Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.

viernes, 31 de mayo de 2019

Cancelan en Nuevo México el muro privado dedicado a Trump



Chihuahua, Chih., Simpatizantes del presidente Donald Trump se reunieron en la frontera entre Sunland Park, Nuevo México, y Ciudad Juárez, Chihuahua, para inaugurar un muro privado de 800 metros de longitud que una semana antes comenzó a edificar sin permisos la empresa We Build The Wall, pero antes de ese acto, la obra ya había sido cancelada por autoridades locales.
Sin embargo, anunciaron que no continuarán con su construcción, pero seguirán recibiendo donativos para más secciones de la valla en la frontera de Texas o en California, porque el condado de Sunland Park les canceló la obra.
Los trabajos para levantar esta pared concluyeron de forma precipitada pues violaba leyes de Sunland Park y carecía de permisos. Por ello, activistas antimigrantes y promotores de la relección de Trump aceleraron su inauguración, aunque quedara inconclusa.
Javier Perea, alcalde de Sunland Park, Nuevo México, informó que la ladrillera American Eagle Brick Company, propietaria del terreno aledaño a la frontera, hizo caso omiso de una notificación para detener el muro, hizo una solicitud para el permiso de construcción de forma incompleta y la pared metálica de barrotes es más alta de lo que permite la norma de la ciudad. Dustin Stockton, cofundador de la empresa We Build The Wall, dijo en respuesta que el muro se construyó en tiempo récord y aseguró que estaba prácticamente terminado.
Presumen patriotismo
Ayer, Brian Kolfage, principal promotor de la iniciativa We Build The Wall, encabezó la ceremonia en Sunland Park con propaganda para promover la relección de Donald Trump, ante un puñado de personas antimigrantes donde declaró formalmente inaugurado el muro privado.
Luego de pasar obstáculos y los problemas en nuestra frontera sur, el equipo de We Build The Wall ha terminado la primera sección de la barrera de seguridad.
Hemos tapado una de las áreas más transitadas y peligrosas de nuestra frontera, con esto hemos liberado a nuestros agentes fronterizos para que protejan otras áreas. Nosotros la gente, hemos hecho el trabajo.
Aseguró que la pared metálica 800 metros de longitud detendrá la migración ilegal, el tráfico de drogas y la llegada de criminales a Estados Unidos y desestimó que la construcción haya durado menos de una semana y que haya recibido multas de la ciudad de Sunland Park.

Corresponsal
Periódico La Jornada

Contralor de Venezuela denuncia ante foro de la ONU el robo de Citgo en EU

Los fondos del país, retenidos o confiscados por 50 bancos

Vladimir Padrino, ministro de Defensa, llama a las fuerzas armadas a aguantar la tormenta

Caracas. Elvis Amoroso, contralor general de Venezuela, denunció ayer en la Convención de la Organización de las Naciones Unidas contra la Corrupción, realizada en Viena, el robo de la empresa Citgo, filial de la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) en Estados Unidos.
Hemos hecho una denuncia al mundo en este importante foro internacional, sobre la modalidad que tienen algunos países como Estados Unidos de apropiarse de nuestras riquezas para cometer actos de corrupción, afirmó Amoroso en un video publicado en Twitter.
El pasado 28 de enero, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos congeló todos los bienes de PDVSA en su territorio, bloqueó 7 mil millones de dólares en activos y determinó que Citgo, con base en Houston, sólo operará cuando deposite sus ganancias en una cuenta bloqueada, lo que le quitará 11 mil millones de dólares en efectivo de exportaciones para este año.
El régimen de Donald Trump entregó el control de la filial a Juan Guaidó, dirigente de la Asamblea Nacional, quien en enero pasado se proclamó presidente encargado y es reconocido por más de 50 países, entre ellos Estados Unidos.
Además, el funcionario reveló los fondos que tiene Venezuela retenidos, congelados o confiscados por 50 instituciones bancarias en 26 países, obstaculizando el libre comercio de la nación,
Denunciamos los miles de millones de dólares que están en bancos y también el robo de la empresa Citgo, para repartírselos en terceras personas, expresó Amoroso.
En tanto, Vladimir Padrino, ministro de Defensa, llamó a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a aguantar la tormenta que enfrentan por las sanciones de Estados Unidos, pero aseguró que los militares han maniobrado para adquirir insumos destinados a la calidad de vida.
Padrino encabezó una jornada de trabajo en la base aérea Luis del Valle García, en Barcelona, estado de Anzoátegui, en la que se entregó a militares insumos de limpieza, neumáticos, colchones y tanques para almacenar agua.
En 2006 Estados Unidos prohibió la venta de armas estadunidenses a Venezuela con el argumento de falta de cooperación del país sudamericano en la guerra contra el terrorismo. En 2017 impuso sanciones financieras y el pasado 28 de abril empezó a regir un embargo al petróleo venezolano.
En este contexto, los gobiernos de Estados Unidos y Canadá ratificaron que trabajarán juntos con el pueblo de Venezuela hasta que se restaure la democracia y la libertad de la población, aseguró el vicepresidente estadunidense, Mike Pence, en conferencia conjunta con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, en Ottawa.
Pence añadió: debemos estar juntos con el pueblo venezolano hasta que se restauren la libertad y la democracia.
En otro orden, el Fondo Monetario Internacional confirmó que en enero suspendió su trabajo con Venezuela sobre cifras económicas ante a las interrogantes de si el gobierno bolivariano las reconocería.
Después de casi cuatro años, el Banco Central de Venezuela reveló el martes pasado datos sobre el producto interno bruto y el índice de precios al consumidor, que muestran una contracción de la economía de 47.6 por ciento desde 2013, y una inflación de 130 mil puntos porcentuales al cierre de 2018.

Periódico La Jornada

Miles de opositores a Bolsonaro vuelven a las calles en Brasil

Crece el desempleo y se contrae la economía

El gobierno sigue sin encontrar canales de comunicación con el Congreso


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▲ Aspecto de la marcha de ayer en Sao Paulo contra el recorte al presupuesto de educación por el gobierno del presidente Jair Bolsonaro.
Río de Janeiro. Las calles de más de 150 municipios en 21 estados brasileños, además de Brasilia, fueron ocupadas este jueves por multitudinarias movilizaciones de protesta contra el gobierno ultraderechista de Jair Bolsonaro.
En apenas 15 días se realizaron tres manifestaciones, algo que no se veía desde la campaña electoral del año pasado. Una en favor del gobierno y con ataques tanto al Congreso Nacional como al Supremo Tribunal Federal, y dos contrarias, teniendo como punto de partida los recortes al presupuesto destinado a la educación.
Las manifestaciones de ayer sorprendieron incluso a los organizadores: la Unión Nacional de Estudiantes (UNE) y otras agrupaciones estudiantiles y del magisterio. El número de participantes superó lo previsto, sobre todo en Sao Paulo y Río de Janeiro, donde los actos de protesta empezaron al caer de la tarde.
Frente a lo ocurrido el miércoles 15, cuando al menos millón y medio de manifestantes salieron a las calles en rechazo a los recortes al presupuesto de la educación, y en general al gobierno, Bolsonaro convocó el pasado domingo a lo que, en su léxico peculiar, llamó protestas en favor.
Para asegurar el éxito de la iniciativa, Carlos –hijo del presidente–, concejal en Río de Janeiro, movilizó un ejército de bots digitales mediante los cuales dio instrucciones para, además de defender las reformas impulsadas por el gobierno, atacar a las instituciones y directamente al presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia.
Los bolsonaristas se manifestaron en menos municipios y estados que los opositores al gobierno. Los partidarios del presidente reunieron, según cálculos considerados equilibrados, apenas unas 450 mil personas en todo el país.
Los convocantes de la manifestación de ayer temían que, luego de dos marchas separadas apenas por unos días, el movimiento se desgastara. Lo que ocurrió fue exactamente lo contrario; aunque quedó lejos del millón y medio de la semana anterior, en la marcha de ayer se superó, con creces, el número de los que salieron el domingo a defender las reformas de Bolsonaro y, de paso, exigir el cierre tanto del Congreso Nacional como de la corte suprema de justicia.
Luego de la manifestación favorable a su gobierno, Bolsonaro trató de presionar al Congreso, principalmente a los partidos de centro y centro-derecha, que reúnen a 200 de los 513 diputados de la cámara baja. Reiteró la urgencia de aprobar la reforma del sistema jubilatorio, y pidió respaldo para las iniciativas que nuestro pueblo exige en las calles, como quedó claro en las marchas en defensa de un futuro mejor, bajo la protección de Dios.
De paso, insinuó la existencia de algo nuevo, un bolsonarismo apto para disputar las calles con el lulismo. Lo de ayer mostró que, una vez más, el capitán-presidente se equivocó.
En tanto, se mantuvo el clima de desconfianza entre diputados y gobierno, que sigue sin encontrar canales de comunicación eficaz con la cámara baja, algo esencial para sacar adelante sus iniciativas.
La participación de los partidos de izquierda y de las grandes centrales sindicales vinculadas al Partido de los Trabajadores (PT), del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, fue significativa, pero no determinante en los actos de ayer. En primer lugar, porque se nota que tanto el PT como los demás partidos de izquierda siguen un tanto atónitos en busca de un nuevo rumbo. Y eso, no por la derrota sufrida en las pasadas elecciones, sino por la velocidad con que el gobierno de Bolsonaro promueve retrocesos en prácticamente todas las conquistas consolidadas a lo largo de los últimos casi 30 años, desde antes, incluso de la llegada de Lula al poder.
Tales retrocesos van de la educación a la cultura, pasando por arrasar el medio ambiente y los derechos de las minorías garantizados en la Constitución. Para colmo, la economía se contrajo y el desempleo no deja de crecer; la crisis no hace más que profundizarse.
Ayer se divulgó que en el primer trimestre del año hubo una baja de 0.2 por ciento en el PIB, y abril y mayo tuvieron desempeño frustrante. Al caer la noche, mientras manifestantes copaban plazas y calles de Sao Paulo y Río, economistas rehacían proyecciones para este año.
Cuando Bolsonaro llegó a la presidencia, el mercado financiero preveía una expansión de 3 por ciento del PIB en 2019. Ayer, la expectativa pasó a oscilar entre 0.6 y 0.8.
O sea, el año de estreno está perdido y la crisis podría rápidamente extenderse a sectores que todavía no se han hundido.

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Periódico La Jornada

Si no fuera el mandatario de Estados Unidos, estaría esposado

Quería ser director de la FBI “y le dije no”
Trump estalla contra Mueller y cuestiona su imparcialidad
Reitera que es inocente de toda acusación y es víctima del más grande hostigamiento de la historia

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▲ Durante la visita del presidente Donald Trump a Japón, se ordenó cubrir con una manta el nombre del buque de guerra John S. McCain (en la imagen, de archivo). El mandatario aseguró que él no dio la indicación y el Pentágono aseguró que abrirá una investigación.
Nueva York. Donald Trump no se aguantó más y 24 horas después de que el fiscal especial Robert Mueller declaró que su investigación no lo exoneró, el investigado de nuevo cuestionó la imparcialidad del investigador y distorsionó sus conclusiones.
Trump denunció por tuit que Mueller fue a la Casa Blanca buscando ser nombrado director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), pero “yo le dije no. Al día siguiente fue nombrado fiscal especial; un conflicto de intereses total”. O sea, promoviendo la interpretación de que toda la investigación fue motivada porque Mueller estaba enojado por no haber sido seleccionado como director de la FBI.
Poco antes, también por tuit, de nuevo denunció la investigación como el mayor hostigamiento contra un presidente en la historia, y afirmó, justo en contra de lo que había explicado el fiscal especial, que Mueller hubiera formulado cargos si tenía CUALQUIER cosa, pero no había nada que presentar. Afirmó más tarde que la conclusión de la investigación es que es inocente de toda acusación.
De nuevo calificó la investigación en su contra de una farsa, una cacería de brujas y acusó que fue resultado de los demócratas “y sus socios, los medios de fake news”, y por enésima vez afirmó que Mueller no encontró ningún delito relacionado con Rusia (Mueller declaró el miércoles que se comprobó la interferencia rusa en la elección) ni obstrucción de justicia (en el informe del fiscal especial se documentan por lo menos 10 instancias de posible obstrucción, y fue sobre ese punto que declaró que su investigación no exoneró al presidente).
William Barr, procurador general, también criticó al fiscal especial, comentando en entrevista con CBS News: personalmente sentí que él podría haber llegado a una decisión sobre si se deberían haber formulado cargos contra el presidente.
Pero Mueller había explicado el miércoles que según las normas del Departamento de Justicia, no podía formular cargos contra un presidente en funciones, e indicó que la Constitución tiene otro mecanismo para ese fin, dejando claro, sin decirlo explícitamente, que se estaba refiriendo al proceso del impeachment.
Demócratas de alto perfil continuaron proclamando que la única solución es proceder hacia un proceso de destitución. La senadora y candidata presidencial Elizabeth Warren declaró ayer en un programa de ABC que si Trump “fuera cualquier otro y no el presidente de Estados Unidos, estaría esposado y acusado… Yo no rendí juramento para apoyar a Donald Trump. Yo juré apoyar la Constitución… y por eso, el impeachment”.
Por ahora, el liderazgo del partido, encabezado por la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, repiten que aún no es momento para ese paso, aunque no lo descartan.
En sus comentarios con la prensa, Trump minimizó la posibilidad de un juicio político para destituirlo. Afirmó que impeachment “es una palabra sucia… asquerosa, y no tiene nada que ver conmigo”.
Sin embargo, su estallido de ayer demostró que a pesar de que Mueller cerró este miércoles su oficina y la investigación y renunció a su cargo, y que él y su gente han declarado sin parar que el caso está cerrado, Trump no logra superar su furia y destreza sobre las investigaciones y los escándalos que han definido su estancia en la Casa Blanca, y la posibilidad de un juicio político. Insistió ayer en que no consideraba llegar a ser enjuiciado, ya que no hay un delito.
El misterio del buque de guerra
Por si las cosas no fueran ya suficientemente locas, un alto mando militar –aún no se ha identificado quién–, ordenó que el buque de guerra John S. McCain fuera mantenido oculto durante la reciente visita de Trump a Japón, reportó primero el Wall Street Journal.
El rotativo informó que se ordenó ocultar el nombre del barco con una manta, y que los marinos asignados al buque –y que llevan el nombre de su barco en sus uniformes– no se presentaran entre los militares que escucharon el discurso del presidente. La nave de la Marina fue nombrada en honor del padre del senador republicano John McCain, que murió el año pasado, y que fue un crítico de Trump.
El presidente negó ayer haber tenido conocimiento de dicha orden, pero comentó que aunque él nunca haría eso, repitiendo que no fue un gran admirador del senador McCain, quien lo hizo tenía buenas intenciones y pensaban que me estaban haciendo un favor, porque saben que no soy admirador de John McCain.
El secretario de Defensa en funciones, Patrick Shanahan, también negó haber tenido conocimiento de la orden y anunció una investigación sobre el asunto.
La ropa del emperador
Mientras continúan las casi 30 investigaciones federales, legislativas, estatales y locales sobre varios rubros del imperio de Trump, su viejo jefe de estrategia Steve Bannon pronosticó que las pesquisas sobre los negocios del presidente llevarán a su derrumbe político, al revelarse que no es el multimillonario que decía ser, sino una escoria más, según el nuevo libro Siege: Trump Under Fire, el segundo de la serie de Michael Wolff, cuyo primer libro sobre el inicio de la presidencia de Trump fue best seller.
En el libro, Bannon califica la Organización Trump de entidad criminal.
Lo que ya se ha documentado es que esta empresa y su ex jefe, el presidente Trump, no son tan exitosos como dicen. Los negocios de Trump sufrieron pérdidas de más de mil millones de dólares entre 1985 y 1994, reveló el New York Times. De hecho, podría haber padecido las peores pérdidas de todos los contribuyentes de impuestos en este país.
Fiscales federales en Nueva York están investigando a la empresa central del imperio de negocios de Trump, y ya han otorgado inmunidad a su ejecutivo financiero, Allen Weisselberg. Por otro lado, proceden investigaciones sobre las actividades bancarias de Trump y su yerno Jared Kushner con Deutsche Bank, incluyendo actividades sospechosas bajo controles de lavado de dinero. Diversos observadores han señalado durante meses que esta investigación, más que la de Mueller y otras del Congreso, podrían ser la mayor amenaza para Trump y toda su familia.

Foto Afp
Corresponsal, Periódico La Jornada

Migrantes desbordan frontera colombiana con Panamá


Peñita. Más de mil 500 migrantes, entre ellos 250 niños, se hacinan en La Peñita, localidad indígena panameña fronteriza con Colombia, tras sobrevivir el infierno de la selva del Darién, uno de los tramos más peligrosos en su trayecto hacia Estados Unidos, donde abundan mafias criminales. 

Fue un logro cruzar 575 mil hectáreas de selva y ya se encuentran en la Estación Temporal de Asistencia Humanitaria (ETAH) instalada en este poblado de rudimentarias casas de madera y techos de paja, donde reciben asistencia médica. Con capacidad para unas 100 personas, la ETAH está desbordada. 

Cerca de 4 mil indocumentados, principalmente de Haití, Cuba, República Democrática del Congo, India, Camerún, Bangladesh y Angola, se encuentran en diferentes centros de acogida de Panamá a la espera de continuar su viaje, primero hacia Costa Rica y luego a Estados Unidos.

 Con serranías, ríos caudalosos, sin vías de comunicación terrestre y bajo un calor insoportable, los migrantes cruzan el Darién a través de caminos estrechos, muchos de ellos utilizados por narcotraficantes y bandas criminales. 

La selva es tan densa que a veces no llega la luz del día y todo es oscuridad. Durante los primeros cuatro meses de 2019 por la ruta selvática han pasado al menos 7 mil 724 adultos, el triple que hace un año, y mil 141 menores, el doble que en el mismo periodo de 2018.


Periódico La Jornada

La lucha de los indios por el progreso nacional

Démono aniversario de la muerte de Tránsito Amaguaña, lideresa cayambeña
ABP (Ecuador)

Desde que los españoles conquistaron nuestra tierra, la suerte de la población aborigen entró en un larguísimo periodo de sombras. A diario estaba sujeta a la violencia más descarnada, a la pobreza más miserable y a la explotación más brutal.

No hay una cuenta para saber cuántos millones de indios murieron a manos de sus opresores. Tampoco es posible describir con lujo de detalles la historia de su triste suerte, porque casi nadie nos ha guardado su historia y, con raras excepciones, esa historia ha sido modificada para agradar a los amos de estas tierras.

Las guerras de la independencia acabaron con el sistema colonial, pero la suerte del indio siguió igual porque el latifundio, que era el principal instrumento de explotación, se mantuvo intacto y los cambios, pequeños o grandes, como la eliminación del tributo personal o el concertaje fueron adoptados tardía y parsimoniosamente, como si se tratara de un inmenso esfuerzo y de un tremendo favor que los latifundistas hacían a los indios. Oculta está la historia de que para conseguirlos primero corrieron ríos de sangre.

Para el indio, que tras la llegada de los europeos, fue obligado a retroceder a formas más primitivas de vida, solo le quedaban tres caminos: conformarse con lo que disponían sus amos, huir de las haciendas o rebelarse en contra de sus opresores.

Este último camino, la rebelión, dado su aislamiento, era rápidamente conjurado por los terratenientes y sus lacayos y la sublevación era aplastada con violencia extrema, como para que no vuelvan a alzar cabeza. De manera que generalmente ocurría cuando las condiciones eran totalmente insoportables y a sabiendas que en ello se les iba la vida. Sino que lo digan Lorenza Avemañay o Fernando Daquilema.

Sin embargo, a principios del siglo pasado, en el mundo ocurrieron cambios muy profundos. De todos esos cambios, el más significativo fue el triunfo de los trabajadores en Rusia. La difusión de ideas nuevas, revolucionarias, las ideas del socialismo, alentaron a los trabajadores de la ciudad y del campo no solo a despertar nuevas esperanzas, sino a encontrar métodos de lucha para que, por primera vez en siglos, los campesinos pudieran ganar batallas a sus patronos y buscar una mejor existencia.

En nuestra patria, esas ideas organizadas por valerosos precursores, dieron vida a un partido político diferente, un partido de los trabajadores, el Partido Comunista. Y ese partido fue capaz de acoger en su seno a muy distinguidos líderes indios como Jesús Gualavisí, Ambrosio Laso, Dolores Cacuango, Amadeo Alba, que junto con dirigentes de la ciudad como Ricardo Paredes, Luisa Gómez de la Torre, Modesto Rivera y muchísimos más, promovieron una nueva forma de organización: los sindicatos indígenas.

Por primera vez los indios encontraron una nueva forma de reclamar sus derechos, la huelga. Y, gracias a esta nueva forma de lucha, por primera vez empezaron a cosechar triunfos. Pero no se vaya a creer que el cambio se produjo de la noche a la mañana, como por arte de magia. Fue resultado de un tenaz proceso de organización y de acoger nuevas ideas. Cosa nada fácil ya que la inmensa mayoría de los indios eran analfabetos.

También difícil, porque ocurría en medio de una feroz persecución por parte de los gamonales que siempre desfrutaban del apoyo de las autoridades civiles y militares. Cuantas veces no le escuché decir a Tránsito Amaguaña, a Lino Alba, a Tarabata y a otros viejos dirigentes de la Federación Ecuatoriana de Indios ya fallecidos, de los sinsabores y sufrimientos que debieron soportar por la arrogancia de los enemigos del pueblo. Y cuántas veces fui testigo de cómo los presos eran llevados al cuartel de La Remonta o al penal García Moreno por el único delito de reclamar una vida mejor.

Sus miserables chozas eran quemadas y, si era posible con indios adentro. Eran expulsados del latifundio separándolos de su familia, eran azotados hasta dejarlos exánimes o simplemente eran llevados a la cárcel donde ni siquiera recibían alimento. Que para los ricos, la violencia contra el pobre siempre ha sido la principal forma de hacerse obedecer. Sino, escuchen este vívido testimonio de Mama Tránsito:

“De joven no me quería nadie diciendo que soy socialista. Me odiaban por india, comunista, ladrona. De nadie he robado yo. Yo ca solita soy. Mis hijos casados se murieron… Esa es una historia vieja como yo. Lo que le puedo decir es que no fui ignoranta… Mashca que he molido, he convidado… Lo que hice fue porque las cosas estaban mal. Andábamos una lástima… algunos regalaban a guaguas janchis… ¿habrían comido? ¡Ques pes! Yo lloraba, yo pedía misericordia cuando estaban latigueando a mi papá y a mamá. Un día había pedido permiso mi papá, de eso ca, se había muerto una vaca. De noche llegaron mayorales, de seis, con perros para que lamían la sangre que salía de la cabeza, de las piernas. De noche entraron y pegaron a mi papá. Medio muerto quedó. Nunca olvido esa noche. ¡Desgraciados, carajo!”**

En ese ambiente tenebroso, es que los indios desplegaron su lucha. Desde luego, ya no estaban solos. Cuando había una huelga en el campo los trabajadores de la ciudad, sacando parte de sus escasos salarios, entregaban una ayuda económica para que los indios pudieran sostener la medida de hecho. Por su parte, cuando eran los obreros quienes debían ir la huelga para reclamar mejoras en su vida y en su trabajo, eran los indios que, de sus magras cosechas, destinaban una parte para alimentar a sus compañeros de la ciudad.

Así, se fue forjando una poderosa alianza obrero-campesina bajo las banderas de la Confederación de Trabajadores del Ecuador y de la Federación Ecuatoriana de Indios. Así, también fueron surgiendo ideas cada vez más audaces. La más grandiosa, fue la lucha por la reforma agraria. La consigna de que la tierra debe pertenecer a quien la trabaja fue la bandera de combate más importante de los trabajadores del campo tanto en la Sierra como en la Costa.

Otra gran idea fue la de combatir la ignorancia, porque cuanto más ignorante es el pueblo, más fácilmente puede ser oprimido: entonces se defendió el derecho a establecer escuelas indias. Esas escuelas fueron organizadas con muy pocos recursos por María Luisa Gómez, Dolores Cacuango y Neptalí Ulcuango. Derrotando, claro está, la encarnizada oposición de los terratenientes y del Estado que no quería abrirlas.

El afán de defender la cultura india se expresó principalmente a través del periódico bilingüe de la FEI, Ñucanchig Allpa ya a fines de los años 40 del siglo pasado.

El afán de impulsar cooperativas agrícolas, también fue otra manera de procurar que el indio salga de su sempiterna pobreza. Por eso se logró que las haciendas de la Asistencia Social sean traspasadas a sus legítimos propietarios, eso a principios de los años 70 del siglo pasado.

Como podrán comprender, siendo muchas y enormes las necesidades, no importaba quien dirigiera la lucha. Por eso del seno de las organizaciones indias surgieron mujeres cuya talla ha sobrepasado largamente los límites del campo para convertirse en heroínas nacionales. Una de ellas es Dolores Cacuango. En homenaje sentido, ustedes pueden ver el mural del gran pintor Oswaldo Guayasamín donde se recoge esa famosa frase de la lideresa cayambeña:

“Somos como paja del páramo, que se arranca y vuelve a crecer.”

Como se sabe, a partir del gobierno de Rodrigo Borja, por la falta de firmeza de los dirigentes, el Partido Comunista empezó a decaer rápidamente y, con él, sufrieron un gran debilitamiento la CTE y la FEI. Nuevas fuerzas empezaron a organizar a los indios pero ya no con la audacia de antes. Muchos de esos grupos han sido infiltrados por enemigos –nacionales y extranjeros- de los pobres del campo.

Hace mucho tiempo que los dirigentes indios no hablan de reforma agraria, como si ya no existiera la obligación de defender al indio más pobre. Muchos, con un discurso etnicista, tienden a aislar al trabajador del campo del trabajador de la ciudad que, desgraciadamente, ahora ya tampoco cuenta con la fuerza organizada que alcanzó en el siglo pasado. Y eso los hace más vulnerables, más débiles, presas más fáciles. Porque solo la unidad de los trabajadores es condición de triunfo.

Las generaciones jóvenes que son explotadas como lo fueron sus ancestros, hoy en día tienen que volver a recorrer el camino que siguieron los precursores de la lucha india. Por eso es que las jóvenes generaciones deben conocer lo que hicieron grandes dirigentes indios.

Aquí, en La Chimba, donde vivió sus últimos años y donde reposan los venerables restos de esa gran dirigente india llamada Tránsito Amaguaña, cuya presencia imponía respeto, admiración y cariño, bien valdría que los jóvenes del campo pensaran en recoger nuevamente esas banderas de lucha, porque deben saber que todo lo que consigue el pueblo es fruto de su acción, de su esfuerzo, de su lucha y nada van a recibir gratuitamente de los dueños del país.

Que esas grandes tradiciones de combate que nos dejaron de ejemplo los dirigentes indios que ya no están con nosotros, pero que siguen vivos en nuestra memoria, sean la semilla de nuevos logros para que el pueblo encuentre el camino del progreso, y la prosperidad y su liberación definitiva, es nuestro más ferviente deseo, porque, como dijo Dolores, “somos como paja del páramo, que se arranca y vuelve a crecer”.

Muchas gracias.

La Chimba, Cayambe, 11 de mayo de 2019

* Exposición con motivo del décimo aniversario de la muerte de Tránsito Amaguaña.

** Cecilia Miño Grijalva, Tránsito Amaguaña, heroína india, Banco Central del Ecuador, Quito, 2006, p. 26.

El trumpismo, caos y balcanización de Latinoamérica

Espacio Público

De la mano de gobiernos de ultraderecha y coincidiendo con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, resurgieron en América latina el neofascismo, la xenofobia, la misoginia, la homofobia y el racismo, tras dos décadas de experiencias progresistas en varios países, que colaboraron para este retorno con su reticencia a realizar cambios estructurales y aferrarse a los preceptos de la democracia burguesa.

En las últimas siete décadas nunca Argentina, Chile y Brasil estuvieron gobernados por la derecha al mismo tiempo. Hoy, en cambio, una derecha elegida por los votos se ha asentado en el poder no solo en estos tres países, sino también en Paraguay, Colombia, Perú, Ecuador y en Centroamérica. Ya no hicieron falta tanques, metralletas, torturas, muertos ni desaparecidos, como hace casi siete décadas atrás.
Pero estas derechas han sido ineficientes al desarrollar el libreto trazado por Washington y apenas logran levantar la mano cuando el guión así lo expresa. Estos gobiernos –algunos de los cuales reivindican las dictaduras militares y los genocidios- estén alineados totalmente con la geopolítica de Trump, EEUU y/o la OTAN, y también con la regresión en los salarios, en las condiciones de empleo y beneficios de los trabajadores y de los sectores de menores recursos, en la privatización de las jubilaciones y pensiones, en la imposición de las políticas del Fondo Monetario Internacional (shock y endeudamiento condicionante de futuro).
La percepción insertada en los imaginarios colectivos de que mesiánicos candidatos ajenos a la política pueden combatir la corrupción y la inseguridad –los dos caballitos de batalla electoral de la derecha-, marcan, también, la crisis de la democracia al estilo occidental y cristiano. Me abstengo de usar la clasificación de “derecha populista”, pues pareciera tener como fin a hacer olvidar a los grandes movimientos de la región (Cárdenas, Vargas, Perón) y su preocupación por la soberanía de las naciones y la redistribución de la riqueza.
La insistente estrategia del trumpismo es la de fracturar definitivamente el territorio latinoamericano-caribeño incluyendo sus esfuerzos –hoy bastante exitosos- de terminar con los procesos de integración soberanos de la región, como Mercosur, Unasur y la Celac; crear la desestabilización y el caos en cada uno de los países, balcanizar la región, para garantizar el control total de su “patio trasero”.
Pero para los latinoamericanos Donald Trump no es un tipo simpático, a quien querer o admirar. Es el prototipo del arrogante, pedante, autoritario multimillonario que le pisa la cabeza a todos para lograr sus objetivos. Es un hombre de temer, es el del garrote.
Hoy una idea -autoritaria, disciplinante, invariablemente defensora del empresariado- del “orden” que define la perspectiva de la derecha. A los principios conservadores de religión, tradición y jerarquía; se suma la defensa del libre mercado, la defenestración de los modelos de integración regional, el control social, la destrucción del estado de bienestar, con el uso permanente de los falsos mensajes desde los medios masivos, llenos de violencia y con la alarma del terrorismo o del comunismo, contra todo aquello que signifique pensar, con fuertes brotes xenofóbicos, homofóbicos, misóginos.
El escritor mexicano Octavio Paz denunciaba que “la derecha no tiene ideas, sino sólo intereses”, que muchas veces ni son los propios. Para ser de derecha hoy ni siquiera hay que pensar, sino seguir los dictados de la guerra psicológica y neurológica (de quinta generación) a través de los medios masivos de comunicación y de las llamadas redes digitales: asumir como ciertas (como en cualquier credo) las mentiras y la información que se irradia desde las usinas del pensamiento capitalista y dejarse llevar por la ola.
Pero el resurgimiento de la derecha en Latinoamérica tiene que ver con una derrota política de los gobiernos progresistas de los últimos tres lustros en la región y con su abstención de realizar cambios estructurales en sus países, pero, sobre todo con una derrota cultural. Ya no se habla –al menos desde el poder- de igualdad, justicia social y de sociedades de derechos, ni del “buen vivir”, de democratización de la comunicación, de democracia participativa.
La guerra cultural del capitalismo actual pretende compensar la desaparición de su gran promesa abstracta de progreso, desarrollo y buen gobierno; y fuerza a aceptar el despojo de la mayoría de las conquistas sociales y políticas logradas; y prevenir o desmontar todas las resistencias y protestas mediante el control social. Y cuando éste no funciona por las buenas, aplican el plan b, su control militar.
Esta guerra cultural se propone que todos, en todas partes acepten el orden que impone el capitalismo como la única manera en que es posible vivir la vida cotidiana, la vida ciudadana y las relaciones internacionales. El imperialismo cultural ha desempeñado un papel fundamental en prevenir e impedir que individuos explotados y alienados respondiesen colectivamente a sus condiciones cada vez más deterioradas. Su mayor victoria no es sólo la obtención de beneficios materiales, sino su conquista del espacio interior de la conciencia a través de los medios de comunicación de masas, primero, y de las llamadas redes digitales.
El conservadurismo cultural latinoamericano argumenta que los valores tradicionales se están perdiendo frente a lo que denominan “ideología de género”, una etiqueta vaga donde arrojan todo lo que rechazan: el movimiento feminista, los derechos reproductivos de la mujer, el matrimonio igualitario, que atribuyen a una alianza internacional que incluye a las Naciones Unidas, fundaciones filantrópicas occidentales y organizaciones que operan a nivel nacional con el objetivo de filtrar prácticas extranjeras. Además de comunistas y fundamentalistas árabes, claro.
Imponen sus políticas neoliberales, que acrecienta el desempleo de personal no calificado, calificado y especializado y el surgimiento de la generación que no tiene educación, ni trabajo, ni futuro, mientras se verifica la destrucción o el debilitamiento de las antiguas organizaciones populares y la criminalización de las que representan a los ciudadanos, empleados, trabajadores y campesinos junto a la mutilación política, moral, social, cultural, económica de los partidos políticos, convertidos en meros instrumentos para obtener empleos de elección popular.
La desestructuración intelectual, política y moral es el mayor estrago que causa la guerra financiera del neoliberalismo globalizador del cual Trump es paladín, que lleva a que las protestas y resistencias de la población a fragmentarse en luchas sectoriales y coyunturales. Tampoco existe un movimiento o una articulación internacional, una vanguardia, una solidaridad internacional.
La exaltación del individuo, la fragmentación de las familias y las sociedades, la conversión de los trabajadores en consumidores, y la religión del dios Dinero y sus tarjetas de crédito, que transforma a individuos, empresas y Estados en esclavos de la deuda, son algunos de los efectos del capitalismo cultural y financiero.
El gobierno de Trump, junto a las elites económicas locales, está empeñado en terminar con la política externa independiente de nuestros países y con los procesos de integración, de destruir la memoria histórica de los pueblos, tienen como fin privatizar (entregar a las empresas trasnacionales) los recursos naturales, las empresas estatales y los bancos públicos financieramente rentables, además de vender las tierras a individuos y empresas extranjeros, comprometiendo la producción de alimentos, la soberanía alimentaria y el control sobre las aguas.
Preparando el desembarco ultraderechista
La internacional capitalista, movilizada y generosamente financiada por el movimiento libertario de extrema derecha (libertarians en inglés) que funciona a través de un inmenso conglomerado de fundaciones, institutos, ONGs, centros y sociedades unidos entre sí por hilos poco detectables, entre los que se destaca la Atlas Economic Research Foundation, o la “Red Atlas”, que ayudó a alterar el poder político en diversos países como extensión tácita de la política exterior de EEUU.
Los think tanks asociados a la Red Atlas son financiados por el Departamento de Estado y la National Endowment for Democracy (Fundación Nacional para la Democracia – NED), brazo crucial del softpower estadounidense y directamente patrocinada por los hermanos Koch, poderosos billonarios ultraconservadores. Entidades públicas funcionan como centros de operación y despliegue de líneas y fondos como la Fundación Panamericana para el Desarrollo (PADF), Freedom House y la Agencia del Desarrollo Internacional de Estados Unidos (Usaid), que reparten directrices y recursos a la ultraderecha latinoamericana, a cambio de resultados concretos en la guerra asimétrica en la que participan.
La Red Atlas cuenta con 450 fundaciones, ONGs y grupos de reflexión y presión, con un presupuesto operativo de diez millones de dólares, aportados por sus fundaciones “benéficas, sin fines de lucro” asociadas, que apoyaron, entre otras al Movimento Brasil Livre y a organizaciones que participaron de la ofensiva en Argentina, como las fundaciones Creer y Crecer y Pensar, un think tank de Atlas que se incorporó al partido (Propuesta Republicana, PRO) creado por Mauricio Macri; a las fuerzas de oposición en Venezuela y al derechista presidente chileno, Sebastián Piñera.
La Red Atlas tiene trece entidades afiliadas en Brasil, doce en Argentina, once en Chile, ocho en Perú, cinco en México y Costa Rica, cuatro en Uruguay, Venezuela, Bolivia y Guatemala, dos en República Dominicana, Ecuador y El Salvador, y una en Colombia, Panamá, Bahamas, Jamaica y Honduras. La extrema derecha “moderna” es el movimiento libertario que hoy navega con pabellón republicano, y que tiene en la Red Atlas a su principal propulsor en América Latina.
La administración Trump está repleta de ex alumnos de grupos relacionados con Atlas y amigos de la red como Sebastian Gorka, el asesor islamofóbico de contraterrorismo de Trump, la secretaria de Educación Betsy Devos lideró el Acton Institute, un grupo de reflexión de Michigan que desarrollaba argumentos religiosos a favor de las políticas de de ultraderecha, pero la figura principal del entramado es Judy Shelton, economista y miembro principal de la Red Atlas, quien se hizo cargo de la NED, tras ser consejera de la campaña de Trump.
Balcanizar para dominar
La balcanización de Latinoamérica es un rasgo característico de la actual geopolítica en disputa, aunque sus antecedentes vengan desde la época colonial (dividir para reinar), con el genocidio humano y cultural. Washington está forzando a cambiar la lógica de inserción, provocando un reordenamiento geopolítico en Latinoamérica, viraje que será determinante en unos años cuando se visualice mejor cómo la región se transforma no sólo al interior sino también en su relación con el exterior.
El gobierno de Trump usa todas las armas de una guerra híbrida y multidimensional, que van desde la amenaza de intervención armada, pasando por una guerra psicológica permanente por medios masivos de comunicación trasnacionales y las llamadas redes digitales, hasta el chantaje de condicionar préstamos crediticios de los organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo al seguimiento estrictos de sus deseos políticos.
Como botón de prueba, el vicepresidente Mike Pence presionó al mandatario ecuatoriano Lenín Moreno para atacar a Venezuela; acabar con la integración sudamericana, y entregar al fundador de WikiLeaks Julian Assange, a cambio de un mísero préstamo del Fondo Monetario Internacional.
Hoy Washington trabaja en la balcanización de Venezuela. Intenta desmembrar a los estados fronterizos de Táchira y/o Zulia de Venezuela para formar una nueva republiqueta. No se puede olvidar que Panamá era territorio de Colombia y que Estados Unidos desmembró ese territorio en 1903 para formar una nueva República. La teoría de la balcanización sigue estando presente en la mente del imperio.
Los planes y estrategias de balcanización están en el menú de opciones de la guerra híbrida y multidireccional de Estados Unidos. Por ello, las próximas elecciones en Uruguay, Argentina y Bolivia son fundamentales para, al menos, ponerle coto a la política imperial estadounidense.
Aram Aharonian: Periodista y comunicólogo uruguayo. Creador y fundador de Telesur.

Armas nucleares, un mundo más peligroso

El Viejo Topo

En 2002, con su salida unilateral del Tratado sobre Misiles Antibalísticos, ABM, Estados Unidos empezó a destruir la arquitectura de seguridad nuclear que se había levantado trabajosamente en las tres décadas anteriores. Quince años después, Trump irrumpe con estrépito en el delicado territorio atómico rompiendo el Tratado Intermediate-Range Nuclear Forces, INF, y sitúa al mundo ante el vértigo de una nueva carrera de armamentos sin las limitaciones de los acuerdos internacionales. Trump tenía precedentes: John Bolton propuso en 2011 salir del INF, con la excusa, entonces, de los misiles iraníes. Y Bolton, un peligroso halcón de la guerra, persigue desde hace años, romper todas las ataduras diplomáticas que ligan a Estados Unidos: en diciembre de 2001, como subsecretario de Estado para control de armas, ya estuvo detrás de la salida de Estados Unidos del tratado ABM, que Condolezza Rice y Colin Powell anunciaron en Nueva York a Ígor Ivanov, entonces ministro de Asuntos Exteriores ruso. Bolton se había entrevistado con el viceministro ruso de exteriores, Georgiy Mamedov en Moscú durante aquel verano, anunciando que el nuevo presidente norteamericano, George W. Bush, tenía otra política con relación al ABM.
Así, en octubre de 2018, Trump anunció que Estados Unidos se retiraría del INF, y, para acreditar su decisión, acusó a Rusia de violarlo desde muchos años atrás, al menos, desde 2014, aunque, en enero de 2014, The New York Times ya había publicado una interesada filtración del gobierno de Obama según la cual Moscú empezó a incumplir el tratado en 2008. Esa acusación fue lanzada de nuevo por Washington en plena crisis ucraniana de 2014, como un elemento más de presión a Moscú. La tensión en Ucrania desembocó en el golpe de Estado organizado por Estados Unidos con ayuda polaca, que desalojó al gobierno prorruso de Kiev. Estados Unidos argumenta ahora que el misil ruso de crucero 9M729 con base en tierra, que clasifica como SSC-8, incumple el tratado, acusación que Moscú ha demostrado que no es cierta. Esa decisión norteamericana es de una extrema gravedad: la ruptura del INF añadida a su anterior salida unilateral del tratado ABM, significa que de los grandes tratados nucleares solo queda uno en vigor: el START III, que vence en 2021: Bolton no quiere prorrogarlo, y Trump afirmó no que no lo apoyaba, calificándolo, en febrero de 2017, con una gruesa mentira, de “unilateral”. En la cumbre de Helsinki, Putin comunicó a Trump la disposición rusa a prorrogar el START III.
Los tratados sobre armamento atómico más importantes son el Tratado de No Proliferación Nuclear, TNP, firmado en 1968 por las cinco potencias nucleares, miembros permanentes del Consejo, a los que se adhirieron después 190 países. India, Pakistán e Israel no lo han suscrito, y Corea del Norte anunció su retirada; el Tratado sobre Misiles Balísticos, ABM, suscrito en 1972; del que Estados Unidos se retiró en 2002. Los firmantes renunciaban a construir sistemas antimisiles: es la doctrina de la Destrucción Mutua Asegurada, que, por eso, convertía al ABM en el tratado fundamental para la disuasión nuclear. El SALT-1, SALT-2 detuvieron el aumento número de cabezas nucleares; después, el START-I, de 1991, firmado por Gorbachov y George W. Bush, estipuló que cada potencia podía tener un máximo de 6.000 cabezas nucleares, aunque Estados Unidos conservó un mayor número por cuestiones de “compensación”. El START-II, suscrito por George W. Bush y Yeltsin, en 1993, reducía el número de ojivas a menos de 3.500 para cada país, y el Tratado de Reducciones de Ofensivas Estratégicas (SORT), firmado por Putin y Bush en 2002, limitaba el número de ojivas de cada parte a 2.200, aunque adolecía de instrumentos de verificación y las bombas podían almacenarse sin destruirlas, por lo que permitía en la práctica incorporarlas de nuevo a los misiles lanzadores. El START-III, suscrito por Obama y Medvéded en 2010, fue la culminación de todos los tratados anteriores de desarme y control, reemplazando a los anteriores START y al SORT: limitaba el número de ojivas a 1.550 para cada país y a 800 el número de lanzadoras (sumados los ICBM, los SLBM y los bombarderos). Además, el Tratado de No Proliferación Nuclear, que aseguraba el monopolio atómico a los cinco países permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, corre también riesgos tras haberse convertido también en potencias nucleares Pakistán, India, Israel y Corea del Norte. El reciente enfrentamiento armado entre India y Pakistán en Cachemira añade dramatismo y peligro a la nueva proliferación nuclear.
Y la apuesta norteamericana por destruir los equilibrios y tratados internacionales se constata en otras decisiones: Trump (asesorado por Bolton, que defendía esa opción) abandonó el tratado nuclear 5+1 con Irán, y, aunque no sean tratados sobre armamento, Estados Unidos también se ha retirado del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP); forzó a un nuevo acuerdo, T-MEC, con Canadá y México para sustituir al Tratado de Libre Comercio para América del Norte (NAFTA o TLCAN); abandonó los Acuerdos de París sobre el cambio climático, se retiró del Pacto Mundial de la ONU sobre Migración y Refugiados; rompió con la UNESCO, ha abandonado el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y dejó de aportar fondos a la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos. Es difícil llegar más lejos en el deliberado propósito de destruir los entramados diplomáticos que aseguran la convivencia internacional. Todas esas decisiones, acompañados de otras destinadas a doblegar gobiernos molestos (ayer, en Afganistán, Iraq, Siria, Libia; hoy, en Venezuela, y tal vez Cuba) obedecen a un nítido plan de Estados Unidos: romper las obligaciones que le atan a los tratados internacionales… para tener las manos libres y atentar contra la soberanía de otros países, intentando mantener la hegemonía en el mundo, aún a costa de la agresión y la guerra.
El 1 de febrero de 2019, aplicando la decisión de Trump, Mike Pompeo anunció la retirada de Estados Unidos. Al día siguiente, como era previsible, Putin anunció también la salida de Rusia del tratado. Sin embargo, el fin del INF fue presentado casi de forma unánime por la prensa occidental como una “retirada simultánea” de Washington y Moscú, faltando a la verdad porque Rusia quería mantenerlo y, en realidad, ha sido Estados Unidos quien ha abandonado el acuerdo, forzando a que Rusia lo hiciera también después: era obvio que Moscú no iba a aceptar las obligaciones del tratado mientras Washington se desligaba. En los meses anteriores, el gobierno Trump ni siquiera había aceptado la apertura de negociaciones con Moscú para abordar las diferencias sobre el INF. China reaccionó de inmediato: el 3 de febrero, el Ministerio de Asuntos Exteriores criticó la retirada unilateral de Estados Unidos e instó a Washington y Moscú a negociar, insistiendo en que la prioridad para China es preservar el INF en vez de iniciar las negociaciones para un nuevo tratado con la excusa de hacer partícipes a otras potencias nucleares: Pekín no olvida que el 90 % de los arsenales nucleares están en manos de Estados Unidos y Rusia. Según la Arms Control Association, una organización norteamericana, Estados Unidos posee 6.550 cabezas nucleares; Rusia, 6.850; mientras que Francia tiene 300; China, 280, y Gran Bretaña, 215. Cierran el recuento, Pakistán, con 145; India, 135; Israel, 80; y Corea del Norte, 15.
Otra prueba de la falsedad norteamericana y de su ruptura deliberada del acuerdo es que mantiene un plan para desarrollar misiles prohibidos en el INF que tendrá disponibles para 2023: el Congreso aprobó un primer tramo de financiación en noviembre de 2017. Hay más indicios: los satélites rusos fotografiaron en diciembre de 2018 las instalaciones de la Raytheon, en Tucson, Arizona, imágenes que hizo públicas el Ministerio de Defensa ruso, donde según Moscú se iniciaron en 2016 los trabajos para fabricar misiles prohibidos por el INF. Raytheon, una gigantesca corporación industrial con delegaciones en treinta países y creadora de los sistemas de misiles Patriot, consigue la práctica totalidad de sus beneficios de contratos de defensa con el gobierno norteamericano, y es la mayor empresa del mundo en la fabricación de misiles dirigidos. Además, el Pentágono tiene en marcha, al menos desde 2010, el programa Prompt Global Strike, PGS, para dotar de misiles hipersónicos a la Marina, la Fuerza Aérea y el Ejército de Tierra. De hecho, todas las grandes compañías armamentísticas están muy interesadas en los nuevos proyectos, desde las norteamericanas Loockheed Martin, Boeing, Raytheon y Northrop Grumman, hasta la británica BAE Systems, y todas apoyan el plan de Trump de aumentar los gastos de defensa.
Unos días antes, el 17 de enero de 2019, Trump anunciaba en el Pentágono la Revisión de la Defensa de misiles y la instalación de veinte nuevos interceptores en Alaska, enfatizando que su país no permitiría limitaciones para el desarrollo de la defensa de misiles para hacer frente a los “Estados canalla”, países que identifica Washington: en ese documento se levantan alarmas sobre la capacidad de China, Rusia, Irán y Corea del Norte, y pone énfasis en los nuevos misiles balísticos y de crucero rusos, en los interceptores de que dispone en todo el país, y en sus sistemas anti satélites, algo que preocupa especialmente al Pentágono. Trump había especificado además que el espacio sería “el nuevo dominio de combate”, idea que ya había avanzado en agosto de 2018 y que recibió el apoyo del anterior secretario de Defensa, James Mattis, quien declaró la conformidad del Pentágono con la noción de Trump de que el espacio “podía convertirse en campo de batalla”, aunque toda la puesta en escena del gobierno norteamericano partía de una completa falsedad, porque tanto Moscú como Pekín llevan años proponiendo a Estados Unidos la apertura de negociaciones para acordar un tratado que evite la carrera de armamentos en el cosmos. El verano anterior, el teniente general Samuel Greaves, director de la Missile Defense Agency (MDA) del Pentágono, declaraba en el SMD Symposium (The Space and Missile Defense Symposium) que se celebró en Huntsville, Alabama, que Estados Unidos está estudiando desplegar elementos de la defensa de misiles en el espacio. Y en febrero de 2019, la DIA publicaba un informe sobre desafíos a la seguridad en el espacio señalando el peligro de que Rusia y China desarrollen armas láser para dañar los satélites norteamericanos y desafiar su poder en el cosmos, insinuando que los dos países pretenden militarizar el espacio. China respondió de inmediato refutando las acusaciones norteamericanas a través del portavoz Hua Chunying, oponiéndose a la militarización del cosmos, abogando por el uso pacífico, y recordando que el espacio “pertenece a toda la humanidad y no es propiedad de Estados Unidos”, y denunciando que Washington al declarar el espacio como “campo de batalla”, en realidad estaba buscando el pretexto para justificar la creación de su nueva “fuerza espacial”. Debe recordarse que el Tratado sobre el espacio ultraterrestre, suscrito en 1967 por la Unión Soviética, Estados Unidos, Gran Bretaña, y posteriormente por más de cien países, prohíbe desplegar armas nucleares u otro tipo de armamento letal en el espacio, y lo declara patrimonio común de la humanidad con fines pacíficos.
Al anunciar su salida del INF, Trump hizo alusión también al “creciente poder nuclear chino” para justificar la retirada. No era una referencia circunstancial: Estados Unidos está reforzando su potencial naval en el Mar de la China del sur y en el océano Índico en colaboración con sus aliados (Japón, Corea del Sur, Thailandia, Australia) en su estrategia de contención de China, que Pekín observa con gran preocupación, aunque el gobierno de Trump sabe que China, desde que alcanzó el status de potencia nuclear en 1964, renunció (como la URSS, y después Rusia) a ser la primera en utilizar armamento atómico, molesta circunstancia que, en su campaña para justificar la ruptura del INF, obligó al Departamento de Defensa y al Pentágono a filtrar a los medios de comunicación internacionales la supuesta “tentación” china de abandonar esa renuncia.
Esos planes estadounidenses necesitan también las imprescindibles alarmas que, por un lado, justifican el rearme y, por otro, preparan el escenario para nuevos y millonarios encargos a las empresas de armamento, pedidos que deberá sufragar el presupuesto público norteamericano. James Fanell, ex director de inteligencia de la Flota del Pacífico de Estados Unidos, presentó en mayo ante el Congreso estadounidense un informe asegurando que China pretende superar el potencial de la Armada de Estados Unidos y convertirse en la primera potencia marítima mundial. Según el informe Fanell, China cuenta con 330 buques y 66 submarinos, mientras que Estados Unidos tiene un total de 211 buques y 72 submarinos, aunque, en 2030, China contará con 450 buques y 99 submarinos operativos, que contrastarían con los 355 buques y submarinos de Estados Unidos en esas mismas fechas. En 2018, Fanell (junto con Kerry K. Gershaneck, del CPG, The German-Southeast Asian Center) elaboró también un informe afirmando que China atacaría las islas Senkaku (Diaoyu para China, que las disputa con Japón) con una “rápida y dura acción”. Y en enero de 2019, el teniente general Robert P. Ashley, director de la Defense Intelligence Agency, DIA, publicaba un informe de la agencia sobre el poder militar chino donde alertaba de su modernización, insistiendo en que ya estaba en vanguardia en algunos sectores y poniendo en duda su proclamada inclinación a la paz.
China cuenta con submarinos nucleares dotados de misiles Julang-2 que operan en sus mares costeros sin salir al océano Pacífico y al Índico: esos misiles tienen un alcance de ocho mil kilómetros y no pueden llegar a territorio norteamericano, por lo que Pekín está desarrollando el nuevo misil balístico intercontinental Julang-3, que reforzará la disuasión nuclear china, trabaja en sistemas de misiles hipersónicos, y cuenta desde 2017 con el nuevo misil balístico intercontinental Dong Feng-31AG, cuyo alcance máximo es de más de 10.000 kilómetros. Pese a esos recursos, Pekín no está interesado en una nueva carrera de armamentos: en el XIX Congreso del Partido Comunista China, Xi Jinping situó la completa modernización del Ejército Popular en 2035. Mientras China se mostraba partidaria de preservar el INF, la OTAN ha apoyado la decisión norteamericana, con una incongruente postura para sus miembros europeos porque es precisamente Europa quien se vuelve más vulnerable.
El Tratado INF tuvo una virtud fundamental: limitaba la carrera de armamentos, el vértigo ante un enfrentamiento atómico, pero, además, por primera vez en la tensa historia de las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética, el acuerdo apostaba por destruir una parte del armamento nuclear: así, Estados Unidos eliminó 846 misiles y Rusia 1.846. El INF incluía los misiles de crucero de alcance de 500 y 5.5oo kilómetros; firmado por Gorbachov y Reagan, entró en vigor en 1988, y se acompañó de otros dos acuerdos: la notificación previa entre las dos superpotencias del lanzamiento de misiles intercontinentales, y la verificación conjunta de pruebas nucleares. Dos potencias de la OTAN, Gran Bretaña y Francia tienen este tipo de misiles y no son firmantes del tratado; como tampoco China.
La respuesta rusa no se hizo esperar: Serguéi Shoigú, ministro de Defensa, declaró que Rusia dispondría en 2020 de una versión terrestre del misil de crucero Kalibr y del misil hipersónico de alcance medio: empezaría a fabricar sistemas de misiles terrestres con cohetes hipersónicos con la ventaja añadida de que ya disponen de ellos en las versiones aérea y marítima. En respuesta a la construcción por Estados Unidos de los escudos antimisiles que prohibía el ABM, Rusia ya anunció la entrega de los nuevos misiles hipersónicos Avangard, seis veces más veloces que los misiles convencionales, y que alcanzan una velocidad de treinta mil kilómetros por hora. Además de Rusia, Estados Unidos y China, también Francia, Japón, India y Australia tienen programas para desarrollar misiles hipersónicos. Pese al anuncio, Putin afirmó que Rusia no desplegaría misiles que rompan el INF mientras Estados Unidos se abstenga de hacerlo. Putin declaró también que Rusia no se dejaría arrastrar a una nueva carrera de armamentos, y que no aumentaría el presupuesto de Defensa, pero los riesgos son muchos: Estados Unidos puede instalar misiles del rango del INF en Europa oriental, apuntando a Rusia, y en Japón y Corea del sur, apuntando a China, con los peligros consiguientes, y la obligada respuesta china fortalecerá el creciente militarismo japonés que, con Shinzo Abe, apuesta por el rearme. La abrupta ruptura en la cita de Hanoi entre Trump y el mariscal Kim Jong-un tiene una causa precisa: Washington exige la desnuclearización de Corea del Norte, pero no acepta el levantamiento de las sanciones a Pyongyang, ni la retirada de sus soldados y su armamento (que puede ser nuclear) de Corea del Sur, y tanto la firma de un tratado de paz definitivo como la renuncia norteamericana a instalar misiles INF en el sur de la península son fundamentales para Corea del Norte, y también para China y Rusia.
En nombre de la Unión Europea, Federica Mogherini llamó a preservar el INF, y Alemania rechaza la decisión de Trump, pero e temor a una nueva carrera de armamentos, añadida al importante incremento del gasto militar en los últimos años, se concretó en las palabras del ministro de Economía alemán, Peter Altmaier, quien afirmó que aunque Alemania prefiere que el INF se salve, cree que su país puede rearmarse. Y Europa es la gran perdedora: el INF había retirado del continente los misiles nucleares de corto y medio alcance.
Por si faltaban señales preocupantes, en enero de 2019, la norteamericana National Nuclear Security Administration, NNSA, anunció que se había fabricado en su factoría de Pantex, en Texas, la primera de una nueva generación de armas nucleares estratégicas. Esa ojiva, la W76-2, está pensada para ser instalada en un misil Trident lanzado desde un submarino: un proyectil con un alcance de más de 12.000 kilómetros. La bomba es más pequeña: tendrá cinco kilotones, en lugar de los cien habituales del Trident, y ese es el mayor peligro: cumpliendo con las demandas del equipo de Trump, esa bomba ya no es un elemento de disuasión, pensada para no ser utilizada, sino que se convierte en un arma táctica, lista para ser utilizada. Los perturbadores arsenales nucleares tenían hasta hoy un propósito fundamental: evitar su utilización, servir de elementos para la disuasión, y Moscú no ha dudado al afirmar que esa pequeña bomba atómica W76-2 “aumenta el riesgo de guerra nuclear”.
Rusia no quiere dejarse arrastrar a una nueva carrera de armamentos. Tampoco China. En el discurso sobre el estado de la Unión, Trump hizo a Rusia y China el ofrecimiento de negociar un nuevo tratado nuclear, que a la vista del proceder de su gobierno fue acogido con frialdad en Moscú y Pekín, conscientes de que el gesto podía ser un anuncio propagandístico, aunque ambos países dejaron abierta la puerta a esa posibilidad, pero exigiendo la presentación de propuestas concretas. En su intervención ante las dos cámaras del parlamento ruso en febrero, Putin advirtió que si Estados Unidos instala de nuevo en Europa misiles de corto y medio alcance, Rusia responderá desplegando armas que apuntarán “contra los países de donde provenga una amenaza directa y también contra el territorio donde se encuentren los centros de decisión para emplear armas que amenacen a Rusia”. La alusión a Estados Unidos no podía ser más clara. Para justificar la carrera de armamentos iniciada, y como si su gobierno no hubiera abandonado unilateralmente el INF, Trump afirmó que si no podía conseguirse un nuevo tratado, Estados Unidos invertiría en armamento más que cualquier otro país, hueca advertencia porque Washington gasta diez veces más que Moscú en armamento y triplica el de Pekín. Moscú quiere salvar y renovar el START-III pero es consciente de que apenas queda tiempo: en noviembre de 2020 se celebran elecciones presidenciales en Estados Unidos y el tratado expira en febrero de 2021. Washington, simplemente, puede dejar pasar la oportunidad.
No era una casualidad que en el informe preparatorio de la 55ª Conferencia de Seguridad de Múnich, en febrero de 2019, aflorasen los temores. El documento preparado por los organizadores señalaba: "Se está abriendo camino una nueva era de competencia entre las grandes potencias como Estados Unidos, China y Rusia, acompañada por un cierto vacío de liderazgo en lo que se conoce como el orden liberal internacional. Si bien nadie puede saber cuál será el próximo orden global, es obvio que se necesitan nuevas herramientas de gestión para evitar un desenlace donde no quede nada por recuperar."
El futuro será más peligroso.
Informe DIA sobre poder militar chino:
Informe DIA sobre militarización del espacio:
Fuente: El Viejo Topo, mayo de 2019.

jueves, 30 de mayo de 2019

Programa Alternativa Latinoamericana y Tiempo de Mujeres en CFRU la radio comunitaria de Guelph sab 25 mayo 2019

Desde los estudios Frank Ryan de CFRU 
en la Universidad de Guelph en Ontario Ca.
Madeleine Speed, Hilda Venegas y Sergio Pochón
presentan
Alternativa Latinoamericana
Bienvenida al Programa
con Hilda Venegas 

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Nuestro resumen semanal de noticias con el acontecer latinoamericano
de las noticias más destacadas en los últimos días con 
Madeleine Speed 

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Viaje cultural
"Partitura Plural" 
un libro escrito por ella que abraza la musica, testimonios, pensamientos, entrevistas, 
acordes y poemas de su amado pais.

La maldición de Sísifo
“…Pensaron que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza”. (Albert Camus)

 Sísifo fue sentenciado por los dioses a cargar una enorme piedra hasta la cima de la montaña, desde donde esta volvería a caer por su propio peso para que Sísifo nuevamente la cargara y así, repitiera su castigo hasta el infinito… Un mito cuya lección habla de lo absurdo del esfuerzo sin perspectivas; como una maldición convertida en el leit motiv de la vida moderna, en donde millones de seres humanos repiten la historia (sin conocerla) en un círculo vicioso de esfuerzo y fracaso gracias a un sistema impuesto por otros dioses, los del Hades corporativo cuyas decisiones son inapelables. 





No vamos a hablar de los logros de Nicaragua después del derrocamiento del tirano Somoza por la gloriosa revolución sandinista de 1979, cuyo asedió por parte de Estados Unidos y sus lacayos internos y foráneos comenzó inmediatamente después de haber tomado el poder los chavales revolucionarios, porque estos fueron ostensibles y verificables aún en medio de la guerra que les erigió el imperio a través de la Contra y aún con la vuelta al pasado que resultaron para su población, los gobiernos de Violeta Chamorro y Arnoldo Alemán. (Ver cifras de los Informes de Desarrollo Humano del PNUD).

Entrevista 

Beatrice Olivestri de 
Amigos de la Tierra Canadá.
Día Anti-Chevron: organizaciones envían carta a Lenín Moreno para que defienda la Amazonía ecuatoriana      
El 21 de mayo se celebra un nuevo Día Mundial #AntiChevron. Habrá grandes movilizaciones en varias regiones y países para denunciar la impunidad corporativa y expresar solidaridad con las comunidades afectadas.Muchas organizaciones, redes y colectivos ambientalistas y de derechos humanos firmaron una carta dirigida al Sr. Lenín Moreno Garcés, Presidente de la República del Ecuador, que entregarán a las embajadas ecuatorianas.

Entrevista 
Ministro Agropecuario y Forestal de Nicaragua
en audio material de Sputnik Radio que nos dice que la oposición dejó en claro que la intención no es negociar, como tampoco la reforma previsional fue el motivo de las protestas en abril de 2018: "Se estaba esperando la oportunidad, cualquier excusa para provocar y desestabilizar" .Centeno, que visitó Montevideo para participar del Foro Mundial Campesino 2019,  realizó un balance de los diálogos entre el Gobierno y la oposición. El ministro recordó que desde los primeros momentos la oposición partidaria y sectores de la sociedad civil pidieron negociaciones.


escucha la 2a hora de Alternativa Latinoamericana aqui

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TIEMPO DE MUJERES
Desde cfru 93.3 fm la Radio de la Universidad de Guelph


en Ontario, Canadá
escúchalo cada sábado en www.cfru.ca

MUJERES POR LA DEMOCRACIA
Bienvenida al programa de hoy

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Noticias de Género en la Red


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y para terminar nuestro programa de este sabado continuamos con la serie de la agencia Desinformemonos Flores en el desierto mujeres indígenas que nos cuentan la historia de sus vidas atravesadas por el racismo, clasismo y machismo que no es propio de su pueblo país o región, Flores en el desierto es unproyecto periodístico sobre 10 mujeres referentes de pueblos indígenas mexicanos

concejala por Cohuirimpo, uno de los ocho pueblos yoreme, conocidos como mayo, del sur de Sonora. Ella también es parte del concejo del gobierno tradicional de su pueblo, maestra de secundaria y defensora del territorio. “Soy Myrna y estoy viva”, así se presenta al inicio de la entrevista esta mujer de 41 años, que en mayo del 2017 fue nombrada representante de su pueblo ante el Concejo Indígena de Gobierno.

Sara presa política por su lucha contra las altas tarifas de la energía eléctrica salió libre gracias a la presión nacional e internacional y de inmediato se reincorporó a la lucha, ya no sólo contra las tarifas injustas, sino también por la defensa del territorio maya. Hoy, además, es integrante del Concejo Indígena de Gobierno por Campeche.

Y para finalizar nuestro programa de este día como cada mes tenemos la participacion de las compañeras del #InformativoFeminista de la #RadioNuncaenDomingo con el Colectivo feminista dedicado a la Comunicación y a los Derechos Humanos que conducen #ElenaFonseca, #HelenaSuárez. y el diseño sonoro de #DianaDelgado esta semana los temas son ;
- Marcha del Silencio
- Pañuelo verde de película
- Oh, Alabama
- ¿Huelga de sexo?
- Testosterona
- Anti-derechos, anti-trans
- Radar feminista: contra la devastación de la Tierra; Reconocer-nos; evento AFM; centenario Benedetti; volvió "Ni más, ni menos"
- Música: Amendment, de Anna DiFranco

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