EL ANALFABETA POLÌTICO
El peor analfabeta es el analfabeta polìtico èl no oye, no habla ni participa en los acontecimientos polìticos.
No sabe que el costo de la vida, el costo de los frijoles, del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado y de las medicinas, dependen de las decisiones polìticas.
El analfabeta polìtico es tan animal que se enorgullece e hincha el pecho al decir que odia la polìtica.
No sabe el imbècil que de su ignorancia polìtica, proviene la prostituta, el menor abandonado, el asaltador y el peor de todos los bandidos que es el polìtico aprovechado, embaucador y corrompido lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.  Bertolt Brecht..

jueves, 15 de diciembre de 2011

2011: Un año de protestas contra la desigualdad social en EEUU y Europa

El 2011 será recordado como el año en el que las clases medias y bajas de Europa y Estados Unidos, desde los “indignados” de España hasta el movimiento “Ocupemos Wall Street”, salieron a protestar contra sus élites por la creciente desigualdad social generada por el sistema capitalista.

Plaza de Puerta del Sol (Madrid)

En un mundo en el que el poder de las finanzas y las corporaciones parece tener demasiada influencia y controlar la política, las clases medias ven cómo su nivel de vida se deteriora rápidamente y los jóvenes recién titulados se encuentran sin empleo y, por lo tanto, sin futuro.

Los griegos habían dado el puntapié inicial en 2010, saliendo a la calle en forma masiva para manifestarse contra los recortes sociales adoptados por el gobierno de Giorgos Papandreu bajo presión de la Unión Europea (UE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE).

El pasado 15 de mayo aparece en Madrid el primer campamento de los “indignados”, que se levantan contra los recortes presupuestarios que afectan a los sectores más vulnerables, mientras se siguen gastando miles de millones de euros para salvar bancos que pagan salarios multimillonarios a sus directivos.

Este movimiento se extiende a otras ciudades de España, como Barcelona, Valencia y Zaragoza, así como también a Lisboa, París, Bruselas e incluso Tel Aviv.

El 19 de junio, 200.000 personas se congregan en Madrid. A principios de septiembre, unas 400.000 salen a las calles en Tel Aviv y una quincena de ciudades en Israel.

En Reino Unido, la rabia de la juventud marginada explota en agosto con violentos incidentes y saqueos en distintos barrios de Londres.

La protesta llega a Estados Unidos el 17 de septiembre, cuando el hasta allí desconocido movimiento “Ocupemos Wall Street” (OWS), que denuncia el poder del mundo de las finanzas, la avaricia y la corrupción de los más ricos, se instala en una plaza cerca de la Bolsa de Nueva York.

“Somos el 99%”, dicen los manifestantes, que aprovechan las redes sociales para transmitir su mensaje a través de un país duramente afectado por el desempleo y en el que las corporaciones financieras parecen incontrolables.

Los Ángeles, Boston, Seattle, Washington, Filadelfia: campamentos similares al de OWS surgen en decenas de ciudades estadounidenses y luego en Canadá, Londres, Fráncfort.

Su reclamo encuentra eco hasta en el presidente estadounidense Barack Obama, que ha admitido recientemente que las desigualdades “se encuentran en un nivel nunca visto desde la Gran Depresión” de los años 30.

Tras asistir atónitas al nuevo fenómeno, las autoridades deciden a partir de octubre desmantelar los campamentos, muchas veces a través de violentos operativos policiales.

Sin un lugar público permanente desde el cual manifestarse, los movimientos de protesta buscan ahora nuevas estrategias para mantener viva su protesta.

En Estados Unidos, las elecciones presidenciales de 2012 aparecen como una caja de resonancia perfecta para que OWS redoble su presión.

En Europa, el ajuste a través de “paquetazos” neoliberales que llevan a cabo muchos países, y que no harán más que agudizarse el año próximo, promete también seguir alimentando la justa ira popular.

LibreRed.net / AFP