Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.
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jueves, 17 de octubre de 2019

El Sínodo para la Amazonia puede cambiar la Iglesia



El Papa está reunido en Roma en el Sínodo para la Amazonia, que se lleva a cabo del 6 al 27 de este mes. Han sido convocados cerca de 180 obispos de los nueve países de la región de la Amazonia. Se reúnen, además, especialistas, teólogos, laicos y agencias católicas de desarrollo. Se tratarán los problemas ambientales, culturales y religiosos que afectan a esta extensa área territorial de 8.1 millones de kilómetros cuadrados. La Amazonia es el corazón de Sudamérica. La habitan cerca de 37 millones de personas, de las cuales casi 3 millones son indígenas. De este vasto territorio, en números redondos, 67 por ciento pertenece a Brasil, 13 por ciento a Perú, 11 por ciento a Bolivia, 6 por ciento a Colombia, 2 por ciento a Ecuador y 1.1 por ciento a Venezuela, Surinam, Guyana y Guayana Francesa. Existen cerca de 250 lenguas presentes en los pueblos originarios. El sínodo, además del cuidado integral de la casa común, busca el respecto de las culturas y religiones originarias. Ante la escasez de presencia religiosa, la Iglesia se replantea temas polémicos: el celibato sacerdotal y la ordenación de mujeres diaconisas.
El anuncio del sínodo tuvo lugar el 15 de octubre de 2017, en Roma. Sin embargo, el referente más importante es el propio Papa, quien eligió el nombre de Francisco en reconocimiento a San Francisco de Asís, el primer gran ecologista en la Edad Media. Tampoco es casualidad que la principal encíclica del actual pontificado sea Laudato si, la primera en la historia de la Iglesia católica dedicada exclusivamente al ambiente.
Un sínodo es una asamblea de obispos que convoca el Papa para deliberar temas vitales, de urgente necesidad o problemas que requieren de la orientación pastoral y doctrinal de la Iglesia al más alto nivel. Otro gran referente, es la reflexión teológica principalmente del brasileño Leonardo Boff, quien ha desarrollado una reflexión filosófica, política y teológica de la Tierra; reconoce la grandeza y la divinidad de Dios manifestada en cada elemento de la naturaleza. Su teología ecológica es extensión de la teología de la liberación latinoamericana.
El Sínodo para la Amazonia 2019 se dividirá en tres pasos. Primero, cada obispo presenta la situación de su iglesia particular y especialistas tocarán diversos tópicos. El cardenal brasileño Claudio Hummes, relator general de la reunión, planteará temas y preguntas claves que serán desarrolladas por los grupos de trabajo. Las reflexiones, planteamientos y propuestas derivadas de los grupos se discuten y votan en sesión plenaria. Los aprobados servirán de base para un texto final, que preparará un equipo de relatores encabezados por el mismo Hummes y será entregado al Papa. El papa Francisco, quien recogerá las propuestas y reflexiones, podría emitir un futuro documento doctrinal.
Ante la escasez de presencia religiosa, la Iglesia se plantea uno de los temas más polémicos: el celibato sacerdotal y la ordenación de mujeres diaconisas. El documento de trabajo fue duramente criticado por los grupos conservadores, especialmente europeos. En particular cuando plantea que los viri probati (hombres probados, en latín) y a los que, de modo extraordinario, se les admita la ordenación sacerdotal. Así lo dice: Afirmando que el celibato es un don para la Iglesia, se pide que, para las zonas más remotas de la región, se estudie la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituida y estable, con la finalidad de asegurar los sacramentos que acompañen y sostengan la vida cristiana. En efecto, los debates más álgidos en el sínodo, además de lo relativo al cuidado de la casa común, son los ministerios ordenados. En este sentido, los padres sinodales se abren a pensar también en la posibilidad de una ordenación diaconal para mujeres. El ala conservadora del Vaticano rechaza la posibilidad de que los hombres casados sean recibidos por la Iglesia; dicen que la medida sería un ataque a la tradición de la institución. También critica al pontífice por su apreciación de las causas ambientales y su alianza con los científicos, acusándolo de crear una atmósfera politizada que eclipsa la predicación de la fe cristiana.
El sínodo introduce de lleno a la Iglesia en los temas ambientales del planeta que van más allá del cuidado de la defensa de la naturaleza y pugna por un cambio civilizatorio de la cultura contemporánea. ¿Por qué la Amazonia moviliza al mundo católico? Es una oportunidad de abrazar una causa estratégica en el futuro de la humanidad. El Amazonas, más que área amenazada por la voracidad de empresas extractivas y de gigantescos incendios, es un símbolo movilizador. Las imágenes de la naturaleza salvaje con su inmensurable belleza son nuestro origen. Como uno de los últimos páramos de la Tierra, ahora amenazados su flora y su fauna por el cambio climático y la noción de explotación atroz de intereses comerciales.
En efecto, la entrada estelar de la Iglesia en el cuidado de la naturaleza es una novedad insospechada hace algunos años. Así como la apertura a la ordenación de casados nos coloca en la ruta de la revisión del celibato sacerdotal. Y la posible ordenación de diaconisas acoge un persistente reclamo de las mujeres que demandan se les reconozca su aporte. ¿Habrá cambios?

sábado, 28 de septiembre de 2019

El supuesto "Pacto de Leticia por la Amazonia", apuntes críticos





 Reunidos en la localidad de Leticia, ubicada en la frontera de Colombia con Brasil y Perú, los representantes de siete Estados adoptaron el pasado 6 de setiembre del 2019, un texto titulado "Pacto de Leticia por la Amazonía". La noticia fue ampliamente divulgada; bastante menos, el contenido exacto del texto adoptado, el cual se analizará en las líneas que siguen, y cuyo texto integral se reproduce al final de esta misma nota. 

El contexto político de la reunión de Leticia

A esta reunión concurrieron los Jefes de Estado de cuatro Estados, a saber Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Brasil fue representado por su Ministro de Relaciones Exteriores, mientras que asistieron por parte de Surinam su Vice Presidente, y por parte de Guyana, su Ministro de Ambiente. 

Es probable que el repudio internacional generalizado a la acción errática de Brasil para contener los incendios y al discurso (incendiario) de su Presidente no sean ajenos a la idea de convocar esta reunión inter-estatal. La cual fue celebrada en el interior de una construcción indígena en Leticia, con presencia de integrantes de comunidades indígenas (que asistieron a la reunión ubicados detrás de las delegaciones oficiales): en este artículo publicado en Colombia, se percibe le sensación negativa de varios representantes indígenas, a los que no se les permitió tomar la palabra durante la cita (véase artículo publicado en Semana). 

Con relación al Estado anfitrión, cabe recordar que la región amazónica representa el 41 % del territorio colombiano, en la que diversas regulaciones nacionales protegen sus recursos naturales (véase mapa ubicado en la página 13 de esta publicación auspiciada por la CEPAL y las autoridades ambientales colombianas). 

Esta reunión en Leticia se dió dos semanas después de un profunda crisis diplomática originada en la reacción tardía de Brasil en contener los fuegos en la Amazonía pese al llamado hecho por varios miembros de la comunidad internacional (véase al respecto nuetra breve nota titulada "Crisis diplomática a raíz de los incendios en la Amazonía brasileña: breves apuntes sobre discursos incendiarios"). 

Es de notar que a diferencia de otros Estados, los Estados de América Latina sa han mantenido extremadamente reservados con relación a valorar la forma en que Brasil ha permitido un avance tan decisivo de las llamas desde finales del mes de julio. Por alguna razón, ni Francia (Estado que colinda en la selva amazónica con Brasil al igual que Surinam y Guyana, a través de su departamento de ultra mar - "La Guyane"), ni Venezuela participaron a esta reunión. 

Nótese que Venezuela solicitó formalmente en agosto del 2019 una reunión extraordinaria de los Cancilleres de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA): véase carta oficial reproducida en esta nota de prensa. Esta iniciativa no prosperó por razones que sería interesante dar a conocer, al tratarse de la única organización internacional de cooperación con la que cuentan los Estados amazónicos: posiblemente el hecho que, salvo Bolivia, Guyana y Surinam, los demás Estados amazónicos hayan optado por reconocer al opositor Juan Guaidó como único representante legítimo de Venezuela, guarde alguna relación con el poco éxito de esta iniciativa venezolana. 

El supuesto "Pacto" de Leticia

El texto adoptado en Leticia enumera varias obligaciones ya existentes para estos Estados en materia de cooperación, que derivan del mismo Tratado de Cooperación Amazónica suscrito en 1978, y de otros instrumentos adoptados en materia ambiental en el marco de Naciones Unidas. 

Con relación a los incendios forestales como tal, leemos que los Estados suscriptores decidieron:


3. Crear la Red Amazónica de Cooperación ante desastres naturales entre los Centros de Operaciones de Emergencias para coordinar y articular los sistemas nacionales de prevención y atención de desastres con el objeto de atender de manera efectiva las emergencias de impacto regional, como incendios forestales de gran escala. 

4. Intercambiar e implementar experiencias en el manejo integral del fuego, fomentando el desarrollo de políticas, instrumentos y acciones técnicas, basadas en la prevención de incendios forestales, la promoción de alternativas al uso del fuego en el medio rural y el fortalecimiento de capacidades técnicas, científicas e institucionales.

Tratándose de una situación de emergencia como la vivida por los Estados afectados por estos incendios y la falta de capacidad (confirmada) de varios de ellos para erradicar las llamas, estas dos iniciativas propuestas pueden considerarse como un primer (y muy tímido) paso, que deberá consolidarse mucho más en el futuro para lograr consensuar un mecanismo regional efectivo en materia de lucha contra incendios. 

Con relación a las poblaciones indígenas, se lee que los Estados declaran "12. Fortalecer las capacidades y la participación de los pueblos indígenas y tribales y de las comunidades locales en el desarrollo sostenible de la Amazonía reconociendo su papel fundamental en la conservación de la región". 

No se tiene claro si este reconocimiento al "papel fundamental en la conservación" de estas comunidades (u otra parte del texto) ha inclinado al Palacio del Itamaraty (Brasil) a no difundir desde su sitio oficial los resultados de la cita en Leticia, como sí lo hicieron los aparatos diplomáticos de Colombia, de Ecuador y de Perú desde sus respectivos sitios oficiales. 

Un "pacto"... sin pactos

Más allá de lo que puede llevar a un Estado a no difundir oficialmente algunas cosas a las que participan sus máximas autoridades, se recomienda la lectura completa del texto de manera a hacerse una idea sobre su alcance real. 

Es de recalcar uno de los considerandos del texto, en el que se afirma que los problemas de la deforestación se deben principalmente al cambio climático. Se lee en efecto que los siete Estados,


"expresando su preocupación frente a la deforestación y degradación forestal que se presenta por diferentes causas en cada uno de los países, teniendo en cuenta sus respectivos marcos regulatorios, incluyendo las causas de deforestación que, según la evidencia necesaria, pudiesen estar asociadas al cambio climático y sus factores estructurales" (sic).

Se trata de una interesante aseveración que seguramente sorprenderá a muchos e interesará a científicos y especialistas en materia de deforestación, al evitar (convenientemente) mencionar los principales factores (humanos), responsables directos de la deforestación: la inversión de la relación causa/efecto constituye una maniobra semántica bastante hábil y merece (como mínimo) una mención, aún modesta. 

En realidad, más que asumir obligaciones y compromisos, tal como lo sugiere la misma palabra "Pacto", el texto se limita a un recordatorio de obligaciones internacionales ya adquiridas en el pasado por estos mismos Estados en materia de cooperación (y pocamente implementadas en el caso de varias de ellas).

Lejos de constituirse en una herramienta eficaz de estos Estados amazónicos ante la crisis actual provocada por incendios desde finales de julio del 2019, pareciera que este "Pacto" intenta ante todo responder a la presión internacional originada por la actitud (algo peculiar) del Jefe de Estado brasileño: a propósito de este último Estado, nótese en los considerandos y en la parte final del denominado "Pacto", la reiterada referencia al respeto a la soberanía de los Estados amazónicos sobre sus recursos naturales. 

Poblaciones indígenas y defensores del ambiente en la Amazonia, una situación de indefensión

También vale la pena señalar, con relación a las poblaciones indígenas, que los siete Estados suscriptores del texto en Leticia han ratificado el Convenio sobre Pueblos Indígenas y Tribales,más conocido como Convenio 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), el cual reza, en su artículo 4 que:


"Artículo 4 1. Deberán adoptarse las medidas especiales que se precisen para salvaguardar las personas, las instituciones, los bienes, el trabajo, las culturas y el medio ambiente de los pueblos interesados. 2. Tales medidas especiales no deberán ser contrarias a los deseos expresados libremente por los pueblos interesados." (véase texto en español del Convenio 169)

Por alguna razón, ni en los considerandos, ni en la parte dispositiva del denominado "Pacto" de Leticia se encuentra referencia alguna a este instrumento de carácter vinculante adoptado en 1989. 

Cabe mencionar que tres días antes de la cita en Leticia, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (REDESCA) expresaron su honda preocupación por la situación de las poblaciones indígenas amazónicas, en particular en el territorio brasileño: véase el comunicado oficial de la CIDH emitido el 3 de setiembre, muy pocamente difundido en medios de prensa internacionales y cuya lectura integral se recomienda. 

Por otra parte, este 17 de setiembre, la ONG Human Rights Watch dió a conocer su informe titulado "Rainforest Mafias. How Violence and Impunity Fuel Deforestation in Brazil’s Amazon" (véase texto completo así como comunicado de prensa de HRW), en el que detalla la impunidad campante que se ha instalado en Brasil con relación al asesinato selectivo de líderes ecologistas e indígenas que defienden la Amazonia en los últimos años. En una parte de este informe se precisa que:


 "Of the more than 300 killings that the Pastoral Land Commission has registered since 2009, only 14 ultimately went to trial. Of the 28 killings documented in this report, only two did. And of the more than 40 cases of attacks or threats, none went to trial — and criminal charges have, to date, been filed in only one case".

La impunidad que se instala y el blindaje institucional que se construye para impedir investigaciones con relación al asesinato de algunos líderes sociales no es una situación propia de Brasil: tuvimos la oportunidad de analizarla en el caso de la muerte de Berta Cáceres en Honduras. Remitimos a nuestros estimables lectores a nuestra breve nota publicada en noviembre del 2017 y titulada "Asesinato de Berta Cáceres: contundentes conclusiones del informe del GAIPE", en la que recordábamos que:


"En América Latina, sólo en el año 2016, se contabilizaron 14 crímenes de líderes comunitarios en Honduras, 37 en Colombia y 49 en Brasil, según esta misma organización".

Ayuda internacional y soberanía, obligaciones internacionales y responsabilidad: ¿a qué juega Brasil?

Como bien se sabe, el Jefe de Estado brasileño se ha mostrado particularmente sensible sobre el tema de la soberanía de Brasil en la Amazonia, dejando convenientemente por fuera en su discurso las obligaciones internacionales que Brasil ha asumido en materia de protección y de preservación así como en materia de derechos humanos. Por ejemplo, al revisar cuidadosamente la lista de sitios de Brasil inscritos por la UNESCO, a solicitud de Brasil (véase listado oficial), se puede verificar que más de 6 millones de hectáreas de la Amazonia brasileña aparecen desde el año 2000 bajo la denominación del "Complejo de conservación de la Amazonia Central" (véase ficha técnica), superficie que fue aumentada en el 2003: las declaraciones de sitios como "Patrimonio Común de la Humanidad" y de reservas como "Patrimonio Natural Mundial" conllevan para el Estado solicitante una serie de obligaciones internacionales. 

Cabe precisar que, pese a la posición un tanto airada del Presidente de Brasil, la ayuda internacional para combatir el avance de los fuegos no afecta la soberanía de ningún Estado. Bolivia, por ejemplo, ha tenido algunas limitaciones para frenar el avance de los incendios, pese a contratar los servicios de un "supertanker" para este fín (véase nota de la BBC del 23/08/2019): a diferencia de Brasil, Bolivia aceptó por parte de Francia el envío de un destacamente de bomberos galos que llegaron a Santa Cruz pocas horas después de la reunión celebrada en Leticia (véase nota de prensa de RFI). Bélgica de igual manera ha anunciado el envío de material a Bolivia (véase comunicado de prensa oficial del 9/9/2019). Chile, Estado que cuenta con la mayor experiencia en la lucha contra incendios forestales en el hemisferio americano (conjuntamente con Canadá y Estados Unidos) ha puesto a disposición 4 aviones AT802 para ayudar a los Estados afectados (véase nota de prensa de Tele13 del 28/08/2019). Paraguay, que enfrenta también un gran número de incendios forestales en la región del Chaco, ha podido contar con la ayuda de aviones provenientes de Argentina, Chile y Brasil para frenar el fuego (véase nota de prensa). 

Referirse a cuestiones de soberanía en medio de una emergencia regional debido al fuego no facilita la contención de las llamas. Estas últimas siguen implacablemente avanzando en varias partes de la Amazonia desde finales de julio del 2019. 

Este 20 de septiembre, Brasil anunció que prorroga por 30 días más la presencia de sus militares en labores de apoyo contra los incendios (véasecable de la agencia de prensa Xinhua): como se recordará, la decisión de ordenar a las fuerzas militares brasileñas apoyar en tareas contra el fuego se adoptó tan solo el 24 de agosto del 2019, en gran parte debido a la presión internacional. 

La voracidad del fuego debió de llevar los estos Estados amazónicos a encontrar y afinar mecanismos regionales eficientes para canalizar, optimizar y coordinar los (pocos) recursos puestos a su disposición por parte de la comunidad internacional para luchar contra estos incendios. El hecho que dos Estados amazónicos (Francia y Venezuela) no fueran invitados a participar a esta reunión constituye en sí una primera limitante de este esfuerzo conjunto (y que tal vez se pueda superar en el futuro). 

En una reciente artículo de opinión publicado en Colombia el pasado 15 de setiembre, firmado por el ex titular del Ministerio de Ambiente de Colombia, se lee que:


 "Se requiere mucho más que unos pañitos de agua tibia, como es el Pacto de Leticia. ¿Estarán los líderes políticos y empresariales de los países amazónicos listos para renunciar a una parte de sus proyectos mineros, petroleros, hidroeléctricos, viales, de apertura de la frontera agrícola, etc., que son las principales causas de la destrucción de la selva? No nos engañemos: si no lo hacen, la suerte de la Amazonia está echada" (véase artículo publicado en El Tiempo y titulado "Pacto de Leticia: pañitos de agua tibia"). 
A modo de conclusión

Como se puede observar, la finalidad de esta reunión no pareceria ser la lucha eficiente contra los incendios de la Amazonia, sino responder a la creciente presión internacional mediante una maniobra mediática y diplomática.

De cara a los efectos del cambio climático que ya se hacen sentir (y se harán sentir con mayor fuerza), era necesario buscar la forma de dotar a los Estados en los territorios de los cuales se ubica la Amazonia de un mecanismo regional de respuesta a incendios de manera permanente. La reunión en Leticia debió de ser el primer paso en esta dirección precisa.

La tragedia que se vive en la Amazonia debería a su vez inspirar a otros Estados, en otras latitudes, en aras de dotarse de mecanismos conjuntos eficaces de lucha contra los incendios forestales, en particular cuando compartan extensos bosques o parques nacionales en sus zonas fronterizas. 


Este texto fue elaborado por Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público en la Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica - UCR 


Texto integral del "Pacto de Leticia por la Amazonia"

El texto de la declaración conjunta, denominada por sus siete Estados suscriptores "Pacto de Leticia por la Amazonia" (véase versión oficial colgada en el sitio de la Presidencia de Colombia) se lee de la siguiente manera:



"Los Jefes de Estado y Jefes de Delegación del Estado Plurinacional de Bolivia, la República Federativa del Brasil, la República de Colombia, la República del Ecuador, la República de Guyana, la República del Perú y República de Surinam reunidos en Leticia, Colombia, el 6 de septiembre de 2019: 

Reafirmando los derechos soberanos de los países de la región Amazónica sobre sus territorios y sus recursos naturales, incluyendo el desarrollo y el uso sostenible de esos recursos, conforme es reconocido por el derecho internacional; 

Conscientes del valor de la Amazonía para la conservación y uso sostenible de la biodiversidad, así como, de sus bosques húmedos tropicales, fuente del 20% del agua dulce del planeta y regulador del clima, que provee servicios ecosistémicos esenciales para el desarrollo sostenible de las poblaciones amazónicas; 

Teniendo en cuenta que en la Amazonía habitan más de 34 millones de personas, incluyendo pueblos indígenas y tribales y pueblos en condición de aislamiento voluntario y contacto inicial (PIACI) poseedores de saberes ancestrales, conocimientos tradicionales y diversidad cultural y lingüística, que deben protegidos; 

Reafirmando todos los principios de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, teniendo en cuenta la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, incluyendo el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas y las capacidades respectivas, a la luz de las diferentes circunstancias nacionales, la Convención sobre Diversidad Biológica, la Convención de Lucha contra la Desertificación y Degradación del Suelo, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres; el Convenio de Minamata sobre el Mercurio; así como los tratados regionales, como los principios y propósitos del Tratado de Cooperación Amazónica y otros acuerdos internacionales relevantes para el desarrollo sostenible de la Amazonía y ecosistemas mundiales; 

Conscientes de la importancia de la implementación y generación de sinergias entre la Agenda 2030 y sus Objetivos para el Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de París y el proceso de construcción de un marco global para la biodiversidad posterior a 2020; 

Reafirmando que para la conservación y el desarrollo sostenible de la Amazonía se requieren los esfuerzos de los países amazónicos, y expresando su preocupación frente a la deforestación y degradación forestal que se presenta por diferentes causas en cada uno de los países, teniendo en cuenta sus respectivos marcos regulatorios, incluyendo las causas de deforestación que, según la evidencia necesaria, pudiesen estar asociadas al cambio climático y sus factores estructurales, y manifestando su compromiso de incrementar los esfuerzos nacionales y regionales para afrontar esta problemática de manera integral y urgente; 

Reafirmando que la cooperación entre los países amazónicos es una condición importante para la conservación de la Amazonía, que genere oportunidades para el desarrollo sostenible y el bienestar de su población; 

Considerando que, si bien existen mecanismos y programas financieros establecidos, incluyendo la banca multilateral, que complementan los esfuerzos de los países amazónicos y que contribuyen a la solución de estos desafíos, se requiere incrementar la provisión y movilización de recursos financieros para el cumplimiento de los compromisos asumidos en el marco de estos mecanismos para la consecución de este objetivo; 

Alentando a la comunidad internacional a cooperar por la conservación y el desarrollo sostenible de la Amazonía, sobre la base del respeto a sus respectivas soberanías, prioridades e intereses nacionales, decidimos suscribir el presente: 

PACTO DE LETICIA POR LA AMAZONÍA 

1. Fortalecer la acción coordinada para la valoración de los bosques y la biodiversidad, así como para luchar contra la deforestación y degradación forestal, con base en las políticas nacionales y sus respectivos marcos regulatorios. 

2. Establecer mecanismos de cooperación regional y de intercambio de información que permitan combatir las actividades ilegales que atentan contra la conservación de la Amazonía. 

3. Crear la Red Amazónica de Cooperación ante desastres naturales entre los Centros de Operaciones de Emergencias para coordinar y articular los sistemas nacionales de prevención y atención de desastres con el objeto de atender de manera efectiva las emergencias de impacto regional, como incendios forestales de gran escala. 

4. Intercambiar e implementar experiencias en el manejo integral del fuego, fomentando el desarrollo de políticas, instrumentos y acciones técnicas, basadas en la prevención de incendios forestales, la promoción de alternativas al uso del fuego en el medio rural y el fortalecimiento de capacidades técnicas, científicas e institucionales. 

5. Concretar iniciativas de restauración, rehabilitación y reforestación acelerada en las zonas degradadas por incendios forestales y actividades ilegales incluyendo la extracción ilegal de minerales con miras a la mitigación del impacto, y recuperación de especies y funcionalidad de ecosistemas. 

6. Incrementar los esfuerzos asociados al monitoreo de la cobertura boscosa y demás ecosistemas estratégicos de la región con el fin de contar con informes periódicos, en particular, en lo que respecta a la generación de un sistema de alertas tempranas por deforestación y degradación para actuar con un enfoque preventivo. 

7. Intercambiar información para mejorar las capacidades de monitoreo del clima, la biodiversidad, los recursos hídricos e hidrobiológicos de la región bajo un enfoque de cuenca hidrográfica y basado en comunidades. 

8. Promover iniciativas de conectividad de ecosistemas prioritarios y figuras de protección para la conservación de la biodiversidad por medio del uso sostenible, restauración y gestión de paisajes, respetándose las soberanías nacionales. 

9. Intercambiar e implementar experiencias en el manejo integrado de los sistemas de áreas protegidas de los países amazónicos en los niveles regional, nacional y subnacional para su gestión efectiva y en beneficio de las poblaciones locales, a través de la promoción del desarrollo de programas y/o proyectos de conservación y uso sostenible. 

10. Fortalecer los mecanismos que apoyen y promocionen el uso sostenible del bosque, los sistemas productivos sostenibles, los patrones de producción y consumo responsable y que promuevan las cadenas de valor y otros enfoques de producción sustentable, incluyendo las basadas en biodiversidad. 

11. Impulsar acciones conjuntas orientadas al empoderamiento de las mujeres que habitan la región amazónica para fortalecer su participación activa en la conservación y desarrollo sostenible de la Amazonía. 

12. Fortalecer las capacidades y la participación de los pueblos indígenas y tribales y de las comunidades locales en el desarrollo sostenible de la Amazonía reconociendo su papel fundamental en la conservación de la región. 

13. Fomentar procesos de investigación, desarrollo tecnológico, transferencia de tecnología y gestión del conocimiento con el propósito de orientar la adecuada toma de decisiones e impulsar el desarrollo de emprendimientos ambientales, sociales y económicos sostenibles. 

14. Desarrollar y articular entre los países amazónicos actividades de educación y creación de conciencia sobre el rol y función de la Amazonía, los principales retos y amenazas que enfrenta para su conservación y uso sostenible de los bosques y la protección de los conocimientos tradicionales de las comunidades que la habitan; así como sobre los escenarios de riesgo de desastres para el fortalecimiento de la resiliencia de las poblaciones amazónicas. 

15. Trabajar conjuntamente para fortalecer los programas y mecanismos financieros, reivindicar los compromisos de los países asumidos en estos espacios, movilizar recursos públicos y privados, incluyendo la Banca Multilateral, según corresponda, para la implementación de este Pacto. 

16. Avanzar rápidamente en la formulación de la segunda fase del Programa Paisajes Sostenibles de la Amazonía ante el Fondo para el Medio Ambiente Mundial. 

DECLARAMOS: 

Nuestra voluntad de acoger el presente Pacto de Leticia por la Amazonia. 

Nuestro compromiso de coordinar, a través de las Cancillerías y las autoridades competentes, la formulación de un plan de acción para el desarrollo de las acciones adoptadas, así como de realizar reuniones de seguimiento para evaluar el avance en la formulación e implementación de dicho plan. 

Nuestra intención de cooperar y nuestro llamado a otros Estados interesados, a la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) y demás organizaciones regionales e internacionales a cooperar para la consecución de las acciones aquí acordadas construyendo en armonía con los esfuerzos nacionales y en atención a las solicitudes de los países amazónicos signatarios de este Pacto y con pleno respeto a su soberanía."
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
 

martes, 25 de abril de 2017

A la derecha del continente, las islas del Caribe


CELAG

El Caribe es un universo territorial y estatal poco frecuentado para pensar la política continental, no obstante, es importante conocer su dinámica política, así como sus trayectorias gubernamentales. Durante el Siglo XX, el Caribe fue un territorio atravesado por grandes sucesos muchos relacionados con la pugna entre potencias. Los territorios insulares, pequeños y alejados del continente, fueron claves para la configuración de escenarios políticos. La guerra fría se “libró” en ese espacio y Estados Unidos presionó para un realineamiento en su favor.
La Revolución Cubana y algunos Procesos Independentistas (o descolonizadores) impulsaron a Francia, Estados Unidos e Inglaterra a intervenir en la política caribeña. La invasión a República Dominicana (1965) y Granada (1983); el gobierno de Papa Doc Duvalier en Haití fueron hechos dirigidos para “contener” el avance del bloque soviético.
El siglo XXI –lejos de la caída del comunismo y de las guerras civiles en Centroamérica- abrió nuevas trayectorias políticas tanto internas como internacionales. Todos los países iniciaron reformas macroeconómicas y neoliberales (década del ‘90) que permitieron flujos de dinero vía prestamos, inversiones extranjeras (turismo, minería, servicios bancarios) y conllevaron como contrapartida un fuerte incremento de la desigualdad social.
La cuestión energética, la sostenibilidad económica, la relación con las antiguas metrópolis o la condición de Estadidad que mantiene Puerto Rico con Estados Unidos, como la discusión por la soberanía de Malvinas y la relación con Petrocaribe, configuraron –en estos últimos años- un arco de tensiones y resoluciones en la dinámica interna de esos países.
Las derechas caribeñas que mantienen estrechas relaciones con sus ex Metrópolis han debido resolver diversos problemas sociales locales, que van del presupuesto público hasta el sistema de salud y educación. Son derechas, inclusive, que deben lidiar con las derechas europeas. En este sentido, en muchos casos las independencias han sido una mera formalidad que ha reciclado el antiguo colonialismo.
El Caribe es un mosaico de experiencias políticas y de proyectos económicos relacionados con el turismo, el mundo financiero, las remesas que envían los emigrados (sobre todo, de Estados Unidos), la agricultura, ciertas industrias (Puerto Rico y República Dominicana) y la minería (Jamaica, Guyana y Dominicana, principalmente). Profundamente dependientes de las economías norteamericana, europea y –en menor medida- china.
Los miembros de Caricom –como Granada, Haití, Jamaica y Guyana- han apoyado la posición inglesa sobre las Islas Malvinas frente al reclamo de soberanía del gobierno argentino. Los espacios progresistas que gobiernan República Dominicana y Jamaica –dos islas importantes en la geopolítica caribeña- han revalidado sus gobiernos ampliando políticas públicas y se han acercado –como otros países, gobernados por espacios de derechas- a la política petrolera de Petrocaribe (como Granada, Guyana1, Haití, Jamaica y República Dominicana).
Varios bloques o asociaciones habitan el orbe caribeño: Caricom, Petrocaribe, Mercado Común Centroamericano, Asociación de Estados del Caribe. Estos espacios se han transformado en plataformas políticas y económicas donde se dirimen lineamientos geopolíticos y se buscan resolver situaciones económicas locales o regionales.
Haití
La élite haitiana, país agravado por las catástrofes naturales y la presencia de los cascos blancos, mantiene un orden precario a tal punto que el único presidente que ha podido concluir su mandato constitucional en dicho país ha sido Papa Doc (2006-2011, 1996-2001) en el contexto de 29 años de dictadura duvalierista.
El término “Capitalismo del desastre” es utilizado para describir el aprovechamiento de la catástrofe natural –terremoto de 2010- por tropas nacionales e internacionales quienes se aprovecharon de la situación para tomar el control estratégico de espacios económicos. La transformación del sistema económico haitiano se ha valido de la presencia de las tropas de las ONU, mediante la presencia de la MINUSTAH (Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití), instalada en el país tras la crisis política. Las fuerzas de mantenimiento de la paz que se vinculan a intereses de la estrategia global de los EE.UU., dentro del proceso de militarización de la cuenca del Caribe.
La dependencia de Haití hacia los organismos o “ayudas” internacionales es tal que no es capaz de ser autosuficiente como para alimentar el presupuesto de gasto público a los fines de sustentar el pago o los costos de la celebración de las elecciones.
Como contrapartida Haití comparte la isla con República Dominicana que en mayo de 2016 celebró comicios, eligiendo por primera vez de manera simultánea y directa todas las autoridades. Resultó electo presidente Danilo Medina, conformando el tercer gobierno consecutivo –modificación de la Constitución mediante- del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el cual obtuvo gran aceptación popular desde sus inicios por las políticas sociales y económicas. Actualmente el país no tiene deudas, y durante su primer gestión 900.000 dominicanos salieron de la pobreza2.
Puerto Rico
En Puerto Rico la dinámica política ha estado históricamente marcada por su relación con Estados Unidos; el estatus político de la isla (Estadidad, Estado Libre Asociado, Independencia) ha sido definido en procesos plebiscitarios en diferentes ocasiones, siendo la opción de Estado Libre Asociado (ELA) la ganadora en 1967 y 1993. En el plebiscito de 1998 se añadió la opción “ninguna de las anteriores”, que resultó ser la ganadora y razón por la cual se mantuvo el estatus de Estado Libre Asociado3. En el plebiscito de 2012 la opción ganadora fue la Estadidad4.
Dada la importancia de este clivaje en la política local, no es de extrañar que el discurso de las principales formaciones políticas de la derecha del país obedezca, generalmente, al posicionamiento frente al status político de la isla respecto de EE.UU., particularmente exaltado en periodos electorales.
El Partido Popular Democrático (PPD)5 surge como escisión independentista del Partido Liberal en 1938, con una retórica que se presentaba como fuerza anti-colonialista, que integraba consignas como “tierra y libertad” o “pan, paz y tierra”, pero en cuyo proyecto político se articuló la actual dinámica de dependencia del país, orientado por una noción desarrollista determinada por prestaciones sociales y programas federales que se terminó de configurar en 1948 cuando, con la elección de Luis Muñoz Marín, se creó el estatus político de Estado Libre Asociado, en el cual se reprimió todo tipo de movimiento social que estuviese vinculado a alguna demanda independentista y, más adelante, en los años 70, se convirtió en el principal ejecutor de las políticas de ajuste del gasto. En la actualidad es el partido defensor del estatus de Estado Libre Asociado.
El PPD se ha turnado en el poder con el Partido Nuevo Progresista (PNP), surgido de la escisión del Partido Estadista Republicano en los años 60, cuya intención fue la de fortalecer la opción de Estadidad como forma de estatus político de Puerto Rico, es decir, proclamar una anexión completa a los Estados Unidos de América. Ricardo Roselló –hijo de Pedro J. Roselló, quien fuera Gobernador entre 1993 y 2000– fue el Gobernador electo en 2016, perteneciente al PNP. En el marco del inicio de su Gobierno ya firmó la Ley 7 de 2017, bajo la cual se establece como fecha del Plebiscito el próximo 11 de junio, donde se escogerá nuevamente qué estatus asume Puerto Rico, entre la Estadidad, la Libre Asociación y la Independencia, según Thomas Rivera Schatz, “este será el instrumento para resolver la condición territorial y colonial de manera final, permanente y con una alternativa de estatus político no colonial y no territorial”6. Roselló, aliado del Partido Demócrata, ha trabajado con vehemencia por la opción de la Estadidad, para tal efecto creó, a principios de año, una comisión especial que tendría el objetivo de elaborar un plan estratégico para reclamar la incorporación de Puerto Rico como el estado 51 de los Estado Unidos. Sin embargo, la llegada de Trump a la Casa Blanca tiene en vilo a los decisores políticos, dado que no ha habido una manifestación del mismo al respecto del próximo proceso decisorio que afrontará la isla7.
Por lo pronto, más allá del trabajo en torno al estatus político de Puerto Rico frente a EE.UU. el mandatario boricua ha centrado su corto ejercicio en el desarrollo de un nuevo Plan Fiscal8 impuesto por EE.UU., basado en una reforma contributiva y medidas de fiscalización del Departamento de Hacienda de 370 millones, así como un ajuste tarifario de servicios del Gobierno de 60 millones. El Plan Fiscal asume una reducción de 750 millones en subsidios, un recorte de 300 millones en gastos de salud y un ajuste en pensiones con el que se busca un ahorro de 60 millones. Frente al recorte sin precedentes, el pueblo boricua ha dado comienzo a diversas movilizaciones que enfatizan en la necesidad de crear alternativas a la dependencia económica de EE.UU., especialmente, ante las imposiciones del país del Norte en términos fiscales. El sector educativo ha sido ejemplar y su respuesta9 al tijeretazo de 450 millones ya llevó a miles de estudiantes y trabajadores del sector público a las calles, un nuevo despertar político de fuerte rechazo al mandato norteamericano que puede traer consecuencias muy interesantes en el proceso plebiscitario que se avecina a mediados de 2017.
Aruba
Con un censo de 110.00010 habitantes y una extensión de 180km2, la isla de Aruba es uno de los territorios insulares de los Países Bajos, cuya fiscalidad particular ha dado lugar a que adquiera el estatus de paraíso fiscal, atractivo especialmente para empresarios europeos que lo usan para optimizar los impuestos dado que disponen de filiales de sus empresas en los Países Bajos, donde declaran y pagan impuestos (0%-5%), para luego canalizar el capital a través de esta jurisdicción fiscal en el Caribe.
La jefatura de Estado es ejercida por el monarca de los Países Bajos, cuyo representante en territorio es el Primer Ministro es Michiel Godfried Eman, actual líder derechista del demócrata-cristiano Partido Popular de Aruba (AVP). Más conocido como Mike Eman, proviene de una familia afincada en el poder político isleño. Abogado de formación, inició su carrera política en 2001, llegando a ser elegido líder de su formación política en 2005 y logrando jurar como Primer Ministro en 2009.
La complejidad de su liderazgo se relaciona precisamente con la encrucijada política que define las relaciones internacionales de la isla. Desde su formación política ha manifestado en diversas ocasiones la necesidad de respetar la soberanía que le corresponde, aun como territorio dependiente de los Países Bajos. Para tal efecto, en 2014 llevó a cabo una huelga de hambre11, ante la recomendación del ministro neerlandés de Asuntos Internos y Relaciones del Reino, Ronald Plasterk, de retener la aprobación del presupuesto anual de la isla hasta que el gobernador local del reino, Fredis Rufenjol, llevara a cabo la investigación. Una decisión que supuso la renuncia del ministro de Finanzas, ante lo que consideró una intromisión “inconstitucional” por presión del Gobierno neerlandés.
Además, el posicionamiento geoestratégico también plantea conflictividades fundamentalmente por la cercanía con Venezuela, desde donde ha habido reiteradas denuncias por intromisiones en el espacio aéreo venezolano por parte de aviones norteamericanos y holandeses desde las bases militares de Aruba y Curaçao12.
Las relaciones del Primer Ministro Eman con el gobierno bolivariano han sido ambiguas; si bien ha mantenido acercamientos con la oposición –habiéndose reunido en 2016 con Henrique Capriles13– e ideológicamente es más cercano a los partidos derechistas del país, la necesidad de tener un apoyo para el funcionamiento de la refinería de la isla que cesó sus actividades en 2012, ha supuesto un acercamiento en 2016 con el Gobierno de Nicolás Maduro que, aunque está basado en intereses económicos14, posiciona una vez más a Venezuela como garante de la estabilidad energética del Caribe.
Notas:
1 Actualmente, el presidente de Guyana, David Granger, se ha reunido con la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, y un mediador de la ONU para tratar la disputa fronteriza que mantienen ambos Estados por la región de Esequibo.
3 Definido en el plebiscito de 1998 como “Un Tratado que reconozca la soberanía plena de Puerto Rico para desarrollar su relación con los Estados Unidos en asociación no colonial, no territorial. Estados Unidos renunciará a todos sus poderes sobre Puerto Rico, entrando al Tratado en el mismo acto. Puerto Rico retendrá todos los poderes que no se deleguen expresamente a los Estados Unidos. Puerto Rico dispondrá sobre la ciudadanía puertorriqueña. Los ciudadanos actuales de los Estados Unidos en Puerto Rico retendrán la ciudadanía americana, si así lo desean, y podrán trasmitirla a sus descendientes, sujeto a lo que dispongan las leyes de los Estados Unidos o el Tratado. Debe entenderse que, a partir de la vigencia del Tratado, el solo hecho de nacer en Puerto Rico no concederá derecho a ser ciudadano americano. El Tratado a negociarse dispondrá sobre asuntos de mercado, defensa, el uso del dólar, asistencia económica y la protección de derechos personales adquiridos. El Tratado también reconocerá la capacidad soberana de Puerto Rico para concertar convenios y otros tratados internacionales."
4 En esta ocasión la consulta se formuló a través de dos preguntas: 1) ¿Estás de acuerdo con mantener la opción política territorial actual? con un resultado de 46% para el Sí y el 53% para el No. Y 2) ¿Qué opciones de estatus favoreces? que obtuvo un 61% de los votantes favorables a la Estatidad, un 33% favorable al ELA. Además, de un amplio número de ciudadanos que votó en blanco: 498.000 .


10 Según censo de 2007
Esteban De Gori, Camila Vollenweider, Ava Gómez y Bárbara Ester / Investigadores CELAG

martes, 4 de octubre de 2016

Caracas repudia ‘cara más vil’ del imperio británico en Guyana

La Cancillería de Venezuela en Caracas, la capital.HispanTV
Venezuela tacha de ‘cara más vil de la depredación sistemática’ del imperio británico su intervención en Guayana Esequiba hace 117 años.
"Manifestamos la más profunda indignación por lo que esta nefasta fecha ha signado en la historia de la diplomacia mundial, que mostró la cara más vil de la depredación sistemática que el imperio británico perpetró contra la integridad territorial de muchas naciones del mundo", denuncia un comunicado emitido este martes por la Cancillería venezolana.
Así, el Ministerio de Exteriores califica de ‘fraude’ la sentencia emitida el 3 de octubre de 1899 en Francia por EE.UU. —en representación de Venezuela— y el Reino Unido —como propietario del entonces colonia de Guayana— sobre el diferendo territorial entre Caracas y Georgetown por la soberanía de Guyana Esequiba.

Asimismo, argumenta que dicha sentencia es evidencia de un 'modelo de la barbarie' para justificar el chantaje, la usurpación y el saqueo de las nuevas naciones independientes que, como Venezuela, luchaban contra las hegemonías dominantes de entonces.
A juicio de Venezuela, el Reino Unido en el siglo XX optó por desembarazarse del asunto, por lo cual consideró la disputada zona como 'herencia' a Guyana, al momento de otorgarle la independencia, reza el texto diplomático. No obstante, reafirma la soberanía de Venezuela, al condenar la actitud ‘arbitraria, ilegal y unilateral’ del Gobierno de Guyana.
Venezuela y Guyana mantienen una prolongada disputa limítrofe sobre la región del Esequibo, que abarca un área de unos 160 mil kilómetros cuadrados y colinda con los estados venezolanos de Bolívar y Delta Amacuro, en el este del país.
En septiembre de 2015, ambos países aceptaron la mediación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al respecto. Empero, el diferendo se intensificó en mayo del mismo año cuando la petrolera Exxon Mobil descubrió yacimientos de petróleo en aguas que, supuestamente, están en la zona en litigio.
bhr/ctl/snr/rba

domingo, 5 de julio de 2015

Maduro elogia la lealtad de la Fuerza Armada Nacional a Venezuela

  • Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en el acto de ascenso de las fuerzas armadas, 06 de julio de 2015.

Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en el acto de ascenso de las fuerzas armadas, 06 de julio de 2015. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, valoró la lealtad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) a la independencia del país.
“¿Lealtad a quién? Al pueblo que luchó siempre, que levantó las banderas de rebeldía, de dignidad. Lealtad a Bolívar y al pueblo y los conceptos que representa Bolívar y el pueblo: el antiimperialismo, el anticolonialismo. Las banderas antioligárquicas de nuestra Fuerza Armada deben estar bien plantadas”, puso de manifiesto el sábado en un acto de ascenso de 145 oficiales militares, realizado en el Panteón Nacional de Caracas, capital venezolana.
¿Lealtad a quién? Al pueblo que luchó siempre, que levantó las banderas de rebeldía, de dignidad. Lealtad a Bolívar y al pueblo y los conceptos que representa Bolívar y el pueblo: el antiimperialismo, el anticolonialismo. Las banderas antioligárquicas de nuestra Fuerza Armada deben estar bien plantadas”, puso de manifiesto Maduro.
Recordó las definiciones del mandatario fallecido Hugo Chávez, quien presentó a las fuerzas armadas del país sudamericano como las protectoras de la nación y consideró su unión con el pueblo como una garantía para la paz y la estabilidad del territorio.  
“No es cualquier cosa el concepto de estabilidad porque sé que hay quienes dudan del concepto y hacen campañas en medios de comunicación y tratan de meter intriga si es correcto, bolivariano o no que la Fanb se funda de una sola fuerza en la unión cívico militar. Afortunadamente los valores que están en el corazón de ustedes (soldados) ha ratificado que la unión cívico militar hoy vive más que nunca como legado del comandante Chávez”, aseveró el jefe del Ejecutivo venezolano.
Maduro impone a los oficiales las presillas y caponas correspondientes a los ascensos.

De este modo, aplaudió a la Fanb por perseguir en esta situación “histórica” la doctrina de los libertadores y describió a los militares como los líderes de la época.
Durante la ceremonia designó al General en Jefe Vladimir Padrino López como ministro de la Defensa. También, anunció que acudiría este lunes a la Asamblea Nacional (AN) para denunciar las maniobras de la transnacional estadounidense Exxon Mobil en territorio de Guayana Esequiba, reclamado por Venezuela.
Para Maduro, las acciones de la empresa evidencian la persistencia de las agresiones pese a la derrota política y diplomática del decreto Ejecutivo del presidente de EE.UU., Barack Obama, quien tildó el pasado 9 de marzo a Caracas de una amenaza para la seguridad de Washington.
El pasado 6 de marzo, el Gobierno venezolano consideró que la presencia de dicha empresa en este territorio, rico en recursos naturales, tiene como objetivo “dividir” a Venezuela y Guyana, dos “naciones hermanas”, así como apoderarse de las riquezas del continente, como agua, petróleo, gas, hierro y otros minerales.
Esequibo, una zona en disputa entre Guyana y Venezuela

Previamente, el Gobierno guyanés había denunciado a Venezuela por obstaculizar el desarrollo de su país al evitar las actividades de la compañía norteamericana.
En respuesta, la Cancillería venezolana condenó que estos trabajos de exploración no le hayan sido informados y que se tratara de una acción “unilateral” por parte de Guyana.
Venezuela y Guyana mantienen desde hace décadas una disputa por el límite exacto de la soberanía de sus aguas.
Guyana sostiene que un tribunal falló a su favor en 1899, estableciendo las fronteras entre ambos países, pero el asunto ha sido referido al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para que estudie una solución pacífica

jueves, 22 de septiembre de 2011

La Guayana: La favela de Francia en América Latina

Nada es como debería ser en Guayana Francesa. Es francesa, pero no es Francia. Es Guayana pero todos los símbolos lo niegan...
Paco Gómez Nadal | otramerica.com

Nada es como debería ser en Guayana Francesa. Es francesa, pero no es Francia. Es Guayana pero todos los símbolos lo niegan. Es un lugar de alta tecnología desde el que se lanzan satélites y cohetes espaciales, pero no hay carreteras ni transporte público. El 35% de la población está en el desempleo absoluto pero los precios son de la Ile-de-France. Tratamos de averiguar por qué.

Por debajo de la epidermis de normalidad, Guayana Francesa es un destino privilegiado para los nuevos ‘colonos’ franceses, que vienen a trabajar por unos años a la administración gubernamental o a la Central Espacial Guayanesa (que en realidad es Europea o Rusa, pero no guayanesa) con magníficas condiciones económicas. También es una isla en la que viven afrodescendientes o asiáticos en un sopor alimentado por la política de ayudas de París y por la promesa de ser europeos.

“Yo no sé si soy francés o guayanés. No sé si tengo los derechos de los primeros o si soy un ciudadano de segunda”. Armand Actillf habla con sarcasmo. Lleva puesta una camiseta de las “Brigadas contra la Negrofobia” y en ningún momento se quita las gafas de sol, a pesar de la penumbra en la que hablamos en la pequeña oficina del Movimiento para la Descolonización y Emancipación Social (MDES).

Ésta es la resistencia. No hay mucho más. Sólo el sindicato de la Unión de Trabajadores Guayaneses (UTG), un movimiento de extrema izquierda que comparte los deseos soberanistas del MDES. En Guayana Francesa no hay más organizaciones de la sociedad civil que tengan una mirada política sobre la realidad. Tampoco hay organizaciones de derechos humanos.

Armand dice que esto es una colonia, “una colonia racista”, matiza. “Hay segregación, todos los jefes, todos los buenos trabajos son para los blancos”. Lo cierto es que sólo hay que recorrer el país para confirmar la afirmación. Los gendarmes son blancos, los funcionarios son blancos, los dueños de hoteles son blancos, los oficiales del ejército francés son blancos… Blanco por todos lados cuando no representan ni el 5% de la población. Los inmigrantes latinos que rondan la Plaza de las Palmeras también opinan que este es un lugar racista, aunque la mayoría de la población sea afrodescendiente.

Política colonial

Maurice Pindard, el fundador y aún presidente del MDES, lo explica con calma. Tiene el tono del maestro de escuela que es y la calma que precisan las causas de la historia. “Francia aplica acá una política sistemática desde la abolición de la esclavitud (1848) que se apoya en tres pilares: asimilación, asistencialismo y división”.

La asimilación es cultural. El 70% de los profesores de la enseñanza primaria y secundaria en Guayana Francesa vienen de la metrópoli e imponen un filtro europeo que niega la evidencia de la historia. La televisión es la producida en la metrópoli, los periodistas, en su inmensa mayoría son blancos, los mensajes son claros: ustedes son franceses (aunque la realidad y los derechos lo contradigan).

El asistencialismo se comprueba con facilidad en las oficinas de Le Poste (Correos). Allá hay colas casi permanentes de los franceses de segunda que necesitan los subsidios para subsistir. “Esa plata los inmoviliza, prefieren no trabajar, pero yo creo que eso también los atonta, los vuelve dependientes”. Desire es dominicana y ha vivido en Guayana por años, como miles de sus compatriotas, brasileños y peruanos, que suponen ya algo más del 10% de la población. Esta migración llega atraída por los salarios en euros y por la posibilidad, remota, de conseguir con el tiempo el pasaporte francés. Beatrice, una bretona que está temporalmente en Kourou porque su marido, militar, está destinado acá, asegura que “la gente de Guayana no quiere trabajar”. Pero después de profundizar confiesa que no le gusta este lugar. “Hay demasiadas taras de la historia”.

Es un poco más complicado. Maurice insiste en que la política asistencialista no es casual y que tiene un efecto favorable a París. “Hace 10 años la gente estaba harta de Francia y quería cambiar las cosas”. Pero eso cambió, después de una serie de protestas en las colonias, Francia anunció un referéndum autonómico para enero de 2010 pero antes preparó el camino.

“La campaña del No era la del miedo: si votan que Sí a la autonomía entonces se acaban las ayudas”, recuerda Andrè, otro miembro del MDES. Resultado: el 69,8% de los 67.000 ciudadanos habilitados para votar (de una población de 250.000) dijeron No a un cambio de estatus que no les daba la independencia respecto a Francia pero sí una mayor autonomía.

Mucho dinero para pocas gente

El dinero llega y pasa por Guayana Francesa, pero no se reparte. Un comerciante peruano cuenta con fascinación cómo aquí hay más BMW o Mercedes por habitante que en ningún lugar de América. Un lector hace un comentario a un entrada de la bitácora de la Ruta Otramérica para decir que mejor tener un poder colonial que una independencia corrupta. “La mentalidad es así. Creo que ninguno podemos explicar los estragos que dejó la esclavitud en nosotros. El tráfico de esclavos acababa con el ser humano y aún no lo hemos podido reconstruir”, concluye Maurice.

El MDES calcula el número de sus activistas en 300, una fuerza relativamente pequeña pero que debe ser la base para conseguir que, algún día, el Comité de Descolonización de la ONU reconozca a Guayana Francesa como un territorio “no autónomo” y para concienciar a la población. “Será un trabajo a largo plazo, nada vamos a conseguir mañana”, se resigna Maurice Pindard, aunque cuenta con cierta alegría como hace unos días, con la ayuda del Movimiento Internacional por la Reparación (afrodescendientes), entregaron las primeras cédulas de identidad de Guayana Francesa a 150 personas.

Un acto simbólico y, por tanto, importante, en un territorio donde está prohibida la propia bandera. Sólo en la sede del Consejo General hay una y es porque el presidente es un viejo socialista que simpatiza con la necesidad de una identidad propia, aunque sigue el patrón del Partido Socialista francés: una mirada aún colonial sobre los territorios de ultramar.

La Favela de Francia

La escenificación más evidente de este estado de cosas no se encuentra en Cayena, sino en Kourou, una ciudad al servicio del Centro Espacial. Aunque no es exacto hablar de ciudad. Es, más bien, un enclave donde viven los empleados del Centro, con varias bases militares, incluida una de la Legión Francesa, y donde sobrevive el resto.

Los indígenas (los amerindios, como los denominan los franceses) tiene acá una presencia anecdótica, en la llamada Villa Indígena, unas cuantas casas frente al mar. Su líder no está presente, pero cuentan los que allá arreglan un tejado bajo el sol infernal que para Francia “son anecdóticos”. No llega al 8% de la población y la mayoría viven en ríos y montañas fronterizas con Brasil o con Surinam. Coinciden con el MDES en que los funcionarios coloniales juegan a la división, el tercer factor que señalaba Maurice Pindard. Cimarrones, criollos, indígenas y asiáticos van cada uno por su cuenta y las leyes particulares de la colonia juegan en esa línea. Por ejemplo, si un guayanés quiere visitar algunas poblaciones indígena debe pedir autorización al prefecto.

Denis, un emigrante francés que lleva 30 años en estas tierras pero “escondido” en la selva, mira con desidia este enredo. “No le dé más vueltas, esta es la favela de Francia. Lo que le importa a París son los euros del Ariane y el Soyuz (los modelos espaciales de la Unión Europea y de Rusia), y los locales… pues a mirar, los tienen pensando sólo en la religión, en comer y en tener hijos”.

Genocidio por sustitución

A mirar… o a emigrar. La Universidad de Guayana Francesa es una broma y los buenos estudiantes van a la metrópoli. No suelen volver. Por eso en el MDES hablan de “genocidio por sustitución”. Maurce lo explica así: “Nuestros jóvenes, si son buenos estudiantes, sueñan con irse y se quedan en Francia porque acá no tiene oportunidades, pero los franceses vienen acá porque los buenos empleos son para ellos. Es el viejo sueño francés de blanquear Guayana”.

En realidad parece que la historia sí es circular. Francia nunca prestó atención a este territorio inhóspito hasta que perdió la Guerra de los 7 años y, con ella, Canadá, Louisiana e India. Entonces se vio obligada a mirar a Las Antillas y a Guayana como zona de aprovisionamiento de éstas. Luego perdió interés y se redujo a ser una provincia-cárcelcon Saint Laurent-du-Maroní y las Islas de la Salvación como epicentro de un tráfico de presos que llegó a sumar los 80.000. Pero las coordenadas de Guayana Francesa, tan cercanas al Ecuador, la hacían ideal para lanzar satélites, así que Francia volvió a tomar interés y a esforzarse en mantener la colonialidad en su sitio: cualquier devaneo independentista pondría en peligro la joya de la República.