Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.

lunes, 18 de junio de 2018

Aumenta detención de indocumentados en EU

Hay repatriación por vía terrestre


Foto
Una familia es trasladada a un centro de detención en McAllen, Texas, con el operativo Agarrar y soltar, que realizan autoridades estadunidenses.

En 2017, la detención de mexicanos y centroamericanos en Estados Unidos aumentó 43 por ciento mientras se triplicaron las retenciones sin necesidad de un reporte policiaco, sólo por su perfil racial, dijo Eunice Rendón, coordinadora de la agrupación Agenda Migrante.
La activista afirmó que desde hace tres semanas el gobierno estadunidense deporta por vía terrestre a los mexicanos indocumentados; antes los enviaba en vuelos al Aeropuerto Internacional de Ciudad de México y ahora los deja en estado de indefensión y vulnerabilidad ante el crimen organizado que opera en ciudades limítrofes con ese país.
Algunas personas están preocupadas porque no saben dónde están sus familiares. Quedaron en recogerlos en el aeropuerto capitalino, pero no llegaron porque cancelaron su repatriación por vía aérea. Además, en el último año más de 700 niños mexicanos han sido separados de sus padres.

En 6 meses, 67mil devueltos
En entrevista con La Jornada, comentó que existen 11 puntos en la frontera y tres vuelos a Ciudad de México por donde llegan los connacionales. “En lo que va del año han deportado a más de 67 mil personas y casi a 7 mil a la capital. Estos vuelos traen 135 mexicanos en cada viaje, es decir, 405 compatriotas regresaban cada semana a la ciudad.
Uno de los grandes logros de la cancillería había sido establecer los 11 puntos en la frontera junto con los tres vuelos, que fueron acordados con el gobierno estadunidense para que los migrantes no tuvieran problemas de seguridad, porque muchas veces al dejarlos en el norte los asaltaban, extorsionaban o secuestraban; sin embargo, la administración de Donald Trump no respeta estos acuerdos con México.
De acuerdo con información de sus contactos, los vuelos de repatriados a Ciudad de México seeguirán cancelados durante los próximos dos meses. “Los están deportando por vía terrestre, ya que es más barato, pero a los familiares nadie les avisa, no hay un anuncio oficial; es importante que las autoridades den cuenta de lo que sucede.
También nos comentaron que las autoridades estadunidenses utilizan estos vuelos para transportar a sus países a centroamericanos que tienen detenidos. Añadió que otro de los grandes problemas es la separación familiar y el maltrato infantil en los centros de menores no acompañados. Tenemos el reporte de que perdieron a mil 500 niños, entre mexicanos y centroamericanos, que tenían referenciados en hogares sustitutos y hoy no saben dónde quedaron. El gobierno mexicano debe exigir a las autoridades estadunideses que frenen el maltrato a nuestros migrantes. Es urgente que la agenda bilateral ocupe el tema de las familias binacionales.
Foto Afp
César Arellano García 
Periódico La Jornada

La foto

León Bendesky

Un acertado compendio de lo que fue la reunión de hace una semana del Grupo de los Siete (G-7) en Quebec, Canadá, es la fotografía de los líderes de los países miembros enfrentando al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Se trata de cómo se plantan, respectivamente, sus semblantes y la posición de sus cuerpos. Todo el conjunto manifiesta el tenso estado de las relaciones entre esas naciones con una alta cuota de poder político y económico en el mundo.
Trump es el único sentado, contra una pared, los demás pendientes de él. Tiene los brazos cruzados desafiante, con expresión de desdén por los que contrarían su visión del poder de Estados Unidos; le importa poco lo que le dicen. Va a restablecer ese poder que, asegura, ha sido debilitado por los gobiernos de su país, especialmente por Barack Obama y los políticos del partido demócrata.
Si la postura trumpiana quedó muy clara desde la campaña para la presidencia en 2016, la ha ido conformando como nueva política, tanto interna como exterior. Aquí lo sabemos.
Frente a él hay una mesa sobre la que Angela Merkel recarga los brazos y se inclina enfrentándolo atónita, como si el guión al que estaba acostumbrada se hubiera borrado y fuese incapaz siquiera de entablar un diálogo.
En la foto junto a Merkel se advierten las figuras de la británica Theresa May y el francés Macron; pero resalta la imagen de Shinzo Abe, de Japón, con la cara desencajada, los brazos también cruzados y, en su caso, abatidos. A su lado el muy duro John Bolton, consejero de Seguridad Nacional, siempre desafiante.
La presencia de Bolton es un señalamiento preciso de cómo Trump va recreando la política exterior. Es considerado como un halcón guerrero de corte nacionalista y si de etiquetas se trata: neoconservador, que aboga por las posiciones más radicales e intervencionistas donde ve la oportunidad.
Para la Unión Europea se abre un conflicto ubicado entre dos extremos: subordinarse ante Trump o generar un espacio propio de acción. Esto ocurre en el marco de una Unión muy debilitada internamente, más aún con un nuevo gobierno italiano que va a contracorriente. En el otro confín está el férreo control de Putin en Rusia y su cada vez mayor influencia en esa zona del continente. Las relaciones de poder cambian de forma rápida y decisiva con otros actores relevantes que quieren una cuota más grande, como China e India.
Hoy, Trump cuenta con el regreso de la gestión monetaria del dólar, luego de casi una década de expansión de la liquidez y de mínimas tasas de interés. Impone tarifas en el comercio internacional con América del Norte, Europa y ahora China. En éste último caso Trump arguye que se ha aprovechado por más de dos decenios de la apropiación de patentes y tecnologías, además de manipular el valor de yuan y que debe pagar.
Trump va implantando el escenario que prometió dentro y fuera, un nuevo tipo de hegemonía, muy distinta a la que ejerció Estados Unidos desde mediados del siglo pasado.
Aquel orden ya no puede sostenerse aunque Trump fracasara en su plan de dominio económico, político y militar. Es como la famosa rima de Humpty Dompty que se cayó de la barda y ya nadie puede devolverlo a como era antes.
Un factor que puede ser determinante para el modelo que quiere imponer Trump es la distribución de las pérdidas y ganancias entre las grandes empresas productivas y financieras de su país. En el caso de los votantes, depende de si hay un efecto adverso en su nivel de bienestar.
En otra toma de la misma escena se ve a Trudeau junto a Trump, consternado y recargado en la pared. Lo dice todo.

Alerta amber

American curios
David Brooks

Foto Pediatras y sicólogos han advertido sobre el daño irreparable que se provoca a los niños al separarlos de sus padres, política que el gobierno del presidente Donald Trump está aplicando a todas las familias que cruzan la frontera estadunidense sin documentos. En la imagen, una niña hondureña de 2 años que fue separada de su madre. Gráficas como esta se viralizaron y una fue portada del Daily News. Foto Afp
Miles de niños, en su mayoría mexicanos y centroamericanos, han sido secuestrados en Estados Unidos y colocados en jaulas y centros de detención. Muchos padres no saben dónde están. No son víctimas del crimen organizado, sino del gobierno de Estados Unidos.
El régimen de Donald Trump ha decidido criminalizar a todo inmigrante que intente cruzar la frontera sin visa, aun a los que se presentan ante autoridades en la frontera para solicitar asilo –derecho protegido por las leyes nacionales e internacionales– y arrancar de sus brazos a sus hijos. Por lo menos 4 mil menores de edad han sido separados por esta política durante el ultimo año y medio, unos 2 mil de ellos sólo en semanas recientes.
Las historias diarias son inaguantables (mejor dicho, deberían serlo). Una foto que ha dado la vuelta al país, de una niña hondureña de 2 años llorando mientras agentes de la Patrulla Fronteriza esculcan a su madre, revela la brutalidad que se está permitiendo. Mientras los padres son criminalmente procesados, sus hijos son separados y clasificados ahora como menores de edad no acompañados, los cuales se suman al total de 11 mil 432 menores de edad inmigrantes (la mayoría ingresaron solos) bajo custodia del gobierno federal.
La cascada de testimonios es constante: padres deportados que no saben dónde están sus hijos ni cuándo los verán de nuevo después de que fueron separados; cientos de niños alejados de sus padres que están alojados en una serie de jaulas formadas por rejas de metal; una adolescente en uno de estos centros que le enseñaba a otros reos cómo cambiar los pañales de una pequeña que no conocía y que estaba tan traumatizada que no hablaba, sólo estaba enrollada como una bola, describió Michelle Brane, de la Comisión de Mujeres Refugiadas; la pediatra Colleen Kraft, presidenta de la Academia Americana de Pediatría, quien visitó un centro para niños menores de 12 años separados de sus padres, donde encontró una niña de unos 2 años que estaba gritando y golpeando con sus puños, y aunque una empleada intentó ofrecerle juguetes para tranquilizarla y deseaba consolarla, no podía porque la regla es que no pida tocar, ni abrazar ni levantar a la niña, quien había sido separada de su madre la noche anterior.
Pediatras y sicólogos han alertado del daño irreparable de estas prácticas para los niños. Más de 4 mil 500 profesionales de salud mental y 90 organizaciones están solicitando al gobierno frenar las separaciones de inmediato. Pretender que niños separados no crecen con la metralla de esta experiencia traumática en sus mentes es no reconocer todo lo que sabemos del desarrollo de menores de edad, el cerebro y el trauma, afirman en la petición.
Esta práctica que ha sido condenada por la ONU, la Iglesia Católica y otras denominaciones, por las principales organizaciones de derechos humanos, y, es tan atroz que el propio Trump rehusa aceptar responsabilidad por ella. Mintiendo, para variar, acusó que sólo se está aplicando una ley que es culpa de la agenda legislativa horrible y cruel de los demócratas, pero no existe ley que ordene la separación de familias inmigrantes. Afirmó que todo esto se puede resolver sólo con los demócratas aceptando aprobar sus propuestas para la construcción de un muro y una reducción de la inmigración legal, entre otras medidas. A la vez, otros dentro de la Casa Blanca han afirmado que el propósito central es la disuasión para reducir el flujo migratorio.
O sea, el régimen de Trump está usando a niños migrantes como rehenes para su agenda política.
Va creciendo el repudio general a estas medidas dentro de este país, con líderes políticos, religiosos, defensores de derechos humanos y civiles, artistas, periodistas y más a través de actos de protesta, documentación y presión.
Pero aquí aún no se sabe de condenas y menos acciones por los gobiernos, los candidatos políticos, los intelectuales y otros para proteger a los niños de nuestros países, a pesar de esta masiva alerta amber.

El manejo de la crisis y secuelas

19 de junio, 98 aniversario de La Hora.

Entre las secuelas por la erupción volcánica, destacan el costo social que se eleva a 110 fallecidos, más de medio centenar de heridos, un número indeterminado de desaparecidos, 966 viviendas destruidas o declaradas inhabitables, 3,557 albergados, miles de damnificados y comunidades enteras sepultadas por la avalancha de lava, lodo, ceniza y vegetación. Esto vuelve a desnudar las precarias condiciones de vida e inseguridad de los campesinos, así como, las carencias y debilidades institucionales para prevenir y atender estas emergencias provocadas por la naturaleza.

Desde el inicio de la emergencia, fue evidente la incapacidad de las autoridades encargadas, principalmente la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) que reaccionó tarde, hasta que la tragedia había ocurrido a pesar que el Instituto de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) hizo sonar la alarma por la erupción desde las 06:00 horas del domingo 3 de junio, advirtiendo la necesidad de ordenar la evacuación de las comunidades vulnerables, acción que la CONRED nunca ejecutó, sino hasta después que las comunidades afectadas habían sido destruidas.

La incapacidad gubernamental se demuestra otra vez en la atención y administración de los albergues provisionales instalados en Escuintla, Alotenango y Sacatepéquez. Los damnificados denuncian hacinamiento, falta de alimentos, condiciones insalubres, inseguridad y reclaman que no reciben la ayuda esperada. Esas condiciones prevalecen en dichos lugares, ubicados en 46 establecimientos educativos públicos que mantiene a 10,448 estudiantes sin recibir clases. Mientras, el Gobierno estudia opciones para reubicar a las familias afectadas. En todo esto, se percibe dolo e improvisación de las autoridades por el mal manejo de la crisis.

En contraste, destaca la gigantesca labor de las brigadas de socorristas y rescatistas que continúa sin cesar en la zona cero, donde la desesperación de los sobrevivientes se prolonga y la limpieza de escombros se desarrolla con la esperanza de localizar restos de sus seres queridos desaparecidos. ¡Ay mi Guatemala, tanto dolor de la gente y tanta incapacidad de los gobernantes!

También resalta el voluntariado, la solidaridad y ánimo de servicio de la población guatemalteca, dedicada al acopio de ayuda de todo tipo para los damnificados. El mismo gesto humanitario ha sido recibido por parte de países vecinos y colectivos de personas de otras nacionalidades. En este aspecto, hay denuncias de presunta corrupción y desvío de ayuda para las víctimas. Extremo que habrá que investigar y proceder penalmente contra los responsables.

El Gobernante Jimmy Morales, ha ofrecido construir al menos 1,000 viviendas en la finca la Industria de Escuintla para las familias que perdieron sus hogares por la erupción volcánica y otras, porque sus comunidades fueron declaradas inhabitables. Siendo este un proyecto de largo plazo, el Gobierno también anticipó que las personas atendidas en los actuales albergues serán ubicadas en otros de transición unifamiliar con condiciones dignas, en tanto se construyen las viviendas prometidas.

Debido a que en casos similares, el Cambray y otros el Gobierno ha incumplido, las familias afectadas por la erupción están incrédulas, aunque esperanzadas de que los gobernantes cumplan con entregar la ayuda anunciada. En este aspecto, las familias que fueron víctimas apenas inician el largo camino que deben recorrer, para recuperarse del daño psicológico y de las pérdidas materiales que la tragedia provocó. La gente exige transparencia y eficiencia.

Guatemala, 15/06/2018

Factor Méndez Doninelli
Maestro e investigador.
Consultor en Derechos Humanos y métodos alternativos de resolución de conflictos.


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Ante el respaldo de Mockus y López a Petro, el voto en blanco ¿para qué?

“Ni Duque ni Petro, ninguno de los dos representa lo que queremos”, “Ninguna de las dos vías que se abren a los electores me parece óptima”, resumen las posiciones de Fajardo y De la Calle para explicar su voto en blanco el próximo 17 de junio, a pesar de la enorme distancia de ambos frente a la coalición Uribe-Pastrana-Ordoñez, reflejada hoy en la candidatura de Duque, y no obstante que sus respectivos programas de campaña coincidían en puntos importantes con el programa Colombia Humana de Petro.

De otro lado, se podría pensar que una alta votación en blanco en la segunda vuelta lanzaría un mensaje en favor de una candidatura de centro para las presidenciales de 2022, aun cuando Fajardo haya manifestado que no se presentará. Nada menos seguro. Téngase en cuenta que un gobierno de Duque-Uribe y un Congreso con una importante bancada de derecha, también de la mano de Uribe, en alianza con sus nuevos mejores amigos, harán todo lo posible por continuar en el poder en el siguiente cuatrienio. Petro ha expresado, en cambio, conocidos los resultados de la primera vuelta, su deseo de ver a Fajardo presidente en el 2022.

De todas maneras, cualesquiera que sean las razones que tenga un elector para votar en blanco, está en todo su derecho y debemos respetar su decisión: son las reglas de la democracia en nuestro país y hace parte de la cultura de tolerancia y convivencia que requiere nuestra sociedad.

Pero seamos claros. Teniendo en cuenta los resultados de la primera vuelta en donde Duque le sacó algo más de dos millones setecientos mil votos a Petro, el voto en blanco jugará en la práctica en favor del candidato del expresidente Uribe. En efecto, aun cuando el voto en blanco no aumentará ni disminuirá la diferencia entre ambos candidatos, al final de cuentas beneficiará a Duque en la medida en que le sustrae piso electoral a Petro. Tanto más, ante el anuncio de los partidos Conservador, Cambio Radical, de la U y Liberal, de sumarse a Duque, luego de los resultados del pasado 27 de mayo.

En el otro escenario, por el camino de la convergencia propuesta por Petro, que sigue creciendo día a día con las más diversas ciudadanías, sectores de centro izquierda y el respaldo de liderazgos tan importantes como los de Antanas Mockus y Claudia López, un gobierno de coalición nacional de nuevo tipo, si Petro es electo, podría sacar adelante las políticas y reformas en las que coinciden los programas de unos y otros, cuyos votos sumados fueron mayoría en la primera vuelta (Petro, Fajardo y De la Calle obtuvieron en su conjunto 50.87%).

Implementar a cabalidad los acuerdos de paz entre el Estado y las FARC; cero corrupción, erradicar la actitud del más vivo y de que todo vale; resguardar y fortalecer el equilibrio de poderes entre las instituciones; hacer de la educación la base del progreso individual y colectivo; un Estado eficiente en la planeación y ejecución, con funcionarios por meritocracia; promover la industria y la agroindustria como fuente principal de riqueza en el marco de una economía de mercado; superar la pobreza en pro de una sociedad de clases medias; garantizar los derechos de las minorías y LGTB, y al aborto legal; tratar el consumo de drogas desde una política de salud pública; mejorar el sistema de salud con énfasis en la prevención; y actuar decididamente desde el Estado y la sociedad frente al cambio climático, son todos temas en los que hay coincidencias.

Los colombianos anhelamos superar la subcultura del enfrentamiento descalificador entre la derecha y la izquierda, e incluso al interior de las mismas colectividades políticas. Que unos y otros no se vean como enemigos sino como adversarios en democracia, y el debate serio y constructivo sea la forma de hacer política, no la pendencia. Queremos un Jefe de Estado que sepa escuchar y trabajar en equipo, que tenga espíritu de concertación y gobierne con la Constitución de 1991 sin sobresaltos. Eso esperamos del futuro presidente.

Así las cosas, el voto en blanco ¿para qué? Reflexionemos. El país lleva décadas gobernado por las mismas élites políticas, más allá de sus diferencias visibles. Cierto, hemos avanzado en algunos frentes, pero estamos rezagados en muchos otros y nos rajamos en múltiples campos: los índices de desigualdad, desempleo, pobreza, informalidad, exclusión, violencia, corrupción, ineficiencia pública, entre otros, están entre los más altos de la región e incluso del mundo en algunos. Démonos una oportunidad de cambio, necesitamos un gobierno de inclusión y progreso en beneficio de todos. Con nuestro voto por Petro todos somos Colombia.

14 de junio de 2018



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Avanzar en las nuevas circunstancias

El sistema político mexicano hace tiempo dejó de reafirmarse en sus periodos electorales con el fervor que le caracterizó durante la mayor parte del siglo XX, su desenvolvimiento es ahora tan inestable como complicado, sin embargo, se ha mantenido a flote aún en sus crisis.

Sin duda a partir de la elección presidencial de 1988 las dificultades se acrecentaron, en medio de grandes cambios en su estructura y de los procesos en que éste se rige, lo cual elevó su vocación arbitraria. Aquél fue un momento electoral explosivo en el que repercutió con fuerza la crisis económica previa con el primer paquete neoliberal de austeridad delamadridista en medio de la cerrazón de un régimen irreducible a base del fraude, frente a lo que faltó una fuerza social y dirección popular consecuente capaz de resistirle.

Por su parte, en éste momento asistimos a la quiebra de la política, la ideología y la economía neoliberal, al igual que al descrédito de un régimen corrompido internamente y a instancias exteriores. Esta es, dicho sea de paso, la diferencia entre Estado corrupto y Estado corruptor, uno paga las consecuencias en su agonía y el otro disfruta de su hegemonía.

Las comparaciones son difíciles, cada elección da el pulso de diferentes circunstancias en el ejercicio de un poder ya socialmente deslegitimado; es una larga cadena de procesos en que se acumula el deterioro social y estatal. En aquel momento (1988) se suscitó una explosividad social conducida por una “tibia” línea propositiva de alteraciones en el orden de la política dominante que se vio frustrada y desplazada tras el fraude y paulatinamente fue asimilada al sistema. En tanto a éste 2018 le caracteriza un claro agotamiento del régimen, el desgaste de su política de masas, la infectividad completa en su mediática comunicacional, la ruina que generó por 30 años el programa neoliberal, y el rechazo social a dicha continuidad; enfrentándose de momento con un planteamiento de necesidad en el abrir otra perspectiva, particularmente en lo que respecta al “desempeño” del Estado con acento en el tema de la corrupción.

En esos 30 años de la línea hegemónica neoliberal y el despojo que significó, se acumulan represiones sistemáticas y achicamiento de derechos sociales, con una ola de resistencias y combates populares de lo más granado, gracias a los cuales muchas de las acciones de la clase burguesa se paralizaron o postergaron, contribuyendo a elevar el espíritu de combatividad social y la referencia de otras soluciones populares a los grandes problemas.

La oligarquía financiera no quiere cambiar el rumbo, pero está en situación vulnerable en la primera línea de sus acciones, ya Enrique Krauze adelantó posiciones para salvar del desastre mitigando con consejos su posible fracaso electoral, a efecto precisamente de administrar la derrota moral y política e impedir todo proceso alterno a la dominancia prevaleciente. Con todo ello hacia adelante nada está dicho, pero la situación se verá sujeta al empeño de la oligarquía, sus dirigencias, intelectuales y operadores políticos por restablecer el orden contra todo intento de alteración o de que las cosas se salgan de control. Así pues todo se cocinó a fuego lento en medio de las penurias del pueblo mexicano y la escandalosa opulencia de sus clases gobernantes.

En fin, pronto arribarán otras definiciones, sobre todo circunstancias diferentes, en torno a los procesos de la lucha de clases y la atención a las tantas crisis de las izquierdas. Por supuesto, una tentativa derrota a los neoliberales y rapaces no es todavía la derrota del neoliberalismo; recordemos que éste ha sido inyectado en el torrente de la vida económica y política del país, asimismo en la profundización, recreación y proliferación de las relaciones de poder opresivo, junto a toda su reserva de individualismo mezquino posesivo en el cual se apoya nuestra sujeción al sistema. Aunque ni duda cabe que dicha posibilidad marca un punto de inflexión, quizá no sea el que se quiere, sino el que se puede, pero bueno por ahora, así son las cosas en nuestras circunstancias.

Estas nuevas circunstancias en desarrollo, con un pueblo en espera para cobrar una primer factura al gran capital, obligan a tomar una serie de posiciones: a) sobre el modo en que la burguesía dispone del país, b) así también con respecto a la política desde abajo, c) en torno a la posición frente al capitalismo depredador, d) en torno al Estado y las formas del poder imperantes, e) en cuanto al impulso masivo de la lucha consecuente por el socialismo, f) sobre el reconocimiento de los nuevos liderazgos populares, g) en las formas de democracia de nuestro pueblo y sus clases integrantes, h) en la resistencia y combate que habrá que hacérsele a la oligarquía y sus burocracias que se preparan para persistir en sus apetitos, i) en las manifestaciones de la ideología dominante tan extensamente difundida en la vida social, j) y del cómo empujar la larga serie de demandas políticas, sociales y económicas que abren perspectivas de lucha en otras condiciones.

Hay muchos planes, pero ni uno de ellos puede ejecutarse al modo de antes, con esto, viene una lucha política masiva y compleja inaugurando otro proceso no escrito en la historia del país, que involucra a todo el pueblo mexicano, en lo que hay mucho por hacer, particularmente en contribuir a las siguientes luchas y la formación política masiva de las clases populares para enfrentar las siguientes tareas y retos que el proceso demandará.

No sabemos lo que sucederá en lo inmediato, por jotas o por erres la cuestión está en la importancia de que éste sistema (al menos para los intereses populares) es totalmente disfuncional dados los fondos y algoritmos burgueses sobre que está basado pese a la textura compleja de sus relaciones de poder. La insuficiencia en los proyectos regulatorios, sancionatorios o puramente éticos es contundente si no se aborda el problema de la explotación capitalista del trabajo, la extirpación de la burocracia depredadora, la resistencia a la dominación imperialista, la desposesión de nuestros recursos y medios de subsistencia de nuestros pueblos.

Si bien es necesaria una victoria popular que golpee a la oligarquía financiera que nos gobierna, a continuación se muestra esta otra gran necesidad que hace parte de la nueva perspectiva para otro tipo de gobierno; la de una constitución fundada en el poder originario, que cambie el panorama de la actual que está hecha y remendada para las operaciones del capitalismo. México necesita ejercer poder popular en todos los sentidos, y en este asunto, dicho constituyente con delegados directos del pueblo con restricciones a los partidos neoliberales, con debate popular y protagonismo de masas que alteren el orden establecido en la concepción del país. Si se renuncia de hecho a la tutela del gran capital sólo se podrá avanzar bajo una nueva constitucionalidad y correlación de las fuerzas del pueblo para el control directo y fundamental de los actos del país.

Bajo cualquier circunstancia cabe replantearse la configuración y formación de un nuevo bloque de las fuerzas del pueblo, de las organizaciones populares, sindicales, democráticas, estudiantiles, progresistas y revolucionarias en un contexto cambiante, así como de las perspectivas claras de su devenir concreto.

Si se presentan nuevas circunstancias para la clase obrera, el campesinado, magisterio, y todos los sectores populares, en vista de las presiones que siguen existiendo, una de las emergencias consiste en golpear a la gerontocracia charra, la plutocracia patronal, y los sectores retrógrados que componen las clases dominantes, ganando espacios de lucha más allá de los tradicionales. Nada debe impedir el aprovechar las posibilidades de acción social, política y lucha.


https://www.alainet.org/es/articulo/193525  

La esperanza de un cambio histórico

Elecciones en Colombia

Incertidumbre y esperanza en Rusia y en las urnas
Dos pasiones recorren estos días cada rincón de Colombia, ocupando casi todas las conversaciones, debates, preocupaciones y esperanzas de las y los colombianos: el Mundial de fútbol de Rusia, en el que la selección neogranadina debutará el martes 19 contra Japón, y la segunda vuelta presidencial, que tendrá lugar este domingo 17 y donde se elegirá al próximo inquilino de la Casa de Nariño. Es de destacar que, junto a la candidatura presidencial, también se escoge la fórmula vicepresidencial de cada candidato. En esta ocasión, sea cual sea el resultado, Colombia tendrá por primera vez una mujer al frente de este importante cargo.
Ambos eventos se dejan notar también en los espacios públicos a lo largo y ancho del país. Además de los habituales puestos de comida, dulces, artesanías y fruta, estos días se pueden ver multitud de vendedores de banderas, gorras, camisetas amarillas y vuvuzelas junto a grupos de personas repartiendo propaganda electoral, coches y ventanas de casas con carteles de los candidatos o pancartas atravesando calles. Pero una sensación es compartida en el ánimo de las y los colombianos respecto a estos acontecimientos: el tránsito en ambos sentidos de la fina línea que une la incertidumbre con la esperanza: todo está en juego, hay partido.
Incertidumbre porque nadie sabe con certeza qué va a pasar, ni en los estadios rusos ni en los colegios electorales colombianos. Esperanza porque, por un lado, el entusiasmo con que se vive el mundial hace que, cuando hay partido, desde la casa más humilde hasta los despachos ministeriales se paralicen; y ello hace pensar que confían en la victoria. Esperanza, por el otro lado, porque puede ser la primera vez en la historia que Colombia inaugure un ejecutivo netamente progresista, diferente al de las grandes familias que han gobernado históricamente el país.
Segunda vuelta ajustada: cada candidato suma apoyos
Las encuestas reflejan un acercamiento cada vez mayor del candidato de izquierda, Gustavo Petro, al derechista Iván Duque. Las últimas mediciones publicadas revelan una diferencia de 5 puntos, prácticamente empate técnico, que no recogen el posible efecto de importantes adhesiones a la campaña de Petro como las mediáticas y populares figuras de la Alianza Verde Antanas Mockus y Claudia López e Íngrid Betancourt, la excandidata presidencial conocida por haber estado secuestrada durante 6 años por las FARC, hoy símbolo de reconciliación y apuesta decidida por la Paz. Los días transcurridos tras la primera vuelta electoral han sido de auténtico vértigo político, donde se han reajustado las alianzas, adhesiones, encuentros y desencuentros entre los dos finalistas y los partidos y candidatos que no lograron llegar a segunda vuelta.
Alrededor de Iván Duque, candidato delfín del expresidente Álvaro Uribe y de su partido Centro Democrático, se han posicionado, en un hecho sin precedentes en la política colombiana, todas las estructuras partidistas que representan la política tradicional del país. Hasta su campaña han llegado los apoyos de los históricos y otrora enemistados Partido Conservador y Liberal, el gobernante Partido de la U, Cambio Radical, del excandidato Germán Vargas Lleras, el evangélico y cada vez más influyente MIRA y otros pequeños de derecha y extrema derecha. Esto podría entenderse como un apoyo determinante, pero si se tienen en cuenta los resultados de la primera vuelta, donde las opciones “rupturistas” con la política tradicional y enfrentadas contra la corrupción obtuvieron mayoría de votos, podría jugar en contra de Duque. El ciudadano medio, descontento con la situación e indeciso con el voto en segunda vuelta, podría ver con malos ojos un cierre o bunkerización de la clase política alrededor del candidato que puede garantizar la conservación de sus privilegios. Este juego de reparto de poder, conocido como “mermelada”, consiste en el reparto de carteras ministeriales y miles de contrataciones para esas estructuras cada vez más alejadas de la ciudadanía. También cuenta con el apoyo de casi todo el poder económico y militar del país, así como de importantes figuras de la música y la televisión.
Del otro lado, Gustavo Petro, exalcalde de Bogotá, pasó a la segunda vuelta con su movimiento de la “Colombia Humana”, nombre apropiado del lema que usó en su etapa de alcalde de la capital, la “Bogotá Humana”. Bajo esa marca implementó reformas para que la educación y la salud llegaran a los barrios más pobres de la ciudad, prohibió la tauromaquia y se enfrentó a importantes centros de poder económico, como los de la energía, el transporte o las basuras. Esto le valió una inhabilitación por parte del ultracatólico exprocurador general Alejandro Ordóñez, generando grandes movilizaciones en Bogotá a favor de Petro que le granjearon una popularidad creciente que ha sabido aprovechar en la carrera presidencial.
Todos reconocen que Petro es un animal político, con una oratoria impecable que ha llenado las plazas de todo el país de una forma tan masiva y entusiasmada que hacía décadas que no se veía en la política colombiana. A la Colombia Humana le han acompañado desde el principio en esta gira los partidos MAIS (Movimiento Alternativo Indígena y Social), pata electoral de la ONIC (Organización Nacional Indígena), la más representativa del país y la Unión Patriótica, expresión electoral del histórico Partico Comunista Colombiano luego de su separación de las FARC. La Unión Patriótica es historia viva de la falta de garantías para el ejercicio de la política de oposición de izquierda en Colombia, habiendo sido dos candidatos presidenciales y 5000 de sus cargos electos y militantes asesinados.
Es de destacar además el consenso en el apoyo a Petro de la tradicionalmente dividida izquierda colombiana, desde las bases del ahora partido FARC, pasando por la casi totalidad de los sindicatos, movimientos sociales, estudiantiles, las organizaciones de víctimas y las organizaciones comunitarias y campesinas. “Nunca se había visto algo así”, comenta un histórico militante comunista al respecto. Filósofos y académicos como Slavoj Žižek, Toni Negri, Saskia Sassen, Chantal Mouffle o Thomas Pikkety, anunciaron asimismo su apoyo a la candidatura de Petro y su fórmula vicepresidencial Ángela María Robledo.
Tras la primera vuelta electoral, dieron su apoyo a la candidatura de Petro el Polo Democrático Alternativo (centro-izquierda) y la Alianza Verde. Ambos concurrieron en la llamada “Coalición Colombia”, llevando de candidato a Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín. Esta registró la tercera posición en la primera vuelta, muy cerca de Petro, en un resultado mucho mayor de lo esperado, muestra del nuevo apoyo de muchos ciudadanos a un discurso ecologista, animalista y anticorrupción. El excandidato Fajardo anunció que votaría en blanco, pero sus socios pronto anunciaron que apoyarían a Petro, exceptuando los anteriormente mencionados Claudia López (exfórmula vicepresidencial de Fajardo) y Antanas Mockus, exalcalde de Bogotá y candidato presidencial en 2010, ambos con gran popularidad y reconocidos por su incansable lucha contra la corrupción, que demoraron unos días en escenificar su apoyo público. Este se dio en una rueda de prensa en la que Petro firmó una lista de doce compromisos entre los que se incluían medidas como “no expropiar”, “no convocar una asamblea nacional constituyente”, ”respetar los acuerdos de Paz de la Habana” o “garantizar la igualdad de género” e “impulsar la educación pública, gratuita y de calidad”. Pero lo que indica que algo puede cambiar de verdad el domingo son los apoyos inesperados que está recibiendo la campaña de Gustavo Petro desde amplios sectores del Partido Liberal (sobre todo jóvenes y congresistas descontentos con la dirección de su partido), incluso del partido de la U, del gobernante Santos. También se han sumado a este reclamo, importantes columnistas y figuras mediáticas de los principales medios de comunicación.
La sombra de Álvaro Uribe planea sobre el futuro del país
Todas estas voces plurales tienen algo en común: el rechazo a la vuelta de Álvaro Uribe al poder. Y es que hay un “sanbenito” del que Duque no ha logrado deshacerse a pesar de la intensa campaña en favor de su imagen, y es el de ser el “títere” del expresidente, quien no puede volver a presentarse por haber gobernado durante dos legislaturas. Uribe, con más de 280 procesos judiciales abiertos por corrupción y relación con el narcotráfico y el paramilitarismo, representa para una gran parte de la sociedad la etapa más oscura del conflicto armado colombiano: miles de falsos positivos, aumento del paramilitarismo y la impunidad de los crímenes de estado, privatizaciones de la sanidad y la educación, políticas de regresión de los derechos laborales, modelo económico basado en el extractivismo (con un deterioro ambiental cada vez mayor) y los tratados de libre comercio en favor de las multinacionales.
La llegada de Duque al poder supondría, además de la continuación de estas políticas, un duro golpe a la implementación de los acuerdos de Paz de la Habana con las FARC, contra los cuales Uribe y su partido han sido los más beligerantes. Una justicia profundamente conservadora, junto a un congreso poco favorable al fondo de los acuerdos, y un gobierno que en campaña prometió “hacer trizas” el acuerdo implicaría que los sueños de paz estable y duradera de millones de colombianos, así como un cambio en el modelo productivo y la reducción de las desigualdades, quedarían paralizados por los próximos cuatro años.
A pesar de la sensación de “remontada”, Petro tiene muchos factores en contra que pueden actuar de forma conjunta para impedir su victoria. La sospecha de fraude electoral es grande, tanto la evidente compra de votos y la coacción, dado que muchas zonas del país aún siguen bajo el influjo del paramilitarismo, como un sistema de recuento y software cuestionados. En un país donde cinco candidatos presidenciales fueron asesinados, el propio Petro sufrió dos intentos fallidos en los últimos meses, y aún es asesinado un líder social cada cuatro días, nada hay que pueda asegurar que la élite política no está dispuesta a hacer lo que sea para mantener sus privilegios. Aún si gana, Petro tendría unas Cortes legislativas con mayoría derechista, y una administración difícil de manejar debido a dinámicas consolidadas de extrema burocratización y corrupción y una cada vez mayor influencia del narcotráfico y los grupos armados en muchos territorios.
¿Remontada?
En la primera vuelta electoral, las opciones que apostaban por la construcción de la paz y respetar los acuerdos con las FARC, así como una lucha frontal contra la corrupción, fueron más votadas que los partidos tradicionales. Estos días se está dirimiendo si la sociedad colombiana está preparada para vencer el miedo después de años sometida al discurso del “enemigo interno”, del odio extremo a todo lo que sonara a cambio social, redistribución, o equidad social, de género y ambiental. El ambiente es de gran politización de la realidad, pero sobre todo, de esperanza generalizada en que es posible hacer lo imposible. Un asesor de Petro, haciendo referencia a la campaña de la “remontada” de PODEMOS en las elecciones del 21D, lo explicaba, volviendo al fútbol que todo lo impregna estos días, de la siguiente manera: “tenemos que hacer lo que hizo Messi el 23 de Abril de 2017 en el Bernabéu: marcar un gol decisivo en el último minuto, en campo contrario, contra todo pronóstico, que desbarató la posibilidad de ganar la Liga al Real Madrid, sólo que en este caso, el árbitro es de ellos”. ¿Será Gustavo Petro el Messi de una sociedad colombiana harta de la corrupción y de la guerra, que quiere una Paz con Justicia Social en un Bernabéu abonado con el discurso guerrerista de Uribe y las políticas neoliberales de los últimos gobiernos, haciéndole perder la Liga a quienes nunca han soltado el poder en Colombia? El domingo lo sabremos.

Álvaro Villegas Fuentes es Psicólogo, activista juvenil, miembro de la XIV Delegación Asturiana de verificación de los DDHH en Colombia.

¿Quiénes y por qué están asesinando a defensores comunitarios de derechos en Guatemala?


En el lapso de un mes, entre inicios de mayo y junio del presente año, fueron asesinados siete defensores comunitarios de derechos en sus respectivos territorios. Luis Marroquín, Florencio Pérez, Alejandro Hernández y Francisco Munguía, pertenecían al Comité de Desarrollo Campesino (CODECA). Ramón Choc y Mateo Chamam, defensores del Comité Campesino del Altiplano (CCDA), y Juan Xol Can defensor perteneciente a ambas organizaciones.
En noviembre del pasado año, mientras CODECA realizaba un paro nacional de dos días, fueron asesinados los defensores Antonio Pérez, en Quiché, y Juan Cruz Jiménez, en Jutiapa. Durante dicha actividad, en Izabal, fue arrollado y herido por un carro el defensor Vicente Calderón. Todas estas muertes y agresiones siguen impunes.
Por esas fechas, en Nebaj, Jacinto Brito, defensor y coordinador ixil de CODECA, fue aporreado brutalmente por desconocidos, luego de salir de una reunión sobre energía eléctrica.
Características socioculturales de las vícitmas
Todos estos asesinatos (con excepción de Luis Marroquín) y agresiones ocurrieron en el área rural. Los criminales son anónimos. No dejan ningún mensaje o seña expresa del motivo de su crimen. Aunque por los derechos que defendía las víctimas, y por los intereses que afectaba las resistencias comunitarias, los sospechosos son más que evidentes.
Todas las víctimas son indígenas y/o campesinos empobrecidos, con bajo grado de escolaridad. Con familias imposibilitadas de emprender engorrosos procesos penales para juzgar a los culpables.
La mayoría de defensores, al momento de ser asesinados, ocupaban cargos en sus estructuras organizativas de resistencia en sus territorios, frente a la presencia o amenaza de empresas o fincas vecinas.
En los casos de defensores asesinados pertenecientes a CODECA, todas las víctimas son o fueron usuarios en resistencia en contra de los abusos de la empresa distribuidora de energía eléctrica ENERGUATE.
En los casos de defensores pertenecientes a CCDA, las víctimas defendían sus tierras ante el avasallamiento por parte de finqueros.
Todos los defensores asesinados de CODECA exigían públicamente al Estado la nacionalización de la distribución de la energía eléctrica, mediante acciones colectivas permanentes.
Contexto que explica en parte los hechos criminales
Desde hace más de siete años atrás, la empresa distribuidora de electricidad ENERGUATE, conjuntamente con los dos gobiernos nacionales de turno, desprestigiaron/desprestigian al movimiento CODECA. Hasta casi convertirlo en el “enemigo interno” del desarrollo del país en el imaginario colectivo nacional.
Simultáneamente, ENERGUATE y la empresa pública colombiana EEGSA procedieron a criminalizar (demandarlos penalmente) a varios defensores principales y locales de CODECA por delitos que jamás pudieron comprobar en juicio.
En 2012, el Gobierno de Otto Pérez Molina, creó una fiscalía especial (integrada por cinco agentes fiscales) para perseguir a todos cuantos organizan acciones de resistencia exigiendo la nacionalización de la electricidad.
En dicha contienda desigual, entre empresas-Estado y usuarios en resistencia, las empresas cometieron ilegalidades que incluso la misma ONU determinó responsabilidad del Estado de Guatemala por detenciones arbitrarias, en el caso del secuestro seguido del encarcelamiento ilegal cometido contra el fundador y coordinados de CODECA
Otto Pérez Molina, en su guerra frontal contra CODECA, conceptualizó a este movimiento como: “Un cáncer social que crece peligrosamente en el país”. Dijo que tenía más de 500 órdenes de captura. Además, de crear la Fiscalía Especial contra el Hurto de Fluidos.
El 2 de mayo pasado, el actual Presidente de la República, Jimmy Morales, sentenció, ante una multitud de manifestantes a su favor, que CODECA era una organización criminal. Días después, se desencadenó los asesinatos exprés de defensores comunitarios. El discurso presidencial fue perfomativo para la conducta criminal de los asesinos. Y la impunidad continúa siendo un estímulo para seguir eliminando más defensores incómodos a las empresas.
¿A quién debe investigar el Ministerio Público?
El Ministerio Público, si es consecuente con sus promesas para la defensa de defensores de derechos, por estas y otras muertes, debe investigar inmediatamente a las empresas distribuidoras de la energía eléctrica, ENERGUATE y EEGSA, que sistemáticamente criminalizan y difaman a defensores de CODECA.
Dos sobrevivientes del asesinato de Juan Xol Can, según sus testimonios, identificaron a dos trabajadores de la cooperativa FEDECOVERA entre los atacantes armados.
Debería de investigar también al Presidente Jimmy Morales por el discurso de odio que reiteró el 2 de mayo en contra de CODECA. Ese discurso, según los principales coordinadores de CODECA, activó/motivó los asesinatos selectivos contra defensores.
Otra entidad que abiertamente ataca a defensores, desde los medios corporativos de información, es la Cámara del Agro-CACIF. Estas organizaciones empresariales deben ser investigados también por dichos asesinatos.
En el caso del asesinato de Luis Marroquín, ya es de conocimiento público el informe de la pericia policial. En dicho informe se identifica al Alcalde del Municipio de San Pedro Pinula, Jalapa, y a sus dos guarda espaldas armados, en el vehículo desde donde acribillaron al defensor, minutos después del suceso.
Después de observar en los territorios los diferentes casos de asesinatos, concluimos que ningún delito se consumó fortuitamente. Estos datos nos indican que los predadores de defensores de derechos, ante el fracaso de sus tácticas y estrategias de ataque mediático y legal previos, están migrando de la difamación/criminalización, hacia la eliminación física selectiva de defensores para frenar procesos de acciones de resistencia en las comunidades.

La Educación Popular, apuesta política por la transformación de la realidad

Alai

El contexto de la educación popular  
La Educación Popular es una apuesta política que plantea la transformación radical de la realidad a partir de la lectura crítica del mundo. Nace en el seno de los procesos de liberación de los pueblos de América Latina y el Caribe contra el sistema opresor colonial–patriarcal que vivimos desde hace más de quinientos años, y que hoy experimentamos de forma salvaje.
Desde su nacimiento y hasta la actualidad, la educación popular apuesta por la integración y liberación de los pueblos desde la diversidad. Adquiere mayor presencia y visibilidad en América Latina y el Caribe en la década de 1960, cuando Paulo Freire escribe la Pedagogía del Oprimido exiliado en Chile, en el año 1968.
La educación popular nace en un contexto convulso y sus principales promotores son perseguidos por diversos países durante dos décadas, obligándolos a pensar en estrategias creativas para no ser eliminados, por ello migran y se exilian en diversos países. La Revolución Cubana es un fuerte aliciente para creer que la liberación de los pueblos es posible.
Así es como, en Centro América, a partir del triunfo de la Revolución Sandinista en 1979, confluyen diversos actores del mundo, no sólo de América Latina y el Caribe, a partir de lo cual nacen apuestas regionales y continentales para hacerle frente la embestida imperialista que en aquellos años existía.
En la década de 1980, se llevan a cabo acalorados debates, reflexiones y acciones que permiten construir claras apuestas políticas para darle vida a la educación popular en Mesoamérica, con la Red Alforja, y en América Latina, con la CEAAL, entre muchas otras apuesta colectivas.
La cumbre de Río en 1992 y el levantamiento zapatista en 1994, nos sacuden y reconocemos que aún nos faltan muchos caminos por andar, que la digna rabia está presente y que otros mundos son posibles y urgentes, que los sin voz han hablado y hacen retemblar la tierra.
El siglo XXI, es marcado por las movilizaciones globales contra la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Seattle, marco en el cual nace el Foro Social Mundial, la lucha se globaliza y se plantea que otros mundos son posibles. La segunda década del siglo XXI está plagada de injusticias y desigualdades, nos exige resistir y crear, resistir y transformar.
Qué es la educación popular hoy  
En palabras de Carlos Núñez, diríamos que “la educación popular constituye una corriente de pensamiento y acción dentro del campo de las ciencias sociales, particularmente de la pedagogía... es una propuesta teórico – práctica, siempre en construcción desde cientos de prácticas presentes en muy diversos escenarios de nuestra América (y más allá). Su visión es integral, comprometida social y políticamente. Asume una posición epistemológica de carácter dialéctico, rechazando por tanto el viejo, tradicional y todavía ‘consagrado’ marco positivista. … desarrolla una propuesta metodológica, pedagógica y didáctica basada en la participación, en el diálogo y en la complementación de distintos saberes” (2005; 8) [1].
La educación popular, en el contexto actual nos exige partir desde los territorios, cuerpos–tierra para sentir–pensar nuestras prácticas y experiencias, las feministas nos invitan a reflexionar y actuar desde nuestros cuerpos. Porque si la reflexión no pasa por el cuerpo, la transformación no puede ser posible. Está reflexión y acción debe hacerse junto con las personas que habitan esos cuerpos–tierras–territorios, para que desde las diversas estrategias de acción, procesos y conflictos busquemos alternativas posibles, necesarias y urgentes.
Esta apuesta implica que nos demos el tiempo para contar nuestras historias y las reescribamos. Compartir entre pares y entre diversos nuestras andanzas a partir de mediaciones pedagógicas y políticas, para reconocer: los condicionamientos sociales, económicos y políticos que existen; que somos múltiples, complejos y contradictorios; que nos vamos haciendo y vamos siendo con la vida. Saber que tenemos todas las posibilidades para reinventarnos.
Al reconocer nuestras historias y las de otras personas, pueblos y movimientos estamos ante la posibilidad de construir procesos de autoafirmación y la construcción de sujetos colectivos críticos. Parafraseando a Simón Rodríguez diríamos que al reconocer el porqué de nuestras circunstancias, nuestra acción adquiere sentido político, porque nos duele lo que hemos vivido y vemos que lo que le pasa a una persona, también les pasó a otras. Nos llenamos de rabia y nos indignamos. Reconocemos que el racismo, el clasismo y el machismo siguen presentes en pleno siglo XXI.
La educación popular como paradigma de transformación sociopolítico, asume una opción ético política, a favor de los intereses de los sectores excluidos y dominados. Respeta los miedos, pero también los toca. Nos provoca, nos invita a cuestionar de fondo los privilegios patriarcales que ejercemos y con los cuales hemos vivido por siglos como si fueran naturales. Para concretar este cambio radical, es necesario hacer una lectura crítica de nuestras prácticas y contextos.
Desde la educación popular, se produce conocimiento colectivo a partir de la Sistematización de Experiencias y la Investigación Acción Participativa. Implica tomar como punto de partida nuestra realidad; profundizar sobre ella, comprenderla, conceptualizar y teorizar; para volver a nuestra realidad con nuevos aprendizajes y desafíos. Se trata de poner en práctica la concepción metodológica dialéctica.
Una de las claves estratégicas para construir procesos de liberación desde pueblos en clave de educación popular en estos tiempos, es la necesaria construcción de espacios para compartir la vida cotidiana, así como la construcción de espacios en los que podamos debatir, construir y decidir el proyecto de país que queremos. Esto implica la necesaria condición de construirlos en libertad para rehacer, redanzar, recantar, reinventar nuestros caminos.
Por ello es necesario y urgente que desde los procesos que llevamos a cabo denunciemos cualquier acto de opresión. Hacerle frente a la desigualdad, el racismo y hacer lo necesario para construir contrapesos de poder popular, que nos permitan concretar otras hegemonías posibles.


Nota

[1] Núñez H., Carlos. 2005. Educación Popular: una mirada de conjunto. En Revista Decisio 10. CREFAL. Pátzcuaro. Enero – Abril 2005.

Rosa Elva Zúñiga López es educadora Popular, Secretaria General del Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe – CEAAL. 


domingo, 17 de junio de 2018

Si Trump quiere reventar el orden mundial, ¿quién le detendrá?

El diario/The Guardian

- Mientras nos horrorizamos con las groseras excentricidades de Trump, es importante comprender los grandes cambios que las refuerzan
- La responsabilidad recae en los progresistas de Europa y Estados Unidos, que deben imponer un New Deal internacionalista