EL ANALFABETA POLÌTICO
El peor analfabeta es el analfabeta polìtico èl no oye, no habla ni participa en los acontecimientos polìticos.
No sabe que el costo de la vida, el costo de los frijoles, del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado y de las medicinas, dependen de las decisiones polìticas.
El analfabeta polìtico es tan animal que se enorgullece e hincha el pecho al decir que odia la polìtica.
No sabe el imbècil que de su ignorancia polìtica, proviene la prostituta, el menor abandonado, el asaltador y el peor de todos los bandidos que es el polìtico aprovechado, embaucador y corrompido lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.  Bertolt Brecht..

martes, 7 de junio de 2011

Derechos humanos en Miami: la policía dispara cien veces sobre "sospechoso" haitiano

Sospechosamente, en una ciudad donde ocurrieron en el pasado varios incidentes de “armas plantadas”, la policía “encontró” una pistola en el carro del joven dos días después de los acontecimientos.
Jean Guy Allard
Son por lo menos cien proyectiles de sus armas que dispararon los doce policías que rodearon el carro del joven Raymond Herisse, reveló en Miami el reportero de CBS4 Jim DeFede que investiga la salvaje ejecución ocurrida en Miami Beach el fin de semana del Memorial Day.
En su verdadera campaña para justificar el asesinato del joven, cuyo único delito conocido en el momento de los hechos era que había chocado con una barricada de la policía, ningún medio de comunicación señaló que Herisse, de solo 22 años de edad, era hijo de una humilde inmigrante haitiana, residente del condado Palm Beach, y que sus vecinos celebran su amabilidad.

Después de declaraciones hostiles de la policía local, el Palm Beach Post fue el primero en “revelar” que “Herisse había sido arrestado 17 veces desde 2007”, algo común entre los afroamericanos de Miami, constantemente víctimas de hostigamiento de parte de los patrulleros.

Siempre con el objetivo de ensuciar el nombre de Raymond Herisse, medios afirmaron sin más evidencias, que el joven había sido identificado como “sospechoso” en un robo ocurrido en una estación de combustible, en noviembre pasado. Aparentemente, Herisse nunca fue arrestado y aún menos enjuiciado en relación con el caso.

Por otro lado, la policía de Miami Beach fue incapaz de demostrar que Herisse había sido visto con una pistola mientras se lo perseguía, como se había afirmado en el momento del “tiroteo”.

Sospechosamente, en una ciudad donde ocurrieron en el pasado varios incidentes de “armas plantadas” en carros de víctimas de tiroteos, la policía “encontró” una pistola en el carro del joven dos días después de los acontecimientos.

LOS POLICÍAS LES APUNTARON CON PISTOLAS A LA CABEZA
Finalmente, una pareja de West Palm Beach que filmó un video del tiroteo de Miami Beach han acusado a la policía “de intimidación, destrucción de evidencia y alterar los hechos ocurridos en la mañana del lunes”, según The Miami Herald.

La pareja “filmó, desde pocos metros de distancia, cómo una docena de oficiales disparaban contra el vehículo Hyundai azul de Raymond Herisse”.
Los testigos indicaron “que pudieron guardar una copia del video porque escondieron la tarjeta SIM minutos antes de que los policías les apuntaran con pistolas a la cabeza, los tiraran al suelo y destruyeran el teléfono celular con el que tomaron el video”.

El autor del video indicó que su novia y el “fueron puestos junto a un grupo de testigos que también estaban esposados y eran custodiados por la policía”

Una reportera independiente, Liam Crotty, que decidió investigar quién era realmente Raymond Herisse, fue a entrevistarse con una vecina del joven.

Reporta Crotty, que la mujer llamada Cathy Vivarttas, “explicó que Raymond se había mudado a la casa en 2005 con sus hermanas menores y mayores y una madre que estaba criando a sus tres hijos sola”.

“La madre de Raymond es haitiana, habla Inglés muy poco, pero tiene dos trabajos a tiempo completo para "mantener una casa sobre sus cabezas" y es una excelente vecina”, añadió.

Cathy admitió que sabía que su hijo y Raymond se "metían en problemas a veces", pero continuó diciendo que no creía que Raymond "era un chico malo en absoluto. Después de que mi hijo Esteban murió (en un accidente de carro), Raymond fue la primera persona en visitar a mi casa y expresar sus condolencias. Para un niño que tenía 18 años en el momento… eso es mucho decir”.

Un “post” colgado – en español - en el blog de Crotty indica: “Sólo quiero expresar mis condolencias a la familia de Raymond. Mi hija y su hija fueron grandes amigos y sé que todos ellos son con el corazón roto. La madre de Raymond no ha tenido una vida fácil. Trabajar muchas horas para cuidar su familia… Pero ella es, obviamente, haciendo algo bien. Echa un vistazo a sus dos hijas. Inteligentes, amables, corteses y respetables .... Y Raymond era de la misma manera. Cuando tuve que decir a mi hija de 15 años de edad, lo que pasó, sus primeras palabras fueron "que era tan bonito".

¿DONDE ESTÁN LAS AGENCIAS INTERNACIONALES DE PRENSA?
Carlos Miller. editor con Miami Beach 411, señala por su parte: “Me parece extraño que la policía se apresuro a decirnos lo que supuestamente hizo (Raymond) hace meses, pero que sea tan lentos para revelar los detalles de lo que sucedió la noche en que le dispararon”.

Refiriéndose aL incidente ocurrido al margen del festival hip-hop anual de Miami Beach y al racismo latente que existe en la ciudad, El Duende de Radio Miami, hace la siguiente pregunta: “Si el Festival musical de Miami Beach hubiera sido de blancos y no de negros ¿ la policía hubiera disparado sus armas contra un automóvil tripulado por un ciudadano de la raza blanca y tiroteado a mansalva a otros transeúntes también de la raza blanca?

La llamada prensa internacional, en particular las grandes agencias que andan monitoreando los “derechos humanos” en los países que se niegan a arrodillarse ante el dominio imperial, no han publicado una sola linea hasta ahora sobre la muerte del joven haitiano Raymond Herisse, acribillado sin justificación alguna, por la policía de Miami, en un flagrante demostración de racismo y de violencia policíaca.