Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.
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miércoles, 16 de noviembre de 2016

La globalización se agota. Es la hora de los Brics


Cuando triunfó en la guerra fría, el bloque occidental, comandado por EEUU, anunció que la historia llegaba a su puerto final. Habría acontecimientos, pero nada fuera de la economía capitalista de mercado y de la democracia liberal. Ese era el fin de la historia.

La globalización neoliberal se encargaba de hacer universales esos esquemas económicos y políticos. La Pax americana se imponía. Pero el paso de un mundo bipolar a un mundo unipolar bajo la hegemonía imperial norteamericana no trajo ni paz, ni desarrollo económico. Al revés, se han multiplicado los focos de guerra y la recesión económica se ha globalizado.

La crisis recesiva en el centro del sistema, empezada en 2008, no tiene ni plazo, ni forma de terminar. Las políticas de austeridad asumidas por todos los países europeos son máquinas de generación de inestabilidad social y política, quitando legitimidad a los sistemas políticos y a los partidos tradicionales.

El Brexit fue una expresión más evidente del malestar provocado por la globalización, del que la elección de Donald Trump es una confirmación. Se generaliza el rechazo a los efectos de la globalización neoliberal. Los gobiernos y partidos que insisten en esa dirección son sistemáticamente derrotados. La crisis de agotamiento de la globalización lleva consigo también a la democracia liberal, que pierde legitimidad al no expresar los sentimientos de la mayoría de la población.

El fin de la historia desembocó en el fin del neoliberalismo, con un horizonte de su superación representado por los Brics. Más que una agrupación de países, los Brics han empezado a dibujar un nuevo orden económico y político internacional, para sustituir a aquella construida al final de la segunda guerra mundial, basada en el Banco Mundial, en el FMI y el dólar.

Cuando la globalización muestra sus límites, condena a las economías a un estancamiento sin fin, provoca la pérdida de los sistemas políticos asentados en ella, es un período histórico que se cierra. En lugar de lo que tantos hablaban sobre un supuesto fin de ciclo de los gobiernos progresistas de América Latina, lo que se da es un final de ciclo en carne propia, con la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea y los cuestionamientos que Donald Trump hace a los Tratados de Libre Comercio y a otros pilares de la globalización.

La globalización se ha agotado sin lograr que la economía mundial volviera a crecer, al contrario, naturalizando la recesión en escala mundial. Tampoco logró disminuir los conflictos en todo el mundo, al contrario, los multiplicó.

El mundo que surge del Brexit, de la elección de Trump, de la profunda crisis de la Unión Europea y, sobretodo, de los Brics, es un mundo de transición entre el de la globalización comandada por los EEUU y su modelo neoliberal, y el que apunta hacia mecanismos de reactivación del desarrollo, de la resolución negociada de los conflictos internacionales, de fortalecimiento de los Estados nacionales y de los procesos de integración regional y de intercambio Sur-Sur.

En ese momento, América Latina tiene, más que nunca, que profundizar sus procesos de integración y, sobretodo, acercarse a los Brics, a su Banco de Desarrollo y su fondo de reservas. Buscar, al contrario, retomar lazos privilegiados con EEUU es hacer el camino opuesto, es condenarse a la recesión, alejarse de los focos dinámicos de la economía mundial, volverse intranscendentes, como había ocurrido en los años 1990.

Precisamente en el momento de agotamiento de la globalización y del modelo neoliberal en escala mundial, Argentina y Brasil reanudan ese modelo, después de su fracaso en esos mismos países, en los años 1990. Una señal más de que se trata de opciones contrarias a la dinámica del mundo en el siglo XXI.

- Emir Sader, sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).
http://www.alainet.org/es/articulo/181703  

viernes, 13 de mayo de 2016

Washington lanza su ataque contra los BRICS




Después de haber eliminado a la presidenta reformista de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, Washington ahora se dispone a eliminar a la presidenta reformista de Brasil, Dilma Rousseff.
Washington utilizó a un juez federal para ordenar a Argentina sacrificar su programa de restructuración de su deuda externa con el objeto de pagar a los fondos buitres el valor total de los bonos en mora que los fondos buitre habían comprado por unos cuantos centavos de dólar. A estos buitres se los catalogó como “acreedores” que habían otorgado “préstamos” sin tener en cuenta que no se trataba de “acreedores” y que no habían otorgado préstamo alguno. Eran oportunistas a la caza de dinero fácil que fueron utilizados por Washington para deshacerse de un gobierno reformista.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner resistió y, por lo tanto, tenía que irse. Washington inventó la historia de que la presidenta había encubierto un supuesto atentado iraní en Buenos Aires en 1994. Esta fantasía inverosímil, sobre la que no existe ninguna evidencia de participación iraní, fue suministrada por uno de los agentes de Washington a la oficina del fiscal del estado y un dudoso evento ocurrido hace 22 años fue utilizado para sacar a la Kirchner del camino del saqueo estadounidense de Argentina.
En Brasil, Washington ha utilizado insinuaciones de corrupción para conseguir que la presidenta Rousseff sea acusada por la cámara baja. Las evidencias no son necesarias, solo las acusaciones. Todo esto no guarda ninguna diferencia con las “armas nucleares iraníes”, “las armas de destrucción masiva” de Saddam Hussein; el empleo de “armamento químico” por parte del presidente Assad o como en el caso de la presidenta Rousseff meras insinuaciones. El Secretario General de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, señaló que “la presidenta Rousseff no ha sido acusada de nada”. Las oligarquías apoyadas por EEUU están sencillamente utilizando el juicio político para sacar a una presidenta que no pueden derrotar electoralmente.
En resumen, se trata de un movimiento de Washington contra los BRICS. Washington está tratando de poner en el poder político a un partido de derecha que Washington controle con el propósito de poner fin a la creciente relación de Brasil con China y Rusia.
La gran ironía es que el proyecto de ley de juicio político fue presidido por el corrupto presidente de la cámara baja, Eduardo Cunha, que recientemente fue descubierto que tiene acumulados millones de dólares en cuentas secretas en un banco suizo (quizás pagos recibidos de parte de Washington) y que cometió perjurio cuando negó tener cuentas bancarias en el exterior. SE puede leer esta sórdida historia en http://www.globalresearch.ca/us-complicity-after-vote-to-remove-brazils-president-key-opposition-figure-holds-meetings-in-washington/5521059.
Los “crímenes” de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y de la presidenta Dilma Rousseff son sus esfuerzos para que los gobiernos de Argentina y Brasil representen a los pueblos de Argentina y Brasil y no a sus respectivas oligarquías y a Wall Street. En Washington esto constituye un delito grave ya que Washington utiliza a las oligarquías para controlar a los países de América del Sur. Siempre que los latinoamericanos elijan un gobierno que los represente, Washington derribará al gobierno o asesinará al presidente.
Washington está cerca de poner a Venezuela de nuevo bajo el control de su oligarquía criolla, que es su aliada. Los presidentes de Ecuador y Bolivia también están en la mira. Una de las razones por qué Washington no permitirá a su perrito faldero británico honrar el asilo que Ecuador concedió a Julián Assange, es porque Washington tiene la esperanza de tener a su propio agente como presidente de Ecuador en cuya eventualidad el asilo otorgado a Assange será revocado.
Washington siempre ha bloqueado las reformas en América Latina. Los pueblos latinoamericanos continuarán siendo siervos de EEUU hasta tanto no elijan gobiernos con tan abrumadoras mayorías que estos puedan enviar al exilio a las traidoras oligarquías, cerrar las embajadas norteamericanas y expulsar a todas las corporaciones estadounidenses. Cada país latinoamericano que soporte la presencia norteamericana en su territorio no tiene otro futuro que la servidumbre.
Paul Craig Roberts fue secretario adjunto del Tesoro de EEUU y editor asociado de The Wall Street Journal.

Traducido para el CEPRID (www.nodo50.org/ceprid) por Julio Fucik

jueves, 12 de noviembre de 2015

BRICS es mucho más que un acrónimo creado por Goldman Sachs



Rennan Martins
Adital
reproducaoBlog Desenvolvimentistas

El BRICS [grupo formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica] va más allá de un concepto meramente económico/financiero y constituye en realidad un bloque que apunta a la proactividad en la reformulación del tablero geopolítico, dado que consideran "que la correlación de fuerzas en el mundo no corresponde ya más a los arreglos de poder y de instituciones forjados al final de la II Guerra Mundial”.

Las esferas de cooperación son de las más diversas, y Brasil, por su parte, tiene un liderazgo crucial en el proceso de construcción y proyección del bloque, ya que dispone de islas tecnológicas relevantes y de una gran disponibilidad de recursos. Carece, sin embargo, de una elite comprometida con la "la inserción internacional del país, en términos estratégicos”.

Para ser una alternativa real a la unipolaridad irradiada desde Washington [Estados Unidos] es necesario que el BRICS priorice la agenda de desarrollo y la inclusión y fortalezca la capacidad de intervención de los Estados, ampliando su autonomía y soberanía.
Diego Pautasso, de Unisinos.
Ésta es la evaluación del profesor Diego Pautasso, profesor de Relaciones Internacionales de Unisinos [Universidad del Vale do Rio dos Sinos, en Río Grande do Sul]. La semana en la que Goldman Sachs anuncia la disolución del fondo de inversión BRIC y el año en que Brasil entra en recesión, Rusia enfrenta grandes impedimentos producidos como consecuencia de las sanciones económicas, y China desacelera, esta entrevista cobra todavía más relevancia, justamente por su visión desprendida de los vicios de la prensa cartelizada y cooptada.



Lea la entrevista completa:

¿Cuáles son los propósitos y objetivos principales del BRICS? ¿Qué convergencias y divergencias existen entre esos países?
Diego Pautasso: El BRICS es mucho más que un juego de letritas o un acrónimo creado en 2001 por Goldman Sachs. Claramente, tiene sus intereses inmediatos de intensificar las asociaciones intrabloque, dado que esos países, de grandes dimensiones económicas, territoriales y demográficas, tuvieron una interacción relativamente baja durante muchos casos, sobre todo en las relaciones de Brasil con India y Rusia, por ejemplo. Sin embargo, es mucho más que una agrupación orientada hacia intereses comerciales e inmediatos. Se trata, por el contrario, de una coalición de poder orientada a influir sobre el reordenamiento de poder en curso en el mundo. En definitiva, estos países entienden que la correlación de fuerzas en el mundo no corresponde ya a los arreglos de poder y de instituciones forjados al final de la II Guerra Mundial.

En este sentido, ante la emergencia de una nueva geografía del poder mundial, hay un intento sistemático de desdeñar a los BRICS. Tales críticas a los BRICS, como la más reciente realizada por Chris Blackhurst en el artículo "Todo terminado para los países BRICS”, publicado en "The Independent”, son sintomáticos justamente de las preocupaciones y reacciones a los cambios en curso. Esto es parte del juego político de las viejas potencias y de los segmentos de la elite nacional, nostálgica del alineamiento con tales países occidentales, como destaqué en una entrevista a Sputnik Brasil. Definitivamente, el argumento recurrente de que las agendas de los integrantes del grupo BRICS tienen énfasis y prioridades distintas no es suficiente, porque las divergencias y las asimetrías son intrínsecas a cualquier agrupación, bloque o coalición.

¿Qué áreas y proyectos se destacan en términos de cooperación intrabloque? ¿Ya existen proyectos activos?
Pautasso: Aunque se dé mayor cobertura a las cumbres de los jefes de Estado de los BRICS, hay diversas iniciativas en todas las áreas importantes orientadas a intensificar la cooperación intrabloque. Se debe destacar que los ministros de Economía de los BRICS se reúnen regularmente, al margen de los encuentros del G-20 y de las sesiones semestrales del FMI [Fondo Monetario Internacional] y del Banco Mundial, el Grupo de Contacto para Temas Económicos y Comerciales, el Foro Financiero, el Consejo de Think Tanks, el Foro académico, la reunión de los ministros del área de Ciencia y Tecnología, la reunión de los altos representantes del área de Seguridad, el Foro de Agronegocio y la creación del Marco del BRICS para la Colaboración en Proyectos Estratégicos en Salud. En suma, la sinergia se ha multiplicado y los efectos ya comienzan a aparecer. Podría citar también la concertación en foros multilaterales (CSNU, CDH, OPAQ, etc.).

¿Cómo se inserta en ese contexto el Nuevo Banco de Desarrollo, conocido informalmente como Banco de los BRICS? ¿Su gestión será ortodoxa como las del FMI y el Banco Mundial?
Pautasso: El Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) fue creado en 2014 en la VI Cumbre de los BRICS, en Fortaleza [Estado de Ceará], y comenzó a operar en julio de 2015, después de la VII Cumbre, en Ufá, Rusia. Es un banco de fomento orientado a financiar proyectos de desarrollo, en especial infraestructura de los miembros y de países en desarrollo. Aquí aparece toda la fuerza de la agrupación. Primero, fue una respuesta a las dificultades de reforma de las instituciones de Bretton Woods, Banco Mundial y FMI, cuya representatividad no corresponde a la distribución actual de las capacidades financieras. Segundo, al ofrecer una alternativa a la supremacía occidental oriunda de esas instituciones, esos países se proyectan globalmente, dado que financiar implica influenciar flujos de inversión, comercio y, obviamente, decisiones políticas. Tercero, el NBD puede representar la gran diferencia de fondo de los BRICS en relación con el orden liderado por Estados Unidos y sus aliados europeos, o sea, convertirse en un banco de fomento que no imponga la agenda liberal, como hizo el FMI a partir de los años 1980.

ebc
Los presidentes de los BRICs.


¿Cuáles son los efectos económicos y geopolíticos del ascenso del bloque? ¿Qué cambios podemos esperar en términos de poder global?
Pautasso: Para ser más que una agrupación orientada a intensificar la cooperación intrabloque, algo que ya sería importante, los BRICS deben proveer alternativas económicas y políticas al orden hegemónico de Estados Unidos. En otras palabras, debe: 1) poner la agenda del desarrollo y de la inclusión al frente de las políticas neoliberales; 2) fortalecer, en vez de fragilizar, las capacidades estatales; y 3) ampliar la autonomía y la soberanía de los actores estatales ante la unilateralidad y el militarismo con que Estados Unidos y sus aliados conducen la política internacional. En última instancia, si los BRICS se convierten en representantes de los Cinco Principios de la Coexistencia Pacífica (soberanía, no agresión, no intervención en los asuntos internos de un país, beneficios recíprocos y coexistencia pacífica entre los Estados), en la base del neutralismo y no alineamiento, se convertirán en un elemento clave en el nuevo orden mundial emergente.

En lo que se refiere a los focos de tensión bélica, entre los que se destacan Ucrania y Siria, ¿hay alguna influencia del bloque en esos conflictos? ¿Cómo se relacionan la desmoralización del neoliberalismo y del liderazgo estadounidense con esos conflictos?
Pautasso: Evidentemente, los integrantes de la agrupación BRICS no tienen el mismo nivel de interés y de capacidad geopolítica en esos importantes temas del escenario internacional, como los conflictos en Ucrania y en Siria. En ambos, Rusia asume un protagonismo que ningún otro aspira a tener. Debe subrayarse, sin embargo, que la relevancia de los BRICS en el orden mundial dependerá de un mayor activismo de sus miembros en temas sensibles. En el discurso de [Vladimir] Putin [presidente de Rusia] relativo a la anexión de Crimea, el líder ruso agradeció la solidaridad de China e India. Es obvio que el silencio brasilero en temas sensibles, o incluso la no participación en el evento de celebración de los 70 años del Día de la Victoria Rusa, terminan implicando reciprocidad en otros temas de nuestro interés, como la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU. (Más recientemente, Brasil apoyó la propuesta francesa de restricción al uso del veto, que ningún miembro permanente apoyó, y semanas después de que el MNE Lavrov afirmara que Rusia consideraba a Brasil como candidato a miembro permanente).

Es sabida la complementariedad de la tecnología militar y el poder económico entre Rusia y China, también del interés chino en el acceso continuo a las reservas energéticas rusas. En el caso de Brasil, ¿qué tendría para ofrecer a estas potencias? ¿Qué esperan de Brasil sus compañeros de bloque?
Pautasso: Brasil es un país de suma importancia para los demás integrantes del grupo BRICS. Es la principal potencia de América del Sur y el líder del proceso de integración. Tiene envidiables reservas de energía, recursos naturales y alimentos. Tiene islas de excelencia tecnológica nada despreciables, como salud, agricultura e industria aeronáutica. Es un país de dimensiones continentales, con un gigantesco mercado interno. Tiene demandas en diversos sectores, del sector de defensa al de componentes electrónicos, para ser provistas por sus socios.

Brasil, sin embargo, carece de una elite (política, académica y empresarial) que evalúe la inserción internacional del país en términos estratégicos. Es común que la agenda electoral y las disputas ideológico-partidarias que surgen de ella comprometan objetivos a largo plazo, como la consolidación de nuestro espacio regional y de sus mecanismos de integración, en favor de supuestas oportunidades comerciales pragmáticas (Alianza del Pacífico y acuerdos de libre comercio).

El gobierno brasilero giró a la derecha en varios campos este último año, mientras que en el Congreso vemos todavía más presión en este sentido. ¿Puede esta situación influenciar en la evolución del bloque? ¿Es posible que haya un vaciamiento del bloque por parte de Brasil?
Pautasso: Sin duda, la falta de claridad acerca de la inserción internacional del país, combinada con las disputas políticas, hacen de Brasil un socio menos estable, en la perspectiva de los demás miembros del grupo BRICS. Y, ciertamente, una victoria de los segmentos más a la derecha del espectro político alteraría la agenda internacional de Brasil. Basta leer los programas partidarios o las declaraciones de sus líderes para ver que la integración sudamericana perdería relevancia y/o cambiaría de forma en favor de un perfil más comercialista. De la misma manera, el énfasis volvería a ser el Atlántico Norte y ya no el eje Sur-Sur y los emergentes (BRICS).

Un informe de Stratfor, uno de los principales think thanks geopolíticos de Estados Unidos, titulado "Geopolitical Diary: ‘Blue Skying’ Brazil”, discurre de la siguiente manera, ya en 2008, sobre el entonces gripo BRIC:

Con Brasil siendo un productor significativo de petróleo, el interés global en América Latina aumentaría en la misma proporción, no solamente por parte de Estados Unidos sino de China, Rusia, Europa y otros. También crecería la competencia por el acceso a –y, potencialmente, el control de– esos recursos, para la seguridad de las rutas marítimas y hasta incluso para influenciar al gobierno brasilero y a sus compañías energéticas. Un Brasil potencia en recursos, aliado a la fuerza de trabajo china, al conocimiento tecnológico indio y a las reservas energéticas y las fuerzas armadas rusas daría vida al concepto del grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China), tal vez convirtiéndolo en un bloque viable de potencias, lo que se traduciría en un contrapeso a la hegemonía global estadounidense.

Ante esto, tenemos dos cuestionamientos. ¿Es posible que en el futuro Washington escale, en términos de hostilidad, contra Brasil? ¿Por qué el debate público nacional prácticamente desconoce y/o no aborda este tema?
Pautasso: Primero, debemos reconocer que los intereses de Estados Unidos están arraigados en la estructura política brasilera históricamente, de antes de 1964 hasta la actualidad. Se debe recordar que el entonces ex candidato a la Presidencia José Serra había prometido a Chevron –según un documento divulgado por Wikileaks– cambiar las reglas del Presal en favor de la empresa estadounidense. Ahora senador, propuso el Proyecto de Ley 131/2015, que revocaría tanto la participación obligatoria de Petrobras en el modelo de explotación compartida en relación con el condicionante de una participación mínima de la estatal en por lo menos el 30% en cada licitación.
tijolaco

Debe recordarse que las escuchas de la NSA alcanzaron las altas cumbres del gobierno, incluyendo a la Presidencia y a Petrobras. Y que, curiosamente, la Operación Lava Jato, desencadenada inmediatamente después, afectó justamente a los dos centros neurálgicos de la economía nacional, tal vez los últimos internacionalizados de propiedad y tecnología nacionales: las empresas contratistas y el sector petrolero.

Segundo, este tema no ha sido debidamente abordado, pues nos falta una elite con pensamiento nacional, y la que existe se ve bloqueada por la restricción del espacio público. Por diversas razones, no tenemos una derecha nacionalista sino entreguista; los medios de comunicación están directamente vinculados a tales intereses y actúan de manera oligopólica; la mayor parte de la academia se contenta con satisfacer los requisitos institucionales de los planes de estudio y se distancia de los grandes temas de interés público; y, finalmente, muchos sectores progresistas se contentan con agendas específicas de "reconocimiento”, completamente desarticuladas del centro político-económico de los conflictos. Además, cabe leer "Lucha de clases”, de Domenico Losurdo: cuando se muestra reconocimiento éste tiene que estar articulado con redistribución, las luchas de clases tienen formas distintas y dimensiones múltiples. En este sentido, el actual papel de los BRICS en la arena internacional, a pesar de sus intrínsecas contradicciones, representa un movimiento progresista ante la unilateralidad y la hegemonía de Estados Unidos y sus aliados, con su agenda de liberalización y reducción de las conquistas sociales.

Originalmente publicado en:
www.desenvolvimentistas.com.br/blog/blog/2015/11/10/o-brics-e-muito-mais-que-um-acronimo-criado-pelo-goldman-sachs-entrevista-com-diego-pautasso/

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Fernández denuncia complot contra países del bloque BRICS

  • La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner

La presidenta argentina Cristina Fernández ha denunciado este martes una supuesta conspiración contra los países emergentes del bloque BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que a la vez considera "víctimas" de la actual crisis financiera.
La alta funcionaria hizo tales acusaciones en su página oficial a modo de respuesta a una publicación del diario norteamericano Financial Times emitido el lunes cuyo título rezaba; Emergentes: llegó el momento de reparar un modelo roto y que advertía que los BRICS "amenazan con arrastrar al mundo a una nueva recesión".
El mundo fue arrastrado a la crisis del 2008 por la especulación financiera, y nunca se recuperó. ¿Qué tienen que ver los BRICS? Salvo el rol de víctimas, no les cabe ninguna otra calificación" ha declarado la presidenta argentina, Cristina Fernández.
En este sentido, Fernández ha respondido que esto "es simple y sencillamente falso" y además ha señalado que "el mundo fue arrastrado a la crisis del 2008 por la especulación financiera, y nunca se recuperó. ¿Qué tienen que ver los BRICS? Salvo el rol de víctimas, no les cabe ninguna otra calificación".
La mandataria, en la publicación que titula "Van por los BRICS"  ha criticado especialmente el párrafo del artículo que afirma que los países emergentes deberán repensar sus estrategias ya que; "China se volvió dependiente de las inversiones y las exportaciones que escasean; Brasil se apoyó demasiado en el consumo interno y ahora no puede sostenerlo; Rusia necesita del petróleo que se desploma, y La India no puede superar su burocracia".
"¿Entendés por qué insistimos tanto con lo que pasa en el mundo y que acá los medios hegemónicos y sus voceros económicos te ocultan prolijamente y deliberadamente...?", ha argumentado tras citar cuatro párrafos del artículo que según ella "merecen el Guinnes a la falta de vergüenza".
Kirchner, peronista y del partido Frente para la Victoria que dejará la presidencia a finales del 2015 después de que se celebren las elecciones el 25 de octubre, es una ferviente defensora de los BRICS y su Banco de Desarrollo, como un sistema alternativo a las instituciones internacionales dominadas por los Estados Unidos.
Dirigentes de los países miembros del grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) de izda. a dcha.; Dilma Rousseff, Vladimir Putin, Narendra Modi, Ji Xinping y Jacob Zuma.

La organización del BRICS se creó en 2008 con la idea de agrupar a los principales mercados emergentes y así darles la importancia que merecen como futuras potencias económicas y así poder competir mejor dentro del mercado internacional.   
El pasado mes de julio se celebró una cumbre de los países de este bloque en la ciudad rusa de Ufa, hecho pueden ser visto por los historiadores del futuro como eventos que marcaron el declive definitivo de la hegemonía global de la civilización europea y EE.UU.
El canciller ruso, Serguéi Lavrov, dijo la semana pasada que la creciente importancia de este grupo en la economía mundial exige una reorganización adecuada de los mecanismos financieros internacionales.
El Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), fundado por los países del BRICS y que emprendió en julio su actividad en Shanghái (China) con un capital inicial estimado de 100.000 millones de dólares y una reserva de cambios valorados en otros 100 mil millones, pretende convertirse en una nueva referencia financiera mundial por encima del Fondo Monetario internacional (FMI) y el Banco mundial (BM).

miércoles, 29 de julio de 2015

Los cinco máximos riesgos globales de Goldman Sachs: la bursatilización de las catástrofes


Bajo la Lupa
Alfredo Jalife-Rahme

Foto
Residentes observan el sitio de un ataque suicida perpetrado el pasado 18 de julio en Khan Bani Saad, al noreste de Bagdad; los megabancos de Wall Street han intentado bursatilizar el terrorismo, y ahora los desastres naturales Foto Reuters

La patología financierista de la desregulada globalización neoliberal de la bancocracia de Estados Unidos llevó a que el Pentágono colocase una oficina bursátil –a cargo del almirante John Poindexter, tránsfuga del grupo criminal Irán- contras– para cotizar los previsibles atentados terroristas, lo cual hubiera sido un excelente negocio, dada la precisión de sus tan acertados pronósticos.

Cuando se expuso la magnitud de su proyecto macabro, la oficina fue desmontada y el polémico almirante fue obligado a renunciar (http://goo.gl/C2D0Hu).
Llama la atención la preocupación samaritana de los misántropos megabancos de Wall Street por los riesgos globales: desde Bank of America Merrill Lynch (BAML) pasando por Citigroup hasta Goldman Sachs, quienes soslayan el superlativo: la letal bomba de los derivados financieros (http://goo.gl/WJ2kEB).

Dejo de lado el siniestro papel implosivo en Grecia de Goldman Sachs, así como las otras travesuras bursátiles de BAML y Citigroup.
De la fracasada fase previa de la bursatilización del terrorismo del Pentágono, los megabancos de Wall Street se preparan a bursatilizar las catástrofes globales.

El pasado 2008, a menos de dos meses y medio de la quiebra del banco Lehman Brothers, que impactó a los mercados globales, Goldman Sachs convocó –en colaboración con la London School of Economics and Political Science (LSE) y la Escuela de Administración Guanghua de la Universidad de Pekín– a una conferencia sobre Los máximos cinco riesgos: críticas perspectivas sobre la economía global (http://goo.gl/Wrgcq0).

Son muy debatibles los cinco riesgos de corte reduccionista financierista de Goldman Sachs, uno de los megabancos tan vilipendiados de Wall Street, por carecer de una holística visión humanista.

Sus cinco paneles:

1) La escasez de los recursos: competencia por el agua, alimentos y energía en la era del cambio climático. Ya abordé sus hallazgos sobre la crisis global del agua (http://goo.gl/C2O6Ue);

2) La desigualdad del ingreso: las implicaciones de la exclusión del crecimiento;

3) La integración financiera;

4) El manejo de la transición demográfica; y 5) El proteccionismo creciente: del comercio a las inversiones.
El resumen ejecutivo de Goldman Sachs vaticinaba ya en forma premonitoria, a dos meses de la quiebra de Lehman Brothers, las presentes (¡supersic!) dificultades de la crisis en los mercados globales de crédito y las disrupciones de los mercados de materias primas.

Los panelistas admitieron que las economías emergentes, como los países del BRICS, no estaban bien representadas en las instituciones existentes, pese a su dramático impacto a escala planetaria.

Sobre la escasez de recursos, a la par, en ese entonces del precio de las materias primas, desde los alimentos hasta la energía, está(ba) íntimamente vinculado a los déficit de varios años en construir nuevos suministros y sistemas de distribución que, además, reflejan cambios estructurales como el crecimiento poblacional y la creciente demanda per cápita, por lo que los precios continuarían creciendo. Se calcula(ba) que 800 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria.

Sobre la desigualdad del ingreso, dentro y entre los países: se ha aminorado debido al desarrollo económico de China e India, cuando las brechas de los ingresos se han ensanchado en varios países, incluyendo varias economías desarrolladas, detrás de las cuales se encuentran los cambios tecnológicos y los giros en la creación de empleos. Uno de sus factores contribuyentes radica en el acceso desigual a la educación, que perturba la estabilidad política.

A mi juicio, los panelistas eludieron el defecto consustancial al lado oscuro de la globalización financierista (http://goo.gl/DAGbjN), que tiende por su naturaleza propia a los oligopolios y luego a los monopolios sectorizados, lo cual empeora con la automatización/robotización que deja de lado a inmensos segmentos de la población global y sin considerar, al final del día, en una visión biosférica, que los supuestos triunfadores acaban suicidándose.

Todavía los panelistas no se enteraban del portentoso libro El capital en el siglo XXI, sobre la desigualdad, del economista francés Thomas Piketty (http://goo.gl/vv3QNU), ni de la excelsa crítica del capitalismo salvaje como estiércol del diablo del primer Papa jesuita argentino (http://goo.gl/eXviGT).

Sobre la integración financiera, ni vale la pena detenerse con las recomendaciones que formaron parte de la grave crisis global que se produjo dos meses más tarde con Lehman Brothers y que aún no acaba de resolverse, a grado tal que uno de los temas nodales de la campaña presidencial de Hillary Clinton versa sobre una reforma del capitalismo salvaje, calificado ahora de capitalismo trimestral (http://goo.gl/fCIpDX), cuando los megabancos de Wall Street suben artificialmente las acciones mediante recompras gracias a los créditos regalados de la Reserva Federal, pero que no tienen el mínimo impacto en la productividad ni en las inversiones ni en la creación de empleos.

El sicótico financierismo de Wall Street, donde prevalece Goldman Sachs, no sólo ha desquiciado el planeta, sino que, peor aún, ha desembocado en un fracking geopolítico entre el G-7, en franco declive, y el pentapartita BRICS, que desde el punto de vista geoeconómico, mas no financierista, lleva ganada la partida global.

Sobre la transición demográfica predomina la mentalidad fiscalista neoliberal del manejo impúdico de los pletóricos fondos de pensiones, trampa mediante la cual los medievales megabancos explotan los ahorros para especular en forma desenfrenada sin la anuencia de los afectados, lo cual constituye una expropiación de facto de los fondos de retiro de los empleados, que ni siquiera son consultados sobre el destino de sus activos.

Es entendible que los panelistas no estuvieran actualizados con los recientes hallazgos perturbadores de Pew Research sobre la prevalencia del mundo islámico polígamo y juvenil como la suprema mayoría global, lo cual redundará en dramáticos giros geopolíticos y geoeconómicos (http://goo.gl/5dfYYo).

Sobre el creciente proteccionismo, los fracasados del librecambismo desregulado de ayer pretenden perpetuar su modelo disfuncional para mañana: 2015 no es más 2008, cuando se agudizan los estertores de la agónica globalización financierista.

Ya en 2008 la conferencia temía algunas señales emergentes de nacionalismo económico y otras medidas proteccionistas, cuando nadie practica más la soberanía y el nacionalismo económicos que el propio Estados Unidos, lo cual no es malo ni bueno, sino una de sus características definitorias.

El grave defecto de Goldman Sachs, en colaboración con la LSE –donde reaparece el blairiano fracasado Anthony Giddens, teórico de la fallida tercera vía fiscalista, que ni fue, ni es, ni será–, es su ultrarreduccionismo financierista.

Como en el deslumbrante Renacimiento, a los misántropos banqueros usureros/agiotistas/anatocistas tipo Shylock –paradigma de los mercaderes de Venecia de ayer y de Wall Street hoy– se les combate con el arma del humanismo y su bien común.
Facebook: AlfredoJalife

domingo, 12 de julio de 2015

Los buitres neoliberales



Emir Sader
Desde que han surgido, con la primera elección de Hugo Chavez, en 1998, se ha empezado a anunciar el agotamiento de los gobiernos pos neoliberales. Buitres de derecha y de ultraizquierda dijeron que no iban a funcionar, que iban a durar poco, que llevarían a los países al caos y dejarían una pesada herencia por su populismo, etcétera.
Fueron pasando los años y nada de eso pasó. Nunca como en estos años de gobiernos pos neoliberales –a pesar de las duras herencias recibidas del neoliberalismo– han disminuido tanto las desigualdades, la exclusión social, la pobreza y la miseria. La integración regional, como alternativa a los tratados de libre comercio con Estados Unidos, ha avanzado con la ampliación del Mercosur, la construcción de Unasur, del Banco del Sur, del Consejo Suramericano de Defensa y de la Celac, entre otros organismos.
Al lado de esos avances se han intensificado los intercambios económicos regionales, así como los que se han creado en el resto del mundo, particularmente con China y con Rusia.
La constitución del BRICS, con su Banco de Desarrollo y su fondo de divisas, a su vez, permite que América Latina puede tener opciones.
Esos gobiernos han logrado superar las recesiones heredadas de los gobiernos neoliberales, han recompuesto los Estados, recuperado los niveles de formalizacion de los contratos de trabajo. Se han afirmado como el gran polo antineoliberal en el mundo, a contramano de las políticas de centralidad del mercado.
Sin embargo, así como surgieron problemas para dar continuidad a sus politicas, los buitres también levantan cabeza en Ecuador, en Venezuela, en Brasil, en Argentina, en Uruguay, en Bolivia, al volver a anunciar el fin del kirchnerismo, del lulismo, del chavismo, de Rafael Correa, de Evo Morales, del Frente Amplio. Se trata de voces de la derecha tradicional y de la ultraizquierda.
¿Y que es lo que ofrecen como alternativa? La derecha ofrece su modelo neoliberal. Los candidatos que enarbolan el retorno a esos nefastos gobiernos son la opción en esos países, porque la ultraizquierda no tiene nada que ofrecer, salvo palabras, haciendo que la alternativa a los gobiernos pos neoliberales sea el retorno de la derecha.
El fin de un ciclo fue el agotamiento de los gobiernos neoliberales, seguido por la elección de los gobiernos pos neoliberales en la región. En caso de que estuvieran agotados, habría en el horizonte alternativas para su superacion y no solamente de retroceso. Pero lo que se ve, son dificultades internas y externas afectando a esos gobiernos y amenazas de recomposiciones conservadoras, que prometen retorno al modelo agotado del pasado.
Ni la derecha ni la ultraizquierda fueron capaces de construir alternativas a esos gobiernos, cuyas disyuntivas miran siempre hacia el horizonte del futuro, de la superación definitiva del neoliberalismo.

viernes, 10 de julio de 2015

Participación social es fundamental para que los BRICS avancen en la cooperación



Adital
reproducaoEl grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y África del Sur) entra en una nueva etapa esta semana, con la inauguración oficial de su Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), en vísperas de la 7ª reunión Cumbre, en Ufá, Rusia. Con esto, se coloca como importante contrapunto a las instituciones tradicionales, como la OCDE [Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico], introduciendo nuevos conceptos y valores en la cooperación internacional. "Si antes las potencias tradicionales dominaban casi exclusivamente el sistema de cooperación, ahora los llamados emergentes pasan a disputar espacio también en esta agenda", afirma Fátima Mello, autora del estudio "BRICS y cooperación para el desarrollo internacional”, editado por el Inesc[Instituto de Estudios Socioeconómicos] con apoyo de la organización Oxfam.
Fátima, que es historiadora y magister en Relaciones Internacionales por la PUC-Río [Pontificia Universidad Católica], e integrante de la coordinación y secretaría ejecutiva de la Red Brasilera por la Integración de los Pueblos (Rebrip), explica en una entrevista con el Inesc, que el bloque tiene un gran potencial, pero su institucionalización todavía es baja, lo que es natural, porque la cooperación aún es un tema relativamente nuevo para los BRICS. Y afirma que la participación de la sociedad civil es "fundamental” para el avance del bloque. "La participación de la sociedad es el camino para el enfrentamiento de las injusticias sociales y para la consolidación de la democracia que todavía es algo a ser conquistado en algunos países del bloque”, dice la investigadora.
Organizaciones de la sociedad civil y movimientos sociales divulgaron esta semana una carta con cuatro principios, con los cuales el Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS debería comprometerse para garantizar un modelo de desarrollo justo, inclusivo y sustentable. Lea la carta completa.
Según el estudio, "la creciente cooperación de los Brics aún necesita avanzar mucho en sus aspectos conceptuales e institucionales. Como fue presentado en el perfil de la cooperación de cada país miembro, no es raro que existan problemas de ausencia de marcos legales, de estructuras organizativas consolidadas, información, transparencia, mecanismos de monitoreo y rendición de cuentas, de control público y participación social. La carencia de una institucionalidad dotada de mecanismos democráticos de seguimiento produce importantes bloqueos al análisis, al monitoreo, a la coordinación entre programas y proyectos de países receptores y a la consolidación de la cooperación en los BRICS como un camino de reforma democrática del sistema de cooperación internacional”.
Lea la entrevista con Fátima Mello.
¿Cual es la importancia del BRICS para la cooperación en el desarrollo internacional?
Fátima Mello: Los BRICS tienen un gran potencial. Los cinco países representan casi la mitad de la población y fuerza de trabajo mundial, ocupan un cuarto del área del planeta y tienen un fuerte peso en el PIB [Producto Interno Bruto] mundial. La creciente importancia económica, política y estratégica del bloque expresa las disputas y cambios en curso en el sistema internacional. Como parte de estas transformaciones, el sistema de cooperación también está cambiando. Si antes las potencias tradicionales dominaban casi exclusivamente el sistema de cooperación, ahora los llamados emergentes pasan a disputar espacio también en esta agenda. Los BRICS están introduciendo nuevos conceptos y valores en la cooperación.
reproducao
Presidentes de los BRICS en reunión esta semana en Rusia.



En el estudio "BRICS y la cooperación por el desarrollo internacional”, usted dice que el bloque todavía necesita avanzar en sus aspectos conceptuales e institucionales, señalando problemas de ausencia de marcos legales y de estructuras organizativas consolidadas. ¿Podría dar ejemplos específicos de esos problemas? ¿Y qué mecanismos el bloque debería crear para mejorar la coordinación entre los programas de los países integrantes y consolidar el bloque?
La cooperación es un tema nuevo para los BRICS, y por eso todavía es baja la institucionalización. Entre los miembros del bloque es común que no exista legislación sobre cooperación, las agencias cuando existen son estructuradas de modo frágil y por debajo de la dimensión y desafíos crecientes, no hay mecanismos de transparencia, y la producción de informaciones sobre el perfil y tendencias de la cooperación es aún precaria y de difícil armonización entre los países miembros.
¿Cuál es el papel de la sociedad civil en el perfeccionamiento de un bloque político y económico del porte de un BRICS?
La participación social es fundamental para que los BRICS avancen en la institucionalización de sus sistemas de cooperación, en la transparencia y en el debate público. Además, los países miembros del bloque están marcados por profundas desigualdades y violaciones de derechos humanos. La participación de la sociedad es el camino para el enfrentamiento de las injusticias sociales y para la consolidación de la democracia, que todavía es algo a ser conquistado en algunos países del bloque.

miércoles, 8 de julio de 2015

Nueva fase geopolítica del BRICS: ¿prototipo del futuro orden mundial?


Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme

Lo que más preocupa a los geoestrategas unipolares batidos en retirada global, como consecuencia de la disfuncionalidad del pugnaz cuan caduco americanocentrismo (http://goo.gl/iqo7Pg), no es tanto la salida de Grecia de la Eurozona-19 (Grexit), ni siquiera de la Unión Europea-28, sino su fuga de la OTAN, que trastocaría la geopolítica de Estados Unidos (EU) en el mar Mediterráneo con el retorno de Rusia a los Balcanes, después de su consolidación en el mar Negro.
En medio de tantas bravatas de guerra nuclear entre EU y Rusia (http://goo.gl/8DB3jF), el historiador ruso Andre Fursov sustenta que los nuevos órdenes mundiales se gestan mediante guerras cuando sus triunfadores imponen su cosmogonía unilateral al resto del planeta: los nuevos órdenes mundiales nacen de las guerras, y el próximo nuevo orden mundial nacerá desafortunadamente de la guerra (http://goo.gl/BzqAij).
Este punto de vista es compartido por Giovanni Arrighi en su libro Caos y gobernanza en el sistema mundo moderno (http://goo.gl/93Wl8N)”, quien refiere –en la óptica de la historia breve del mundo occidental a partir del siglo XVI–, que la potencia vencedora de las guerras impone su orden hegemónico, como ha sucedido en la traslación de dominio con Holanda, Gran Bretaña y EU durante más de cuatro siglos.
En vísperas de las dos cumbres transcendentales en Ufa (Rusia) tanto del pentapartita grupo geoeconómico del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) como del hexapartita Grupo de Shanghai –enfocado a seguridad y asuntos militares–, el portal Russia & India Report ( RIR) considera en forma ditirámbica que el BRICS constituye el prototipo del futuro orden mundial (http://goo.gl/wfreuC).
Sergey Ryabkov, viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, arguye que el BRICS es la personificación de una red diplomática, cuya actividad se basa en el consenso y no en la voluntad discrecional de un solo país ­hegemónico.
Dmitry Suslov, vicedirector de la Facultad de Política y Economía Mundial, argumenta que uno de los principales factores de la consolidación del BRICS es su sentido de subrepresentación en las organizaciones internacionales concentradas por el mundo Occidental, por lo que su principal objetivo es instalar un mundo multipolar donde sean respetadas las leyes internacionales. ¿Los dejará EU?
Se trata de crear organismos internacionales paralelos, que no ne­cesariamente sustituyan a los an­teriores –FMI, Banco Mundial y OMC–, sino de, como es el caso del Banco de Desarrollo del BRICS, sentar los fundamentos complementarios de la gobernanza global hoy en pleno caos.
El mundo se encuentra fracturado y en plena fase de desorden, pero donde aún subsisten fractales de reordenamientos, como los nuevos organismos lanzados por el BRICS en su cumbre seminal de Fortaleza (Brasil; (http://goo.gl/vfjR7T): desde el Banco de Desarrollo, pasando por el mini-FMI, hasta el proyecto de crear sus propias calificadoras financieras.
Las asfixiantes sanciones occidentales a Rusia aceleraron –da­do que sus tendencias hostiles vienen de tiempo atrás– la imperativa necesidad del BRICS de concretar el proyecto multipolar con instituciones creíbles.
No faltarán analistas quienes, no sin razón, aduzcan que tanto el BRICS como el Grupo de Shanghái representan un tango solitario de Rusia y China.
Es evidente el colosal poder dual de Rusia y China en los dos bloques de marras: el primero, por su ascendencia de superpotencia nuclear y, el segundo, como la máxima superpotencia geoeconómica del planeta.
Pero tampoco hay que minimizar a India, una superpotencia oculta: tercera potencia geoeconómica global que ha desplazado a Japón al cuarto sitial y que detenta 110 ojivas nucleares.
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Ciudadanos que votaron por el no festejan frente al Parlamento griego, el domingo pasado en la plaza Sintagma, en AtenasFoto Reuters
Por ello toma mayor relevancia la creación geoestratégica del fallecido ex primer ruso Yevgeni Primakov: el “triángulo RIC (Rusia, India y China), el verdadero núcleo de los BRICS y, quizá, del Grupo de Shanghái, en caso de la incorporación de India –al unísono de Pakistán (dotado con 120 bombas nucleares).
En el peor momento crítico de la escindida URSS, el visionario Primakov fue el hombre que creó la multipolaridad, al haber diseñado el concepto RIC: triángulo geostratégico de contrapeso a la alianza occidental (http://goo.gl/CXPDHR); tanto así que el canciller ruso Sergey Lavrov predijo que los historiadores acuñarán la doctrina Primakov (http://goo.gl/93b6o7).
El desregulado poder hegemónico de EU ha acercado a Rusia y a China cuando la competencia, así como su fractura concomitante, se ha vuelto bipolar meta-transregional, donde imperan dos poderosos bloques: el añejo orden unipolar monopolizado por EU/OTAN/G-7/Unión Europea ante el nuevo orden multipolar de Rusia/China/BRICS/Grupo de Shan­ghái/Unión Económica Euro­asiática.
Cada bloque juega intensamente a captar y cooptar nuevos aliados.
EU, en relación inversamente proporcional con su decadencia, despliega sus poderosos brazos financieristas/mercantilistas (TPP/TTIP/TISA; (http://goo.gl/ED­5­BeX), mientras Rusia y China profundizan –más allá del Banco de Desarrollo del BRICS, el mi­ni-IMF y el AIIB (este bajo je­fa­tu­ra china; (http://goo.gl/Za­WM3E)– sus vínculos regionales respectivamente con los Balcanes e Indochina.
A juicio del RIR, debido a los nuevos desacuerdos con Occidente, el BRICS se ha vuelto especialmente importante para Moscú, ya que la agrupación pentapartita puede ser un instrumento para reformar (sic) el sistema global como un todo (¡supersic!) y no únicamente en su componente económico, por lo cual Rusia ha iniciado (sic) una discusión sobre temas de seguridad dentro del formato del BRICS y sus socios, preocupados con la creciente inestabilidad en el mundo, han apoyado esta iniciativa. Será interesante vislumbrar qué tan lejos desean ir India y, en menor grado, Brasil.
¿Marcará la cumbre del BRICS en Ufa la transición acelerada de su fase geoeconómica a su nueva fase geopolítica?
RIR cita al embajador de India, HHS Viswanathan –jefe de la delegación de ese país al reciente Foro Académico del BRICS, en Moscú–, quien sentenció que ningún país puede en forma unilateral lidiar con los desafíos globales, por lo que un cambio en el orden internacional es inminente.
¿Se decide, por fin, India en favor del ascendente orden ­multipolar?
Más aún: Nandan Unnikrishnan, vicepresidente del think tank Observer Research Foundation, considera que es tiempo que el BRICS vaya más allá de ser un bloque económico.
A mi juicio, Sudáfrica seguirá la misma tónica de Rusia/China/India en favor del orden multipolar, pero faltará ver qué tanto Brasil está dispuesto a imitarlos cuando los buitres financieristas de Wall Street/la City (Londres) se han apoderado de la Bolsa de Sao Paulo y de sus finanzas gubernamentales.
Es impactante la evolución que ha impreso el BRICS en su marcha ascendente, que será palmaria en su séptima cumbre en Ufa, cuando pasará de un simple grupo geoeconómico a un bloque geopolítico reformador del sistema global con su concomitante nuevo orden mundial que será tripolar o no lo será: EU/Rusia/China.
Twitter: @AlfredoJalife
Facebook: AlfredoJalife

martes, 9 de junio de 2015

De Bandung a los BRICS: dos estilos, un objetivo


“Estaban reunidos los despreciados, los insultados, los dolientes, los desposeídos, en breve, los avasallados de la raza humana. Allí se encontraba la conciencia clasista, la racial y la religiosa en una escala global. ¿Quién había pensado en organizar una reunión como esa? ¿Y qué tenían esas naciones en común? Nada, a mí me parecía, salvo su relación pasada con el mundo occidental los había hecho sentir. Esta reunión de los denegados era en sí misma una especie de juicio sobre el mundo occidental!”
Richard Wright - The Color Curtain: a Report on the Bandung Conference. The World Publishing Company, Cleveland and New York, 1956

La Conferencia realizada en Bandung, Indonesia, del 18 al 24 de abril de 1955 reunió a líderes de unos 30 estados asiáticos y africanos, responsables por el destino de 1.350  millones de seres humanos.  En 2015, sesenta años después, muchos de los problemas que fueron objeto de análisis y debates en aquella conferencia pionera continúan desafiando a un enorme segmento de la Humanidad.  Esa constatación ya justifica una reflexión sobre el sentido y las proyecciones de Bandung y nos invita a pensar hasta qué punto mantienen vigencia algunos de los diagnósticos y de las propuestas de ese evento, que constituyó un hito en la historia de las relaciones internacionales del siglo XX.

Al consagrar la emergencia del Movimiento de Países No Alineados y del propio concepto de Tercer Mundo, la reunión de Bandung representó, simbólicamente, el momento en que un significativo sector de la Humanidad tomaba consciencia de su papel y hacía oír su voz.  El “espíritu de Bandung” marcó el proceso de liberación del mundo colonial y definió el camino para la inserción internacional de los países que se organizaron en el Movimiento No Alineado, con una condena explícita al racismo, al colonialismo y al imperialismo.

Guiado por el ideal de crear un espacio propio – ¿una comunidad imaginada? - en el mundo bipolar de la época, ese conglomerado de naciones definió diez principios que orientarían su actuación a favor de la promoción de la coexistencia pacífica.  En el explosivo escenario de la Guerra Fría, los diez principios de Bandung definían el rechazo a la participación en cualquier tipo de pacto militar y la defensa de la no intervención y de la no interferencia en los asuntos internos de los demás países, a partir del respeto a la soberanía e integridad territorial de todas las naciones, colocando en primerísimo lugar el respeto a los derechos humanos fundamentales.  Se reconocía la igualdad de todas las razas, el derecho de toda nación a defenderse individual o colectivamente, en el marco de las definiciones de la Carta de la ONU; se rechazaban los acuerdos de defensa colectiva, entendiendo que los mismos estaban “destinados a servir a los intereses particulares de las Grandes Potencias”, y se defendía la solución de todos los conflictos por medios pacíficos, con respeto a la justicia y a las obligaciones internacionales.

En los años setenta, en el auge de su actuación, los No Alineados adoptan dos nuevas banderas de lucha: la implementación de un Nuevo Orden Económico Mundial (NOEM) y de un Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación (NOMIC).  Esta última reivindicación fue incorporada por la UNESCO, que en 1977 nombró una comisión internacional para estudiar los problemas de los flujos informativos.  Tres años después, esa comisión lanzó el documento conocido como Informe MacBride (Sean MacBride era el presidente de la comisión) — con propuestas concretas tendientes a equilibrar la producción y el acceso a la información entre los países desarrollados y el Tercer Mundo, a partir de una condena a los grandes monopolios informativos internacionales.  La reacción de Estados Unidos y de Inglaterra fue drástica: ambos países abandonaron la UNESCO y retiraron los fondos que aportaban a esa agencia de la ONU, que enfrentó años de crisis y acabó forzada a dejar de lado la discusión del tema.

En directa relación con la propuesta de un cambio profundo en las reglas de juego de la economía y de la producción y distribución de informaciones a nivel mundial, los No Alineados cuestionaban la división del mundo según la lógica de la Guerra fría, una lógica apoyada en opciones ideológicas, y proponían como verdadera la división que determinaba una desigual capacidad de las naciones de disponer de sus propias riquezas naturales.  O sea, la división real no sería entre el Este y el Oeste, sino entre el Norte y el Sur.  Por esa razón, para los Países No Alineados, la economía y las comunicaciones eran los sectores estratégicos para viabilizar la meta más determinante de su actuación: el desarrollo pleno de todos los países.  Sólo metas ambiciosas de desarrollo podrían llevar a la erradicación definitiva de todo tipo de explotación y de dominación.

Aunque el diagnóstico del Movimiento No Alineado era correcto, la correlación de fuerzas en aquel momento histórico no permitió la implementación de ese tipo de alternativa, ni en el plano económico ni en el terreno de las comunicaciones.  El propio movimiento se fue debilitando, ante los impases políticos y económicos y perdió protagonismo en el escenario internacional.

Sin embargo, en las primeras décadas del siglo XXI, en un mundo marcado por la globalización, bien diferente, por lo tanto, del escenario de las décadas de 50 a 90 del siglo pasado, se fue delineando una nueva realidad.  Algunos países del que fuera llamado Tercer Mundo – una designación que fue progresivamente sustituida por otra, el Sur Global - pasaron a ser identificados como líderes de sus respectivas regiones, en función de avances relativos conquistados en los años recientes que los transformaban en potencias de mediano porte.  Comenzaron a ser llamados países “emergentes” en los medios de comunicación y ellos, a su vez, pasaron a identificar intereses comunes en su actuación internacional.

El proceso que derivó de esa convergencia es conocido: en setiembre de 2006 los cancilleres de Brasil, Rusia, India y China se reunieron durante la realización de la 61ª Asamblea General de las Naciones Unidas y definieron una agenda propia, que aspiraba a ser ampliada y consolidada en los años siguientes.  En 2011 Sudáfrica se incorporó formalmente a ese mecanismo de concertación, que pasó a ser conocido como BRICS.

Los BRICS reúnen a las cinco mayores economías emergentes – con grandes disparidades entre sí, evidentemente, si consideramos que la economía china ostenta el segundo PIB del mundo (aproximándose rápidamente a Estados Unidos) y la India el tercero y que Brasil y Sudáfrica aparecen bien distanciados - y representan el 40% de la población mundial, aproximadamente 3 mil millones de personas.  Por mucho tiempo mantenido en la informalidad, ese mecanismo previsto inicialmente para propiciar la cooperación en sectores específicos viene consolidándose durante cada una de las reuniones y ha dado pasos importantes tendientes a su institucionalización.

La IV reunión de nivel presidencial, realizada en julio de 2014 en la ciudad brasileña de Fortaleza, ratificó un importante acuerdo económico cuyo principal resultado fue la fundación de un nuevo Banco de Desarrollo, cuya sede será en Shanghái y cuya presidencia le corresponde a la India.  El capital inicial autorizado para el banco es de 100 mil millones de dólares y se creará un Fondo de Garantías Mutuas, también con 100 mil millones de dólares.  El objetivo del nuevo banco es transformarse en una fuente de financiamiento para las economías emergentes y en desarrollo y entre sus metas se incluye la creación de condiciones que permitan acabar con la actual dependencia del dólar como principal reserva de divisas global (está previsto el impulso de la convertibilidad entre el real brasileño, el rublo ruso, la rupia india, el renminbi chino y el rand sudafricano).

Estos proyectos del grupo BRICS permiten trazar un paralelo con las metas – frustradas – del Movimiento No Alineado.  La propuesta de los años 70 de un Nuevo Orden Económico Mundial dependía, en gran medida, de consensos que pudiesen ser construidos con algunas de las potencias del mundo desarrollado, ya que los países del Tercer Mundo no tenían la fuerza política para imponer cambios en el funcionamiento de la economía mundial por sí mismos.  La única excepción talvez fue la existencia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, que en 1973, pocos días después de la Conferencia de los No Alineados de Argel y de la Guerra de Yom Kippur, determinó el aumento de hasta 300% en el precio del crudo y la imposición de embargos de venta para los países occidentales aliados de Israel, dando origen al llamado “choque del petróleo”.

Hoy en día, los BRICS comienzan a modificar las reglas de juego de la macroeconomía mundial simplemente haciendo uso de sus propios recursos y actuando con voluntad política clara.  Por no contar con espacio apropiado de diálogo ni de negociación en las estructuras de Bretton Woods, en particular en el FMI y el Banco Mundial, las potencias emergentes optan por utilizar su poder creando alternativas que no les exigen entrar en una disputa abierta con los poderes hegemónicos y les permiten crear las condiciones de un crecimiento global más inclusivo.

La presencia de China y de Rusia en los BRICS, en alianza con India, Brasil y Sudáfrica, explica, en parte, la diferencia de peso específico en el escenario mundial entre el grupo BRICS y el Movimiento No Alineado.  La proximidad de China y de Rusia con los No Alineados estuvo esbozada en la época de la Guerra Fría, pero la propia lógica de aquel momento dificultaba una actuación coordinada.  Es fácil comprender que el no alineamiento no implicaba, de parte de los países miembros, una equidistancia en relación a uno u otro bloque.  Salvo algún país que por razones históricas defendía abierta o veladamente una alianza prioritaria con el campo occidental, la mayor parte de los Países No Alineados tenía plena conciencia de que sus aliados potenciales estaban en el campo socialista y que lo mismo no podía esperarse en relación a la mayoría del bloque capitalista, en el cual estaban las antiguas potencias coloniales.  Pero en el contexto bipolar no se podía avanzar mucho más.

Por eso es importante colocar la alianza de los BRICS en el contexto de un proceso histórico de cuestionamiento de las reglas de juego que emergieron de la Segunda Guerra Mundial.  Los BRICS hoy pueden avanzar en un proyecto de sustitución gradual de la arquitectura de Bretton Woods por su propio peso en la economía mundial.  Esa era la esencia de la propuesta de los No Alineados al reivindicar un nuevo orden económico internacional.  La diferencia está en las posibilidades concretas de unos y otros para alcanzar las metas de ayer y de hoy.

¿Y en las comunicaciones?  El bloque de los BRICS no busca desafiar a los grandes conglomerados mediáticos.  No es en ese terreno que dará su batalla.  En cambio, se propone alterar las reglas de juego en el ciberespacio: los BRICS definieron un proyecto tendiente a garantizar el acceso a Internet, enfrentando la hegemonía norteamericana en la red.  Actualmente, el sistema de internet está conectado a través de centros situados en Europa y Estados Unidos.  El proyecto definido por los BRICS – llamado BRICS Cable – prevé la creación de una infraestructura alternativa: un sistema de cables de fibra óptica interoceánicos de 34 mil kilómetros con capacidad de 12,8 terabits por segundo, que empezará en la ciudad rusa de Vladivostok, pasará por Shantou, Singapur, Ciudad del Cabo y Fortaleza, conectando Rusia, China, India, Sudáfrica y Brasil antes de llegar a los Estados Unidos.  El principal objetivo del proyecto – además de abaratar costos - es asegurar la autonomía de las comunicaciones de internet de los BRICS en relación a los Estados Unidos.

No Alineados, BRICS: los diagnósticos coinciden.  Las acciones y, sobretodo, los resultados, no.  La correlación de fuerzas internacional desde la Conferencia de Bandung a los años dorados de los No Alineados no permitió viabilizar ni la bandera del nuevo orden económico ni la que se proponía alterar las reglas de juego en el terreno de las comunicaciones.

Los BRICS no definieron grandes banderas; comenzaron con movimientos modestos, pero avanzan hacia la adopción de medidas estratégicas que los aproximan de las definiciones de los No Alineados.  Son dos momentos, dos estilos y un mismo objetivo: un mundo menos desigual, con oportunidades de desarrollo, prosperidad y justicia social para las grandes mayorías, en un clima de cooperación y paz.

- Beatriz Bissio, uruguaya-brasileña, es profesora Adjunta y Jefe del Departamento de Ciencia Política, Universidad Federal de Río de Janeiro.  Coordinadora del Núcleo Interdisciplinario de Estudios sobre África, Asia y las relaciones Sur-Sur (NIEAAS).

Artículo publicado en la edición 504 (mayo 2015) de la revista América Latina en Movimiento, “60 años después: Vigencia del espíritu de Bandung”, http://www.alainet.org/es/revistas/169851
http://www.alainet.org/es/articulo/170222  

lunes, 13 de octubre de 2014

Dramático cambio del PIB global: ¡China supera a EU y el BRICS rasguña al G-7!

Bajo la lupa
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Alfredo Jalife-Rahme


Plantón de manifestantes pro democracia cerca de la sede de gobierno en Hong Kong, en la madrugada de este domingoFoto Reuters

En su dramática Perspectiva económica mundial, el FMI publicó aparatosos datos nada sorprendentes que acentúan las tendencias en los primeros 10 lugares del PIB global medido por el poder adquisitivo ( Purchasing Power Parity: PPP): China (17.6 millones de millones de dólares, trillones en anglosajón) desplaza a Estados Unidos (EU) –17.4 millones de millones de dólares– del primer lugar (http://goo.gl/4trx7S) y el BRICS de los mercados emergentes del incipiente orden multipolar rasguña al G-7 de las oxidadas economías avanzadas hoy paralizadas por sus deudas impagables, como exhuma el demoledor Reporte Ginebra (http://goo.gl/355sO9).

FMI proyecta que en los próximos cinco años China superará en 20 por ciento al PIB de EU y aborda la diferencia entre el poder adquisitivo (PPP) y el menos usado PIB nominal que expresa su cotización en dólares (http://goo.gl/zk8HI9).

Dicho sea con humildad de rigor, el ascenso irresistible tanto de China como del BRICS en contrapunto a EU y al G-7 lo había proyectado en mi libro Hacia la desglobalización (http://goo.gl/mdYIUk )” de 2007, que resultó premonitorio y de mi otro libro El híbrido mundo multipolar (http://goo.gl/Avfwsm )” de 2010.
El mismo ex director del FMI, el franco-israelí Dominique Strauss-Kahn, había proyectado que en 2015 China desplazaría a EU del primer lugar, lo cual le valió, quizá, su defenestración por la vía erótica.

El dato más espectacular es la irrupción de Indonesia en el noveno lugar, con 2.55 millones de millones de dólares –máximo país islámico del mundo con 254 millones de habitantes– que desplaza a un humillante décimo lugar a Gran Bretaña (GB: 2.43 millones de millones de dólares), otrora potencia imperial de tres siglos, hoy en aguda decadencia.

Otro dato relevante –poco publicitado, pero que repite el sitio del año pasado– lo ostenta India, que ocupa un portentoso tercer lugar (7.27 millones de millones de dólares): ¡antes del cuarto y quinto lugar de Japón (4.78 millones de millones) y Alemania (3.6 millones de millones)!

La subestimada India se acaba de lucir con la colocación de su satélite en Marte: hazaña tecnológica que comparte con EU, Rusia y la Unión Europea.

Nada nuevo sobre Rusia y Brasil, que ocupan respectivamente el sexto (3.55 millones de millones de dólares) y séptimo lugar (3.07 millones de millones), que desplazan a Francia a un penoso octavo sitio (2.58 millones de millones).
Cuando los desinformativos multimedia israelí-anglosajones lo consideraban derrotado, destaca, al revés, que el pentapartito BRICS (32.17 millones de millones de dólares) rasguña al heptapartita G-7 (34.42 millones de millones). ¡Fenomenal!

A propósito, el reporte del FMI coloca negativamente al infatuado “México neoliberal itamita” en el octavo lugar: ¡Pero de los países más endeudados del mundo!

Los realistas británicos del desinformativo The Economist ya se dieron cuenta de que no es sencillo intentar el insensato aislamiento de Rusia, sexta potencia geoeconómica con las quintas reservas de divisas globales, y exhortan acostumbrarse al liderazgo de Rusia (http://goo.gl/XslJeV) que, a mi juicio, provee su disuasivo paraguas nuclear al BRICS.
A los analistas oficiosos de China les disgustó el primer lugar en el mundo cuando estimar la verdadera fortaleza economía de un país es un asunto muy complicado (http://goo.gl/UtmKNr).

Juzgan que el sitio de ser el primero en el mundo basado únicamente en el poder adquisitivo no es persuasivo cuando su cálculo queda abierto a su amplia mala interpretación.

Sucede todo lo contrario cuando se mide el per cápita del PIB de China por el poder adquisitivo: patético lugar 121, con 6 mil 629 dólares, aunque 30 veces mayor al de 1980: ¡34 años pasmosos!

China aún queda lejos del per cápita de EU (51 mil 200 dólares), lugar 15 del mundo y primero del G-7, si descontamos los cuatro paraísos extraterritoriales fiscales/bélicos de GB: Bermudas (cuarto sitio: 86 mil dólares); Jersey (octavo: 57 mil); las ocupadas islas Malvinas (décimo: 55 mil 400), e Isle of Man (decimotercero: 53 mil 800), dejando de lado a los enclaves piratas británicos de Guernsey (lugar 16), las islas Caimán (17) y Gibraltar (20) (http://goo.gl/7qHgDD).

El desempeño del BRICS medido por el PIB per cápita es aún mediocre: Rusia (lugar 77: 18 mil 100 dólares), India (169: 4 mil, ¡peor que China!), Brasil (105: 12 mil 100) y Sudáfrica (108: 11 mil 500).

El primer per cápita del mundo es Qatar (¡102 mil 100 dólares!), verdadero artefacto gasero, mientras el “México neoliberal itamita” se hunde en el lugar 88 con anodinos 15 mil 600, detrás del minúsculo y agobiado Líbano (15 mil 800).

Destaca que Macao (88 mil 700 dólares) y Hong Kong (52 mil 700) –ambos pertenecientes a China bajo el esquema de un país, dos sistemas–, ostenten respectivamente los lugares tercero y decimoquinto del ranking del PIB per cápita.

Llama la atención que los paraísos fiscales británicos se encuentren entre los primeros lugares mundiales del PIB per cápita, lo cual enmarca la piratería consustancial al buitre modelo neoliberal global y sus expoliadores derivados financieros.

Argumentan los analistas oficiosos chinos que aun si su economía continúa creciendo a la tasa presente, le tomará a China por lo menos 35 años (sic) alcanzar el per cápita de EU, por lo que es ridículo aseverar que el PIB de China supera al de EU. Todo es tan relativo…

Aducen que China “se encuentra rezagada respecto de otros países en el poder blando ( soft-power) económico”, ya que no es tan sofisticado como EU, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Israel y Sudcorea en innovación. ¿Habrán descontado sus enclaves paradisíacos de Macao y Hong Kong?

Arguyen persuasivamente que aun la inversión en I&D en ciencia y tecnología es solamente el 60 por ciento de la contraparte estadunidense, cuando existe una inmensa brecha entre China y EU en términos de poder blando (nota: la cibertecnología aplicada a las finanzas y sus especulativos derivados cotizados por supercomputadoras).

Asiste parcialmente la razón a los alegatos de los oficiosos analistas de China, ya que en el Índice de Desarrollo Financiero del Foro Económico Global de Davos (http://goo.gl/3app73), descontando el primer lugar de Hong Kong –que pertenece soberana y catastralmente a China–, las plazas financieristas de Wall Street y la City en Londres ocupan el segundo y tercer lugar en el ranking global frente al sitio 23 de China y superan al restante del BRICS: Rusia (39), India (40), Brasil (32) y Sudáfrica (28).

El lugar 45 del “México neoliberal itamita”, castrado sin bancos de inversiones nacionales, es atroz, pese a su alucinante espejismo financierista de corte itamita.

Aunque esperados, los datos dramáticos del FMI exponen el intersticio/ intermezzo de la declinación de un poder hegemónico (EU) frente al ascenso irresistible de una nueva potencia (China) que se abultará más, conforme avance el tiempo, sin guerras de por medio y miedo(http://goo.gl/Kpwy9c).

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