Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.

martes, 3 de enero de 2017

Una veintena de niños sordos abusados por curas en Argentina

La fachada del Instituto Antonio Próvolo en Luján de Cuyo, Argentina, dedicado a niños sordos.
HispanTV
Varios niños y jóvenes aseguraron que en una pequeña capilla y ante una imagen de la Virgen María fueron abusados por dos curas católicos.
Al menos 24 alumnos y ex alumnos del Instituto Antonio Próvolo para niños sordos y con problemas de audición de la provincia de Mendoza denunciaron los presuntos abusos ante la justicia. El escándalo se intensificó luego de saberse que uno de los sacerdotes señalados ya había sido acusado de delitos similares en una escuela en Italia.
En el instituto “hay una capillita chiquita donde está la Virgen… con unas sillitas, donde a los niños los confesaban, les daban la comunión. Allí sucedían algunos de los hechos”, dijo recientemente a Associated Press (AP) el fiscal Fabrizio Sidoti, quien investigó el caso en las últimas semanas.

Las presuntas violaciones ocurrían en los cuartos de baño, los dormitorios, el jardín y un sórdido sótano del centro educativo situado en la localidad mendocina de Luján de Cuyo, unos 1,065 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, según las denuncias contra los curas Nicola Corradi y Horacio Corbacho, quienes ya están presos. Tres laicos también enfrentan cargos en prisión.
El caso golpea a las puertas del Vaticano, que habría desoído las advertencias de las víctimas italianas sobre Corradi, detenido en Mendoza. El sacerdote italiano, de 82 años, había sido señalado por delitos similares cometidos desde la década de 1950 en el Instituto Antonio Próvolo de Verona.
Tras ordenar una investigación por las denuncias en Italia, el Vaticano castigó a cuatro sacerdotes, aunque Corradi nunca fue sancionado por los crímenes cometidos en ese instituto.
“Siempre nos decían que era un juego. ‘Vamos a jugar, vamos a jugar’ y nos llevaban al baño de las nenas”, dijo una joven que denunció haber sido violada y abusada en el colegio argentino.
A través de una intérprete del lenguaje de señas, varias muchachas narraron los supuestos abusos sufridos durante años.
Los alumnos y exalumnos, algunos ya mayores de edad, han declarado ante el fiscal Sidoti haber sufrido abusos desde hace al menos una década. El fiscal describió los testimonios como muy verosímiles y coincidentes y aguarda los de más de 20 personas de las que podrían surgir más víctimas.
Según la investigación, los agresores se aprovechaban especialmente de los niños que dormían en los albergues del instituto, varios de los cuales procedían de provincias cercanas.
Una de las entrevistadas afirmó haber visto a uno de los curas violar a una niña mientras el otro sacerdote la obligaba a practicarle sexo oral. Sidoti narró que los menores miraban a escondidas, a través de las cerraduras de las puertas, entre las rendijas de las persianas. Aparentemente algunos niños incluso abusaron de sus compañeros en los dormitorios en una naturalización del horror en el que estaban inmersos.
Corradi, Corbacho y tres empleados del colegio –José Luis Ojeda, Jorge Bordón y Armando Gómez– fueron detenidos en noviembre acusados de maltrato físico, abuso sexual y corrupción de menores.
En el dormitorio de Corradi la policía halló 550 000 pesos en efectivo (unos $34 300) y revistas con fotografías de mujeres desnudas. Las computadoras y los celulares de los sacerdotes están siendo analizados ante la posibilidad de que contengan registros de los abusos.
Los acusados se han negado a declarar. A ambos curas les fue denegada la prisión domiciliaria y tendrán que permanecer en una cárcel de Mendoza con el resto de los acusados.
El papa Francisco no se ha manifestado públicamente sobre el caso y la Santa Sede declinó hacer comentarios a AP.