Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme
Después
de su fallido intento de guerra en Siria y sus acumulados fracasos
bélicos durante una generación desde Afganistán hasta Irak, (Estados
Unidos) pasó a una feroz contraofensiva en los ámbitos financiero,
mercantil y energético donde el “México neoliberal itamita” es literalmente deglutido por la principal apoteosis geopolítica del siglo de Washington hasta ahora.
Los movimientos financieros de Obama son muy significativos: acaba
de invitar al ex gobernador del Banco Central de Israel, Stanley
Fischer, a ser vicepresidente de la Reserva Federal para colaborar con
el secretario del Tesoro, el israelí-estadunidense y ultraortodoxo
religioso Jacob Joseph Lew.
Se profundiza el eje financiero Casa Blanca/Wall Street/Banco Central de Israel cuyo ex gobernador Jacob Aharon Frenkel (http://www.muckety.com/Jacob-A-Frenkel/641.muckety) exhibe perturbadores nexos con la aseguradora AIG y el banco lavador Wells Fargo/Wachovia ( The Guardian, 3/4/11).
AIG (http://www.muckety.com/American-International-Group-Inc/5000105.muckety)
implicada en el pestilente doble cobro de seguros del 11/9 (Bajo la
lupa, 26/9/04; 22/12/04; 22/06/05, y 6/05/13) se cuece aparte.
Por cierto, Frenkel fue detenido en Hong Kong por el robo de una maleta en una tienda, según el rotativo israelí Haaretz, 7/8/13. No cabe duda: la cleptomanía es adictiva.
Las guerras son ya geoeconómicas, geofinancieras y geomercantiles en las diversas regiones del planeta.
Nada menos que Robert Zoellick, anterior presidente del Banco
Mundial, visualiza al TLCAN, del que fue su arquitecto, como la piedra
estratégica de toque de un
núcleo de Norteamérica para la economía global que pudiera rivalizar a los ascendentes poderes como China, según reporta Shawn Donnan del Financial Times, 2/12/13). Aquí se encuentra una de las claves geopolíticas de la
reforma energéticaentreguista/masoquista de Peña/Videgaray/Aspe (Ver Bajo la lupa, 11/12/13).
En el Banco Mundial han despachado los planificadores de la
estrategia de EU, como Robert McNamara (ex secretario del Pentágono), y
Paul Dundes Wolfowitz (ex subecretario del Pentágono).
Según Zoellick, la triada EU/Canadá/México
deberá moverse hacia adelante para asegurar que Norteamérica asuma tal papel(Nota: rivalizar con China), con el fin de tener una
posición unificada (sic) en la diplomacia global y en los debates económicos.
La idea estratégica de Zoellick radica en que los tres países de
Norteamérica, de casi 500 millones de habitantes, son “autosuficientes
en energía (¡súper-sic!), con una
infraestructura integrada y manufacturas y servicios industriales interconectados y una política exterior común (¡súper-sic!).
Sin duda, el doble talón de Aquiles de China son los alimentos y los
hidrocarburos, pero le faltó a Zoellick enunciar el proyecto de una
divisa común de Norteamérica, de acuerdo con el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés; http://www.americanfreepress.net/html/cfr_making_moves.html) y del canadiense Instituto Fraser (http://oldfraser.lexi.net/publications/critical_issues/1999/amero/).
En la geoestrategia metamercantilista de Zoellick,
Norteamérica estará bien posicionado para rivalizar (¡súper-sic!) con los mil 300 millones de chinosen la
era del megarregionalismo (¡súper-sic!), que significa también la
era del imperativo estratégico en comercio. ¿Entrará el “México neoliberal itamita” a una guerra –sea comercial, financiera, cibernética o militar, o multidimensional– contra China y al lado de EU?
Zoellick delineó su nueva estrategia para contener a China, en el marco de la
Doctrina Obamadel
pivote, en la Universidad Baylor Texas en Octubre( http://es.scribd.com/doc/191367450/Zoellick-20131015) y adjudicó su linaje a la genealogía estratégica de Otto von Bismarck, a quien Donnan califica de
astuto político prusiano del siglo XIX y arquitecto de la unificación alemana.
Ambos,
Zoellick y Donnan soslayan la defenestración de Bismark y la posterior
desintegración de Alemania como consecuencia de sus dos guerras
mundiales.
El banquero Zoellick, hoy miembro del influyente CFR, pertenece a la
cúpula del poder de EU: anterior director de Goldman Sachs,
subsecretario de Estado, presidente del Centro de Estudios Estratégicos
e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), accionista de la
mafiosa gasera Enron y profesor de seguridad nacional en la Academia
Naval.
El TLCAN –firmado en 1986 y formalizado en 1992 en el contexto de la
caída del Muro de Berlín y de la disolución de la URSS– es ahora
empujado a un nivel superior en la coyuntura de la guerra
multidimensional que avizora EU contra China (http://www.dodbuzz.com/2013/12/12/call-made-to-congress-for-china-war-) y a la que empinan al “México neoliberal itamita” totalmente absorbido al esquema estratégico de
Norteamérica, pero sin mexicanos, y próximamente a ser insertado al Comando Norte después de haber sido incrustado al cibercomando mediante la polémica
Ley Telecom, cuando todos las rutas del neoliberalismo –de PRI, PAN y los elementos antinacionales del PRD– convergen en la
Nueva Romade EU:
Norteamérica.
La pertenencia de Canadá y México al proyecto de la Asociación
Transpacífico de 12 miembros (TPP, por sus siglas en inglés) y a la
Asociación Transatlántica de Inversiones y Comercio (TTIP, por sus
siglas en inglés) facilita las cosas a los dos océanos que domina la
poderosa marina de EU, que se da el lujo de proyectarse hasta
Sudamérica mediante la Alianza del Pacífico (miembros
latinos: México, Chile, Perú y Colombia) con el fin de contener al BRICS: primordialmente a Brasil y a China.
Donnan reseña que en la agenda jerárquica comercial de EU
yacen tales dos potenciales tratados comerciales regionalesque
son vendidos (sic) con la capacidad de propinar un golpe (¡súper-sic!) estratégico–el cual, a mi juicio, va con dedicatoria a China.
Pese a las apariencias, la reunión de cancilleres del TPP en
Singapur, que no concluyó en ningún acuerdo, está a punto de dar un
golpe sonoro para su próxima concreción ( ABC News, 12/12/13).
De hecho, Donnan decreta la irrelevancia de la OMC, pese a su reciente logro unificador:
en realidad no se encuentra más en el centro de la agenda comercial global de negociaciones, y ahora vivimos en una era del megarregionalismo (¡súper-sic!) en lugar del multilateralismo, lo cual refrenda la tesis de mi libro Hacia la desglobalización (Jorale Editores, 2007).
La globalización se desglobaliza y los grandes del mundo tripolar
geoestratégico (EU/Rusia/China) se reparten sus respectivas esferas de
influencia, cuando Brasil se ha quedado un tanto rezagado en Sudamérica
debido a la brutal contraofensiva de EU (v. gr. la Alianza del
Pacífico) y la guerra financiera contra la plaza bursátil de Sao Paulo).
EU se está quedando con todos los recursos estratégicos de
Norteaméricaentre los que destaca su flagrante apartheid contra los mexicanos (nativos y migrantes) y, en particular, su control financierista de la dupla Peña/Videgaray que padece el
síndrome de Estocolmo.
Un día de estos los mexicanos nos enteraremos que
Norteamérica (EU/Canadá/México)declaró la guerra a China.
Twitter: @AlfredoJalife
Facebook: AlfredoJalife
No hay comentarios:
Publicar un comentario