Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.
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martes, 22 de septiembre de 2020

Por la defensa de la democracia en Ecuador

 Nota firmada por ex Presidentes y ex Cancilleres

Cristina Fernández de Kirchner, et al

Expresamos nuestra honda preocupación por las decisiones adoptadas por las autoridades electorales ecuatorianas con el objetivo de proscribir a la agrupación política denominada “Revolución Ciudadana”, en la que participa el ex presidente Rafael Correa, junto a destacados dirigentes políticos ecuatorianos. En los dos últimos años, les fue negada en tres ocasiones la autorización para obtener vida jurídica. 

Finalmente, el martes 15 de septiembre, el Consejo Nacional Electoral eliminó del Registro de partidos políticos a “Fuerza Compromiso Social”, la agrupación en la que la Revolución Ciudadana había encontrado un espacio de participación y ya había iniciado las actividades con miras a las próximas elecciones de febrero del 2021. 

Esta eliminación se produce después de cuatro años que esa agrupación política fuera aprobada legalmente, después de haber participado en tres procesos electorales y dos días antes del período de inscripción de candidaturas. Cabe mencionar que, con el auspicio de Compromiso Social, dicha fuerza política obtuvo dos de las tres prefecturas o gobernaciones de mayor caudal electoral del país. 

Lo más grave es que estas decisiones estatales violan lo expresamente contenido en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas (art. 25 y 26), en la Convención Americana sobre Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (art. 16 y 23) y en la Constitución de la República del Ecuador (art. 11 y 95), que garantizan el derecho a la libre asociación, a la no discriminación y a la participación política de la ciudadanía. 

A pesar de todo esto, los militantes de la Revolución Ciudadana han conseguido en los últimos días que otra organización política, denominada “Centro Democrático” les permita un nuevo espacio de participación, con la que inscribirán a sus candidatos en los próximos días. Sin embargo, un vocal del CNE ha hecho declaraciones en el sentido de que no aceptarían la inscripción de Centro Democrático alegando preceptos legales inexistentes, lo que devendría en quebrantamiento de la democracia y marginación de millones de ecuatorianos que han expresado su voluntad de apoyar al proyecto político de la Revolución Ciudadana. 

Exhortamos a las autoridades ecuatorianas a respetar los principios y normas nacionales e internacionales que aseguren la vigencia de la democracia efectiva en el Ecuador. 

Firman: 

Cristina Fernández de Kirchner ( ex Presidenta y vice Presidenta de Argentina), Fernando Lugo (ex Presidente de Paraguay), Luis Inácio Lula da Silva (ex Presidente de Brasil ), Dilma Rousseff ( ex Presidenta de Brasil ), Ernesto Samper (ex Presidente de Colombia y ex Secretario General de Unasur ), Evo Morales (ex Presidente de Bolivia), Manuel Zelaya (ex Presidente de Honduras), Alvaro Colom (ex Presidente de Guatemala),Tabaré Vázquez (ex Presidente de Uruguay), José Mujica (ex Presidente de Uruguay), Martín Torrijos (ex Presidente de Panamá), Salvador Sánchez Cerén (ex Presidente de El Salvador), Leonel Fernández (ex Presidente de República Dominicana), Oscar Laborde (Presidente del PARLASUR), Jose Miguel Insulza (ex Canciller de Chile y ex Secretario General de la OEA), Jorge Taiana (ex Canciller de Argentina), Celso Amorim (ex Canciller de Brasil), David Choquehuanca (ex Canciller de Bolivia) , Rodolfo Nin Novoa (ex Canciller de Uruguay), Jorge Lara (ex Canciller de Paraguay), Hugo Martínez (ex Canciller de El Salvador), Fernando Carrera Castro (ex Canciller de Guatemala).

 Link para quienes quieran firmar la carta: https://secure.avaaz.org/community_petitions/es/consejo_nacional_electoral_de_ecuador_por_la_defensa_de_la_democracia_en_ecuador/?wNxrurb&utm_source=sharetools&utm_medium=twitter&utm_campaign=petition-1121149-por_la_defensa_de_la_democracia_en_ecuador&utm_term=Nxrurb%2Bes

 https://www.alainet.org/es/articulo/209005    

martes, 15 de septiembre de 2020

Evo, Correa, Lula, la prisa de Trump y la dicotomía pasado-futuro


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Todo hace pensar que hay prisa para ejecutar las tareas de desarme popular en Latinoamérica antes del 3 de noviembre, fecha de las elecciones presidenciales estadounidenses, en las que Donald Trump pareciera naufragar en sus intentos por reelegirse como presidente.

 Las formas es lo que menos interesa para satisfacer los intereses de Washington y de sus socios de las elites nacionales: bien puede ser por la fuerza como por la injusta y perniciosa aplicación de la justicia.

Para eso se cuenta con sectores de las fuerzas armadas y de la Justicia, los medios hegemónicos de comunicación, las fake-news diseminados por los trolls de las redes sociales, y la fuerza de tareas de la Organización de Estados Americanos (OEA), entre otras instituciones. Y ahora EEUU, con el apoyo de los gobiernos títere en la región, quiere apoderarse de los recursos de la región, en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Por si alguien tuviera dudas, Jan Schakowsky, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, señaló públicamente que Donald Trump y los directivos de la Organización de Estados Americanos, la OEA, tienen una alianza que ‘parece coincidir con algo siniestro’. Recordó que las misiones de observación electoral en varias ocasiones se han inclinado ante la presión política. Citó los comicios de 2000 y 2011 en Haití y las de Bolivia, donde alentó el golpe.

Y aún faltan más de 50 días para las elecciones estadounidenses, y Trump sigue seduciendo a los presidentes ultraderechistas de Brasil y Colombia para lograr su máximo y postgergado anhelo, la invasión a Venezuela, para apoderarse de las riquezas del país y terminar de una vez por todas con ese fantasma que sigue recorriendo la región, la Revolución Bolivariana.

Casuales causalidades

Por casuales casualidades, a la misma hora, los expresidentes progresistas de Ecuador y Bolivia, Rafael Correa y Evo Morales fueron inhabilitados por la “justicia” de sus países para participar en las próximas elecciones presidenciales. Correa fue postulado como candidato a vicepresidente, Morales a senador.

 Usted dirá que no es lo mismo Ecuador que Bolivia. Es cierto, el gobierno de Lenín Moreno, surgido de las urnas, traicionó los postulados de la Revolución Ciudadana de su antecesor, Rafael Correa, mientras que Morales fue depuesto por un cruento golpe civil-militar donde la OEA jugó un rol estelar.

Y súmele el caso de Luiz Inacio Lula da Silva, quien gobernó por dos períodos a Brasil y que fue preso por el lawfare de una justicia más corrupta que la trasnacional Oderbrecht –sin prueba alguna, como se verifica ahora- con el solo fin de impedirle participar en las elecciones y dejar el camino libre al neofascista Jair Bolsonaro. Claro, antes de produjo el golpe parlamentario contra la presidente Dilma Rousseff.
  
Varias cosas unen a Correa, Morales y Lula: a) los tres transformaron sus países dando prioridad a las necesidades postergadas de las mayorías oprimidas y explotadas; b) los tres fueron proscritos por una derecha que, desde el poder asaltado, los exilió o encarceló, sacándolos del escenario político-electoral. c) padecieron intentos de golpe o desestabilización durante sus gestiones; d) ninguno de ellos gobierna su país, pero su influencia sigue siendo muy grande.

 Todo esto se hace en  nombre de la santa (y tan manoseada) democracia. Brasil, Bolivia y Ecuador –junto a Perú, que tendrá elecciones el año próximo- son los países más golpeados por el Covid-19 en América Latina.

Inhabilitados y/o proscriptos, la tarea de Lula, Evo y Correa, como líderes progresistas de sus países, debiera ser la de propiciar una redemocratización de sus países., donde el pueblo sea el verdadero protagonista (y no ellos). Es difícil vender pasado: los pueblos quieren saber de sus futuros, de los proyectos, de los planes, de las formas que podrán salir de la inopia.

Em su mensaje a los brasileños. Lula los llama a encolumnarse detrás: “Sé, ya sabes, que podemos, nuevamente, hacer de Brasil el país de nuestros sueños. Y decir, desde el fondo de mi corazón: estoy aquí. Reconstruyamos Brasil juntos. Aún nos queda un largo camino por recorrer juntos. Mantente firme, porque juntos somos fuertes. Viviremos y ganaremos ".

El exgobernador de Paraná, Roberto Requiao fue más allá y, propuso retomar algunos temas esenciales como la nacionalidad y la soberanía, y manifestarse contra la privatización y entrega de las empresas estratégicas, la recolocación del Banco Central al servicio del desarrollo del país y no de la especulación financiera y, sobre todo, la propuesta de un plan de acción mínimo que una a todos los brasileños.

Un plan que incluya un referendo revocatorio de todas las medidas antinacionales, antipopulares y antidmocráticas aprobadas desde el golpe de 2016, medidas de emergencia para la creación a corto plazo de millones de empleos, salarios y pensiones dignas, recuperación de los presupuestos para la salud, educación, vivienda popular, saneamiento básico e infraestructura, y una política en defensa de la Amazonia.

Todo cambia, nada cambia

Es triste que en dos décadas de gobiernos progresistas no hayan surgido (o no han dejado surgir) liderazgos en las nuevas generaciones, con una visión de la actualidad y, sobre todo, del mundo que sobrevendrá a las dos pandemias: la neoliberal y la del coronavirus.

Todo hace pensar que las candidaturas “muleto” de Luis Arce en Bolivia y Andrés Arauz en Ecuador (coincidentemente ambos son economistas) no responden a liderazgos propios sino a haber sido ungidos por los expresidentes y/o las dirigencias de los partidos.

Nuestra América Lapobre será muy distinta de la de los “años dorados” del progresismo, porque a la crisis actual habrá que sumarles decenas de millones de desocupados, hambre generalizada, educación y salud en emergencia, que exige la elaboración de un nuevo modelo de desarrollo –donde la tecnología deberá ser parte importante- pensando en los pueblos y no en los mercados.

Nuestros países necesitan crecer, soberanamente, pero sobre todo comenzar a distribuir la riqueza, en un mundo en recesión económica, un modelo que no termina de morir. Y para lograr esos cambios hay que lograr el apoyo del pueblo, de la ciudadanía, hoy inmovilizada y reprimida.

Se necesitan nuevo pensamiento crítico y nuevos liderazgos, jóvenes, dinámicos, que hablen de futuro y no de pasado, porque si no, cuando despertemos, el dinosaurio seguirá ahí.

Aram Aharonian
Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la) y susrysurtv.




https://www.alainet.org/es/articulo/208876    

sábado, 12 de septiembre de 2020

Televisión, crónica roja y elecciones


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La crónica roja, sangrienta, inicia cada mañana con la apología al Vampiro Mayor: el Fondo Monetario Internacional.

Este organismo multilateral es la peor desgracia que nos ha tocado a los habitantes del Planeta, sector países colonizados. El FMI es la mano poderosa que exprime hasta el último centavo de nuestros magrísimos bolsillos y la última gota de sangre de nuestros pueblos. El que avala con discursos técnicos, el latrocinio que cometen las oligarquías, facilitándoles los dólares para que puedan continuar llenando sus cuentas en los paraísos fiscales. Guste o no guste, esta es la realidad, aunque se la vista de seda.

En estos días, escuchábamos en la TV, los cantos de sirena dirigidos al futuro nuevo gobierno del Ecuador, “sea cual sea su ideología” que la Seguridad Social debe ser privatizada o casi; hay que disminuir el gasto corriente que genera déficit fiscal (sueldos y salarios, nuevos despedidos); realizar la reforma-flexibilización laboral y; la eliminación paulatina, palabra mágica, de los subsidios. Es decir la gestión del fracaso en todo el mundo donde se aplicó.

Sostenían, con un tono dulce y melifluo (melcochudo) que “…los ecuatorianos hemos sido muy egoístas al no aceptar la ley humanitaria de compartir, que propuso el Gobierno…”. Es decir, el cinismo caminando por las calles de Washington. Que el seguro no alcanza porque han despedido a tantos centenares de miles que ya no cotizan, los jubilados deben ser más solidarios y entender que deben recibir menos y los próximos, jubilarse a mayor edad. No se habló de disminución de los intereses agiotistas, ni repatriación voluntaria de los miles de millones de dólares obtenidos en el País y que están en los paraísos fiscales y mucho menos pedir ni un centavo de impuestos a los más ricos, salvo ese tibio intento del Presidente de solicitar el pago adelantado de impuestos a las empresas que ganaron más de 5 millones de dólares en 2019. Intento que ya fuera rechazado por los propietarios.

Todo dicho con el tonito conciliador de que “todos debemos ajustarnos los cinturones” que suena al mexicanísimo “ya nos jodimos todos ustedes”. Así comienza la crónica roja y el FMI Vampiro Mayor, ya forma parte de los encabezados de ella.

A renglón seguido vienen los temas de la “corrupción” tratados también en el mismo nivel de crónica roja, donde los culpables son todos “correístas”. La condena a Rafael Correa y su impedimento de participar en las elecciones de 2021 se esgrimen como el gran triunfo nacional, sin pudor ni vergüenza, se habla de este atentado democrático como si fuera la bandera por la que hay que luchar. Da la triste y exacta “coincidencia” que el mismo día se condena a Evo Morales a no participar en las elecciones en Bolivia. Golpistas con la OEA unos, golpistas con el Poder Judicial los otros. Al igual que Lula, Rafael ni Evo, ganadores seguros por voluntad popular, han sido sacados de la carrera electoral. La estrategia funciona, aúllan desde Washington los propietarios y aplauden los pequeños de aquí.

De la crónica Roja ya desaparecieron la venta de los hospitales, los sobreprecios de los insumos, salvo para ligarlos a los mencionados Correístas. Desaparecieron los que se hicieron pasar por discapacitados y obtener un carnet para pagar menos impuestos. Más de dos mil fueron reconocidos como tales en los primeros meses de la pandemia, e importaron carros de lujo, e incluso un asambleísta aprovechó para disminuir la pensión alimenticia de su hijo, ese sí discapacitado. Si eso no es corrupción… nunca se mencionan por supuesto, otras denuncias vinculadas al gobierno.

En esa crónica roja se desliza la acusación contra Paola Pabón, y peor aún se desliza la infamia de que se la volverá a encarcelar, por haber querido pedir asilo en la Embajada de México. Sobre esto hay que aclarar para les lectores, que en primer lugar el asilo es un derecho reconocido en la Declaración Universal de los Derecho Humanos (artículo 14), pero la infamia radica, en primer lugar, que no lo ha solicitado y en segundo lugar que, a pesar de ser un invento, el juez lo incluye como una posible causal para que vuelva a la cárcel. La propia Embajada de México ha indicado que no hubo ningún acercamiento ni solicitud. Es decir, hechos políticos incorporados a la noticia relatada como crónica roja y policial, que forma parte de la estrategia del fake news y lawfare. Al final el juez decide que se presente tres veces por semana a la Fiscalía. Pérdida de tiempo enorme para quien tiene las tareas de Prefecta (Gobernadora de la Provincia).

El tercer nivel de la noticia son homicidios donde los protagonistas son barrios pobres, feminicidios, niñas violadas y asesinadas y ladrones filmados robando casas, establecimientos, tiendas o vehículos. A esta tenebrosa presentación de las noticias, ya se incluye en las internacionales, terroríficas escenas de policías blancos matando gente negra en los EEUU, quemas de locales y Donald Trump comienza aparecer para los canales nacionales, como el hombre que quiere poner orden.

Finalmente, la muerte. Las cifras del contagio y fallecimientos a causa del Covid-19. Poco claras, pero lo único que sabemos es que el Gobierno Nacional cada vez asume menos responsabilidad y anuncia que a partir del 12 de setiembre, cada uno se las arregla como puede y que son los municipios y gobiernos locales los responsables de regular nuestra vida y nuestra muerte.

La Seguridad Ciudadana y las elecciones

Este procedimiento de mantener aterrorizada a la población y de irresponsabilidad frente a la pandemia crea una sensación de inseguridad generada de manera exprofesa, anunciando que lo mejor será un gobierno de mano dura y no un gobierno democrático garantista de derechos. Es decir, prepara las condiciones para justificar la indispensable elección del gobernante represivo. O peor aún la desaparición, por arte de birlibirloque, de la posibilidad de presentase al binomio de las fuerzas progresistas, sea quien sea el candidato que acompañe a Andrés Araúz a la Vice Presidencia por la lista número 1. Araúz ya tiene más del 30% de intención del voto según encuestas de la propia derecha.

Si algo es innegable entre las muchas virtudes de la década ganada, es que la seguridad ciudadana se convirtió en un hecho real y palpable y solamente para entregar algunas ideas finales les comparto lo siguiente.

Hay dos estrategias predominantes para enfrentar el grave problema de la inseguridad ciudadana. La primera y la más usada es la versión represiva, de la que andan enamorados históricamente los sectores de la derecha, pero de la cual no se libran gobiernos de la izquierda con las excepciones de Nicaragua y Cuba. La forma policial, militar y punitiva con aumento de penas en cárceles, que son las principales escuelas del delito, disminución de edad para el castigo e incluso no faltan quienes claman por la pena de muerte o armar a la ciudadanía (léase a los ricos). Décadas de represión dan como resultado lo que hoy tenemos: más inseguridad, mayor corrupción de las policías mal pagadas y crecimiento desmedido de los cuerpos privados de seguridad que se vuelven pequeños ejércitos con poco o ningún control ciudadano.

La segunda estrategia combina la participación ciudadana, organizada conjuntamente con la estructura policial depurada y es la que ha dado pruebas de mayor eficacia, aquí y en todo el Mundo. Ella funciona en el marco de un Proyecto Nacional cuyo objetivo primordial es el combate a la pobreza, la democratización del acceso a los recursos y la priorización de un Estado que invierta en servicios y educación para las mayorías. La defensa de las fronteras contra el crimen organizado, la defensa del ciudadano contra la delincuencia común, pasa en primer lugar por redistribuir. El paso siguiente es incluir al ciudadano y la ciudadana, jóvenes y adultos, a las tareas de prevención y seguridad ciudadana.

Las elecciones que deben venir, nos llevan como ciudadanos y como electorado, a escoger este segundo modelo. Votar por la derecha es votar por la represión. Votar por el Proyecto Nacional es votar por la democracia, la redistribución de la riqueza y el multilateralismo en las relaciones internacionales. Es votar por el bienestar y por la seguridad ciudadana participativa. Ya lo conocemos, ya está mejorado el modelo. Vamos por ello, nada es incondicional, todo es perfectible, menos el capital y la codicia, por encima del ser humano. 


https://www.alainet.org/es/articulo/208833    

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Ex agente de inteligencia de Ecuador denuncia complot contra Correa

Luis Chicaiza pide refugio en Argentina
Asegura que lo amenazaron para involucrar al ex presidente en un secuestro
Lenín Moreno, implicado


Foto
▲ El ex presidente ecuatoriano Rafael Correa, en imagen de archivo.
Buenos Aires. Luis Raúl Chicaiza, ex agente del servicio de inteligencia de Ecuador, solicitó refugio en Argentina y denunció que en su país recibió presiones y amenazas para involucrar al ex presidente Rafael Correa en el caso del presunto secuestro del dirigente opositor Fernando Balda en 2012, lo que fue utilizado para armar una causa falsa y dictar una orden de prisión contra el ex mandatario.
En esta conspiración para acusar a Correa participaba el actual presidente de Ecuador, Lenín Moreno, quien fue titular del Consejo de Participación Ciudadana y traicionó a esta organización política y al programa de la misma que votó el pueblo ecuatoriano, en lo que podría considerarse un golpe de Estado poselectoral. De acuerdo con el agente Chicaiza, fue Moreno quien preparó junto a Balda la narrativa del falso secuestro, amenazándolo a él con enviarlo nueve años preso si no se involucraba.
En conferencia de prensa realizada de manera virtual desde Argentina, Chicaiza aseguró que de esta manera se vio forzado a acusar al ahora candidato a vicepresidente de Ecuador, para evitar los nueve años de cárcel.
También denunció que, a pesar de cumplir su condena a un año nueve meses por participar en dicho secuestro, nunca recibió la asistencia correspondiente al programa de protección de testigos. Sostuvo que su vida ha corrido riesgo, que ha sufrido tres atentados de bala y un accidente de tránsito. Para urdir este caso nos sacaban de los centros de reclusión social de manera intempestiva y trataban de que fueran involucrados altos mandos y Rafael Correa.
Es necesario que Ecuador conozca quién es Balda. Este seudo-activista ha manejado la justicia a su antojo en el mando de Lenín Moreno, acusó Chicaiza. Hasta hace unos días seguía firme en ser candidato presidencial, pero finalmente decidió postularse a la Asamblea Nacional de Ecuador.
Balda, quien se refugió en Colombia a fines de la década pasada, denunció que el 13 de agosto de 2012, tras despedirse de Chicaiza en una calle de Bogotá, fue obligado a subir a un vehículo, pero un taxista vio el supuesto secuestro y dio aviso a la policía. Tras una persecución, los secuestradores lo dejaron libre, según versiones del ex asambleísta crítico de Correa.
Tras cumplir su condena, en julio de 2019, Chicaiza quedó en libertad bajo el programa de protección de testigos de la Fiscalía, pero no se le brindó la protección requerida que solicitó en cartas dirigidas a Lenín Moreno, a la ministra de Gobierno, María Paula Romo, y a la fiscal general Diana Salazar.
En agosto pasado solicitó refugio en Argentina. Entre las ofertas que le habían hecho para involucrar a Correa en el intento de secuestro, la justicia le prometió seguridad, reinserción laboral y cargos públicos para mis familiares, pero no cumplieron con ninguna.
La justicia ecuatoriana imputó a Correa con base en el testimonio del ex agente. Somos los chivos expiatorios de la justicia para alcanzar fines políticos. Si tuviéramos una justicia independiente tendríamos que averiguar qué hacía Fernando Balda en Colombia.

Foto La Jornada
Corresponsal
Periódico La Jornada

viernes, 7 de agosto de 2020

Argentina y Ecuador: ¿una ruta compartible?



Tras una serie de vicisitudes, los gobiernos de Argentina y Ecuador lograron un acuerdo con sus acreedores externos que restructura mayoritariamente la deuda pública externa. En el caso argentino, el acuerdo reduce el monto de su deuda en 54.8 por ciento y los intereses disminuyen de 7 por ciento a 3 por ciento. En el caso ecuatoriano, los acreedores aceptaron una quita de mil 540 millones de dólares y reducciones de las tasas de 9.2 por ciento promedio en el que estaban a 5.3 por ciento. En ambos casos, el FMI felicitó a los respectivos gobiernos señalando que les coloca en una ruta que permitirá un crecimiento sostenido e incluyente.
Argentina y Ecuador iniciaron el proceso de renegociación declarando su incapacidad para seguir cumpliendo con los compromisos de pago derivados de emisiones de títulos de deuda colocados en el mercado. Ambos países enfrentaban condiciones económicas críticas, explicadas por causas distintas en cada caso, que colocaban a sus respectivos gobiernos en la tesitura de seguir pagando su deuda a costa de reducir sustancialmente el gasto social. Los acreedores, por supuesto en un litigio prolongado que incluyó decisiones de la corte estadunidense, aceptaron que en efecto los respectivos gobiernos no podían seguir honrando su deuda.
El resto de los países de América Latina, sin presentar situaciones críticas tan agudas como las de Argentina y Ecuador, desde antes de la pandemia y, por supuesto, con mayor fuerza dadas las enormes caídas de sus niveles de producción, también enfrentan condiciones presupuestales difíciles que están cuestionando su capacidad para cumplir con los compromisos sociales que sus poblaciones demandan. Grupos económicos diversos, particularmente grupos empresariales, han planteado que para cumplir con esos compromisos es necesario contratar nueva deuda externa Los recursos financieros que se recibieran por este nuevo endeudamiento servirían para ampliar los márgenes de acción de las debilitadas finanzas públicas latinoamericanas.
Sin embargo, este alivio financiero sería momentáneo, ya que en un plazo muy corto elevaría los requerimientos presupuestales que habría que dedicar al pago del servicio de la deuda externa anterior, a lo que habría que sumar los pagos derivados del nuevo endeudamiento. Así que contratar deuda adicional no soluciona. En realidad, habría que hacer justamente lo contrario: como los gobiernos argentino y ecuatoriano, los gobiernos latinoamericanos tendrían que declararse incapaces de seguir cumpliendo con los pagos de su deuda externa.
Debieran informar a sus acreedores que la situación provocada por la pandemia, bien conocida por todos los agentes financieros globales, los obliga a destinar prioritariamente recursos presupuestales a la atención de necesidades urgentes de amplios grupos de sus poblaciones. A esto se suma que el precio de algunas materias primas ha caído sustancialmente y que, además, la generalizada volatilidad financiera ha provocado que los tipos de cambio pierdan frente al dólar, con la consecuencia obvia de que su deuda externa ha crecido como proporción del PIB y, con ello, los requerimientos presupuestales para su pago también han aumentado.
Así las cosas, es evidente que la situación presupuestal de nuestros gobiernos impide que el manejo pre-pandemia, en el que se cumplieron puntualmente con los pagos de las deudas externas regionales, se mantenga. Dadas las restricciones presupuestales que se enfrentan, con requerimientos sociales y económicos cuantiosos para apoyar a los más golpeados por el largo confinamiento, hacen falta recursos. Además, es necesario reordenar las prioridades colocando en primer lugar la protección de las condiciones de vida y de trabajo de amplios grupos de la población.
El Fondo Monetario Internacional ha saludado la restructuración de la deuda argentina y ecuatoriana, lo que le obliga a reconocer que el endeudamiento de esos países con el propio fondo tendrá que restructurarse en condiciones similares a las acordadas con los acreedores privados. Además, el FMI debiera impulsar que los tenedores de títulos de deuda pública de países emergentes acepten que, dadas las enormes dificultades que estamos viviendo, es absolutamente necesario reconocer que debe haber quitas de capital significativas, que permitan aliviar las dificultades financieras de los respectivos gobiernos.
Corresponde, por supuesto, la responsabilidad fundamental a los gobiernos de los países emergentes, particularmente a los latinoamericanos, de abrir una negociación de esta naturaleza. Negociación que, por supuesto, será complicada y que demandará capacidad de concertación que permita coordinar esfuerzos y sumar capacidades. La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) podría ser un espacio útil en este sentido. México tiene la presidencia pro tempore. Habría que aprovecharla.

viernes, 24 de julio de 2020

La posibilidad de un presidente indígena en Ecuador

David contra Goliat


En 2017, Moreno obtuvo en las elecciones el 34% de la votación en primera vuelta. Sin embargo, esta ya no es la votación del correísmo. El correísmo escindido en 2019 con Fuerza Compromiso Social obtuvo 10%, y hoy peligra su registro electoral por decisión del CNE; por su parte, Alianza País de Moreno llegó al 5,2%. En total sumaron 15,2%.

Suponiendo que alrededor del candidato de Correa se una la diseminación de algunas de sus figuras y recuperen parte de la votación que se fue con Moreno, probablemente no partirían con más del 12% Sin embargo, ya existe un 23% que probó con otros sujetos electorales de las socialdemocracias y las izquierdas. Este voto está en disputa entre el correísmo y el probable candidato indígena.

Lasso en las elecciones de 2017 obtuvo en primera vuelta el 28%, actualmente no supera el 7% de la intención del voto. Sonnenholzner de partir con el porcentaje electoral de Alianza País de 2019, (5,2%), aunque salga por otro partido, tiene las cosas cuesta arriba, además de que carga con las responsabilidades de negligencia de la administración de Moreno.

Democracia Sí, organización cercana a Moreno,  en 2019 tuvo alrededor del 6% de votación en alcaldías y está indeciso entre tener candidato propio o apoyar a alguien. Los socialcristianos en 2017 alcanzaron el 16% de la votación con Viteri a la cabeza; a junio de 2020, la intención de voto de Nebot no superaba el 7%. La derecha no sale unificada para las elecciones y cualquier probable alianza de la derecha, por el momento no superaría el 14%.

En las elecciones de 2017, la unidad alrededor de Moncayo logró 6,7% de la votación. Sin embargo, en las elecciones de 2019, PK y UP lograron varias alianzas, que, sumados los porcentajes nacionales, bordearían el 12%, de otra parte, la ID un 5%. Antes de la pandemia, 74% de los ecuatorianos aseguraban que votarían por un candidato indígena para la presidencia. Varias encuestas en las redes muestras rangos entre el 25 y 30% a favor de un candidato del movimiento indígena (Pérez, Iza, Vargas). Una parte del porcentaje flotante de votación desde la escisión del correísmo parece haberse depositado por el momento en la tendencia del movimiento indígena y popular.

Después del Levantamiento de Octubre, la mayoría de los medios de comunicación masiva despotricaron en contra de los dirigentes del movimiento. El gobierno de Moreno los persiguió y enjuició. Los estratos de la pequeña burguesía, burguesía media y alta fortalecieron su discurso racista, inferiorizador y su colonialismo epistémico. En los últimos días, en los medios de comunicación masiva sólo aparecen los candidatos de las tendencias de la derecha y los que conforman el pacto político empresarial. Aunque parezca una pelea de David contra Goliat, hay una real posibilidad que el próximo presidente del Ecuador sea de la cultura indígena.



https://www.alainet.org/es/articulo/208065    

martes, 21 de julio de 2020

Misión imposible en Ecuador


¿Se imaginan usar una vacuna que todos saben que es incapaz de curar? Según el método científico, cualquier experimento probado cierto número de veces sin resultados satisfactorios queda refutado e invalidado. Deja de tener sentido volver a ensayarlo.
Sin embargo, en la política latinoamericana contemporánea, esta premisa tan básica no es aceptada mayoritariamente por muchos gobiernos conservadores, que se empeñan una y otra vez en procurar hacer desaparecer una identidad política mediante un ataque sistemático por la vía judicial, mediática, económica, internacional, política y electoral contra su principal figura. Pese a los incesantes intentos, los resultados continúan siendo infructuosos.
Entre los ejemplos disponibles de esta reiterada ofuscación está el de Ecuador. Han sido más de tres años de persecución contra Rafael Correa: dos procesos en etapa de juicio (Balda, Sobornos), a lo que habría que añadir unas 30 investigaciones previas abiertas y pendientes (declaradas reservadas en la fiscalía); infinitas portadas y titulares en su contra de los medios más grandes del país ( Teleamazonas, Ecuavisa, El Comercio, El Universo); apropiación de las siglas del movimiento Revolución Ciudadana; intentos múltiples de proscripción electoral del nuevo partido (Compromiso Social) y, cómo no, no quieren permitirle que se presente como candidato a ningún cargo posible en la próxima cita electoral de febrero próximo.
Después de los intentos para erosionar y desgastar la figura de Correa, de estigmatizarlo, definitivamente no han logrado hacer que desaparezca de la centralidad de la política ecuatoriana. No aprendieron ni un ápice de la experiencia contra Cristina Fernández en Argentina durante los cuatro años macristas; olvidaron que esa estrategia tuvo un efecto bumerán, que condujo al desenlace de lo que todos conocen: un Frente de Todos ideado por la lideresa argentina que ganó las elecciones de octubre, y con ella como vicepresidenta.
En el caso ecuatoriano, se viene reproduciendo el mismo manual, pero adaptado a su episteme local. Desde el inicio, este fue el principal punto de acuerdo entre el presidente Lenín Moreno y su Gran Alianza, formada por partidos de la derecha ecuatoriana (Social Cristiano, Movimiento Creo), las cámaras empresariales, la banca y los grandes medios de comunicación, con la bendición de ciertos poderes internacionales. Hicieron lo posible, pero hasta ahora la misión resulta imposible. Correa hoy sigue siendo la principal fuerza electoral y política, como lo certifican las encuestas en el país. Cuando se pregunta por el candidato de Correa de cara a la contienda presidencial, siempre sale como la primera opción.
En estos años, la mala administración económica empobreció a la ciudadanía; hubo gran inestabilidad institucional –hasta el punto de tener cuatro vicepresidentes en este periodo–; la deficitaria gestión de la pandemia causó muchas muertes y mucho dolor. Y es que el sol no se puede tapar con un dedo. El fracaso del gobierno conjunto de Lenín y la Gran Alianza no puede esconderse culpando a Correa al mismo tiempo que se le persigue judicialmente. Intentarlo es asumir que la gente es tonta y, evidentemente, no es así.
Muchas veces se asume erróneamente que un vaivén electoral implica que se borre totalmente la huella que deja un largo periodo de gobierno progresista. En el caso ecuatoriano, ni siquiera Correa perdió las elecciones. Las ganó el correísmo con un programa electoral no neoliberal. La gente votó esa opción y luego fue Lenín quien tomó la dirección contraria. La mayoría ciudadana todavía recuerda con anhelo las mejores condiciones de vida en la era correísta, así como la gran transformación en cuanto a infraestructura. Seguramente no todo fue visto con buenos ojos, como ocurre en cualquier gobierno, pero lo que sí es cierto es que el saldo de su gestión fue positivo, y lo es más si lo comparamos con estos años tan difíciles para los ­ecuatorianos.
Correa aún nuclea la política ecuatoriana. Pero sabe que no estará solo en la elección presidencial de febrero próximo. Todos irán contra él. Seguramente, el fenómeno político-electoral del voto útil en su contra se activará en los últimos meses de campaña. Y por esa razón se crea un frente progresista que amplíe las fronteras que tiene el propio correísmo: Unión por la Esperanza (UNES), que aglutina un gran conjunto de organizaciones sociales, campesinas, indígenas.
La mesa está servida para decidir el futuro de Ecuador en los próximos años. A un lado está la estrategia continuada de destrucción del correísmo sin resultados a la vista, y que ahora goza de poco tiempo para reinventarse; que debe elegir si continúa con la obsesión Correa o si opta por plantear alternativas en positivo, tanto al correísmo como al desastre que ha supuesto el gobierno de Moreno. El principal referente de este bloque es Otto Sonnenholzner (hasta hace poco vicepresidente), aunque también está el banquero Guillermo Lasso. Al otro lado está la coalición UNES, suma de espacios progresistas, agrupados por el rechazo al neoliberalismo, donde están el correísmo y muchos sectores de la sociedad.
La estrategia de invisibilizar al correísmo no sólo fracasó, sino que lo ha hecho un espacio más amplio.
*Director Celag

domingo, 28 de junio de 2020

Ecuador: destrucción de la democracia

Editorial La Jornada


La Contraloría General del Estado de Ecuador amenazó a tres de los cinco vocales del Consejo Nacional Electoral (CNE) con destituirlos por mantener el registro de cuatro organizaciones políticas, entre las que se cuenta Fuerza Compromiso Social, partido en el que se agrupan los simpatizantes del ex presidente Rafael Correa. El ex mandatario, exiliado en Bélgica, denunció ayer que los amagos del contralor Pablo Celi forman parte de las maniobras urdidas por el gobierno de Lenín Moreno para impedirle presentarse a las elecciones de febrero próximo, y aseguró que dentro del CNE se fragua un intento de retrasar los comicios con la misma finalidad.

Estos movimientos no resultan sorpresivos si se considera que Moreno ha dedicado la mayor parte de su mandato a desplazar de la vida pública a todos los funcionarios que mantienen su respaldo a la Revolución Ciudadana, impulsada por quien fuera su mentor político. Asimismo, debe recordarse que las vías privilegiadas para acabar con el legado de su antecesor han sido las alianzas serviles con quienes fueron sus adversarios mientras ejerció la vicepresidencia en el primer mandato de Correa, y la invención de expedientes judiciales contra todos los ex funcionarios que no lo siguieron en la traición al programa con el que accedió al gobierno en 2017.

La urgencia por cerrar la vía electoral al regreso de Correa debe entenderse, además, en un contexto de pánico de la oligarquía ecuatoriana que ejerce el poder a través de Moreno ante el desplome de la aprobación y la credibilidad del mandatario, pues a medio año de las elecciones, su gestión es reprobada por más de 80 por ciento de los ciudadanos.

De consumarse cualquiera de las maniobras en curso, supondrían la destrucción ya no sólo de la obra social de la Revolución Ciudadana, sino el franco desmantelamiento del Estado democrático y la instauración de un régimen legalizado por las instancias judiciales, pero carente de cualquier legitimidad. Al carácter antidemocrático de estas intrigas se suma la vileza de ponerlas en marcha cuando la población se encuentra confinada y amedrentada por la pandemia del coronavirus, cuyo desastroso manejo es uno de los principales factores en el desfondamiento del morenismo.

Está claro que el mero intento de seguir esta vía aleja a Moreno de las derechas institucionales y lo emparenta sin ambages con la dictadura golpista que hoy impera en Bolivia.

Hay una conjura para evitar que participe en las próximas elecciones: Rafael Correa

Antes nos perseguían por odio, hoy por pánico
Anuncia que recurrirá a organismos internacionales ante maniobras contra el correísmo

Quito. El ex presidente de Ecuador Rafael Correa denunció ayer confabulación para impedir su participación en las elecciones generales y legislativas, previstas para febrero de 2021.
En rueda de prensa virtual desde Bélgica, donde reside junto a su familia desde el fin de su segundo mandato, en 2017, el ex gobernante ofreció nuevos detalles en el contexto del plan en curso en su contra y también contra todos los representantes del llamado correísmo.
Anunció que adoptará acciones legales ante organismos internacionales después de la denuncia del dirigente de Juntos Podemos, y ex prefecto de la provincia de Azuay, Paúl Carrasco, quien aseguró haber recibido una llamada de Luis Verdesoto, miembro del Consejo Nacional Electoral (CNE), para que apoye el pedido de retrasar los comicios y dar tiempo a la sentencia definitiva en el Caso Sobornos 2012-2016, en el que Correa es uno de los procesados, y en caso de se declarado culpable enfrentar una condena de hasta ocho años de prisión.
Esa acción inhabilitaría al ex gobernante a presentar candidatura para cualquiera de los puestos, excepto al de presidente, por el cual no puede optar ya, por ley. Resaltó que Carrasco fue fuerte opositor a mi gobierno.
Lo que buscan es impedir que participe en las próximas elecciones generales. Esto es un secreto a voces, recalcó, al señalar que buscará la vicepresidencia. Nos persiguen por pánico, antes nos perseguían por odio, ahora por pánico, aseguró Correa, reportó el portal Confirmado.net.
Al detallar una serie de medidas con las que el gobierno de su sucesor, Lenín Moreno, así como otros actores políticos, económicos y judiciales buscan impedir su participación y la de su movimiento Compromiso Social en las elecciones indicó: Qué más claro rompimiento del estado de derecho, qué más claro intento de robarnos la democracia. Vivimos tiempos oscuros, tiempos de retroceso. Decimos ya basta, ya han destrozado demasiado, jueguen limpio.
Señaló que en ese empeño no ha importado implicar a inocentes involucrados en el mismo caso, y en ese sentido mencionó a María de los Ángeles Duarte (ex ministra de Transporte y Obras Públicas, de Inclusión Social y de Desarrollo Urbano y Vivienda); Alexis Mera (ex secretario jurídico de la presidencia) y Viviana Bonilla (asambleísta).
En ese proceso específico, la audiencia de apelación, luego de una sentencia de primera instancia, quedó pospuesta antier, sin que se informe una nueva fecha.
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▲ El ex presidente de Ecuador Rafael Correa denunció que actores políticos, económicos y judiciales de Ecuador buscan impedir su participación y la de su movimiento en las elecciones, las cuales están programadas para febrero de 2021.Foto tomada de un video publicado en 
Twitter por el ahora aspirante
Correa precisó además que en su contra hay 31 juicios penales y 25 administrativos-civiles, de la Contraloría General del Estado.
Sobre esa instancia en particular, alertó que ahora intenta forzar la eliminación del registro electoral del Movimiento Compromiso Social, al cual se unió la Revolución Ciudadana y con el que ya sus miembros ganaron espacios en los pasados sufragios seccionales.
La acción la respaldó con un informe presentado al CNE, en el cual piden sacar del registro a cuatro organizaciones políticas, entre ellas, Compromiso Social, de Correa, Podemos y Libertad es Pueblo y Justicia Social, lo cual fue rechazado por la mayoría en el pleno del ente electoral, cuya presidenta, Diana Atamaint, y dos consejeros, Esthela Acero y José Cabrera, enfrentan pedidos de destitución por su actuación.
Correa aseveró que con esa postura, la Contraloría asume poderes que no le están conferidos. Reaccionemos, no nos están haciendo un daño a nosotros (...) le están haciendo daño a la patria, enfatizó y cuestionó ¿dónde queda la democracia y las elecciones libres?
En este contexto, la Corte Constitucional suspendió temporalmente un reglamento del gobierno encabezado por Lenín Moreno que permite el uso progresivo de la fuerza de militares durante protestas sociales, lo que ha sido criticado por organismos de derechos humanos.
La corte admitió una acción de inconstitucionalidad contra el acuerdo ministerial adoptado en mayo que permite a los militares ir escalando en el uso de fuerza hasta llegar al empleo de armas letales y dispuso la suspensión de su aplicación hasta que el pleno adopte una decisión, informó la Defensoría del Pueblo en su cuenta de Twitter.
En la resolución de la Corte, divulgada por la defensoría, se indica que la suspensión del acuerdo no implica pronunciamiento sobre el fondo de la acción de inconstitucionalidad.
La Defensoría del Pueblo de Ecuador y otras organizaciones habían presentado a inicios de junio demandas de inconstitucionalidad contra el acuerdo ministerial, por considerar que regula funciones de las Fuerzas Armadas no reconocidas en la Constitución.
En octubre pasado, durante protestas contra el alza del precio de combustibles –que dejaron una decena de muertos y más de mil 300 heridos– el gobierno ordenó la militarización de Quito.
En medio de la pandemia también se desplegó a la fuerza militar para el control de la movilidad, en medio de un estado de excepción.

Periódico La Jornada

viernes, 26 de junio de 2020

Persecución política en Ecuador toca fondo




El 22 de junio Ecuador se despertó en modo de ciencia ficción política. El ilegítimo contralor del Estado, dirigió un oficio a tres vocales del Consejo Nacional Electoral (CNE), informándoles que pueden ser destituidos por no haber eliminado del registro a cuatro organizaciones políticas entre las cuales está Fuerza Compromiso Social, partido al cual pertenece Rafael Correa y la militancia de la Revolución Ciudadana.
El gobierno de Moreno, cuya gestión es reprobada actualmente por más de 85 por ciento de ecuatorianos, ha hecho todo lo posible durante los tres años de su desgobierno para desaparecer de la escena a los dirigentes del movimiento político que encabeza Rafael Correa. Dos vías ha utilizado: la persecución judicial ( lawfare) y la proscripción de su partido político.
Lo primero: con el apoyo entusiasta de las empresas propietarias de los grandes medios de comunicación, el régimen de Moreno ha intentado desprestigiar y encarcelar a Rafael Correa y a los principales funcionarios de su gobierno, acusándolos de todo. Pero, tan evidente ha sido la persecución política que está detrás de las falsas acusaciones, que Interpol ha negado cada una de las solicitudes de difusión roja que el gobierno ha intentado contra el ex presidente Correa, su ex canciller, Ricardo Patiño, la asambleísta Sofía Espín, el ex superintendente de Comunicaciones, Carlos Ochoa y muchos otros ex funcionarios.
A pesar de no haber presentado ni una prueba en su contra, el legítimo vicepresidente de los ecuatorianos, Jorge Glas, está privado de su libertad desde hace dos años y siete meses, sólo por la confabulación urdida entre el gobierno y la función judicial. Esta es una cruel injusticia que pesa sobre la frágil democracia ecuatoriana.
En octubre pasado, en medio de las grandes movilizaciones ciudadanas contra el alza en los combustibles, y con acusaciones falsas, fueron encarcelados la prefecta (gobernadora) en funciones de Pichincha, Paola Pabón, la ex alcaldesa Alexandra Arce y el secretario del movimiento político Virgilio Hernández, quienes tuvieron que ser liberados a las pocas semanas porque el gobierno no han podido demostrar ninguna de sus acusaciones.
En esos mismos días, pretendieron apresar a la ex presidenta de la Asamblea Nacional Gabriela Rivadeneira (cuyo domicilio fue allanado), ex asambleístas y representantes de otros organismos del Estado, quienes, se vieron obligados a refugiarse en la embajada de México, país que finalmente les otorgó asilo.
Lo segundo: el gobierno de Moreno quiere impedir a toda costa la participación del movimiento político que lidera el ex presidente Correa. La primera acción fue arrebatarles ilegalmente el movimiento político que dirigieron 10 años (Alianza País); no lo hicieron limpiamente en una disputa interna, sino a través de un tribunal penal, quienes según la ley ecuatoriana tienen prohibido inmiscuirse en discrepancias partidarias.
Después de que Moreno se tomó el Consejo Nacional Electoral, repartido cual botín entre los partidos que lo apoyaron en la consulta inconstitucional de 2018, ese organismo impidió en cuatro ocasiones que los militantes de la Revolución Ciudadana pudieran formar un nuevo partido. Pretextos no faltaron: el eslogan ya estaba usado por otros, el nombre no les gustaba, disputas internas, entre otras.
Ante tales negativas, los militantes revolucionarios tuvieron que incorporarse casi clandestinamente en el movimiento Fuerza Compromiso Social –que ya había participado en dos procesos electorales anteriores– para presentar candidatos en las elecciones seccionales de marzo de 2019.
En vista de que Revolución Ciudadana alcanzó dos de las tres más importantes prefecturas (gubernaturas) del país, el gobierno de Moreno entró en pánico y activó a un nefasto personaje al que sentó fraudulentamente como contralor del Estado (no ganó ningún concurso, no tiene nombramiento y no había tomado posesión en la Asamblea Nacional) para hacerle descubrir que supuestamente en 2017 el CNE otorgó vida jurídica a esa organización política sin haber revisado adecuadamente las firmas entregadas, y que debía quitarle la vida jurídica.
Como el CNE no aceptó tremenda intromisión ilegal, el 22 de junio el falso contralor notificó a tres de los cinco vocales del CNE que serán destituidos porque no han aceptado su insinuación de eliminar del registro de partidos a la primera fuerza electoral del país.
Urge una acción internacional para frenar este atropello a la ley y a la democracia en Ecuador.
* Canciller de Ecuador en el gobierno de Rafael Correa

miércoles, 27 de mayo de 2020

Protesta de trabajadores ayer en Quito, contra el paquete de políticas para enfrentar la crisis dejada por la pandemia.



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Quito. Sindicatos y organizaciones sociales salieron ayer a las calles y plazas en varias zonas de Ecuador, en rechazo a las medidas económicas impuestas por el presidente Lenín Moreno ante una fuerte crisis de liquidez en medio de la pandemia del coronavirus.
El colapso de los precios mundiales del petróleo y los efectos de la pandemia han bajando los ingresos fiscales en 8 mil millones de dólares, presionando al gobierno a un recorte del gasto, que incluye reducción de la jornada laboral y del salario de funcionarios públicos, así como el cierre de algunas oficinas estatales.
Las medidas llevaron a sindicatos de trabajadores y organizaciones sociales a recorrer, con carteles y consignas en contra del gobierno, las calles del centro de Quito, donde se mantiene un duro confinamiento por el creciente número de contagios y muertes por el coronavirus. Protestas similares se reportaron en Guayaquil y Portoviejo.
“Con esta ‘ley de inhumanidad’ todos los trabajadores regresan a ser peones, a ser esclavos”, aseguró a Reuters Mesías Tatamuez, presidente del sindicato Frente Unitario de Trabajadores, quien exigió al presidente que deje de pagar la deuda externa y con eso atienda la emergencia sanitaria.
A las protestas se unieron trabajadores del ferrocarril, cuya empresa, con más de 400 empleados, fue cerrada por decreto.
Las marchas de esta jornada son demostración de la alerta que lanzaron organizaciones sociales y movimientos indígenas, cuyas directivas anunciaron que se mantendrán en resistencia.
Moreno también pondrá en vigor reformas recién aprobadas por la Asamblea Nacional para modificar las condiciones de los contratos laborales, en un intento por salvar empleos, y a partir de junio regirá un sistema para fijar los precios de los combustibles, con lo que busca reducir los subsidios.
El centro histórico de Quito, donde se ubica el Palacio de Gobierno, estuvo resguardado por un fuerte cerco policial.
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Periódico La Jornada

miércoles, 20 de mayo de 2020

Ecuador recortará 4 mil mdd al gasto fiscal por la pandemia del Covid-19

Reducirá jornada laboral a burócratas
Ofrece mil mdd al sector privado para reactivar la economía 
La situación es grave: Lenín Moreno

Quito. Ecuador, en crisis económica por la pandemia de coronavirus, recortará 4 mil millones de dólares en el gasto fiscal mediante la reducción de la jornada laboral de los empleados públicos, la eliminación de ministerios, entidades estatales, embajadas y consulados, pero ofrecerá mil millones de dólares para la reactivación privada, anunció ayer el presidente Lenín Moreno.
Agregó que son medidas para evitar el derrumbe de la economía nacional... el país jamás ha enfrentado una situación tan grave: Ecuador dejará de recibir 8 mil millones de dólares por los estragos de la emergencia, además de los 4 mil millones de déficit del presupuesto general del Estado.
Destacó que sumadas todas las guerras y desastres naturales que ha sufrido el país en toda su historia nunca llegaríamos a las pérdidas humanas y económicas que hoy vivimos.
Con estas medidas la masa salarial bajará 980 millones de dólares y los bienes y servicios otros 400 millones. Los empleados públicos trabajarán seis horas diarias en lugar de ocho y recibirán un pago por la jornada reducida. Médicos, militares y policías seguirán trabajando ocho horas y en el sector educativo se laborará siete horas.
Moreno explicó que desde que empezó la crisis sanitaria, 150 mil personas han perdido su empleo. Al detallar su plan mencionó que desaparecerán o se fusionarán 10 ministerios, siete empresas públicas, como ferrocarriles, medios de comunicación y correos, y algunas embajadas. Las entidades que no cierran deberán reducir su presupuesto entre 10 y 15 por ciento.
En el caso de la aerolínea Tame, que ha perdido más de 400 millones de dólares en los últimos cinco años, Moreno indicó que entrará en proceso de liquidación.
Durante la gestión de Moreno, que comenzó en 2017 y concluye en 2021, más de 40 ministerios e instituciones públicas han sido eliminadas. El mandatario, quien se desempeñó como vicepresidente del pasado gobierno, ha desarticulado los principales programas sociales creados por su antecesor Rafael Correa.
La difícil situación económica de Ecuador, por el alto endeudamiento de 65 mil millones de dólares (con un PIB de 110 mil millones de dólares) y su dependencia del petróleo como principal producto de exportación en un contexto de caída de precios, se agravó con la pandemia del coronavirus.
El ministro de Finanzas, Richard Martínez, aseguró que las decisiones adoptadas por el gobierno tienen un claro enfoque de sacrificio y esfuerzo en el sector público... estamos actuando con la mayor responsabilidad posible y protegiendo a sectores prioritarios como salud y seguridad.
Moreno ofreció más de mil millones de dólares para el sector privado con el fin de reactivar la economía y dispuso una reducción en el precio de la gasolina de 1.85 1.75 dólares el galón.
Ante este panorama, el lunes se reportaron protestas de miles de trabajadores de diversos sectores sociales en Quito, Guayaquil y Cuenca, contra la nueva Ley Humanitaria, que flexibiliza el régimen laboral, ya que favorece a los patrones, pues podrán descontar hasta 45 por ciento del salario a sus empleados, denunció Mesías Tatamuez, presidente del Frente Unitario de Trabajadores de Ecuador.
Por otra parte, Guayaquil, epicentro de la pandemia en el país, entrará hoy en una nueva fase que le permitirá relajar las medidas de confinamiento, anunció la alcaldesa Cynthia Viteri.

 Periódico La Jornada

domingo, 17 de mayo de 2020

Acuerdo para salvar empleos en Ecuador, desnuda a trabajadores



Quito. La Asamblea de Ecuador aprobó varios cambios laborales pedidos por el gobierno para salvar empleos, aunque descartó otras medidas planteadas por el presidente Lenín Moreno, lo que activó duras críticas del sector sindical y opositor que reclaman una mayor protección a los trabajadores.
Las reformas laborales y otras de ayuda social para afrontar los efectos económicos del coronavirus se aprobaron el viernes a última hora, luego de que Moreno desistió de su propuesta para crear una cuenta humanitaria con el aporte de trabajadores y empresas que recaudaría unos mil 300 millones de dólares.
Las reformas permiten que trabajadores y empleadores lleguen a acuerdos para modificar las condiciones económicas, reducir las jornadas laborales y crear contratos temporales de emergencia a fin de evitar mayores despidos en medio de la pandemia, que ha golpeado con fuerza al país.
Lo que hace esa ley es amparar al empleador y desnudar al trabajador. Es una propuesta tan inhumana, es inconstitucional, dijo ayer Mesías Tatamuez, presidente del mayor sindicato del país, la Confederación de Organizaciones Clasistas Unitarias de Trabajadores. Al gobierno no le importó lo económico, agregó al anunciar una convocatoria de protesta para el lunes.

Se protege a evasores de impuestos, acusan sindicatos
El gobierno proyecta que unas 500 mil personas se quedarían sin empleo por la pandemia. Muchas industrias reportan problemas de liquidez que les impiden sostener a su planta de empleados y comenzaron con despidos.
La Asamblea entierra derechos y conquistas laborales con la aprobación de la ley, se protege a los grupos económicos evasores de impuestos y pone en riesgo a la clase trabajadora, dijo la agrupación indígena CONAIE en su cuenta de Twitter.
Moreno propuso inicialmente a la Asamblea Nacional crear la cuenta de asistencia humanitaria para financiar ayudas sociales a la población vulnerable en medio de la pandemia.
Pero, ante la crítica de legisladores y varios sectores, pidió retirarla a último momento, en un intento por asegurar la aprobación de las reformas laborales y otras que plantean nuevas reglas para el pago de arriendos, servicios básicos y pensiones educativas.
El acuerdo entre partes permitirá salvar empleos, evitar desahucios, promover la educación, extender la cobertura de salud y cuidar de los ecuatorianos más vulnerables, dijo ayer el ministro de Economía, Richard Martínez, al referirse a la ley aprobada.
Ecuador enfrenta serios problemas de liquidez por la caída del precio del crudo y los efectos de la pandemia, hasta el momento ha recibido ayuda económica urgente por cerca de mil 500 millones de dólares de organismos multilaterales.

Periódico La Jornada

jueves, 7 de mayo de 2020

Guayaquil: las cruces sobre el agua




Después del Covid-19, ¿qué mundo nos aguarda? Conserve la izquierda: un mundo similar al que las derechas dominaban hasta el siglo pasado. Uhm, no… Ya ni sé en qué día vivo. Un mundo más desquiciante que el vigente hasta el 11 de marzo (hace fuuuu…), cuando la Organización Mundial de la Salud reconoció la pandemia global en curso.
En casi dos meses de tragedia, confinamiento y cavilaciones a granel, hemos oído de todo. Estoy hasta la coronilla del coronavirus. Si, ya sé: no hay que azuzar al tigre con la vara corta. Hoy por ti, y mañana quién sabe si un alma piadosa diga de nosotros: no era un mal tipo.
De veras. Aunque el acta del nacimiento lo desmienta, el Covid-19 nos hizo más humildes. Basta con apuntar que en dos meses de puto virus, Estados Unidos perdió más ciudadanos que en 20 años de guerra contra Vietnam. Pero ha sido Guayaquil, el mayor foco de contagio en Ecuador, espejo en el que nuestra América debería reflejarse.
Veamos el caso del joven obrero Darwin Castillo. Arriesgando su propia vida, Darwin se metió en la morgue del hospital Los Ceibos (atestada con 170 cuerpos), y se puso a hurgar corriendo el cierre de las bolsas. Sin alegría, gritó a un empleado de la morgue: ¡Este es mi papá!
A cambio de 150 dólares, el empleado le entregó el cuerpo. Espérame afuera, le dijo. Juntos, metieron la bolsa en un ataúd comprado al paso en una carpintería, y lo subieron a una camioneta. Pero al hacer los trámites en el cementerio, Darwin abrió la bolsa y en su interior encontró un hombre con bigote que no era su papá. (Afp, 17/4).
Desde la matanza de obreros del 15 de noviembre de 1922 (900 a mil muertos), perpetrada por el gobierno liberal de Luis Tamayo (1920-24), Guayaquil nunca había sufrido algo igual. La mayoría de las víctimas fueron enterradas, aún con vida, en fosas comunes. Testigo directo de la masacre, Joaquín Gallegos Lara, la contó en su novela Las cruces sobre el agua (1946).
Luego, Tamayo inició un juicio penal contra los trabajadores sobrevivientes, acusándolos de ser los supuestos responsables de la masacre. Y el 2 de abril, el diario El Universo de Guayaquil publicó un Informe reservado de inteligencia, acusando al ex presidente Rafael Correa (2007-17), de haber desencadenado una campaña de desinformación, con el afán de crear el caos político (sic).
Teledirigida por la embajada de Washington en Quito, la Corte Nacional de Justicia sentenció a Correa por corrupción. Ocho años de prisión. Así, el presidente Lenín Moreno convalidó su fama como gran Premio Anual de la Casa de la Risa de Francia (2014). V. gr. ¿Por qué la niña sin brazos no se puede peinar? Porque el cáncer la dejó sin pelo. No más ejemplos. Saque usted sus conclusiones (https://www.youtube.com/watch?v=4Ruvf4qLV4o).
Horror, complicidad, desidia, paroxismo y desmesura, diría el pintor Oswaldo Guayasamín. Pues si bien Moreno reconoció que los registros oficiales se quedaban cortos con el número de contagios y fallecidos, omitió que el correismo había dejado 13 hospitales en construcción, ocho adicionales en proceso de construcción, 61 nuevos centros de salud, y 34 más en construcción.
Moreno nada dijo que habiendo él integrado el gobierno de Correa, se había aumentado la cantidad de profesionales en salud de 9 a 20, por cada mil habitantes. Incrementándose el número de horas de trabajo de dichos profesionales de cuatro a ocho horas. O que para 2016 se realizaron 41 millones de atenciones de salud, con inversión total de 16 mil 188 millones de dólares, en 10 años de gobierno.
En el portal trosquista Sin Permiso (3/5), el economista Alberto Acosta (feroz enemigo de Correa), apuntó: “De los 353 millones presupuestados en el Plan de Salud de 2017, se pasó a 302 millones en 2018 y a 186 millones en 2019; una caída que se agrava por la incapacidad de ejecutar el monto del presupuesto asignado […] lo que se reflejó con una inversión real de 241 millones en 2017, 175 millones en 2018 y 110 millones en 2019”.
Añade: Esta reducción en el marco de la austeridad fondomonetarista, afectó gravemente la disponibilidad de los insumos de salud, la construcción de infraestructura hospitalaria, incluso la existencia de personal médico, que fue despedido masivamente en 2019; se estima que habría sido unas 3 mil personas las separadas. Incluso a los internos rotativos de los hospitales públicos se les redujo su salario en casi 30 por ciento (de 591 a 394 dólares).
Con todo, la muerte no ha dicho la última palabra en Guayaquil. En el hospital Teodoro Maldonado Carbo, una señora se recuperó del mal. Y como a la salida del hospital nadie la esperaba, subió a un bus y se fue a casa. Llegando, la señora preguntó a quién estaba velando la familia. La habían declarado muerta por error. Pero sus nietos, angelitos al fin, saltaron de alegría. ¡Abuelita! ¡Abuelita! ¡Regresaste!

domingo, 3 de mayo de 2020

En conmemoración del Primero de Mayo, por la defensa de nuestros derechos

                 CONAIE por la unidad del campo y la ciudad
Fuentes: Rebelión

En el contexto de la crisis global por el Covid 19, donde más del 60% de la población no tiene pleno empleo, convocamos a una jornada de defensa de nuestros derechos desde nuestras casas bajo la consigna de aislados, pero no callados, organizándonos y sumándonos al cacerolazo, tuitazo y embanderamiento por la vida en conmemoración del 1 de mayo, para que se garantice la comida, medicina y el empleo para el pueblo.
La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, CONAIE, al conmemorarse el 1º de mayo como Día Internacional de los Trabajadores reconoce la lucha de la clase obrera y reivindica el principio de la unidad del campo y la ciudad. 
En el contexto de la crisis global por el Covid 19, donde más del 60% de la población no tiene pleno empleo, convocamos a una jornada de defensa de nuestros derechos desde nuestras casas bajo la consigna de aislados, pero no callados, organizándonos y sumándonos al cacerolazo, tuitazo y embanderamiento por la vida en conmemoración del 1 de mayo, para que se garantice la comida, medicina y el empleo para el pueblo. 
Somos los trabajadores del campo y la ciudad quienes hemos puesto el contingente humano, los muertos y la plata, sin embargo, en lo que va de la Emergencia Sanitaria más de 1.200 denuncias de despidos intempestivos se han presentado en el Ministerio de Trabajo, a pesar, de que el pasado 12 de marzo 2020 el presidente Lenín Moreno ofreció que no habría despidos mientras el país enfrenta la pandemia, solo en las últimas semanas alrededor de 140 personas fueron despedidas de Confiteca, 130 de Ecuacerámica, 150 de El Café de la Vaca y 20 de Heladerías Fontana. Las empresas justifican su accionar basando a su conveniencia el artículo 169 del Código del Trabajo y esto se agravará en los próximos meses con más despidos.
Por ello, en este contexto debemos alzar nuestra voz de protesta desde nuestras casas por la reivindicación social y lucha de las trabajadoras y trabajadores, como homenaje real por las vidas de miles de compañeras y compañeros caídos en las luchas de los movimientos obreros, campesinos, indígenas, de mujeres, de las juventudes, luchas diversas en distintas geografías, para que hoy tengamos garantizados derechos laborales. Los pueblos indígenas somos trabajadores del campo y junto a los obreros de la ciudad encarnamos una sola fuerza, un solo puño, un solo corazón.
Con la aplicación de las últimas medidas económicas, el gobierno y sus ministros trasladan el grosor de la crisis a la clase trabajadora, al campesino y los sectores populares, aprovechando la crisis del Coronavirus se aplican las políticas neoliberales desde el gobierno ahondando más la crisis económica, política y social, siendo un momento crucial por la defensa de nuestros derechos y la lucha de los pueblos.
Reivindicamos esta histórica fecha con la construcción de unidad junto a los sectores populares, de los trabajadores, campesinos, estudiantes, jubilados, ecologistas, montubios, afro ecuatorianos, mestizos y otros sectores históricamente marginados. 
Jaime Vargas
Presidente de la CONAIE

«Servimos 60 platos por día de ayuda alimentaria»

                 Voces de Guayaquil, epicentro de la pandemia en Ecuador (XII)
Fuentes: Rebelión - Foto: Familia que debe recurrir a la asistencia alimentaria en la cuarentena. Foto de Ricardo Ceballos Estarellas.

En la décima segunda entrega de la serie, Ricardo Cevallos Estarellas comenta sobre un programa de asistencia alimentaria para los sin techo durante la pandemia. También se refiere a los desafíos económicos y la encrucijada de qué hacer en este momento. Dice: «Para quienes no tenemos grandes ahorros, el trabajar es una cuestión de necesidad».
Entrevista a Ricardo Cevallos Estarellas, voluntario del programa «Food for Guayaquil» y socio del hotel El Manso, Malecón de Guayaquil.
¿Nos podría comentar sobre el programa de asistencia alimentaria que han organizado desde el hotel El Manso?
El proyecto «Food for Guayaquil» surgió de la iniciativa de Kaj Vilhelmsen, mi socio del Manso, de nacionalidad danesa. Algunos de sus amigos en Europa querían colaborar de alguna manera con Ecuador y su crisis sanitaria, y abrimos una campaña en GoFundMe en la que se recaudó poco más de $1000. La meta era minimizar el costo administrativo a $0 y que todo el ingreso sirviera para comprar insumos. Al inicio quienes ayudaron fueron huéspedes del Manso, y poco a poco se fueron incorporando más voluntarios locales. Asimismo, gracias a la difusión en redes sociales, la campaña empezó a recibir donaciones de gente de aquí. En la actualidad, servimos aproximadamente 60 platos por día, de lunes a lunes.
Voluntarios del programa de ayuda alimentaria.
¿Quiénes recurren a la ayuda alimentaria?
Los beneficiarios son generalmente gente sin techo que deambula por el centro. Inicialmente nuestra idea fue también ayudar a gente que normalmente trabaja y  que, debido a la cuarentena no está en condiciones de hacerlo. Pero las cosas se dan como se dan. Seguramente mucha de la gente que usualmente trabaja en el centro no vive en el centro. 
¿Cómo sobrevive un hotel como El Manso sin turismo? ¿Están recibiendo huéspedes durante la cuarentena?
Al inicio de la cuarentena, el Manso tuvo muchos extranjeros que llegaban a Guayaquil esperando sus vuelos humanitarios para volver a sus países. Luego empezaron a venir familias ecuatorianas que regresaron al país en la cuarentena. Originalmente no estábamos aceptando viajeros en cuarentena para precautelar la salud de nuestro staff y voluntarios, pero eventualmente Guayaquil se convirtió en una de las zonas donde había pegado más el virus… y dejó de tener sentido aislarnos de esa manera. También se hospedan aquí algunos médicos y personal hospitalario. 
¿Fue una decisión difícil la transición entre prestar servicios en un hotel que promueve el turismo ecológico a prestar servicios como trabajadores de la «primera línea» durante la pandemia?
Fue una decisión difícil, pero necesaria porque para quienes no tenemos grandes ahorros, el trabajar es una cuestión de necesidad, no tanto de decisión.
Simultáneamente, desde el inicio de la pandemia supe que había mucha manipulación mediática para exagerar los riesgos de la enfermedad. A ver, seamos claros: Los grupos de riesgo sí son vulnerables, y por eso a los miembros del equipo que están dentro de esos grupos o que tenían familiares en grupos de riesgo se les dijo que no tenían que venir a trabajar. Nos quedamos con menos personas y se vinieron a vivir al Manso. 
Muchas personas nos preguntan por qué a Guayaquil le golpeó tan fuerte la pandemia. Es difícil tener certezas; obviamente mucho tiene que ver el carácter abierto y cariñoso de nuestra gente. Pero la gente en Colombia y otros países latinoamericanos también es así. ¿Qué es lo que hace único a Guayaquil? Para mí existen dos factores: uno, la rigidez del Ministerio de Salud que, a diferencia de otros países, ha sido extremadamente cauto a la hora de usar tratamientos experimentales para tratar la enfermedad. Ha afectado también la visión obtusa del gobierno que en lugar de destinar fondos a adquisición de pruebas para formar cercos epidemiológicos, optó por pagar cuotas de la deuda externa. 
Pero esos factores explican por qué Ecuador, pero no explican por qué Guayaquil… Hablo de eso y otros temas relacionados a la pandemia en mi blog www.nuevasalternativas.com y http://rikicevallos.blogspot.com/
«Voces de Guayaquil, epicentro de la pandemia en Ecuador» consiste en una serie de entrevistas a residentes días posteriores a que su ciudad estuvo en la primera plana de los noticieros internacionales por los muertos sin sepultura y sus familiares clamando por ayuda a un Estado aparentemente inexistente. Trabajadores, artistas, estudiantes, docentes sus vivencias desde la ciudad que es el centro económico y financiero del país y que paradójicamente también es la ciudad con mayor concentración de pobreza. Se estima que un 17% de los 2.700.000 habitantes de la urbe viven en condiciones de pobreza. Recostada sobre las aguas terrosas del río Guayas, con un clima muy cálido y húmedo que no hace mella en la actividad intensa y el carácter hospitalario y amable de sus habitantes, Guayaquil tiene la mayor densidad de población del país y el sistema de transporte público con más usuarios. Estos elementos junto a las profundas deficiencias del sistema de salud pública nacional cuyo presupuesto fue reducido un 36% en el último año y la desorganización del gobierno municipal son factores que ayudarían a explicar por qué la ciudad concentra el 70% de los casos de COVID-19 en Ecuador y la mayor cantidad de contagios per cápita en toda América Latina.
Libertad Gills coordinó la realización de todas las entrevistas de esta serie.
Enlaces a las entrevistas previas de la serie: