Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.

martes, 24 de enero de 2017

Trump no es distinto, es igual de imperialista




Trump criticó a México y lo odiaron; los anteriores lo cultivaron y engañaron. En discursos de Nixon, Ford, Carter, Reagan, Obama, México siempre fue “un gran país, nuestro vecino, el del futuro, el más querido de nosotros”, pero mientras decían eso para endulzar nuestros oídos, saqueaban nuestras riquezas.

1. Los medios de información, particularmente la televisión, repitieron hasta el cansancio todas las críticas que el millonario inexperto Donald Trump hizo a México y los mexicanos; por ello la reacción contra él durante su campaña fue total. Por el contrario Hillary Clinton, exactamente igual a los presidentes anteriores (Obama, Bush, Reagan), buscaron que sus discursos sean aprobados en EEUU y el mundo, aunque sean sólo para embelesar o cautivar para luego amenazar, bombardear y hacer guerras. La moraleja es: “Dime cosas bonitas, aunque después me golpees”.

2. Parece que la mayoría de la gente no está preparada para que la critiquen y, mucho menos, para ser autocrítica reconociendo lo malo aunque sea evidente. “Si como México no hay dos tampoco hay nadie mejor que yo”, dicen. Si reconocemos que México ocupa los últimos lugares en educación, en atención a la salud, en que en los deportes siempre somos derrotados, que la desigualdad social es profunda, que somos el país más desigual y que a pesar de ser tan pobres y miserables, no nos defendemos, creemos que debemos callar para no desprestigiarnos poniendo mal a México.

3. En discursos de Nixon, Ford, Carter, Reagan, Obama, México siempre fue “un gran país, nuestro vecino, el del futuro, el más querido de nosotros”, pero mientras decían eso para endulzar nuestros oídos, saqueaban nuestras riquezas vía precios de mercado, vía préstamos, con endeudamiento y amenazas. No solo eso: fabricaron armas, bombas, aviones, invadieron y se llevaron petróleos y demás riquezas. ¿El nuevo presidente Trump lo hará igual? Obviamente que lo hará porque los EEUU no pueden vivir sin hacer la guerra y vender su armamento. Por ello el odio tiene que ser contra el imperialismo.

4. Los razonamientos amenazantes, pero un poco tontos e ingenuos de Trump en su juramento: "Hemos hecho ricos a otros países mientras la fuerza y la confianza de nuestro país ha decaído. Ese es el pasado. Ahora miraremos solamente hacia el futuro. De hoy en adelante será solamente Estados Unidos, primero. Toda decisión será para beneficiar a los trabajadores y familias de Estados Unidos". Argumento mentiroso Trump porque EEUU no ha decaído y sigue siendo el país más poderoso de la tierra, aunque ahora haya surgido la competencia y mayor odio (no a Trump) sino a los EEUU imperialistas.

5. "El crimen, las pandillas, las drogas… la carnicería en Estados Unidos termina aquí y ahora. Recuperaremos nuestros trabajos, nuestras fronteras, nuestra salud y nuestros sueños. Reforzaremos nuestras alianzas contra el terrorismo radical islámico, que erradicaremos de la faz de Tierra". En estos párrafos Trump cayó en la vil demagogia de todos sus antecesores al repetir los mismos párrafos trillados. ¿Cómo acabar con el crimen, las pandillas, las drogas, los asesinatos, recuperar fronteras y el terrorismo? Si Trump no entiende es necesario que sus asesores le digan que ello es sustancia del capitalismo.

6. No sé porque la tontería le busca cinco pies al gato si sólo tiene cuatro. Trump, aunque originalmente es un idiota en política, cuenta con 500 asesores que lo dirigirán y prepararán para que en una semana haga lo que tiene que hacer de acuerdo a los intereses imperialistas. Esto de estar encerrado en los directos intereses de EEUU es un decir; le servirá de presión para seguir esquilmando a gobernantes sometidos de siempre. EEUU no dejará de ser el policía mundial que vigila para someter a sus enemigos. Trump comenzará con errores garrafales pero sus consejeros se la saben todas. Pronto estaremos en la calle repudiando al imperialismo, ahora encabezado por Trump.