Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Trump resucita el TIAR



Desgastado el liderazgo por delegación del fantoche Juan Guaidó y agotada en la etapa la maquinaria del gol­pe de Estado contra el gobierno constitucional y legítimo de Nicolás Maduro, el pasado 11 de septiembre la administración Trump decidió iniciar una nueva fase de su política de cambio de régimen en Venezuela, y con apoyo de Brasil usó a Colombia para activar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) en la Organización de Estados Americanos (OEA).
Viejo instrumento del panamericanismo de guerra de Washington, el objetivo inmediato del TIAR será multilateralizar las sanciones coercitivas contra Venezuela en los campos comercial y financiero −incluido un posible bloqueo naval que interrumpa las exportaciones petroleras responsables de 95 por ciento de los ingresos del país sudamericano−, y/o la ruptura de relaciones diplomáticas, consulares y económicas de varios gobiernos derechistas del área.
Junto con el TIAR (Río de Janeiro, 1947), la OEA, cuya carta fundacional surgió en el marco de la novena Conferencia Internacional Americana (Bogotá, 1948), fue uno de los mecanismos para la seguridad colectiva interhemisférica utilizados por la diplomacia estadunidense en su lucha contra el comunismo de Moscú durante la guerra fría, como se llamó la confrontación política, ideológica y militar entre el Este y Oeste en la inmediata posguerra, tras la derrota del nazifascismo.
Como aparato estratégico intercontinental, el TIAR −calificado como el primer pacto de la guerra fría−, fue instrumentado por Washington para que cumpliera un papel similar al de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Europa occidental. A partir de 1948, en particular luego de la llegada del general Dwight D. Eisenhower a la Casa Blanca en 1953, EU abandonó la idea de exportar su democracia mediante estrategias reformistas y optó por políticas conservadoras y punitivas hacia América Latina y los países periféricos del mundo libre.
El entonces secretario de Estado, John Foster Dulles, hizo de la seguridad militar y policial de corte contrainsurgente el primer punto de la agenda de Washington, y alentó el establecimiento de regímenes dictatoriales civiles y militares, procapitalistas y antizquierdistas en América Latina. En los hechos, el pacto de defensa mutua plasmado en el TIAR −la idea de uno para todos y todos para uno− significó la continentalización de un monroísmo de nuevo tipo que, según diferentes coyunturas y con sus respectivos puntos de continuidad y ruptura, ha sido sometido a constantes procesos de actualización y relaboración doctrinaria y estratégica por el Pentágono y el Departamento de Estado.
Ante la irrupción del socialismo en Cuba, la estrategia de John F. Kennedy consistió en alinear a los gobiernos autoritarios y dictatoriales de América Latina y el Caribe en su lucha contra el Castro-comunismo, combinando la zanahoria de la Alianza para el Progreso con el garrote de la fracasada aventura mercenaria de Bahía de Cochinos.
Luego, bajo las dictaduras militares de seguridad nacional, el neomonroísmo devino en lucha antisubversiva, y tras la autodisolución de la URSS en 1989, adaptó su ropaje a la guerra a las drogas (sustituto del fantasma comunista) y las guerras sucias y de baja intensidad (Granada, El Salvador, Nicaragua, Panamá), hasta la fase actual de guerra al terrorismo post-11 de septiembre de 2001.
Los 11 países que apoyaron ahora activar el TIAR −del total de 18 firmantes− fueron: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Haití, Honduras, Paraguay y República Dominicana. Cinco países se abstuvieron: Costa Rica, Panamá, Perú, Trinidad y Tobago y Uruguay; Bahamas se ausentó. Cuba fue excluida del TIAR en 1962 y México se retiró del TIAR en 2002. Venezuela, que con Bolivia, Ecuador y Nicaragua abandonaron el tratado en 2012, estuvo representada por un enviado de la oposición política.
La representante mexicana ante la OEA, Luz Elena Baños, dijo que es inaceptable usar un mecanismo que contempla la fuerza militar y subrayó que si bien México no es parte del TIAR, sí está obligado a pronunciarse en contra del uso político que se pretende dar a lo que considera un delicado y controversial instrumento.
Categórico, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, rechazó la activación espuria e írrita del TIAR, y dijo que ese pacto es un instrumento de genuflexión por quienes quieren legalizar una intervención militar en la patria de Bolívar. El jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana calificó al TIAR de anacrónico y falaz, y aseveró que es un subterfugio diseñado por EU para garantizar sus propios intereses hegemónicos en la región.
Así, el 14 de septiembre llegó a Bogotá el nuevo embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, experimentado operador de golpes suaves y rupturas secesionistas. Los antecedentes de Goldberg en la ex Yugoslavia y Bolivia, aumentan el riesgo de una balcanización de la frontera colombo-venezolana. Su misión podría ser acelerar el papel de Colombia como cabeza de playa para una intervención militar y paramilitar en Venezuela −incluido el montaje de falsos positivos y/o una operación de bandera falsa en la frontera entre ambos países, que vincule a las FARC/ELN con el gobierno de Maduro−, ahora bajo la fachada legal del TIAR.

El clima



En su libro sobre religión y filosofía política, Mark Lilla considera la relación del ser humano con la naturaleza.
Señala: “Cuando un ser humano se hace consciente de sí mismo, descubre que está en un mundo que no es de su hechura, pero del cual forma parte. Advierte que está sometido a las mismas leyes físicas que afectan a los objetos inanimados de ese mundo; como las plantas, requiere de nutrientes y se reproduce; y como los animales, vive con otros, construye refugios, lucha y siente. Esta persona puede notar sus diferencias con respecto a todos estos objetos y criaturas, pero también reconocerá lo que comparte con ellos. No observa el mundo desde fuera, como un objeto externo de contemplación, lo mira desde dentro y ve que es dependiente de él. Entonces puede ocurrírsele el pensamiento de que, si puede llegar a entenderse a sí mismo, necesitará entender el todo del cual es una parte. (M. Lilla, The Stillborn God, Vintage Books, NY, 2008).
El mundo no es un objeto externo a nosotros, este asunto me parece clave para identificar los problemas sociales que definen la relación de los humanos con el medio ambiente: con la miríada de especies con la que se comparte el mundo, así como con los recursos y procesos complejos que sostienen la vida misma. Es una relación que se hace crecientemente conflictiva y tiende a una tensión extrema.
Gran parte del discurso político, de las pautas productivas y de consumo, de la apropiación de los recursos y las formas en las que se distribuyen entre la población indican, empero, que la naturaleza se concibe como algo externo a nosotros como individuos y como sociedad, con la cual se tiene una relación cada vez más complicada. Esto mismo se advierte en las formas de expresión comunes para referirse a la naturaleza.
Podemos concordar con Lilla en su perspectiva, pero hay que admitir abiertamente que muchos no conciben así la situación; entonces, se esconde la complejidad del sistema que soporta la existencia.
Como seres humanos tenemos en esto una enorme responsabilidad. La naturaleza no debería ser un entorno sobre el cual ejercemos un dominio omnipotente, sustentado en la noción de que somos entes superiores y no sólo capaces de someter y encauzar el uso de los recursos disponibles para satisfacer nuestros fines, cueste lo que cueste, sino que tenemos el derecho y hasta estamos destinados a hacerlo.
Esta noción del progreso basado en el agotamiento y la sobrexplotación de los recursos, con consecuencias graves como son el calentamiento global y la acumulación de desechos, muchos de ellos no degradables, está en el centro del modo de producción vigente y de las formas de ejercicio del poder; también es una expresión cultural predominante.
Esto es lo que ha entendido Greta Thunberg, con una gran intuición como premisa indispensable. Se ha erigido como un símbolo de la lucha contra el cambio climático y sus consecuencias perniciosas. Ha logrado movilizar a la gente, especialmente a los jóvenes por decenas de millares en muchas partes del mundo.
Pero no hay modo de creer que los líderes políticos en general, así como los grandes productores y los consu-midores más ricos que usan losrecursos naturales y las fuentes de energía predominantes tengan una convicción clara sobre lo que dice Greta y lo que claman los jóvenes que la siguen.
El negacionismo del deterioro ambiental y sus consecuencias negativas, que según los científicos avanzan sin cortapisas y generan cambios climáticos que pueden ser ya irreversibles, es una postura expuesta con rabia por los sectores más conservadores.
Políticamente es notable lo dicho hace unos días por el secretario general de la ONU, António Guterres, quien preside la Cumbre 2019 Acción Climática, lo dijo con todas sus letras apelando a los líderes que asistirán a la reunión: Vengan con compromisos concretos, no con discursos adornados.
Hay un espacio conflictivo que parece definir el momento actual en torno al cambio climático, entre los discursos y las contradicciones políticas exhibidas en el Acuerdo de París, el cual estableció un plan de acción mundial para limitar el calentamiento global muy por debajo de 2 °C.
En este ámbito, China representa 27.2 por ciento del total de emisiones de CO₂, Estados Unidos 14.6, le siguen en los cinco primeros lugares: India, 6.8; Rusia, 4.7 y Japón, 3.3 por ciento. Donald Trump retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París en junio de 2017 con el argumento de que debilita la economía de su país y la pone en una permanente desventaja. Se anunció que irá a la ONU el día que inicia la cumbre, pero para asistir a una reunión sobre la libertad religiosa. Más desaire es imposible.
Las acciones para enfrentar el cambio climático, así como la acumulación de desechos, requiere de compromisos de los individuos y de las empresas; sin embargo, es decisiva la acción concertada de los gobiernos y forjar también el activismo social, y que ambos promuevan un cambio categórico, pero, sobre todo, oportuno para enfrentar la crisis ambiental.

Whistle-blower (El soplón)

Desde el otro lado

Sucedió algo extraordinario en Estados Unidos: un oficial de la Agencia Nacional de Inteligencia reveló al inspector de la agencia (una especie de contralor interno responsable de vigilar el comportamiento de sus funcionarios) que el mandatario Donald Trump, había presionado al jefe de Estado de Ucrania para que se investigara aHunter Biden, hijo del candidato a la presidencia Joseph Biden, sobre su relación con una compañía petrolera ucraniana en la que era miembro del consejo de administración. Trató de demostrar, sin que existieran pruebas, que el entonces vicepresidente Joseph Biden había usado su influencia para apoyar negocios de esa compañía en Estados Unidos. 

El whistle-blower presenció la llamada telefónica en la que Trump amenazó al presidente ucraniano que de no cumplir con sus exigencias suspendería la ayuda militar autorizada por el Congreso estadunidense con el fin de que ese país se defendiera de la agresión rusa. El quid-pro quo en el fondo era un vil chantaje. En circunstancias normales, el inspector de la Agencia de Seguridad debía informar al Congreso, pero la Casa Blanca vetó la posibilidad.

Chantajear al líder de otra nación, con el fin de socavar el prestigio de quien en este momento encabeza la lista para representar al Partido Demócrata como su candidato a la presidencia, es algo insólito. No está clara la secuela de este nuevo capítulo en la ya larga trama que pudiera acabar con la defenestración del mandatario estadunidense. De lo que no hay duda es que Trump ha hecho todo lo posible para evitar que se llegue al fondo de este y otros asuntos similares, lo que en último término pudiera configurarse como el delito de obstrucción a la justicia.

La intención original de este artículo era poner de relieve la admirable labor de la joven sueca de tan sólo 16 años, Greta Thunberg, que encabezó el paro que millones de niños y jóvenes de todo el mundo efectuaron el viernes pasado para protestar por la abulia de los adultos en poner un alto al cambio climático ocasionado por la acción del hombre. La voz de Greta, y de otros jóvenes, como de la mexicana Xiye Bastida, se escucharán en la conferencia sobre el Cambio Climático que se celebra en las Naciones Unidas. Vaya nuestra admiración y apoyo a todos los que con ella han emprendido esta ardua tarea. Comentar más ampliamente este asunto, en el marco de la visita de Trump a California deberá esperar.

Lo que hace Uribe en el asedio yanqui contra Venezuela



De nuevo se tensan las relaciones entre Colombia y Venezuela, como parte del plan bélico de los Estados Unidos con el que persigue la recolonización del continente, pero por encima de sus intereses imperialistas está la paz de los pueblos.
El Gobierno de Venezuela decretó el estado de alerta en la frontera con Colombia y planea realizar allí maniobras militares defensivas, entre el 10 y el 18 de este mes.
De cada lado de la frontera esgrimen razones distintas para explicar las amenazas de seguridad que percibe cada país.
El Gobierno de Uribe y Duque alega que el retorno a la lucha armada de un sector de las FARC es patrocinado desde Caracas , y para darle fuerza a sus argumentos el General Navarro C omandante de la Fuerzas Militares éste viernes 6 entregó a la prensa un documento “ultrasecreto”, con el que intenta demostrar un supuesto plan de guerra de las FARC, el ELN y el Gobierno de Venezuela contra Colombia.
Es el viejo truco que usaron los Estados Unidos para justificar el inicio de la guerra imperialista contra el pueblo de Irak, en ese momento dijeron que allí “había Armas de Destrucción Masiva”, mentira que años después se vieron obligados a reconocer.
Lo que si es demostrable es que el plan de agresión de los EEUU contra el pueblo de Venezuela ha sido constante desde el fallido Golpe de Estado que intentaron en abril de 2002 ; e s nítido que la víctima del acoso es Venezuela y el agresor es la potencia norteamericana.
Del lado de la República Bolivariana de Venezuela sienten las amenazas por varios flancos:
* El 29 de agosto los EEUU instalaron en su Embajada de Bogotá su Unidad de Asuntos para Venezuela (VAU por sus siglas en inglés), para que opere como centro de gobierno de Guaidó.
* El 31 de agosto la Marina de los EEUU inició la Operación Humanitaria Nuevos Horizontes para instalar un fuerza militar permanente en Guyana, la vecina oriental de Venezuela con quien mantiene un diferendo limítrofe por los 160.000 kilómetros cuadrados de la Guayana Esequiba, que incluye zonas marítimas ricas en petróleo.
* El pasado jueves 5 se conoció un grabación telefónica donde Vanessa Neumann, funcionaria del Departamento de Defensa estadounidense (el Pentágono) y Manuel Avendaño, asesor de Guaidó, planificaban la entrega de la soberanía del territorio de la Guayana Esequiba a empresas trasnacionales.
* El 31 de agosto en frente del Zulia venezolano en las comunidades Wuayúu de la Guajira colombiana, la Marina de EEUU finalizó obras de ampliación en la Escuela indígena Remedios 2. A la vez el Gobierno de Uribe y Duque adelanta un plan para enseñar el idioma inglés a los indígenas de este Departamento.
En medio del presente escalamiento llama la atención que el Presidente Duque haya dicho que “Colombia no agrede a nadie; éste es un país que respeta el territorio de otras naciones”.
Hay que recordar solamente un hecho histórico, cuando el Primero de marzo de 2008 tropas colombianas en asocio con los EEUU atacaron territorio de Ecuador en Sucumbios, cuando Álvaro Uribe era el Presidente y Juan Manuel Santos su Ministro de guerra , o Duque no conoce esto o dice una mentira del tamaño de una catedral.
Más allá de las alertas y amenazas de esta coyuntura la salida a los problemas de Venezuela están en que avance un diálogo entre el Gobierno y la oposición, dentro del marco de la Constitución .
Para que avance esta solución política los EEUU deben cesar en sus ataques e injerencia en los asuntos internos de Venezuela.
Son totalmente falsas las acusaciones que hacen en contra nuestra en el mencionado documento “ultrasecreto”, y reiteramos nuestra posición de evitar a toda costa que haya una guerra entre dos pueblos hermanos.
Seguimos firmes en que desarrollemos en Colombia un camino de solución política al conflicto, que nos traiga una paz con las transformaciones que claman las mayorías nacionales.

Tiempos de posmacrismo y albertismo

Cambio de roles

Brecha


El macrismo busca un milagro para lograr la reelección en octubre, pero los principales sondeos indican que lo que realmente está en juego es en qué condiciones volverá a la oposición. En paralelo, Alberto Fernández busca ahondar sus caudales de votos legislativo y distrital, y, de forma subrepticia, construir una voz propia dentro del Frente de Todos.  
El segundo tramo de la campaña presidencial argentina comenzó antes del 7 de setiembre, la fecha oficial fijada por la justicia electoral para el reinicio de los spots y los actos proselitistas. De acuerdo con la firma D’Alessio/Berensztein, la imagen positiva de Alberto Fernández subió hasta el 46 por ciento y la de Macri bajó hasta el 37 por ciento. Los números más preocupantes para el oficialismo están relacionados con la mirada de los consultados sobre la marcha de la economía: ocho de cada diez argentinos consideran que están peor que un año atrás y siete de cada diez rechazan la gestión económica de Mauricio Macri. En el momento de avizorar cuál puede ser el resultado electoral concreto en octubre, la perspectiva es aun más amarga para el macrismo. Según Federico González, uno de los pocos encuestadores cuyos pronósticos sobre las Paso estuvieron cerca de corroborarse, Alberto Fernández puede cosechar un número de sufragios mayor que el conseguido por su propia compañera de fórmula, la ex presidenta y actual senadora Cristina Fernández, en los comicios de 2011, cuando cantó victoria con el 54 por ciento de los votos.
Ante este inédito panorama, surgen varias dudas. ¿Juntos por el Cambio tiene el horizonte puesto en octubre o su meta en la actual etapa de la campaña es empezar a construir el posmacrismo? ¿Alberto Fernández debe seguir usando el traje del candidato o plantarse como presidente virtual para ganar autoridad, no sólo ante los argentinos, sino dentro de la amplia casa justicialista?
Cuestión de identidad
Jorge Liotti, editor de la sección Política en el diario La Nación, aclaró a Brecha que en el propio gobierno hay más de una respuesta a la primera pregunta: “En el oficialismo hay discrepancias internas sobre lo que está en juego en la elección. Un sector del gobierno entiende que todavía hay chances de revertir el resultado de las Paso y en consecuencia plantea retornar a la estrategia de un combate franco contra el kirchnerismo. Sin embargo, el sector mayoritario de la Casa Rosada plantea priorizar la emergencia económica y, en todo caso, retomar la campaña más cerca de la convocatoria del 27 de octubre. En esa ala sí se empieza a hablar de un armado político posgobierno, y, en ese sentido, recalcan la importancia de retener la jefatura del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, la provincia de Mendoza y ciertos municipios de la provincia de Buenos Aires”.
Por otro lado, Liotti intuye un posmacrismo en el que la marketinera amplitud de colores de sus afiches se va a trasladar con fuerza, ahora sí, a la mesa chica en la que se procesan las decisiones más sensibles: “La perdurabilidad del macrismo también va a estar sujeta al caudal de votos que consiga en octubre. Si Juntos por el Cambio evita el desastre de una crisis económica profunda y además elude descender del piso de votos conseguido en agosto, probablemente tenga chance de consolidarse como una opción opositora firme. Pero, seguramente, será con un formato distinto, con otros actores políticos y una conducción más heterogénea. A futuro, veo esa coalición con menos componentes del Pro ‘puro’ en su mesa de decisiones”.
El politólogo de la Universidad de Buenos Aires Nicolás Tereschuk advirtió a Brecha que el macrismo, en caso de volver a ser oposición, no se enfrentará a una tribuna vacía, ya que, entiende, Juntos por el Cambio ha cincelado una identidad política, la del antiperonismo, con una fuerte raigambre social en el país: “El no peronismo tiene una identidad y una base social claras. Habrá que ver si la coalición oficialista se mantiene políticamente unificada o si se divide tras una derrota, como ha ocurrido en otros momentos de la historia. Y esa situación va a depender, por un lado, de lo que suceda los próximos meses en economía y también de cómo le vaya al próximo gobierno”.
El vestuario de Alberto
¿Qué hará en las próximas semanas Alberto Fernández? Liotti estima que “transita un desfiladero político muy angosto”: “Cuando se pone el traje de candidato y azuza al gobierno, genera un efecto muy negativo en materia económica y financiera. Igual, no creo que abandone su rol opositor en el nuevo tramo de la campaña. No va a dejar de criticar al gobierno, incluso medidas como la reprogramación de la deuda y el control de capitales, en los que fue marcada su influencia sobre Macri para que el gobierno se animara a tomarlas”.
Por último, para el editor de La Nación, “todavía es muy prematuro para ver si está naciendo el albertismo. El esquema electoral del Frente de Todos es muy amplio: conviven en esa coalición sectores identificados con Alberto Fernández, pero también La Cámpora, Sergio Massa, los intendentes del conurbano bonaerense, los gobernadores. Es una alianza muy variopinta, que no ha terminado de fraguarse en su totalidad. Hoy todos están en el mismo barco por la expectativa del triunfo electoral, pero sólo cuando lleguen al gobierno, se terminará de dilucidar cómo se dará el reparto de cuotas de poder. Yo creo que va a haber desencantados; unos van a prevalecer sobre otros. Pero insisto: por ahora no hay esquemas de gobernabilidad armados a priori”. 

Justicia para Lula

La Jornada:
Emir Sader

Las entrevistas de Lula a los medios brasileños e internacionales consolidan la versión de que se trata de una condena sin pruebas, de una persecución política al ex presidente de Brasil y de que él es un preso político. No sólo eso, también que la historia política de esa nación sudamericana fue distorsionada por la decisión de impedir que Lula fuera candidato a la presidencia, elección en la cual, según todas las encuestas, él sería elegido mandatario del país en primera vuelta. Asimismo, el candidato lanzado por Lula, Fernando Haddad, habría triunfado de no ser por la monstruosa campaña de fake news, con escandalosas mentiras propagadas por medio de robots.


Desde el golpe sin razones constitucionales en contra de Dilma Rousseff, relegida presidenta de Brasil en 2014, se fue poniendo en práctica la guerra híbrida, el nuevo tipo de golpe, la estrategia actual de la derecha a escala internacional, basada en la guerra de la leyes, en la judicialización de la política y en la persecución política de líderes democráticos. Una guerra que tuvo continuidad en la prision y el impedimiento ilegales de la candidatura de Lula y desembarcó en la farsa de la elección de Bolsonaro.

La justicia para Lula no es sólo reparar las injusticias que se cometen en su contra. Es denunciar la farsa de la Lava Jato –reiteradamente comprobada por las revelaciones hechas por Intercept Brasil–, desenmascarar su falso combate en contra de la corrupción, procesar, acusar y condenar a quienes la pusieron en práctica para ponerse al servicio de la ruptura de la democracia, de la destrucción del patrimonio público brasileño en favor de los intereses de Estados Unidos, la liquidación de las políticas sociales de los gobiernos del PT y de los derechos de los trabajadores.

Como resultado de la Lava Jato, Brasil tiene el gobierno más desprestigiado de su historia en el plano internacional, el presidente más ridiculizado dentro y fuera del país, que más declaraciones ridículas emite todos los días, que desprestigia el cargo que tiene, mientras promueve la recesión y mantiene a 14 millones de personas en el desempleo.

Mientras tanto, la imagen de Lula sólo crece dentro y fuera de Brasil. Incluso personas que se habían dejado llevar por las acusaciones de corrupción que habrían involucrado a Lula, ahora se dan cuenta –informados acerca de las condiciones jurídicas y políticas de su condena– de que el ex mandatario es absolutamente inocente, que no hay un centavo indebido en sus cuentas, que su proceso es político. Que él fue condenado no por pruebas, sino por convicción. No hay derecho que no se apoye en pruebas.

Lula reafirma, por todo ello, que sólo saldrá de la prisión con su inocencia reconocida. No acepta acogerse a ningún otro mecanismo, ni siquiera la prisión domiciliaria, a la que tendría derecho a partir de octubre, porque significaría reconocer la condena y apelar a lo que tiene derecho un condenado después de cumplir la sexta parte de la pena. Lula no reconoce la condena: sólo acepta salir absolutamente inocente.

Posibilidades que no se veían antes podrían ocurrir. Las revelaciones de Intercept desmienten uno de los más grandes absurdos judiciales de Brasil: que el Supremo Tribunal Federal (STF) haya declarado, en reiteradas ocasiones, que el juez Sergio Moro sería no apto para juzgar a Lula. Después de denuncias que lo comprometen, pues se revelaron conversaciones que confirman fehacientemente que el ministro de justicia y los otros jueces de la Lava Jato han actuado de forma mancomunada políticamente, incluso falsificando datos, para condenar a Lula sin pruebas, como una operación de carácter político.

El clima se ha vuelto insosportable para el STF, que no puede mantener la supuesta postura de Moro; lo que pasa es que, si acaso el tribunal tiene el valor y lo declara no apto, simplemente anulan todos los procesos que él ha comandado en contra de Lula, quien saldría libre. Hay dos decisiones a tomar en las próximas semanas o meses sobre ese tema.

Mientras tanto, el gobierno se desgasta, pelea de manera cada vez más dura con los mismos medios, vacila en ir o no ir a presentar el discurso inaugural en la Asamblea General de Naciones Unidas, con el riesgo de manifestaciones de repudio dentro y fuera de la ONU, y deja el país sin gobierno, preocupándose más de obtener los votos para que el hijo de Bolsonaro pueda ser embajador en EU y hacer maniobras para que sus otros dos vástagos puedan escapar de los procesos por corrupción.

Ese es el Brasil en el que la persona que debiera estar presidiendo el país se encuentra en prisión, a pesar de ser inocente, mientras el que está en la presidencia debería estar preso.

El gran dilema de Jair Bolsonaro

La Jornada:

Eric Nepomuceno


El pasado viernes los médicos que tratan del ultraderechista Jair Bolsonaro lo examinaron en Brasilia y decidieron liberarlo para viajar a Nueva York. El presidente brasileño sigue recuperándose de una cirugía de corrección de una hernia abdominal.

También el pasado viernes millones de manifestantes salieron a las calles en más de 150 naciones en protesta contra los cambios climáticos y como forma de presión sobre los líderes globales en vísperas de la Cumbre de Acciones Climáticas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que empezó ayer y termina este lunes en la Gran Manzana.

En la reunión, encabezada por el portugués António Guterrez, secretario-general de la institución, Brasil no podrá manifestarse, por la sencilla razón de no haber enviado ninguna propuesta relacionada al tema.

Al día siguiente está prevista la apertura del nuevo periodo de la Asamblea General de la ONU. Por tradición, le toca al presidente brasileño pronunciar el discurso inaugural.

Liberado por sus facultativos, y a menos que cambie de idea a última hora –algo que se puede considerar rutinario en él– Bolsonaro tendrá una oportunidad de oro para exponer al mundo su visión sobre lo que ocurre en Brasil, con especial énfasis en la Amazonia.

En días recientes fuentes del gobierno filtraron a la prensa algunos de los temas que serán abordados: defensa intensa de la soberanía nacional, aclaraciones sobre la situación ambiental y las medidas de protección adoptadas y, de paso, críticas contundentes a Cuba y Venezuela.

También informaron de reuniones entre el presidente, su hijo Eduardo –diputado nacional– y los ministros de Relaciones Exteriores, una aberración llamada Ernesto Henrique Fraga Araújo, y de Seguridad Institucional, el ultra-reaccionario general Augusto Heleno Ribeiro Pereira. En los encuentros se elaboró el discurso que Bolsonaro pronunciará en Naciones Unidas. Olvidaron mencionar que las líneas generales vinieron de Steve Bannon, ex asesor de comunicación de Donald Trump y cabeza de un movimiento neofascista que pretende expandirse por el mundo. Bolsonaro y sus hijos hidrófobos son cercanos a él.

¿Hasta qué punto Bolsonaro será honesto en sus declaraciones? ¿Se podrá creer en lo que diga? ¿Se atreverá a repetir que el calentamiento global no pasa de una maniobra delmarxismo cultural?

António Guterrez puso atención a lo que dicen prácticamente todos los científicos del mundo: si no se adoptan medidas urgentes, en este siglo la temperatura se incrementará por lo menos tres grados centígrados. O sea, tendremos catástrofes naturales de todo tipo: sequías crueles, inundaciones feroces, falta de alimentos, aumento del nivel del mar y muerte de selvas y animales, entre otros horrores.

A Bolsonaro todo eso suena a nada.

Hay que ver si tendrá dignidad para revelar al mundo, frente al pleno de la ONU, lo que emisarios suyos anuncian en reuniones ultraprivadas con empresarios y posibles inversionistas, además de comandos militares.

Documentación obtenida por la publicación digital The Intercept, dirigida por el periodista estadunidense Glenn Greenwald, y que incluye la grabación de uno de esos encuentros, muestra que el verdadero proyecto del gobierno para la Amazonia consiste en adoptar medidas para ocupar la región y asegurar la soberanía nacional mientras se evitan amenazas externas, algunas delirantes, como una invasión de parte de China, por la frontera de Surinam, para apoderarse de áreas en la región.

Al mismo tiempo Greenwald, ganador de un premio Pulitzer, es el responsable por revelar elcaso Snowdeny, actualmente, por develar en Brasil la farsa del juicio y condena del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva por el entonces juez –actual ministro de Justicia– Sergio Moro.)

Entre las iniciativas concretas del gobierno presentadas en esas reuniones, que empezaron en febrero pasado, está el aumento de la explotación de minerales, la apertura dezonas cultivables, además de disminuir losobstáculosrepresentados por reservas indígenas y áreas de protección, realizargrandes obras, flexibilizar la legislación relacionada a la ocupación y uso de tierras públicas, y contener laindustria de multas, o sea, la fiscalización.

Mientras, el espacio de Brasil en el escenario mundial sigue siendo corroído. En agosto el país enseñó al mundo imágenes devastadoras de selvas quemadas, frente a la inercia del gobierno. Además de la gran pérdida de biodiversidad, los incendios criminales incrementaron sustancialmente la emisión de gases destructores, precisamente una preocupación central de la ONU. Todos los alertas disparados fueron solemnemente ignorados y la única consecuencia fue la defenestración de Ricardo Galvão, científico respetado en todo el mundo y que presidía el Instituto Nacional de Pesquisa Espacial.

Nadie discute el derecho a la soberanía de Brasil sobre su territorio. El problema es que el enemigo no está afuera, sino dentro. Y cuenta con el pleno respaldo del presidente de la república.

Si opta por decir la verdad, Bolsonaro será masacrado. Si miente, como se espera de él, será desmentido.

Ese es su gran dilema.

domingo, 22 de septiembre de 2019

Los rostros humanos detrás del petróleo por el que Estados Unidos hizo la guerra


Desinformémonos

A pesar de la importancia geopolítica del petróleo de Irak y el papel central que desempeñó el petróleo en su invasión por parte de una coalición dirigida por Estados Unidos en marzo de 2003, hace 16 años, la población de Estados Unidos y Europa sabía muy poco acerca de los trabajadores que hacían funcionar la segunda industria petrolera más grande del mundo. En octubre de 2003, este fotógrafo estadounidense fue a Bagdad para conocer cómo la ocupación estaba afectando a los trabajadores y a los sindicatos de Irak. En la refinería de Daura y en otras plantas petroleras en Bagdad, documentó las vidas de los trabajadores.
Tras reunirse con Hassan Juma’a, presidente de la recién reorganizada Federación de Sindicatos del Petróleo de Irak, dos años más tarde visitó Basora, en el sur de Irak, donde se encuentra la mayor parte de la industria petrolera del país. Allí tomó fotografías y grabó entrevistas, decidido a traspasar esta invisibilidad. Quería dar a los sindicatos y a los trabajadores una idea de quiénes eran sus compañeros, y cómo se veían afectados por la ocupación.
Este fotorreportero, antiguo organizador sindical que ha dedicado más de 30 años de su vida a documentar las luchas de los trabajadores de todo el mundo, recuerda una historia en particular que le contaron los trabajadores de Basora. Después de la invasión de Irak, las autoridades de ocupación estadounidenses dejaron a cargo de Halliburton y de su filial KBR (empresas anteriormente dirigidas por el entonces vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney) la administración civil de Basora.
En las primeras semanas de la ocupación, las empresas dejaron de pagar los salarios de los trabajadores, quienes respondieron bloqueando con una grúa la entrada a la refinería durante el cambio de turno para evitar que los camiones citernas salieran con el petróleo. A continuación, aparecieron soldados estadounidenses en tanques. “Al principio solamente éramos 100, pero empezaron a salir cada vez más trabajadores”, contó a este reportero uno de los bomberos de la planta, Faraj Arbat. “Algunos se quitaron la camisa y espetaron a las tropas: ‘Dispárenos’. Otros se tiraron al suelo”. Diez de ellos incluso se metieron debajo de los camiones cisterna blandiendo encendedores de cigarrillos. Anunciaron que si los soldados disparaban, incendiarían los tanques petroleros. Los soldados no dispararon. Al contrario, al final del día, Halliburton pagó a los trabajadores los salarios que habían estado reteniendo. En una semana, el sindicato de trabajadores del petróleo de Basora había renacido. Finalmente, los trabajadores petroleros dejaron de trabajar.
Tres días de parálisis en los campos petroleros fueron suficientes para expulsar a Halliburton de Basora, lo que marcó una de las primeras grandes victorias del revitalizado movimiento sindical iraquí.
Este periodista regresó a EEUU con historias como esta y con fotografías que mostraban cómo era la vida en los campos petroleros para quienes trabajaban allí. La coalición de sindicatos contra la guerra, la US Labor Against the War, que se opone a la ocupación de Estados Unidos, logró obtener visados para que varios líderes sindicales iraquíes fueran a Estados Unidos y contaran su historia personalmente.
En Los Ángeles, el sindicato de trabajadores petroleros estadounidenses dio computadoras portátiles a los iraquíes. Una exposición de los trabajadores celebrada en 2005, y nuevamente en 2006, mostró a los trabajadores californianos el trato que se dio a sus compañeros en Irak, a menudo por parte de los mismos monopolios petroleros. Los iraquíes explicaron que consideraban el petróleo del país como propiedad del pueblo, el único recurso que podría pagar el enorme costo de reconstruir su país después de décadas de guerra.
Estas fotografías eran documentos con un propósito. Los fotógrafos a menudo hablan de ‘dar un rostro humano’ a un problema o a un movimiento social en particular. No cabe duda de que estas imágenes dieron a conocer el rostro humano de los trabajadores petroleros iraquíes a los demás trabajadores [del resto del mundo]. Gracias a la organización de la exposición, las fotografías de este reportero ayudaron a llevar a los trabajadores petroleros iraquíes a Estados Unidos, donde pudieron hablar por sí mismos, encontrando puntos de coincidencia con los trabajadores del país que ocupa el suyo. Si las fotografía ayudaron a fomentar la paz y la solidaridad, entonces sirvieron para una buena causa.
“Iraq Free 2005” (Irak libre 2005) es una pintada que figura sobre una máquina rota en la planta de producción de la Refinería de Petróleo de Basora, el 27 de mayo de 2005.Foto: David Bacon
Muchas máquinas, como los tanques a presión y otros equipos de la refinería, sufrieron daños durante la guerra con Irán (1980-1988), y más tarde por los bombardeos estadounidenses a principios de 2003. Bajo el gobierno de Saddam Hussein, los datos económicos en Irak eran considerados un secreto de Estado, pero según algunas estimaciones, la industria petrolera de Irak tenía un valor de miles de millones de dólaresen el momento de la invasión dirigida por Estados Unidos.
Faraj Arbat (izquierda) y miembros del departamento de bomberos de la Refinería de Petróleo de Basora, fotografiados el 27 de mayo de 2005.Foto: David Bacon
En esta fotografía, los trabajadores están discutiendo la privatización de la industria petrolera en Irak. Durante las décadas anteriores a la invasión, la industria había sido dirigida por la Compañía Nacional de Petróleo de Irak, de propiedad estatal. Tras la invasión, el Gobierno de Estados Unidos quiso abrir la industria a los inversores internacionales y a las multinacionales, pero los trabajadores petroleros se opusieron a ello y dijeron que la riqueza petrolera de Irak pertenecía a su pueblo.
Ibrahim Arabi, líder del sindicato de la Refinería de Petróleo de Basora, fotografiado en su casa en Basora, el 26 de mayo de 2005.Foto: David Bacon
Detrás, sobre la puerta, está pegada una fotografía del clérigo islámico Moqtada al Sadr, líder de la alianza política de Sairoon, apoyada por muchos sindicatos y grupos de izquierda. Arabi fue incluido en la lista negra por el ministerio de Petróleo debido a sus actividades sindicales.
Trabajadores en una plataforma de perforación petrolera en el yacimiento de Rumaila del Sur, justo a las afueras de Basora, en el sur de Irak, el 27 de mayo de 2005.Foto: David Bacon
En el momento en que se tomaron estas fotos, hacer funcionar la torre de perforación requería una gran destreza, ya que el equipo a menudo era vetusto y las sanciones económicas contra Irak en la década de los años 1990 dificultaban la obtención de piezas para las reparaciones. El calor en el desierto iraquí es extremo en verano, alcanzando temperatura superiores a los 110 grados Fahrenheit (43 grados centígrados). Los trabajadores también se mostraban preocupados por el peligro que representaban tanto las fuerzas militares de ocupación como la antigua policía secreta de Saddam Hussein, responsable del asesinato de varios sindicalistas durante la ocupación.
Abdi Settar Ajid, asistente de perforador, controla la velocidad del taladro en una plataforma petrolífera en Basora, el 27 de mayo de 2005.Foto: David Bacon
En el momento en que fue fotografiado, Abdi Settar Ajid llevaba ya 30 años perforando pozos de petróleo y trabajaba en una plataforma petrolífera en el yacimiento de Rumaila del Sur, en las afueras de Basora. Controlar el perforador es el trabajo más calificado en una plataforma petrolífera, y Ajid era el trabajador más veterano y el más respetado de todo el equipo.
Los trabajadores comen juntos en una torre de perforación petrolera en el yacimiento de Rumaila del Sur, fotografiados el 27 de mayo de 2005.Foto: David Bacon
Actualmente, el petróleo representa el 99% del ingreso total de la administración pública en Irak. El país posee la quinta reserva de petróleo más grande del mundo y se cree que cuenta con el mayor mercado de petróleo sin explorar. Sin embargo, la gran riqueza producida por el petróleo sigue sin llegar a los ciudadanos de a pie. En 2018, Basora y el sur de Irak se vieron sacudidos por grandes manifestaciones para protestar por la falta de electricidad, la escasez de agua y el elevado desempleo. Según Hassan Juma’a, de la Federación Iraquí de Sindicatos de Trabajadores del Petróleo, “estos acontecimientos son un resultado inevitable de la negligencia del Gobierno y la corrupción financiera del sistema estatal”.
Personas sentadas y otras caminando hacia los edificios de apartamentos construidos por el Gobierno para los trabajadores residentes en Basora. Fotografía tomada el 26 de mayo de 2005.Foto: David Bacon
En el momento en que se tomaron estas fotografías, muchos de los edificios residenciales en Basora llevaban años rodeados por los escombros de la guerra, incluidas municiones que contienen uranio empobrecido. Los médicos iraquíes señalan que miles de personas recibieron dosis más altas de radioactividad que las recibidas de fuentes naturales de radiación, debido al uso de armas de uranio empobrecido por parte del ejército de EEUU. La exposición a bajos niveles de radiación ha sido la causa del aumento de la leucemia infantil, los defectos de nacimiento y el cáncer de mama.
Este artículo ha sido traducido del inglés.
Publicado originalmente en Equal Times

¿Por qué funciona la economía boliviana?



Bolivia era un país bimonetario. Justo antes de la llegada de Evo Morales, en 2005, sólo 15 por ciento de los depósitos estaban en moneda nacional; en materia de crédito, únicamente 7 por ciento se otorgaba en pesos bolivianos. En esos años, siempre bajo gobiernos neoliberales, todo el mundo usaba el dólar para refugiarse de la desvalorización del peso. Aquellos que podían compraban dólares mensualmente y los vendían a medida que necesitaban gastar. La economía estaba más dolarizada que la de la Argentina actual. Sin embargo, después de algo más de una década, en apenas unos 13 años, la situación se revirtió completamente. En 2019, 99 por ciento de los depósitos y 87 por ciento de los préstamos son en pesos bolivianos. En la actualidad, todos prefieren prestar en pesos y tomar depósitos en pesos porque es una moneda fuerte y rentable.
Esta transformación económica no tuvo lugar por arte de magia. En economía, los milagros no existen. Todo tiene que ver con todo. Cada resultado económico es la consecuencia de un gran conjunto de decisiones que poco o nada tienen que ver con la creencia paranormal de que los mercados, por sí solos, nos llevarán a un equilibrio virtuoso. No. La economía no funciona así. Ni mucho menos.
Evo logró la bolivianización del sistema financiero al mismo tiempo que hacía crecer la economía más que nadie en toda Latinoamérica. Supo, además, combinar el bienestar macroeconómico con el bienestar microeconómico de las familias, algo diferente a lo que sucede en Perú, Colombia o Paraguay, que sólo pueden presumir de buenos indicadores macroeconómicos, y muy diferente de Argentina, que no disfruta bienestar macro ni microeconómico.
¿Cómo lo hizo? He aquí una breve enumeración de las principales acciones:
1. Evo recibió el Gobierno con un tipo de cambio de ocho pesos por dólar, a poco de asumir apreció la moneda a siete pesos y, actualmente, se mantiene estable (cotiza en 6.95). Le generó una pérdida a los tenedores de dólares con la que rompió la inercia y mandó la señal de que quien le apuesta al dólar no siempre gana.
2. Desalentó la compraventa de divisas ampliando el diferencial cambiario entre compra y venta de divisas hasta una diferencia de 10 centavos.
3. Aumentó a 66.5% el encaje líquido que los bancos deben tener por cada depósito en dólares, mientras el encaje para los depósitos en pesos es de 11 por ciento. La medida encarece el costo de los créditos en dólares.
4. Se ofrecieron tasas ligeramente más altas a los ahorristas en pesos.
5. Se estableció un impuesto a las transacciones financieras en dólares, que afecta sólo a las cajas de ahorros con más de 2 mil dólares y a los depósitos a plazos menores al año
6. Se aumentaron los requisitos para otorgar créditos en moneda extranjera y se facilitó el crédito en moneda nacional, por lo que aumentó mucho la preferencia a otorgar préstamos en pesos.
7. Se utilizó la Unidad de Fomento a la Vivienda, unidad de cuenta actualizada con la inflación local, como instrumento para realizar todo tipo de contratos en moneda local y desalentar el uso del dólar como unidad de cuenta.
8. Se emitieron títulos públicos en moneda nacional y desaparecieron los títulos en dólares.
9. Se emitieron títulos especiales en pesos para pequeños tenedores.
10. Usando varios instrumentos, en especial los coeficientes de reservas y cupos máximos, se orientó el crédito bancario a las actividades productivas, especialmente vivienda, vivienda social, empresas, microcréditos y Pymes, expandiendo la cartera de créditos en casi siete veces. Los tipos de interés que resultaron de esta política son envidiables: por debajo de 10 por ciento para los créditos hipotecarios, por debajo de 7 por ciento a los créditos de vivienda social, cercanos a 20 por ciento para el consumo, por debajo de 5 por ciento si es crédito empresarial y de 7 por ciento cuando se trata de Pymes.
11. Se prohibió indexar las tarifas en función de la evolución del dólar.
12. Se creó un fondo contracíclico de reservas internacionales que ronda 25 del PIB.
13. Implementó una política deliberada de control del monopolio y abuso de posición dominante, con seguimiento casi diario y control directo por parte de Presidencia sobre precios relevantes de la economía.
14. Se llevó a cabo una obsesiva política de apoyo a la producción, con crédito dirigido a la inversión productiva y una vasta inversión en infraestructura que tuvo el efecto de extender el área geográfica desde donde se provee a las grandes ciudades, por lo que la oferta productiva se amplió y, con ello, muchos precios cayeron.
Y por si todo esto fuera poco, se hizo en un contexto de nacionalizaciones que, según un informe de Celag, tuvo un impacto en la economía boliviana de generación de riqueza por 74 mil millones de dólares (dos PIB del año 2017), 670 mil puestos de trabajo, ahorro de divisas de 45 por ciento, aumento de consumo de 125 por ciento y subida de la inversión hasta 11 mil 200 millones de dólares (29.9 por ciento del PIB). Además, ello tuvo lugar en un clima de inflación a la baja; 1.5 por ciento en el último año, igual o más baja que la de Estados Unidos a pesar del fuerte ritmo de crecimiento sostenido y de la mejora en absolutamente todos los indicadores de bienestar social y económico.
Después de todo lo expuesto, y mirando lo sucedido con Macri en Argentina, ¿quién se atreve a decir que no hay alternativa ni pragmatismo en esta propuesta económica boliviana?

Qué hay detrás de la quiebra de la farmacéutica responsable de la crisis de los opiáceos en EE.UU.

The Guardian / El diario

La empresa señalada como responsable de la crisis de opiáceos en EE.UU. se ha declarado en bancarrota, una estrategia para protegerse ante las demandas. Mediante este proceso, Purdue Pharma pretende convertirse en una organización sin ánimo de lucro y que sus futuras ventas financien el acuerdo al que espera llegar con los más de 2.000 demandantes, incluidos estados, ciudades y ayuntamientos. Se acusa a Purdue Pharma de utilizar tácticas agresivas y engañosas para aumentar las ventas, así como de minimizar el riesgo de adicción.


Un grupo de manifestantes protestan a las puertas de la farmacéutica Purdue en Nueva York.
Un grupo de manifestantes protesta a las puertas de la farmacéutica Purdue en Nueva York. Erik McGregor / ZUMA Wire  
Purdue Pharma, la empresa que fabrica Oxycotin, un polémico analgésico disponible solo con receta médica, se ha declarado en quiebra ante un juzgado federal de Estados Unidos. La decisión forma parte de un proyecto de acuerdo que establece que la empresa dará unos 10.000 millones de dólares en indemnizaciones para evitar ir a los tribunales en la avalancha de demandas presentadas por ciudades, condados y Estados que acusan a Purdue de ser responsable de la mortífera crisis de opiáceos que afecta al país.
Ahora, un grupo de Estados liderado por Massachusetts, Nueva York y Connecticut se oponen a una salida pactada y quieren llevar a la empresa a juicio, con el objetivo de lograr una indemnización más alta. Alegan que buscan una mayor medida de justicia, con una serie de actos encaminados a que tanto la entidad como los miembros de la familia Sackler, sus propietarios, respondan con parte de su patrimonio.
¿Pero qué implica el proceso iniciado por la empresa para declarar la bancarrota? ¿En qué casos sigue implicada Purdue y quién más está involucrado? Y, lo que reviste mayor importancia, ¿qué significa todo esto en el contexto de una crisis de salud pública ocasionada por los opiáceos? Según el Gobierno de EEUU, la crisis de opiáceos mata al menos a 130 personas al día, víctimas de sobredosis, en un recuento final que podría llegar a 400.000 víctimas entre 1999 y 2017.
¿Qué es Purdue Pharma? ¿Qué es un opiáceo?
Purdue Pharma es una empresa farmacéutica privada con sede en Stanford, Connecticut, que vende analgésicos narcóticos con el nombre comercial Oxycotin, lanzado en 1996. El producto, que marcó la diferencia en su día, ofrece una fórmula que libera de manera controlada un ingrediente activo: la oxicodona, extraída de la adormidera (la planta del opio). Es mucho más potente que otros opiáceos de la misma familia, como la heroína y la morfina. Los opiáceos son sustancias naturales o sintéticas derivadas del opio que actúan bloqueando el dolor.
¿Supone este problema el fin de Purdue?
No. La empresa ha presentado una petición ante la justicia federal de EEUU para que permita una quiebra controlada en un momento de debilidad, una medida para protegerse de deudas y responsabilidades mientras organiza una reestructuración de emergencia. El proceso se conoce en EEUU como Capítulo 11, 'Protección ante quiebra', y está recogido en las leyes federales. Es habitual que empresas que atraviesan momentos difíciles recurran a esta posibilidad para continuar operando blindados ante sus deudores, lo que permite un proceso de negociación con las entidades financieras y los sindicatos con el objetivo de salir a flote.
El movimiento realizado por Purdue tiene un elemento novedoso. Pretende que la justicia proteja la empresa de la gran cantidad de demandas que enfrenta, mientras se reorganiza en el contexto de un acuerdo. Su objetivo es convertirse en una organización sin ánimo de lucro –de tamaño mucho menor que el actual– y que sus futuras ventas financien el acuerdo al que espera llegar con los demandantes.
¿Quiénes son los demandantes?
Son unas 2.000 ciudades, condados y tribus nativas de EEUU. Sus demandas están agrupándose en una sola e inmensa causa civil en un juzgado federal de Cleveland, Ohio. Los abogados que representan a los demandantes han acordado, de momento, aceptar la quiebra y un acuerdo con la intención de cobrar antes – una decisión con perspectiva de "más vale pájaro en mano que ciento volando"–. Unos 26 estados están presentando demandas por separado y se han mostrado de acuerdo con esa estrategia.
Sin embargo, otros estados se oponen con claridad al acuerdo y argumentan que la cantidad, por debajo de 5.000 millones de dólares, apenas alcanza para asumir el coste de la crisis de los opiáceos, que el Gobierno federal ha estimado en más de un billón de dólares desde 2001. Quienes se oponen también creen que es injusto que la empresa y sus propietarios, la familia Sackler, se salven. Gracias a la venta de Mundipharma, su filial británica, también acosada por problemas, la familia Sackler ya ha aportado unos 3.000 millones de dólares al acuerdo.
¿Por qué demandan?
En líneas generales, los demandantes acusan a Purdue Pharma de tácticas agresivas para elevar las ventas de Oxycontin en EEUU y hacerlo con pacientes que no necesitaban el medicamento. Se acusa a la empresa de minimizar el riesgo de adicción existente, tanto en consumo con prescripción médica como abusando de la sustancia. Alegan que Purdue Pharma manipuló a expertos, legisladores y entidades de control, al mismo tiempo que culpaban a las drogas ilegales y a quienes abusaban de la droga sin control médico de ser los verdaderos responsables de una epidemia letal de adicción
Protestas en septiembre de 2019 contra la farmacéutica Purdue en Nueva York. Erik McGregor / ZUMA Wire  
 
¿Qué sucederá ahora?
El juez encargado de gestionar la bancarrota, con sede en el sur de Nueva York, oirá los argumentos de la empresa, que argumenta que su propuesta es un modo justo y eficiente de resolver las demandas presentadas, ahora que aún dispone de activos y puede asumir responsabilidades. Purdue Pharma lo presentará como un pago generoso, con el que se reembolsarán los gastos en salud pública que han incurrido los estados y las entidades locales. De ese modo evitaría reconocer malas prácticas o una disolución de la empresa.
La parte contraria cree que Purdue no debería ser protegida ni seguir vendiendo opiáceos para financiar un acuerdo que vislumbran enclenque, y que la voluntad expresada por la empresa de ayudar a las víctimas no es sincera. Estados como Massachusets dicen que Purdue ha desviado una cantidad importante de dinero y que aún en el caso de que se conceda la bancarrota, la empresa no estará protegida. Por supuesto, tampoco la familia Sackler, los propietarios, que no han presentado su propia bancarrota ante las demandas presentadas por los estados.
Será un juicio largo y complejo
Purdue Pharma ya ha sido demanda por varias personas en el pasado. Y no sólo individuos. El estado de Kentucky lo hizo contando con un testimonio abrumador, el de Richard Sackler, un expresidente de la empresa, que así evitó enfrentarse a juicio. Pero nunca a la escala de las demandas actuales por entidades públicas a lo largo de todo el país.
El primer indicador de lo que podría suceder con este proceso, de enormes dimensiones, resultará del juicio que comenzará en octubre en Cleveland. Ya se ha acelerado el proceso de negociación larvada sobre un acuerdo aceptable por las partes o los planes de quiebra. En ese juicio veremos a los ejecutivos de Purdue Pharma sometidos a interrogatorios que desvelarán información no conocida hasta el momento. Se arriesgan a ser juzgados con mucha dureza en muchos ámbitos, incluido el de sus responsabilidades económicas.
Purdue ya evitó un juicio que iba a ser seguido al detalle en Oklahoma en 2019, al aceptar un acuerdo por el que pagó 270 millones de dólares. Pero el caso federal en Ohio y sus réplicas por todo el país, que durarán años, se acercan sin remisión.
Otras empresas demandadas
Purdue Pharma no es la única empresa que afronta muchas de estas demandas. Otros fabricantes de analgésicos son acusados de estrategias de venta agresivas y engañosas, para incrementar los beneficios de sus respectivas versiones de la oxicodona o el fentanilo. Pero suelen ser acusadas, en realidad, de subirse al tren que arrastraba la locomotora de Purdue.
Ese grupo de empresas incluye a distribuidores acusados de repartir miles de millones de pastillas en localidades que no necesitaban ni una mínima parte de lo prescrito y de empujar a las cadenas de farmacias a ese proceso.
La lista incluye a fabricantes como Mallinckrodt, Endo, Allergan, Teva y Johnson & Johnson. También se nombran como distribuidoras a AmerisouceBergen, McKesson y Cardinal Health y se implica a las cadenas al por menor como Walmart, Walgreens, CVS y Rite Aid.
Johnson & Johnson perdió el caso de referencia en Oklahoma, en el que Purdue también figuraba como acusada pero había llegado a un acuerdo previo.
¿Quién es la familia Sackler?
Los demandados son ocho miembros relevantes de la familia Sackler y sus nombres aparecen en muchas de las demandas contra Purdue Pharma, propiedad de la familia. Richard, Beverly, Theresa, Kathy, Ilene, Mortimer, Jonathan y David Sackler fueron incluidos a posteriori en la causa, por lo que no enfrentarán juicio hasta el año que viene. Participan en la negociación del acuerdo y, como responsables desde hace años de la compañía, se les acusa de tácticas engañosas. Las estimaciones más conservadoras sobre sus activos alcanzan los 13.000 millones de dólares y lo que han hecho es donar grandes cantidades a entidades dedicadas al arte y la educación, aunque estas donaciones se empiezan a rechazar como gesto de protesta ante la indignación de los afectados por la crisis. Parecería que la familia Sackler trata de esconder parte de sus beneficios, según indican los documentos del tribunal.
Las acusaciones penales
Purdue Pharma ya se enfrentó a una demanda federal en 2007. Se declaró culpable ante el juez antes de llegar a juicio y fue multada con más de 600 millones de dólares por delitos relacionados con transmitir información incorrecta sobre su producto Oxycotin a los entes reguladores, a los médicos y a los pacientes. En aquel caso la familia Sackler se salvó.
Ahora los demandantes alegan que Purdue continuó con sus prácticas incorrectas bajo la dirección de la familia, pero que los casos civiles son el mejor instrumento para conseguir que las víctimas sean indemnizadas. Se ha hablado de investigaciones de carácter penal de bajo perfil, pero aún no ha salido nada a la luz.