por Soledad Vallejos
Los hermanos Chenga y Chenguita Gómez recibieron 22 años. Daniela Milhein y Alejandro González, 18. El resto, entre 17 y 10. Las penas fueron levemente menores que las pedidas por la fiscalía y la querella. Trimarco se mostró conforme. Recibió un llamado de la Presidenta.
A doce años y cinco
días de que sus padres, su marido y su hija vieran por última vez a
Marita Verón, la Justicia tucumana dictó condenas de entre 22 y 10 años
para diez responsables de su secuestro y explotación sexual. Desde la
tarde de ayer, dos personas deben cumplir 22 años de prisión como
coautores y otras ocho entre 22 y 10 años por haber sido encontradas
partícipes necesarios con diferentes grados de responsabilidad. El
tribunal leyó las sentencias poco después de las 14.30 ante una sala
colmada, en la que escuchaban Susana Trimarco y su hijo Horacio,
hermano de Marita. Para los mellizos José “Chenga” y Gonzalo
“Chenguita” Gómez, la Justicia dictó 22 años de prisión por
considerarlos coautores de “retención y ocultamiento agravado (...)
para el ejercicio de la prostitución”; para Daniela Milhein y su ex
pareja, Alejandro González, también considerados coautores, 18 años.
Para los demás seis condenados, considerados todos partícipes
necesarios, las penas difirieron: a Carlos Luna y el ex policía Pascual
Andrada, les correspondieron 17 años; a María Azucena “doña Claudia”
Márquez, 15; a Humberto Derobertis, 12; a Mariana Natalia Bustos y
Paola “doña Patricia” Gaitán, 10. Al fin de la audiencia, Trimarco dijo
estar “conforme” porque “encontramos un poco de paz para mi hija,
además de justicia para esas otras chicas a las que estos delincuentes
les hicieron tanto daño”. Hasta último momento, agregó Trimarco, hasta
el fin mismo de la audiencia en la que finalmente la Justicia
provincial dictó condenas por el caso que volvió visible la trata de
personas de Argentina, ella abrigó
una expectativa. “Esperaba un grito que diga dónde está, esperaba que
digan ‘búsquela en tal lado’”, contó. Por eso la madre de Marita
advirtió que el fallo cierra una etapa, pero no termina la búsqueda:
“Seguiremos peleando hasta que sepamos qué hicieron con mi hija”.
“Estas condenas dan un final a algo que
costó sangre, sudor y lágrimas. No hay nadie contento y alegre, pero
esto da la tranquilidad espiritual de que Susana demostró judicialmente
que lo que ella denunciaba era verdad, que no era una novela ni nada de
lo que decían. Y para nosotros es una reivindicación profesional. Una
cosa es que te ganen un partido, otra que te lo roben, y nosotros en
2012 tuvimos la sensación de que nos robaron el juicio”, reflexionó en
diálogo con Página/12 José D’Antona, abogado de la querella junto con
Carlos Garmendia.
Entre el fin de la audiencia y la
primera hora de la noche, nueve de los condenados fueron trasladados
para cumplir prisión preventiva, mientras que la décima condenada fue
conducida a una casa en la que cumplirá prisión domiciliaria al menos
durante los siguientes quince días. Al terminar la lectura de las
condenas, el secretario del tribunal, Carlos Lix Klett, informó que los
fundamentos de los jueces Emilio Páez de la Torre, Dante José Ibáñez y
Juana Juárez serán dados a conocer el jueves 24 de abril.
Con el dictado de penas en la
audiencia, el tribunal completó lo iniciado por la Corte Suprema de
Justicia de Tucumán en 2013, cuando revisó el fallo absolutorio dictado
en 2012 por los camaristas Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina
(ambos, hoy en camino a la jubilación) y Eduardo Romero Lascano. En
diciembre del año pasado, el máximo tribunal se sirvió de las mismas
pruebas, las mismas declaraciones y los mismos testimonios evaluados el
año anterior, y entendieron que esos materiales eran lo suficientemente
“contundentes” como para condenar a 10 de los 13 imputados que llegaron
a aquel debate oral. Las tres excepciones tuvieron diferentes motivos:
Lidia Irma “Mamá Lili” Medina, madre de los mellizos Gómez y presunta
cabecilla de la red de prostíbulos riojanos, falleció en febrero de
2013, en prisión, donde se encontraba por otra causa; en cuanto a los
hermanos María Jesús y Víctor Rivero, en cambio, acusados por la
autoría intelectual y efectiva del secuestro de Marita,
respectivamente, la Corte entendió que no había más que “sospecha
desprovista de la certeza necesaria” para considerarlos responsables.
La audiencia de ayer transcurrió en dos
partes. Por la mañana, luego del breve alegato en el que la condenada
Mariana Natalia Bustos se declaró inocente, el tribunal pasó a un
cuarto intermedio para deliberar. Pasadas las 14, acusados, fiscalía y
querella volvieron a ingresar en la sala para escuchar la decisión de
los jueces. Los fiscales Manuel López Rougés y Carlos Sale habían
pedido 25 años de prisión para los mellizos Gómez, Natalia Milhein y
Alejandro González, algo en lo que habían coincidido los abogados de
Trimarco. Para los restantes seis condenados, la querella había
solicitado 24 años, por considerar que sus responsabilidades eran
similares, al tener roles intercambiables en la estructura dedicada a
la trata y la explotación de la que fue víctima Marita. En cambio, la
fiscalía había pedido 20 años para Luna, Márquez, Bustos y Andrada, y
15 para Gaitán y Derobertis.
El tribunal optó por condenas levemente menores en todos los casos.
Antes de la audiencia, los defensores
de los condenados habían advertido que recurrirían las condenas. En ese
caso, contarán con dos instancias: un recurso de casación ante la Corte
Suprema provincial y, luego, un recurso extraordinario ante la Corte
Suprema de la Nación.
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