EL ANALFABETA POLÌTICO
El peor analfabeta es el analfabeta polìtico èl no oye, no habla ni participa en los acontecimientos polìticos.
No sabe que el costo de la vida, el costo de los frijoles, del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado y de las medicinas, dependen de las decisiones polìticas.
El analfabeta polìtico es tan animal que se enorgullece e hincha el pecho al decir que odia la polìtica.
No sabe el imbècil que de su ignorancia polìtica, proviene la prostituta, el menor abandonado, el asaltador y el peor de todos los bandidos que es el polìtico aprovechado, embaucador y corrompido lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.  Bertolt Brecht..

sábado, 20 de agosto de 2011

Presidente Ortega llama a los nicaragüenses a votar masivamente

Por María Julia Mayoral

Managua, 20 ago (PL) El presidente Daniel Ortega exhortó a los nicaragüenses a participar masivamente en las elecciones generales del próximo 6 de noviembre, como un ejercicio de soberanía popular, en defensa de la paz y la democracia.

Independientemente de la fuerza política que resulte electa, el gran ganador será Nicaragua y su pueblo, subrayó el jefe de Estado y de Gobierno en comparecencia transmitida por cadena nacional de radio y televisión.

La petición del mandatario tuvo lugar previo al inicio mañana de la recta final de los comicios.

Ortega recordó que fue el triunfo de la revolución sandinista en 1979 la que abrió las posibilidades de desarrollar por primera vez elecciones libres en esta nación centroamericana.

A partir de ahí, los sufragios nacionales han contado con una creciente participación ciudadana: En 1984 fueron a las urnas más de un millón 170 mil votantes, en 1990 la cifra superó los 1,5 millones, y en 2006 la asistencia rebasó los dos millones 445 600 electores, ilustró el estadista.

El incremento, refirió, no está dado por el simple crecimiento de la población, pues en otros países de Centroamérica la tendencia ha sido a la inversa y hay presidentes electos con menos del 40 por ciento de los votos.

En estas elecciones de 2011, la sexta luego del retorno a la democracia, "tendremos más votantes todavía porque esa ha sido la tendencia y el pueblo en vez de ausentarse ha venido incrementando su presencia", estimó el dignatario.

El dirigente sandinista hizo mención a los partidos y las alianzas políticas ganadoras en las elecciones nacionales desde 1984 hasta 2006, para marcar una observación: en ese período resultaron electas distintas fuerzas políticas, pero hubo un solo ganador, el pueblo.

En 2011, insistió, también habrá un gran ganador: el pueblo nicaragüense, sin diferencias políticas, ideológicas, sociales y religiosas.

El llamado de Ortega a realizar la contienda electoral en un ambiente de paz y respeto, contrasta con la postura de grupos opositores, cuyos pronunciamientos amplifican medios de prensa nicaragüenses e internacionales.

Entre las críticas más reiteradas por los antisandinistas se hallan la supuestas restricciones a la participación de observadores nacionales y foráneos, bajo el concepto de acompañamiento electoral.

El presidente aclaró que el país tiene las puertas abiertas para todos los que quieran venir, y precisó que observación no es sinónimo de fiscalización, la fiscalización de las elecciones le corresponde al pueblo nicaragüense, señaló.

Vendrán observadores, veedores, acompañantes, como se les quiera nombrar, muchos vendrán en una actitud respetuosa y otros a provocar, pero todos al final de cuentas tienen las puertas abiertas, aseguró el dignatario.

Si algunos medios de comunicación, incluidas agencias internacionales de prensa, se estaban preparando para titular que expulsaron de Nicaragua a algún observador, ya pueden descartar esa posibilidad, comentó.

Por último, Ortega esclareció que en las votaciones de noviembre los electores podrán usar tanto la nueva como la vieja cédula de identidad, pues esta última estará en vigor hasta noviembre de 2012, según aprobó en su momento la Asamblea Nacional.

Opositores al gobierno también han usado el tema de la cédula para tratar de desacreditar el proceso bajo el supuesto de que muchos nicaragüenses estarían impedidos de ejercer su derecho al sufragio por carecer del nuevo documento.