domingo, 15 de abril de 2018
Pueblos Indígenas y la Cumbre de las Américas
sábado, 14 de abril de 2018
Se inauguró la Cumbre de los Pueblos en Lima
viernes, 13 de abril de 2018
Brasil y el avance de la derecha. ¡Por la excarcelación de Lula!
Buena
parte del siglo XX, hasta entrada la década de los 70, estuvo marcada
por el avance de las luchas populares. Ello se dio así en todo el mundo.
Producto de eso, varios países comenzaron a transitar la senda del
socialismo, y en mucho otros, las clases trabajadoras fueron ganando
importantes espacios y conquistas. Pero desde los 80 del pasado siglo se
ve una involución en todo el orbe; en Latinoamérica fueron sangrientas
dictaduras las que prepararon el terreno, mientras que en otras
latitudes el proceso tuvo otras características, pero por todos lados
los planes de capitalismo salvaje (eufemísticamente llamado
neoliberalismo) fueron estableciéndose con fuerza creciente. De esa
cuenta, se desarmaron avances populares significativos, organizaciones
populares, grupos de izquierda. Movimientos revolucionarios de acción
armada se desarmaron y el marxismo como método de análisis quiso ser
puesto en el museo de la historia. La ideología dominante fue el puro
individualismo, la entronización del mercado, la apología de la empresa
privada sobre el Estado. El consumismo banal y un espíritu hedonista
ramplón ganaron la escena. Para fines del pasado siglo, el capital se sintió victorioso, reconquistando el terreno perdido. La reversión de procesos socialistas en la Unión Soviética y en China, junto a la caída del muro de Berlín, significaron el grito triunfal de un capitalismo despiadado que hoy, ya bien entrado el siglo XXI, se sigue sintiendo dominador.
Sucede que, en medio de esa avanzada neoliberal, en Latinoamérica aparecieron respuestas alternativas. No fueron, precisamente, amplios movimientos populares revolucionarios, sino procesos políticos en el marco de las débiles y controladas democracias representativas. Así aparecieron dinámicas con tinte social-popular en muchos países, marcadas siempre por presidentes producto de las urnas: Chávez en Venezuela, matrimonio Kirchner en Argentina, Bachelet en Chile, Morales en Bolivia, el Partido de los Trabajadores en Brasil, ex tupamaros en Uruguay, Lugo en Paraguay, Manuel Zelaya en Honduras, Álvaro Colom en Guatemala. El espectro fue amplio, yendo de más moderados a más beligerantes, pero en todos los casos hubo elementos comunes: sin alterar de raíz el sistema capitalista, se propusieron gobiernos populares con preocupación por los sectores más postergados. Una determinada coyuntura internacional favoreció el precio de muchas materias primas que tales países exportan, lo que facilitó un clima de crecimiento y mejora para esas capas populares, en general a partir de programas de gobierno clientelares, sin modificaciones de fondo en la estructura económica, con climas socialdemócratas.
Pero el sistema capitalista, y más aún su país rector, Estados Unidos, –amplio dominador en este hemisferio– no tardaron en reaccionar: todos estos gobiernos progresistas, si bien no significaron una clara afrenta al orden económico constituido, representan un “mal ejemplo” político-ideológico-cultural. El “tumor”, por tanto, buscó ser detenido rápidamente. Desde hace algunos años vemos entonces cómo la geoestrategia de Washington, en sintonía con las oligarquías nacionales de la región, fueron haciendo lo imposible por desmontar esos gobiernos. Y, sin dudas, lo han ido logrando.
El avance de las derechas políticas en estos últimos años fue notorio. Presidentes abiertamente neoliberales y pro Casa Blanca fueron instalándose en los países hasta hace poco con propuestas populares, incluso con conatos de golpe de Estado técnico, más o menos disfrazados, con las fuerzas armadas siempre como resguardo último (en Honduras, con su participación directa, como en viejas épocas). Ninguno de esos proyectos fueron revoluciones socialistas en el pleno sentido de la palabra. De todos modos, el triunfo del capital en estos últimos años (neoliberalismo) fue tan grande que iniciativas medianamente tibias ya pueden ser vistas como casi revolucionarias.
“No estoy por encima de la justicia, si no, no habría fundado un partido político, habría propuesto una revolución”, pudo decir el ahora ex presidente Lula. Parece que la idea de destrucción del capitalismo se ha ido evaporando. “Revolución”, en esa lógica, es un término arcaico, desvanecido. Ante el repliegue fenomenal del campo popular y sus luchas transformadoras, un “capitalismo serio” –tal como pudo decir Cristina Fernández en Argentina, por ejemplo–, una repartición más equitativa de la renta nacional a través de programas clientelares / asistenciales, modelos socialdemócratas dentro de los márgenes de la democracia de mercado parece ser lo más vanguardista que hoy la realidad posibilita.
El capital, o la derecha como su expresión política, son conservadores, trogloditas, voraces. No perdonan la más mínima sombra contestataria. En Brasil, el Partido de los Trabajadores –con Lula primero, con Dilma Roussef luego–, que permitió crecer a los capitales nacionales como nunca antes impulsando un proyecto de hegemonía regional muy poderoso, también abrió una llave a los sectores más humildes, los históricamente más postergados (Brasil, siendo una de las primeras diez economías del mundo, presenta una de las mayorías asimetrías en el reparto de la riqueza nacional; las monumentales favelas son su síntoma por excelencia). Así es que el ahora ex presidente Lula pudo decir: “Yo soñé que era posible gobernar incluyendo a millones de pobres, que un metalúrgico sin título llevara a los negros a la universidad. Cometí el crimen de poner pobres en las universidades, pobres comiendo carne y viajando en avión”.
Ahora vemos que, casi siguiendo un guión previamente trazado, muchos de estos gobiernos progresistas en Latinoamérica son reemplazados por administraciones conservadoras, marcadamente de derecha. Las denuncias de corrupción juegan un papel clave en ello (pareciera que en Guatemala se ensayaron en el 2015, luego se utilizaron en otros contextos: exitosamente en Argentina y Brasil, como arma para el intento de derrocar a los actuales gobiernos en Venezuela y en Bolivia). Los planes neoliberales –que en realidad nunca desaparecieron en ninguno de estos países con administraciones “menos impopulares”– ahora se afianzan sin anestesia, desmontando las políticas de reformas sociales previas.
En Brasil, producto de un disfrazado golpe de Estado constitucional (o, mejor dicho: ¡absolutamente anticonstitucional!, con los militares amenazando incluso) se sacó de en medio al Partido de los Trabajadores. Primero, destituyendo a la presidenta Dilma Roussef, luego encarcelando a Lula, próximo candidato presidencial de esa agrupación política, y probablemente ganador en las futuras elecciones si pudiera participar. El montaje fue muy burdo, no habiéndose podido comprobar nunca nada en concreto con el ex sindicalista metalúrgico. Pero eso no importa: si se trata de fabricar escenarios, los medios de comunicación son expertos. “Una mentira repetida mil veces termina transformándose en una verdad”, enseñó el Ministro de Propaganda nazi, Joseph Goebbels, máxima utilizada a diario por la corporación mediática capitalista. El tema de la corrupción, muy sensible, muy moralista, se presta perfectamente para ello.
¿Por qué hay que defender a Lula y pedir su inmediata excarcelación? Porque lo que se está cometiendo es un atentado a la clase trabajadora, un mensaje de avasallamiento de los sectores poderosos (brasileños y estadounidenses) contra las capas populares. Defender la institucionalidad democrática actual en Brasil y evitar este fenomenal avance de la derecha más conservadora y primitiva es, en esta coyuntura, lo más revolucionario que se pueda pedir.
¡Por la inmediata libertad de Luiz Inácio Lula da Silva! ¡No al avance de la derecha!
sábado, 31 de marzo de 2018
La otra cumbre
viernes, 12 de junio de 2015
Cumbre de los Pueblos en Bruselas se pronuncia por unidad latinoamericana

jueves, 1 de agosto de 2013
Antiimperialistas de 20 países llegan a Bolivia para la ‘Cumbre de los Pueblos’
Más de 1.000 delegados de Ecuador, Brasil, Nicaragua, Cuba, Guatemala, Sudáfrica, países europeos e indígenas de Canadá, llegaron a Cochabamba, Bolivia, para participar en la ‘Cumbre de los Pueblos’ que aspira a diseñar una propuesta de liberación en América Latina.

El foro, que deliberará hasta el sábado en la ciudad de Cochabamba, también elaboró un pronunciamiento de apoyo al presidente Evo Morales ante el bloqueo aéreo del que fue objeto a principios de este mes a su salida de Rusia.
El programa contempla cinco mesas de trabajo: relacionadas con la soberanía política; económica y territorial; la vulneración de tratados y convenios internacionales, y las estrategias políticas continentales.
La Cumbre propondrá posiciones que fortalezcan la conciencia antiimperialista”, expresó el viceministro de Movimientos Sociales, de Bolivia, Alfredo Rada.
Ciudad CCS
lunes, 28 de enero de 2013
Declaración Cumbre de los Pueblos, Santiago de Chile "Frente al poder del bloque dominante, unidad y solidaridad entre nuestros pueblos"
En el marco da la Cumbre de los Pueblos realizada entre los días 25, 26 y 27 de Enero de 2013, en Santiago de Chile, las organizaciones y movimientos sociales y políticos de los diferentes países de América Latina, el Caribe y la Unión Europea declaramos lo siguiente:
Hoy, somos testigos de cómo los bienes naturales, los derechos y las personas han sido mercantilizadas en las naciones y pueblos de América Latina, Europa y el Caribe, producto de la lógica capitalista, que en su vertiente neoliberal y machista, permite su instalación y profundización a través de aparatos cívicos, políticos, militares.
Las relaciones existentes entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe que priorizan los privilegios y ganancias de los inversionistas frente a los derechos de los pueblos a través de acuerdos comerciales y acuerdos bilaterales de inversiones, profundizan este modelo que perjudica a los pueblos de ambas regiones.
Es así, que estos Estados mercantilistas, las transnacionales y las corporaciones continúan siendo administradores y profundizadores de la pobreza y la desigualdad social en el mundo, amparados por un tipo de democracia representativa, de mano de la elite, que se aleja de los intereses de las grandes mayorías de nuestro pueblo.
Esta hegemonía del capital financiero se manifiesta entre otros en la privatización y mercantilización de los servicios públicos, el desmantelamiento del Estado de bienestar, la precarización del trabajo, el extractivismo, la usurpación, la destrucción y mercantilización de los bienes naturales y sociales propios del pueblo y el desplazamiento forzoso de los pueblos originarios, provocando las crisis alimentarias, energéticas, climáticas.
En la Unión Europea la crisis capitalista ha significado un verdadero golpe de estado financiero que ha impuesto políticas de austeridad en contra de los derechos de los pueblos, de los derechos laborales, ambientales, etc. La troika europea (FMI, BCE, Comisión Europea) obliga los estados a endeudarse para salvar los bancos para que seamos los pueblos los que paguen la crisis provocada por ellos mismo.
Al mismo, es necesario visibilizar la creciente opresión y discriminación hacia las mujeres en América Latina, el Caribe y Europa.
No obstante, a este panorama que parece adverso, reconocemos procesos históricos y recientes a partir de las luchas de nuestros pueblos en el mundo, que han logrado tensionar y agrietar las actuales lógicas y nos dan la esperanza de que otro mundo es posible.
De este modo, surge la necesidad de construir las bases para un nuevo modelo de sociedad que transforme las actuales lógicas y coordenadas políticas, económicas, sociales y culturales en todas nuestras naciones y pueblos de ambos lados del continente las luchas de los diferentes actores y organizaciones del campo popular.
Para alcanzar estos objetivos proponemos que:
Los derechos y bienes naturales arrebatados a nuestro pueblo deben ser recuperados, por medio de la nacionalización, la comunitarización de los bienes y servicios y los medios de producción y el reconocimiento constitucional de la naturaleza como sujeto de derecho. Esto implica pasar de ser resistencia y movimientos reivindicativos a una alternativa que contenga una propuesta política-social integral de país.
Promover el paradigma del buen vivir basado en equilibrio del ser humano con la naturaleza y el medio ambiente y los derechos de la tierra, al servicio de los pueblos, con una economía plural y solidaria.
Democracia directa, participativa y popular y su concretización desde las bases sociales. Para ello, es necesario la integración de actores sociales y políticos del mundo, valorando prácticas territoriales y haciendo el dialogo entre las instancias locales y globales.
Promover la integración en la participación política de los niños y niñas y las juventudes, desde un enfoque de género. Respeto a la libre determinación de los pueblos originarios del mundo, entendiéndolos como pueblos hermanos no sometidos a la territorialidad impuesta por la colonización. Esto, sumando a la promoción de la soberanía alimentaria en perspectiva de una autotomía territorial que a los pueblos y comunidades decidir qué y cómo producirlo.
En cuanto al avance de la represión y la criminalización de la protesta, movimientos sociales y populares, debemos articularnos de tal manera de generar la fuerza necesaria para frenar el avance de leyes antiterroristas y la inserción en las comunidades indígenas de nuestros pueblos, como a su vez la militarización imperialista que ha instalado bases militares en América Latina, Europa y el Caribe.
Sensibilizar, agitar y promover luchas contra las transnacionales, mediante campaña de denuncias y boicot en todos los niveles.
Posicionar el feminismo con un proyecto político antipatriarcal y anticapitalista. Reconocer y promover los derechos de los migrantes y los derechos de los pueblos de libre tránsito entre las naciones.
Plena solidaridad con el pueblo Palestino y todos aquellos pueblos y naciones oprimidos por el poder colonizador y el imperialismo, así como el repudio a las intervenciones cívicos-militares en Honduras, Haití y Paraguay. Apoyamos los procesos de paz, con la participación de los actores sociales y políticos en Colombia. Solidaridad con el pueblo cubano en contra del bloqueo, con Argentina en el proceso de recuperación de las Malvinas, con Bolivia y su demanda por salida al mar, con el pueblo Venezolano en el proceso Bolivariano y con los movimientos sociales en Grecia y España. En el caso de Chile, solidaridad con el movimiento estudiantil en defensa de la educación pública, gratuita y con el pueblo-nación mapuche contra la represión realizada de parte del Estado.
Acompañando la lucha por la soberanía de nuestros territorios en América Latina, es necesario luchar por el respeto de la soberanía de nuestro cuerpo como territorio propio de las mujeres.
Entendemos que la superación de la precarización laboral a la que se ven expuestos las mayorías de trabajadores en América Latina y el mundo, pasa por un cambio estructural que altere las relaciones de propiedad y producción de bienes y servicios valorando la labor esencial que desempeñan los trabajadores y trabajadoras como sustento sobre el cual se construye toda sociedad.
De manera transversal, debemos avanzar en la construcción de plataformas de lucha comunicacional que no sólo permitan develar y difundir las demandas y alternativas de nuestros pueblos frente al modelo hegemónico, sino también como forma de explicar las verdaderas causas de los problemas que hoy nos aquejan.
Debemos ser capaces de construir demandas unitarias que aglutinen a todos los actores sociales y pueblos en disputa y que a su vez nos permitan trazar un horizonte estratégico hacia el cual avanzar, articulando y organizando la unidad entre el movimiento sindical, social y político en América Latina, el Caribe y Europa. Esto debiera traducirse en una hoja de ruta de trabajo y de movilizaciones para el presente periodo, pero con perspectivas a largo plazo.
Al mismo tiempo, fortalecer la organización social y popular en cada sector de inserción, potenciando la amplificación de nuestras demandas a las grandes mayorías por medio de la politización y la movilización.
No podemos dividir más las instancias organizativas en las que estamos, conducir hacia un proyecto en la diversidad es el mayor desafío que se nos presenta para la generación de una alternativa real de poder popular. Romper con los sectarismos que fragmentan, dividen e impiden la construcción de unidad del campo popular, es una tarea urgente.
Frente al poder del bloque dominante sólo la unidad y la solidaridad entre nuestros pueblos nos darán la fuerza necesaria para alcanzar nuestros más alto objetivos y vencer.
Santiago de Chile, Enero 2013
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Más información de la Cumbre. http://www.movimientos.org
miércoles, 23 de enero de 2013
Cumbre de los Pueblos, contrapeso de reunión América Latina-UE
La cita paralela "Por la injusticia social, la solidaridad internacional y la soberanía de los pueblos" buscará llamar la atención de los participantes en la reunión oficial respecto del rechazo de la sociedad civil de ambas regiones a la visión de desarrollo que, dicen sus organizaciones, se ha impuesto en las cumbres bicontinentales precedentes.
"La crisis, que como se ha confirmado ha sido causada por el mal manejo financiero, está siendo descargada sobre los pueblos", afirmó a IPS el activista chileno Martín Pascual, uno de los coordinadores de la cumbre alternativa.
"Esta cumbre busca responder a esa mirada oficial que viene desde el llamado Primer Mundo, y creemos que vamos a encontrar eco en varios estados latinoamericanos que tienen una mirada diferente, y desde luego, en las organizaciones sociales", detalló.
Pascual aseguró que son varios los países de América Latina y el Caribe que fomentan una actitud "más independiente, más autónoma, más soberana".
"Los gobiernos de Venezuela, Argentina, Brasil, Ecuador y varios más han tenido una actitud de no aceptar imposiciones de parte de organismos como el Fondo Monetario Internacional. Varios de esos países han tenido confrontaciones con empresas multinacionales por las nacionalizaciones", detalló.
Añadió que "todos estos países también tienen una mirada de fortalecer el desarrollo de sus propias economías y no exclusivamente el ‘extractivismo’, que es una pretensión de los países industrializados darnos ese rol en la economía global".
La cumbre oficial tiene como lema "Alianza para el desarrollo sustentable: promoviendo inversiones de calidad social y ambiental", algo que, a juicio de Pascual, pone en alerta a muchos pueblos y organizaciones sociales debido a que, "aunque sea con apellidos, se pone en el centro el tema de las inversiones".
Las cumbres de la UE y América Latina y el Caribe comenzaron su andadura bianual en 1999 en Río de Janeiro y ya se celebraron seis. Pero la de Santiago representa un volver a comenzar, porque será la primera ocasión en que la región latinoamericana-caribeña se presente integrada en su nuevo organismo intergubernamental de concertación política.
Se trata de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), creada en 2010, que tendrá así su primera cumbre con la UE, entre los días 26 y 27 en Santiago. Los anfitriones anticipan que participarán 24 mandatarios de los 33 países integrantes de la Celac y 17 jefes de Estado y de gobierno de los 27 miembros de la UE, además de las autoridades de ese bloque.
Como presidente temporario de la Celac, Chile también será el anfitrión de la primera Cumbre formal del mecanismo regional los días 27 y 28, cuando su presidencia pasará a Cuba. Antes hubo dos citas cimeras, la que creó el mecanismo en 2010 en México y la que lo puso en marcha en 2011 en Venezuela.
Según cifras de la Dirección de Relaciones Económicas Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, el comercio Celac-UE mostró una expansión promedio anual de 13 por ciento entre 2002 y 2011, cuando alcanzó la cifra de 276.000 millones de dólares y un crecimiento de 23,9 por ciento respecto del año anterior.
Sin embargo, la Cumbre tendrá lugar en medio de la crisis económica y financiera que azota al bloque europeo, de la que busca salir mediante rígidas políticas de austeridad impuestas desde Bruselas y los gobiernos más afectados. Esa estrategia es considerada por la sociedad civil de las dos regiones como un gravísimo retroceso social y democrático.
"Se está viviendo una crisis en la zona europea que abarca el conjunto de países más desarrollados, y en un contexto en que América Latina también tiene ciertas dificultades, particularmente con la presencia de empresas multinacionales", dijo Pascual, presidente de la Asociación Chilena de Organismos No Gubernamentales.
Para agravar la situación, a su juicio, se suman "presiones que vienen desde algunos organismos financieros internacionales".
Pascual consideró que la Cumbre de los Pueblos 2013 adquiere mayor relevancia debido al momento histórico que afronta la sociedad civil en el mundo. "Si hay algo que hoy día es común a ambos continentes es tener pueblos movilizados", afirmó.
Añadió que desde la primera gran movilización social alternativa, en 1998, "no nos imaginamos un escenario como este, en que tenemos a ambos continentes en una actitud de movilización, de exigencias, en contra de estas injusticias y de no aceptación de la política que se quiere imponer".
En aquel año, activistas y organizaciones sociales de todo el mundo se congregaron en la ciudad estadounidense de Seatle, en contraposición a la reunión de la Organización Mundial de Comercio celebrada allí.
La Cumbre de los Pueblos se iniciará el viernes 25 con una marcha por Santiago que culminará en la Plaza de Armas con un acto artístico cultural. Desde ese día y hasta mediodía del siguiente se desarrollarán cerca de 85 actividades autogestionadas por las propias organizaciones.
Posteriormente, se iniciarán asambleas sobre los cuatro ejes centrales establecidos para esta cumbre.
Son ellos: "Democracia, participación y soberanía de los pueblos frente al poder de las corporaciones"; "Derechos humanos y laborales frente a la privatización de los bienes comunes"; "Buen vivir y derechos de la Madre Tierra, contra la mercantilización de la naturaleza y de la vida" e "Integración y solidaridad de los pueblos en contra de la injusticia social".
Además habrá tres ejes transversales centrados en inversiones, género y pueblos indígenas.
Para el antropólogo Juan Carlos Skewes, el aporte de las cumbres paralelas a las reuniones oficiales es valioso por lo que ofrecen de visión alternativa.
"En general en estas grandes cumbres políticas se presentan los grandes intereses de las elites de cada país, donde se discuten temáticas financieras, tributarias, de comercio exterior, etcétera", explicó.
La cumbre de los pueblos, en cambio, "es importante para que otros sectores de la sociedad que están representados en esos encuentros, puedan ventilar sus propias perspectivas y situaciones".
"Es una oportunidad también para que la sociedad civil pueda reunirse, dialogar y crear visiones alternativas con respecto a lo que son procesos regionales, nacionales e internacionales", completó.
Recordó que la sociedad civil, "la gran virtud que tiene, es la de crear conciencia respecto de temas que son críticos dentro de un simple proyecto que es más hegemónico, que no es tan visible para la sociedad y que permite tener la contraparte".
Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102259
viernes, 4 de enero de 2013
Organizaciones sociales celebrarán Cumbre de los Pueblos paralela a la CELAC – UE
Es en este contexto que organizaciones sociales, sindicales y políticas formarán parte de la Cumbre de los Pueblos de América Latina, el Caribe y Europa Por la Justicia social, la solidaridad internacional y la soberanía de los Pueblos, que se desarrollará en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile.
Tal como lo explican en un comunicado la Cumbre de los Pueblos se realizará en favor de la justicia social y ambiental, la solidaridad y unidad entre naciones, así como en defensa de los bienes comunes y en rechazo a la mercantilización de la naturaleza y la vida.
Las organizaciones participantes trabarán en este sentido ejes temáticos que incluyan la visión de los pueblos sobre el modelo de sociedad que se quiere, las reivindicaciones de los pueblos originarios, la participación ciudadana y los derechos humanos, la democratización de las comunicaciones, entre otros puntos.
La Cumbre Celac – UE está agendada para el 26 y 27 de enero, luego de esto los países de la Celac sostendrán un encuentro en el que Chile transmitirá a Cuba la presidencia protémpore del bloque fundado en Venezuela hace un año.
Se espera que las demandas y propuestas elaboradas en el marco de la Cumbre de los Pueblos sean tomadas en cuenta por los países que formarán parte de las reuniones oficiales. La convocatoria oficial a la cita de los pueblos se hará este 4 de enero en la Sede Central Unitaria de Trabajadores CUT en Santiago.
Las organizaciones interesadas en desarrollar para las citadas fechas actividades autogestionadas tienen hasta el 10 de enero para enviar sus propuestas a través de la web a www.cumbrechile2013.org.
Fuente: servindi.org/actualidad/79807
jueves, 21 de junio de 2012
Leonardo Boff: “Carta de la Tierra es indigesta para el mundo capitalista y exige cambios que nos muestran la realidad que queremos”
Ana Rubia conversó con los/las participantes sobre temas como las dificultades para implementar esos principios en las legislaciones internacionales, y como prueba citó a la Agenda 21, que por ser vinculante ya debería haber sido implementada por los Estados, lo que no ocurrió. Rubia también enfocó la atención sobre la necesidad de proponer una agenda positiva.
María Alice convocó a los presentes a que piensen a sí mismos como ciudadanos planetarios, "que necesitan superar juntos los problemas, y aprender a respetar y a cuidar de sí y del planeta”, para que algo comience a cambiar verdaderamente en el mundo.
Las palabras más esperadas de la tarde fueron las de Leonardo Boff, que arrancó aplausos desde el comienzo hasta el final de su intervención sobre la importancia de la Carta de la Tierra. En sus primeras palabras el teólogo dejó en claro por qué motivo este importante documento, con más de diez años, no es divulgado ampliamente.
"La Carta de la Tierra no es divulgada porque no es digerible, es indigesta para el mundo capitalista y exige cambios que nos muestran la realidad que queremos. Y nosotros tenemos que ir a la búsqueda de ese cambio, pues el futuro que nos preparan en la Río+20 es colocarnos a la vera del abismo”, manifestó.
El teólogo considera que la Carta de la Tierra es el documento que verdaderamente marca el comienzo del siglo XXI; ya se extiende por diez años y continúa siendo importante para el momento que la humanidad vive hoy.
Boff también invocó a defender la Carta, pues es fruto de una gran consulta, y "nació del grito de la Tierra, de abajo, de los quilombolas, negros, indígenas, universitarios, del pueblo, y parece que tiene algo del Espíritu Santo también en ella”.
Recordó además que el 22 de abril de 2009, la Organización de las Naciones Unidas aprobó las reivindicaciones de que la Tierra fuese llamada Madre Tierra, "pues la tierra se vende, se troca, se usa, pero a la madre no, a la madre la cuidamos y la respetamos”.
Para tomar como ejemplo, Boff citó a Itaipú como empresa que respeta, reconoce y defiende la Carta de la Tierra, cuida la naturaleza, respeta la sustentabilidad y propone un nuevo tipo de relación con la naturaleza.
Terminando su intervención, el teólogo defendió la Carta de la Tierra como una nueva forma de reencantamiento del mundo –donde se está viviendo tamaña desolación – y como una herramienta poderosa que muestra que todavía vale la pena vivir.
La actividad fue realizada, entre otros, por la Asociación Civil Terrazul.
La Carta de la Tierra: http://www.cartadelatierra.es/index.php?lang=pt
Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com
jueves, 26 de abril de 2012
En el marco de la Cumbre de los Pueblos, colectivo realiza encuentro para debatir temas ambientales

Los integrantes del Colectivo también organizaron este momento pensando en generar un espacio de intercambio de experiencias alternativas para solucionar problemáticas ambientales mundiales y para compartir informaciones sobre "las causas estructurales y las nuevas formas de reproducción del capital que afectan el medio ambiente y el territorio” en México y en el mundo.
La programación comenzó al medio día con una manifestación frente a la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa) que exigía el cierre de la mina a cielo abierto ‘Caballo blanco’, instalada en el municipio de Alto Lucero. Esta mina, así como varias otras esparcidas por países de América Latina, es de una empresa canadiense, la Minera Cardel, perteneciente a la transnacional Goldgroup Mining.
Al final del día, los participantes realizarán un balance del cumplimiento de los acuerdos de la II Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo - Río – 92 (Cumbre de la Tierra), realizada en Río de Janeiro (Brasil) en 1992. Durante este evento 178 países aprobaron la Agenda 21 manifestando el compromiso de los Estados de enfrentar los impactos negativos de la acción humana sobre la naturaleza.
"Después de 20 años constatamos que los Estados han priorizado el modelo neoliberal, provocando la crisis de civilización que vivimos y que tiene a la naturaleza y a la humanidad al borde de la extinción. En el contexto de la crisis global, los señores del poder y el dinero, insisten en aplicar el mismo modelo fracasado, profundizando la mercantilización de los bienes comunes, acentuando las desigualdades sociales y proponiendo falsas soluciones como la llamada ‘economía verde’”, critica el Colectivo mexicano.
Mañana, los participantes estarán dedicados al debate sobre el eje ‘Denuncia de las causas estructurales de la crisis de civilización y de nuevas formas de reproducción del capital’ con mesas temáticas sobre: megaproyectos, crisis urbano-ambiental y mujeres. Por la tarde el eje a debatir será ‘Soluciones, alternativas y nuevos paradigmas de los pueblos’. La programación del sábado termina con la Feria Alternativa ante la Crisis Ambiental.
El domingo por la mañana las discusiones se concentrarán en el eje ‘Agendas, campañas y movilizaciones que unifiquen la lucha antes, durante y después de la Río+20. La agenda de los pueblos rumbo a la Cumbre de los Pueblos’. El evento termina con una programación cultural.
Quien no pueda participar podrá escuchar la programación en tiempo real por medio del sitio web de la radio Circe.
Más información sobre el Encuentro: www.rmalc.org.mx/index.shtml
Cumbre de los Pueblos
La Cumbre de los Pueblos en la Río+20 por Justicia Social y Ambiental está siendo organizada por colectivos y redes de la sociedad civil brasilera con el objetivo de conversar sobre los graves problemas que enfrenta la humanidad y mostrar la fuerza política de los pueblos organizados. Se realizará del 15 al 23 de junio en el Aterro de Flamengo, Río de Janeiro, la misma ciudad donde tendrá lugar la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable, Río+20, del 20 al 22 de junio.
Sobre el proceso de construcción de la Cumbre de los Pueblos:
http://rio20.net/iniciativas/seminario-sobre-el-proceso-rio20
Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com


