Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.
Mostrando entradas con la etiqueta Grupo de Puebla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Grupo de Puebla. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de noviembre de 2019

El Grupo de Puebla, la democracia, la integración y los nuevos temas estratégicos


Rubén Armendáriz
Los miembros del progresista Grupo de Puebla (GP), que celebró este fin de semana en Buenos Aires su segunda reunión , instaron a la convergencia de los distintos organismos de integración latinoamericana y caribeña, como la Celac, Mercosur, Unasur, la Alianza del Pacífico, Caricom, entre otras, para consolidar la unidad regional.
Si bien varios expresidentes participaron de la reunión (el colombiano Ernesto Samper, el paraguayo Fernando Lugo, la brasileña Dilma Roussef, el panameño Martín Torrijos), resaltó la presencia del próximo mandatario argentino Alberto Fernández y de varios de sus colaboradores y eventuales miembros de su gabinete.
En su breve discurso, Fernández  fundamentó la existencia del Grupo de Puebla en la coincidencia de ideas y en la combinación de relaciones personales y políticas.  Incorporó la relación con México en un lugar destacado, habló del lawfare (“lo que ocurre en la Justicia brasileña no es muy distinto de lo que pasa en la argentina, o en la de Ecuador, que metió preso al vicepresidente Jorge Glass”, dijo) .
Fernández reinstaló el valor de la democracia como punto de partida. “Los que estamos aquí somos hijos de la democracia; respetamos el pensamiento del otro; así vamos a construir la sociedad igualitaria” y colocó a Chile como problema propio, subrayó la importancia de la relación con Brasil. “Con Lula libre soplan otros vientos en Brasil. La unidad entre Brasil y la Argentina es indisoluble. Es el eje de la unidad de América del Sur. Es el 70 por ciento del producto sudamericano.”
Democracia, lawfare, género, migración
El Grupo de Puebla, en su declaración final, señaló que su meta es constituir una fortaleza para seguir con el intercambio de experiencias exitosas de políticas públicas, consolidación de las democracias, defensa de la soberanía y seguridad, la promoción del comercio intrarregional, la protección del medioambiente, la igualdad de derechos y la inclusión en espacios de poder de las mujeres.
El grupo progresista llamó con urgencia a la comunidad internacional a rechazar la articulación del poder judicial con los medios de comunicación que, en muchos de los países de la región, persiguen arbitrariamente a líderes y lideresas progresistas para obstaculizar sus proyectos políticos.
Asimismo, celebró la elección de México para la presidencia Pro Tempore de la CELAC a partir del 2020, y manifestó su confianza en que esto significará un nuevo reimpulso a la integración regional.
El GP abordó los nuevos temas estratégicos de la región e hizo un llamamiento a las fuerzas progresistas del mundo a prepararse  para dar respuesta a una demanda actual que es la ciudadanía global. “Debemos considerar el concepto de la migración, como un derecho humano. El progresismo debe proponer pasar de la migración como un problema de seguridad, a la migración como un principio de solidaridad”, señaló.
Asimismo, reconoció y celebró “el avance imparable” del movimiento feminista en el continente, y la imperiosa necesidad de construir espacios de igualdad entre hombres y mujeres para que cada cual pueda desarrollar su potencial promoviendo el acceso a la igualdad de derechos, oportunidades y espacios de poder.
El GP celebró la liberación del expresidente brasileño Lula da Silva, víctima de un burdo montaje judicial llevado adelante en complicidad con algunos medios de comunicación hegemónicos. “Estamos convencidos de que la justicia se impondrá, y se demostrará su inocencia”, señala el documento, donde dstaca la dignidad con la que el Lula ha enfrentado este proceso. “Vemos con alegría que un líder de su talla regrese a la acción política”, añadió.
Bolivia
En la mañana del domingo, el GP había apoyado la respuesta institucional adoptada por el Presidente de Bolivia de convocatoria de nuevas elecciones con la conformación de un nuevo organismo electoral y repudiado todo hecho de violencia física, de agresiones y de amedrentamientos como forma de presión política.
El GP instó “al compromiso público de respetar los mandatos en curso de todas las autoridades legalmente constituidas hasta la asunción de los nuevos gobernantes elegidos por el pueblo boliviano, bajo el nuevo proceso electoral, en base al respeto integral de la constitución”.
Llamó a respetar el orden constitucional y a la democracia boliviana en todas sus expresiones;, manifestó su solidaridad con el presidente Evo Morales, su vicepresidente Álvaro García Linera, y con su pueblo democrático y pacífico, convocó a los diversos organismos internacionales a respaldar la paz y la democracia en Bolivia;.
Asimismo, convocó  a todos los actores políticos a ejercer su responsabilidad para preservar la paz y el respeto al orden constitucional, para así garantizar la continuidad democrática frente a intentos desestabilización y llamados a la violencia que afectan a la vida institucional y a la convivencia. “La paz es un valor que se debe preservar sobre cualquier interés político coyuntural”, indicó.
Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, Haití, Venezuela
El movimiento progresista reiteró su apoyo irrestricto al Acuerdo de Paz de Colombia y destacó la necesidad de la implementación integral de todas sus previsiones dirigidas, tanto al desarme y la reincorporación de la insurgencia a la vida civil y política, como la remoción de las causas del conflicto en materia de tierras, sustitución de cultivos y profundización de la democracia, sobre las cuales no se ha avanzado significativamente.
También manifestó su  preocupación con el asesinato de más de 600 líderes sociales y 160 reincorporados desde la firma del acuerdo en noviembre 2016, lo que constituye una grave violación de los derechos humanos que amenaza el proceso de paz.
El GP condenó nuevamente el anacrónico bloqueo económico, comercial y financiero de EE.UU contra Cuba, que lleva ya 59 años, y lamentó que entre los únicos tres gobiernos que no condenaron el bloqueo se encuentren el de Brasil, así como la abstención de Colombia, que cambiaron sus posiciones rompiendo así una larga tradición latinoamericana de condena al bloqueo contra un país hermano.
Por otro lado, ratificó su respaldo al legítimo reclamo del pueblo de Chile a protestar frente a las desigualdades y las injusticias, y rechazó la violenta represión de la movilización social por parte de las fuerzas policiales y las violaciones a los derechos humanos.
Asimismo, hizo un llamado a las autoridades, a escuchar la principal demanda del pueblo chileno, que aspira a un nuevo modelo de desarrollo y a la viabilización de una nueva constitución que se construya de forma democrática y participativa.
El Grupo de Puebla señaló su disposición al envío de una delegación a Ecuador para abrir un diálogo con el gobierno, al tiempo que expresó su preocupación por la persecución política y judicial de los dirigentes de la oposición. Instó, asimismo, a investigar las denuncias a las graves violaciones a los derechos humanos que han ocurrido y solicitó la liberación de quienes están presos o asilados.
El grupo progresista llamó la atención sobre la grave situación en Haití, donde se han desatado masivas protestas desde hace más de dos meses, en un país destrozado económica, social y políticamente. Denunció que la prensa y la política internacional no está poniendo atención sobre el estancamiento de las posibles salidas a ese conflicto e instó a las autoridades a que promuevan las negociaciones necesarias para resolver este grave conflicto que adquiere dimensiones de crisis humanitaria.
El GP señaló que promueve un diálogo efectivo de Latinoamérica con Venezuela, en la búsqueda de una salida pacífica y democrática a la grave crisis política, económica y social por la que atraviesa el país y rechazó la invocación al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), reivindicando el legítimo derecho de autodeterminación de los pueblos y rechazamos la imposición de sanciones unilaterales.
Los integrantes del GP acordaron la conformación del Centro Marco Aurelio García, como un espacio de reflexión y elaboración de propuestas progresistas de política pública del Grupo de Puebla. “Desde este espacio, promoveremos que nuestros sueños de una patria grande, justa y soberana, se expresen en propuestas concretas que aporten al desafío de avanzar en un nuevo modelo de desarrollo”, añadió la declaración.https://sfo2.digitaloceanspaces.com/elpaiscr/2019/11/Grupo-de-Puebla.-Twitter.jpg
Los presentes en la segunda reunión del GP se comprometieron, como espacio de debate, formulación y articulación política, a “acercar a nuestros países, a nuestros pueblos, independientemente del posicionamiento ideológico y colores políticos de sus gobiernos de turno. Tenemos una deuda histórica con nuestras democracias y nuestras instituciones”.
Para el Grupo de Puebla se trata de una prioridad estratégica. El GP busca ser un nuevo vehículo de diálogo para que América Latina y Caribe construya un camino propio de convivencia, desarrollo sostenible, cooperación e integración, señala el documento final, donde se anuncia una tercera reunión, en Colombia, durante los próximos seis meses.
* Periodista y politólogo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

sábado, 9 de noviembre de 2019

Alberto Fernández inaugura el segundo foro del Grupo de Puebla


alberto_argentina.jpg
Alberto Fernández


Con el presidente electo Alberto Fernández como anfitrión, el segundo encuentro del Grupo de Puebla, ideado como “un grupo de reflexión, acción y articulación política transparente”, se realizará desde este viernes hasta el domingo en Buenos Aires bajo el lema de "El cambio es el progresismo".

Una nueva instancia multilateral comienza a cobrar fuerza con su segunda reunión, de la mano de líderes progresistas latinoamericanos. “Este encuentro es una invitación a reflexionar actuando, porque juntos ya estamos dando un paso fundamental hacia la integración y la unidad, porque no hay tiempo que perder es que nos reunimos hoy, el progresismo latinoamericano”, señala la convocatoria.

Entre el 12 y el 14 de julio, una treintena de dirigentes progresistas de la región se reunieron por primera vez en la ciudad de Puebla en México, constituyendo el Grupo Progresista Latinoamericano, "un espacio de reflexión y de intercambio político en América Latina", como una necesidad de contener el "avance de la derecha conservadora".

“Adueñarse del mañana, pero empezando hoy. El cambio no puede ser postergado, porque la paciencia se convierte en desprecio sentada frente a la injusticia. El Grupo de Puebla quiere integrar los sueños de los progresistas de Latinoamérica en uno grande. Hacer del continente un mejor lugar para todos y todas. Y quiere hacerlo ahora”, señala la convocatoria.

La misma resalta que “No es precipitación, es el ritmo de la urgencia que imprimen a nuestra causa las decisiones de los gobiernos neoliberales, que destruyen, al mismo tiempo que nuestros Estados, nuestra convivencia y nuestro buen vivir, persiguiendo a nuestros líderes y endeudando a nuestros pueblos. Por eso nos reunimos en este foro. Para buscar en nuestras diferencias aquello que nos une”.

Lo que une a los dirigentes progresistas “es la convicción que frente a este modelo que deviene en crisis permanentes -que ellos llaman ciclos- existe uno distinto, uno que sabe que es inherente a la política la reducción de la pobreza, la consolidación de las clases medias, el control de las reglas del juego de la economía, el fortalecimiento de la democracia, y, sobre todo, de eso que hace que nos hace confluir en un nosotros. Convivir”.

Alberto Fernández no asistió al primer encuentro, pero fueron Jorge Taiana, Felipe Solá, Carlos Tomada y Julián Domínguez en representación de la Argentina. Al primer encuentro también asistieron el candidato presidencial uruguayo Daniel Martínez (Frente Amplio); el expresidente colombiano Ernesto Samper, y el senador chileno y exsecretario general de la OEA, José Miguel Insulza.

En un momento de tensión e incertidumbre, luego de una repentina oleada de protestas multitudinarias y la celebración de elecciones generales en algunos países, el Grupo de Puebla, ya cuenta con la presencia de líderes de 12 países.

En una declaración de fines de octubre indicaba que los gobiernos neoliberales en Latinoamérica han demostrado que tienen una capacidad en común: transformar a sus países en naciones de enemigos y gobernar poniendo sus democracias entre paréntesis. En países como Argentina, Chile, Colombia y Ecuador, encontramos un común denominador: protestas sociales contra medidas de ajuste fiscal y su criminalización por parte de las autoridades.

Incluso antes de ganar las elecciones, Alberto Fernández ya había definido su prioridad en su política internacional: reforzar la integración regional al recrear un polo progresista en América Latina.

"Nuestra mayor obsesión es reconstruir la integración regional en América Latina, con México incluido, porque, desde la llegada de López Obrador, México ha vuelto a mirar a América del Sur", expresó Fernández antes de viajar a México, la semana pasada, en su primera visita antes de asumir la presidencia el 10 de diciembre

"Existe en muchos de los gobiernos de América del Sur, el gobierno uruguayo, el mexicano, el de Bolivia, eventualmente el argentino, la idea de reconstruir la integración que alguna vez fue", agregó. "La idea es empezar a hablar entre todos y recuperar la integración que se ha quebrado", dijo Fernández, quien destacó que el planteo no apunta a confrontar con Estados Unidos, sino a ampliar el marco de alianzas.

"El propósito de la reunión en Buenos Aires es el de seguir construyendo, entre todos, una agenda progresista que nos identifique y reúna", explicó Samper, ex presidente de Colombia y ex secretario de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

"No estamos hablando de generar una referencia ideológica que se enfrente a nadie, simplemente es un conjunto de dirigentes de toda América Latina, respetuosos de las institucionalidades y de la democracia", aclaró el mandatario electo, quien remarcó que lo que se busca "son alternativas a lo que ha imperado en los últimos años, por ejemplo, en Argentina, y es la búsqueda de reencontrar un sistema político que devuelva la equidad perdida, el equilibrio y la igualdad social en América Latina, de eso hablamos".

"El foro busca integrar canales de comunicación y de trabajo entre dirigentes de toda Latinoamérica con una mirada progresista y en respeto a la institucionalidad y a la democracia", resumió.

Qué es el Grupo de Puebla

"Nuestra región experimenta una nueva ola de gobiernos neoliberales, que insisten en promover los intereses y privilegios de una élite socioeconómica, a costillas del desarrollo de nuestros pueblos, frustrando sus posibilidades de desarrollo y bienestar social, a la vez que debilita nuestra soberanía, nuestras instituciones democráticas, el Estado de Derecho, la vigencia de los derechos humanos y el ambiente", señalaron en un comunicado.

En el mismo, resaltaron “la inclusión y respeto de las diversidades, una mayor transparencia y la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones".

La propuesta del GP es la de "diseñar una nueva mirada, que se ajuste a los nuevos tiempos y convoque a todos los sectores de la sociedad a cuestionar el orden imperante, denunciando los intereses de la derecha, laboralizando la política a través de nuevos vínculos entre el mundo del trabajo y nuestros debates, y promoviendo las nuevas expresiones de organización social y ciudadana, que buscan la igualdad de los derechos entre hombres y mujeres, la protección del medio ambiente”.

El grupo integra a líderes políticos en forma personal y no a sus partidos o instituciones. Lo que los une, resaltó el excandidato a la presidencia chilena en 2009 y 2013, Marco Enríquez-Ominami, es la convicción de que "tanto el mercado como el capital son ineludibles en el debate".

El primer encuentro culminó con varias declaraciones en las que se exaltaba la necesidad de que las fuerzas progresistas construyeran "un nuevo proyecto común" y defendía la necesidad de un diálogo en Venezuela, apareciendo en la práctica como contracara del Grupo de Lima, formado en 2017 a instancias de Estados Unidos, para forzar la salida de Nicolás Maduro, ante la crisis institucional y humanitaria en Venezuela.

El GP emitió el pasado 11 de septiembre una declaración para rechazar "cualquier intento de uso de la fuerza que quebrante el principio de solución pacífica de las controversias y que posibilite una intervención militar en Venezuela por parte de fuerzas extranjeras, incluida la invocación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), instrumento arcaico para intervenciones militares en países de América Latina durante la Guerra Fría".

El 20 de octubre, el GP dio a conocer una declaración solicitando el fin de la violencia en Chile y la no criminalización de las protestas por parte del gobierno de Sebastián Piñera. Apoyó la manifestación pacífica del pueblo de Chile, que hace frente a las desigualdades y las injusticias que tienen en su raíz la profundización del modelo neoliberal del actual gobierno.

Indicó que en Chile, el llamado milagro económico latinoamericano, consiste en una sociedad que hizo de la deuda su contrato social del malestar, beneficiando en millones de dólares con reformas tributarias a los más ricos, fortaleciendo el negocio privado de las pensiones, desarmando los derechos conquistados en gratuidad en educación superior, entre varias otras medidas. Individuos que quieren vivir juntos, pero que viven en un modelo que los deja solos y que convierte en delincuente al que se atreve a reclamar.

Asimismo repudió el llamado a la represión militar en contra de las manifestaciones y la declaración del Estado de Excepción como mecanismo de resguardo del orden público por un mal diseño e implementación de políticas del gobierno y urgió a Piñera el fin de la represión y de la barbarización de la ciudadanía movilizada y organizada.

Rubén Armendáriz
Periodista y politólogo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)