EL ANALFABETA POLÌTICO
El peor analfabeta es el analfabeta polìtico èl no oye, no habla ni participa en los acontecimientos polìticos.
No sabe que el costo de la vida, el costo de los frijoles, del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado y de las medicinas, dependen de las decisiones polìticas.
El analfabeta polìtico es tan animal que se enorgullece e hincha el pecho al decir que odia la polìtica.
No sabe el imbècil que de su ignorancia polìtica, proviene la prostituta, el menor abandonado, el asaltador y el peor de todos los bandidos que es el polìtico aprovechado, embaucador y corrompido lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.  Bertolt Brecht..

lunes, 6 de junio de 2011

Humala enfrenta reto de cumplir promesas sin afectar economía

Ollanta Humala, el ex militar izquierdista que abandonó sus planes de hacer un cambio radical al modelo económico para ganar la presidencia de Perú, enfrenta el desafío de cumplir sus ambiciosas promesas electorales de corte populista, sin causar desbalances en las arcas fiscales ni ahuyentar a los preocupados agentes económicos.

Los mercados desde ya están ansiosos y sumamente inquietos y prueba de ello fue el lunes la caída del índice general de la Bolsa de Valores de Lima, (BVL) , cuyas operaciones tuvieron que ser suspendidas unas horas debido a la masiva venta de las acciones bursátiles. El índice general cayó 12,45 al cierre de las operaciones.

Ex oponentes de Humala, empresarios y políticos demandaban el lunes al presidente electo dar lo antes posible señales que tranquilicen a los mercados como designar a los miembros de su gabinete de ministros, o a quien asumirá la dirección del Banco Central de Reserva (BCR) de Perú.

Humala no ha hecho ninguna declaración al lunes luego de proclamar su victoria el domingo en la noche, y prometer que dará “continuidad al trabajo de consolidar nuestro crecimiento económico” .

Al 90.5 por ciento de actas contabilizadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales, ONPE, el lunes, Humala obtuvo el 51.367 por ciento de votos válidamente emitidos, y su rival Keiko Fujimori el 48 mil 633 por ciento.

“Reconozco su triunfo, saludo su victoria y le deseo suerte” , expresó el lunes Fujimori en una declaración pública ante la prensa al reconocer su derrota.

La elección de Humala significa el ascenso de la izquierda en Perú, luego de 36 años desde el régimen militar de Juan Velasco (1968-1975) , y marca actualmente una tendencia en los gobiernos de Sudamérica aunque con distintos matices.

El presidente de Venezuela Hugo Chávez envió el lunes desde Brasilia sus felicitaciones a Humala.

“Felicitamos al pueblo del Perú y al presidente electo del Perú, Ollanta Humala. Creo que (su elección) es parte de esta dinámica, este mundo que está en pleno amanecer de otra era” , dijo Chávez durante un acto público con la mandataria de Brasil Dilma Rousseff

“No es una época de cambio sino un cambio de época lo que tiene que seguirse consolidando en nuestra América” , manifestó.

La incógnita es qué tipo de izquierda impondrá Humala en Perú, un país que percibe los beneficios de la aplicación disciplinada del modelo neoliberal en la última década, que le permitió crecer en promedio más de 7% anual, tener las más bajas tasas de inflación de la región, incrementar sustancialmente sus exportaciones y reservas internacionales, y reducir la pobreza de 54% a 31%.

El nerviosismo que despierta Humala se debe a los recuerdos de su pasada postura radical en 2006 cuando al postular por primera vez a la presidencia, declaraba su admiración por Velasco, sus simpatías por Chávez, hablaba de revisar todos los contratos firmados con empresas extranjeras, y reclamaba la nacionalización de recursos y actividades estratégicas.

Pero el Humala del 2011 afirma haber madurado y comprendido que debe concertar su visión con las demás fuerzas políticas, y que por sobre todo debe consolidar el crecimiento económico de Perú para poder redistribuir la riqueza generada entre los pobres y eliminar la desigualdad social.

“El no ha recibido un mandato para hacer un cambio radical” , dijo el politólogo de la Universidad de Harvard Steven Levitsky.

“El ya no se oye mucho más como Hugo Chávez” , agregó.

Humala ha prometido implementar una serie de programas sociales que para muchos tienen tinte populista, como otorgar una pensión de jubilación de 250 soles mensuales (89 dólares) a todas las personas pobres mayores de 65 años, aumentar el sueldo mínimo de 600 (214 dólares) a 750 soles (267 dólares) , implementar guarderías para niños de 0 a 3 años de las madres trabajadoras con alimentación y cobertura de pañales gratuita.

“Descarto totalmente que pueda producirse una farra (derroche) fiscal, descarto totalmente que para financiar el gasto (social) se tenga por ejemplo que reducir los depósitos del sector público que forman parte de las reservas” , aseguró el lunes Kurt Burneo, miembro del equipo económico de Humala en declaraciones a la emisora Radioprogramas.

Burneo aclaró que la implementación de esos programas sociales será gradual y “siempre mirando el flujo de ingresos que tenemos” .

El financiamiento de esos planes se hará aplicando una reforma tributaria y combatiendo la evasión de impuestos, según han dicho los economistas de Humala.

Durante su campaña, el candidato planteó también la aplicación de un impuesto a lo que denominó las “sobreganancias” de las empresas mineras que por la coyuntura internacional de fuerte alza de los precios de los minerales han incrementado sustancialmente sus ingresos.

Daniel Schydlowsky, ex profesor de Harvard y asesor económico de Humala, dijo que el plan de gobierno ’humalista’ es “sólido” y garantiza la inclusión social.

“Se quiere crear las condiciones sociales políticas que permitan que las empresas sigan funcionando y el país siga creciendo. Esto a través de un sólido trípode donde por un lado hay una buena política monetaria, una buena política contracíclica fiscal y una buena política social en la cual los beneficios del crecimiento se distribuyen de una forma equitativa” , señaló.

“Esto es sano para el clima de inversión, es la empresa moderna del siglo XXI” , sostuvo.

Por el lado de los agentes económicos, Luis Felipe Arizmendi, presidente de la sociedad agente de bolsa GPI Valores, dijo que es crucial que Humala mande un mensaje tranquilizador a los mercados absteniéndose de nombrar como ministro de Economía a alguien de izquierda radical.

Dijo que el haber obtenido Humala solo el 31por ciento de votos en la primera vuelta significa que el resto del país se opone a su plan radical opuesto al libre mercado, y que el 20% adicional que consiguió en la segunda vuelta es gente “que busca un plan más bien de centro-izquierda democrático, como lo tiene Brasil, como lo tiene Uruguay” .

“No hemos votado los peruanos, creo yo... por un Evo, por un Chávez, o, ni siquiera por un Correa” , dijo Arizmendi aludiendo a los mandatario Evo Morales de Bolivia y Rafael Correa de Ecuador.