Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.
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domingo, 6 de septiembre de 2020

Apuntes Postsoviéticos Activo tóxico



El presidente de Bielorrusia, Aleksandr Lukashenko, repudiado desde el 9 de agosto por cientos de miles de compatriotas que exigen su dimisión y la convocatoria de nuevas elecciones, ha perdido todo contacto con la realidad y parece dispuesto a hacer importantes concesiones a Rusia con tal de mantenerse en el poder.
Emulando al inolvidable Tin Tan en la película ¡No me defiendas, compadre!, Lukashenko llegó a decir que el espionaje militar bielorruso interceptó una llamada entre Varsovia y Berlín donde queda claro que no hubo ningún envenenamiento del líder opositor Aleksei Navalny, según él lo inventaron todo.
Tendría gracia el galimatías si no fuera porque Navalny sigue en coma desde el 20 de agosto y destacadas figuras del oficialismo ruso no descartan lo que llaman probable conspiración occidental para dañar la imagen del Kremlin, mientras Moscú dice haber creído la versión de Minsk de que en su territorio están listos para entrar en acción no menos de 200 extremistas de Ucrania.
Acorralado Lukashenko, antes reacio a aceptar un papel secundario en una eventual confederación con Rusia, la coyuntura es favorable para que el Kremlin intente avanzar en la articulación de un proyecto de integración que prime sus intereses geopolíticos, más allá de evitar que Bielorrusia le dé la espalda, busque alinearse con la Unión Europea y, después, abra la puerta a la OTAN.
Esta semana ambos países intercambiaron visitas de alto nivel –el canciller bielorruso vino a Moscú y el primer ministro ruso estuvo en Minsk–, que mostraron el respaldo del Kremlin al gobierno de Lukashenko, previo a la anunciada reunión de éste con el presidente ruso Vladimir Putin en Moscú, en la cual se podrá ver hasta qué punto el huésped acepta las exigencias del anfitrión.
En paralelo, y pese a la represión, los adversarios de Lukashenko no cejan en sus demandas con multitudinarias manifestaciones y el sector más prorruso, el del banquero Viktor Barbariko, ahora en la cárcel, fundó Juntos, partido político que pretende agrupar a todos los inconformes.
Para el Kremlin, Lukashenko se presenta como mejor opción hasta que se defina la actual crisis en Bielorrusia, pero se convirtió en una suerte de activo tóxico y a la primera intentará deshacerse de él y promover a un político de su total confianza.

martes, 25 de agosto de 2020

Navalny, líder opositor ruso, sí fue envenenado, dicen médicos alemanes


Berlín. Los médicos alemanes que tratan al líder opositor ruso Aleksei Navalny en un hospital de Berlín dijeron ayer que los exámenes indicaron que fue envenenado antes de colapsar en un avión en Rusia la semana pasada.
El crítico del presidente ruso Vladimir Putin fue llevado el sábado a Alemania para ser tratado. El Kremlin ha dicho que no estaba claro qué causó la enfermedad de Navalny y que los exámenes iniciales no mostraron que hubiese sido envenenado, como aseguran sus asesores.
El hospital Charite de Berlín indicó que un equipo de médicos lo examinó minuciosamente después de su llegada.
Los hallazgos clínicos indican envenenamiento con una sustancia del grupo de inhibidores de la colinesterasa, señaló el reporte del hospital.
La sustancia involucrada sigue siendo desconocida y se ha iniciado una nueva serie de pruebas exhaustivas, añadió.
El pasado día 20, Navalny se sintió mal durante un vuelo de la ciudad rusa de Tomsk a Moscú, lo que obligó a los pilotos a realizar un aterrizaje de emergencia en Omsk.
Los médicos rusos declararon que el principal diagnóstico de Navalny, de 44 años, era un trastorno metabólico provocado por una fuerte caída del nivel de azúcar en la sangre.
El gobierno alemán aseguró que Navalny es custodiado en el hospital debido a la preocupación por su seguridad.
La canciller federal alemana, Angela Merkel, y el ministro del Exterior, Heiko Maas, pidieron a las autoridades rusas aclarar las circunstancias que causaron los problemas de salud de Navalny.
El gobierno ruso no hizo ningún comentario.
Los médicos alemanes dieron a conocer que Navalny es atendido en la unidad de cuidados intensivos y que permanece en un coma inducido. Aunque su condición era grave, su vida no corre peligro.
El pronóstico aún es incierto, pero no se pueden descartar consecuencias en el largo plazo, en especial para el sistema nervioso, añadió la declaración.

Periódico La Jornada

domingo, 23 de agosto de 2020

Rusia, China y el reorden hegemónico



Ilán Selmo
El acuerdo reciente que firmó el régimen de Teherán con los gobiernos de China, por una parte, y Rusia, por la otra, es de proporciones todavía impredecibles. Probablemente fija el primer gran momento (institucional) de inflexión y quiebre del orden mundial que surgió con la caída del Muro de Berlín en 1989. A lo largo de 25 años, Irán recibirá de Pekín, a intereses bajos, 400 mil millones de dólares para desarrollar su infraestructura, sus sistemas de comunicación y para cuatro ramas industriales básicas. Asimismo, acordó lineamientos para la cooperación militar directa y su respectiva logística. ¿Un Plan Marshall?... ¡Pero chino! A cambio, el gobierno de Pekín tendrá acceso a sus recursos energéticos y mineros. El tratado con Rusia se ciñe a la esfera de la colaboración militar. Todas las transacciones se realizarán en las respectivas monedas nacionales, es decir, no se empleará el dólar ni otros equivalentes generales como moneda de intercambio.
En otras palabras, Irán pasa en términos económicos y militares a formar parte de la zona de influencia de esa peculiar alianza que han urdido China y Rusia a lo largo de la pasada década. Se trata evidentemente de la disputa por la hegemonía de una parte de los recursos energéticos más cuantiosos del mundo, los que se sitúan en el Golfo Pérsico. Si se toma en cuenta que el petróleo y las reservas venezolanas ya se encuentran bajo las mismas manos, a pesar de todos los infructuosos intentos de Estados Unidos por impedirlo, y que Rusia es uno de los grandes productores mundiales, el Tratado de Oriente, por llamarlo de alguna manera, tendrá un poder decisivo en el mercado mundial energético. Es decir, en la política mundial.
No es casual que el acuerdo se firmara en el momento en que la crisis social y económica provocada por la pandemia de Covid-19 en Occidente atraviesa por su punto más álgido. Estados Unidos se ha replegado sobre sí mismo, con un enloquecido presidente que ha perdido legitimidad incluso entre los círculos militares y el aparato de intervención internacional en Washington. Europa, por lo pronto, empleó sus ahorros de las décadas recientes en una política (hasta ahora exitosa) de enfrentar la pandemia sin afectar los beneficios del Estado social. Sin embargo, atraviesa por una recesión sin precedentes desde 1929 y hace rato que ha abandonado el fervor militar que se requiere para intervenciones en ultramar. La pregunta es ¿si se trata de una recesión o el comienzo de una decadencia?
Pero las crisis son sólo los momentos axiales en que los que procesos de larga duración cobran cuerpo. China ha mostrado que su expansión económica contiene dos factores inconcebibles en la mentalidad (y en las prácticas) expansivas de Estados Unidos: a) es indiferente al régimen político dominante del país –igual se adapta a Venezuela que a Irán o Pakistán– y no busca entretejer ni su ideología ni sus formas de gobierno; b) ofrece condiciones para una mejor redistribución del ingreso nacional. Acaso una proyección de su propia realidad. ¿O existe en la experiencia moderna otro país que haya redistribuido el ingreso con la eficacia y la velocidad que China?
Esto habla ya de una proyección hegemónica inédita. En la relación entre las grandes potencias y los países subalternos, hegemonía nunca ha significado –ni significa– someterse a la alianza con la potencia más adecuada, sino con la que se tiene la creencia de que es la menos tóxica, la menos dañina. El tándem con Rusia, y su vasto aparato militar, potencia el binomio a escala inédita. Paradójicamente, China se ha revelado como una potencia mucho más pragmática de lo que fue alguna vez Estados Unidos. En una época donde el pragmatismo parece ser el dueño de la lógica de las hegemonías actuales.
Hay en todo esto una ironía histórica. Una de las claves del despliegue de Estados Unidos en la guerra fría fue precisamente agudizar la separación, primero, y después la división entre China y la Unión Soviética. Bastaron cuatro años de una paranoia aislacionista, como la que hoy define a Washington, para volver a reunirlos. Juntos serán un hueso muy difícil de roer para Occidente. La conjunción entre ambos ha golpeado a los dominios estadunidenses en múltiples conflictos del mundo: Siria, Pakistán, Venezuela, Nigeria... Moscú tiene una larguísima experiencia de intervención gradual sobre estados enteros y Pekín los recursos económicos, tecnológicos y financieros para capitalizarla. Son regímenes que se han alejado del esquema neoliberal y que no requieren de los grandes relatos de la sociedad de mercado para funcionar ideológicamente. Carecen acaso de la otra gran parte que requiere toda hegemonía: la influencia cultural. Pero en un mundo radicalmente fragmentado, exento ya de toda noción de universalidad, donde lo político se expresa en un abigarrado pluriverso o multiverso, ésta puede ser una cuantiosa ventaja. Si se suma el hecho de que hoy son capaces de abandonar el dólar como moneda de transacción, la conclusión es que Estados Unidos ha perdido ya su antigua capacidad de alinear a, incluso, sus aliados más naturales.

jueves, 13 de agosto de 2020

Momento Sputnik y momento Putin: ¡primera vacuna rusa del mundo contra Covid-19!

Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme


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▲ El presidente ruso, Vladimir Putin, encabeza una reunión con miembros del gobierno por medio de una teleconferencia en la residencia estatal de Novo-Ogaryovo.Foto Afp
esultó certero el anuncio programado de la vacuna rusa contra el Covid-19 (https://bit.ly/30NgEJS), lo cual valió el anuncio presidencial del zar Vlady Putin, según el influyente portal Sputnik: Esta mañana fue registrada la primera vacuna contra el Covid-19 en el mundo en una reunión con el gabinete de ministros.
El zar ruso señaló que lo más importante es garantizar que la vacuna sea segura y eficaz (https://bit.ly/2PIWytZ).
El zar declaró que una de sus hijas había sido vacunada exitosamente (https://bit.ly/2DXBygA).
En paralelo, el ministro de Salud, Mijaíl Murashko, confirmó que la vacuna del Instituto Gamaleya mostró su alta eficacia y seguridad en las pruebas clínicas: Todos los voluntarios a los que se administró la vacuna desarrollaron anticuerpos y ninguno de ellos presentó complicaciones serias.
Según Sputnik, el Ministerio de Sanidad afirmó que la vacuna rusa contra el Covid-19 garantiza una inmunidad hasta dos años: El esquema de doble inyección permite generar una inmunidad duradera con el uso de las vacunas vectoriales.
Rusia ha sido líder mundial en la investigación de vacunas y Sputnik expone el secreto (sic) de los dos vectores, que es una tecnología única: detrás de esta velocidad está la experiencia de Rusia en la investigación de vacunas que utiliza los adenovirus, que se encuentran en las adenoides humanas y que normalmente transmiten el resfriado común, como vectores, que pueden engendrar un material genético de otro virus en una célula. Se extrae el gen del adenovirus, que causa la infección, y se inserta un gen con el código de una proteína de otro virus y ayuda al sistema inmunológico a reaccionar y producir anticuerpos que protegen de la infección (https://bit.ly/2Cinwp8).
Rusia ya recibió solicitudes de 20 países –de Latinoamérica (esperemos se encuentre México), el Medio Oriente y Asia– para más de mil millones de dosis.
Llama la atención el deliberado sabotaje de la controvertida OMS –que contaba para 2018-2019 con un presupuesto de cinco mil 600 millones de dólares cuando EU contribuía con 15 por ciento –que hoy es rehén de la polémica Fundación Melinda & Bill Gates, con intereses globalistas obscenos y quienes son sus principales contribuyentes cuando Trump dejó de financiarla” (https://bit.ly/2FaaxH3).
En forma perturbadora viene como tercer donador de la OMS la alianza GAVI: “Después del Covid-19, el Reino Unido (con sus ex primer ministros ‘socialistas’ Gordon Brown y Tony Blair, y el príncipe de Gales), el Foro Económico Mundial de Davos, la Fundación Bill & Melinda Gates y el grupo público/privado GAVI buscan la instauración de un gobierno mundial desde sus plataformas del G-20, las vacunas y el Gran Reset de Davos” (https://bit.ly/3irsMGg).
Otro contribuyente bizarro es National Philanthropic Trust que ahora me salto, sin dejar de señalar que bajo el manto de la ominosa filantropía muchos megabillonarios cometen los peores crímenes de lesa humanidad.
Hoy es muy grave que no se pueda ya distinguir, desde el punto de vista de la ingeniería financiera, cuál es la diferencia entre la OMS y los intereses globalistas de Bill Gates cuando la OMS parece más bien una organización globalista que busca imponer los intereses de Microsoft, con la Universidad Johns Hopkins –sustrato geopolítico de la invasión a Irak con el neoconservador straussiano Paul Wolfowitz– y de los designios epidemiológicos del multimillonario Mike Bloomberg.
Las envidias y los golpes bajos no se han hecho esperar de parte de la misma OMS como de los multimedia anglosajones: desde The Guardian hasta The Financial Times con sus conspicuos intereses globalistas quienes ponen en tela de juicio la habilidad de Moscú para desarrollar una inoculación segura y efectiva tan rápido ( FT; 11/8/20).
Hoy la vacuna rusa le otorga un inmenso prestigio al zar Vlady Putin que vive la repetición del momento Sputnik.
Se entiende la angustia de sus competidores anglosajones que quedaron sembrados en la carrera geopolítica y farmacológica de las vacunas.
Facebook: AlfredoJalife

lunes, 20 de julio de 2020

Lanzamiento histórico de bonos soberanos en yuanes por Rusia: ¡a temblar el dólar!

Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme


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▲ Vladimir Putin, presidente de Rusia, primer país en planear la venta de bonos en yuanes.Foto Ap
Desde 2017, Rusia planea(ba) la primera venta de bonos en yuanes con el fin de atraer a los inversionistas en búsqueda de fondos, según The Wall Street Journal ( on.wsj.com/2OBTDm8 ). Por alguna razón, la sonada venta por mil millones de dólares a 5 años no se concretó.
El roadshow había sido encabezado por el chino ICBC, primer banco del mundo (bit.ly/3fFc9pz),), con Gazprombank de Rusia.
A los bonos en yuanes emitidos fuera de China se les conoce en forma simpática como “bonos dim-sum” –en alusión a las botanas gastronómicas chinas– y que serán listados en la bolsa de Moscú. Ello conlleva la virtud de acelerar lainternacionalización del yuan, que pronto será la segunda divisa de reserva global, debido a que China ostenta las mayores reservas y oro (sic) en el mundo, con US$3.4 millones de millones (trillones en anglosajón) (dato de 2020; bit.ly/3eJ5rgZ), cuando Estados Unidos se encuentra muy por detrás en un raquítico lugar 20 con US$123 mil 300 millones, inclusive detrás de México con US$175 mil 300 millones (cifras del 2017; bit.ly/2ZFf6Rq).
Cuando se suma todo el circuito étnico chino –China, Taiwán, Hong Kong, Singapur y Macao– sus reservas alcanzan unos azorantes US$4.6 millones de millones. ¡Las reservas son ya amarillas!
Debido a las sanciones de Occidente, Rusia busca seducir a los inversionistas chinos cuando los bancos chinos han invertido en las firmas rusas del sector del gas y petróleo desde 2016 ( on.wsj.com/3h7vgcr).
SCMP, propiedad de Alibaba, con sede en Hong Kong, exhibe una fascinante gráfica de cómo las potencias imperiales desde el año mil 400 han perdido su estatuto de imponer su divisa de reserva al mundo: Portugal y España entre 1400 y 1575; Holanda y Francia a partir de 1750; Gran Bretaña desde finales del siglo XIX hasta 1925, y Estados Unidos desde Bretton Woods (1944) hasta la fecha.
De nueva cuenta, Rusia intenta lanzar a finales de 2020 o a inicios de 2021 los bonos soberanos denominados en yuanes (bit.ly/3hbrlLy): Rusia y China buscan romper el cordón umbilical con el dólar debido a que Washington usa el acceso al sistema de pagos global con los dólares como arma para castigar a los países e individuos por quebrantar sus leyes, aun fuera de Estados Unidos.
Moscú y Pekín todavía no consiguen implantar un nuevo sistema para los pagos directos de sus divisas: el yuan y el rublo.
En forma insólita, JP Morgan y el Banco Central Británico han sugerido que es tiempo para que el dólar ceda su estatuto de reserva global de divisas, ya que la alternativa amenaza al mundo como una supernova (sic) deflacionaria (sic).
William Pesek, autor del libro La Japonización: lo que el mundo puede aprender de las décadas perdidas de Japón ( amzn.to/2WyIGX8)”, quien por obviedad es proclive a la sinofobia, aduce que el malestar del dólar no es aún la ganancia del yuan, ya que, mientras los mercados tienen razón en perder la fe en el dólar, el yuan chino no es aún una alternativa de paraíso seguro (bit.ly/3jawNAp).
El fiscal general de Estados Unidos, William Barr (WB), arremetió contra el Partido Comunista de China por tener éxito en sus políticas económicas depredadoras al haberse convertido en la matriz manufacturera del mundo y, supuestamente, practicar un “ blitzkrieg económico” para sustituir a Estados Unidos como la prominente superpotencia global (bit.ly/3h7IjKQ).
WB comentó que Estados Unidos se ha vuelto “peligrosamente dependiente de China para los materiales de tierras raras (bit.ly/30pHk25)”, primordialmente “usadas en tecnología, medicina y aun en las industrias del hardware militar”.
Mientras WB despotricaba contra el comunismo chino, Pekín daba a conocer su recuperación en su fase post-Covid-19 con un crecimiento de 3.2 por ciento al segundo trimestre de 2020, dejando atrás al resto del mundo.
A diferencia del sobre-endeudado G-7 y su esquema especulativo e hiperconsumista, Rusia ostenta muy poca deuda: 19.5 por ciento de su PIB –una de las más bajas del mundo– frente a Estados Unidos con 104.3 por ciento.
Se acerca el fin de la hegemonía del dólar.
• Facebook: AlfredoJalife

jueves, 18 de junio de 2020

Putin diagnostica los disturbios en EU y proclama a Rusia como "rey de los cielos"


Bajo la lupa
Alfredo Jalife Rahme
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▲ El presidente ruso, Vladimir Putin, en videoconferencia en la residencia Novo-Ogaryovo.Foto Ap
En los centros estratégicos de Rusia no causaron sorpresa los disturbios en EU debido al homicidio de George Floyd.
En 2008, el decano diplomático ruso Igor Panarin había previsto la balcanización de EU en seis pedazos (https://on.wsj.com/3fzwYlR.)
Del lado estadunidense Joel Garreau planteó desde 1981 (sic) que Estados Unidos puede ser subdividido en nueve naciones que, curiosamente, engloba el norte de México (https://amzn.to/2AI4XtB).
Luego en 2011, Colin Woodard abordó la historia de las 11 (sic) regiones culturales rivales de Estados Unidos (https://amzn.to/2AxEzmr).
Los geoestrategas de Rusia, no se diga el zar Vlady Putin, están pendientes de las minucias de los disturbios en EU.
Putin salió de su silencio pandémico y diagnostica que los disturbios en EU exhiben una profunda (sic) crisis interna (https://bit.ly/2N4pew5).
A su juicio, la crisis viene de mucho atrás, desde que accedió Trump a la presidencia: ganó, y su victoria era absolutamente evidente y democrática, pero el partido vencido inventó todo género de historias bidones (sic) para intentar poner en duda su legitimidad.
Putin advierte que no es su intención inmiscuirse en asuntos de países ajenos, por lo que su diagnóstico concisamente lacónico enmarca la gravedad de la situación.
Considera que el problema emana del sistema político estadunidense donde los intereses de los partidos y de grupos son colocados encima de los intereses de la sociedad entera y de la gente.
Aduce que los disturbios sobre temas raciales en EU y en Europa constituyen un fenómeno destructivo que ponen en relieve la fuerza de Rusia como Estado multiétnico y pueblo multinacional.
Hizo notar que las campañas de derechos humanos que toman la forma de saqueo y violencia no aportan nada bueno y recuerda que tanto la ex URSS como Rusia han sido siempre empáticos sobre la lucha de los afroestadunidenses por sus derechos naturales(sic).
Concluye que EU es un muy poderoso poder democrático, lo cual le ayudará a sortear su crisis.
Se detecta que Putin no pierde de vista las próximas negociaciones nucleares del 22 de junio en Viena con EU para prorrogar el acuerdo START (Strategic Arms Reduction Treaty).
Tres días después al anuncio del fracaso de la prueba de un armamento hipersónico de la Fuerza Aérea de EU –que forma parte del programa HAWC (Hypersonic Air-breathing Weapon Concept), a cargo de Lockheed Martin y Raytheon (https://bit.ly/3e3bkGt)–, Putin alardeó los recientes progresos en el rubro de la defensa anti-hipersónica de Rusia, cuyas proezas defensivas militares son conocidas: cuando otros países habrán elaborado su arma hipersónica, Rusia muy probablemente estará dotada de un medio para contrarrestarla.
Putin comentó que las grandes potencias militares, sin especificarlas, estarán dotadas de armas hipersónicas: dominio en el que Rusia lleva la ventaja desde 2018.
Putin comentó que hoy nadie puede interceptar un arma hipersónica: se trata de una velocidad tal que no es posible interceptarla y por lo cual nuestra situación actual es única (sic).
Las armas hipersónicas anunciadas el primero de marzo de 2018 levantaron muchas cejas en EU, tanto del lado de Hollywood como de sus comentaristas amateurs
que ni saben disparar pistolitas de agua, a diferencia del general Hyten, jefe del Comando Estratégico de EU, quien las tomó más que en serio: debemos creer las declaraciones de Vladimir Putin (https://bit.ly/2YGPrpV) y agregó que en EU estaban al tanto de las pruebas de misiles hipersónicos de Rusia y China.
Ya en 2018 Andrei Martyanov en su célebre libro La pérdida de la supremacía militar: La miopía de la planeación estratégica de EU (https://amzn.to/2vD6bk8), había demolido El mito de la superioridad militar de EU (https://bit.ly/3eaLqk7).
Cabe señalar que el sistema hipersónico Avangard (https://bit.ly/2Ce2J5O) viaja a una velocidad de 20 veces el sonido, Mach 20, y puede transportar armas convencionales o nucleares, lo cual ha convertido a Rusia hoy como el indiscutible rey de los cielos muy por delante de EU.
Facebook: AlfredoJalife

domingo, 10 de mayo de 2020

Rusia pospone hasta septiembre celebración del Día de la Victoria

Coincidirá con la fecha de la matanza de Beslán


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▲ El presidente Vladimir Putin durante la discreta ceremonia del 75 aniversario de la victoria sobre los nazis.
Moscú. La gran celebración del 75 aniversario de la victoria soviética sobre el nazismo –la fiesta sin duda más memorable en este país– tendrá que posponerse, en el más optimista de los escenarios, hasta el 3 de septiembre, día en que se selló la rendición de Japón y, con ello, formalmente se puso fin a la Segunda Guerra Mundial.
El presidente Vladimir Putin –por primera vez en el mes que lleva confinado por el nuevo coronavirus– salió de su residencia oficial en Novo-Ogariovo, en las afueras de Moscú y, sin público, salvo una unidad de la guardia de honor, depositó una ofrenda floral ante la Tumba del Soldado Desconocido, junto a las murallas del Kremlin.
La breve ceremonia se pudo ver por televisión y continuó con Putin inclinando la cabeza, tras depositar un clavel rojo, ante la placa de cada uno de los monolitos de las ciudades soviéticas que recibieron el título de héroe por sus hazañas durante esa conflagración y culminó con el fugaz sobrevuelo de helicópteros, aviones de combate y bombarderos de las fuerzas aéreas rusas.
El Covid-19 hizo que la conmemoración de este Día de la Victoria resultara inusual: sin las reuniones de toda la familia para homenajear a los antepasados que perdieron la vida en esa contienda, sin los paseos por los parques donde se solían citar los antiguos compañeros de armas (lamentablemente cada vez menos, 75 años después) y la gente acudía para verlos y divertirse con los conciertos y bailes al aire libre, sin la marcha del Regimiento Inmortal (en la cual los rusos, con el Presidente en primera fila, caminan en silencio por las calles con fotografías de sus familiares caídos en la guerra.
Tampoco se llevó a cabo la habitual demostración de poderío bélico en la Plaza Roja durante el también tradicional desfile militar ni llegaron los jefes de Estado extranjeros que el Kremlin esperaba para poder iniciar negociaciones extraoficiales.
Nada de eso hubo este sábado, que se vivió como un día más de confinamiento obligatorio por la pandemia del coronavirus, la cual cada día suma más de 10 mil nuevos contagios en Rusia, la mitad de ellos en Moscú, llegando ya a los 200 mil casos positivos reconocidos de modo oficial.
Eso sí, hacia las 10 de la noche, comenzó una auténtica lluvia de fuegos artificiales, desde 16 sitios diferentes de Moscú, otra vez sin público, para observar desde las ventanas de las casas o, de perdida, por televisión.
Putin se comprometió a que más adelante se va a celebrar como se merece esta fiesta, sin precisar cuándo, aunque la Oficina de la Presidencia propuso hace poco –y la Duma por supuesto ya lo aprobó– que se haga el 3 de septiembre.
Sin embargo, celebrar el Día de la Victoria esa fecha no deja de ser una sugerencia desafortunada por coincidir con la matanza en que acabó la liberación de rehenes de la escuela de Beslán, secuestrada por un comando de separatistas chechenos hace 16 años.
Para las autoridades de la república norcaucásica de Osetia del Norte, donde ocurrió la tragedia, el 3 de septiembre debe ser una jornada de duelo y no de fiesta nacional.

Foto Afp
Corresponsal
Periódico La Jornada

lunes, 27 de abril de 2020

¿Trump optará por la guerra con Irán para paliar el desplome del petróleo?

Bajo La Lupa
Alfredo Jalife-Rahme


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▲ La caída del precio del petróleo afecta la aspiración releccionista de Donald Trump.Foto Ap
Las terapias esotéricas de Trump para lidiar con la pandemia lo tienen arrinconado. Pero no hay que subestimarlo cuando le quedan varios ases bajo la manga de aquí al 3 de noviembre (bit.ly/2VQOiuo).
Estrategas del Partido Republicano y el connotado politólogo Walter Russell Mead consideran que la “mejor apuesta de Trump para su relección es irse contra China ( on.wsj.com/3bDxrCb)”, al menos, de forma retórica.
Durante la guerra de precios entre su aliado Arabia Saudita (AS) y Rusia, las medidas contradictorias que tomó Trump –más bien, su yerno talmúdico Jared Kushner, quien maneja de manera ineficaz la triple agenda de: 1. AS/Medio Oriente, 2. México y 3. El combate al Covid-19, lo que resultó contraproducente y puso en agonía a la industria del petróleo/gas lutita (shale oil/gas) de Estados Unidos (EU), cuya viabilidad es sostenida con artificios por Wall Street (bit.ly/2yMahuY).
Los 38 votos electorales de Texas –segundo estado con el mayor PIB de EU, tras California–, sumados de la demografía mexicana, son demasiado importantes para descuidarlos sin rescatar a la industria del petróleo/gas lutita.
Se desprenden dos hipótesis: 1. La del célebre Scott Ritter (SR), que vislumbra una guerra de EU contra Irán para elevar el precio del barril a niveles donde sea viable la extracción del petróleo/gas lutita, entre 40 y 60 dólares el barril (bit.ly/3eQ9ucS); y 2. La de un servidor que contempla una teatral tensión paroxística sin llegar a la guerra.
SR, ex espía de los marines e inspector de la ONU en la guerra del Golfo, quien desmintió la posesión de armas de destrucción masiva de Irak, aduce que en tiempo de la pandemia, EU se prepara para la guerra, cuando la debilidad (sic) de Irán es gravemente exagerada.
Mas allá de la vulgar propaganda de guerra, SR comenta que Irán está preparado para defenderse y cualquier movimiento de EU podría ser un pésimo cálculo con resultados devastadores.
SR refiere que el hoy secretario de Estado, Mike Pompeo, ex director de la CIA y evangelista sionista que defiende más los intereses de Israel que los de EU y Robert O’Brien, consejero de Seguridad Nacional, pugnan por una guerra contra Irán y su cambio de régimen cuando alucinan que las sanciones y la máxima presión de EU han desangrado al país persa.
Un operativo de EU contra las milicias chiítas en Irak, apoyadas por Teherán, pudiera ser el atractivo fatal para aniquilar a Irán.
En contraste, el comandante en Irak, Robert White, quien sí sabe de teatros de guerra, emitió una brutal advertencia para no desviarse de los objetivos primarios de EU en Irak (bit.ly/35gjd85).
A diferencia de los blufs de Trump y Pompeo, los iraníes aún no se emplean a fondo con sus nuevos misiles furtivos y sus novedades tecnológicas como su satélite militar Nur-1.
SR arguye que una nueva guerra de EU en Irak para atraer a Irán sería una carnicería para todos que, a mi juicio, el misticismo chiíta está dispuesto a tolerar, a diferencia de la sociedad hedonista de EU, que castigaría a Trump en las urnas funerarias y electorales.
Sólo bastaron las amenazas de Trump de represalias por un supuesto amago de embarcaciones iraníes en el Golfo Pérsico –que según la prensa iraní no existieron– para repuntar en 20 dólares el barril y romper su letal espiral, en medio de la hazaña tecnológica del país persa al irrumpir en la élite del Club Espacial de 10 países con la colocación en órbita de su satélite militar Nur-1 (bit.ly/2VVpbqE).
Ni a EU ni a Irán les conviene una guerra. Las posturas son prístinas: EU se encuentra a la ofensiva en el Golfo Pérsico, mientras Irán se ubica a la defensiva (bit.ly/2W0juYa).
A EU e Irán les conviene mas una tensión paroxística de corte teatral/hollywoodense en el Golfo Pérsico para elevar geopolíticamente el precio del barril: uno de “los cinco precios del petróleo (bit.ly/3aEEU2C)”.
Facebook: AlfredoJalife

sábado, 4 de abril de 2020

Lamentable, que la Casa Blanca use la pandemia para tratar de cambiar el gobierno del mandatario bolivariano, acusa Rusia




Moscú. María Zajarova, vocera de la cancillería rusa, lamentó ayer que Estados Unidos y otros países traten de utilizar la pandemia del Covid-19, que afecta a todos y a Venezuela entre los que más, para cambiar el gobierno en el país sudamericano por medio de un golpe de Estado que pueda derrocar a Nicolás Maduro, presidente legítimamente electo.
Para Rusia no es éste momento de procurar llevar a la práctica los planes que siguen incubando algunas mentes en Occidente de desplazar del poder a Maduro, aunque para ello tengan que acabar de hundir a todo un país como Venezuela y a su pueblo, que necesitan ayuda urgente en estos complicados tiempos de expansión del coronavirus, subrayó.
Por ello, Moscú no entiende que, a diferencia de lo que se habló en la reciente videoconferencia de los jefes de Estado del G-20 sobre la necesidad de aunar esfuerzos para frenar la pandemia y abrir corredores de ayuda humanitaria, Washington siga bloqueando que se levanten las sanciones contra Caracas, lo cual impide que pueda recibir productos y alimentos de primera necesidad , justa demanda que en estos momentos apoyan incluso figuras destacadas de la oposición (a Maduro).
Es lamentable, subrayó Zajarova, que existan grupos políticos en algunos países que continúan aferrados a la lógica del predominio de la intención política, determinada por la coyuntura, de usar la difícil situación en el mundo, en particular el estado de la epidemia en Venezuela, para alcanzar sus fines.
Tampoco entiende Moscú que el Fondo Monetario Internacional se oponga a ayudar a Venezuela y condena que Estados Unidos ofrezca una recompensa que permita encontrar y detener a un jefe de Estado soberano con acusaciones fabricadas de supuesto narcotráfico, reiteró la portavoz de la diplomacia rusa.
Para Zajarova, es casi una burla la improvisación de Washington al ofrecer toda un plan de arreglo que implica formar en Venezuela una suerte de gobierno de transición, mientras las declaraciones del Departamento de Estado en ese contexto dejan la impresión de ser un absurdo completo.
Enfatizó la vocera: No queda más remedio que repetir una verdad que ya deberían de saber todos: sólo el pueblo de Venezuela, como país soberano, puede determinar su futuro, con base en su legislación y sin destructivas injerencias foráneas.
Cuando en el mundo de hecho se establece una moratoria sobre todo lo relevante en los ámbitos político y social, ¿cómo es posible proponer que se elabore y discutan los plazos de elecciones nacionales en Venezuela con especial interés en cambiar a su presidente?, se preguntó Zajarova y respondió con dedicatoria a Estados Unidos:
Creemos que en primer término hay que pensar en el pueblo de Venezuela y en cómo podemos ayudar a este país a salir de la catástrofe humanitaria en que se está convirtiendo la pandemia.
Juan Pablo Duch
Corresponsal, Periódico La Jornada
Viernes 3 de abril de 2020, p. 24

viernes, 3 de abril de 2020

Rusia extiende el periodo de resguardo hasta el 30 de abril

Pandemia


Moscú. El titular del Kremlin, Vladimir Putin, no quiso esperar a que concluyeran el domingo los días de asueto con goce de sueldo que decretó en toda Rusia desde el 28 de marzo para intentar frenar la propagación del nuevo coronavirus y anunció este jueves que esa medida extraordinaria se extiende hasta el 30 del presente mes, aunque podría –dependiendo de cómo evolucionen las cosas– darse por terminada antes.
Señaló que la primera semana de asueto permitió ganar tiempo para prepararse y hacer frente al previsible incremento de contagios que todavía habrá antes de que la pandemia alcance su máximo y empiece a remitir.
Putin dejó en manos de los gobernadores de cada una de las 85 entidades federales la aplicación de las medidas preventivas que estimen pertinentes en sus respectivos ámbitos de responsabilidad, tomando en cuenta la necesidad de proteger la salud de la población y de proporcionar los servicios básicos, así como de garantizar la estabilidad de la economía y de la infraestructura clave.
Con 30 fallecidos y 3 mil 458 casos de positivos en 76 regiones del país, hasta este jueves, Putin volvió a dirigirse a la nación por radio y televisión, confinado en la residencia presidencial de Novo-Ogoriovo desde el día que se supo que el doctor Denis Protsenko –quien ejerció de anfitrión durante su visita a la clínica con el mayor número de pacientes de Covid-19 en la capital rusa– había contraído el virus.
En Moscú, el alcalde Serguei Sobianin reiteró anoche que se mantendrán hasta el 1º de mayo todas las medidas adoptadas (cierre de parques, cafés, restaurantes, museos, estadios, teatros, cines, etcétera), así como el confinamiento obligatorio de todos los habitantes, aunque anticipó que no será necesario implantar un sistema de pases especiales para salir, que ahora sólo se permite para ir a la tienda y farmacias más cercanas, pasear al perro a no más de 100 metros de la casa e ir a trabajar a empresas del sector esencial. Los programas de reconocimiento facial y de geolocalización y las 175 mil cámaras de video de las calles de Moscú se usarán sólo para vigilar que observen la cuarentena.

Corresponsal
Periódico La Jornada

miércoles, 1 de abril de 2020

Rusia desarrolla tres fármacos para combatir el Covid-19




Uno, útil en infección respiratoria, está listo para probarse 
Otro ataca los virus ARN y uno más será posible usarlo en el tratamiento del mal



Moscú. Tres fármacos que podrían resultar eficaces para combatir el Covid-19 fueron desarrollados en Rusia con participación de expertos de la Academia de Ciencias de ese país, informó este lunes Vladímir Chejonin, jefe de la sección de medicina y biología de esa institución.
El Instituto de la Síntesis Orgánica Postovski de la Sucursal de los Urales de la academia rusa elaboró hace unos años el preparado antiviral triazivirin, que hoy día ha despertado el interés de médicos chinos con la finalidad de usarlo para tratar el Covid-19.
Científicos rusos desarrollaron una forma especial de inhalación de este fármaco, que podría usarse para tratar concretamente la infección respiratoria, explicó Chejonin y también comunicó que el fármaco ya está listo para que lo empiecen a probar en instituciones especializadas.
Además, el académico informó que los institutos Postovski y de la Química Orgánica Zelenski, de Moscú, crearon una variante –bastante eficaz y compatible con los requisitos de la industria farmacéutica rusa– del preparado favipiravir, desarrollado antes en Japón para tratar las infecciones que provocan los llamados virus ARN, entre los que se cataloga el SARS-CoV-2, causante de la enfermedad Covid-19.
Preparado fortopren
Además, el centro ruso de Epidemiología y Microbiología Gamalea y el Instituto de Química Orgánica, al tomar por base el fármaco fosprenil usado para tratar las infecciones de coronavirus en animales, desarrollaron el preparado fortopren, que ya ha pasado todas las etapas de los ensayos clínicos en humanos, se encuentra en la fase de inscripción en el registro y podría probarse en el tratamiento del Covid-19, agregó.
Estos tres preparados acapararon el interés del Ministerio de Salud Pública de Rusia y figurarán entre los estudios prioritarios de varios departamentos de la Academia de Ciencias de Rusia, señaló Chejonin.


Periódico La Jornada
Martes 31 de marzo de 2020, p. 2

domingo, 15 de marzo de 2020

De dudosa eficacia la estrategia de Moscú


Ajena al coronavirus, Rusia tiene sólo 45 casos positivos



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▲ Desde principios de marzo las autoridades de Moscú pusieron en aislamiento –en un nuevo hospital (en la imagen) a las afueras de la ciudad– a personas que viajaron a los países afectados por el coronavirus.

Moscú. Mientras la Organización Mundial de la Salud advierte que el Covid-19 ya adquirió rasgos de pandemia, Rusia reconoce tener este viernes sólo 45 casos de positivos, 24 de ellos en Moscú, una ínfima cifra que sorprende por la dudosa eficacia de las medidas que ha tomado el gobierno ruso para evitar que la infección se propague aquí.
Por ejemplo, la prohibición de celebrar cualquier evento que reúna a más de 5 mil personas, que afecta a competiciones deportivas y conciertos que atraen a mucho público, pero en realidad no son ninguna solución al riesgo de contagio del coronavirus y que se hizo pública horas después de que la oposición solicitó autorización para celebrar una multitudinaria manifestación, desde luego denegada, contra la intención del presidente Vladimir Putin de poder gobernar hasta 2036, si así lo desea.
Aseguran los adversarios del Kremlin que hasta el 22 de abril, cuando está convocada una votación popular que debe legitimar la reforma constitucional impulsada por Putin, las autoridades seguirán insistiendo, cada vez con menor margen de maniobra, en que no se han producido contagios locales al enfatizar, que todos los casos reconocidos son de personas que enfermaron estando fuera de Rusia, principalmente en Italia.
Por esa razón, se anunció este viernes, desde el 16 de marzo se suspenden temporalmente los vuelos a la Unión Europea y Noruega, salvo sus capitales, así como Ginebra, Suiza. Continuarán los vuelos debido a que en Rusia –a diferencia de lo que sucede en la propia Italia, España, Francia y los otros países de Europa más afectados– los contagios no se producen de modo exponencial, sino son importados y pueden aislarse los infectados, según hacen creer las autoridades.
Ya se prohibió la entrada de ciudadanos de China, Corea del Sur, Irán e Italia y se sigue midiendo la temperatura a todo viajero que llega en vuelos internacionales, pero los síntomas de la enfermedad aparecen muchas veces días después de cruzar la frontera en el aeropuerto.
Al día de hoy –de acuerdo con un anuncio urgente de la página web del alcalde de Moscú–, tan sólo entre el 20 de febrero y el primero de marzo, todos los pasajeros de 12 vuelos de compañías aéreas locales que llegaron de Milán, Bérgamo, Verona, Kishiniov y Múnich deben someterse de inmediato a la prueba para excluir que contrajeron el Covid-19.
Son apenas 12 vuelos y, en el supuesto de que sólo hubiera un infectado en cada uno, todos sus familiares, amigos, compañeros y vecinos tendrán que pasar la misma prueba y resulta por lo menos extraño que ninguno haya sido contagiado. ¿Y la totalidad de vuelos que hubo en 13 días hasta hoy?
Mientras tanto, antes de que entre en vigor la suspensión temporal de comunicación aérea con Europa, este sábado, al menos 25 vuelos arribarán a Moscú desde Madrid, París, Londres, Bruselas, Ámsterdam y Frankfurt, por mencionar sólo cuatro capitales y dos ciudades europeas, y cada día seguirán llegando miles de personas.
De acuerdo con lo dispuesto por el alcalde de Moscú, Serguei Sobianin, desde el pasado 5 de marzo todos los viajeros cuyo vuelo proceda de una decena de países tienen que aceptar un encierro voluntario de 14 días y, al primer síntoma de sentirse mal, deben llamar a una ambulancia para ser aislados y recibir tratamiento en un hospital.
De salir a la calle antes de tiempo, quienes lo hagan deberán pagar una fuerte multa y, si alguien se enferma por su culpa y peor aún si llegara a morir, enfrentarán una pena hasta de cinco años de cárcel.
A la vez, no se entiende cómo se dan por satisfechas las autoridades con imponer la cuarentena del viajero, sin ofrecer soluciones de vivienda temporal a los familiares que cohabitan con él, que sí están autorizados a entrar y salir cuando quieran, convirtiéndose en eventuales propagadores del virus.
Y si nadie desea salir a la calle, se le permite encargar alimentos por Internet o teléfono para entrega a domicilio, con lo cual miles de mensajeros llevan por toda la ciudad los encargos y algunos también el Covid-19, que en cualquier momento corre el riesgo de expandirse sin freno.
Por ahora, en Moscú no hay pánico, las tiendas tienen de todo, el transporte urbano sigue saturado en las horas pico, aunque los rumores de que no todo está bajo control y hay muchos más casos de contagios que los admitidos por las autoridades comienzan a cobrar fuerza entre quienes tienen acceso a las redes sociales.

Foto Ap
Corresponsal
Periódico La Jornada

jueves, 12 de marzo de 2020

Guerra de precios de Arabia Saudita y Rusia sacude al desfalleciente gas lutita de EU

Bajo la lupa


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▲ Refinería Marathon Oil Corporation en Carson, California.Foto Afp
La guerra no es de vulgares precios. Es también de presupuestos –precio para las necesidades fiscales– y de reservas: de divisas no devaluadas e hidrocarburos.
El choque petrolero viral comporta características geopolíticas donde habrá ganadores y perdedores.
El brutal choque de 2020 no se parece al de 1986 cuando se gestó la colusión de EU y Arabia Saudita para desplomar el precio del barril que marcó el inicio del fin de la ex URSS (https://bit.ly/2TSX4XT).
En 1986, la URSS, se encontraba a la baja geoestratégica, mientras China no jugaba.
En 2020, Rusia se encuentra al alza multidimensional y China se mantiene incólume, pese al Covid-19, mientras EU ha sido entrampado con su artificial gas lutita financiado por la Reserva Federal y Wall Street (https://bit.ly/38INPyW).
En EU existe la peregrina propaganda de que Rusia busca liquidar la industria del gas lutita en la Cuenca Pérmica –no se diga para impedir el boicot de Trump al gasoducto NordStream 2 que conecta a Rusia con Alemania– cuando su derrumbe era más que cantado (https://bit.ly/3aIemh7), con o sin guerra de precios.
En la metáfora del cono de arena, al final, un solo grano derrumba todo el cono infectado por el virus global que mermó la sobreoferta de petróleo con dos millones de barriles diarios y que busca(ba) reducir Arabia Saudita, al unísono de la OPEP y de otros miembros observadores como Rusia, para mantener su presupuesto fiscal que proyecta(ba) en 80 dólares el barril, mientras Rusia puede absorber un precio de 50 dólares y hasta la mitad.
Ya el zar Vlady Putin, quien con su reflejo de judoka reviró a dos blancos y advirtió que Rusia podía soportar un precio de 25 dólares el barril por una década (¡súper-sic!; https://bit.ly/38HaX0S),cuando, además, Moscú posee hoy 570 mil millones de dólares de reservas –sin contar su Fondo de Riqueza Soberana de 150 mil millones–, frente a las de Arabia Saudita que han disminuido a 495 mil millones de dólares.
No se trata de una banal guerra de precios cuando Rusia juega a la geometría multivariable y a una multidimensionalidad geopolítica de varios niveles ( multilayered) que afecta todo el planeta cuando contará quien pierda menos en la tétrada precios/presupuesto/reservas/geopolítica. Aquí no caben procaces maniqueísmos lineales y daltónicos.
Su desplome beneficia a China e India (básicamente, los importadores principales) y despedaza a los productores carentes de anticuerpos en su sistema inmunológico energético.
Arabia Saudita es más vulnerable que Rusia en su ingreso petrolero: el primero depende de 87 por ciento y el segundo de 40.8 por ciento, incluyendo su gas, que es el verdadero “ game changer”.
El zar Vlady Putin venderá caro su amor a EU, no se diga a Occidente al borde de choques deflacionarios, cuando peligra el sector petrolero y gasero de EU que contribuye en 7 por ciento de su PIB y cuenta con más de 10.3 millones de empleos (https://bit.ly/2Q2l8X6).
NYT culpa al príncipe Mohamed bin Salmán (https://nyti.ms/2IAXIEb). No se trata de culpar o exculpar, sino quien juega mejor a la geoestrategia energética entre los tres grandes: EU/Rusia/Arabia  Saudita.
WSJ, cercano a Trump, anda más perdido que nunca, y después de sentenciar en forma estrafalaria que Putin no es amigo de Trump, exhorta a jalarle las orejas a su aliado Mohamed bin Salmán (https://on.wsj.com/3cPBhJd).
Una llamada de Trump a Mohamed bin Salmán quizá tuvo que ver en la recuperación de 10 por ciento del precio, no se diga la visita secretadel secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, íntimo de Jared Kushner, al embajador ruso, lo cual fue expuesto por el Kremlin en su Facebook antes que el mismo EU (http://dailym.ai/2Q7qy3o).
La mezcla ominosa del virus global y el choque petrolero puede descarrilar la relección de Trump y afectar la estabilidad de la mayoría de los países productores de petroleo, sean de la OPEP o no.
El zar Vlady Putin, como el mandarín Xi, busca la extensión de su mandato, como lo hizo Roosevelt en una fase crítica, y como lo pondera Trump en caso de una relección sin Covid-19 y sin desplome de Wall Street.
Las consecuencias geopolíticas son ya enormes.
Facebook: AlfredoJalife

viernes, 7 de febrero de 2020

Diálogo, vía de solución en Venezuela: Rusia y México


Rusia y México apuestan por la vía del diálogo y la no intervención militar para la solución de los conflictos que existen en Venezuela, indicó el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov. De su lado, el subsecretario de Relaciones Exteriores, Julián Ventura, informó que la Secretaría de Economía trabaja con los homólogos rusos para reactivar la comisión mixta bilateral, que no ha sesionado desde 2011 y que tendrá lugar en México este año. 

En conferencia de prensa al término de su breve visita a México, el ministro Serguéi Lavrov recalcó que la apuesta de ambos países es que todo se resuelva no con base en la Doctrina Monroe (sintetizada en la frase América para los americanos) como lo escuchamos desde Washington, sino con diálogo entre fuerzas políticas.

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▲ Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, se reunió ayer con el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, como parte de una gira de trabajo por América Latina.Foto Notimex

Periódico La Jornada

lunes, 30 de diciembre de 2019

Militares rusos en Venezuela, solidaridad de Moscú



El presidente de Rusia, Vladimir Putin, se expresó sobre la calidad y extensión del armamento nacional que se ha entregado a Venezuela. dijo que no es una partida de ajedrez, sino que deben ser el mejor.
Un ejemplo es el caza ruso SU-57 que probó en Siria, nuevos tipos de misiles y bombas.
Asimismo, indicó que en una exposición de armamento en Moscú –el pasado 24 de diciembre– se mostraron modelos que pretenden estar a la altura de los mejores del mundo.
Como he repetido tantas veces, recalcó Putin a los representantes en Rusia siempre deben ser los mejores. Por su parte, el titular de la Defensa rusa, Sergéi Shoigú, comunicó que el Ministerio y la Industria de Defensa continuaron cumpliendo los planes de modernización de las denominadas Fuerzas Nacionales.
El mandatario ruso también declaró en la reunión ampliada del Ministerio de la Defensa, que la cuota de armas avanzadas en el caso de las nucleares de Rusia, ascendió a 82 por ciento.
El presidente añadió que las Fuerzas de Misiles Estratégicos comenzaron a incorporar el novedoso sistema Avangard de misiles supersónicos de alcance estratégico, dotados de ojiva planeadora.
Sistema de misiles y de armas de artillería antiaérea: Pantsir-S1. El mandatario agregó que las fuerzas nucleares rusas mostraron su extraordinaria capacidad durante los ejercicios.
“Las tropas, usando equipo nuevo, practican regularmente tareas tácticamente complejas durante los ejercicios, maniobras y registros por sorpresa. Así, las fuerzas nucleares han demostrado de manera convincente su mayor capacidad durante los ejercicios Grom 2019, la flota y la aviación de largo alcance han cumplido plenamente las tareas en el contexto de los ejercicios, Okeanski Shchit-Escudo del Océano“, dijo Putin en una reunión.
El mandatario ruso destacó, por primera vez en la historia, que es el único país que tiene armas hipersónicas. Subrayó que la Unión Soviética siempre tuvo que alcanzar a Estados Unidos, tanto en la creación de la bomba atómica, como en la aviación estratégica y de los misiles intercontinentales.
Hoy en día tenemos una situación única en nuestra historia moderna: estamos por delante. Ningún país en el mundo tiene armas hipersónicas, por no hablar ya de las armas hipersónicas de alcance continental, manifestó Putin.
Ya se había puesto en práctica el misil hipersónico Tsirkón, con un alcance de más de mil kilómetros. Puede desarrollar velocidades de hasta Mach 9 (nueve veces la velocidad del sonido), según lo reveló Putin en febrero pasado.
En la República Bolivariana de Venezuela, una misión militar se está llevando a cabo con la presencia de soldados rusos. La finalidad principal de esta presencia es una muestra de solidaridad para la paz y no para la guerra. Se pretende apoyar en los posibles escenarios que podría seguir la crisis que se está viviendo en Caracas según declaración del poliltólogo Víktor Jéifets, de la Universidad Estatal de San Petersburgo.
La utilidad de esta misión para el presidente Nicolás Maduro es un ejemplo de solidaridad política por parte del presidente Putin. Los elementos que se han enviado a Venezuela, son especialistas técnicos militares, no son soldados de las Fuerzas Armadas de Rusia. Están en ese país, no para combatir, sino para apoyar en la renovación de personal, que ya ha planificado el presidente Maduro.
Dicho apoyo político, es también, en cierta forma, un apoyo moral, pues la dirigencia del Kremlin hadeclarado que no dejará sin ayuda, ni política ni económica, al país bolivariano. Estas son acciones que se consideran totalmente legítimas y justificadas. Es importante la cercanía que ha mostrado Moscú ante los ataques que ha recibido Venezuela, especialmente de Estados Unidos.
La presencia de esta misión técnica no es muestra de que Venezuela no tiene la capacidad de defensa propia, aunque sí hacen falta un mayor número de especialistas capacitados. Al contrario, gracias a la pericia de los técnicos venezolanos han mantenido cierto nivel en cuanto al mantenimiento de los sistemas de defensa antiaérea, ya que éstos han sido afectados por los apagones que han sufrido. Los técnicos rusos pondrán al día a los venezolanos.
Ha quedado demostrado que el ejército bolivariano ha sido y es capaz de enfrentar situaciones difíciles y, según especialistas rusos, es meritorio que, pese a los problemas políticos, los venezolanos han sido capaces de valerse por su propia cuenta.

Ejercicios militares de Rusia/China/Irán en el golfo de Omán: entrada del estrecho de Hormuz

Bajo la lupa

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▲ El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, el viernes en el aeropuerto de la ciudad de Lod, donde se dijo listo para las elecciones de marzo próximo.Foto Ap
El teniente general Aviv Kochavi, jefe de Estado Mayor del ejército de Israel, sentenció que la “colisión de Israel con Irán era casi inevitable (sic, https://bit.ly/2MCzKLr)”, mientras por primera vez Rusia, China e Irán realizan ejercicios navales trilaterales en el golfo de Omán –en la parte norteña del océano Índico– iniciando el 27 diciembre, cuando las tensiones en el golfo Pérsico han escalado en forma ominosa como consecuencia del retiro unilateral de Trump, azuzado por su íntimo aliado el saliente primer israelí Netanyahu, del acuerdo que había celebrado en forma creativa Obama sobre el contencioso nuclear de Irán que sólo se ganó asfixiantes sanciones que han desestabilizado a la teocracia reinante con metástasis en Irak, Líbano (con la peor crisis financiera teledirigida de su historia) y Siria. En la etapa de Trump las guerras son mayormente comerciales y financieras, las cuales, guste o no han resultado tan nocivas como las militares.
El Ministerio de Defensa de China dio mayor cobertura que Rusia a los históricos ejercicios navales cuando la Armada china ha desplegado su preciado misil guiado (https://bit.ly/37iOSFE).
Los multimedia persas han sido más generosos sobre los “juegos de guerra trilaterales de Rusia, China e Irán (https://bit.ly/2ZCRSKf)” y sus analistas comentan que los ejercicios navales exhiben el poder de los orientales ante las presiones de Estados Unidos (EU). El contraalmirante persa Habibollah Sayyari se jactó de ser anfitrión ahora de las fuerzas navales de dos superpotencias. El mismo día del inicio de los ejercicios navales trilaterales en el golfo de Omán, Japón anunció el envío de una pequeña escuadra naval en los mares cercanos a Irán “como parte de los esfuerzos para garantizar la seguridad de la navegación (https://on.wsj.com/37eqjtp)”.
Para Japón es vital la libre navegación de los tanques petroleros, ya que depende mayormente de la importación del crudo de Medio Oriente. En forma sincrónica, Rusia puso en servicio su misil hipersónico Avangard, “capaz de atravesar cualquier escudo antimisiles (https://bit.ly/37h6EZJ)”. Ahora se entiende la razón por la cual el zar Vlady Putin solamente duerme cuatro horas. El mandatario ruso no oculta su supremacía militar que ha superado a todos los competidores por primera vez en armas avanzadas. Afirmó que ahora Rusia goza de una única situación en la nueva y reciente historia, cuando son los otros quienes tratan de alcanzarnos y “ni un (¡megasupersic!) solo país posee armas supersónicas, no se diga armas hipersónicas de alcance continental (https://bit.ly/2u2v8I5)”.
Según Press TV, los ejercicios navales trilaterales tienen como objetivo asegurar las rutas de comercio internacional en las aguas estratégicas y estimular la preparación contra la piratería y el terrorismo marítimo (https://bit.ly/365x4xf), cuando Rusia, China e Irán han enviado algunos (sic) de sus más avanzados navíos para tomar parte en los ejercicios navales de cuatro días. Mientras los multimedia de EU y Europa han boicoteado los ejercicios navales trilaterales, el Pentágono ha comentado que EU los estaba monitoreando y los juzga como actos provocativos. Por demás interesante es la postura china que apoya el “Esfuerzo de Paz en el Estrecho de Ormuz (HOPE, por sus siglas en inglés, https://bit.ly/2teHJqQ)”.
Pese a todos los avatares consabidos, de repente aparecen en el horizonte destellos pacifistas, como sucedió el 7 de diciembre, cuando Irán y EU intercambiaron dos relevantes prisioneros, por lo que el presidente Trump comentó su disposición a entablar negociaciones sin precondiciones con Irán (https://bit.ly/2MCfTMq).
Por cierto, el libro de Andrey Martyanov sigue siendo el más esclarecedor sobre el decisivo avance militar de Rusia que en la etapa de resurrección del zar Putin se convirtió –después de 31 años de humillaciones/agravios/ultrajes de Occidente (what ever that means)–, en la primera superpotencia militar del planeta (https://bit.ly/2MAj0nK).
Facebook: AlfredoJalife

miércoles, 4 de diciembre de 2019

La grieta norteamericana


El cohete a la Luna

La doble competencia de Estados Unidos, económica con China y militar con Rusia, y las elecciones de 2020

Con la caída del muro de Berlín (1989) y la disolución de la Unión Soviética (1991), Estados Unidos quedó en una posición absolutamente dominante a nivel mundial. Se convirtió en una superpotencia solitaria sin competidores a la vista. Sus dos más importantes sistemas de alianzas de ese entonces –el Grupo de los 7 (G7) y la Organización del Atlántico Norte (OTAN)— acaparaban una indiscutible supremacía.

El G7, que se había constituido en 1977, integrado por Estados Unidos, Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido, pasó a tener un amplio predominio en el plano económico, a comienzos de los años ’90. La OTAN replicó esa posición en el campo militar y la aumentó. Abrió sus puertas para albergar, luego de la desaparición del Pacto de Varsovia en 1991, a un considerable número de países de Europa Central y del Este que habían funcionado otrora en la órbita militar soviética. En 1999 se unieron a la alianza nor-atlántica Hungría, Polonia y República Checa. Y en 2004 lo hicieron Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumania, Eslovaquia y Eslovenia. Más tarde –y como para remachar esta importante maniobra— se incorporaron a la Unión Europea (UE), también en 2004, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania y Polonia. Poco después también lo hicieron Bulgaria, República Checa y Rumania.
La marcha hacia el este impulsada básicamente por Estados Unidos y apoyada por sus aliados, lo colocaron en una abrumadora posición de predominio a escala mundial, en los planos económico y militar.
Veintiocho años más tarde de aquel 1991, la situación es diferente. Tanto Estados Unidos como la Unión Europea –en particular la Eurozona— pasaron por sendas crisis financieras, en 2008 y 2010 respectivamente. Y si bien las superaron, sus desempeños económicos posteriores quedaron menguados.
Por otro lado, la respuesta norteamericana a los ataques al Pentágono y a las Torres Gemelas de septiembre de 2001 fue estratégicamente incorrecta y condujo a una notoria ausencia de resultados positivos. Las guerras de Afganistán y de Libia no están aún terminadas, lo cual es todo un síntoma. La participación norteamericana en Siria no tuvo hasta ahora buenos resultados, más bien al contrario. En Irak la contienda terminó pero es dudoso que Estados Unidos haya alcanzado réditos políticos allí. Ni siquiera la librada en Yemen por aliados muy cercanos a aquel país –y abastecidos por este— ha sido exitosa, hasta ahora, para los agresores. No es exagerado sostener que lo ocurrido en este plano revela una notoria insuficiencia estratégica que no ha conducido a la meta que originariamente se había fijado Estados Unidos: reducir a los terroristas, pacificar Medio Oriente y alrededores y disfrutar de los beneficios de la victoria. Más bien al contrario, parece haber merodeado el fracaso.
La UE, por su parte, tras su crisis económica, inició una deriva hacia lo que es hoy: un verdadero pandemónium.
Debe agregarse que el ininterrumpido desenvolvimiento de China desde 1980 hasta el presente –con un crecimiento porcentual anual promedio del PBI del orden del 7%— ha convertido a su economía en la más grande del planeta. Se produjo, asimismo, una sorprendente recuperación política y económica de Rusia, que volvió a reequilibrar la correlación de fuerzas con los Estados Unidos en el plano militar.
De este modo, la gran potencia del norte extravió su otrora indiscutible predominancia y el mundo se ha reconfigurado. Al punto que es posible sostener en la actualidad que en el orbe se ha instalado una doble polaridad:
  1. la que opone a la gran potencia del norte y a China en el plano económico; y
  2. la que la enfrenta con la Federación Rusa en el militar.
Estados Unidos continúa teniendo un amplio poderío tanto económico como militar pero se ha encontrado, por un lado, con esos dos países competidores/contendientes de alto calibre que fueron ganando posiciones la una (China) y recuperándolas la otra (Rusia). Y, por otro, paga el precio de su fracaso estratégico en Medio Oriente y aledaños.
En el plano doméstico las cosas no le han ido mejor. En una nota publicada en enero de 2012 en Project Syndicate, Joseph Stiglitz decía: “El 2011 será recordado como el año en que muchos estadounidenses que siempre habían sido optimistas comenzaron a renunciar a la esperanza”. Este reconocido economista se refería a que ese año, los ahorros de los norteamericanos que se habían quedado sin empleo en 2008 y 2009 habían ya desaparecido y el seguro de desempleo se había terminado. Muchas personas de mediana edad habían debido clausurar la ilusión del volver a conseguir trabajo. Y, en rigor, estaban en proceso de convertirse en jubilados a la fuerza. Las y los jóvenes graduados también padecían: no tenían cómo hacer frente a los créditos con los que habían financiado sus estudios. Más de 7 millones de familias habían perdido sus hogares debido, en buena medida, a la imposibilidad de pagar las hipotecas.
Barack Obama era el Presidente en ese 2011 –gobernó dos períodos consecutivos entre 2009 y 2017— y batallaba contra la dura crisis recesiva y financiera que había estallado en el último trimestre de 2007. Terminaría superándola pero con un costo social muy grande. Era un convencido de que la economía globalizada y la libertad de mercado eran positivas y defendía el multilateralismo que se había fortalecido bajo el impulso de aquellas. Publicó incluso un artículo, en 2016, en coautoría con Angela Merkel –ya en ese entonces primera ministra de Alemania— en el que ambos sostenían que “no se volverá a un mundo anterior a la globalización”. En consonancia con esto firmó, en febrero de 2016, el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica —junto con otros once jefes de Estado— y fue un entusiasta impulsor de la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión, que aún estaba en desarrollo cuando terminó su mandato; (TTP y TTIP sus respectivos acrónimos en inglés).
Pese a que ganó el Premio Nobel de la Paz en 2009, incrementó la presencia militar de Estados Unidos en Afganistán; ordenó la intervención militar en Libia; mantuvo la guerra en Irak y fue un enconado opositor al régimen sirio encabezado por Bashar al Assad.
Donald Trump es casi su contracara. No sin cierta razonabilidad embistió sobre el globalismo de su predecesor. En su discurso inaugural como Presidente convocó a un gran esfuerzo nacional para reconstruir el país. Puso en jaque a las administraciones anteriores y, entre otras cosas, enumeró: “Washington floreció pero el pueblo no compartió esa riqueza. Los políticos prosperaron pero los empleos se fueron y las fábricas cerraron. El establishment se protegió a sí mismo pero no a los ciudadanos”. Criticó el apoyo al enriquecimiento de industrias foráneas en detrimento de las propias, también que se hubieran gastado miles de millones de dólares en el exterior mientras la infraestructura propia decaía, y que se subsidiara a ejércitos de otros países y se sobreexigiese al propio. Y remató: “De ahora en adelante será América primero”.
Apenas tres días después de haber asumido la presidencia, Trump retiró a Estados Unidos del TTP que había quedado definitivamente constituido el 4 de febrero de 2016. Y anunció que abandonaba el TTIP, que estaba en proceso de construcción. Se desafilió del climático Acuerdo de París así como, más tarde, del importante Acuerdo 5 +1 con Irán. Todo en línea con su propósito de embestir contra el globalismo y el multilateralismo preexistentes, a los que agredió también con diversas bravatas y descalificaciones. Debe añadirse que sus excesos autoritarios, su desprecio por las formas republicanas y las sospechas de corrupción que lo entornan se encuentran también a la orden del día.
Es evidente que en el sistema político norteamericano se ha instalado una profunda grieta, insalvable por el momento. Los enfoques estratégico, de seguridad internacional, económico y social, entre otros, de los demócratas y de los republicanos tienen escasos –o casi nulos— puntos de contacto. De lo que se deriva la falta de un mínimo sustrato consensual capaz de regular las disidencias y de alimentar convergencias.
Campea así una doble insuficiencia. Una referida a la estrategia –quizá sería mejor decir a la grand strategy— y la otra a la regulación hegemónica. Obviamente, la primera concierne a la escena internacional y la otra al plano político doméstico. Ambas se solapan y, en alguna medida, se retroalimentan.
En noviembre de 2020 habrá elecciones en Estados Unidos. Y está en curso un proyecto de impeachment del Presidente Trump. Habrá que ver cómo inciden los resultados de esos procesos sobre la cisura apuntada más arriba.

domingo, 17 de noviembre de 2019

Sobre premios Nobel y animales



Que una pequeña nación, Polonia, metida entre dos vecinos grandes (Alemania y Rusia) tuviera hasta ocho premios Nobel en diferentes áreas –he escuchado esto últimamente mucho− al final, igual, no es poco. Sólo que pequeña nación (igual no tan pequeña: casi 40 millones de habitantes y el noveno país más extenso de Europa) y vecinos grandes (bueno, igual y sí) son nociones tan –de entrada− cargadas de martirologio y patriotismo tóxico y excluyente que nos están asfixiando allí en este pequeño país, que preferiría dejarlos de lado.
De hecho, ampliando un poco los criterios podríamos llegar a 18, algo que sólo debería alegrar a los patriotas (al final es por el bien del país, ¿no?), si no fuera que esto significaría darle otra vez la bienvenida a la familia nacional a los integrantes de minorías, sobre todo a los polacos-judíos, cuya salida −por emigración o éxodo antes, durante o después de la Segunda Guerra Mundial que dejó a Polonia homogenizada étnicamente− siempre fue aplaudida por ellos (sintomático cómo la Wikipedia polaca separa lo que la inglesa pone en conjunto: bit.ly/2q1PcIW, bit.ly/2Xb2BdG). He aquí la paradoja de la derecha: más corta la lista de los premios Nobel de esta pequeña nación, mejor.
Un poco por allí −destacando estos logros−, iba Elena Poniatowska, descendiente, como es sabido, de la familia del último rey polaco, Stanisław August Poniatowski (1732-1798), el que nunca ha tenido buena prensa entre los mismos patriotas, acusado de vendernos a aquellos vecinos grandes: Prusia, Rusia y Austria (hoy ya nada grande y nada vecina), hablando del más reciente Nobel polaco de Literatura (bit.ly/34JfwWS), igualmente problemático para la derecha, subrayando, entre otros, su defensa de los animales.
¿Y qué hay de otros premios Nobel de Literatura polacos −¡seis!−, quedándonos en el mismo tema animalero?
¿Alguien recuerda quién era el Nobel de 1905, quien ofrecía todo un abani-co de motivos animalistas en sus novelas que cubrían periodos y áreas desde laantigua Roma ( Quo Vadis?, 1896), Polonia y sus bosques medievales ( Los cruzados, 1900), hasta África colonial ( A través del desierto y de la selva, 1911), para fines realistas ( bit.ly/34PrbDr), pero demostrando igual una imaginación compasiva (J. M. Coetzee dixit)?
¿O quién era el de 1924, que aparte de retratar los animales de la granja − Los campesinos (1909)– escribió, prefigurando por décadas la misma idea de Orwell, La rebelión (1924), en la que los animales −domésticos y del bosque− se rebelan en contra de los humanos persiguiendo ideales de igualdad (bit.ly/32HlPc7)?
¿O el de 1978, un vegetariano por convicciones éticas ( ¡Lo hice por la salud de los pollos!), un ícono de este movimiento en Estados Unidos, a donde migró en los años 30 conservando la ciudadanía polaca, que insertaba motivos vegetarianos y proanimalistas en sus novelas ( Enemies, a love story, 1972), subrayando que “hacia los animales todos los humanos son nazis y para ellos todo es la eterna Treblinka” ( The letter writer, 1968)?
¿O el de 1980, que fascinado por la naturaleza ( El valle del Issa, 1955)−, era un heraldo de dos mundos irreconciliables: la cacería y el mundo animal, optando por el segundo y que escribía en sus poemas de modo tan bello sobre los pájaros, un punto de partida para la meditación sobre toda la creación (bit.ly/2Q86a2M)
¿O el de 1996, que les daba a los animales en su poesía un lugar privilegiado, alterando la imperante jerarquía hombre-animal ( Zazwierzcenie. O zwierztach w literaturze i kulturze, ed. M. Pranke, Toruń 2018, p. 213-235) o que en uno de sus poemas escribía profundamente sobre la soledad de un gato –Morir, eso no se le hace a un gato...− una metáfora ante la muerte de un compañero de décadas (bit.ly/32IgqSd)?
¿O quién finalmente es el Nobel de 2018, una vegana, defensora de los animales (¡en 50 años vamos a estar avergonzados de comer carne!) autora, entre otros, de la novela negra ( Ara a través de los huesos de los difuntos, 2009), un ecothriller, en el que los animales vengándose de los humanos matan a los cazadores?
El primero era, por supuesto, Henryk Sienkiewicz (1846-1916), el segundo Władysław Reymont (1867-1925), luego Isaac Bashevis Singer (1902-1991) −el único que no escribía en polaco sino en yiddish, pero cuya literatura surgía en el borde de la cultura polaca y judía−, Czesław Miłosz (1911-2004), Wisława Szymborska (1923-2012), y Olga To-karczuk (1962).
Tokarczuk vilificada desde hace años por la derecha por sus cuestionamientos a los capítulos oscuros de la historia nacional, maltrato a las minorías o exploración de temática polaco-judía –su extraordinaria novela Libros del Jacobo (2014) habla de Jakub Frank (1726-1791) el contemporáneo al rey Poniatowski autoproclamado mesías ( bit.ly/2NLrNo0)− es a menudo tildada de come-polaca ( polakożerca) y targo-wiczanka (la máxima ofensa a un traidor nacional en Polonia, de Targowica, un acuerdo en el que Poniatowski y otros nobles capitularon ante Moscú).
¿Será casualidad que lo que aviva el odio hacia ella son también sus críticas a la cacería −parte de nuestra identidad nacional−, la masiva tala de árboles −Bolsonaro tiene su Amazonía, los pos-fascistas polacos, a Białowieża, uno de los últimos bosques primarios de Europa (bit.ly/2QfPeHx)− y en general su defensa de los animales, que la hace a los ojos de sus detractores igualmente no-polaca como Singer (sic)?
*Periodista polaco.