Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.

domingo, 19 de enero de 2020

Bolivia: la insostenible careta de la dictadura

Editorial La Jornada
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▲ El gobierno de facto en Bolivia movilizó al ejército para patrullar las calles en prevención de los anuncios de sindicatos leales al ex presidente Evo Morales para llevar a cabo manifestaciones callejeras.Foto Afp


El miércoles, el Tribunal Constitucional de Bolivia otorgó una ampliación de mandato a la autoproclamada presidenta, Jeanine Áñez, así como a los senadores, diputados, alcaldes y gobernadores cuyos periodos vencen este 22 de enero. Con dicho fallo, los funcionarios podrán mantenerse en sus cargos hasta la instalación de un nuevo gobierno tras los comicios que el régimen de facto fijó para el próximo 3 de mayo.
El jueves, el viceministro de Seguridad Ciudadana, Wilson Santamaría, anunció la militarización del país con el despliegue permanente de 70 mil elementos del ejército y la policía en las calles de las principales ciudades. Por su parte, el ministro de Defensa, Luis Fernando López, sostuvo que la medida estará vigente hasta el viernes 24, una admisión tácita de que el despliegue tiene como propósito inmediato disuadir y reprimir cualquier manifestación ciudadana en el contexto del Día del Estado Plurinacional, que desde 2010 conmemora el 22 de enero el fin de la República criolla. Esta intención represora –eufemísticamente llamada prevención de alteraciones por las autoridades golpistas– queda refrendada con el envío de tanquetas y otros vehículos militares a la región de El Chapare, bastión histórico de la resistencia indígena y plaza fuerte del presidente exiliado Evo Morales.
La sincronía entre los actos referidos supone la ratificación del golpe de Estado del 10 de noviembre, y de que el gobierno instalado desde entonces en La Paz constituye una dictadura, pese a los malabares verbales emprendidos por gobiernos de derecha y medios de comunicación afines para dotar de un barniz de legitimidad al régimen autoritario. Así fue desde un principio, como muestra el hecho de que Áñez fuera aupada al poder mediante una conspiración cívico-militar reconocida de manera abierta por uno de sus principales líderes, Luis Fernando Camacho; y así se ha confirmado con el asesinato de manifestantes, el cierre de medios de comunicación opositores, la instauración de las detenciones arbitrarias como práctica cotidiana de ejercicio del poder, la proscripción de líderes opositores de cara a los comicios venideros, la negación de salvoconductos a los asilados, y los actos de hostigamiento contra cualquier persona o entidad que la dictadura considere non gratos, una de cuyas víctimas ha sido el cuerpo diplomático mexicano en Bolivia.
Tan preocupante es la situación en el país andino como sorprendente el silencio de la comunidad internacional ante la conformación de un régimen violento que da pasos acelerados hacia la prohibición absoluta de cualquier disidencia. Más sorprendente resulta este cerrado mutismo, si se considera la desenvoltura con que esa misma comunidad emite opiniones e incluso sentencias acerca de la manera en que deberían conducir sus asuntos internos otros Estados.

América Latina en la contienda mundial

5 puntos para entender la situación en la región

1.- Nuestra región es un espacio en disputa, donde se desarrolla actualmente un enfrentamiento en dos niveles: un nivel estratégico global o geopolítico, en el cual se confrontan, por mercados, recursos naturales y energéticos, los Estados-potencias que tienen estrategias económicas y militares de alcance mundial (Estados Unidos y sus aliados subalternos Europeos, China y Rusia). Y otro nivel restringido, a lo interno de los diferentes Estados, en el cual se libra la histórica lucha de los pueblos contra las élites políticas y económicas por establecer sociedades más democráticas e igualitarias.
Por supuesto, estos niveles no están separados, ni son compartimientos estancos: al contrario, se tejen en diversas y complejas relaciones políticas y económicas que orientan e impulsan la dinámica y el conflicto social.
2.-Escenario. En el año 2008, emergió en los Estados Unidos de Norteamérica –centro del sistema capitalista mundial–, una crisis económica financiera de repercusión global. Dicha crisis, guarda en su seno razones históricas y estructurales que han estado moviendo en los últimos años las placas tectónicas del orden económico y geopolítico mundial. Teóricos sociales como Inmanuel Wallerstein plantean que nos encontramos en el marco de una crisis global del sistema mundo-capitalista, que conlleva un proceso de transición que se caracteriza por bruscas oscilaciones de todas las estructuras y procesos del sistema. Este desequilibrio puede “generar una ansiedad considerable y por tanto violencia en lo que las personas (agregamos: Estados, instituciones, empresas) intentan preservar los privilegios adquiridos y el rango jerárquico en una situación muy inestable. En general, este proceso puede llevar a conflictos sociales que pueden tomar una forma bastante desagradable” (Wallerstein 2004: 106).
Otros análisis vinculan la crisis al agotamiento de un ciclo largo de producción del sistema capitalista, llamado también onda de Kondratieff, en honor al economista soviético que las determinó. Desde esta perspectiva, estaríamos ante la declinación de la onda de expansión neoliberal, caracterizada por la configuración de cadenas globales de producción, fenómeno que fue posible gracias a la reducción de los costos de las transacciones transfronterizas, asociado al desarrollo de las tecnologías de la información y comunicación (fibra óptica e internet) y la aplicación de políticas comerciales más abiertas. Como se sabe, este proceso, estuvo motivado fundamentalmente por el aumento de las ganancias que generó el uso masivo de mano de obra barata, las ventajas comparativas y el aprovechamiento de la economía de escala. No obstante, la fase de expansión neoliberal se encontraría en crisis debido fundamentalmente a la reducción de las ganancias en las empresas productoras, ocasionado por la sobreproducción competitiva y el deterioro del consumo originado por el abaratamiento laboral; contradicción propia del sistema.
Un síntoma claro de la declinación o adecuación de la estrategia de acumulación neoliberal se observa en la pérdida de fuerza que ha tenido la internacionalización de las cadenas de valor después de la gran crisis del año 2008i. Este proceso, responde en buena medida a acciones tomadas por los Estados centrales del sistema para proteger la salud rentable de los monopolios y oligopoliosii comerciales que hacen posible la posición privilegiada de estos dentro de la economía mundo. En este sentido, se desencadenó una ola de conflictos económicos expresados fundamentalmente en la aplicación de medidas proteccionistas a los flujos comerciales entre diferentes Estados centrales y semiperiféricos del sistema, siendo la manifestación más conocida de este fenómeno la denominada “guerra comercial” entre EEUU y China.
Ahora bien, este proceso de repliegue hacia las fronteras nacionales y hacia la centralidad de los Estados –el retorno a los nacionalismos-, tiene aparejado otra crisis, que estando vinculada al ámbito económico y la competencia propia del capitalismo, trasciende dicho proceso en la dimensión geopolítica, se trata de la crisis de hegemonía de los EEUU en el mundo.
3.- La crisis de hegemonía de Estados Unidos en el mundo. En diciembre del 2017, el gobierno de los EEUU publicó “Una Nueva Estrategia Para una nueva Era”, en el cual presenta su estrategia de seguridad nacional. Allí se describen las amenazas, desafíos y tendencias a las que se enfrenta en “la competición geopolítica” mundial. En la primera parte de dicho documento destaca la descripción de China y Rusia como países que intentan “configurar un mundo antitético a los valores” e interesesiii estadounidenses.
EEUU - China
El FMI, según una proyección estadística realizada en el año 2017, estimaba que en los siguientes cinco años China recortaría de manera acelerada la diferencia que la separa de la primera economía del mundo. EEUU continuaría en el primer lugar, pasando de los 19.485 billones de dólares en 2017 a 24.670 billones en el 2023, mientras China disminuiría la diferencia desde el segundo puesto, pasando de 12.014 billones a 19.580 billones de dólaresiv. Estos datos apuntan, indudablemente, a que en un futuro no muy lejano China superará a EEUU como primera potencia económica mundial.
En la actualidad, el listado de las empresas más grandes del mundo –capital monopólico– según su capitalización bursátil en el año 2019, muestra que Estados Unidos sigue siendo el hogar de más de la mitad de las empresas más grandes del mundo, contando con 53 del listado de las 100 empresas más grandes. China avanza en el listado al segundo puesto con once empresas entre las 100 más grandes del mundo. Las primeras siete compañías del total del ranking son empresas relacionadas con tecnologías de la comunicación, fundamental para el desarrollo de estrategias de dominación. De estas, cinco son estadounidenses, y dos son chinas.
En marzo de 2018, el presidente estadounidense Donald Trump tomó una serie de medidas proteccionistas que impusieron a los productos chinos aranceles por el orden de los cincuenta mil millones de dólares. Esta acción desencadenó una escalada de medidas y contramedidas proteccionistas entre estos dos colosos de la economía mundial, que ha terminado por afectar el sistema económico en su conjunto. La intensidad de esta lucha, conocida como “guerra comercial”, ha develado un profundo mar de fondo donde se debate qué potencia dominará como hegemón absoluto el tablero de la geopolítica mundial. Es en estas turbulentas aguas donde se mueven,por consecuencia, toda la política internacional y sus relaciones. A decir de Immanuel Wallerstein, este conflicto permanecerá siendo la actividad geopolítica por excelencia del sistema–mundo de las décadas venideras. China seguirá en su resolución de ser la primera potencia mundial, enmarcada en una estrategia de “ascenso pacífico”, como lo demuestra su enorme proyecto de interconexión e infraestructura de alcance global –la Franja y la Ruta–, mientras EEUU implementará cada vez más la coacción y la fuerza por mantener su deteriorada posición de dominio.
EEUU - Rusia
La Federación Rusa a partir del año 2007 ha decidido jugar muy fuerte en la geopolítica mundial. El punto de inflexión de la vuelta de Rusia como actor principal de la política mundial lo estableció públicamente el presidente Vladimir Putin, en la Conferencia de Seguridad de Munich, en el año 2007, donde en una breve intervención, considerada por analistas del escenario internacional como histórica, condenó firmemente los esfuerzos de EEUU por construir un mundo unipolar y señaló el peligroso acercamiento de la OTAN hacia las fronteras de Rusia. Un año más tarde, en el 2008, Rusia dio un giro en su Concepto de Política Exterior. El Kremlín estableció entre sus objetivos en el documento guía de sus relaciones internacionales “lograr fuertes posiciones de autoridad que satisfagan los intereses de la Federación Rusa en la comunidad internacional”, así como, “influir en los procesos globales para garantizar la formación de un orden mundial más justo y democrático, basado en el derecho internacional y en las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas”.
Posteriormente, en el año 2013 se desarrolló en Ucrania un conflicto de alcance geopolítico, entre partidarios ucranianos de EEUU y la Comunidad Europea y partidarios ucranianos a favor de Rusia, dicho diferendo desencadenó una guerra civil, que con diferentes grados de intensidad, aún se mantiene latente. Este conflicto, tiene hondas raíces geopolíticasv, tensionadas a partir de los intereses de Europa, Estados Unidos y Rusia en el control de Euroasia, así como, en el proyecto ruso de hacer de Ucrania un país de tránsito de su tubería de gas a Europa. Estos hechos, sumados a la intervención rusa en Siria, Libia y Venezuela, han marcado el resurgimiento de Rusia como actor principalísimo del escenario global, en el cual ha venido escalando posiciones aceleradamente como el más destacado factor de contra poder militar a los Estados Unidos de Norteamérica.
4.- Consecuencias de la crisis económica y geopolítica en América Latina. La inserción periférica de América Latina al mercado mundial continúa siendo una herramienta de primer orden para comprender los últimos acontecimientos políticos y sociales en la región. Efectivamente, la división axial del trabajo en la economía mundo capitalista hace que sea transparente la vulnerabilidad de la región frente a los cambios coyunturales o estructurales que se generan en las economías del centro.
Inmediatas. La Cepal en su más reciente informe sobre el desempeño de las economías latinoamericanas durante el año 2019, establece que 18 de los 20 países de América Latina, así como 23 de las 33 economías de América Latina y el Caribe presentan una desaceleración en la tasa de crecimiento de su actividad económica. Este proceso, es consecuencia del impacto que ha tenido la crisis económica mundial en la demanda y los precios de los commodities latinoamericanos. Dicha crisis se agudizó durante el año 2019, producto del estallido de la llamada “guerra comercial” entre EEUU y China, principales socios comerciales de los países de América Latina y el Caribe.
Ahora bien, el informe de la Cepal revela, asimismo, que el panorama macroeconómico reciente es parte de una desaceleración tendencial de la actividad económica de los últimos seis años (2014 a 2019), con proyecciones que apuntan a que estas cifras negativas se extiendan hasta el 2020, año en el cual se estima apenas un crecimiento económico del 1,3% en promedio para toda la región. Es decir, estamos ante una tendencia que se agudiza por razones coyunturales durante el año 2019. Sin embargo, la misma responde a causas estructurales de mediano y largo plazo que es preciso dilucidar para comprender las consecuencias económicas y políticas de fondo que se vierten sobre la región.
Estructurales. Como bien describimos anteriormente nos encontramos ante la declinación de la estrategia de acumulación neoliberal, producto de la sobreproducción y consecuente reducción de los márgenes de ganancia en las principales empresas que dominan el sistema económico mundial. Este es el mar de fondo que desencadenó la crisis económica que estalló en el año 2008 en EEUU, aunque la crisis se haya presentado al mundo, en su momento, como una crisis de origen exclusivamente financiero o bursátil. A partir de este momento, los principales Estados del sistema-mundo han intervenido con mucho más ímpetu en la actividad económica para salir de la crisis. En principio, se trató solo del rescate con fondos públicos de los bancos y bolsas financieras en quiebra, pero luego se generó una serie de políticas proteccionistas que tienen como propósito mantener la salud rentable de las principales corporaciones empresariales del mundo, la mayor parte de ellas ubicadas en los Estados Unidosvi, Europa y China. Esto ha agudizado las rivalidades interestatales entre Estados Unidos y otros países centrales y semi-periféricos del sistema, pero especialmente ha agudizado la rivalidad con su más cercano competidor, China, al punto de que se ha desencadenado un peligroso desequilibrio en el orden mundial.
La gran paradoja para la estrategia de acumulación neoliberal, desarrollada a partir de los años ochenta del siglo pasado en EEUU y Gran Bretaña, es que su eficiencia en la producción llegó a un punto de desarrollo que ocasionó no solo la reducción de los márgenes de ganancia de las principales empresas monopólicas en el mundo, sino que puso en peligro el liderazgo económico de los países promotores de dicha política. Es decir, la internacionalización de las cadenas de valor y la explotación de mano de obra barata ubicada en países emergentes, han generado no solo un proceso de sobreproducción de mercancías que reduce los márgenes de ganancia de los grandes conglomerados empresariales, sino la emergencia de nuevos competidores empresariales que erosionan y resquebrajan la posición privilegiada de los primeros. De allí, que nos encontremos no solo en un proceso de redefinición de la estrategia de acumulación capitalista en los países del centro, sino en un momento de agudización de la competencia por el liderazgo económico del sistema en su conjunto.
Son varias las consecuencias de este proceso para los países de América Latina. La primera, como ya se dijo, es que la crisis de sobreproducción ha disminuido la demanda y los precios de las materias primas, principales productos de exportación de la región. Pero de igual forma, la redefinición de la estrategia de acumulación neoliberal, así como, la agudización de la competencia entre las grandes corporaciones empresariales y estados, trajo consigo la profundización de la relación desigual centro – periferia, generando el aumento exponencial de la transferencia de plusvalía y recursos naturales a los países del centro y, por ende, vulnerando en buena medida las posibilidades internas de acumulación y desarrollo de los países de la periferia.
En efecto, las corporaciones empresariales rivales chinas y estadounidenses se debaten actualmente en América Latina las sociedades comerciales con los Estados y las empresas privadas en función de obtener materia prima barata –fundamentalmente recursos agrarios, minerales y energéticos– que satisfaga las necesidades productivas del capital monopolista situado en estos países. Para esto, ambos contendientes tienen grandes mecanismos de presión: “son grandes compradores de nuestras exportaciones –soya, minería, petróleo–, son grandes proveedores de bienes industriales y de capital; y son grandes inversores y prestamistas (…)”vii. Por supuesto, estos mecanismos de negociación sumados a los fuertes e históricos intereses de las elites económicas internas de los diferentes países latinoamericanos, han generado que se profundice el histórico patrón de desarrollo primario exportador. Además de consolidar una tendencia hacía la desintegraciónviii que ha puesto en jaque las viejas estrategias de integración regional (Mercosur, La Comunidad del Caribe y el Mercado Común Centro Americano).
Este contexto, configura para la región una situación que podría describirse como de estancamiento estructural neocolonial, que inhibe en buena media cualquier proyecto de desarrollo independiente que a mediano y largo plazo se proponga mejorar significativamente las condiciones de vida de la población. Muy por el contrario, la situación ha profundizado los procesos de explotación de mano de obra y recursos naturales en estos países, trayendo consigo la agudización tanto, de los históricos problemas políticos-sociales, como de nuevos y peligrosos problemas de orden ecológico.
Políticas. Un problema importante para los países de la región, que se desprende directamente de la situación antes descrita, es que han aumentado significativamente las exigencias y presiones de alineación política por parte de los países contendientes en el tablero mundial, concretamente de parte de los EEUU, China y Rusia.
En este sentido, aunque América Latina ha estado históricamente bajo la sombra de la hegemonía estadounidense, la pugna mundial con China ha hecho que EEUU haya tenido que redoblar sus esfuerzos por mantener el control político y económico de los países de la región, lo que ha desembocado en que sus múltiples intervenciones tomen un cariz –cada vez más descarado y violento–, tal y como lo demuestra su injerencia directa e indirecta en los golpes de Estado ocurridos en países que se perciben contrarios a sus intereses. Estos son los casos de Venezuela 2002, Haití 2004, Honduras 2009 y Bolivia 2019. Además, los Estados Unidos han apoyado abiertamente procesos judiciales que han desplazado del poder a presidentes en Paraguay 2012 y Brasil 2016.
En el caso de Venezuela, por ser un país estratégico por su condición de país petrolero, la intervención estadounidense ha sido especialmente abierta en función de sacar del poder, en principio, al Presidente Hugo Chávez, y ahora a Nicolás Maduro. Este proceso ha implicado la aprobación de severas y costosísimas sanciones económicas que han afectado la economía y los derechos humanos de la población de este país. De igual forma, EEUU durante el 2019, trató de generar una situación de instabilidad política que pudo desembocar en una guerra civil a lo interno del país caribeño al reconocer durante el 2019 al diputado recién juramentado presidente de la Asamblea Nacional como Presidente de la República de Venezuela, situación que se mantiene hasta la fecha gracias al cuantioso financiamiento estadounidense.
Finalmente son paradigmáticas, desde el punto de vista de la intervención política directa, las declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, en cuanto al propósito de su país de impedir que los recientes disturbios y protestas legítimas de la ciudadanía en Ecuador, Chile y Colombia se transformen en revueltas sociales.
A pesar de la agresiva política estadounidense en América Latina, China, no ha dejado de jugar sus propias cartas para ejercer presión y exigir alineación política en una región que considera estratégica para su propósito de “ascenso pacífico” como primera potencia mundial. De esta forma, ha establecido un conjunto de convenios con varios países de la región para el desarrollo de gigantescos proyectos de infraestructuras comunicacionales (ferrocarriles, puertos, canales, rutas) que faciliten la exportación de materia prima al mercado chino y hagan más eficiente las cadenas que agregan valor a sus productos. Según cifras de la Cepal, 19 países de la región firmaron memorándum de entendimiento con China en el marco de la iniciativa de interconexión mundial denominada “La Ruta y La Franja”. Relacionado con esto, China se ha convertido en la principal fuente de financiamiento de proyectos de desarrollo regional superando incluso a entes de financiamiento como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial. Sumando solo el financiamiento de los bancos estatales chinos (China Development Bank y China Ex-Im Bank) a los seis países que más han recibido dinero de esta fuente de financiamiento, la cifra alcanza la nada despreciable cantidad de más de US$136.000 millones de dólares: Venezuela $67.2 billones, Brasil 28.9 billones, Ecuador $18,4 billones, Argentina $16.9 billones, Trinidad y Tobago $2.6 billones y Bolivia $2.5 billonesix.
Como bien lo señala el informe de la Cepal denominado La inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe del 2019, China ha establecido una gran cantidad de acuerdos comerciales con empresas privadas –muchos de los cuales han desplazado capital estadounidense y europeo– en los sectores de las industrias extractivas, generación de energías, minería y agroindustria. Este proceso no solo ha respondido a fines lógicos de lucro, sino a una estrategia de dominio y alineamiento geopolítico. De hecho, así queda demostrado en el proceso de desafiliación paulatina que han tenido varios países latinoamericanos a la posición política internacional de reconocimiento de la provincia rebelde china, Taiwán. De esta forma, Panamá, República Dominicana y El Salvador, que antes reconocían a Taiwán, hoy solo reconocen en la arena internacional a la República Popular China. Así lo demuestra también el énfasis de la inversión China en países que salen momentáneamente del control político de Washington.
En la pugna por América Latina también han entrado otros dos poderosos actores de la geopolítica mundial, nos referimos a los países de la Unión Europea y a Rusia. Los países de la Unión Europea han participado en la dinámica geopolítica en la región fundamentalmente en apoyo a la línea política internacional establecida por el gobierno estadounidense. Como se refleja claramente en el reconocimiento político de este bloque estatal al diputado autoproclamado presente de Venezuela, así como, a los factores políticos, sociales y empresariales que desplazaron inconstitucionalmente del poder al Presidente Evo Morales en Bolivia.
Rusia, por su parte, ha jugado en los últimos años un papel mucho más relevante en América Latina. Con mucho más énfasis a partir del planteamiento estratégico establecido por el Kremlin, de contribuir a la conformación de un nuevo orden mundial de carácter multipolar. De esta forma, Rusia ha venido conformando desde hace aproximadamente una década un conjunto de alianzas políticas y económicas con países latinoamericanos que han estado liderados fundamentalmente por gobiernos de izquierda o de corte nacional – popular. Estas alianzas también han respondido a una política de reciprocidad ante la intervención estadounidense –y de la OTAN– en países cercanos a la frontera rusa, como en el caso de Euroasia, lo cual hace que la política rusa en la región se caracterice por su marcado contenido antinorteamericano, así como, por el movimiento constante de piezas y de asechanzas mutuas en el tablero mundial. Esto ha implicado, incluso, la reciente visita a la región de bombarderos y buques estratégicos de la armada rusa.
Rusia durante estos años ha establecido relaciones políticas comerciales con Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador. En los casos de Cuba y Venezuela firmó sendos contratos de ventas de armas, así como, amplios convenios de cooperación militar. Sin embargo, Rusia no mira a la región solo desde el punto de vista político coyuntural, sino con perspectiva estratégica, por lo cual sus relaciones trascienden las limitadas posiciones ideológicas. Este es el caso de su relación con Brasil, país que también es miembro del consorcio de los BRICS.
De igual forma, el Kremlin ha venido jugando en la región un fuerte papel en el área comunicacional, donde a través de sus medios, encabezados por el canal de televisión Russia Today (RT) y su expansión en las redes sociales, se ha presentado como una de las contracaras más visibles en la política comunicacional estadounidense. En este sentido, desde estos medios ha difundido mensajes de denuncias que se contraponen a la política estadounidense en la región, especialmente en las dimensiones de políticas económicas, derechos humanos, migración, represión, corrupción, entre otras. Estos medios, a su vez, han permitido escuchar y difundir la voz de los sectores sociales, populares y políticos que se oponen a las elites económicas y políticas de los países de la región.
Sociales. Como decíamos, la pugna por el liderazgo mundial también se ha visto reflejada en el desarrollo de nuevas cadenas de medios de comunicación social que acompañan estos intereses. Esta también se ve reflejada en el desarrollo de sofisticados mecanismos de control y manipulación social desplegados a través de las redes sociales. De esta forma tenemos que plataformas de redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, Whatsapp se convierten en campos de batalla donde se dilucidan el control político de la población en función de liderazgos locales afines a los contendientes mundiales. El ejemplo más claro de esto es Venezuela donde las operaciones militares cibernéticas, el desarrollo de tropas cibernéticas, así como el uso de “bots políticos” para manipular la opinión pública y amplificar discursos de odio están a la orden del día. Así quedó reflejado en un estudio realizado por la universidad de Oxford sobre las redes sociales en el mundo.
Por supuesto, todos estos elementos económicos estructurales y procesos políticos se mueven dentro las condiciones internas que genera la agudización de la lucha de clases –con sus particularidades étnicas y culturales– en cada uno de los países latinoamericanos. Esta lucha desencadenada por la defensa de intereses económicos contradictorios se ha agudizado en la región por las condiciones estructurales antes descritas que propician la explotación de la fuerza de trabajo. En efecto, la crisis del sistema ha propiciado que las políticas de precarización laboral se encuentren a la orden del día en función de satisfacer tanto las necesidades de extracción de plusvalía de los agentes económicos internos como los intereses de las transnacionales que se debaten el dominio económico global. En ese sentido, la sobre explotación del trabajo sostenidas por mecanismos represivos cada vez más agresivos es lo que se encuentra como telón de fondo del fenómeno de las grandes migraciones en Centro América, así como, de las masivas protestas y estallidos sociales observados durante el último año en Ecuador, Chile y Colombia.
Reflexiones finales.
  • Estas condiciones de pugna mundial por el dominio de recursos naturales estratégicos han facilitado la instalación de estados de excepción que favorecen determinados intereses externos en países como Venezuela y Bolivia que se presentan como grandes reservorios de gas, litio y petróleo.
  • La democracia, la soberanía y la concepción de la ciudadanía tal y como se concibió a partir del proyecto de la Ilustración se encuentran en entredicho en la región, sobremanera a partir de la implementación de sofisticados mecanismos tecnológicos de origen cibernético de control social que a través del uso de las redes sociales y la big data desencadenan comportamientos sociales y políticos que favorecen los intereses políticos y económicos de las potencias en pugna.
  • El proyecto liberal de desarrollo adelantado por varios países de la región se ve obstaculizado ampliamente por las políticas de proteccionismo comercial, de dominio de recursos naturales estratégicos, así como, de control de las tecnologías avanzadas por parte de las potencias mundiales. Este cambio en las condiciones de juego inhiben cualquier posibilidad de “derrame tecnológico” hacia los países de la periferia.
  • El fenómeno de las grandes migraciones centroamericanas no es sino consecuencia de la agudización de la explotación laboral en esta región, como lo demuestra el hecho de que durante el 2019 la exportación de bienes agrícolas se mantuviera en aumento mientras los precios de estos rubros hayan bajado considerablemente en el mercado mundial. De igual forma, el estallido de las protestas en países como Ecuador, Chile y Colombia responde a la agudización de la explotación laboral en el marco de la crisis económica mundial. Estos fenómenos sociales han cobrado grandes dimensiones y notoriedad, dadas las condiciones de pugna mundial por el control político y económico de la región.
  • El plantear un programa político y de desarrollo en América Latina implica necesariamente establecer amplias alianzas con fuerzas políticas y sociales latinoamericanas de corte nacionalista y popular que permitan la construcción de alternativas de desarrollo a mediano y largo plazo relativamente independientes a la dinámica de confrontación mundial.
  • La dinámica de explotación irracional de los recursos naturales de la región implican necesariamente el fortalecimiento de un movimiento mundial de protección ecológica y de defensa de los derechos ciudadanos frente a las grandes corporaciones empresariales del mundo.
Bibliografía
  • Wallerstein, Immanuel (2005), Análisis de Sistemas-Mundo, siglo WWI editores, México.
  • Márquez Covarrubias, Humberto (2010), Crisis del Sistema Capitalista Mundial: paradoas y respuestas, Polis revista Latinoamericana.
  • Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (03/07/2017), Junta de Comercio y Desarrollo, Tema 7 del programa provisional.
  • Informe del FMI, Impacto en América Latina de caídas del crecimiento en China y Estados Unidos.
  • Cepal (2019), Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe, Publicación de las Naciones Unidas.
Notas:
i Una cifra reveladora de este proceso es como han disminuido las importaciones de bienes intermedios en comparación con la exportación de productos terminados, desde que se manifestó la crisis del 2008. Al respecto ver: https://unctad.org/meetings/es/SessionalDocuments/tdb64d5_es.pdf
ii EEUU sigue siendo el hogar de más de la mitad de las empresas más grandes del mundo, contando con 53 en el listado de las 100 empresas más grandes. China cuenta con 11 empresas entre las 100 más grandes del mundo.
vi Muestra de la repatriación de la actividad económica es la reducción constante a partir de la crisis del 2008, de la proporción de importaciones de bienes intermedios con respecto a las exportaciones en los países desarrollados. Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. Ginebra 11 a 22 de septiembre 2017.
viii Así queda reflejado muy claramente en el informe económico de la CEPAL, la contracción en el comercio intrarregional ha sido una constante desde al año 2013 hasta la fecha, siendo el año 2019 donde se ha producido la más grande disminución en el intercambio económico intrarregional dentro del Mercosur y de la Comunidad del Caribe (-21.5% y -18,5% respectivamente).
Miguel H. Saavedra, sociólogo venezolano. 

TeleSUR no se toca



Desde la creación de TELESUR, como expresión de la unidad de América Latina, a lo que tanto aportó el expresidente Hugo Chávez en momentos de integración y solidaridad y sigue haciéndolo Maduro en estos momentos, Estados Unidos trazó todo tipo de planes para silenciar a la televisora venezolana y latinoamericana.
Como si algo faltara en el escenario de Venezuela de los últimos días, donde la propia oposición venezolana le dijo “no” a un devaluado títere de Estados Unidos, como es Juan Guaidó, este cumple las órdenes de su amo anunciando que comienza el intento de “recuperar” la cadena de televisión venezolana y latinoamericana TELESUR que es vista en todo el mundo y especialmente en nuestra región, a pesar de que algunos gobiernos, actuando como súbditos coloniales de Washington, como fue el caso del derrotado Mauricio Macri en Argentina, la han hecho desaparecer de las grillas locales.
El diario digital Infobae de Argentina, que en realidad reproduce –en una supuesta sociedad con The New York Times- los informes falsificados de la CIA y el Pentágono estadounidense sobre los países de nuestra región, informa, sobre un acto encabezado por el “presidente interino de Venezuela Juan Guaidó”(sic) realizado el sábado pasado en un “gran Cabildo de ciudadanos y diputados en Caracas” también así lo dice, para debatir posibles salidas a la profunda crisis que atraviesa el país petrolero y uno de sus proyectos es “recuperar” TELESUR…
En la nota se lo trata a Guaidó como “presidente de la Asamblea Nacional” aunque el mismo se autoproclamó en la sala de un periódico, para poder seguir cobrando los millones de dólares de la CIA, cuando ya los diputados opositores, mayoritariamente, eligieron a su presidente Luis Parra votando í en el recinto del Congreso, lo que es válido y constitucional.
Por supuesto la Secretaría del Tesoro de Estados Unidos consideró “funcionarios corruptos” a los opositores que votaron a s Parra, que junto a otros de sus compañeros de la oposición figuran entre los sancionados por Washington. Es una de las tantas violaciones brutales de la potencia imperial, tomando decisiones sobre un país soberano .y es parte de la guerra contrainsurgente de diversas características que libra el gobierno de Donald Trump contra nuestra región.
Guaidó, convalidado escandalosamente por algunos países de la desprestigiada Organización de Estados Americanos (OEA) ya no sólo como presidente interino sino además de la Asamblea Nacional, como una burla a la mayoría de los opositores venezolanos y al gobierno de Maduro, recibió la orden de no aceptar diálogo ni negociación.
Es el mismo discurso estadounidense de siempre. Hablan de un gobierno de transición, es decir la resignación de Maduro de su legítimo cargo como presidente electo en las elecciones de mayo de 2018, donde un sector opositor participó a pesar de que Washington presionó para que se negaran a hacerlo.
Hubo observadores internacionales y Maduro ganó, en un momento en que el pueblo recurrió heroicamente a una cantidad de recursos para llegar a los centros de votos por caminos obstaculizados por la oposición, lo que fue filmado por decenas de periodistas y por supuesto por TELESUR, sin cuya producción nunca hubiéramos podido ver lo sucedido allí y en muchos países, tanto latinoamericanos, como de Medio Oriente, de África, Europa y otros.
Aunque haya fracasado estrepitosamente, en cuanto golpe intentó, Guaidó es mantenido por los asesores de Trump como el representante cubano americano Marcos Rubio, a pesar del malestar de los equipos de Seguridad nacional del mandatario.
En declaraciones de las últimas horas, el encargado por el presidente Trump para resolver lo que llaman cínicamente la “crisis de Venezuela”, el eterno Elliott Abrams- acusado por alentar y encubrir crímenes de lesa humanidad en Centroamérica en los años 80, así como intervenir en los escándalos de la venta ilegal de armas a Irán y de la entrada de drogas a Estados Unidos por Miami a través del Comando Sur, en ambos casos para financiar las armas de la Contra en la guerra de la CIA contra Nicaragua sandinista, ratificó que no aceptarán diálogo ni negociación con el gobierno de Maduro.
Preguntado por la prensa si el gobierno de Trump intentará usar la fuerza contra Venezuela remarcó que “como hemos visto en el Medio Oriente, cualquier presidente de los Estados Unidos, si quiere usar la fuerza para defender nuestros intereses nacionales, va a utilizar la fuerza. Francamente no depende de Juan Guaidó, depende del presidente “.
Acto seguido Guaidó les dijo a sus menguados seguidores que hay que imaginar lo que sería la región si dejara de existir TELESUR asegurando que “miente, desinforma, promueve grupos terrorista, busca la desigualdad”, tratando de denigrar el trabajo extraordinario que realizan quienes mantienen viva “nuestra” televisora, ante el poder mediático imperial más grande de todos los tiempos.
Desde la creación de TELESUR, como expresión de la unidad de América Latina, a lo que tanto aportó el ex presidente Hugo Chávez en momentos de integración y solidaridad y sigue haciéndolo Maduro en estos momentos, Estados Unidos trazó todo tipo de planes para silenciar a la televisora venezolana y latinoamericana, vista en todo el mundo y en nuestra región y respetada por su contenido y su producción, a costa de un gran sacrificio.
Es la única red televisiva de nuestra América que tiene corresponsales en casi todos el mundo y junto con la Agencia Prensa Latina de Cuba, y con otras como Hispan TV o Rusia Today, de vasto alcance, integran las escasas voces de la verdad y cumplen con difundir la cultura y la vida de nuestros países,. apegados a las reglas internacionales de brindar una información veraz, como un derecho adquirido de los pueblos del mundo. Y como un elemento clave de la descolonización.
Hay que recordar que el 97 por ciento de los medios en manos del poder hegemónico, léase Estados Unidos y sus sumisos asociados, incluyendo a los gobiernos de una Europa en decadencia, han reemplazado la verdad por la mentira sin cortapisas, convirtiendo a la desinformación en un misil mediático, que mata de la misma manera que lo hacen los que disparan los militares contra los pueblos y gobiernos, como lo estamos viendo a diario..
La idea de colocar en manos de Guaidó la campaña para apoderarse de TELESUR , a la que intentaron incendiar su sede en Caracas, y contra la que han realizado una serie de ataques en el marco de la guerra cibernética, parece destinada al fracaso, como todo lo que intentó hasta ahora el “elegido” del gobierno estadounidense. .
Los pueblos libres del mundo, y aun los que están enfrentados a dictaduras reales, no ficticias y a un terrorismo mediático que socava todos los caminos de la paz y la justicia internacional y que ha dejado de ser periodismo para convertirse en uno de los factores claves del poder fascista mundial, no aceptan este intento brutal de despojarnos y lucharán para impedir que ahoguen la única voz televisiva, que sale desde las propias entrañas de Nuestra América.
TELESUR NO SE TOCA. TELESUR SOMOS TODOS LOS QUE AMAMOS LA AUTENTICA LIBERTAD DE PRENSA, LA VERDADERA INDEPENDENCIA Y LA VERDAD.

Cinco claves geopolíticas para pensar el mundo en 2020



Vivimos tiempos de crisis,y por tanto, tiemposinteresantes.
Crisis económica, pero sobre todo, financiera. Lo dice el Fondo Monetario Internacional, que en su último informe Perspectivas de la economía mundial 2020 asegura que El crecimiento mundial registró su ritmo más débil desde la crisis financiera de hace una década.
El valor mundial de los mercados bursátiles, lo que Marx llamaba capital ficticio, se sitúa alrededor de 90 billones de dólares, superando el PIB mundial, y con una deuda pública que roza 70 billones de dólares y los bancos bajando las tasas de intereses y regalando dinero al capital financiero, no productivo, están construyendo las condiciones para una crisis dentro de la crisis.
Mientras tanto, en este interregno entre crisis, el mundo está en llamas. Arden las calles, arden los bosques, arden las fronteras, y arden diversas zonas del planeta debido a las guerras comerciales o por los recursos naturales, cada vez más escasos.
Vamos a analizar algunos de los focos rojos de este 2020 en clave geopolítica:
Estados Unidos. Las cosas se mueven rápido en la potencia imperial en declive, pero al mismo tiempo epicentro de la confrontación geopolítica mundial. Con una economía estable, en crecimiento, y un desempleo en decrecimiento, es el año de Trump.
Un Trump que se convierte en el tercer presidente de la historia de Estados Unidos sometido a un juicio político, tras Andrew Johnson (1868) y Bill Clinton (1998). Y al igual que sus dos predecesores, saldrá libre del mismo. Si bien los demócratas encabezados por Nancy Pelosi han manejado bien el proceso de impeachment en la Cámara de Representantes, es una batalla perdida en un Senado con mayoría republicana y puede tener un efecto boomerang para los demócratas, pues se verá afectada la agenda de las primarias, sobre todo la de los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren, lo que puede dar un nuevo impulso a la candidatura de Joe Biden.
Varias regiones del planeta se verán afectas por lo que suceda de aquí al martes 3 de noviembre, día de las elecciones presidenciales estadunidenses.
Medio Oriente. El acto de inicio de campaña de Trump fue la reciente ejecución de Qasem Soleimani, general a cargo de las Fuerzas Qods, el cuerpo de élite de la Guardia Revolucionaria Islámica y principal responsable del combate al Estado Islámico en Irak. Esta operación y la respuesta de Irán mediante un ataque quirúrgico a una de las principales bases estadunidenses en Irak, con el objetivo de no dejar muertos, pero sí mostrar poderío tecnológico y de inteligencia, aumentan la temperatura de la ya de por sí región más caliente del planeta en términos geopolíticos. Los casi mil kilómetros de frontera que comparten Irán y Afganistán, con 13 mil soldados estadunidenses desplegados, amplían el campo de batalla entre la principal potencia de Medio Oriente, Irán, y el complejo industrial-militar estadunidense, actor clave para la reelección de Trump en 2020.
China. La potencia que cada vez acerca más el mundo multipolar a una disputa bipolar, y que en 2021 celebrará los 100 años del Partido Comunista de China (PCCh), entra el 25 de enero en su Año de la Rata con el objetivo de erradicar por completo la extrema pobreza. El objetivo en 2020, después de sacar a 800 millones de personas de la pobreza durante los pasados 35 años, es que ningún ciudadano se encuentre en situación de extrema pobreza.
Además, cambia de año firmando una tregua comercial con Estados Unidos. Una China que ya supera a EU en PIB medido en paridad del poder adquisitivo (PPA) y que si profundiza tanto su alianza con Rusia como la apuesta por la Nueva Ruta de la Seda, podría en un futuro no tan lejano superar a EU en PIB global. En el campo de batalla de la tecnología, el 5G y la ciberguerra, China ya se ha colocado por delante del imperio.
Mundo en llamas. Los recientes incendios en la Amazonía o Australia, que aporta 5 por ciento del total mundial de contaminación climática mediante la minería de carbón o la explotación de gas, reafirman la idea de que no es el fuego, es el capitalismo. Un modo de producción insostenible para nuestra Madre Tierra que solo trae guerras por el coltán, el petróleo, el litio, el cobre, el agua y sobre todo, como rapean Los Chikos del Maíz y Kase.O, el enemigo interno, el pobre. Porque quienes salen perdiendo de las guerras imperialistas en todos los rincones del planeta son las y los desheredados de la tierra. Quienes no tienen siquiera la posibilidad de cuidar el planeta (porque ser ecologista es también una cuestión de clase) es quienes menos tienen. El equilibrio entre el derecho al desarrollo de una buena parte del (tercer) mundo y los derechos de la naturaleza es uno de los grandes debates y tareas pendientes.
Ultraderecha y evangelismo. Y mientras hace arder el mundo, el capitalismo fractura nuestros pueblos y fragmenta nuestras sociedades. Lo colectivo se debilita en favor de lo individual, y ahí es donde aparecen fenómenos como el auge de la ultraderecha o del evangelismo, allá donde la izquierda es incapaz de dar respuesta a las nuevas preguntas de este mundo en llamas.
Frente a la guerra contra el marxismo cultural y la ideología de género, nuestra defensa de la humanidad frente al auge del fascismo y del evangelismo de ultraderecha debe ser la apuesta por una sociedad regida por los principios de la justicia social y el feminismo.

* Politólogo especialista en América Latina 

El asesinato de Berta Cáceres y la imposición de la Ley de “Consulta” elaborada por el PNUD


OFRANEH / Rebelión

El próximo tres de marzo, se cumplen cuatro años de haber sido asesinada Berta Cáceres. Lideresa indígena que luchó de forma permanente por la defensa de los territorios de los pueblos indígenas y la implementación de la Consulta Previa, Libre e Informada, como un mecanismo de reconocimiento y respeto de los derechos de los pueblos indígenas.

Todo parece indicar que el cruento asesinato es un crimen de estado, ante la falta de voluntad de las autoridades para proseguir a los autores intelectuales, además de persistir en la denegación de la aplicación de justicia, el Estado continúa con su política de imponer proyectos obsoletos como estrategias de dominación, confundiendo de forma deliberada la socialización con la consulta.

Honduras a partir del Golpe de Estado se ha convertido en un escenario de guerra no declarada, donde se han dado más de 50,000 homicidios y 400 masacres, que en su mayoría permanecen en la impunidad; siendo el yerro instaurado una estrategia para diluir la protesta social, surgida ante los múltiples despojos y desplazamientos poblacionales.

Desde 1995, cuando Honduras ratificó el Convenio 169 de la OIT, se asumió que las leyes nacionales se adaptarían al Convenio, tal como lo indica La Convención de Viena (1969), sin embargo el Estado durante casi dos décadas desdeño el Pacta Sun Servanda, obviando la aplicación del derecho a la consulta, pretendiendo que las socializaciones son procesos de consulta.

La piñata de cuencas hidrográficas efectuada por el Congreso Nacional en el 2010, dio lugar a un sinfín de conflictos sociales, solucionados a través de la violencia. El grupúsculo de familias que se apoderaron de las cuencas para la construcción de represas, colocaron a cientos de comunidades en peligro, al socavar el derecho al agua. El caso de Agua Zarca se convirtió en una pesadilla que conllevo al asesinato de Berta Cáceres, un crimen inducido por la familia Atala, los que hasta la fecha no han cejado en su pretensión construir la represa.

En el 2012 se entregó la plataforma marítima de la Moskitia a la empresa BG, proceso en el que no existió ninguna consulta previo a la carta de intención firmada por el Estado y BG en las postrimerías del 2012, posteriormente fue aprobado el contrato con BG por el Congreso Nacional.

Para septiembre del mismo año, después de haber efectuado los trámites los aprobación en el Congreso Nacional, la Secretaría de Medio Ambiente (SERNA) acompañada por funcionarios del Comité para Erradicación del Racismo y Discriminación (CERD) como una consulta previa.
Bancos europeos y el Banco Centroamericano de Inversión Económica (BCIE) aparecen como financistas de los proyectos a pesar de poseer la información referente a la inexistencia de consultas previas con las comunidades indígenas que serían afectadas. Hasta la fecha resuenan las palabras siniestras del ex presidente del Banco Mundial. El Sr. Jim Yong Kim, cuando se dirigió a una audiencia de líderes religiosos, en mayo de 2016, en referencia al asesinato de Berta Cáceres y la supuesta urgencia para la construcción de proyectos hidroeléctricos en Honduras, convirtiendo el asesinato como un simple caso de daño colateral. Casualmente en el mismo año que fue asesinada Berta Cáceres, el PNUD asume el rol de impulsar una nueva versión de ley, para lo cual contrataron al jurista Ivan Lanegra, autor de la controvertida Ley de Consulta del Perú. EL PNUD desdeño las versiones elaboradas por el Observatorio de Derechos Humanos de los pueblos indígenas en Honduras (ODHPIN), la Confederación de Pueblos Autóctonos de Honduras (CONPAH) y Dirección nacional de pueblos Indigenas y Afrodescendientes (DINAFROH), versiones que incluían la obtención de consentimiento, el cual fue eliminado en la versión realizada por el equipo del jurista peruano.

El papel jugado por el PNUD en relación al desconocimiento de las propuestas de ley realizadas tanto por indígenas como instituciones estatales, incentiva el temor de los despojos que se darán en un futuro cercano a nombre del Programa de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los Bosques (REDD) el que ahora replica la tendencia a desconocer las organizaciones indígenas que no están bajo la égida del actual partido en el gobierno, al elaborar las Salvaguardas REDD a la medida de los intereses del PNUD, ONUREDD y el Estado.

Ante las denuncias interpuestas por organizaciones indígenas defensoras de sus territorios y culturas, la Relatora de Naciones Unidas para pueblos Indígenas, la Sra. Vicky Tauli Corpus, efectuó una visita Honduras con el propósito de informarse sobre los avances en la creación de un mecanismo de consulta. La Relatora emitió su informe en diciembre de 2016, en el cual exhortó al “Estado de Honduras a garantizar que se respeten los estándares internacionales sobre consulta previa y otros derechos humanos de los pueblos indígenas".

El estado persistió en desconocer su error en relación al anteproyecto y las enormes fallas que presentó la elaboración del anteproyecto elaborado por Lanegra, por lo cual la Relatora emitió sus Observaciones adicionales, en las que hizo hincapié en la “necesidad de asegurar una mayor participación de las distintas estructuras representativas de los pueblos indígenas y la capacitación y preparación de los pueblos indígenas, funcionarios estatales y otros actores; a la necesidad de generar la confianza necesaria abordando las preocupaciones centrales de los pueblos indígenas en materia de derechos humanos; a las presiones de tiempo para la aprobación de una ley de consulta; y a su preocupación por la interpretación restringida del marco conceptual jurídico de la consulta previa”.

A finales de noviembre de 2018, una nutrida comitiva del Estado de Honduras coordinada por el diputado Oscar Nájera se presentó en Ginebra ante la CERD, el cual balbuceó de informa incoherente una supuesta apología al anteproyecto de Ley de Consulta impulsado por el PNUD.

Tememos que el Congreso Nacional pretende aprobar el adefesio de Ley de Consulta para el 3 de marzo como un homenaje a Berta Cáceres. Conociendo el cinismo que ha acompañado al partido político en el poder, el que ha convertido Honduras en un estado fallido, no es nada raro que pretenda convertir la destrucción de los derechos colectivos de los pueblos indígenas al aprobar una Ley que distorsiona la consulta, en un supuesto homenaje a una de las heroínas del pueblo hondureño.

La OFRANEH ratifica su posicionamiento en rechazo a esa Ley de Consulta Previa socializada dentro del Congreso Nacional el día de ayer, ya que solo vendrá a legitimar los despojos y expropiación de nuestros territorios ancestrales, a criminalizar y judicializar a los defensores y defensoras de la madre naturaleza y condenarnos al exterminio como pueblos indígenas.

Exigimos el cumplimiento de las sentencias condenatorias al Estado de Honduras por la Corte Interamericana sobre las comunidades Garífunas de Triunfo de la Cruz y Punta Piedra, sentencias que están relacionadas entre otras la violación de la consulta previa

Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH

EEUU busca crear bases de datos genéticos para controlar flujo migratorio






















r3d.mx

El Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump busca desarrollar en 2020 dos bases de datos genéticos en México con registros de criminales, escenas del crimen y personas identificadas como tratantes de personas, también llamadas “polleros”, de acuerdo con el diario Milenio.
La primera base de datos genéticos es parte del “programa forense” de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Procuración de Justicia, en conjunto con la Fiscalía General de la República (FGR), con muestras de ADN tomadas a delincuentes; que además se complementará a través de cinco fiscalías estatales, la de Chihuahua, Chiapas, Guanajuato, Puebla y Yucatán. Una base de datos similar se intentó desarrollar como parte de la Plataforma México durante el sexenio de Felipe Calderón, sin embargo, el proyecto no tuvo continuación en la administración del expresidente Peña Nieto.
El segundo proyecto tiene como objetivo financiar, con 8 millones de dólares, la creación de bases de datos genéticos en México, Honduras, Guatemala y El Salvador, con el objetivo de identificar a los “polleros” que operan en la región.
Las distintas bases de datos genéticos pueden enmarcarse en una serie de estrategias del Gobierno estadounidense para aumentar el flujo de información sobre la “delincuencia transnacional”, como reportó Privacy International (PI) en 2019, aunque también puede estar vinculado con la intención de tener un mayor intercambio de información biométrica sobre las personas que cruzan las fronteras del Triángulo Norte de Centroamérica hacia Estados Unidos.
En el reporte, PI previó el aumento de la exportación, procesamiento e intercambio de datos biométricos, como parte del esfuerzo de Trump para combatir los “desplazamientos terroristas” y “potenciar el proceso de control de viajeros, la recolección de datos, el análisis y el intercambio de datos, incluyendo los datos biométricos y de otra índole de los viajeros”.
Además, estas bases de datos podrían alimentarse de los perfiles genéticos de millones de personas que solicitan asilo o que son detenidas por ingresar de forma irregular a EE.UU. y cuyo ADN busca obtener el Gobierno de Donald Trump.
El manejo de bases de datos biométricos supone un gran riesgo para la privacidad de las personas y en el caso de México no existen garantías de que la recolección de la información genética se haga bajo controles democráticos y sin violar los derechos humanos.

La guerra climática está aquí

Australia
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