Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.
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viernes, 27 de marzo de 2020

El Grupo de los 20 inyectará 5 billones de dólares para resarcir estragos

Pandemia
El BID prestará hasta 12 mil mdd a los países de AL y el Caribe

El grupo de los 20 países con las mayores economías del mundo (G-20) anunció que en conjunto destinarán más de 5 billones de dólares a la economía global, como parte de políticas fiscales, medidas económicas y esquemas de garantía con la finalidad de contrarrestar los impactos sociales, económicos y financieros de la pandemia de Covid-19.
El volumen de esos recursos equivale a más de cinco veces el producto interno bruto de México, que forma parte del G-20.
La magnitud y el alcance de esta respuesta harán que la economía mundial vuelva a ponerse de pie y establecerán una base sólida para la protección de los empleos y la recuperación del crecimiento, aseguraron los países del G-20 en un pronunciamiento después de una reunión de sus líderes por medio de una videoconferencia.
Sin detallar el monto de la contribución de cada país, recalcaron que es la suma de estímulos fiscales y monetarios que han hecho gobiernos y bancos centrales para enfrentar una recesión que Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, advirtió que será tan mala o peor que la de 2008-2009.
Aseguraron que el compromiso es hacer lo que sea necesario para superar la pandemia y no escatimar esfuerzos, tanto individual como colectivamente, con el propósito de proteger vidas, los trabajos e ingresos de las personas, así como restaurar la confianza, preservar la estabilidad financiera, revivir el crecimiento, minimizar las interrupciones en el comercio y las cadenas de suministro mundiales, brindar ayuda a todos los países que necesiten asistencia y coordinarse en materia de salud pública y medidas financieras.
“Estamos preparados para fortalecer las redes mundiales de seguridad financiera (…) actualmente estamos adoptando medidas inmediatas y vigorosas con el fin de apoyar nuestras economías, proteger a los trabajadores, las empresas, especialmente las micro, pequeñas y medianas, a los sectores más afectados y a los vulnerables mediante una protección social adecuada.”
Los países solicitaron a las organizaciones Internacional del Trabajo (OIT) y para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que supervisen el impacto de la pandemia en el empleo.
Pusieron énfasis en los riesgos que acarrea la epidemia para África y los estados insulares, así como para las personas refugiadas y desplazadas.
Consideramos que consolidar la defensa de la salud en África es clave para la resiliencia de la salud global, acordaron los líderes del G-20.

BID ofrece 12 mil mdd
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) comunicó que cuenta con 12 mil millones de dólares que prestará a países de América Latina y el Caribe. El apoyo para responder al Covid-19 se enfoca en la respuesta inmediata a salud pública, redes de seguridad para las poblaciones vulnerables; productividad económica y empleo, así como políticas fiscales con el fin de aliviar impactos económicos.

Periódico La Jornada

jueves, 11 de julio de 2019

¿Se afianzó en Osaka al margen del G-20 el nuevo orden tripolar de EU/Rusia/China?

Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada 

Foto
▲ Líderes posan para una foto en la Cumbre del G-20 en Osaka.Foto Afp
Ya había detectado que la cumbre del G-20 en Osaka (https://bit.ly/2FNcqqT) comportaba las matrices operativas para ser exitosa en sus cumbres bilaterales (https://bit.ly/2LastmV).
En vísperas de la cumbre, el zar Vlady Putin, en su histórica entrevista al Financial Times (27/06/19), había diagnosticado al liberalismo de obsoleto y expuesto la fragmentación cuando la situación se ha vuelto definitivamente más dramática y explosiva (https://bit.ly/2L0vAO6).
Michael Ivanovitch, en su escrito a CNBC –de fuertes vínculos con el complejo militar industrial de EU– comenta en forma temeraria, pero persuasiva, que Trump extiende las bases para un nuevo orden mundial edificado alrededor de EU, China y Rusia (https://cnb.cx/2xDZpeO).
Michael Ivanovitch ostenta lazos con el Olimpo de EU: prominente economista en la OCDE y economista internacional de la Reserva Federal de Nueva York.
Sustenta que Trump, al margen de la cumbre, acotó que deseaba edificar buenas relaciones con Rusia y China, amén de haber sostenido una extensa y amistosa discusión con el presidente ruso Vladimir Putin sobre temas globales y regionales, así como las maneras para mejorar y expandir los lazos bilaterales políticos y económicos.
Al día siguiente de la cumbre bilateral con el zar Vlady Putin, Trump se reunió con el mandarín Xi, quien alabó el multilateralismo y criticó abruptamente el proteccionismo comercial en la sesión plenaria de apertura del G-20, asentando que anhelaba la cooperación y no la fricción y la confrontación.
Michael Ivanovitch insiste que en la cumbre bilateral de Trump y Xi, que de facto eclipsó la cumbre general del G-20, acordaron apartar las nuevas tarifas y dejar que Huawei compre productos de EU (https://cnb.cx/2XioiM7).
Interpreta las dos cumbres bilaterales de Trump respectivamente con el zar Vlady Putin y con el mandarín Xi, que señalan el inicio de un enfoque firme (sic) en su campaña de relección, donde una escaramuza (sic), o algo peor, con Rusia y China sería un evento devastador (¡mega-sic!) que lo dejaría como un jugador de un solo periodo, aun en el caso de candidatos del Partido Demócrata carentes de inspiración (sic).
Trump vislumbra en forma correcta que buscar un pleito con Rusia y China es una amenaza existencial a la humanidad que los estadunidenses y el resto del mundo no apoyarían.
Michael Ivanovitch delinea en forma subliminal que, en caso de ser relegido Trump, su prioridad sería edificar un nuevo orden mundial con Rusia y China: curiosamente, los dos países que hoy son catalogados por Washington como competidores estratégicos dedicados a socavar el orden mundial de EU.
Trump busca soluciones pacíficas (sic) y negociadas con Rusia en Siria, Ucrania y Venezuela (sic), como zanahoria (sic) para que Moscú abra inmensas oportunidades para los negocios de EU. No suena descabellado cuando esa era la intención de Rex Tillerson: ex secretario de Estado con Trump y ex mandamás de ExxonMobil.
Ivanovitch comenta que la delegación de empresarios de EU fue una de las más nutridas en el Foro Económico de San Petersburgo.
Otro punto que alega Michael Ivanovitch es la influencia de Moscú en su asociación con la OPEP para estabilizar los precios del petróleo con el fin de impedir que la Reserva Federal eleve las tasas de interés para evitar presiones inflacionarias impulsadas por la energía.
Coincide con Michael Ivanovitch tesis sobre el ineludible factor ruso con Irán (https://bit.ly/2xycO87), en contraste con la postura de Gran Bretaña, Francia y Alemania quienes colisionan con EU.
Michael Ivanovitch alega que China ya es un desafío muy creíble al orden mundial estadunidense, por lo que Trump prefirió un armisticio (sic) comercial dictado por consideraciones domésticas.
Sustenta que el primer ministro nipón, Shinzo Abe, merece elogios por haber lubricado el exitoso desenlace del G-20 en todas sus reuniones y concluye que la arquitectura de la seguridad mundial deja atrás la opción binaria, por lo que Trump puede haber iniciado un proceso de duradera paz mundial sumada de prosperidad económica.
¿Dónde queda India?
Facebook: AlfredoJalife

miércoles, 3 de julio de 2019

Fukushima: el regreso de la mentira


Tuvo gran éxito la operación de relaciones públicas del gobierno japonés durante el G20 la semana pasada. Entre los discursos sobre aranceles, comercio, riesgo de una nueva recesión y anuncios sobre los Juegos Olímpicos del año entrante en Tokio, nadie se volvió a acordar de la catástrofe de Fukushima.
La radioactividad es invisible, pero las mentiras que pretenden cubrirla saltan a la vista.
Fukushima es el peor desastre industrial en la historia de la humanidad. En los días siguientes al terremoto del 11 de marzo de 2011 se produjo la fusión de los núcleos en tres de sus seis reactores nucleares. En los tres casos, la masa de combustible fundido atravesó la vasija de acero con sus seis pulgadas de espesor, quemó y reaccionó químicamente con el contenedor de concreto y ahora se encuentra en contacto con el agua del subsuelo. No se ha podido hacer nada para aislar y remover esas masas de material nuclear fundido y controlar la contaminación. Algunos de los isótopos radioactivos afectarán partes de la prefectura de Fukushima por 250 mil años. Lo único que separará ese material tóxico de cualquier persona que camine por esos parajes será una sombría capa de mentiras.
Gobiernos, intereses corporativos privados y públicos tienen un rasgo en común. Estas estructuras jerárquicas comparten una fuerte propensión a mentir cuando se sienten amenazadas. Es importante examinar el enredo de engaños que sigue cocinándose en los reactores nucleares que sufrieron fusión en Fukushima. En esta sarta de embustes se encuentran involucrados el gobierno de Japón y el primer ministro Shinzo Abe, la empresa Tepco (operadora de Fukushima), la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de 2020.
Después de las explosiones de hidrógeno en tres reactores de Fukushima, los núcleos se fundieron y precipitaron una crisis que se mantiene a la fecha. Desde el principio el gobierno nipón prohibió el uso de los términos fusión del reactor en sus comunicados al público y demostró estar más interesado en proteger los intereses de los gigantes corporativos Hitachi y Toshiba que la salud de más de 160 mil refugiados nucleares. Hoy sabemos que el material de los tres núcleos fundidos en Fukushima ha permanecido en contacto con agua del subsuelo durante los últimos ocho años y gran cantidad de agua altamente contaminada ha ido a parar al océano Pacífico.
En uno de los actos más perversos de que se tenga memoria, el gobierno japonés, en connivencia con la AIEA, simplemente incrementó el nivel de radiación permitido para el público más de 20 veces de los niveles existentes antes de la catástrofe. Al amparo de esta nueva norma técnica, el gobierno pudo afirmar que la zona estaba bajo control. Así pudo también evitar el costo de descontaminar una gran superficie de tierra y bosques, así como de zonas residenciales y comerciales. Después de algunos trabajos superficiales de descontaminación, muchos residentes que inicialmente tuvieron que ser evacuados hoy están siendo autorizados a dejar sus albergues y regresar a su residencia original, que supuestamente ha sido descontaminada. Pero la contaminación nuclear fue tan intensa y cubrió una zona tan grande que los vientos han vuelto a llevar polvo y nieve radioactivos a esos poblados. Es un grave caso de contaminación dinámica.
En 2013 el primer ministro Shinzo Abe declaró frente al Comité Olímpico Internacional que Fukushima estaba bajo control y no había ningún riesgo. Tokio obtuvo la sede de los Juegos Olímpicos en 2020, y varios juegos de beisbol y futbol se llevarán a cabo en terrenos de la ciudad de Fukushima. La misma ruta de la antorcha olímpica pasará por territorio contaminado. Observadores independientes (www.Fairewinds.org) han encontrado muestras de material altamente radioactivo en localidades en las que atletas y espectadores estarán expuestos a niveles de radioactividad comparables a los soportados por trabajadores de una planta atómica. El análisis de Koide Hiroaki, ingeniero nuclear de la Universidad de Kioto (www.apjjf.org), es devastador. El desastre de Fukushima no ha sido controlado a la fecha y exponer a residentes y visitantes a los niveles de radioactividad que todavía prevalecen en la zona es un acto criminal. Los Juegos Olímpicos de Tokio se llevarán a cabo en un terreno de emergencia nuclear.
Epílogo. Después del terremoto de 2011, Japón pudo embarcarse en una ambiciosa transición hacia las energías renovables. En lugar de eso prefirió colmar la brecha que dejó el cierre de plantas nucleares después de Fukushima con millonarias importaciones de carbón. Hoy, Japón es la única economía desarrollada que continúa construyendo plantas de carbón (17 en total). En el plano internacional, sigue financiando proyectos que utilizan carbón con unos 15 mil millones de dólares. No alcanzará su meta de reducir las emisiones de gases invernadero en 80 por ciento para el año 2050. De todos modos, era demasiado poco y demasiado tarde.
Twitter: @anadaloficial

domingo, 30 de junio de 2019

Conservar el crecimiento mundial, reto para el G20



▲ El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro; el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, y el mandatario ruso, Vladimir Putin, en la cumbre del G20.


Osaka. Las tensiones políticas y económicas en el mundo se intensifican, advirtieron los líderes del Grupo de los 20 (G20) al concluir ayer su 14 reunión anual, realizada en esta ciudad japonesa, pero no criticaron el proteccionismo y sólo pidieron un ambiente de comercio justo y libre, después de conversaciones entre algunos líderes, que algunos de ellos describieron como difíciles.

En un comunicado final, que marca el cierre de esta cumbre de dos días, los líderes determinaron que el crecimiento económico mundial seguía débil y que existe el riesgo de que se ralentice, en la medida en que aumenta la tensión comercial y geopolítica propiciada por algunos países.

Acordaron tomar medidas contra la desigualdad y aplicar políticas inteligentes contra las amenazas al comercio global provocadas por diferencias de intercambio y geopolíticas. Nos esforzamos por lograr un ambiente de inversión y comercio libre, justo, no discriminatorio, transparente, predecible y estable, y mantener nuestros mercados abiertos, acordaron.

En la clausura, el primer ministro de Japón y anfitrión, Shinzo Abe, afirmó: “Las naciones del G20, los países que lideran la economía mundial, tienen la responsabilidad de enfrentar directamente los problemas globales y proponer soluciones a través de un diálogo con franqueza.

Ahora, con esta Declaración de Osaka debemos tratar de encontrar tenazmente, no las diferencias, sino el terreno común entre nosotros y esperamos continuar con nuestro esfuerzo para conservar el crecimiento económico global, dijo.

Sin embargo, en la búsqueda de un terreno común, la declaración de la cumbre encontró diferencias y no produjo nuevas iniciativas importantes, como en el tema del proteccionismo, según expertos.

La canciller alemana Angela Merkel elogió el hecho de que los líderes lograron mantenerse firmes sobre los problemas relacionados con el cambio climático, con 19 países –a excepción de Estados Unidos– que se comprometieron al acuerdo climático de París.

Algunos de los líderes que estuvieron presentes en Osaka señalaron que estaban dispuestos a comprometerse para reducir los gases de efecto invernadero al tener como objetivo unas emisiones nulas para 2050.

Los líderes se comprometieron a multiplicar esfuerzos para impedir el uso del Internet como método de financiamiento y facilitador del terrorismo y el extremismo. Agregaron que tomarán acciones que mitiguen la pobreza con inversiones en infraestructura, la promoción de la igualdad de género y el acceso a la salud, la educación y la capacitación.

Simpatía por el magnate

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, criticó los modelos contemporáneos occidentales: La idea liberal ha empezado a autodestruirse, la idea de progresismo es obsoleta. Millones de personas viven sus vidas, y aquellos que propagan ese tipo de ideas están separados de ellos.

En conferencia de prensa, criticó a Alemania por su política de acogida y acusó a las autoridades de dejar a los migrantes matar, saquear, violar en total impunidad, y al mismo tiempo dijo comprender la idea de su par estadunidense, Donald Trump, de construir un muro en la frontera con México.

Aseguró que las ideas a favor de las comunidades lésbico, gay, bisexual, transexual e intersexual son impuestas de manera agresiva a la gente que es hostil a las mismas con una aplastante mayoría.

Antes de salir de Japón para trasladarse a Corea del Sur, Trump habló sobre Putin: Es un buen tipo, creo que tuvimos una reunión excelente, pese a los roces geopolíticos que tienen. Agregó que está sumamente enfadado por el asesinato del periodista saudita Jamal Khashoggi, que investigaciones extraoficiales señalan al príncipe heredero Mohamed bin Salmán como responsable.

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, admitió haber repensado sus declaraciones sobre Venezuela en la reunión del grupo de los BRICS, hecha en el G20: Estaba en presencia del presidente de Rusia y vi que no era el momento de ser más agresivo en esa cuestión. No quise polemizar con Putin, con una potencia nuclear, reportó el portal de noticias G1.

Foto Afp

Afp, Reuters, Ap, Xinhua y Sputnik
Periódico La Jornada
Domingo 30 de junio de 2019, p. 19

Cooperar para el desarrollo, clave ante la migración: AMLO al G20



Ebrard presenta el Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica


▲ El canciller Marcelo Ebrard Casaubón y su contraparte de Japón, Taro Kono, durante el encuentro que sostuvieron este sábado en paralelo a la cumbre del G20, en Osaka.


Por conducto de una carta, el presidente Andrés Manuel López Obrador planteó a los miembros del G20 optar por la cooperación para el desarrollo para atender el fenómeno migratorio, lo cual es mucho más constructivo que cerrar fronteras o recurrir al uso de la fuerza.

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón, difiundió en redes sociales la carta que el titular del Ejecutivo federal envió la Cumbre de Líderes del G20, que se desarrolla en Osaka, Japón.

López Obrador, quien declinó asistir al cónclave, expuso que hoy, entre otros asuntos globales, sobresale el fenómeno migratorio.

Debemos actuar de manera solidaria. La Agenda 2030 acordada por los miembros de la Organización de las Naciones Unidas, llama a impulsar actividades productivas, crear empleos y bienestar en los pueblos más pobres y marginados de la Tierra. Esta sería la manera más eficaz y más humana de lograr que las personas puedan trabajar y ser felices en el sitio en que nacieron, donde están sus familiares, sus costumbres y su cultura. Por encima de las fronteras está la justicia y la fraternidad universal, se lee en el texto fechado el 24 junio pasado.

Este enfoque, agregó, es aplicable a todas las zonas de origen de la migración y en cualquier circunstancia. Luego de hacer a un lado la confrontación de los gobiernos de México y Estados Unidos, hemos acordado, entre otras cosas, responder al fenómeno migratorio mediante la promoción de desarrollo en Centroamérica y el sur-sureste de nuestro país, escribió López Obrador.

El Presidente expuso que, por tradición y mandato constitucional, la política exterior mexicana se rige por los principios de la autodeterminación de los pueblos; la no intervención; la solución pacífica de controversias; la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; así como por la igualdad jurídica de los estados. También por la cooperación internacional para el desarrollo; el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos y la lucha por la paz y la seguridad internacionales.

En la misiva justificó su ausencia con el argumento de retos urgentes en México que reclaman su atención y presencia en el país. Así, Ebrard Casaubón y el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa Macías, han participado en las plenarias en representación del Estado mexicano.

En el contexto del segundo día de actividades de la cumbre, Ebrard participó en una reunión con los presidentes de Argentina, Mauricio Macri; de Chile, Sebastián Piñera, y de España, Pedro Sánchez.

Sostuvo encuentros con sus pares de Canadá, Chrystia Freeland; India, Subrahmanyam Jaishankar, y Singapur, Vivian Balakrishnan, así como con el jefe de Gabinete de Argentina, Marcos Peña.

En estos encuentros el encargado de la política exterior mexicana presentó el Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica. Además, ambos funcionarios participaron en las sesiones plenarias, sobre economía global y acciones contra la corrupción, y sobre innovación y economía digital.

El sábado, hora local de Japón, será el último día de la cumbre en el que la delegación mexicana participará en sesiones centradas en inclusión social y desarrollo sostenible, y en cambio climático y medio ambiente.

Foto Ap

Ana Langner
Periódico La Jornada
Sábado 29 de junio de 2019, p. 4

martes, 11 de diciembre de 2018

¿Qué dejó la Cumbre del G20 celebrada por primera vez en Latinoamérica?


El estallido de la crisis financiera en los Estados Unidos convocó, hace 10 años atrás, la creación del G20. Un George Bush abatido pronto le dejaría el lugar a Barack Obama y su propuesta de convertir este foro multilateral en el principal instrumento de una “gobernanza mundial”.
En 2018 nada de eso pareciera seguir en pie. Detrás del show montado por Mauricio Macri, que usó esta Cumbre como su “plataforma de relanzamiento” para las elecciones argentinas del próximo año, pocas cosas relevantes quedan en el tintero oficial de un organismo que atraviesa una crisis tan profunda como la que viven los Pueblos en la actual fase global del sistema capitalista.
La declaración final del evento no hace mención de ninguna de las grandes tensiones geopolíticas y militares que el mundo, región a región, vive. En sus más de 4600 palabras no aparece la palabra “guerra”, mientras que en Siria intervienen de manera directa ocho de los veinte países sentados en la reunión de Buenos Aires, y la península de Crimea asiste a una escalada de tensiones a partir de la respuesta militar del presidente ucraniano Petro Poroshenko (pro UE) a las elecciones celebradas en los territorios autonomizados de Donetsk y Lugansk (pro Rusia).
Ese mismo documento, por primera vez, no incluyó una condena explícita al proteccionismo económico, dejando en claro como la estrategia neoconservadora del presidente norteamericano Donald Trump ha aniquilado las posibilidades de construir del G20 ese soñado “poder ejecutivo global”. Quizás por eso, en su vigésimo primer punto la declaración sostiene una solapada denuncia contra Trump y “su decisión de retirarse del Acuerdo de París” contra el cambio climático.
En términos internacionales, lo más relevante vino con el anuncio de emprender una “reforma necesaria de la OMC (Organización Mundial del Comercio)”. Esto no otorga ninguna esperanza para los Pueblos, pero pudo haber sido la llave para construir una “tregua de 90 días” en la guerra comercial entre los Estados Unidos y China.
En su acuerdo bilateral, Trump prometió suspender la suba de los aranceles a las importaciones de China (del 10 al 25%), mientras que el premier oriental, Xi Jimping, se comprometió volver a adquirir productos agrícolas, energéticos e industriales “made in USA”.
La crisis migratoria que el mundo vive, producto de la legitimada “acumulación por desposesión” del neoliberalismo y las guerras entre potencias en escenarios secundarios (Siria, Crimea, Palestina), no fueron temas tratados en el pleno de presidentes.
Europa, mientras tanto, profundiza su crisis tras la inminente concreción del Brexit, y el presidente francés Emmanuel Macrón fantasea con un “ejército europeo” mientras miles de manifestantes de “chalecos amarillos” hacen retroceder un tarifazo que agobia los ya golpeados bolsillos de los pueblos del cada vez más desteñido “primer mundo”.
¿Que deja el G20 para la región? La evidencia de que, si no se consolida un Bloque Regional de Poder, los países de Latinoamérica están destinados a ser el furgón de cola del capital financiero transnacional y las potencias imperiales.
Tras el triunfo de Macri en Argentina, el golpe parlamentario-judicial en Brasil, y la eventual parálisis de todos los organismos de integración regional, el G20 dejó de ser un ámbito en donde pujar por cuotas de autonomía y justicia social para nuestros países.
En términos más concretos, este G20 marcó, además, la defunción de un eventual acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Pareciera que los grandes jugadores del viejo continente no están dispuesto a asumir una integración económica con la estrategia pro-norteamericana del electo presidente brasilero Jair Bolsonaro. Un desdibujado Mauricio Macri, pretendido paladín de esta negociación, sólo se contentó con el anuncio de la creación de un “foro económico franco-argentino” que, por supuesto, no señalan una eventual eliminación de los aranceles a la agroindustria que Francia sostiene dentro de la Unión Europea.
Al mismo tiempo, este G20 fue el ámbito elegido para la rúbrica del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), la actualización del NAFTA firmado en 1994, que ahora incluye nuevas provisiones sobre comercio digital y propiedad intelectual, y que podría servir para condicionar las pretensiones soberanistas y de justicia social del recién elegido presidente Andrés Manuel López Obrador en México.
Por otro lado, esta primer Cumbre del G20 en la región ha servido como marco de justificación del montaje del más duro “Estado policiaco” que la Oligarquía Financiera Global impone sobre los Pueblos. Buenos Aires ha sido escenario de un operativo policial sin precedentes que instaló, durante los días que duró el evento, un estado de sitio no declarado formalmente por el ejecutivo argentino. En los últimos meses de 2018 en el país del Atlántico Sur se vive una escalada represiva que facturó la muerte de tres dirigentes territoriales de Córdoba y Buenos Aires.
Al Calor del G20, Patricia Bullrich, la ministra de seguridad argentina, anunció una reglamentación (956/2018) que intenta legalizar el “gatillo fácil” de las fuerzas de seguridad, señalando que “no tendría que haber tantas confusiones ni injusticias sobre policías que han sido juzgados por cumplimiento del deber”.
Este “Estado policiaco” señala al movimiento popular argentino que las grandes manifestaciones y la lucha callejera deben ser planteadas bajo una inteligencia estratégica común, identificando cómo actuar en cada acción de oposición política emprendida. Por suerte, pareciera que eso ha existido en la movilización articulada en torno a la Cumbre del G20, dónde más de 100 organizaciones marcharon por las calles de una sitiada ciudad de Buenos Aires.
La Argentina de Macri y el G20 puede ser un (horroroso) espejo en donde los bolivianos pueden verse en caso de que en las futuras elecciones el binomio de Evo Morales y Álvaro García Linera no continúe empujando desde el gobierno un proceso de cambio sin precedentes para Bolivia, que es ejemplo en la región y el mundo.
El mundo cambió. Esa es una afirmación que nadie se atrevería a negar. En los entretelones de la reunión del G20, la actual fase transnacional del capitalismo está mostrando todas sus tensiones, toda su Guerra Mundial “por partes”.
Los movimientos sociales que de sur a norte construyen poder popular en la región, junto a los gobiernos del cambio, se encuentran ante el desafío de rearticular una contraofensiva que incline a su favor este “empate de fuerzas”.
Los 640 millones de latinoamericanos y los 7000 millones de habitantes del planeta no merecen vivir en el mundo que la oligarquía financiera proyecta desde el G20 o desde las potencias imperiales. Aunque suene trillado, todos sabemos que “un mundo mejor es posible”.
Paula Giménez y Matías Caciabue son integrantes argentinos del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico, CLAE (www.estrategia.la)

sábado, 8 de diciembre de 2018

El G20 y Nuestra América Latina


Entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre (2018) se realizó en Buenos Aires, Argentina, la decimotercera reunión del G-20, el foro de los mayores países industrializados y emergentes del mundo, integrado por Alemania, Arabia Saudita, Australia, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Turquía, más una representación por la Unión Europea, otra por España, y solo con tres países de América Latina: Argentina, Brasil y México. También estuvieron presentes representaciones de la ONU, OMC, BM, FMI.

Al inaugurar la reunión, Mauricio Macri, presidente de Argentina, dijo: “tomamos la cumbre como un gesto de apoyo, sobre todo después de tantos años de aislamiento”; pero la verdad es que el turno anual llegaba a su país, tal como el año pasado tocó a Alemania y en 2019 tocará al Japón.

Con una situación económica crítica, un endeudamiento externo que retomó el camino de la dependencia al FMI y condiciones sociales y laborales agravadas por las políticas neoliberales, no es posible tener al gobierno de Macri como un ejemplo que merezca el reconocimiento mundial.

Para México la situación fue especial: Enrique Peña Nieto (2012-2018) concluyó su presidencia suscribiendo el nuevo tratado de libre comercio con EEUU y Canadá (T-MEC o USMCA) el día en que se inauguraba el cónclave del G-20 y bajo la complacencia de Donald Trump, quien obtuvo un acuerdo a la medida de sus intereses, frente al anterior TLCAN (1994) que el norteamericano cuestionó desde el inicio de su gestión presidencial.

Durante los últimos 30 años, las condiciones económicas sujetas al neoliberalismo de los sucesivos presidentes mexicanos y con el TLCAN de por medio, lo único que reforzaron es el poder de una elite empresarial y de las mafias. Porque el problema de la pobreza, el desempleo y el subempleo solo se han agravado en el tiempo, junto a la corrupción a todo nivel y a la extensión de una violencia hasta hoy imparable, precisamente por la debilitación institucional del país. Tampoco el México neoliberal puede ser un ejemplo mundial.

Brasil igualmente, de la mano del neoliberalismo de fines del siglo XX, se volvió una potencia económica sobre la base de extender las peores condiciones de vida y de trabajo entre su población. Solo los gobiernos de Luis Inácio Lula da Silva (2003-2011) y Dilma Rousseff (2011-2016) lograron revertir esas herencias, con avances sociales, un nuevo poder institucional y la atención inédita a los sectores populares. Esas conquistas, imperdonables ante los ojos de los poderes económicos y políticos tradicionales del país, condujeron al golpe de Estado blando que colocó en la presidencia a Michel Temer (2016-2018), con quien aquellos poderosos recuperaron el manejo del Estado, implementaron el lawfare, persiguieron al PT y lograron la encarcelación de Lula, tras un cuestionado proceso judicial. Tampoco el Brasil neoliberal ha podido convertirse en un ejemplo mundial.

De manera que en el G-20 no estuvieron presentes los problemas cruciales de los tres países latinoamericanos miembros y los más “grandes” de la región. En cambio, predominaron los temas de interés de las potencias mundiales y particularmente los que involucran a EEUU, China y Rusia.

La guerra comercial de EEUU con China ha quedado, por el momento, en suspenso. Trump ofreció postergar por 90 días la anunciada subida de aranceles a productos chinos, mientras Xi Jinping se comprometió a ampliar la compra de bienes a los norteamericanos. A pesar de eso, lo que queda en pie es la política neomonroísta (“América para los americanos”) del gobierno Trump para contrarrestar la presencia china y rusa en América Latina.

Trump canceló la reunión con Vladimir Putin, argumentando la detención de tres navíos ucranianos por parte de Rusia. La verdad de fondo es que procuró tomar distancia con el presidente ruso, mientras en los EEUU reflota el tema de la supuesta intervención de ese país en la campaña que favoreció electoralmente a Trump.

Por sobre estos acontecimientos, para la Casa Blanca está muy claro que la reunión en Buenos Aires ha sido un “éxito” y que el documento final acordado merece considerarse como “un gran día para los Estados Unidos”, porque refleja muchos de los objetivos de Donald Trump.

Ese documento, titulado “Construyendo consenso para un desarrollo justo y sostenible"
https://bit.ly/2U3ey3j ), contiene 31 puntos de acuerdos, entre los que se habla del combate a la corrupción, la seguridad financiera mundial, la atención al trabajo, sobre refugiados y causas humanitarias.

Pero el comercio libre, como paradigma económico contemporáneo, constituye el eje de las preocupaciones. Sin embargo, hay cambios: Trump ha logrado que no se cuestione el proteccionismo de su país, lo que implica afectar, por primera vez, el hasta hoy imbatible principio del “libre comercio”. Además, se abogó por un replanteamiento de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

América Latina podría aprovechar mejor esa reforma, al mismo tiempo que potenciar su propio proteccionismo para defenderse de la competencia externa, que sobre todo afecta al desarrollo industrial; pero es algo difícil y hasta imposible de obtener con gobiernos mayoritarios de derecha y elites empresariales neoliberales, que todavía creen en el aperturismo comercial indiscriminado y en los tratados de libre comercio (TLC). Difícil, además, frente a las presiones transnacionales que admiten la protección para sus intereses, pero no la de los latinoamericanos, a quienes exigen apertura. Es una relación similar a la de los viejos tiempos coloniales, cuando los imperios imponían a las naciones subordinadas los intereses metropolitanos.

Otro punto acordado se refiere al aprovechamiento y desarrollo de todo tipo de energías “limpias”; pero ello no frenará la afectación a los países del “tercer mundo” y, sin duda, a América Latina, región poseedora de distintos recursos energéticos sobre los cuales históricamente se han lanzado las grandes corporaciones capitalistas. Como lo quería Emmanuel Macron, presidente de Francia, el documento insiste en la protección del medio ambiente; pero incluye un párrafo que recoge la posición contraria de los EEUU en este tema, que incluso se retiraron del acuerdo de París sobre el cambio climático en junio de 2017.

Jair Bolsonaro, quien se posesionará como presidente del Brasil el 1 de enero de 2019, seguramente habría encajado muy bien en el G-20, porque su pensamiento y ubicación tanto política como económica, ha cuestionado el multilateralismo, se alía con los EEUU y se halla en la mira de constituir a su país en el subimperialismo de América Latina.

En cambio, un discurso como el de Andrés Manuel López Obrador al tomar posesión de la presidencia de México el 1 de diciembre, habría caído como balde de agua fría, porque su cuestionamiento de fondo fue al neoliberalismo, que tanto daño ha hecho a su país. El flamante presidente añadió que su misión será acabar con la corrupción y que separaría el poder económico del poder político. Afirmó que atendería a la población y no a la elite enriquecida con los gobiernos del pasado. También anunció que aboliría la inmunidad presidencial y que era mejor dejar atrás lo ocurrido con anteriores gobernantes, para no caer en la venganza ni el revanchismo. Pero son dos asuntos peligrosos ante la voracidad de la clase política tradicional que bien podría encontrar cualquier pretexto para enjuiciar al presidente; además de que triunfaría la impunidad frente a quienes han sido los responsables del desastre social de México bajo el neoliberalismo.

Un presidente como el ecuatoriano Lenín Moreno ¿habría resultado incómodo entre los “grandes” del G-20? Su política económica, local y provinciana tras 18 meses de administración, se ha reducido a quitar capacidades al Estado, perdonar multas e intereses debidos, suprimir impuestos a la elite empresarial bajo la figura de incentivos tributarios, orientar al gobierno por los intereses de las cámaras de la producción y creer todavía en el mercado libre internacional, así como en las “bondades” del capital imperialista, las privatizaciones y la flexibilidad laboral, contradiciendo así toda la historia económica del neoliberalismo latinoamericano, que López Obrador, en cambio, sí supo cuestionar. La “descorreización” y la desinstitucionalización han prosperado, así como la persecución política, el lawfare y la violación a los principios de la Constitución de la República del Ecuador de 2008.

Con todo lo expuesto es posible concluir que el G-20 se mantuvo como foro de los intereses transnacionales y del capitalismo central, sin topar los temas sensibles de América Latina, que tienen que ver, entre tantos asuntos, con el fortalecimiento de los Estados y con ello de la institucionalidad, la redistribución de la riqueza, la superación de la pobreza, el desempleo y el subempleo, la seguridad, la movilización migratoria, el incremento de tributos a los ricos, el fomento a las producciones nacionales, la integración regional autónoma, la contraposición al poder mundial de las corporaciones, el saqueo de recursos o el fin del bloqueo a Cuba, en la perspectiva de la lucha regional por una sociedad justa, por la soberanía y la dignidad de cada país.

Quito, 2/diciembre/2018 
Publicado - PL: 3/diciembre/2018 
Artículo original en Firmas Selectas de Prensa Latina

https://www.alainet.org/es/articulo/196939  

jueves, 6 de diciembre de 2018

"La cumbre del G20 fue la excusa perfecta para avanzar con una agenda represiva"

Entrevista a Gustavo Lahoud, Licenciado en Relaciones Internacionales y Magíster en Defensa Nacional


M.H.: Vivimos una ciudad sitiada, un gasto millonario, se habla de 3.000 millones de pesos, un mega operativo por agua, cielo y tierra con 20.000 efectivos de las 4 fuerzas federales, tecnología para espiar. Hace más de un año que el gobierno de Macri empezó a invertir fuertes sumas en armamento pesado, la cumbre del G20 fue la excusa perfecta para avanzar con una agenda represiva.

Bajo este propósito los Ministros de Seguridad y Defensa han realizado viajes a la meca del terrorismo de estado, es decir a los EE UU, allí Patricia Bullrich y Oscar Aguad se reunieron con los jefes de las temibles agencias represivas especialistas en invadir países, espiar líderes de otras potencias, controlar poblaciones extranjeras, tener campos de concentración y tortura como Guantánamo y más de 800 bases militares reconocidas en el mundo mientras otras son secretas.

Vos sos especialista en temas de Defensa, ¿qué opinión te merece este despliegue? Por ejemplo, adquirieron dos aeronaves Beach Craft TC6 Texan2 que salieron 160 millones de dólares, 5 aviones de combate a Francia cercanos a 12.5 millones de euros, 4 lanchas artilladas a Israel por 44 millones de dólares, 5 tanquetas 4x4 blindadas fabricadas en Bélgica, vehículos anfibios que tienen cada uno una torreta de gases. ¿Qué es todo esto?

G.L.: Yo te diría que por un lado tenés la escenografía del G20, que cuando se hace cada año, en los países que se viene realizando siempre hay un operativo que implica que el anfitrión tiene que hacerse cargo primero de todo un escenario de seguridad interna en el propio país soberano y un escenario territorial que rodea a la realización de esa Cumbre, y todo lo que se llama seguridad externa, que son dos planos diferentes.
Todo lo que estás nombrando tiene que ver con adquisiciones que este gobierno empezó a pautar desde el año pasado con el objetivo, decían ellos, desde el punto de vista de la Defensa nacional, de empezar a recuperar capacidad de logística armamentística que se había perdido por obsolescencia, por sistemas que han sido desprogramados en los últimos años.
Pero el tema es que esto se da en un contexto en el que han reorientado la idea de la Defensa nacional con una nueva directiva, que pone el foco en supuestas amenazas que como tales no existen.
Por eso lo que hemos visto escenificado en los días previos al G20, son una serie de supuestos desafíos, riesgos o amenazas en torno a la Cumbre en Argentina en donde aparece nuevamente la fantasía sobre el Hezbollah, el movimiento de liberación libanés, hay dos detenidos por eso. Esto sucedió en un contexto de enorme impunidad, en el que actúa la ministra de Seguridad. Porque no solo no hay ningún elemento en particular sino que además esto es parte del montaje que ellos vienen haciendo a partir de todos los cambios de los que estuvimos hablando.
A mí me preocupa muchísimo lo que puedan tratar de escenificar en la semana, porque hay una semana de actividades con carpas en torno al Congreso, en la Facultad de Sociales, ha aparecido Adolfo Pérez Esquivel a quien acusaron de intermediario dando una falsa información por parte del Ministerio de Seguridad de Bullrich, generando un clima de desinformación. Cuando lo que se había hecho simplemente es enviar un pedido administrativo para poder gestionar el uso del espacio público en donde se van a hacer actividades el 28 y 29.
Ahora, lo que me preocupa, es que la Argentina en sí misma no está en condiciones de proveer la llamada “seguridad externa” esto es, el cuidado de las zonas exteriores a nuestro mar territorial, a nuestro espacio aéreo extendido, esto implica que durante el G20 vamos a estar bajo el “co-control” de nuestros espacios marítimos y aéreos con otras potencias internacionales, encabezadas por EE UU.

M.H.: Yo estuve la semana pasada la oportunidad de dialogar con Mónica Riet, que me señalaba los 8 aviones que van a estar monitoreando el espacio aéreo desde Uruguay, más una fuerza de 400 efectivos norteamericanos.

G.L.: La gravedad de esto es que habría dispositivos marítimos en nuestro mar territorial, fuera de las 12 millas, y en el caso de Uruguay es muy sugestivo porque ese país aparece como centro o apoyo logístico para estas operaciones extendidas, en un contexto en el que además el gobierno no solo aumenta el carácter represivo interno, y crea fantasmas y amenazas a donde no existen, sino que además hace otra cosa, que a mí me parece dramática, crea una zona de excepción dentro de la misma CABA, generando un escenario donde se le dice a la gente, como hizo Bullrich, “lo mejor que pueden hacer es irse por dos días”. Lo cual marca la gravedad de un gobierno que básicamente cree que puede llegar a obtener beneficios, léase la posibilidad de acercar a EE UU y China que están en una guerra comercial en ascenso, actuando de este modo como si fuera una Celestina entre las dos grandes superpotencias.
Dicho sea de paso, dos grandes potencias que se van enfrentando cada vez más en el mundo y que con la cuña de la Federación Rusa, intervienen en determinados espacios estratégicos, como es América Latina a donde EE UU está intentando desplazar a China.
Estas son todas cuestiones que no van a aparecer en la superficie de lo que los medios decidan informar sobre el G20. Se naturaliza este estado de excepción que es casi de ocupación y además habla de una agenda concreta que va a tener el G20 que es el futuro del trabajo, seguridad alimentaria, conectividad global; pero que en realidad encubren este gran conflicto geopolítico que es una gran ruptura que está ocurriendo en el mundo, que tiene a grandes protagonistas, entre ellos Rusia, China y EE UU, y que está enfrentando una multiplicidad de intereses, con otros actores menores que vienen a pujar sus posiciones y la Argentina llega a esto en un contexto en el que muestra claramente que ha visto debilitada sus capacidades de control y proyección de sus propios territorios marítimos y aéreos.
Esto es lo más grave, y lo que está en el fondo del G20 y lo que demuestra además que estamos en una situación de concreta postración y con un gobierno que claramente actúa como un gobierno de ocupación sobre su propia población. 

Necesitamos saber cuál era la misión del ARA San Juan

M.H.: Ha sido hallado el ARA San Juan. Sé que es un poco apresurado pedirte una opinión, pero aunque sea una primera evaluación de este tema de tu parte.

G.L.: A mí uno de los primeros aspectos que me sigue llamando poderosamente la atención es la enorme impericia -por ser bueno en la calificación inicial- que ha demostrado este gobierno en el manejo de esta situación. Impericia que además también se compone de otros elementos, que están vinculados a una falta de información adecuada, falta de transparencia, hay un montón de preguntas que esta Comisión bicameral que va a terminar su primer parte de trabajo en diciembre y que esperemos se renueve, va a tener que poder contestar. Yo te diría que necesitamos tener clara cuál era la misión del ARA San Juan.

M.H.: Ese es el gran interrogante porque las versiones son distintas.

G.L.: Exacto. Deben indicar cuál era desde Mar del Plata la dirección que este barco tenía que hacer, porque un submarino tiene capacidades especiales para por un lado evitar la detección y, por otro lado, a partir de eso poder realizar maniobras de protección concretas y eficaces diferentes a los buques de superficie.

M.H.: Además lo que no se dice es que era uno de nuestros armamentos más sofisticados. Era uno de los pocos armamentos importantes que tenía nuestro país.

G.L.: Así es. Es más, ese buque como el ARA Santa Cruz, que es el otro de características similares, que había sido botado en Alemania por la empresa Thyssen y que Argentina los adquiere en los ´80, se había realizado una renovación de media vida.
Y el otro elemento que te quería comentar es que el primer período ocurrido entre el Sr. Martínez que fue el primer Ministro de Defensa y este sujeto, Aguad, debe ser claramente investigado respecto a las tareas de control y verificación de las tareas de media vida y posteriores a la media vida que se había llevado adelante durante la administración de Garré.

M.H.: De ese tema se dejó de hablar. Luego de haberlo instalado el año pasado.

G.L.: Porque eso te lleva a la otra cuestión, que es lo que ha pasado con el ex Jefe de la Armada, Srur, que ha descargado las responsabilidades en un sumario interno vergonzoso, sobre el Comandante de Adiestramiento y Alistamiento y sobre el Jefe de la escuadra de submarinos.
Todo este escenario hoy tiene que ser desmadejado por la Comisión bicameral y hay que presionar mucho, no solo desde familiares, sino muy desde afuera, para que realmente podamos acercarnos a lo que realmente ocurrió, a cuál era la misión, cuál era el estado de mantenimiento, si había o no amenaza efectiva de que pudiera ser torpedeado.
Lo cierto es que las 67.000 imágenes que hoy tenemos que ver, todavía deberán ser evaluadas y el Ocean Infinity las ha dado en condiciones que también deberían ser estudiadas.
Qué tipo de barco es ése. Esto lo dejo para retomar porque este es un barco dedicado entre otras cosas a realizar relevamientos para la prospección de hidrocarburos en territorios de fondos marinos. Este es un elemento que habría que poner sobre la mesa para entender cuál era el contrato sobre el cual se llevó a que esta gente pudiera hacer estas tareas tan sensibles. Allí hay cuestiones soberanas que se juegan también.   

domingo, 2 de diciembre de 2018

G-20: el pueblo y su agenda alternativa


Editorial Virginia Bolten

Los días 28, 29 y 30 de noviembre fueron intensos en Buenos Aires, donde se reúne el Grupo de los 20. Organizado por un abanico de casi sesenta organizaciones sociales y políticas argentinas y de otros países, la Confluencia Fuera G-20/FMI organizó una Cumbre de los Pueblos y desarrolló foros temáticos con el objetivo de plantear una alternativa a la agenda oficial del G-20.

El Foro de Bienes Comunes y Soberanía, más allá de caracterizar el momento por lo cual pasa la región frente la profunda crisis y las consecuencias de las políticas de destrucción del medio ambiente, también plantea alternativas sistémicas al modelo dominante.

Foro Bienes Comunes y Soberanía
Fuera G-20/FMI
Buenos Aires, 28 de noviembre de 2018

Existe una ofensiva colonial, imperial, con una fuerte presencia de EE.UU en toda nuestra región, con el objetivo de militarizar, apropiar y controlar bienes comunes y territorios: vemos la presencia de bases militares, estrategias de conflictos explícitos y no explícitos.

Se rompe la línea que divide defensa y seguridad. Vivimos un regreso a la doctrina de la seguridad nacional. Para las fuerzas armadas en toda América Latina, el enemigo vuelve a ser el propio pueblo.

Nos llaman terroristas, disidentes. Nos criminalizan por dialogar y reflexionar críticamente. Nos tildan de peligrosos.

Es un contexto donde el extractivismo es política pública, autorizan actividades a empresas transnacionales para actuar en los territorios, mercantilizan todo.

Estamos enfrentando un conflicto a nivel mundial. Es la era del antropoceno, del capitaloceno. Es la era del cambio climático y del calentamiento global. Es también la era del capitalismo intensivo, de la privatización total. Este modelo busca avanzar sobre bosques, campos, territorios indígenas. Es la acumulación por desposesión, es la colonialidad, el patriarcado, el racismo, la xenofobia.

El contexto está atravesado por la narrativa del desarrollo, por los discursos que se aferran a un extractivismo que se supone nos va a beneficiar. También es parte del contexto la colonialidad, la aceptación del poder del dominador y la clausura de nuevos caminos.

25 años de tratados de libre comercio, tratados bilaterales de comercio, de inversión y otros, que no traen prosperidad sino que degradan a la naturaleza y violentan nuestros derechos. Los Tribunales Arbitrales Internacionales protegen a las empresas, no a nosotres. Sin embargo resistimos y la Alianza de América Latina sin TLC, que nace en el mismo momento en que estamos dando la pelea contra el Grupo de los 20 en la Argentina, es un esfuerzo para reunir las experiencias de diversos países y para seguir con esta lucha desde abajo. Debemos detener la mentira de los tratados de libre comercio.

Apoyamos la lucha por el Tratado Vinculante de las Naciones Unidas sobre Transnacionales y Derechos Humanos, impulsado por la Campaña Global para reivindicar la Soberanía de los Pueblos, Desmantelar el Poder Corporativo y Poner Fin a la Impunidad.

Somos nosotres la esperanza, nos vamos a encargar de construir otro mundo posible.

Lo vivimos por ejemplo en la lucha contra Monsanto en Córdoba, donde las resistencias se alimentan de la ciencia, la técnica y el saber popular. Esta experiencia permite entender que las acciones colectivas y de organizaciones también son parte de este contexto.

No se respetan los territorios de los mapuches, como en Los Toldos, nos fumigan y enferman. Las empresas de agroquimicos y los gobiernos intentan convencernos que no hay más otra forma de producir y consumir.

La agricultura intensiva necesita fertilizantes, aunque no resuelva para nada el reto del hambre en el mundo cómo lo quieren hacer creer los líderes del G-20. En la región de Marruecos, y del Sahara Occidental, hay una gran fuente de fosfato que se usa como fertilizante para la soja y el maíz transgénico. Argentina importa la mayoría de su fosfato de EE.UU que estuvo extraído en Marueccos. En el Sahara Occidental, hay un gran yacimiento de fosfato, y entonces un conflicto geopolítico que involucra a varios actores. Ahí no se aplica el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Hay muchos saharauís que tuvieron que exiliarse pero la lucha sigue en los territorios.

Se necesita un trabajo de concientización contra todo tipo de colonización, sea china, europea o estadunidense. Ellos acaparan las tierras y promueven los transgénicos.

En Punta Querandí, los mega emprendimientos inmobiliarios crean barrios privados sin tomar en cuenta el rechazo de la población. Elevan terrenos para la gente más rica, lo que genera inundaciones y contaminación.

En Puerto Madryn y En Andalgalá, hace más de 20 años que los gobiernos de Chubut y Catamarca apoyan la megaminería, violando los derechos humanos. Las empresas llevan a cabo un ecocidio, gastando electricidad y cientos de millones de agua por año cuando la población carece de agua dulce. También muchas universidades están financiadas por estas empresas.

En la Amazonia del Ecuador el pueblo ha resistido a una de las empresas más contaminantes del mundo, Chevron/Texaco. Estas empresas tienen sus inversiones garantizadas con el apoyo gubernamental.

Las empresas siempre buscan a sus intereses sin pensar en el bienestar de la población. En los centros urbanos, como Buenos Aires, la contaminación, la desigualdad, la mortalidad infantil, el aumento de enfermedades, la falta de agua potable asi como su privatización y la reducción de la esperanza de vida son una evidencia de que los privilegios de las corporaciones están por arriba de la necesidad de los pueblos, es una decisión política.

Por otro lado, el pueblo en lucha ha logrado prohibir actividades mineras a cielo abierto y el uso de químicos tóxicos, como en Córdoba. La asamblea El Algarrobo de Andalgalá, desde hace ocho años viene marchando contra los proyectos mineros. En Puerto Madryn, se crearon asambleas y grandes movilizaciones. La comunidad de Punta Querandí ha organizado actividades que difunden la visión del ser humano como hermano de la naturaleza.

Los movimientos villeros en Buenos Aires tienen 70 años de historia. Teniendo en cuenta que el Estado no se hace cargo del problema del hambre y de la educación, estos movimientos crearon comedores y escuelas populares.

Tejiendo alianzas, se intenta de llevar acciones multidimensionales y multidisciplinarias. En Ecuador, la lucha contra Chevron es un ejemplo de resistencia transfronteriza y transgeneracional.

Sabemos que son muchos nuestros desafíos. Sin embargo, la invisibilidad de nuestras luchas en los medios hegemónicos, la criminalización y represión de militantes y comunidades también hace que avancemos en nuestras estrategias de resistencia y en nuestra construcción de salidas colectivas y alternativas a este sistema que nos oprime.

La crisis es sistémica y por ello nuestras propuestas también son sistémicas. Estamos construyendo una respuesta con esta Cumbre de los Pueblos.

Esta reunión del G-20 es marcada por una guerra económica entre China y Estados Unidos que tendrá consecuencias hacia nuestros bienes comunes. En este clima ideológico de la posverdad, sabemos que primero las luchas se dan en las calles y el electoral viene después; porque crece la política xenófoba, antidemocrática, racista, misógina, aporofobica y de austeridad con Trump, Bolsonaro y Netanyahu.

Frente al negacionismo climático y del efecto de la industria fósil en un contexto de crisis civilizatoria y del límite planetario y en donde los Estados Unidos quieren avanzar para saquear nuestros bienes comunes y reforzar el calentamiento global, nos encontramos en la emergencia de cambiar la matriz energética hacia energías renovables y hacia otro tipo de democracia.

Para frenar la crisis, tenemos que luchar contra el sistema capitalista, racista, colonialista y heteropatriarcal que atenta contra la vida. La justicia social, de género, económica y ambiental van de la mano. El cuerpo de las mujeres y cuerpos feminizados son comprendidos como recurso que puede ser apropiado. Buscamos la autonomía, rompiendo la lógica del rol social de reproductoras y cuidadoras. Sabemos que somos las más afectadas por las crisis, sobre todo les disidentes, negras y pobres.Las mujeres indígenas siguen proponiendo vida y recuperar el buen vivir, la unidad entre los pueblos y la reciprocidad de la naturaleza como un derecho para todes. Queremos un estado plurinacional.

La energía es la base del modelo de desarrollo y acumulación. Los megaproyectos, como la autorización del fracking en el yacimiento de Vaca Muerta, son una amenaza. Por ello, es estratégico hablar de soberanía, sobre todo frente a la concentración del consumo de energía. Queremos construir un proceso colectivo hacía la soberanía energética, donde el lugar de producción sea el lugar de consumo y en donde localmente se pueda decidir qué, cómo y para quienes producir energía. Sin embargo, sabemos que una alternativa sistémica sólo es posible quitando el poder a las grandes empresas que impiden la democracia real. En horizonte ecosocialista, sin fetichizar las luchas y buscando unidad y diversidad, queremos energías limpias sin pérdida de soberanía, planteamos la energía no como mercancía y sí como derecho.

El sistema agroindustrial está en crisis, generando hambre, enfermedades, producción que no alimenta a todes, aunque controlen el 65% de las tierras agropecuarias. Plantean falsas soluciones como la agrotecnología de precisión, agrotóxicos, nanotecnología y transgénicos. Mientras tanto, asistimos a una creciente concentración de tierras y financierización de los alimentos. Contra eso queremos soberanía alimentaria de la mano de la agroecología. Nuestrassemillas son bienes comunes y deben estar en las manos de los pueblos. No son mercancía. En el eje de infraestructura de la agenda del G-20 sigue planteando el crecimiento infinito y la realidad es que el 1% de la población mundial concentra más riqueza que el 99% restante. Queremos agricultura familiar campesina e indígena, otro modelo que no sea hipermercadista, con producción y consumo local. Sabemos que es posible porque ya lo estamos construyendo en los territorios.

El progresismo extractivista no nos representa, es necesario pensar una confluencia entre las izquierdas y los movimientos sociales.

América Latina tiene su rol proveedor de materia prima en la División Internacional del Trabajo y este es un hilo colonial.No existe modernidad sin colonialismo. Las feministas y el movimiento de mujeres y disidencias hemos articulado nuestras posiciones de manera transversal y este es un modelo a seguir. La ecología política en América Latina permite independizarse.

Estamos comprometidas/as en la lucha por la emancipación. Está nítido que estamos frente a una brutal ofensiva neoliberal en todo el mundo. Hay una etapa de crisis que se caracteriza por disputas en el interior de las clases dominantes, con la necesidad de avanzar sobre los derechos y que impulsa la mercantilización de la vida en todos los niveles. Todos les presidentes en los últimos años han promovido contrarreformas laborales y medidas de austeridad. Al mismo tiempo, hay resistencias.

Por ello, seguiremos internacionalizando las luchas y fortaleciendo las batallas de las mujeres contra la violencia de género. Seguiremos en la lucha contra FMI y austeridad, contra el patriarcado, contra el calentamiento global, contra el despojo y contra el fascismo neoliberal, entendiendo que descolonizar los saberes antecede las luchas y el acto colectivo.

Fuente: http://virginiabolten.com.ar/editorial/g-20-el-pueblo-y-su-agenda-alternativa/

viernes, 30 de noviembre de 2018

Cumbre del G-20, entre el rechazo popular y sin grandes expectativas

Autorizan disparar si hay situación de peligro

Trump, Xi, Macron... ya están casi todos en Buenos Aires


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▲ Manifestantes anticumbre del G-20 llevaron afuera del Congreso argentino un muñeco inflable con la figura del presidente estadunidense como bebé.

Buenos Aires. La noche de este jueves arribó a esta capital el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para participar en la Cumbre del Grupo de los 20 (G-20) , rodeado de medidas de seguridad similares a un ejercicio de guerra, después de la llegada del presidente de China, Xi Jin Ping, en la tarde, lo que marcó las horas previas a una cumbre en la no se espera que se resuelvan los problemas más complejos y se superen una serie de diferencias cada día más profundas entre algunas de las naciones participantes.
También preocupó que se haya suspendido el encuentro de Trump con su par ruso, Vladimir Putin, por el tema del nuevo conflicto entre Ucrania y Rusia. La delegación de Kiev aprovechó para denunciar las agresiones de Moscú.
Los analistas más importantes no esperan grandes resoluciones, pero sí advierten sobre varias asperezas en el clima reinante, especialmente después de que Trump planteó su posición negativa al tema del medio ambiente.
En tanto, continúa el rechazo popular a la cumbre, que aparece como una burla del gobierno ante la situación económica y social, especialmente después de que este día el presidente Mauricio Macri, en un encuentro con su par francés, Emmanuel Macron, recordó la necesidad de una nueva reforma laboral, que todo el sindicalismo y la oposición rechazan.
Si algo faltaba para aumentar las tensiones, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, autorizó a las fuerzas de seguridad usar armas de fuego en el transcurso de la cumbre (entre este viernes y el sábado) ante situaciones de peligro inminente de ataque con armas letales contra los líderes mundiales, pero también, como se denuncia, contra manifestantes si se desborda cualquiera de las marchas que se realizarán.
Así, dos ciudades conviven aquí como si se hubiera abierto una enorme grieta entre la zona elegante, donde se celebrará la Cumbre del G-20, por donde pasan grandes limusinas y largas caravanas de automóviles con los dispositivos de seguridad de cada una de las delegaciones; ya han llegado la mayoría de los presidentes y jefes de Estado, custodiados por más de 25 mil uniformados.
Del otro lado se ve pasar, por donde pueden hacerlo, lejos de la polémica frontera, coloridos grupos con banderas y pancartas que van desde el clásico “go home G-20”, hasta los reclamos más duros contra los visitantes y su anfitrión, Mauricio Macri.
Cuando llegó el presidente de Francia, y a pesar de esta enorme organización, se le vio desconcertado, al igual que su esposa, al salir del avión y observar que nadie lo esperaba. La vicepresidenta Gabriela Michetti fue designada para recibirlo, pero llegó cuando Macron salía del Aeropuerto de Ezeiza y debió correr tras él, escena que el humor popular bautizó como mujer al borde de un ataque de nervios recordando la película de cineasta español Pedro Almodóvar.
Todo el tiempo el humor se conjuga con la indignación de los que rechazan la presencia de los líderes mundiales. También por las redes circulan toda clase de mensajes jocosos, como el hecho de que este jueves la división de explosivos de la policía activó al menos seis veces el protocolo para desactivar bombas, que en realidad no lo fueron. Los objetos más inverosímiles fueron confundidos con una bomba, lo que remitió a los sucesos de días pasados, donde alguien llevaba en un bolso un pollo para cocinar. Este bolso fue hecho estallar por la policía por sospechar que era un artefacto explosivo.
El pollo que murió dos veces, fue el mensaje en las redes. Dicen algunos de los manifestantes que el humor es para bajar tensiones en una ciudad militarizada.
En la mañana, durante una reunión de Nicolás Dujovne, ministro de Hacienda, con posibles inversionistas, que transcurría en el hasta ahora llamado Centro Cultural Kirchner, se fue la luz por 40 minutos, lo que provocó la llegada de bomberos y policías.
En la ciudad sin cumbre, Proyecto 7, que trabaja por gente en situación de calle, y la defensoría del pueblo, advirtieron que trabajan para proteger a las casi 8 mil familias que viven en las calles y que fueron desalojadas violentamente por la policía en horas recientes.
Organizar el encuentro costó más de 100 mdd
Marcelo Rielo, del portal Política Argentina, recordó que el gobierno utilizó 112 millones de dólares para organizar la cumbre, mientras en Argentina el presidente pide a trabajadores y empresarios poner el hombro. Los recursos destinados al encuentro superan lo que se eroga en una elección presidencial e incluso a lo que ingresará al país en todo un año por la flamante reapertura de las exportaciones de carne a Estados Unidos. Con esos 112 millones de dólares que Macri gastó en esta cumbre se podrían construir cuatro hospitales de alta complejidad, 44 escuelas públicas o 32 centros culturales, añade el analista.
Pero los gastos calculados son mucho mayores, de acuerdo con otros medios, y esto en momentos de una crisis que hasta reconoce el Fondo Monetario Internacional, además, esto es dramático cuando los hospitales están desmantelados, las escuelas públicas fueron cerradas por estar en pésimas condiciones, y miles de personas recurren a comedores populares que existen por la solidaridad de vecinos.
La alta jerarquía de la Iglesia católica advirtió sobre la grave situación social, porque este día falleció la novena víctima de lo que llaman la masacre en una comisaría de la provincia de Buenos Aires, donde mantuvieron encerrados a los presos cuando se produjo un incendio.
Uno de los gastos mayores de esta cumbre estuvo dedicado a la compra de armas antidisturbios y a los operativos destinados a blindar y aislar Buenos Aires.
Entre los gastos extra que menciona Rielo figuran la compra de 12 aeronaves Beechcraft TC6 Texan II a Estados Unidos por 160 millones de dólares; cinco aviones de combate Super Etendard a Francia, a un costo cercano a los 12.5 millones de euros, y cuatro lanchas artilladas a Israel por 49 millones de dólares.
Entre las últimas adquisiciones hay cinco tanquetas 4x4 blindadas fabricadas en Bélgica. Son vehículos anfibios y cada una tiene una torreta para el lanzamiento de gases. Además, se le compró a una empresa alemana con sede en Suiza un sistema de defensa antiéreo. Un decreto autorizó al ministro de Defensa, Óscar Aguad, la compra de escudos antiaéreos a un costo de millón y medio de dólares.
Esta es la gran denuncia de la marcha que se hará este viernes y que el gobierno autorizó en una comunicación remitida al premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, quien advirtió que todos los movimientos y organismos que participarán en la movilización lo harán pacíficamente, pero les recordó que es el Estado el que debe cumplir con sus funciones, y no recurrir a acciones represivas.
Hubo otra serie de marchas y continuaron las actividades de la contra-cumbre o Cumbre de los Pueblos en universidades y otros lugares. La protesta este viernes se extenderá por todo el país.

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Periódico La Jornada

Cohen se declara culpable de mentir al Congreso para encubrir negocios de Trump en Rusia

Se suspende reunión con Putin en la Cumbre del G-20


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▲ En imagen de 1996, Donald Trump en una recepción mientras visitaba sitios en Moscú para ver lujosas residencias. Desde entonces era un sueño del ahora presidente de EU construir una Torre Trump en el corazón de la capital rusa.

Nueva York. Michael Cohen, ex abogado personal de Donald Trump, sacudió a la Casa Blanca al aceptar culpabilidad por mentir ante el Congreso con el propósito de encubrir negocios de su jefe en Rusia durante las elecciones presidenciales de 2016, asunto que es parte de la investigación del fiscal especial Robert Mueller.
La declaración de culpabilidad de Cohen ante un tribunal en Nueva York provocó que Trump anunciara, justo antes de despegar esta tarde rumbo a Buenos Aires, la cancelación de su cita con Vladimir Putin en la reunión del G-20 en Argentina. Aunque Trump tuiteó que estaba cancelando la cumbre bilateral porque continuaba la confrontación militar entre Rusia y Ucrania, sólo una hora antes había afirmado que muy probablemente se vería con Putin.
Cohen admitió que no dijo la verdad cuando declaró ante un comité del Senado que las negociaciones empresariales de Trump en Rusia fueron suspendidas en enero de 2016 y que no había informado a Trump sobre ellas. Según el documento legal entregado al tribunal por Mueller en relación a este caso, se revela que los esfuerzos de Cohen por concretar una cita con Putin para su jefe en torno al proyecto de construir una Torre Trump en Moscú continuaron hasta junio de 2016, cuando el entonces candidato Trump estaba en medio de la campaña presidencial y justo había conquistado la nominación republicana en las primarias.
Más aún, el documento indica que Cohen habló sobre el tema por lo menos en tres ocasiones en ese periodo, incluidas las posibilidades de un viaje a Rusia para hablar de ese negocio.
Foto“La revelación clave de la declaración de culpabilidad de Michael Cohen es esto… el fiscal especial Robert Mueller está un paso más cerca a demostrar vínculos entre los intereses de negocio de Donald Trump en Rusia y su conducta como candidato presidencial”, concluyó el profesor de leyes en Harvard Noah Feldman, en un comentario en Bloomberg.
▲ Michael Cohen, ex abogado personal del presidente estadunidense, Donald Trump, sacudió ayer a la Casa Blanca.Foto Afp
Se suponía desde antes que este asunto era parte de la investigación de Mueller, lo cual hoy se comprobó con la declaración de Cohen y los documentos del equipo del fiscal ante el tribunal. Pero ahora la gran interrogante es quién más de la organización de Trump y, por supuesto, si él mismo había participado en todo esto, después de negar que hubiera algún negocio con Rusia durante la campaña.
Según ABC News, entre las preguntas presentadas a Trump por el fiscal especial –las cuales contestó la semana pasada– se incluía este mismo tema. No se sabe qué respondió el presidente, pero como lo ha negado anteriormente, es posible que haya insistido en que no había abordado temas de negocio con los rusos en 2016. Si es así, sería una violacion de la ley por mentir a oficiales federales.
Al mismo tiempo, las declaraciones de Cohen colocan al presidente en mayor riesgo legal ante la investigación por posible colusión con los rusos durante la campaña, otorgando más elementos a los intereses privados que tenía con éstos.
Como es su costumbre, Trump descartó la importancia de la noticia sobre su ex abogado personal y operador. Poco antes de viajar a Argentina esta tarde, comentó a periodistas que Cohen estaba mintiendo para reducir su posible condena por otros delitos de los cuales aceptó culpabilidad y lo calificó de ser débil y poco inteligente.
Con la declaración de culpabilidad de Cohen este jueves, la investigación de Mueller hasta la fecha ha emitido más de 100 cargos criminales contra 34 personas y tres empresas... y continúa.

Foto Ap
Corresponsal
Periódico La Jornada

martes, 27 de noviembre de 2018

¿Qué se puede esperar de la Cumbre del G20?


Recordemos que el G20 emergió como “Cumbre de Presidentes” en medio de la crisis mundial capitalista de 2007/08, montada sobre una estructura global gestada desde 1999 entre responsables de la política económica y financiera, la que estaba abocada entonces a tratar los problemas del endeudamiento endémico de algunos países.
Esa es la razón primigenia de la inclusión desde el origen de los países latinoamericanos: Argentina, Brasil y México. No integran el G20 por ser parte de los países más grandes por su producción o actividad económica, sino por ser grandes deudores, ayer y hoy.
De todos modos, el G20 como Cumbre Presidencial incluye la ampliación del consenso a la hegemonía disputada de EEUU en el G7 (EEUU, Inglaterra, Alemania, Francia, Italia, Japón y Canadá) a la que se suman los emergentes, especialmente China, que en rigor es la potencia que hoy concreta la disputa por la hegemonía del sistema mundial. No solo da cuenta de ello la capacidad productiva, de relaciones comerciales y financieras de China con el mundo, sino las alianzas que despliega.
Esta semana, China junto a la Unión Europea demandaron ante la OMC a EEUU por las restricciones arancelarias a la comercialización del acero. Además, hay que destacar la alianza de China con Rusia y más allá, con Irán y otras potencias con capacidad de intervención en el sistema mundial desde ciertas y relativas ventajas en la producción petrolera o en sus capacidades defensivas/ofensivas del punto de vista militar.
Como podemos observar, los problemas son diversos en el sistema mundial contemporáneo, expresados en la disputa por la hegemonía, en el ámbito económico, político, militares e incluso cultural. Lo que está en juego es quien dirige los destinos del mundo. Es un tema que afecta a toda la humanidad.
EEUU decretó la guerra comercial a China y el gigante asiático responde al nivel de la agresión y con iniciativa mundial por instalar su moneda en la disputa global. La mundialización del yuan actúa contra la hegemonía del dólar en el sistema monetario. El despliegue militar de China y sus aliados contienen las agresiones imperialistas en diversos territorios amenazados desde Washington, sean Siria, Venezuela o cualquier punto de interés estratégico para EEUU.
Con la cumbre bonaerense del G20 en pocos días, difícilmente pueda avanzarse en “resolver” estas contradicciones del sistema mundial, e incluso, está en dudas cualquier acuerdo global que suponga alguna declaración pública más allá de los parámetros del lenguaje profesional y anodino de la diplomacia internacional.
Igualmente, para el gobierno de la Argentina resulta atractivo codearse con el poder gubernamental del mundo para imaginar atracción de inversiones que sustenten el funcionamiento del capitalismo local. Es lo que vienen logrando con la asistencia financiera del FMI por 57.000 millones de dólares y la ampliación del crédito chino (swap) en unos 19.000 millones de dólares.
Sin asistencia financiera no puede sustentarse la estrategia macrista para el funcionamiento del capitalismo local, que favorece la fuga de capitales de la clase dominante.
Contra Cumbre de los NO y de los SI
Sin perjuicio de las tensiones en el poder mundial y la estrategia del gobierno Macri, destacará la diversa presencia crítica durante la semana de acción contra el G20 y el FMI entre el 25/11 y el 1/12; donde sobresalen las actividades de las diferentes redes de movimientos sociales, la Cumbre Popular con su cierre formato “festival” en las puertas del Congreso de la Argentina y la movilización popular del 30/12.
A contramano del secretismo oficioso en el G20, el movimiento popular coincide en las consignas críticas al G20 y al FMI por lo que representan sus estrategias para el conjunto de la sociedad popular, es decir, todo aquello que está más allá del 1%, o siendo generoso, del 20% de mayores ingresos, los que concentran lo principal en la apropiación del producto social del trabajo.
La articulación diversa en la movilización argentina o en otras ciudades del mundo expresan el NO a una agenda que solo favorece a las grandes empresas transnacionales y que se evidencia en las demandas de reformas previsionales y laborales. Lo central de la agenda de los monopolios y del poder mundial apunta a la quita de derechos de trabajadoras y trabajadores para favorecer y recuperar capacidad de producción de ganancias y su acumulación para la mayor dominación en el ámbito global.
El NO sigue constituyendo el centro de la articulación popular, aunque en el camino aparecen algunos SI que necesitan extenderse para transformare en programa generalizado del imaginario para una sociedad alternativa al orden capitalista.
Destaca en ese plano de los SI la lucha por la soberanía alimentaria, esencial en cualquier proyecto emancipador que se proponga un proyecto alternativo. El primer desafío de cualquier intento de liberación nacional y social debe resolver la condición de posibilidad para alimentar a la población. Solo desde allí puede sustentarse a largo plazo un proceso liberador.
En el mismo camino actúa la soberanía energética, ya que los hidrocarburos constituyen desde más de un siglo el principal insumo de la producción contemporánea. La dominación del petróleo, el gas, la energía es la base del conflicto territorial hegemónico que hoy despliegan las potencias dominantes del sistema mundial. Por eso es fundamental recuperar el sentido de la producción y el consumo energético para un proceso de independencia y liberación nacional y social.
La soberanía financiera constituye un tercer eslabón en la construcción de los SI de los pueblos. Superar la dependencia financiera y la lógica subordinada que supone la integración al sistema financiero mundial con los organismos internacionales a la cabeza del mismo. El FMI y el Banco Mundial son parte dirigente de una lógica financiera y especulativa internacional que sustenta la dominación monopolista y transnacional en nuestro tiempo.
Todo lo dicho supone al mismo tiempo la lucha por los derechos a la educación o la salud entre muchos, ya que la educación pública y gratuita puede sustentar el aliento a la formación técnico profesional para la independencia tecno científica para sustentar nuevos y alternativos modelos productivos y de desarrollo. Ni hablar de la salud pública gratuita que asegure el disfrute de la mayor expectativa de vida de la población contemporánea, a contramano de las tendencias privatizadoras subordinadas a la lógica de la ganancia.
Esto es lo que se debate en el G20 de Buenos Aires entre el 30/11 y el 1/12, con una agenda del poder atravesada por las tensiones en la disputa del poder mundial, lo que se conjuga con la dinámica popular en confrontación contra el poder, más allá de sus propias internas. La articulación popular, aun con proyectos políticos ideológicos y culturales diferenciados es la base para pasar de los NO compartidos a los SI en construcción y a profundizarlos como resultado de la experiencia de organización y lucha del movimiento popular.
Con el programa desplegado en los días previos a la Cumbre presidencial y en su desarrollo se juegan dos estrategias.
Una resulta del poder mundial, incierta y con variadas tensiones. La otra se juega en el campo de las organizaciones populares, confluyendo en los NO al G20 y al FMI, a la agenda de liberalización, a la dependencia, etc.
La cuestión de fondo en la agenda de los de abajo pasa por los SI señalados y lógicamente ensayando una mejor respuesta táctica y estratégica para el objetivo de transformación social más allá y en contra del capitalismo.