Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.
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viernes, 21 de diciembre de 2018

La ALBA al contragolpe



Fortalecer la unidad en la diversidad de los pueblos de nuestra América, de sus fuerzas de izquierda y progresistas y sus movimientos sociales frente a la arremetida imperial, fue consenso central de la 16 Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), La Habana, Cuba, 14 de diciembre. Los países miembros subrayaron la necesidad de proyectar un desarrollo económico más compartido, pues ningún país puede desarrollarse por sí solo, sino dentro de una comunidad de naciones sustentada en la solidaridad y la complementación. Hoy esa comunidad es la ALBA, pero el ideal es que mañana sean todos los pueblos y estados al sur del río Bravo, por lo que batallaron Bolívar y Martí, Fidel y Chávez. La reunión dio gran relevancia a la solidaridad con Venezuela, cuyo presidente, Nicolás Maduro, pronunció las palabras finales, luego de que el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, leyó la Declaración Final.
Al cumplir 14 años de su fundación, la ALBA-TCP ha hecho historia como instrumento de concertación política, de acciones económicas conjuntas y, principalmente, como articulador de programas sociales no únicamente limitados a sus integrantes, sino extendidos a otros muchos países de América Latina y el Caribe. Su trayectoria solidaria no tiene paralelo con la de ninguna otra agrupación internacional.
En su intervención el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, recordó, entre otros logros de la ALBA, los más de 2 millones 800 mil latinoamericanos y caribeños que recuperaron la visión mediante la Operación Milagro, la erradicación del analfabetismo en Venezuela, Bolivia y Nicaragua, los más de 12 mil médicos de países de la ALBA formados en Cuba y Venezuela, las más de 30 millones de consultas médicas brindadas y las 4 millones 163 mil 167 personas alfabetizadas en la región mediante el método cubano Yo sí puedo. La ALBA, añadió, es un paradigma de solidaridad, cooperación y concertación, esos valores son su principal fortaleza.
El mandatario cubano denunció que los enemigos de la independencia latinoamericana intentan impedir que se mantengan en el poder los gobiernos progresistas, para lo que usan la injerencia, la subversión, las agresiones económicas y la amenaza del uso de la fuerza. Subrayó que defender la vigencia de la Proclama de América Latina y el Caribe Como Zona de Paz adoptada en la cumbre de la Celac en La Habana es esencial para defender la estabilidad de la región. Calificó de imperativo la defensa de la ética y la justicia y el rechazo a la judicialización de la política, con la cual se intenta condenar a fuerzas progresistas en países como Brasil.
En la reunión se apreció el talento político de los líderes de los pequeños estados insulares del Caribe oriental. Ralph Gonsalves, primer ministro de San Vicente y las Granadinas, consideró que ha sido precisamente la posición de la ALBA-TCP la que ha impedido hasta hoy una intervención militar contra Venezuela por parte de EU, posición que se mantiene ahora, cuando el presidente Donald Trump ha dicho que ninguna opción está descartada.
En su turno, Maduro evocó la primera visita de Chávez a Cuba, hace justamente 24 años. Vino con visión bolivariana y martiana y lleno de sueños; tuvo la gran sorpresa de que en la escalerilla del avión lo esperaba un gigante, Fidel Castro Ruz, y se dieron un abrazo, primer paso para esta grandiosa historia de la ALBA, la Celac y Petrocaribe. Recordó la arrolladora victoria electoral del comandante cuatro años después, que lo catapultó a la presidencia y la derrota del golpe de Estado de 2002, que abrió el camino a la fundación de la ALBA por Chávez y Fidel en 2004, mientras en Miami era lanzado el colonial ALCA para engullir a la región. Argumentó que a partir de entonces se hicieron posibles las grandes misiones sociales educativas y de salud en Venezuela, de las que han participado decenas de miles de colaboradores cubanos. El líder venezolano puso la criptomoneda petro a disposición de la organización y llamó al relanzamiento de las misiones, incluyendo la regional Misión Milagro, ya en parte incluido en el instrumento de cooperación bilateral entre Cuba y Venezuela firmado ese mismo día. Habló de la importancia de crear un pensamiento económico propio y retomar el Consejo Económico de la ALBA, el que se propone lo dirija Bolivia, con el mayor crecimiento económico de AL y el Caribe en la última década. Al referirse a la necesidad de crear una zona económica común de los países de la ALBA para ir a un desarrollo compartido y unificado, Maduro exhortó a unirse para ello como lo hacemos en educación, cultura, recreación, lucha contra el cambio climático y contra el bloqueo a Cuba en la ONU o la solidaridad con Venezuela en la OEA.
Preparémonos para nuevas batallas, preparémonos para renovar la esperanza, preparémonos para la victoria, concluyó Maduro.
Twitter: @aguerraguerra

viernes, 14 de diciembre de 2018

¡Es la hora de gritar más Revolución!

XVI Cumbre ALBA-TCP

Cuando este viernes celebre en La Habana su XVI Cumbre, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) deberá responder con contundencia a las crecientes amenazas y agresiones que protagoniza Estados Unidos (EEUU) y la derecha regional contra los gobiernos populares de la Patria Grande. 

La cita en la capital cubana, que festejará el 14 cumpleaños de ese mecanismo solidario y de integración, se escenificará en momentos en que Washington y su principal tentáculo anexionista, la Organización de Estados Americanos (OEA), junto a regímenes y cabecillas conservadores latinoamericanos, atacan continuamente a Venezuela, Nicaragua, Bolivia, y a la mayor de las Antillas. 

Más que alebrestados por triunfos electorales derechistas en países como Brasil, Colombia y Chile, el imperio del Norte y sus secuaces están muy preocupados por los cambios geopolíticos que están ocurriendo tanto en la Patria Grande como en el mundo, y actúan desesperadamente contra todo lo que huela a unidad, integración y paz. 

El régimen de turno de la Casa Blanca utiliza todos sus viejos y muy conocidos procederes, desde las amenazas de intervención militar, y el financiamiento a la subversión y a la violencia, hasta los ataques políticos y las campañas mediáticas de descredito, para intentar hacer desaparecer el progresismo de la región. 

A Washington, igual que siempre, le hace el coro la OEA, y hoy, su actual secretario general Luis Almagro, quien sobresale por ser uno de los jefes más entreguistas de la historia de esa entidad, muy bien bautizada como el “ministerio de colonias yanqui”. 

Almagro, como se sabe, pretende reelegirse al frente de la OEA para seguir abultando sus bolsillos, y cumple al pie de la letra las ordenes de su amo, por supuesto, todas contra Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Cuba, y ya también contra México, luego del ascenso a la silla presidencial de Manuel López Obrador. 

Precisamente México, con la llegada al poder de López Obrador, puso la tapa al pomo al desespero enfermizo de EEUU y la derecha en latinoamericana, que ven en esa influyente nación, y su ahora mandatario, otro inminente peligro para los intereses hegemónicos del imperio en nuestra región. 

Por esa razón, además de por el más reciente y arrasador triunfo del Chavismo en las elecciones municipales celebradas en Venezuela, la victoria del Sandinismo frente a la violencia en Nicaragua, y la posible reelección de Evo Morales en Bolivia, es de esperar el comportamiento agresivo de Washington y sus “palanganeros”. 

Ante esa conducta bravucona, la XVI Cumbre ALBA-TCP de La Habana debe responder como corresponde a estos tiempos: con el grito unitario de “es la hora de hacer más Revolución”, en honor a sus fundadores, los líderes históricos de las revoluciones cubana, Fidel Castro, y bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez. 

sábado, 24 de noviembre de 2018

Alba después de otra noche o los horizontes que asoman



¿Se viene una noche derechista imparable en nuestro continente? ¿Es un fenómeno natural e inevitable? ¿La culpa es toda de los gobiernos progresistas por su tibieza? ¿Es posible una etapa que avance hacia un nuevo modelo económico y social que revierta los efectos de los diversos capitalismos? ¿Vendrá un nuevo amanecer? ¿Quién le pone el cascabel al gato?
  1. ANOCHECER DE UN DÍA AGITADO
Macri, Piñera, Moreno, Duque Márquez… Bolsonaro. Los nombres y sus perfiles nos van dando señales sobre las perspectivas políticas de la región, y más que señales en algunos casos ya claras muestras de que la primavera progresista decidió saltar el verano para hacernos sentir un clima de otoño que ya torna en un inclemente invierno económico, social y político. La metáfora climática no nos es ajena por estos pagos ya que forma parte del limitado mundo de imágenes y palabras al que nos tiene acostumbrados el presidente Macri: las permanentes tormentas son su metáfora preferida al momento de explicar el desmadre económico causado por su plan de reestructuración para recomponer el poder del capital financiero y agroexportador, también a principios de la década del sesenta el adalid del liberalismo económico y entonces ministro de Economía Álvaro Alsogaray apeló a la imagen invernal: “hay que pasar el invierno” dijo, y años después Rodolfo Walsh en su magistral manifiesto del 1 de Mayo de 1968 de la CGT de los Argentinos lo recordó (“Nos pidieron que aguantáramos un invierno: hemos aguantado diez”); así pareciera ser que de la nada nos vino la noche a los pueblos latinoamericanos. Una ofensiva voraz de la derecha regional se desató y el febril optimismo progresista de lo irreversible tornó en un pesimismo fatalista donde el pronóstico de fascismos desbordados se une a la decepción de ese sujeto “pueblo” al que creían fiel y adscripto definitivo al proyecto populista-reformista consumista. ¿Qué tanto de lo que se pronostica es así? Los escenarios no son para nada optimistas, aunque el tablero regional muestra una paridad en la distribución de fuerzas y tipos de gobiernos, la ofensiva neoconservadora con un fuerte y sostenido apoyo de los Estados Unidos, se vislumbra una etapa de repliegue que no se puede desligar de las limitaciones de los proyectos que se impusieron en la última década.
El clima de inestabilidad política regional abre más incertidumbre geopolítica en tanto aún se mantienen gobiernos de izquierda como Venezuela y Bolivia, progresista en Uruguay y asoma el gobierno de López Obrador en México. A la par, en Centroamérica las crisis sociales y políticas son generales a todos los gobiernos: en Nicaragua y El Salvador con el sandinismo y el FMLN respectivamente, Honduras y Guatemala con gobiernos conservadores más la transición cubana nos dicen que el tablero continental no se define hacia un sector, tendencia o modelo definitivo ni principal. Lo claro en esta etapa es el retroceso (provisorio) de los modelos progresistas populares y la reaparición de una derecha con características tradicionales que no se chocan con formatos novedosos, al fin y al cabo, ellos detentan el poder o los poderes diversos y la gama de recursos es mucho más amplia que la que puede desplegar el campo popular y un elemento común y tradicional es su esencia revanchista y represora, esto queda claro en Argentina y Chile, ya se vislumbra en Brasil. Entonces, ¿qué sucedió con ese ciclo histórico que hizo a algunos intelectuales hablar de “cambio de época” y hoy hablamos de restauración conservadora y hasta fascista?
  1. Y SI AMANECE POR FIN
El neoliberalismo se agotó en si y por sí mismo al final de la reestructuración económica productiva y social; el modelo de acumulación basado en la primacía del capital financiero de neto perfil especulativo y primarización productiva, tuvo su cenit cuando el Estado liquidó sus bienes de capital, sus empresas de servicios y de control y regulación económica o sea, al decir de los gurúes neoliberales, cuando se liquidó el Estado populista interventor y se liberó las fuerzas productivas del mercado. El Estado desreguló la actividad económica, se retiró del espacio de producción de bienes de servicio y se convirtió en garante y gendarme del nuevo orden. Además de estos elementos avanzó en la liquidación de derechos y garantías legales que protegían a la clase obrera, siendo ariete de la ofensiva patronal que flexibilización laboral mediante permitió la precarización de las condiciones de trabajo, de contratación, de pago, etc. por lo que de esa manera permitió la transferencia de mayor renta (plusvalía) de los trabajadores a las patronales. Uno de los efectos buscados y logrados fue el debilitamiento de la capacidad de negociación y confrontación obrera mediante la ruptura de las relaciones de trabajo al interior de las fábricas y empresas con lo que los sindicatos se fueron achicando en sus bases y fortaleciendo una cúpula gremial con escaso poder de representación pero constituida como factor de poder sobre la base de la cooptación económica y la incorporación definitiva a los ámbitos de poder capitalista.
Esta oleada del nuevo capital no llegó en forma pareja ni al unísono: Chile fue el laboratorio perfecto durante la dictadura de Pinochet en la década del setenta y ochenta para luego prolongarse en la débil democracia de los noventa hasta hoy; en Argentina y Brasil con sendas dictaduras, sus contradicciones entre nacionalistas y liberales impidieron una implementación abierta del modelo, pero tras la restauración democrática en los ochenta el neoliberalismo llegó de la mano del consenso electoral; más reñida fue la situación en Bolivia y en el caso venezolano las puertas al neoliberalismo se abrieron de forma sangrienta en 1989 con el “caracazo”. Dictaduras, consensos, leyes, represión y una nueva percepción social asentada en el individualismo, el consumismo, la globalización cultural, la crisis ideológica de la izquierda y el posmodernismo conformaron el marco de relaciones sociales que en los noventa crearon una nueva realidad económica y social, tanto que las resistencias eran en su gran mayoría fragmentadas, dispersas, a veces de alta intensidad pero con escaso volumen político esto es sin voluntad de interpelar al poder y más asentada en las demandas reivindicativas particulares, ya que de hecho existía un amplio rechazo a la noción y práctica de la política y a la participación partidaria electoral. Ante el retroceso de “lo político” (partidos, ideologías, Estado) emergió “lo social” (movimientos, ONGs, demandas) y así el nuevo orden transitó en relativa tranquilidad sin más trabas que la que el mismo modelo se autogeneraba.
Cuando las formas de acumulación prebendaria propia del modelo comenzaron a agotarse, las disputas al interior de las clases dirigentes afloraron y permitió que las luchas y resistencias populares tomaran otra envergadura y fueran más persistentes y ampliaran sus bases a otros sectores como las clases medias; finalmente los efectos negativos del modelo arrastraron a buena parte de las sociedades latinoamericanas: desindustrialización, alto endeudamiento externo, desocupación y subocupación, pobreza y marginalidad social, recesión, etc.; esto trasladado al plano de la acción-reacción social puso en evidencia los niveles de resistencia cada vez más eficaz de las clases subalternas pero con distintas calidades en la construcción política, fuera como en el caso de Argentina, Brasil (también Uruguay y Ecuador) que pudieron frenar el neoliberalismo pero no tuvieron capacidad de modificar sustancialmente las relaciones de fuerza y poder social, al final se trató de recambios y alternancias dentro del marco de las disputas de las clases dominantes por la hegemonía.
El movimiento popular boliviano había desarrollado nuevas experiencias de lucha y de organización política que a pesar de las duras condiciones sociales, económicas y represivas avanzó en una decidida voluntad de bloquear el modelo neoliberal (la guerra del agua, la guerra del gas), generar una crisis política cuasi orgánica y finalmente con una coalición de movimientos sociales y partidos logró llegar al Planalto de la mano del líder cocalero Evo Morales. En Venezuela, Hugo Chávez inició desde 1999 cuando llega a la presidencia, pero con mayor fuerza a partir del frustrado golpe de abril de 2002, un proceso de cambio y construcción de poder popular, que le permitió sostenerse en un contexto interno de fuerte oposición y desestabilización que fueron contenidas con movilizaciones de masa permanentes, una democracia plebiscitaria que reforzó su legitimidad y medidas de beneficio popular; el declamado “socialismo del siglo XXI” fue quedando no obstante en el plano de la utopía y de escasa posibilidad de realización después de su muerte. Volviendo al caso argentino la crisis 2001 -2002 mostró la emergencia de un mapa político del campo popular muy diferente y casi extraño al de las últimas décadas: la clase obrera ocupada había quedado relegada a un plano secundario en el plano de las acciones reivindicativas y más aún en las políticas; el movimiento piquetero, o de desocupados, había tomado un rol preponderante en la oposición y también el espacio de las demandas activas al Estado; la izquierda clásica comenzaba a ceder la posta al trotskismo. En definitiva a pesar del “argentinazo” de diciembre del 2001 que volteó al gobierno radical, y como un espejismo amplificado, la idea de una oleada revolucionaria y la posibilidad de un cambio profundo eran una mera enunciación de ideales y no una realidad posible ni cercana. El movimiento popular argentino lejos estaba de poder construir y proponer un proyecto alternativo en tanto no existía (ni existe aún) una fuerza o fracción que hubiese podido imprimir una dirección colectiva a las clases subalternas.
  1. EL DÍA QUE ESTÁ LLEGANDO
Al llegar la primera mitad de la década el mapa latinoamericano tenía un tinte rosado promedio. Dijimos: el modelo neoliberal se había agotado en su faz económica; en lo político, corrupción y mala administración (eufemismo de ejecución eficaz del modelo) generaron un rechazo popular en diversas formas cuyas consecuencias fueron la retirada (provisoria) de los gobiernos neoliberales y la llegada de nuevas experiencias políticas de tipo progresista, populista y/o de izquierda en una etapa “posneoliberal”. ¿Cómo se los puede clasificar a cada uno de estos gobiernos?
Un primer grupo llamaremos: progresismo popular o izquierda populista . Allí caben Venezuela y Bolivia. Luego un segundo grupo progresismo medio : con Argentina, Brasil, Ecuador; el tercer grupo denominaremos progresismo liberal para Uruguay y Chile. El primer grupo se caracteriza por haber apelado a una movilización de base plebeya, de distinta calidad política ya que en el caso boliviano decíamos venía de una larga experiencia de luchas, organización y resistencias contra dictaduras, democracias débiles, neoliberalismo, injerencia extranjera, etc., es decir tenía un nivel de conciencia y organización política muy elaborado cuya consecuencia es el triunfo fatigoso de Evo Morales. Mientras en Venezuela tras el “caracazo” de 1989 el grupo de militares liderado por Hugo Chávez avanzó en un proyecto anti sistema pero el movimiento popular venezolano y la central sindical unitaria eran muy débiles en términos organizativos, cuantitativos y políticos; claramente se vio la radicalización popular a partir de los efectos de las políticas del chavismo a partir de 1999 que llevó a construir una base popular amplia, leal y con otro nivel de conciencia política. Estas categorías responden fundamentalmente a la intensidad discursiva, de movilización de las bases sociales y vínculo del Estado con las organizaciones populares en diversas formas, incluso el control y dirección de éstas. El aspecto económico, en tanto etapa posneoliberal, no sufrió alteraciones radicales, ya que no hubo nuevas fracciones sociales en condiciones de asumir el rol de clase principal y dirigente, mucho menos hegemónica y nos referimos al estado de las clases subalternas, por lo que un hubieron en la región modificaciones estructurales de los modos de producción y si una nueva disputa intra clases dominantes donde el bloque financiero, en retirada, mantuvo alianza con el sector primario, lo que se denominó el “consenso de los commodities” (petróleo, gas, soja, cobre, etc.) y un frustrado intento de generación de una ya imposible burguesía nacional industrial. Estas fracciones fueron integradas al mandato estatal en manos de sectores populistas –progresistas y desde allí aprovechando el contexto internacional potenciaron el modelo extractivista, sobre cuya renta capturada se estructuró un Estado interventor redistributivo sobre la base de planes sociales diversos de asistencia, emprendimientos, educación, salud, etc.
Los resultados en términos de combate y reducción de la pobreza y sus efectos fueron notables, la recuperación y ampliación de la clase media fue un fenómeno general en la región, así como el aumento del consumo y crecimiento del mercado interno, pero sin olvidar que: 1º) NO se modificaron las condiciones estructurales de la economía, por lo tanto 2º) en el plano de las relaciones sociales de dominación, solo hubo una alternancia de fracciones de las clases dominantes y un esquema de distribución de la riqueza que si bien benefició a los más desposeídos agrandó la brecha de desigualdad, es decir los ricos fueron más ricos, por lo que 3º) en términos de construcción, disputa del poder político o modificaciones en la superestructura, según los casos particulares pero en general el primer elemento destacable fue la crisis de los partidos orgánicos tradicionales, pérdida de legitimidad de los partidos representantes del orden (excepto Chile) y en especial de los conservadores o derecha. Los partidos de izquierda clásicos veían en proceso de licuación desde principios de los noventa. Los partidos ascendentes de perfil reformista expresaban nuevas identidades como el caso de Venezuela y Bolivia (con la particularidad del liderazgo y carisma de sus líderes que imprimieron un sello fuerte y más radical) un populismo plebeyo de alta intensidad que se materializó en formas de poder popular visibles y de fuerte apoyo a sus gobiernos. En Brasil el PT poseía una historia y trayectorias pero llegaron por primera vez al gobierno, y en Argentina el kirchnerismo fue una amalgama del viejo PJ (responsable de la primera etapa neoliberal en los noventa) y sectores progresistas provenientes de movimientos sociales (sindicales, piqueteros, DD.HH., etc.) y partidos de centro izquierda e izquierda (PC) que a diferencia de los primeros y a pesar de la presencia del peronismo viró a una fuerza con mayor presencia de clase media y si bien construyeron un discurso confrontativo, sobre todo el kirchnerismo no lograron un anclaje fuerte en el seno de la clase trabajadora y el movimiento sindical y el apoyo dependencia del aparato pejotista limitó sus posibilidades de mayores cambio; estos elementos los definen como “progresismo medio”, aspecto común a Alianza País de Rafael Correa en Ecuador. Chile y Uruguay constituyen el tercer grupo (progresismo liberal) aunque con trayectorias opuestas, ya que en el primero la vieja Concertación progresista formó parte del bipartidismo con la derecha, alternando en el gobierno y en Uruguay el Frente Amplio rompió con el sistema binario de blancos y colorados; el FA aunque tiene el apoyo sindical del PIT-CNT se asentó sobre un modelo de avances en el plano de los derechos individuales.
  1. SOL DE INVIERNO
¿Cuál era las condiciones objetivas de las fuerzas populares en la región? ¿Estaban preparadas para conducir un proceso de cambio efectivo? Evidentemente que no, que las condiciones reales de la clase obrera en cualquier país distaban mucho de una posibilidad concreta de conformar una fuerza política con “espíritu de escisión” respecto de las clases hegemónicas entre otras razones porque carecían de un grupo intelectual propio, intelectuales orgánicos, que pusiesen sobre el tablero político las fichas de un proyecto de ruptura, de transformación radical posible y aprehensible para las mayorías populares, al interior de éstas consecuentemente había (y hay aún) una ausencia de fuerzas y fracciones con capacidad de imprimir una dirección ético política al conjunto de las clases subalternas, es decir de constituirse en fracción hegemónica; dicho esto la etapa solo podía ser desarrollada desde el poder estatal en una conjunción de sectores afines y no tanto, pero que sin modificar el esquema real de relaciones de fuerza, equilibrase o construyera un equilibrio político transitorio.
Así vemos procesos diferentes pero con factores dialécticos medianamente similares: en Argentina, Brasil, Ecuador se procesa una relación de “reforma-restauración”, significa que operó un proceso de reformas progresistas, con apoyo popular dado sus beneficios y otros que planteaban avanzar sobre determinados factores de poder pero sin alterar el esquema de poder social, para posterior sobre el final de la etapa y ante el agotamiento del ciclo de bonanza económica marcar un lento y zigzagueante retorno a la ortodoxia liberal. No obstante logran mantener un piso de adhesión popular aceptable a pesar de las crisis y las terminaciones respectivas de sus gobiernos. Esta adhesión de sectores populares tuvo su principal anclaje en la clase media, mientras que en los sectores bajos el asistencialismo funcionó como una especie de fuerza paraestatal (en el caso argentino), en tanto organizaciones políticas eran intermediarias y administradoras de los beneficios, si bien hubo tendencia a centralizar y recuperar el control desde el Estado, en la práctica diversos grupos mantuvieron ese control, de esta manera no se puede hablar de una efectiva adhesión política.
En el caso de Venezuela y Bolivia el proceso operó una relación de cambio-continuidad , esto es un momento de ruptura con el esquema social vigente que contenía los elementos propios de una crisis de hegemonía y el ascenso de una fuerza disruptiva. A partir de allí los procesos son opuestos, en Bolivia el poder popular conformado en fuerza política llega al Estado y allí se conjuga una alianza no exenta de contradicciones y enfrentamientos pero que avanza en la construcción de una nueva hegemonía de tipo popular plebeya. Para Venezuela el ascenso de Hugo Chávez vía electoral y el enigma futuro se tornó en un claro ejemplo de “revolución pasiva” donde un movimiento popular desarticulado es empoderado por la vía de la acción estatal hasta lograr una importante experiencia de poder popular, de participación política amplia pero muy dependiente y dirigida desde el Estado. La muerte de Chávez puso de manifiesto estas tensiones y la voluntad del gobierno de extremar el control y dirección del movimiento popular. En ambos casos el concepto de continuidad  expresa un valor tanto positivo como negativo: al cambio en el espacio de las relaciones de poder social entre el conjunto subalterno y las fracciones de la burguesía, la ocupación real de espacios de poder político y el reparto de beneficios sociales que sacó de la marginación a las mayorías populares venezolanas significó un cambio revolucionario, pero en la dinámica del conflicto, de la lucha de clases, esa continuidad no implicó más avance hacia una transformación de las relaciones capitalistas, sino que por el contrario se convirtió en un valor conservador, estático en tanto el eje – columna conductor del proceso sigue siendo el Estado bolivariano.
En Uruguay con la llegada del Frente Amplio al poder, rompió con la tradición bipartidista del siglo XX y encaró una serie reformas sociales que sin alterar el modelo económico colocó al país como el menos desigual, con menos desocupación y menor índice de pobreza de la región lo que no es poco; reformas en el plano de las libertades y derechos individuales como la legalización del aborto, el consumo de cannabis, matrimonio igualitario, etc., sumaron consenso social a sus tres gestiones consecutivas con figuras que lograron un amplio reconocimiento interno y externo como el Tabaré Vázquez y en mayor medida, José “Pepe” Mujica.
Caso de excepción es Chile, donde la herencia del régimen militar de Augusto Pinochet se constituyó en un caso altamente exitoso de transformación de una dictadura, gobierno de coerción, en una hegemonía duradera consenso democrático mediante. La crisis orgánica de 1973 no se resolvió el 11 de setiembre de ese año con el golpe de estado, sino con las duras políticas represivas primero y el ajuste estructural posterior base del neoliberalismo de los ochenta implementado por la dictadura. Así la democracia emergente en 1990 no fue fruto de las luchas populares o en todo caso no fue una victoria plena de estas, sino la continuidad del modelo bajo el sistema democrático. Las antiguas fuerzas de oposición de izquierda más la Democracia Cristiana son desde entonces garantes políticos del modelo socio-económico que no ha sufrido cambios sustanciales y en cambio en un contexto de disgregación política dio impulso al surgimiento de nuevas experiencias y movimientos políticos que buscan establecerse a la izquierda del tablero nacional.
  1. ECLIPSE
Mientras los gobiernos progresistas populistas se mantenían en el poder el desgaste se hacía ya muy visible y las crisis de diversas índoles los golpeaban con mayor fuerza, así primero Argentina, después Ecuador, Chile y por último Brasil fueron derrotados. El chavismo resiste con las fuerzas de reserva que le van quedando, el Frente Amplio uruguayo más pragmático se acomoda y Bolivia en un estado de aislamiento se prepara a afrontar los comicios presidenciales del 2019 mientras la región circundante se mantiene expectable casi al unísono de lo que ocurrirá en Argentina que definirá la continuidad y profundización del neoliberalismo o un viraje a espacios inciertos. El tablero regional está en virtual empate político y a esto hay que sumarle la llegada al gobierno en México de Andrés Manuel López Obrador con una perspectiva similar a los de la década anterior en América del Sur.
Explicar esta etapa pasada y en tránsito es poner el contexto en el marco histórico correspondiente y partir desde el auge revolucionario de fines de los sesenta y década del setenta en el contexto de crisis de los capitalismos periféricos que para salvaguardarlos se recurrió a sacrificar las democracias liberales. Las dictaduras fueron el marco donde se moldearon las sociedades actuales bajo el sello del neoliberalismo que fue posible solo con el disciplinamiento social previo terror estatal mediante, desarticulación del movimiento y organizaciones populares. El modelo económico rompió con la cultura y normas comunitarias, alentó el individualismo, desarticuló el sistema productivo y rompió con las tradicionales formas de agrupamiento de la clase obrera. La resolución de la crisis orgánica fue en cierta forma magistral y esto es verificable en el caso chileno. Aquí se abren posturas opuestas; los adherentes a los modelos populares- progresista caen en el posibilismo del “es lo que hay” y tuvieron una postura de extrema defensa, casi blindada de sus gobiernos sin escuchar críticas ya a casos de corrupción, ya a sus modelos extractivistas contaminantes y depredatorios de los recursos naturales, ya al avance de la extranjerización de la economía, ya al aumento de la brecha de desigualdad (que incide directamente en la distribución del poder social), etc. Las críticas representaban “hacerle el juego a la derecha” y con la bendita invocación de las “relaciones de fuerza” avanzaron según lo que desde la dirección estatal se decidía, y no más. Entonces en el caso de Argentina y Brasil (también hoy en Bolivia) se fueron creando espacios críticos desde el campo popular y la clase media. La izquierda, que se ancló en un espacio más radicalizado y de oposición, culpa al reformismo del avance de la derecha (fascista, agrega) en tanto no profundizó los cambios sociales de fondo. Esto es una falacia ya que los movimientos reaccionarios surgieron en diversos momentos y lugares históricos ante la evidencia o presunción de posible perjuicio a los intereses de las clases dominantes (Europa 1920-1939; América Latina en los sesenta y setenta; Indonesia 1965, etc.). La dinámica de la lucha de clases con sus diversas formas y matices condiciona mutuamente a las fuerzas antagónicas, determina las características propias de ese espacio y tiempo en el contexto de la realidad objetiva del estado de las fuerzas sociales. Esto no significa plantear una imagen estática e inamovible, por el contrario se trata de entender desde las perspectivas propias de cada sector los recursos, las estrategias y las tácticas en consonancia con aquellas.
  1. ALBA
En este punto es necesario entender que la etapa siguiente requiere de un esfuerzo al tono con el desafío de rever esta coyuntura, que es de retroceso, de repliegue estratégico más no de derrota como lo fue en los setenta. Los movimientos populares de la región se encuentran ante la tarea de revertir el avance derechista, siempre violento y excluyente, y para eso es vital recomenzar el debate–reflexión sobre los horizontes posibles y necesarios para nuestros pueblos para superar la crisis ideológica y la inexistencia de paradigmas propio; se precisa de nuevas instancias y ámbitos de elaboración intelectual, de intelectuales orgánicos. La acción política y los movimientos sociales nos hablan hoy de un sujeto político multiforme, o de sujetos políticos diversos que en la dinámica de las luchas sociales tenderán a converger, el desafío será construir una síntesis política entre estos y allí existe un triángulo ineludible: movimiento feminista, movimiento obrero y movimiento ambientalista. El otro elemento a identificar es la relación de acción/medios o sea, el vínculo entre las luchas sociales, gremiales, territoriales reivindicativas, la relación con el Estado y sus instituciones varias, la percepción de éste y luego la relación con la disputa electoral, el rol de los partidos políticos orgánicos como herramienta electoral y/o órgano de dirección político ideológico.
La secuencia de derrotas políticas antes que desalentarnos, debe ser un incentivo para que a futuro el campo popular extraiga lecciones necesarias de los errores y carencias de esta etapa ya que finalmente no se trata de ganar o perder elecciones, sino de asegurar una sociedad justa para millones de excluidos y desamparados que esperan y sueñan por un mundo más justo y digno. Superar este oscuro momento de los pueblos para caminar hacia ese horizonte que se vislumbra como un alba.
Daniel Escotorin es historiador

lunes, 12 de noviembre de 2018

Declaración del XVII Consejo político ALBA-TCP

Hacia los 15 años de la Fundación de la Alianza

Alainet

Los Ministros y Ministras de Relaciones Exteriores y los Jefes de Delegación de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), reunidos en Managua, en ocasión de su XVII Consejo Político:
Reiteramos el compromiso de los países del ALBA-TCP con la unidad latinoamericana y caribeña, en la búsqueda de un destino propio, independiente y soberano, por lo que continuaremos trabajando por la integración regional, para garantizar la soberanía, independencia, igualdad y autodeterminación de nuestros pueblos.
Reafirmamos la necesidad de fortalecer la unidad en la diversidad de nuestra región, a través de la concertación política y la integración, así como la defensa de nuestra soberanía y libre determinación, sobre la base de los principios de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz aprobada en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), el 29 de enero de 2014, en La Habana.
Expresamos nuestra preocupación por los más recientes anuncios sobre el incremento de la presencia y cooperación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) con algunos países de nuestra América Latina y el Caribe, lo que es una potencial amenaza para el la paz y seguridad regional.
Denunciamos la actual estrategia imperial de desarticulación en contra de los procesos de integración latinoamericanos y caribeños, que han técnicamente paralizado a los mismos. Esta paralización sólo beneficia al Imperio y a los enemigos históricos de la integración latinoamericana y caribeña.
Exhortamos a los gobiernos de América Latina y el Caribe a preservar los avances que en materia de integración conquistó nuestra región en las últimas décadas. El fortalecimiento de la solidaridad regional es la mejor respuesta ante las amenazas de carácter injerencista que atentan contra la soberanía de nuestros pueblos.
Reconocemos el valor estratégico de las ideas fundacionales del ALBA-TCP en la creación de mecanismos regionales de integración que han favorecido el desarrollo socio económico de los pueblos, el fortalecimiento de los Estados y su independencia política, tales como el Acuerdo de Cooperación Energética Petrocaribe que fue concebido bajo los mismos principios de solidaridad, complementariedad y soberanía, trazados como sustento ideológico y político de una visión Nuestro Americana y Caribeña.
Saludamos al Banco del Alba, al celebrarse el pasado 5 de noviembre de 2018 el 10mo Aniversario de la entrada en vigor del Convenio Constitutivo de esta entidad financiera multiestatal, concebida a la luz de la urgencia de la integración de nuestros pueblos y con el mandato de formar parte de la nueva arquitectura financiera para el financiamiento y el desarrollo de la región.
Nos congratulamos por los positivos resultados mostrados en ocasión de este décimo aniversario, tras haber alcanzado su punto de equilibrio desde el año 2016, y tras haber logrado su primera capitalización de dividendos en 2018.
Reconocemos la importancia y el impacto que sobre la región ALBA-CARIBE han tenido el financiamiento por valor equivalente a 420 millones de dólares estadounidenses que durante estos diez años han favorecido un amplio grupo de proyectos de desarrollo de gran beneficio para nuestros pueblos.
Exigimos el cumplimiento de los Propósitos y Principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, la solución pacífica de controversias, la prohibición del uso y de la amenaza del uso de la fuerza, el respeto a la libre determinación, a la soberanía, la integridad territorial, y la no injerencia en los asuntos internos de cada país.
El ALBA-TCP recuerda – al actual gobierno de los Estados Unidos- los significativos aportes que los migrantes de nuestra región generan a la sociedad estadounidense.
Promovemos los principios universales de la no discriminación por condición de nacionalidad, raza, género o condición social, que fomentan supremacías y nacionalismo irracionales, tales como los manifiestan despectivamente otros países hacia nuestros hermanos latinoamericanos y caribeños.
Alertamos a la comunidad internacional sobre el avance de sistemas políticos de extrema derecha a nivel internacional, y en especial en Nuestra América. Este avance podría significar el incremento de las agresiones en contra de los pueblos y gobiernos progresistas de la región. El ALBA-TCP estará atento a la defensa de los pueblos de nuestra región.
Declaramos que nuestra Alianza tiene hoy más vigencia que nunca, hemos sido fortalecidos con los más recientes ataques del Imperio y sus aliados. Lejos de doblegarnos, nos fortalecen y animan a seguir luchando en nombre de la dignidad de nuestros pueblos.
Apoyamos al pueblo de Nicaragua que ha resistido la estrategia imperial de desestabilización, con gallardía y heroísmo. El pueblo nicaragüense le ha dado una lección de dignidad y resistencia a los enemigos de los gobiernos progresistas con el apoyo de los pueblos libres del mundo.
Destacamos que el valiente pueblo de Sandino no se doblegará ante las acciones injerencistas en contra de su independencia y soberanía. Tampoco temerá a las constantes amenazas que, desde los Estados Unidos a través de proyectos de leyes extraterritoriales, buscan afectar su economía.
Reiteramos nuestro apoyo incondicional al Gobierno y al pueblo nicaragüenses que han demostrado su profundo compromiso con la paz, con el desarrollo de políticas de unidad nacional a través de un diálogo respetuoso e inclusivo, y que constituyen un ejemplo de firmeza y lucha por el ejercicio pleno de su soberanía.
Expresamos nuestro pleno apoyo al gobierno y pueblo de Venezuela, país que continúa resistiendo el bloqueo económico y financiero que le impide poder adquirir alimentos y medicinas para su pueblo. Las sanciones unilaterales que los Estados Unidos; la Unión Europea y Canadá han impuesto al pueblo venezolano, han fortalecido a la Revolución Bolivariana y a su pueblo. Venezuela seguirá dignamente resistiendo y venciendo al Imperio y sus aliados.
Ratificamos nuestro apoyo comprometido al pueblo y gobierno de Bolivia en su histórico y justo derecho a una salida al mar con soberanía. Instamos a Chile y Bolivia, a reiniciar el diálogo e intercambios, en el marco de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia, con el propósito de resolver el enclaustramiento marítimo de Bolivia.
Rechazamos con fuerza las medidas adoptadas contra los hermanos países caribeños, considerándolos jurisdicciones no cooperativas, lo que se une a su injustificada declaración como países de renta media, todo lo cual provoca serios perjuicios a sus economías.
Reiteramos el reclamo de la comunidad internacional de que se levante de manera incondicional el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos a Cuba, que afecta al pueblo cubano y que por su extraterritorialidad afecta a todos los Estados. Saludamos la reciente aprobación en la Asamblea General de las Naciones Unidas, por vigésimo séptima ocasión de la Resolución que exige el fin del bloqueo y el éxito del pueblo cubano al derrotar las maniobras de Estados Unidos para desnaturalizarla.
Denunciamos los intentos de la administración del gobierno estadounidense de resucitar la desafortunada Doctrina Monroe, inaceptable justificación política del intervencionismo y la dominación imperialista en nuestra región.
Rechazamos las acciones sistemáticas e injerencistas del Secretario General de la OEA y de algunos países que pretenden agredir la soberanía, la autodeterminación y el orden constitucional de la República Bolivariana de Venezuela y otros países en los que sus pueblos han decidido gobernarse por sí mismos sin tutelaje de ninguna clase, lo que traería por consecuencia la desestabilización de la región.
Impulsamos la construcción de un nuevo orden internacional, justo, equitativo e inclusivo, donde no existan imperios ni hegemonías y las relaciones entre los Estados se basen en el respeto a los pueblos y a las instituciones elegidas por ellos y a las diversas culturas que coexisten en el mundo.
Confirmamos nuestra voluntad de continuar trabajando y cooperando en la lucha contra del cambio climático, fenómeno que es producto del sistema capitalista, con sus patrones irracionales de producción y consumo, que agreden a nuestra madre tierra y que incrementa la frecuencia e intensidad de fenómenos naturales que ocasionan lamentables pérdidas humanas y materiales.
Destacamos que son los países en desarrollo los que más sufren los efectos adversos del cambio climático y los desastres naturales, con un muy fuerte impacto en los sectores más vulnerables. El ALBA-TCP hace un llamado a la comunidad internacional a respetar los compromisos asumidos internacionalmente para detener el calentamiento global y trabajar para el logro de un desarrollo sustentable en armonía con la naturaleza.
Asumimos la decisión de fortalecer la estructura institucional y de funcionamiento del ALBA-TCP y continuar avanzando en los trabajos de los Consejos Ministeriales y de la Secretaria Ejecutiva.
Agradecemos al hermano pueblo de El Salvador por sus esfuerzos y luchas a favor del desarrollo y fortalecimiento de la CELAC, así como expresamos al hermano pueblo de Bolivia todo nuestro apoyo en su ejercicio de la Presidencia Pro Tempore de la CELAC en el año 2019.
Expresamos que el ALBA-TCP ha demostrado que otro mundo es posible sobre la base de la unión, confianza, respeto entre los pueblos, a través de las misiones educativas, culturales, sociales y económicas, entre otras iniciativas. Por ello, nos daremos cita en La Habana, Cuba, el próximo 14 de diciembre, en ocasión del XIV Aniversario de la Alianza para celebrar la XVI Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del ALBA-TCP.
Recordamos y hacemos propias las palabras del líder sandinista Carlos Fonseca Amador, quien expresó que “Un revolucionario sabe que esté donde esté, siempre que luche por la humanidad, estará cumpliendo con su deber”.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Respaldo a Maduro en cumbre de la ALBA-TCP

La exclusión del mandatario venezolano en la cita hemisférica es inaceptable: Raúl Castro


Foto
Los presidentes Daniel Ortega, de Nicaragua; Raúl Castro, de Cuba; Nicolás Maduro, de Venezuela, y Evo Morales, de Bolivia, ayer en la 15 cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos, integrada por 12 países, que se celebró en el Palacio de Miraflores, en Caracas
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recibió este lunes el respaldo en la 15 Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), integrada por 12 países, para la celebración de elecciones en mayo, así como el rechazo a su exclusión de la Cumbre de las Américas que se realizará en Lima el 13 y 14 de abril.
La reunión fue encabezada por Maduro y los presidentes Raúl Castro, de Cuba; Daniel Ortega, de Nicaragua, y Evo Morales, de Bolivia, en el Palacio de Miraflores, al cumplirse cinco años del fallecimiento de Hugo Chávez.
No reconocemos a la desprestigiada Organización de los Estados Americanos autoridad moral alguna para dar lecciones de democracia. La única solución a los problemas de los venezolanos está en manos de los propios venezolanos, dijo Castro, y añadió que la exclusión de Maduro de la cita hemisférica, es una decisión ilegal e inaceptable.
Ortega opinó que gobiernos que toman sus propias decisiones, en lo que les corresponde, vengan a decirle a Venezuela que hace mal en convocar a elecciones; es una actitud irracional e irrespetuosa.
Morales expresó su deseo de que las autoridades peruanas reconsideren su decisión de retirar la invitación al mandatario venezolano para participar en la reunión, mientras que Maduro consideró fuera de lugar la decisión de Perú.

Foto Afp
Reuters, Sputnik y Afp
 Periódico La Jornada

jueves, 9 de marzo de 2017

Combativa 14 Cumbre de la Alba



Ángel Guerra Cabrera
La Jornada 
Inspirada por las enseñanzas e ideas de sus fundadores, Hugo Chávez y Fidel Castro, a cuatro años de la partida del primero y cuatro meses de la del segundo, tuvo lugar en Caracas el 5 de marzo la 14 Cumbre de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos(Alba-TCP).
La cumbre centró su atención en la nueva agenda de dominación imperialista a escala regional y global impulsada desde Washington, conducente al saqueo y la explotación desenfrenados, al racismo, la xenofobia, el proteccionismo extremo, a la exacerbación del militarismo y las ideas más conservadoras y a amenazar los de por sí insuficientes acuerdos de París sobre el cambio climático. De la misma manera, en la crucial etapa en la que un retroceso de los procesos emancipadores en la región tendría impactos muy negativos para nuestros pueblos, como afirmó en su discurso el presidente Raúl Castro (www.cubadebate.cu/noticias/2017/03/05/raul-castro-estamos-en-una-etapa-crucial-de-nuestra-historia). Basta mirar a Brasil y Argentina para comprobar los sufrimientos humanos ocasionados por el neoliberalismo plus que se quiere generalizar.
Los líderes de la Alaba denunciaron el hostigamiento a los migrantes, el aumento en el gasto militar y policial, la persecución por motivos religiosos o raciales y la construcción de muros como el que se proyecta a lo largo de la frontera con México, con el pretexto de la seguridad, y expresaron su total solidaridad con el pueblo mexicano.
Era natural que esta reunión fuera convocada en Venezuela. La patria de Bolívar y Chávez es el blanco principal de la arremetida imperialista y oligárquica contra los gobiernos revolucionarios y populares de nuestra América. Es también la que, junto a Cuba, hizo posible el surgimiento de la Alba, creadora de Petrocaribe y una de las principales protagonistas, con el liderazgo de Chávez, del surgimiento de una arquitectura de unidad e integración, expresada en la Unasur y la Celac. Con Chávez, y mano a mano con Fidel, el país sudamericano puso en práctica ejemplares iniciativas de solidaridad internacional y latinoamericana, con particular énfasis en el Caribe. Bastión antimperialista, en Venezuela se libra hoy la batalla de Ayacucho del siglo XXI, manifestó Raúl.
La cumbre, por eso, pidió que se levanten por Washington las arbitrarias sanciones contra Venezuela, en especial la inexplicablemente dirigida contra su vicepresidente ejecutivo Tarek El Aissamy y se derogue la orden ejecutiva presidencial que la califica de peligro para la seguridad de Estados Unidos. La batalla por Venezuela no es sólo de los venezolanos sino de todos los hombres y mujeres revolucionarios, democráticos y progresistas del mundo y, en particular de la región, porque allí se decide la independencia, la unidad y la integración de los pueblos de nuestra América.
A las pequeñas economías del Caribe, cinco de las cuales forman parte de la Alba, les fue reiterada la solidaridad por el exterminio de su población aborigen, los crímenes de la esclavitud y el colonialismo y con el derecho de ser tratadas con arreglo a las adversas condiciones en que las han colocado el subdesarrollo y el cambio climático, origen de graves y continuos desastres naturales.
La cumbre destacó a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños nuestra obra más preciada, y fulminó a la OEA por su complicidad en los proyectos hegemonistas y la indigna conducta de su secretario general, que no responde al mandato de sus miembros.
Consideró la Proclama de América Latina y el Caribe como zona de paz, que reafirma el compromiso de los países miembros de la Celac con los principios del derecho internacional y la Carta de la ONU como guía de su política exterior. En particular, subrayó la importancia de la solución de las diferencias mediante el diálogo y la negociación y el derecho de cada pueblo a escoger libremente su régimen político y social.
Los programas sociales de la Alba han alfabetizado a 6 millones de personas, erradicado el analfabetismo en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, reducido la mortalidad infantil en 5.1 por ciento en sus países miembros y formado 21 mil médicos comunitarios.
La Cumbre llamó a un fortalecimiento de los movimientos sociales y su imbricación con el Foro de Sao Paulo. Enfatizó en la unidad regional y proclamó: Somos responsables no sólo de construir conciencia de la necesidad del cambio, sino de persuadir y demostrar la certeza de su posibilidad.

lunes, 6 de marzo de 2017

Raúl Castro en la Cumbre del ALBA: Estamos en una etapa crucial de nuestra historia


Por: Raúl Castro Ruz

El presidente de Cuba, Raúl Castro, durante la XIV Cumbre ALBA-TPC. Foto: @vencancilleria.
El presidente de Cuba, Raúl Castro, durante la XIV Cumbre ALBA-TPC. Foto: @vencancilleria/ Twitter.
Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la XIV Cumbre Extraordinaria del ALBA-TCP, en Caracas, Venezuela, el 5 de marzo de 2017, “Año 59 de la Revolución”.
(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Compañero Nicolás Maduro Moros, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, nuestro hermano Maduro;
Estimados Jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América;
Estimados Jefes de delegaciones e invitados:

Me atrevería a decir que estamos en una etapa crucial de nuestra historia, en la que un retroceso a escala regional tendría impactos muy negativos para nuestros pueblos.
Fidel nos enseñó a recurrir siempre a la historia, a ser audaces y a la vez realistas, y que lo que parece imposible se puede alcanzar si nos lo proponemos con firmeza y actuamos de manera consecuente.
Los países miembros del ALBA-TCP consideramos la integración solidaria como una condición imprescindible para avanzar hacia el desarrollo, frente a la creciente formación de grandes bloques que dominan la economía mundial. Apostamos por la voluntad política para abrir mayores oportunidades al comercio, la inversión y la cooperación intrarregional, sin los cuales nuestros avances seguirán siendo insuficientes. Hemos demostrado también capacidad de concertación.
El ALBA no habría sido posible en la época en que triunfó la Revolución Cubana. Tuvo que ocurrir la rebelión cívico-militar del 4 de febrero de 1992 y el triunfo de la Revolución Bolivariana liderada por el inolvidable Comandante Hugo Chávez Frías, para que una iniciativa cómo esta pudiera abrirse paso.
Fue importante que en el Foro de Sao Paulo las ideas de Fidel y Lula convergieran para recibir y apoyar a Chávez.
Hoy continúa siendo decisivo el vínculo entre el ALBA y el Foro de Sao Paulo y la relación entre los gobiernos revolucionarios y progresistas con las fuerzas políticas, los movimientos populares, las organizaciones sindicales, campesinas, estudiantiles, académicas y con la intelectualidad de nuestros pueblos.
Chávez siempre nos explicó la complejidad de lanzar la revolución en un país petrolero, dependiente de un único mercado, con una oligarquía financiera corrupta, una población a la que impusieron hábitos consumistas insostenibles y una economía neoliberal rentista, que llevó al país a la quiebra.
Para emprender las transformaciones, Chávez comprendió que su principal tarea era la construcción de una amplia unidad cívico-militar, que hoy encabeza el presidente Nicolás Maduro con el respaldo del pueblo bolivariano y chavista.
La construcción de la unidad es la tarea más importante que enfrenta toda revolución verdadera.
Los revolucionarios tenemos muchas ideas y visiones de cuál puede ser el camino y cómo transitarlo exitosamente. Pero para consolidar la unidad hay que dejar a un lado, con modestia, todo aquello que nos divide y separa.
Gracias a la unidad, la Revolución Bolivariana ha sobrevivido al asedio y al acoso de sus enemigos.
Por esa unidad, la revolución ha sobrevivido a las bajezas de la OEA, a las irritantes e injustas sanciones norteamericanas, a las recientes acusaciones contra su vicepresidente ejecutivo, el compañero Tareck El Aissami, que solo persiguen desviar la atención de los verdaderos problemas y desacreditar a quienes están ocupados en salvar, desarrollar y defender la patria.
La nueva agenda del gobierno de los Estados Unidos amenaza con desatar un proteccionismo comercial extremo y egoísta que impactará la competitividad de nuestro comercio exterior; vulnerará acuerdos ambientales para favorecer los ingresos de las transnacionales; perseguirá y deportará migrantes generados por la desigual distribución de la riqueza y el crecimiento de la pobreza que provoca el orden internacional impuesto.
El muro que se pretende levantar en la frontera norte de México es una expresión de esa irracionalidad, no solo contra este hermano país, sino contra toda nuestra región. Expresamos la solidaridad de Cuba con el pueblo y gobierno mexicanos. La pobreza, las catástrofes, los migrantes no se contienen con muros (Aplausos), sino con cooperación, entendimiento y paz.
Venezuela ha realizado un gran aporte a la integración regional con su solidaridad y generosidad, especialmente hacia los pueblos de América Latina, y en particular del Caribe, mientras convocaba a integrarnos en Petrocaribe, UNASUR y CELAC.
No están solos. Les ratifico el compromiso asumido en nuestra Declaración, de acompañar la defensa de Venezuela y la posición digna, valiente y constructiva del presidente Nicolás Maduro.
Compañeras y compañeros:
En Venezuela se libra hoy la batalla decisiva por la soberanía, la emancipación, la integración y el desarrollo de Nuestra América.
Es una aspiración que consagramos en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada por la CELAC en su Cumbre de La Habana, en enero de 2014. Se requiere un estricto apego a esa declaración, en la que nos comprometimos a cumplir nuestra “obligación de no intervenir directa o indirectamente en los asuntos internos de cualquier otro Estado y a observar los principios de soberanía nacional, igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos”; a resolver las diferencias de forma pacífica y a respetar “los principios y normas del Derecho Internacional y los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas”; y a respetar “el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones”.
Ese histórico documento insta “a todos los Estados miembros de la Comunidad Internacional a respetar plenamente esta declaración en sus relaciones con los Estados miembros de la CELAC”.
Ninguna causa justa de la Patria Grande es ajena. Jamás les fallaremos a los entrañables hermanos del Caribe.
Ratificamos nuestro respaldo a su legítimo reclamo de compensación por los horrores de la esclavitud y la trata de esclavos; a su demanda de recibir cooperación de acuerdo con sus necesidades y no sobre la base de indicadores que los clasifican como países de renta media; a un trato especial y diferenciado en el acceso al comercio y las inversiones, así como en el financiamiento para adaptarse a los efectos del cambio climático y enfrentar los desastres naturales, como estados insulares, pequeños y vulnerables que son; y nuestro rechazo a la injusta persecución de que son objeto por parte de los centros del capital financiero.
Reiteramos nuestra solidaridad con Dilma Rousseff, Luiz Inácio Lula da Silva y Cristina Fernández de Kirchner, reconocidos líderes de Nuestra América.
No desistiremos de apoyar a Correa y a su compañero Lenín Moreno en Ecuador. Jamás dejaremos solo a Evo, verdadero líder de Bolivia y de todos los pueblos originarios. Seguiremos acompañando a Daniel y al pueblo sandinista de Nicaragua.
Muchas gracias (Aplausos).

miércoles, 1 de marzo de 2017

Nueva Cumbre del ALBA por la integración de Nuestra América de Caracas



La XIV Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), a celebrarse en Caracas el venidero 5 de marzo, será otra oportunidad para trazar nuevas metas en la batalla que libran actualmente sus países miembros por la definitiva independencia, la unidad y la integración de las naciones latinoamericanas y caribeñas.
Nacida el 14 de diciembre de 2004 por un acuerdo suscrito en La Habana entre los líderes históricos de Venezuela, Hugo Chávez, y de Cuba, Fidel Castro, el ALBA sepultó a la neoliberal Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA), que creó Estados Unidos con el propósito de mantener su dominio en la región que se extiende del Río Bravo hasta la Patagonia.
Concebida por Fidel y Chávez como un mecanismo de cooperación y solidaridad en todas las esferas de la sociedad, en beneficio de los pueblos y contra el neoliberalismo salvaje impuesto en la Patria Grande, esa entidad es blanco hoy de una arremetida derechista que financia y estimula Washington.
Desde su fundación, el ALBA siempre fue un escollo para los gobiernos de turno norteamericanos y la oligarquía regional en el viejo empeño por mantener el dominio imperial en Nuestra América.
Por esa razón, Venezuela, el país miembro con mayores recursos de los que integran esa organización, y otros como Bolivia, Ecuador y Nicaragua, además de Cuba, han sido objeto de agresiones de todo tipo por parte de Estados Unidos y la derecha para debilitar y conseguir destronar a sus gobiernos progresistas, y de facto intentar desintegrar al ALBA.
La Revolución Bolivariana, que ahora encabeza el presidente Nicolás Maduro, ha sido y es, sin duda alguna, la principal diana de los disparos continuos de Washington dirigidos contra la referida entidad integradora.
El Pentágono y la Casa Blanca no esconden su hipótesis que derrumbando el proceso revolucionario en Venezuela, el ALBA sufriría un golpe mortal, precisamente por ser la nación de Hugo Chávez la de mayor fortaleza económica.
Y justamente por ese motivo es imprescindible intensificar la solidaridad con Venezuela, en defensa de la paz, su soberanía, su libre autodeterminación, y frente a las injerencias externas en sus asuntos internos.
La XIV Cumbre del ALBA en Caracas, el próximo domingo, es escenario ideal para vigorizar el respaldo a la Patria de Bolívar, además de elaborar planes con vista a intensificar la unidad y la integración entre latinoamericanos y caribeños, en momentos de dificultades económicas y políticas en la Patria Grande.
Otros de los objetivos cardinales de esa cita debe ser asegurar la distensión en la región, tomando en cuenta los preceptos recogidos en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada en la II Cumbre de la CELAC, efectuada en La Habana, en 2014.
Un merecido homenaje a los padres del ALBA, Fidel y Chávez, será activar y fortalecer la organización que en beneficio de los más desposeídos crearon esos dos gigantes de Nuestra América.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Comunicado especial del ALBA-TCP denunciando intentos de desestabilización en Venezuela


ALBA-TCP

ALIANZA BOLIVARIANA PARA LOS PUEBLOS DE NUESTRA AMÉRICA
TRATADO DE COMERCIO DE LOS PUEBLOS

COMUNICADO ESPECIAL

Los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), manifiestan su solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela, ante el llamado de factores antidemocráticos nacionales e internacionales, para derrocar su gobierno legítimo y constitucional el 01 de Septiembre de 2016.

El ALBA-TCP manifiesta su preocupación ante las amenazas contra el sistema democrático que ponen en riesgo la estabilidad política y la paz en la hermana República Bolivariana de Venezuela, lo que a su vez puede afectar la estabilidad de la Región.

Las oligarquías nacionales en asociación con factores internacionales intentan reeditar los lamentables hechos del 11 de abril de 2002, cuando propiciaron un golpe de Estado que generó violencia y muerte de ciudadanos inocentes, con el propósito de desconocer la voluntad del pueblo venezolano que, a través del voto popular, eligió en el año 2013 al Presidente Nicolás Maduro como sucesor del Comandante Eterno Hugo Chávez Frías.

El ALBA-TCP alerta a la comunidad internacional sobre la estrategia de desestabilización golpista que se desarrolla actualmente en Venezuela, enmarcada en un plan contra los gobiernos progresistas, populares y de izquierda de la Región, para dar al traste con sus sistemas de protección de derechos humanos y con los procesos de integración y unidad regional.

Caracas, 31 de agosto de 2016

miércoles, 17 de agosto de 2016

ALBA acusa a Macri de usar métodos dictatoriales al encerrar a la activista Milagro Sala

El presidente de Argentina, Mauricio Macri.HispanTV
La ALBA denuncia que Gobierno argentino usa métodos dictatoriales al perseguir a las agrupaciones populares, y pide la libertad de la activista Sala de Túpac Amaru.
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) exigió el lunes al Gobierno de Mauricio Macri la liberación de la activista Milagro Sala, encerrada desde el pasado 16 de enero, cuando mostraba su rechazo al reordenamiento de la distribución de subsidios a cooperativas planteadas por la Gobernación de la provincia norteña de Jujuy, mediante una acampada.
"Ante esta situación, un conjunto de articulaciones y referentes levantamos nuestra voz para exigir la libertad inmediata a Milagro Sala y el cese de la persecución a las organizaciones populares", según resalta el comunicado de la ALBA.

Por medio de la misiva, ALBA manifestó que la líder de la organización barrial Túpac Amaru y representante elegida por voto popular al Parlamento del Mercado Común del Sur (Parlasur) es una presa política del Gobierno de Macri.
El texto expone que el Gobierno de Macri utiliza el lenguaje de la dictadura al ampliar el poder de las Fuerzas Armadas del país y teje convenios de injerencia con el Pentágono de EE.UU.
Al mismo tiempo, recuerda que mientras se deshace de las investigaciones sobre los responsables y beneficiarios civiles de la represión del Plan Cóndor, coordinado por la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU.,(CIA, por sus siglas en inglés), se detiene a quienes promueven movimientos populares.
La nota argumenta que ni a Macri, ni a Fernando de la Rúa (expresidente argentino) se los acosa mediática y judicialmente, pero sí a una mujer que lucha y organiza movimiento populares, sobre ella sí hacen caer todo el peso de esta justicia clasista.
La detención de Sala, se basa en una imputación por su supuesta “instigación a cometer delitos y tumultos en concurso real", mientras que, a juicio de activistas y defensores de los derechos humanos en Argentina, dicho encierro es sinónimo de criminalización a la protesta.
Son muchos los argentinos que muestran su rechazo al arresto de la dirigente del movimiento social Túpac Amaru, Milagro Sala, por el Gobierno de su país.
El Plan Cóndor es el nombre con que se conoce los crímenes cometidos por las dictaduras de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, las cuales organizaron un operativo coordinado de represión entre los años 70 y 80 con la ayuda de EE.UU.
krd/ktg/hnb

jueves, 9 de junio de 2016

Ecuador y Bolivia: Guerra de medios busca dividir bloque regional

HispanTV
En la V Reunión Extraordinaria del Consejo Político del ALBA celebrada el miércoles en Venezuela, los cancilleres de Ecuador y Bolivia, pidieron a los miembros de esta alianza un mayor control sobre los medios de comunicación.
El canciller de Ecuador, Guillaume Long, explicó a los países miembros de la Alianza para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP), que los partidos tradicionales se han debilitado muchísimo y este vacío ha sido llenado de forma ilegítima por los medios de comunicación de los grandes monopolios y las élites.
Instó a reflexionar sobre el rol que juegan los medios de comunicación en la coyuntura política de la región y sus ataques contra los Gobiernos progresistas a lo largo de la última década, y aseguró que la prensa ha dejado de “fingir” imparcialidad y han comenzado a ocupar un rol político.
Cualquiera que lee la prensa en el mundo piensa que es un país en guerra, que debe haber una hambruna terrible, que se está desmoronado”, dijo el canciller de Ecuador, Guillaume Long, durante la V Reunión Extraordinaria del Consejo Político del Alba en Caracas, Venezuela.
Long mencionó, como ejemplo, el caso de Venezuela en donde se ha hecho evidente una “campaña internacional mediática consensuada para atacar” al país bolivariano. “Cualquiera que lee la prensa en el mundo piensa que es un país en guerra, que debe haber una hambruna terrible, que se está desmoronado”, añadió y recordó que sin embargo, hay otras naciones que sufren situaciones más duras de las cuales casi no se habla.
En la sede de la Cancillería venezolana, se dio inicio a la V Reunión del Consejo Político de la Alianza para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP), 8 de junio 2016.
Advirtió del ataque político-mediático de fuerzas imperiales contra gobiernos progresistas de la región, en el que los medios de comunicación ejercen un papel principal al prestarse para una guerra con claros objetivos intervencionistas legitimando las acciones injerencistas que buscan dividir el bloque regional. Para Long esto “no es casual”, al contrario, se trata de “un ejercicio muy bien pensando y orquestado”.
De igual modo, el ministro de la Presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana, comentó que el imperio está utilizando "nuevas tecnologías de comunicación, estrategias tecnológicas masivas de espionaje, de guerra electrónica, de vigilancia ciudadana”, respecto a la cual todavía no han logrado entender su verdadera dimensión.
"Estamos siendo víctimas en cada uno de nuestros países de un ataque brutal de los medios de comunicación –subrayó Quintana–, que hoy día se han convertido en los señores de la guerra. Los medios de comunicación se han allanado a todas las formas de agresión del imperio, se han sometido de la manera más dócil, más humillante, indignante".
Por tanto, ante estos ataques, instaron a las naciones miembros del ALBA  a acudir “con un solo puño” a la Asamblea General de la Organización de Estado Americanos (OEA) en República Dominicana. El ALBA -TPC representa una tercera parte de los países que acudirán a esta cita de la OEA y señalaron que “sin integración seguiremos siendo países aislados que compiten entre sí”, mientras que “unidos hemos demostrado que podemos ser realmente invencibles”.

miércoles, 1 de junio de 2016

ALBA: Almagro actúa como un peón servil a los intereses de EEUU

Una cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América (ALBA).HispanTV
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) condena la actitud injerencista del secretario general de la OEA, Luis Almagro, por pedir la activación de la Carta Democrática contra Venezuela.
La OEA (Organización de los Estados Americanos) es el organismo creado por EE.UU. para dominar a los países del resto del continente. Desde su asunción, Luis Almagro ha devenido en un peón servil a los intereses norteamericanos”, denunció el martes la Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA a través de un comunicado.
La nota considera la aplicación de la Carta Democrática invocada el mismo martes por Luis Almagro contra el Gobierno de Caracas como “un ataque más —y muy importante— en el proceso de guerra de cuarta generación contra Venezuela”.

La nota condenó la política del doble rasero que la OEA ejerció desde décadas contra los pueblos de la región; por un lado mantiene pasividad ante el "golpe" contra el Gobierno de Dilma Rousseff en Brasil y por otro, arremete contra el Ejecutivo de Nicolás Maduro en Venezuela.
“Esta convocatoria diplomática tiene el objetivo de seguir estrechando el cerco sobre la Revolución Bolivariana, luego de un largo proceso de asedio mediático, económico y paramilitar en Venezuela y la retoma del control de la mayor parte del continente, con el triunfo de Mauricio Macri en Argentina y el golpe contra la presidenta Dilma Rousseff en Brasil”, explica la masiva.
Según el comunicado, esta combinación de medidas de Almagro deja en claro una vez más que la OEA actúa en el marco de los objetivos de EE.UU. para crear división y facilitar a Washington el dominio de la región.
El secretario general de la OEA había valorado el pasado 29 de abril junto con una delegación opositora de Venezuela la posibilidad de activar los mecanismos sancionatorios de la Carta Democrática, acusando al Gobierno del presidente venezolano de romper el "orden constitucional".
Las autoridades venezolanas han rechazado en reiteradas ocasiones la injerencia de la OEA y han acusado al organismo panamericanista de "pretender el derrocamiento" del Gobierno “legítimo y constitucional” de Maduro, además de denunciar que “Almagro ha conjurado su agenda con la oposición venezolana y el Gobierno de los Estados Unidos”.
tmv/mla/nal

martes, 15 de diciembre de 2015

Charly García manda fuerte carta contra nuevo gobierno argentino



Escrito por  
Homozapping.com.mx

REUTERS/Enrique Marcarian
REUTERS/Enrique Marcarian

El nombramiento de Carlos Manfroni como nuevo subsecretario de Asuntos Legislativos del Ministerio de Seguridad en Argentina ha levantado polémica, pues el ultra-nacionalista considera, entre otras cuestiones que el rock “es el movimiento ‘artístico’ más subversivo, anticristiano, antimetafísico y contracultural de todos los tiempos”.

Según Manfroni “La ‘filosofía’ del rock conduce al deseo desesperado de la muerte e induce al suicidio, como lo demuestran las letras de las canciones de Charly García, Spinetta y Moris. Ofrece la posibilidad de convertirse en un animal o un marica”.

Las palabras de Manfroni no han pasado desapercibidas en el gremio del rock. En respuesta, Charly García, ícono del rock en castellano, publicó una fuerte carta dirigida al nuevo ministro de cultura argentino, Hernán Lombardi, exigiendo disculpas públicas, y rememorando su lucha contra la dictadura militar.
​​Sr. Hernán Lombardi :

Hace unos días mis amigos vinieron a visitarme con un ejemplar del Diario Pagina 12.
Y debo reconocer que no tengo ninguna “culpa”
Ni pienso entrar en una guerra con el gobierno.
Mi política es la de los insectos ,
Los insectos no tienen política , ni vanidad , ni ego .
Cuando fueron mis funciones en el Teatro Colon,
más allá de muchas desprolijidades,
usted me cayó simpático y me pareció que comprendia mi obra.
Ahora, resulta que soy un animal, pervertido, drogadicto, homosexual, etc.
Hágame un favor, a mi y a los demás que trabajan por el arte y con buena intención
Si este pensamiento está con ustedes , (QUE YA LO VEO ASÍ)
van a corroborar que soy todo eso.
Será que tener un cargo público arruina a la gente?
Merezco una disculpa.
Yo compuse Los Dinosaurios, y luché contra la dictadura y UN PELOTUDO está en contra de la Revolución Francesa???? De John Lennon???
Del amor??
No cuenten conmigo, ignorantes.
Siento que la lucha fue en vano,
Pero aun así, estaremos presentes en nuestras letras..todos nosotros…como en aquellas épocas negras.
Charly Garcia