EL ANALFABETA POLÌTICO
El peor analfabeta es el analfabeta polìtico èl no oye, no habla ni participa en los acontecimientos polìticos.
No sabe que el costo de la vida, el costo de los frijoles, del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado y de las medicinas, dependen de las decisiones polìticas.
El analfabeta polìtico es tan animal que se enorgullece e hincha el pecho al decir que odia la polìtica.
No sabe el imbècil que de su ignorancia polìtica, proviene la prostituta, el menor abandonado, el asaltador y el peor de todos los bandidos que es el polìtico aprovechado, embaucador y corrompido lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.  Bertolt Brecht..

domingo, 23 de octubre de 2011

Mercado de autos usados

Desde otras ciudades


Foto
Los clientes llegan en busca de un auto usadoFoto Gerardo Arreola

La Habana. La compraventa de autos usados es libre en Cuba desde octubre. Así se abrió un pequeño mercado para los particulares, que no había existido en la isla en medio siglo.

Durante este lapso sólo se podían comerciar los carros anteriores a 1959, pero ahora ya no importa el año de fabricación. Esta es una bolsa en la que entran las viejas unidades estadunidenses de los años 40 y 50 del siglo pasado, los vehículos soviéticos de las siguientes tres décadas y hasta los modernos, asiáticos y europeos, de los 90 en adelante.

Las notarías son la institución oficial encargada del registro de esas operaciones y han tenido que renovar su equipo de oficina y llenar las vacantes que había, según informó Olga Lidia Pérez, directora de Notarías y Registro Civil del Ministerio de Justicia.

A pesar de la novedad, no se ha producido una avalancha de ventas, dijo la funcionaria. Se han autorizado algunas compraventas y en menor número, donaciones, aunque la población ha acudido a nuestras unidades mayormente a buscar información.

Como tampoco era una práctica común, no existen los lotes de autos usados que son comunes en otros países. Así que el olfato mercantil ha empezado a guiar a los interesados a ubicarse en zonas neurálgicas.

Es el caso del estacionamiento público que está frente al Capitolio, en el centro histórico de la capital. En forma espontánea están llegando ahí los vendedores a estacionar sus autos con el letrero de se vende, seguros de que tarde o temprano los buscará un posible cliente.

Gerardo Arreola, corresponsal