acceso al Golfo Pérsico. Todo ello con un claro aumento de los intercambios comerciales de los países de Asia Central con Oriente Medio y el sur y sudeste de Asia.
Igualmente traemos a colación otra reunión tripartita  celebrada en la capital persa, en el mes de junio,  entre Irán, India y Afganistán para tratar puntos relacionados con el puerto  de Chabahar y las conexiones implicadas. Medios iraníes consignaron que La firma del acuerdo entre Irán, India y Afganistán sobre el desarrollo del puerto iraní de Chabahar, constituye un hecho sobresaliente para Irán y un pacto estratégico que puede terminar en alianzas comerciales más amplias. India se comprometió en invertir hasta 500 millones en el desarrollo del puerto. Su participación en el desarrollo le permite ampliar su comercio con Irán, además de poder enviar sus mercancías a otros países centroasiáticos sin tener que pasar por el territorio pakistaní. Las reticencias que impone Pakistán sobre el paso de las mercancías indias por su territorio tenía maniatadas a India. Sin embargo, con la firma de este acuerdo, India podrá enviar sus mercancías desde sus puertos al de Cahbahar y desde aquí, por tren o carretera, a Afganistán”.
El día 9 de agosto otra reunión, esta vez en la ciudad rusa de San Petersburgo el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y su homólogo ruso Vladimir Putin trataron temas relacionados con la situación Siria donde trascendió que se trabajará por crear un triángulo Irán-Rusia-Turquía que busque, dentro del ámbito regional una solución al contencioso que ha ocasionado ya 400 mil muertos en la sociedad siria. Igualmente se trabajaron temas relacionados con la defensa y la energía. Tras la Cumbre un par de proyectos claves volvieron a ser reflotados: Uno relacionado con la reactivación del proyecto Turkish Stream – competencia del gasoducto Nabucco – y que estaría en concordancia con el gasoducto del norte ruso que abastece de gas a Europa.
Así, es posible que Europa, que ha planeado estrategias para no depender del gas ruso podría encontrarse atrapado por los proyectos rusos y sus socios diversos tanto en el Báltico como aquellos que salen desde el Mar Negro. Se une a esta área energética tratada entre Ankara y Moscú,  la reactivación de la construcción a manos de una empresa rusa de la planta nuclear de Akkuyu que entraría en servicio a fines del año 2021. Los medios rusos señalaron, unánimemente que Occidente, ante el encuentro ruso-turco actuó con alarma, temor, turbación, y hasta con desdén. “Hay nerviosismo ante la idea de que Rusia se convierta en la alternativa a la Unión Europea para Turquía. Mientras, el canciller turco alerta con que Occidente puede perder a Turquía” señaló Mundo Sputnik News.
A la par de estas intensas reuniones, que inquietan a las cancillerías europeas, como también a Israel y Arabia Saudita, el Ministro Iraní de Relaciones Exteriores, Mohamad Yavad Zarif visitó la capital turca a inicios del mes de agosto y en entrevista con su homólogo turco, Mevlüt Cavusoglu – recordemos que Irán fue el primer país en condenar la asonada militar -  en clara oposición al silencio de occidente – sostuvieron la necesidad de fortalecer la cooperación entre ambos países para lograra una paz duradera en Siria y establecer un contacto más cercano. Al mismo tiempo el canciller Zarif destacó el trabajo de acercamiento entre Turquía y Rusia alentando incluso la idea de una próxima conformación de un grupo de trabajo ruso-turco-iraní para tratar la problemática Siria. Eso implica tener como norte y eje central de estos encuentros el respeto a la integridad territorial siria frente  a cualquier plan de paz y cese del fuego.
Para el analista Jesús Pérez, en un interesante artículo donde trata esta línea de acercamiento entre Rusia, Irán y Turquía afirma “"Está por ver que Rusia, Irán y Turquía acuerden una política común para Siria, cuando cada cual tiene sus propios intereses, que no encajan necesariamente con los de los otros. De momento, asistimos a gestos de cara a la galería que son un desplante de Turquía a sus tradicionales socios occidentales. Pero cuanto más avance Ankara en su realineamiento internacional hacia Moscú y Teherán, menos ambigüedades podrá mantener".
Hoy por hoy, la alianza Ruso-Iraní en apoyo a las sociedades de Siria e Irak, a lo que se une la labor del Movimiento Hezbolá, ha sido determinante en la nueva correlación de fuerzas en Oriente Medio. Una Coalición determinada a derrotar definitivamente a las bandas terroristas takfirí apoyadas por occidente, la Casa al Saud, Israel, Jordania, las Monarquías Ribereñas del Golfo Pérsico y la propia Turquía. Este último país, si de verdad desea avanzar en materias de cooperación y relaciones políticas y económicas con Rusia e Irán deberá, más temprano que tarde definir el abandono a su política de apoyo al terrorismo salafista y sus propias relaciones con la OTAN y sus mirada europeista. Turquía, cada día, mira más y más al este.
En ese plano, la presión que ejerza Moscú y Teherán será fundamental. Si es así, efectivamente, transitaríamos hacia un escenario geopolítico que marcaría un giro a 64 años de relaciones entre Turquía y la OTAN. Un marco cuya concreción está por verse, que aún parece propio de un análisis de política-ficción,  pero que parece avanzar para el escozor de occidente y el temor sionista, que avizora que su gran enemigo: Irán, se acerca cada día más. Lo claro es que mientras algunos hablan de guerra, de generar inestabilidad, de amenazas y presiones, otros, como la República islámica de Irán n concordancia con su política de alianzas buscan caminos que ofrezcan desarrollo a sus sociedades.

miércoles, 27 de julio de 2016

¿Qué pasará con las 90 bombas nucleares de Estados Unidos en Turquía?


Bajo la Lupa
Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada 
Foto
Partidarios del club de futbol Besiktas gritan consignas durante una protesta contra el golpe militar en la plaza de Taksim, en EstambulFoto Afp

La inmediatez con la que Irán y Rusia repudiaron el golpe militar en Turquía, presuntamente fraguado por EU, acelera la recomposición cartográfica de los principales actores en el teatro de batalla medio-oriental.
En medio del golpe nuclear abortado en Turquía (http://goo.gl/mRU14j) ya había señalado el relevante papel que jugó en su gestación y despliegue la base militar estadunidense Incirlik.
Yeni Safak, tabloide turco muy cercano al sultán Erdogan, ha indiciado al general del ejército estadunidense JF Campbell de ser el cerebro del golpe abortado (http://goo.gl/Rgvr1d), cuyo corazón se encontró en la base estadunidense Incirlik, que detenta 90 bombas nucleares en suelo turco.
La prensa árabe, según reportan sus antagónicos colegas persas, reveló que el espionaje ruso en Siria (en la cercanía de la base Incirlik) alertó con antelación a los servicios análogos turcos (el MIT) sobre los preparativos golpistas, lo cual abortó el intento y salvó la vida del sultán Erdogan (http://goo.gl/2qU8uF).
Todavía es muy temprano para afirmar la existencia de un nuevo eje Turquía-Irán-Rusia, pero las relaciones entre EU y Turquía, hasta ahora miembro de la OTAN, han quedado severamente dañadas y tienen como termómetro el destino de la base Incirlik.
Más allá de las perturbadoras purgas masivas (http://goo.gl/mA6903), que definirán la islamización y/o la balcanización de Turquía, quedan expuestas tanto su permanencia en la OTAN como su tormentosa relación con EU.
Se dice fácil, pero casi la tercera parte de los mayores oficiales militares de Turquía serán enjuiciados por el golpe, según The Washington Post (https://goo.gl/g3LXDB); a mi juicio, una genuina des-estadunización, que presagia su des-otanización y hasta su des-europeización.
Eric Schlosser ahonda en el futuro de las 90 bombas atómicas en la base estadunidense Incirlik (http://goo.gl/PSVOqE), que comparten los sistemas de lanzamiento ( delivery) tanto de EU (60 bombas) como de Turquía (30).
Schlosser rememora que la base de Incirlik fue construida por EU cuando Turquía se adhirió a la OTAN en 1952 y que durante la guerra fría se convirtió en uno de los principales puntos militares de ataque contra la ex URSS, que, por cierto, siguen apuntando a Rusia.
Schlosser asevera que las bombas están almacenadas en una bóveda subterránea segura (sic) y están equipadas con interruptores: ligas de acción permisiva (PAL, por sus siglas en inglés) diseñadas para prevenir la detonación de una bomba si el usuario no entra con el código adecuado.
En forma ominosa, Schlosser pone en tela de juicio todo el sistema de seguridad de los interruptores y las bóvedas.
Según la BBC, la base aérea de Incirlik ostenta el mayor arsenal nuclear de la OTAN fuera de EU (http://goo.gl/6J39Un) –¡la mitad!–, además de servir el supuesto combate de EU contra el Califato Islámico en Siria e Irak: un verdadero caballo de Troya contra el RIC (Rusia, India y China).
La BBC apunta que “la OTAN financia la infraestructura necesaria para almacenar ‘armas especiales’ en instalaciones seguras (sic) en Bélgica, Alemania, Italia, Holanda y Turquía”. Cita a The Washington Post de que las armas especiales son parte de un acuerdo nuclear entre miembros de la OTAN que incluye a Turquía y a EU, que data de 1960, mediante el cual “los aliados permiten el almacenamiento en su territorio de bombas nucleares B61 –bombas de hidrógeno 11 veces más letales que la arrojada en Hiroshima por EU–, mientras otros países se comprometen a tener aparatos aéreos capaces de distribuir las armas”.
La BBC asevera que EU mantiene la posesión de las armas y ofrece seguridad (sic) para las bombas, pero que durante el golpe, las autoridades turcas cortaron la electricidad de la base Incirlik y cerraron el espacio aéreo, lo cual dejó aislado al personal.
Las instalaciones de Incirlik operan también con fuentes internas de energía propia, por lo que sus operaciones no fueron afectadas, pero han llegado a su límite.
Se ha filtrado que el jefe militar turco a cargo de la base militar de Incirlik pidió asilo político a EU, que le fue negado.
Hay que tomar con pinzas, debido a su adicción a la desinformación, al portal israelí Debka (http://goo.gl/PRxzt6), que dramatiza la situación de la base nuclear de Incirlik, que se encuentra en un estado de sitio (sic) virtual por pletóricos contingentes policiacos que han cortado la electricidad por varios días y que se mantiene a flote por los generadores locales que pronto agotarán su combustible.
Debka conjetura que este es el método de Erdogan de convertir en la base a centenas de estadunidenses en rehenes (¡supersic!) para forzar a Washington a extraditar a Fethulla Gulen.
Según Debka, las víctimas (¡supersic!) de la estrategia de extorsión (sic) de Erdogan son varias unidades de EU desplegadas en Incirlik bajo un escuadrón de comando que incluyen ingeniería, comunicación, logística, control aéreo, un hospital militar con instalaciones médicas y operativas, y transporte aéreo.
En el portal estadunidense The National Interest (http://goo.gl/0ikN0k), Bonnie Kristian, becaria de Defense Priorities, comenta que el despliegue de las bombas de hidrógeno en Europa aportan poco valor defensivo a EU, pese a su cercanía con Rusia, para que las bombas actúen como disuasivos a una agresión, ya que hoy constituyen reliquias anacrónicas desde el punto de vista tecnológico y político.
Si EU fuera a emplear su arsenal nuclear no usaría ninguna de estas reliquias caducas cuando consta de otros misiles que transportan ojivas nucleares que alcanzan sus objetivos más rápido, en forma más confiable y con mayor precisión, anota Kristian, quien arguye de manera persuasiva que regresar a nuestras tropas de Europa puede no encontrarse en el horizonte, pero sí se debe traer nuestras bombas a casa.
Se repite el mismo escenario de talibanización y/o yihadización de las armas nucleares: antes en Pakistán –donde se abultó la probabilidad de que los talibanes pudieran controlar las 110 bombas nucleares de Islamabad–, y ahora en Turquía, cuya base de Incirlik se encuentra a 112 kilómetros de la transfrontera incandescente de Siria, donde operan los yihadistas.
The Guardian coloca en relieve que el intento de golpe en Turquía incrementó los temores sobre la seguridad de las armas nucleares de EU: antes del golpe abortado, “la amenaza potencial terrorista a la base llevó a un significativo incremento del perímetro de seguridad de la base de Incirlik (https://goo.gl/uVVO7Q)”.
Del total de 180 bombas nucleares de la OTAN/EU en Europa, 90 se encuentran posicionadas en la volátil Turquía, cuyo ejército ostenta demasiadas vulnerabilidades de codependencia militar, ya que su equipamiento, no se diga el entrenamiento de su personal, depende de EU cuando, pese a las tensiones, su trasnacional Lockheed se prepara a librar una flotilla de aviones F-35 a Turquía (http://goo.gl/IpgHnM).
Dada la aleatoria situación en Turquía, lo recomendable sería que EU desmantele sus obsoletas 90 bombas nucleares que mantiene en nombre de la OTAN y que están dirigidas para amedrentar a Rusia.
Facebook: AlfredoJalife

domingo, 17 de julio de 2016

¿Golpe o autogolpe no fallido en Turquía?

               HispanTV
El 15 de julio pasará como uno de los acontecimientos más importantes en la historia del siglo XXI para Turquía y, especialmente, un día crucial para el gobernante Partido de Justicia y Desarrollo (AKP), que lidera el presidente, Recep Tayyip Erdogan.
El país sobrevivió a un intento fracasado de golpe de estado.
Horas muy tensas se vivieron en las principales ciudades del país. Los golpistas no dudaron en utilizar aviones de combate y helicópteros, pero aún así no pudieron derrocar al gobierno. En los enfrentamientos murieron unas 140 personas y otras 1500 resultaron heridas, además del arresto de más de 2800 militares.
En el siguiente artículo pretendemos estudiar cuál fue la situación que desencadenó este caos, plantear la hipótesis de un posible golpe de Estado como show político del propio Erdogan, además de las consecuencias que supone ese golpe fallido para el país.
Situación en Turquía antes del golpe
El país, desde hace un año, está sumergido en un caos de inseguridad a raíz de los numerosos atentados del grupo terrorista Daesh en varios puntos de su geografía, los enfrentamientos entre el Gobierno y los kurdos en el sur, además de las tensiones en sus relaciones exteriores con Irak, Siria y Rusia. De esta forma, la mala gestión de la Administración de Erdogan ha generado un gran descontento en el pueblo, y era bastante probable que la situación se le pudiera ir de las manos. Una circunstancia similar a las generadas en las décadas de los 70 y los 90 que terminaron en golpes de Estado que apartaron a sus respectivos gobiernos del poder.
Así que para prevenir un acontecimiento de tal magnitud, que podría acabar con el gobierno de Erdogan, hacía falta un plan bien calculado, es decir, provocar a ese sector insatisfecho para que se rebelara. En este sentido, la semana pasada, varios oficiales del Ejército fueron detenidos, personalidades afiliadas al líder opositor residente en EE.UU., Fetulá Gülen. De hecho, se puede interpretar que los militares al ver que tanto con golpe como sin este serían reprimidos y eliminados, optaron por un plan militar en una ausencia poco rara de las autoridades del país.
Si nos fijamos bien en el rápido desarrollo de los acontecimientos durante el golpe, podemos percatarnos que los golpistas no intentaron, como cualquier otro golpe, derrocar al gobierno o, por lo menos, no mostraron tanto poder para hacerlo ya que, de hecho, ni atacaron el Palacio Presidencial ni ofrecieron mucha resistencia para dejar la radiotelevisión y el Aeropuerto Internacional Ataturk, en Estambul.
¿Por qué Erdogan pensó en un autogolpe y cómo lo controló?
Teniendo en cuenta la situación que atravesaba el presidente Erdogan y su partido en la escena sociopolítica nacional y repasando la historia de los golpes de Estado en ese país, junto con el terreno en el que se formaron estos acontecimientos, podemos interpretar que en cierta forma este suceso del 15 de julio podría tratarse de un show político que beneficia solo al sultán turco.
En este contexto, si analizamos bien su rueda de prensa en el Aeropuerto Internacional Ataturk, nos damos cuenta de tres factores que benefician a Erdogan. En primer lugar  habló de una limpieza dentro del ejército, lo mismo que hicieron cuando llegaron al poder eliminando a los generales del anterior gobierno. De hecho, después de deshacerse de los militares de más alto rango, ahora tiene la oportunidad de continuar con los de medio rango, quienes desempeñaron el rol principal en ese intento de derrocamiento. De esta forma podría prevenir un posible y verdadero golpe de Estado.  
A parte de esto, en el ámbito político, acusó al opositor Fetulá Gülen y, de esa forma, allana el terreno para debilitar aún más este movimiento dentro del país, y de dar seguimiento al caso podría presionar a EE.UU. para que lo entregue a Ankara con el objetivo de ser juzgarlo e incluso ahorcado por traición a la patria. Sería una forma de acabar con sus principales rivales en la escena política interna y fortalecer las bases para establecer su ansiado sueño; un imperio otomano.
El tercer factor que destaca en las palabras de Erdogan y que guarda una suma importancia, es su legitimidad, uno de los pilares de un sistema democrático. El mandatario turco, en sus primeras palabras a los ciudadanos, llamó a todos a salir a las calles en un intento por poner a los golpistas frente a dos opciones: masacrar al pueblo o acabar con el plan de derrocamiento, a posteriori la opción elegida por los militares. Con esta medida, no solo logró manejar el golpe y neutralizarlo, sino consiguió enviar  otro mensaje al mundo y a grupos opositores dentro del país: el pueblo quiere al gobierno, algo que representa la legitimidad del sistema gobernante. De esa forma consigue desarticular cualquier argumento de que se encamina hacia un sistema totalitario, y muestra que es el líder de un claro ejemplo de democracia.
Además, en el interior del país, le dice a su pueblo que si el gobierno no estuviera en manos de su partido, podría haber militares inescrupulosos que para hacerse con el poder son capaces de acabar con la vida de la gente y masacrarla. En un último mensaje transmitiría la idea de que cuenta con el poderío suficiente para garantizar la seguridad de su ciudadanía, frente a actos de sabotaje y las amenazas contra la seguridad nacional.
Conclusión
Con todo lo expuesto, sea un verdadero golpe de Estado o un plan orquestado por el propio Erdogan, lo sucedido en Turquía conllevará enormes gastos políticos y económicos al país, a mediano y largo plazo. En esta situación inestable, otros países y gobiernos, como una consecuencia a corto plazo, comienzan a poner en tela de juicio las ventajas de invertir en ese país; además, el turismo que constituye una parte considerable de los ingreso de Turquía, podría verse afectado por la elección de otros destinos en los que haya más seguridad, situación esta que afectará seriamente la economía. A nivel político, tampoco Ankara puede pensar en los asuntos regionales como antes, por estar ocupada en una agenda interna para restablecer la situación. De hecho, Erdogan se jugó una carta importante y aunque manejó el golpe y salió victorioso, ahora, debe afrontar unas consecuencias que podrían tener efectos más nefastos que los de un golpe de Estado.

lunes, 4 de julio de 2016

Espectacular reconciliación de Turquía con Israel y Rusia. Nueva cartografía mediooriental


Bajo la Lupa
Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada
Foto

Controvertidos informes turcos sobre la identidad de los yihadistas que cometieron el atentado en el aeropuerto de Estambul, quienes supuestamente provenían de Dagestán, provincia rusa islámica, presagian una nueva alianza antiterrorista entre Turquía y RusiaFoto Afp

¿Fue el atentado yihadista en el aeropuerto de Estambul una venganza por la reconciliación de Turquía con Rusia, más que con Israel?
El premier israelí, Benjamín Netanyahu, se disculpó con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, por el multihomicidio de 10 activistas de la flota humanitaria que acudió al rescate de los palestinos sitiados en Gaza, mientras el mandatario turco pidió perdón en una carta a Vladimir Putin por el derribo del avión ruso y el asesinato de su piloto.
Las respectivas disculpas sacaron a Israel y Turquía de su aislamiento y la gran beneficiada es Rusia, que mantiene excelentes relaciones con Tel Aviv, que ya desea integrarse en forma insólita al Grupo de Shanghai.
Se detecta el malestar en EU cuando Michael Reynolds, de la Universidad de Princeton, comenta que la reconciliación es definitivamente (sic) un triunfo de Putin, en sus términos, lo cual “agranda su estatura en la región, ya que Erdogan no es del tipo que suele disculparse (http://goo.gl/fb45Tt)”. ¡Netanyahu menos!
Un día después de la carta de disculpas de Erdogan, y cinco después del Brexit y la simultánea cumbre 16 del Grupo de Shanghai, fue perpetrado el atentado de Estambul, por lo que resulta primordial seguir las pistas de los autores.
El World Socialist Web Site (WSWS) reporta los controvertidos informes turcos sobre la identidad de los yihadistas, quienes supuestamente provenían de Dagestán, provincia rusa islámica, y de dos ex repúblicas de la URSS: Uzbekistan y Kyrgyzstan (https://goo.gl/kC37s4), lo cual presagia la nueva alianza antiterrorista entre Turquía y Rusia.
Destaca el factor Daguestán desde Boston, pasando por Orlando y Estambul, cuando los yihadistas dejan demasiadas huellas.
¿A quién incomodó la cumbre 16 del Grupo de Shanghai en Uzbekistán (http://goo.gl/k60UBY)? WSWS agrega que el organizador del ataque fue Akmed Chatayev, veterano islámico de las guerras de Chechenia, asilado en Austria y luego refugiado en Georgia, donde se vinculó a los servicios de seguridad apoyados por EU (sic). Fue muy activo en reclutar y entrenar combatientes chechenos antirrusia en la región del desfiladero Pankisi de Georgia para enviarlos a Siria.
La agencia alemana Deutsche Welle reporta la extraña facilidad con que se movían los yihadistas del atentado de Estambul en varios países europeos. ¿Extraña?
Rukmini Caklimachi, del NYT (http://goo.gl/CSSHi5), acusa sin piedad y con varios años de atraso que Turquía, conducto (sic) de los combatientes que se unen a los yihadistas, empieza a sentir su ira (sic) cuando desde el inicio del ascenso del Estado Islámico mediante el caos en Siria, Turquía ha jugado un papel central (sic), aunque complicado, en la historia del grupo.
¿Por qué hasta ahora el NYT devela los lazos de los yihadistas con Turquía? Según fuentes rusas, 7 mil yihadistas de Rusia (sic) y Asia Central han ido a combatir a Siria contra Bashar el Assad (http://goo.gl/IxBNFD), a quienes se han sumado 10 mil uigures, de la provincia de china Xinjiang.
¡El patrocinado terror yihadista global deja demasiadas huellas en el RIC (Rusia, India y China)!
Para Konstantin Kosachev, jefe del Comité de Relaciones Exteriores de la cámara alta rusa, el ataque tenía como objetivo descarrilar los intentos de Turquía de reconciliarse con Rusia e Israel: “Turquía es amenazada de participar en el único (sic) frente antiterrorista primero y más que nada creado por los esfuerzos diplomáticos de Rusia (http://goo.gl/a6fZVi)”.
Nada es linealmente simplista en la hiper-complejidad de Medio Oriente.
El analista israelí Zvi Bar’el (ZB) aduce que los “nuevos lazos con Rusia dejan a Turquía atascada entre los yihadistas de ISIS e Irán (http://goo.gl/ooTa0e)”. Cita al portal iraní Aftab, cercano al presidente Hassan Rouhani: Fin de los buenos días entre Rusia e Irán cuando se despliega el objetivo de aprovechar el nuevo balance de poder en el mundo después del retiro de la arena de EU.
Los palestinos de Gaza y los kurdos de Siria pueden resultar victimizados, y a estos últimos sólo les quedaría la asistencia de EU.
El gran temor de Turquía es su balcanización mediante la carta kurda en su seno (entre 20 y 30 por ciento de su población), que opera exitosamente en Irak y Siria.
Rusia e Irán –que mantienen cordiales relaciones con Turquía, pese a todas los avatares regionales– tienen exagerada flexibilidad para adaptarse a la nueva realidad.
ZB informa que el premier turco, Binali Yildirim, insinuó la posibilidad de renovar nexos económicos con Egipto (¡supersic!).
Más que Irán, ¿cómo reaccionará Arabia Saudita (AS) al reciente terremoto geopolítico mediooriental?
ZB profiere que ahora Turquía se encuentra en un supermercado (sic) de opciones, cuando la reconciliación tripartita, más allá de los inmensos beneficios para todos los asociados, es una rara oportunidad para diseñar una nueva (sic) política del Medio Oriente, en la que Turquía puede ser un elemento esencial.
La espectacular reconciliación de Turquía –sin cabida en la Union Europea (UE), menos después del Brexit (http://goo.gl/c9DRpS)– con Israel y Rusia, tendrá profundas repercusiones en la nueva cartografía del Medio Oriente, donde opera un darwiniano requilibrio de fuerzas de su orden geopolítico pentapolar –Turquía, Irán, Egipto, AS e Israel (http://goo.gl/09rk3w)– y sus imprescindibles dos pilares geoestratégicos: EU, en retirada, y Rusia, en ascenso milagroso.
Como de costumbre prehistórica, vencerán los omnipotentes y perderán los pueblos valetudinarios, cuyo inventario extirpable empieza a permear.
Turquía –que pasó de la política de cero problemas del ex premier Davotuglu a todos los problemas de suma cero con sus vecinos– rompe el aislamiento en el que se había entrampado su feroz presidente Erdogan.
Más allá de la deliberada esquizofrenia de “Occidente ( whatever that means)” –que utiliza a Ankara en la OTAN para sus objetivos militares contra Rusia, mientras la rechaza para ingresar con sus 80 millones de musulmanes a la dislocada UE–, Turquía, potencia militar convencional y miembro del G-20, goza de una incomparable situación estratégica: puente entre Europa y Asia y su conectividad con dos pilares (los Balcanes y el Transcáucaso) con ocho fronteras terrestres –Armenia (311 km), Azerbaiyán (17 km), Bulgaria (223 km), Georgia (273 km), Grecia (192 km), Irán (534 km), Irak (367 km) y Siria (899 km) –y otros límites marítimos en el Mar Negro con Rusia, Ucrania y Rumania, sin contar su genética compartida con los pueblos túrquicos (http://goo.gl/1RyupE) desde el desierto de Gobi (China) hasta el Mar Caspio.
Sus reverberaciones serán (re)sentidas en todo el Medio Oriente, el Mar Mediterráneo, la UE, el RIC y hasta las entrañas de EU y la OTAN.
¡De tal tamaño es el terremoto geopolítico de la reconciliación de Turquía con Israel y Rusia, que sacudió ya el tablero de ajedrez global/regional/local!
Si los contenciosos kurdo y palestino de-terminarán el grado de la reconciliación de Turquía con Israel, el futuro de la toma de Alepo (con el factor kurdo adicional) significará la profundidad de la normalización entre Erdogan y Putin.
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