Rodolfo Cortés Calderón
Adital
En
agosto de 2015 la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de El
Salvador se pronunció sobre el caso de los 17 militares implicados en actos
abominables contra varios civiles en la llamada "Masacre de los Jesuitas”
asesinados por miembros del Ejército de aquél país el 16 de noviembre de 1989 y
señalados no por la Comunidad Jesuita, sino por la Comisión de la Verdad de El
Salvador como presuntos responsables. Hace más de cinco lustros de esta
barbarie.
A principios del año 2016 el juez de la Asamblea Nacional española, Eloy Velasco, pidió la captura y extradición de los 17 militares imputados a España, la mayor parte de ellos prófugos.
Hoy día la
Compañía de Jesús y la Universidad "José Simeón Cañas” hicieron público un
Comunicado donde rechazan los señalamientos de sectores oscurantistas y
retrógrados de derecha, incluyendo al gobierno de Salvador Sánchez Cerén, de adoptar posiciones en defensa de los
señalados, queriendo convertir los asesinos en mártires.
En el numeral 3 de su Comunicado señalan: "La Compañía
de Jesús y las autoridades de la UCA han reiterado muchas veces su disposición a perdonar a quienes
planearon y ejecutaron ese horrendo crimen. Sin embargo, sigue pendiente que se
conozca toda la verdad y se deduzcan las responsabilidades respectivas, lo cual
se hace a través del sistema de justicia, para que posteriormente se pueda
ofrecer el perdón”.
Señalan, asimismo, que las órdenes de captura y
extradición no son un acto político como pretenden hacerlo ver algunos sectores
militares, oligárquicos y del gobierno, sino un acto de justicia y verdad e instan al Gobierno de El Salvador a
respetar los convenios internacionales en esta materia. Lamentan además, que
dentro de El Salvador no se haya logrado alcanzar la justicia por lo cual se
recurrió a la justicia española.
Concluyen su comunicado con la siguiente aseveración: "Para el pueblo de Dios, nunca ha existido
contradicción entre justicia y paz, entre verdad y paz. Al contrario, la paz es
el fruto de la verdad y de la justicia.”
Cuánto hubiera apreciado la ciudadanía hondureña y
hasta la estadounidense, que cualesquiera de los gobiernos de Estados Unidos
(desde Reagan hasta Obama) hubiera solicitado a la Justicia de Honduras la
captura y juicio de los militares hondureños, asesorados por el Pentágono, que asesinaron al padre (Guadalupe) JAMES
FRANCIS CARNEY, también jesuita, y más de una docena de ciudadanos hondureños
en la llamada "Masacre del Patuca” ocurrida el año de 1983 y que aún está
impune.
Es oportuna la ocasión para agradecer a la Compañía de
Jesús (Padres Jesuitas), por su SEXAGÉSIMO ANIVERSARIO de presencia en Honduras
sirviendo a los sectores menos favorecidos, principalmente a obreros,
campesinos y clase media, a través de sus proyectos y sus obras solidarias:
Radio Progreso y el ERIC.
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