Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.

martes, 30 de octubre de 2018

Anuncia Estados Unidos envío de más de 5 mil soldados a la frontera

Caminata Migrante
Trump considera que hay invasión migrante
La presencia militar en esa zona será mayor que la desplegada en Irak y Siria


Nueva York. El Pentágono anunció el despliegue de más de 5 mil efectivos –algunos armados– a la frontera con México para fortalecer la línea contra lo que el comandante en jefe Donald Trump declaró como una invasión de migrantes centroamericanos, pero que el presidente usa para fines electorales a una semana de los comicios intermedios que determinarán el control del Congreso.
¡Esta es una invasión a nuestro país y nuestros militares te están esperando!, escribió Trump por Twitter ayer por la mañana. El presidente ha declarado que la caravana representa una emergencia nacional para su país.
Todo ocurre justo una semana antes de las elecciones intermedias en Estados Unidos y Trump ha llamado a esta contienda la elección de la caravana. Ha buscado de forma abierta usar la Caminata Migrante que avanza por México como un eje del proceso electoral en el que está en juego el control del Partido Republicano en ambas cámaras del Congreso.
El titular del Comando Norte, general Terrence O’Shaugnessy, anunció en conferencia de prensa, junto con el comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza, Kevin McAleenan, la ahora llamada operación Patriota fiel para fortalecer defensas en la frontera y cerca de puntos de ingreso en el lado suroeste. Es un despliegue militar sin precedente en esa zona, según McAleenan.
De acuerdo con el comandante, unos 800 efectivos ya están camino a la frontera y la cifra será de 5 mil 200 para el fin de semana; llegan a Texas, seguido por Arizona y California. Ahí se sumarán a los aproximadamente 2 mil soldados de la Guardia Nacional que fueron desplegados a la frontera desde abril.

Sólo proporcionarán apoyo logístico
Si se envía lo anunciado, Estados Unidos tendrá en su frontera con México una fuerza militar equivalente a la que tiene desplegada ahora en la guerra contra el Estado Islámico, oficialmente unos 5 mil en Irak y 2 mil en Siria.
Supuestamente las tropas ofrecerán apoyo logístico, transporte y equipo a la Patrulla Fronteriza, pero los oficiales militares aún no podían detallar precisamente las funciones ni la ubicación de tropas.
Bajo la ley estadunidense los militares no pueden realizar acciones policiacas, lo que incluye la detención de migrantes, y por ahora no participarán en esas actividades, sólo estarán como apoyo y no para detener y perseguir migrantes.
El envío de tropas, según se filtró a los medios la semana pasada, será acompañado por un paquete de medidas ejecutivas que Trump prevé y que incluye la prohibición del ingreso a territorio estadunidense de los integrantes de la Caminata Migrante para evitar que soliciten asilo político (uno sólo puede hacer eso si se presenta ante autoridades en territorio estadunidense).
Se esperaba que Trump anunciara estas medidas y el envío de tropas este martes, justo una semana antes de las elecciones intermedias, pero viajará a Pittsburgh tras la masacre en una sinagoga donde el atacante expresó motivos antimigrantes. La Casa Blanca indicó que no tenía un anuncio programado por el momento.
Una vez mas, Trump –sin ofrecer pruebas– repitió la acusación de que hay algunas personas muy malas en la caravana, incluidos muchos pandilleros. Agregó: por favor, regresen, no serán admitidos en Estados Unidos a menos de que pasen por el proceso legal.
McAleenan dijo que México ofrece generosamente asilo a los marchistas y queremos trabajar con el país para manejar ese flujo.
En conferencia de prensa en la que se anunció el despliegue, a pregunta expresa de si la caravana es una emergencia nacional, como afirma el presidente, O’Shaugnessy, evadió responder y afirmó que “el presidente ha dejado claro que la seguridad fronteriza es seguridad nacional… vamos a asegurar la frontera”.
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada

Un defensor de la dictadura, compañero de fórmula del vencedor


Sao Paulo. El general retirado Antonio Hamilton Mourao, compañero de fórmula del presidente electo de Brasil Jair Bolsonaro, construyó su reciente carrera política con amenazas de golpe de Estado y proyectos de convocatoria a constituyentes sin el voto popular, aderezados con comentarios racistas y odas a la tortura.
Mourao, de 65 años, empezó a ganar notoriedad con su defensa de la dictadura militar (1964-85). En 2015 criticó al gobierno y a la clase política, lo que le costó el comando de su tropa y su transferencia a un cargo burocrático.
Ocupó decenas de titulares en 2017, cuando en un acto organizado por una logia de la masonería advirtió que si las instituciones no solucionan el problema político, nosotros (los militares) tendremos que imponernos.
Tres meses después, en diciembre, afirmó que el impopular presidente, Michel Temer, buscaba permanecer en el poder hasta el fin de su mandato por medio del clientelismo político. Esta declaración le hizo perder su nuevo cargo y en febrero de 2018, luego de 49 años en las fuerzas armadas, pidió el pase a retiro.
En su discurso de despedida, calificó de héroe al coronel Carlos Alberto Brilhante Ustra, ex jefe del DOI-Codi, centro de detención y tortura del régimen militar.
El polémico general fue la cuarta opción de Bolsonaro para ser compañero de fórmula, y la decisión se anunció en un breve mitin el 5 de agosto.
Su nombre no aportaba base electoral ni experiencia política, pero podía servir de antídoto a quien quisiera destituir a Bolsonaro, pues sería él quien lo remplazaría. El vicepresidente tiene que ser alguien por quien no compense pedir un impeachment, explicó a mediados de año Eduardo Bolsonaro, uno de los hijos del ahora presidente electo.
Este es un criterio clave en un país donde casi la mitad de los vicepresidentes de la era republicana asumieron el poder por diversos motivos, entre ellos el actual, Temer, quien llegó a la jefatura del Estado tras la destitución, en 2016, de la izquierdista Dilma Rousseff en lo que la ex gobernante calificó de golpe de Estado parlamentario.
En el ejército, el general Mourao tuvo una carrera más exitosa que Bolsonaro, quien era capitán.
En octubre pasado, Bolsonaro le dio la vuelta al asunto recordando la nueva jerarquía civil de la dupla: Él es general, yo soy capitán, pero el presidente soy yo.
Mourao nació en Porto Alegre, en el sur de Brasil, pero sus padres son oriundos de la Amazonia y tienen raíces indígenas, lo cual no le impidió afirmar en agosto que Brasil está lastrado por una herencia producto de la indolencia de los indígenas y del espíritu taimado de los africanos.
Hijo de un general y de una profesora universitaria, Mourao contó en septiembre en una entrevista con Folha de Sao Paulo que acostumbra ir a misa los domingos y es aficionado a la lectura.
Pero en campaña, el general retirado coleccionó un historial de polémicas que incomodaron al propio Bolsonaro.
En septiembre dijo que las familias sin figura paterna eran “fábricas de elementos desajustados que tienden a ingresar en bandas de narcos”.
Luego se dijo contrario al pago del aguinaldo a los trabajadores.
Volvió a crear consternación al afirmar que Brasil podría necesitar una nueva Constitución que no forzosamente sería elaborada por representantes del pueblo.
Bolsonaro lo desautorizó en cada ocasión, dando lugar a interrogantes sobre la relación cada vez más discordante entre ambos.

Afp
 Periódico La Jornada

Vademécum electoral en EU


Arturo Balderas Rodríguez

En más de un sentido, las elecciones que se celebrarán el próximo 6 de noviembre, en las que se renovará la Cámara de Representantes, parte de la de Senadores, las gubernaturas de 36 estados y miles de legislaturas locales en Estados Unidos, serán los comicios más importantes en muchos años. Es la opinión de millones de personas y diversos observadores políticos, lo mismo en los medios de comunicación que en la academia. Será un referendo sobre la política del actual presidente, quien ha profundizado la división en la sociedad, como ni el propio Nixon logró con todas sus perversidades. La pérdida de su popularidad es consecuencia de frecuentes traspiés, su apoyo al racismo, la xenofobia, el ultranacionalismo, el nativismo más rampante y su política antipopular. El electorado ve con temor y frustración la continuidad de esa política destructiva. En el Partido Republicano, al que el presidente simula pertenecer, hay gran preocupación frente a la posibilidad de perder la mayoría en la Casa de Representantes y posiblemente el Senado. La preocupación parece haber tocado también la puerta de la Casa Blanca, por lo que el mandatario se ha subido al avión presidencial para realizar una de sus actividades favoritas: pronunciar discursos a lo largo y ancho del país denostando a los medios de comunicación, las minorías afroestadunidenses, latinas, indígenas y, por supuesto, a los migrantes. Su ataque a la caravana de hondureños raya en lo patético.
La mayoría de los candidatos del Partido Republicano cifran sus esperanzas en el discurso del presidente y en la capacidad del aparato electoral para escatimar de una u otra manera el voto de cientos de miles de electores de varios estados que gobiernan los republicanos. Para ello han creado diferentes estratagemas con el fin de suprimir el voto, especialmente el de las minorías que mayoritariamente apoyan a los candidatos del Partido Demócrata. Existen diversos trabajos de investigación que han demostrado la forma en que las elecciones son decididas con base en dichas estrategias.
Uno de esos trabajos es de Ari Berman, colaborador de revistas como Mother Jones, New York Times Magazine, Rolling Stone, y también es investigador de The Nation Institute. En su libro La moderna lucha por el voto, describe la forma en que se han trazado los distritos electorales, conocida como Gerrymander, agrupando arbitrariamente a los votantes, con el fin de dar un número mayor de sufragios a una u otra de las fuerzas contendientes en los comicios.
El diseño se elabora cada 10 años en la mayoría de las legislaturas estatales, con información del censo de población. Hace varias décadas la mayoría legislativa en aproximadamente dos terceras partes de los estados ha sido controlada por los republicanos (The Atlantic/ 24/10/18). Por tanto, han sido los encargados de agrupar a los electores más convenientes a su causa.
Históricamente, la supresión del voto ha sido un estigma para Estados Unidos (The Guardian 13/10/18), pero este año pudiera superar cualquier antecedente. En una entrevista reciente en la cadena de radio pública, Berman dio cuenta de la forma en que se han purgado las listas de electores en Georgia, Kansas, Wisconsin, Texas, Carolina del Norte y Alabama, con el fin de coartar el voto de cientos de miles de ciudadanos. Los casos más escandalosos de corrupción electoral se han dado en Georgia y Alabama, donde los responsables de organizar los comicios y actuar como árbitros son también los candidatos del Partido Republicano. En estos estados, la supresión de electores ha sido masiva. Las posibilidades de que las argucias se multipliquen a lo largo de Estados Unidos son muy altas, según Berman.
Si los republicanos llegan a perder alguna de las dos cámaras, gubernaturas o legislaturas locales, será porque millones de votantes están hartos del gobierno de Trump, y habrán logrado sortear las triquiñuelas para suprimir su voto.

La caravana amenazante


Víctor Flores Olea 

En estos tiempos, pocas cosas pueden ser más amenazantes que una caravana inesperada que se cierne sobre un país. Tal es la situación que vive hoy México por la gran migración que ha partido de Centroamérica, sobre todo de Honduras, cuya intención como casi siempre en estos casos es marchar hacia el norte, desde luego a Estados Unidos, si se estira un poco la liga llegando también a Canadá y pasando por México, que a sus ojos no parece tener los atractivos suficientes.
El presidente Enrique Peña Nieto les ha ofrecido trabajo en general que sólo obtendrían aquellos que tengan la documentación completa que exige México. La oferta aparentemente ha sido ya olímpicamente rechazada, me supongo que por falta de interés en el país y por la falta de aquellos documentos fundamentales. La oferta de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), de incorporarse a los próximos trabajos ferroviarios que se propone emprender el presidente electo en el sur del país, ha sido vista con interés por los dirigentes de la caravana, pero como no muestra, por lo pronto, como es normal, ningún carácter de realización concreta e inmediata, tendrían que esperar un tiempo para su realización. En caso de que se materialice la idea, habrá que esperar hasta que los proyectos de obra cobren carácter operativo. En todo caso, queda esta propuesta de AMLO como una variante de futuro que pueda tener una incidencia positiva en la caravana que hoy nos amenaza.
De todo esto, resulta claro que el objetivo real de la caravana, de alrededor de 7 mil personas, tiene el propósito fundamental de llegar a Estados Unidos y de abrir allá nuevos puestos de trabajo. Y aquí es donde comienza el verdadero problema, ya que el presidente Donald Trump ha negado tajantemente su disposición a abrir las puertas a estos migrantes centroamericanos, incluso amenazando con desplegar en la frontera sur de su país no sólo a la Guardia Nacional, sino inclusive al ejército, lo que hace muy difícil de resolver el problema.
Todo indicaría que la cuestión de las migraciones, que se han multiplicado en casi todas las regiones del mundo, no puede resolverse casuísticamente, sino sólo a partir de una cooperación internacional abierta y con la participación de múltiples países y organismos que lleguen a enfoques semejantes. Pero aquí está sin duda uno de los problemas más difíciles: amplias regiones y buen número de naciones han dado un giro político hacia la derecha, incluso como resultado de esta cuestión migratoria en aumento. La xenofobia y el racismo que han crecido en muchas partes como consecuencia, alimentan el repudio de las sociedades incluso más desarrolladas hacia el exterior que nos invade, reforzándose el punto de vista emocional y, por tanto, irracional, de que es repudiable todo lo que venga de afuera y altere nuestra vida pacífica y sin sobresaltos.
Estos fenómenos explican hondamente el giro hacia la derecha que actualmente define la posición política de buen número de países en Europa, América Latina y más allá. Como ejemplo de lo anterior pudiéramos mencionar el Brexit de la Gran Bretaña, el giro hacia la derecha de países como Italia, Hungría, Polonia y otros, el triunfo electoral de Donald Trump, que roza con el fascismo, el muy probable triunfo de Bolsonaro en Brasil y otra serie de fracasos de la democracia que sería largo enumerar. En síntesis, estamos ante una derechización del mundo, cuyos resultados a mediano y largo plazos están aún por verse, pero que no estimulan ninguna suerte de optimismo.
Para la izquierda, en cambio, claramente parecen tiempos difíciles, con el resultado positivo al menos de alejarla del más cerrado dogmatismo y de hacerla más flexible ante las distintas posiciones sociales, haciéndola en suma más inteligente y perspicaz ante las cambiantes posiciones políticas y económicas. Sí, la izquierda parece haber ganado en agudeza y capacidad para el análisis; sin embargo, la derecha ha triunfado en la esfera del poder real. Pero, ¿seguirá esto por mucho tiempo? Imposible decirlo, ya que depende de una serie grande de factores, reconociendo que la avidez por el bienestar material puede cancelar en alto grado la vocación de la inteligencia, pero también reconociendo que esta última puede imponerse a las inclinaciones negadoras de la civilización que todavía forman parte de la especie humana. Al final de cuentas esperamos, como ya ha ocurrido en diferentes momentos de la historia, que el lado moral y civilizatorio, que también constituye aspecto decisivo de la humanidad, se imponga a sus contrapartes negativas y destructivas, manteniendo a flote los aspectos constructivos de la misma, lo cual, desde hace milenios, nos permite un optimismo que es la razón misma de la existencia de la especie.
En cuanto a la caravana que nos amenaza, por diversas informaciones periodísticas ahora resulta probable que ha sido estimulada por los republicanos seguidores de Trump, a manera de descalificar a los demócratas en las próximas elecciones de ese país. No hay certezas al respecto, pero valdría que el gobierno de México, el saliente y el entrante, realizaran una pesquisa conjunta sobre el particular, para actuar en consecuencia.
En todo caso es uno de los problemas más agudos y difíciles de la transición.

American curios : Dos palabras


David Brooks/I

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▲ El rabino Hazzan Jeffrey Myers, de la sinagoga Árbol de la Vida, en una vigilia para recordar a las víctimas del tiroteo del sábado en Pittsburgh, Pensylvania.Foto Afp
Alo largo de más de 25 años reportando sobre Estados Unidos para La Jornada nunca imaginé que algún día tendríamos que usar dos palabras para informar sobre la realidad nacional de este país: fascismo y socialismo.
Pero desde las campañas electorales de 2016 y su culminación en el triunfo de un bufón peligroso, esas dos palabras se han vuelto necesarias. Primero, las malas noticias:
La violencia ultraderechista vinculada con los neonazis y otras agrupaciones supremacistas blancas, nutrida por la retórica explícitamente racista, xenófoba, antimigrante y nacionalista proveniente de la Casa Blanca tuvo su expresión más reciente en lo que la Liga de Anti-Difamación (principal organización judía de defensa de derechos civiles) califica como el peor ataque mortal antisemita en la historia del país: 11 muertos y seis heridos en una sinagoga en Pittsburgh. El responsable acusó a los judíos de apoyar a refugiados morenos y musulmanes que están invadiendo al país para destruir a mi gente. Esto, en una semana en la que otro ultraderechista envió 14 bombas a prominentes críticos de Trump –casi todos calificados como enemigos por el mandatario– y el asesinato al azar de dos personas afroestadunidenses en un supermercado por un hombre que antes buscaba ingresar para matar a afroestadunidenses en una iglesia.
Vale subrayar que todos estos atentados de terror y odio violento de los días recientes –como gran mayoría de los incidentes de tiroteos masivos en los últimos años– han sido realizados no por mexicanos o centroamericanos, ni por otros inmigrantes criminales, ni por musulmanes, sino por hombres estadunidenses blancos.
La ultraderecha y sus seguidores aquí tienen una larga historia de violencia, pero nunca antes han contado con un presidente que habla su mismo idioma y que activamente alienta el racismo, la xenofobia, el sexismo y el antisemitismo que los caracteriza.
Hace unos días en un mitin electoral en apoyo de candidatos republicanos, Trump proclamó que es un nacionalista, y se opone a los globalistas. Los nacionalistas blancos entendieron perfecto y, como señala el profesor de historia en la Universidad de Michigan Juan Cole, Trump está imitando a Mussolini, quien se definió como un fascista nacionalista.
Aquí, según la narrativa ultraderechista, los nacionalistas combaten al complot internacional judío, o a veces comunista, contra este país. Por eso cuando Trump se declaró nacionalista, su público empezó a corear encarcelen a Soros, el prominente filántropo judío liberal que tanto es usado como ejemplo de ese complot (poco después recibió uno de los paquetes-bomba), y quien ha sido culpado por el presidente y/o sus aliados de promover la migración, incluso de financiar la caminata de centroamericanos. Trump sonrió y se sumó al coro.
El profesor Jason Stanley, de la Universidad de Yale, alerta que Trump está empleando las tradicionales políticas fascistas para promover su agenda.
El profesor Henry Giroux, de la Universidad McMaster, considera que esta agenda política está produciendo una formación económico-política que llamaría fascismo neoliberal. Señala que el “fascismo empieza con idioma y se vuelve una fuerza organizativa para formar una cultura y legitimar lo que se pensaba era inimaginable, como la violencia indiscriminada contra grupos enteros: negros, inmigrantes, judíos, musulmanes… Trump enmarca a sus críticos como enemigos del pueblo estadunidense. Esto es verdaderamente un resurgimiento de la ideología fascista actualizada para el siglo XXI”.
Respondiendo a la noticia del asalto contra la sinagoga, el cineasta Michael Moore expresó su solidaridad en un tuit, y preguntó si alguien en este país aún recuerda que había un acuerdo de que ante la primera señal de fascismo, lo frenaríamos antes de que creciera y se convirtiera en algo peor. Bueno, ese momento es ahora.
Ahora hay un masivo coro de repudio y resistencia por todo el país que grita no pasarán. Entre ellos (tema de la segunda parte de esta columna) los que afirman que en un futuro próximo, Estados Unidos será socialista.

Brasil: ganó el neofascismo


Seguimos firmes y en resistencia: PT
En tono conciliador Bolsonaro agradece felicitación de Haddad
Brasil se mueve al neofascismo luego de cuatro victorias seguidas de la izquierda

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▲ Afuera de la residencia de Jair Bolsonaro, en Río de Janeiro, continuaban ayer los festejos por su victoria.
Río de Janeiro. El presidente electo de Brasil, el neofascista Jair Bolsonaro, agradeció este lunes la felicitación de su rival, Fernando Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), con un inusual tono conciliador, al tiempo que sectores populares y de izquierda señalaron que se mantendrán en resistencia.
Señor Fernando Haddad, ¡gracias por las palabras! Realmente Brasil merece lo mejor, tuiteó Bolsonaro, después de que el candidato derrotado en los comicios del domingo lo felicitó.
Presidente Jair Bolsonaro, le deseo éxito. Nuestro país merece lo mejor. Escribo este mensaje, hoy, con el corazón leve, con sinceridad, para que estimule lo mejor de todos nosotros. Buena suerte, escribió antes Haddad en Twitter.
El tono es nuevo entre ambos políticos, que protagonizaron una campaña altamente polarizada.
Seguimos firmes en la lucha por un país justo y humano, tuiteó el PT, cuya líder, Gleisi Lula Hoffmann escribió en la misma red social: Nuestra primera palabra para el pueblo brasileño es: resistencia. ¡Resistiremos en defensa de los derechos, de las libertades de la soberanía! Un proceso electoral construido sobre impedimentos, mentiras y distorsiones nos va a impulsar a luchar más.
Bolsonaro, populista y ex militar de 63 años, es criticado por amenazar con enviar a sus adversarios políticos a la cárcel o forzarlos a irse al exilio.
Al reconocer su derrota electoral la noche del domingo, Haddad recordó el que mandatario electo lo llamó canalla durante la campaña, para justificarse por no haberlo felicitado.
El petista llamó el domingo a defender las instituciones. No tengan miedo, dijo a sus seguidores.
Bolsonaro será el primer militar que vuelva a gobernar la economía más grande de América Latina tras el final, hace 33 años, de la última dictadura (1964-1985). Es controvertido por su defensa del régimen militar y de la tortura, así como sus insultos a mujeres, negros y homosexuales. En la campaña prometió también armar a la población para combatir la delincuencia.
El ascenso del neofascista, quien la noche del domingo en sus primera declaraciones prometió defender la Constitución, es visto como una respuesta al rechazo a los escándalos de corrupción, la crisis económica y la ola de violencia de años recientes.
La victoria de Bolsonaro movió a Brasil, la cuarta democracia más grande del mundo, al neofascismo, luego de cuatro elecciones consecutivas en las que candidatos del izquierdista PT habían ganado.
El presidente electo frecuentemente utilizó Twitter para fustigar al PT y describirlo como poco ético y peligroso. En estas semanas, los brasileños fueron inundados con mensajes vía WhatsApp que denunciaban a Haddad y hacían acusaciones escandalosas, que llegaron al extremo de señalar que el petista incendiaría iglesias, entre otras afirmaciones de esa naturaleza.
Al final, los mensajes tuvieron una repercusión. El neofascista obtuvo más de 55 por ciento de votos en la segunda vuelta electoral, por 45 por ciento de Haddad.
En una muestra de los desafíos que el presidente electo tiene por delante el #EleNaoEMeuPresidente (Él no es mi presidente) era tendencia en Twitter en Brasil, se reportaron enfrentamientos entre seguidores de ambos candidatos, y eran no pocas las muestras de repudio al hecho de que efectivos en vehículos militares se sumaron a la celebración callejera del triunfo del facista, lo que fue denunciado en un video que puede verse en https://bit.ly/2JqoFtY.
Realmente tenía esperanza, declaró Juliana Pina, estudiante de comunicaciones, de 23 años. Apenas capaz de hablar, la joven relató su sorpresa al haber sentido miedo por su seguridad la noche del domingo, cuando los partidarios de Bolsonaro se enfrentaron a votantes del PT. Más informes de violencia en los estados de Río, Sao Paulo y Bahía se reportaron durante las horas posteriores al anuncio del resultado.
Para el coordinador nacional del Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra (MST), Joao Pedro Stedile. Salimos de este proceso aglutinados, con capacidad y fuerza organizada para resistir a la pretendida ofensiva fascista, y llamó a retomar el trabajo de base.
En declaraciones a Radio Brasil de Fato, Stedile consideró que el gobierno de Bolsonaro, quien tomará posesión del cargo el primero de enero de 2019, deberá asemejarse al gobierno (1973-1990) del ex dictador Augusto Pinochet, en Chile, debido a su naturaleza fascista.
“Tuvimos innumerables manifestaciones de todas las fuerzas organizadas. Sindicatos, intelectuales, estudiantes y universidades. Nunca antes en la historia más de 500 mil mujeres de 360 ciudades del país habían salido a las calles para decir ‘Él no’. ‘Fascismo no’, de manera que creo que el balance no es una derrota política, sino una derrota electoral, pero salimos de este proceso unidos.”
Denunció que el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien purga una condena de más de 12 años de prisión por delitos de corrupción que no fueron probados, “fue secuestrado por el capital, por medio de un Poder Judicial completamente servil a esos intereses.
Las personas fueron engañadas por las mentiras de la campaña de Bolsonaro en WhatsApp. ¿Por qué? Porque no tienen discernimiento político para saber lo que es mentira y lo que es parte del juego. Tenemos que hacer un nuevo debate en el país sobre un nuevo proyecto soberano para una sociedad igualitaria y justa, indicó Stedile en la entrevista que puede consultarse en https://bit.ly/2zauuaj.
Oliver Stuenkel, de la Fundación Getulio Vargas, consideró que Paulo Guedes, el principal asesor económico del próximo presidente, carece de experiencia política, y el periodo de luna de miel en materia económica que tendrá el siguiente gobierno será de muy breve duración si no logra impulsar una reforma de pensiones.
Por lo pronto, 12 de los 27 gobernadores elegidos en estos comicios, incluidos dos de los ricos estados de Sao Paulo y Río de Janeiro, aprovecharon la ola populista que encumbró a Bolsonaro para conseguir victorias que hace unos meses parecían improbables.
El Partido Social Liberal, de Bolsonaro, tendrá por primera vez tres gobernadores: Santa Catarina (sur) y los amazónicos de Roraima (norte) y Rondonia (oeste). Y el tsunami neofascista benefició también a los vencedores en Río de Janeiro y Sao Paulo.
El presidente electo reveló que quiere al juez Sérgio Moro –quien encarceló a Lula–, para ser ministro de Justicia o como magistrado del Tribunal Supremo Federal.
Si hay interés de su parte será una persona de extrema importancia en nuestro gobierno, dijo Bolsonaro durante su primera entrevista tras su victoria, para la cadena de televisión Record.
No es la primera vez que el líder de la ultraderecha expresa admiración por Moro, quien desde 2014 lidera las investigaciones de la operación Lavado Rápido y se convirtió en un símbolo de la lucha contra la corrupción.
El Tribunal Electoral que fue ineficiente para impedir las noticias falsas en WhatsApp, abre una investigación contra Haddad por los conciertos de Roger Waters en los que Bolsonaro fue criticado, tuiteo Nacho Lemus, de Telesur, al citar otro tuit de Haddad en el que ironiza: Confieso que amo a Pink Floyd y odio las dictaduras: ¿será eso un crimen?

Foto Ap
Ap, Xinhua, Afp, Dpa, The Independent y Sputnik
 Periódico La Jornada

lunes, 29 de octubre de 2018

Los intelectuales crearon el piso ideológico del bolivarianismo

Entrevista a Luis Britto García
Question Digital

"Hay una batalla de la falta de ideas, que la derecha libra a cada segundo con todos los medios de comunicación del mundo y la mayoría de los nacionales, y una batalla de las ideas con la cual tratamos de contestarles intelectuales que no tenemos, en líneas generales, ni cargos públicos ni reconocimientos ni medios."


Abogado. Humorista. Escritor. Buzo. Conferencista. Guionista de cine y televisión. Caricaturista. Profesor universitario. Tutor de tesis de grado, como la mía. Ha escrito más de 80 obras. Rajatabla y Abrapalabra destacan con sendos premios Casa de las Américas. A continuación la entrevista publicada en Ciudad CCS bajo el título "Los intelectuales crearon el piso ideológico del bolivarianismo"
—¿Qué papel juegan los intelectuales en el gobierno bolivariano?
—Los intelectuales crearon el piso ideológico del bolivarianismo a lo largo de una labor tenaz, que culminó en las décadas de los sesenta, setenta y ochenta del pasado siglo, durante las cuales una izquierda cultural, reprimida por las autoridades, sin embargo dominó el panorama de la literatura, las artes plásticas, las artes escénicas y cinematográficas, la canción de protesta y el ensayo. La izquierda cultural formuló en ese entonces el proyecto nacionalista, socialista, de integración latinoamericana y antiimperialista derrotado en la lucha armada, y que encontró su expresión en la praxis a partir de 1999.
Hugo Chávez Frías narra que durante su servicio en el llano, encontró en la maleta de un automóvil, abandonado por algún subversivo, un montón de libros revolucionarios que comenzó a leerlos y que esas lecturas tuvieron una importancia decisiva en su ideología y en su vida.
En la actualidad, los intelectuales cumplen sus dos papeles fundamentales: seguir creando y ejercer un examen crítico de la realidad. Afortunadamente la mayoría de los intelectuales estamos fuera del poder: nuestra adhesión al proyecto revolucionario es desinteresada, y nuestros eventuales señalamientos críticos, eximidos de los intereses de las pugnas internas de éste.
—¿Se está dando la batalla de las ideas?
—Bueno, hay una batalla de la falta de ideas, que la derecha libra a cada segundo con todos los medios de comunicación del mundo y la mayoría de los nacionales, y una batalla de las ideas con la cual tratamos de contestarles intelectuales que no tenemos, en líneas generales, ni cargos públicos ni reconocimientos ni medios.
En el ámbito nacional esta batalla encarnizada se libra entre un grupo de intelectuales, fuera del poder, que defendemos un proyecto socialista, nacionalista, latinoamericanista, de defensa de nuestra soberanía, nuestros recursos naturales y nuestras empresas públicas, y otro grupo de aprovechados sin obra, lamentablemente algunos incrustados en el poder, que intentan someter al país a los tribunales extranjeros, favorecer y privilegiar a las transnacionales por encima de los nacionales, entregar los recursos naturales al capital foráneo, restringir la gratuidad de la enseñanza, instaurar las maquilas y dejar sin efecto las conquistas sociales. Lo que se está dando es la batalla de las ideas contra los intereses.
 —¿Cómo se sale de esta crisis?
—Privilegiando las ideas sobre los intereses, y ante todo sobre los intereses transnacionales.
 —Luis Alberto Crespo dice que el periodismo cultural está muerto. ¿Quién lo mató?
—El capitalismo. Las páginas culturales no atraen anuncios. Juan Liscano ya denunció a fines del siglo pasado el ocaso de las páginas culturales. Las de los grandes periódicos fueron languideciendo, haciéndose intermitentes o desapareciendo. Nelson Luis Martínez mantuvo durante décadas un verdadero milagro: el Suplemento Cultural de Últimas Noticias, una publicación semanal de doce páginas, sin anuncios, pero a su muerte los administradores la eliminaron.
Yo no diría que está muerto el periodismo cultural: tenemos Letras CCS, Épale, Todos Adentro, La Librería Mediática; durante mucho tiempo circuló A Plena Voz, una revista de debate político e ideológico sin precedentes. Hay numerosos blogs dedicados a temas culturales. Y en las páginas de opinión sigue un debate ideológico más animado que nunca.
 —Después de escribir libros de humor y haber ganado premios de humorismo, ¿abandonó el humor?
—No. Dedicarse a crear 86 títulos de literatura, dramaturgia, cine o interpretación de la realidad venezolana a cambio de nada en lugar de hacer billete o trepar en las escalas burocráticas me parece la más perfecta práctica humorística.
Cuando Aquiles Nazoa estuvo obligado a hacer una declaración de bienes, reconoció que su patrimonio consistía en una moneda de chocolate y el anillo de compromiso de Ratón Pérez con la Cucarachita Martínez. No merecemos ni pretendemos más.

Patrulla Fronteriza efectúa simulacro armado en puentes de ingreso a El Paso

Caminata migrante

Personal de la Patrulla Fronteriza con armas de grueso calibre y pistolas cerró por 15 minutos tres puentes internacionales que comunican a Ciudad Juárez, Chihuahua, con El Paso, Texas, en lo que al parecer fue un ensayo para detener a migrantes que intenten cruzar por la fuerza a Estados Unidos.
Antes de estas acciones, empleados de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza estadunidense (CBP, por sus siglas en inglés) reforzaron la vigilancia y las revisiones de documentos, vehículos de carga y pasaje en los cuatro cruces internacionales de la región por la inminente llegada de miles de indocumentados procedentes de Centroamérica que se dirigen a la frontera para solicitar asilo.
El primero en cerrar fue el llamado puente Santa Fe, donde agentes del CBP colocaron barreras color naranja y atrás se apostaron hombres y mujeres armados con rifles listos para disparar. Minutos después realizaron el mismo operativo en el puente internacional Córdova Américas y en el Santa Teresa; de acuerdo con uno de los agentes, fueron ejercicios de seguridad que realiza el personal de los cruces ante la llegada de migrantes a esta frontera.
La barreras se colocaron sin dar una explicación a los conductores, que se quedaron a la mitad del trayecto. Pasado un cuarto de hora se reabrió la frontera Juárez-El Paso.
Testigos del operativo dijeron haberse espantado al ver a los agentes armados, pues se comportaron como si esperaran un ataque, ya que nadie explicó algo. Al reabrirse la circulación algunos efectivos del CBP pidieron no preocuparse porque todo era un ensayo de bloqueo de fronteras por la Caminata migrante.
Por lo pronto, el tiempo para cruzar de Ciudad Juárez a El Paso en un vehículo se incrementó desde hace unos días a tres horas y media o más, cuando el promedio en esta época es de aproximadamente 60 minutos.
Rubén Villalpando y Jesús Estrada
Corresponsales
Periódico La Jornada

Victoria de Bolsonaro entre gritos de ¡Viva... Volvió la dictadura!

Salvará a Brasil del socialismo, dice

El candidato de ultraderecha gana con 55.18% de votos por 44.82% del petista Haddad


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▲ Celebración por el triunfo de Jair Bolsonaro, ayer afuera del Congreso, en Brasilia.

Río de Janeiro. A eso de las ocho de la noche de este domingo, lo que se anunciaba, acorde con las encuestas, se confirmó: el ultraderechista Jair Bolsonaro, un capitán retirado del ejército brasileño, se convirtió en el quinto presidente electo por el voto popular desde el retorno de la democracia a Brasil, en 1985, luego de 21 años de dictadura militar.
Bolsonaro ganó con 55.18 por ciento (57.7 millones de votos) por 44.82 por ciento (46.8 millones de sufragios) de su contrincante, el izquierdista Fernando Haddad, con 99.91 por ciento del escrutinio.
Por primera vez un candidato de extrema derecha que además de declararse misógino, racista y homófobo, defensor de la dictadura y de la tortura, y que aseguró a una colega diputada que no la violaba porque no lo mereces, que dijo que ningún hijo suyo se casaría con una negra porque todos habían sido muy bien criados, y que calificó a la ONU (Organización de las Naciones Unidas) de nido de comunistas, pues sí, alguien de semejante perfil, obtuvo la mayoría de votos del electorado brasileño.
Defensor de un programa económico que se pretende de un liberalismo fundamentalista, retrógrado absoluto en términos de educación pública, el capitán Bolsonaro, una vez oficialmente electo, se pronunció tan pronto se conocieron los resultados oficiales.
En su primera aparición, por una red social, se mostró titubeante leyendo de manera insegura un texto que no parecía ser de su autoría, esparció frases de difícil comprensión, pero destinadas a incendiar los ánimos de sus seguidores más fieles.
Aseguró, entre otras cosas, que librará al país del peligro comunista o socialista, defenderá a la familia y sus tradiciones, y tendrá como base de decisiones la Biblia y la Constitución.
Luego obtuvo la bendición del autonombrado obispo evangélico Magno Malta.
En los pronunciamientos de Bolsonaro hubo una formidable e impresionante secuencia de frases sin conexión y de anuncios confusos, especialmente en lo que se refiere a la economía.
A partir de ahora se abre un espacio amplio y cubierto de niebla respecto de qué pasará en el país latinoamericano más poblado, el más poderoso en términos económicos y el que hasta hace muy pocos años, en los dos mandatos presidenciales de Luiz Inácio Lula da Silva, ocupó un espacio destacado en el escenario global.
Ayer se comprobó que la distancia entre los electores del ultraderechista y de Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, fue significativa: unos 11 millones de votos.
Menos de la diferencia con que Lula fue electo en 2005 frente a Geraldo Alckmin –casi 20 millones de votos–, pero mucho más de los que Dilma Rousseff obtuvo frente a su adversario en 2014, Aecio Neves (unos 4 millones).
La tan esperada ola que habían anunciado los seguidores de Haddad, ministro de Educación en el gobierno de Lula y ex alcalde de Sao Paulo, no resultó, aunque sí logró disminuir de manera significativa la distancia que los separaba.
Con eso, se aseguró un espacio sólido para la oposición al gobierno que asumirá el primer día de 2019.
Dicen analistas que lo que se abre en Brasil es una inmensa ventana que exhibe un océano de dudas.
Bolsonaro trató de mostrarse como un candidato ajeno a la política, a pesar de una carrera de casi tres décadas en el Congreso.
El ahora presidente electo, mientras fue candidato, exhibió un formidable talento para anunciar, por voz propia o de sus asesores, medidas que causaron impacto en la sociedad y en sectores específicos de la economía, pero sin mayores consecuencias, por inviables.
Anunció fusiones de ministerios que luego rechazó, medidas radicales de privatizaciones que luego matizó; en resumen, nadie puede saber de verdad qué pretende en el campo de la economía, y menos en los demás rubros.
Esta ha sido la primera disputa electoral en la que no hubo un solo debate cara a cara entre los candidatos, y en que el vencedor se limitó a hacer apariciones por las redes sociales.
Arropado por líderes de izquierda, Haddad se dirigió a la militancia petista en un hotel de Sao Paulo, donde pidió respeto para sus 46 millones de votantes, en un emotivo discurso en el cual prometió seguir luchando con coraje por la democracia.
El ex alcalde de Sao Paulo, de 55 años, fue designado candidato del PT en sustitución de Lula, su líder histórico, quien purga desde abril una pena de 12 años de cárcel por delitos de corrupción y lavado de activos, a la que fue condenado sin que se presentara prueba alguna de su culpabilidad.
El Movimiento de los Trabajadores sin Tierra divulgó en Twitter un video en el que se ve a elementos del ejército en vehículos militares sumarse a las celebraciones en las calles de Río de Janeiro por el triunfo del ultraderechista.
El pasado rabioso de Bolsonaro, su incitación a la violencia, así como el vacío de su discurso, indican tiempos turbulentos.
La noche de este domingo que había sido de luz y alegría en la mayor parte de las ciudades brasileñas, tan pronto de supo de la victoria de Bolsonaro se desataron actos de violencia en varios puntos del país.
Sitios en que se concentraban electores del derrotado Haddad, fueron blanco de acciones relámpago de seguidores de Bolsonaro, con agresiones sin mediar palabra.
Se reportaron, de manera documentada, acciones violentas en más de 20 ciudades brasileñas.
El gran temor, dicen observadores y analistas del muy complejo cuadro brasileño, se refiere no tanto a qué hará el ultraderechista cuando asuma la presidencia, sino qué harán, de aquí y hasta entonces, las muy furiosas milicias que lo respaldan.
Pasadas las siete de la noche (hora local), un grito de júbilo contagió a los miles de seguidores reunidos afuera del departamento de Bolsonaro en Barra de Tijuca, en la zona oeste de Río.
Más tarde, a eso de las 10 y media de la noche (hora local), en Niterói, ciudad vecina a Río (al otro lado de la bahía de Guanabara, separada por 13 kilómetros de puente) surgieron camiones del ejército desfilando a cuenta de nada entre una multitud que gritaba ¡Volvió la dictadura! ¡Viva!
¿Quién los convocó? ¿Bajo órdenes de quién dejaron los cuarteles?
Ese es el cuadro con que se enfrentará el país a partir de hoy.

Foto Afp, Eric Nepomuceno
Especial para La Jornada
Periódico La Jornada

Las rutas que tienen que cambiarlo todo

Honduras
Revista SABC

A veces comparamos la vida con un viaje en el que lo importante no es tanto el destino como el propio camino. Pero ¿para cuánta gente el viaje es simplemente una huida?
La otra noche hablamos con Wendy Cruz y Rafael Alegría, dos líderes del campesinado hondureño. Estaban en el descanso de una reunión de urgencia de las organizaciones de La Vía Campesina de Centroamérica para tratar sobre la caravana migrante que vemos estos días en medios de comunicación y redes sociales, de la que saldría esta declaración. Para miles de compatriotas suyos, salir del país es la única oportunidad, pues este «no ofrece ninguna, ninguna, esperanza para vivir en él». Siete mil personas caminando hacia el norte hasta conseguir su objetivo, entrar a EE. UU. «Entre ellas», explica Wendy, «hay casi 1000 niñas y niños, y muchos marchan sin haber aprendido aún a andar».
La fecha de partida ha sido este mes de octubre, pero debemos remontarnos al 2009, porque fue entonces cuando el viaje empezó a fraguarse. Ese año las oligarquías locales, con el apoyo de EE. UU., destituyeron con un golpe de estado al presidente Zelaya, que se había alejado de los mandatos de Washington y prometía un proceso constituyente. «Han sido 9 años de una crisis social, económica y política que se mantiene y agranda en un escenario de violencia permanente en el que cada día hay asesinatos. Solo en este año llevamos más de 60 masacres; nuestro país se ha convertido en el más peligroso de toda América», cuenta Rafael.
Honduras es un país inmensamente rico en bienes naturales; paradójicamente, una maldición. «El Gobierno actual, producto de un fraude electoral, está permitiendo todo tipo de proyectos: minería, represas, monocultivos… Estas intervenciones expulsan a la población agraria y rural. Para hacerse una idea de la dimensión de esto, solo para represas y minería se han aprobado más de 400 proyectos a favor de grandes multinacionales desde 2013», explica Wendy. Como decían los movimientos campesinos en México hace unos años, en Honduras el campo está en venta, pero no para producir alimentos: «la mayoría de tierras las controlan grandes empresarios que gestionan monocultivos de palma africana para la exportación de su aceite». Tal y como ha compartido recientemente la organización Entrepobles, las fincas de palma ocupan más de 300.000 ha y consumen la misma cantidad de agua que 18 millones de personas (en un país de 8 millones de habitantes).
El Gobierno hondureño ha ido anulando políticas de desarrollo rural y de reforma agraria y privatizando instituciones relacionadas con la tierra. «Finalmente, el presupuesto de la República dedicado a todas las necesidades rurales es del 1,4 % del total, cuando la mitad de habitantes del país vivimos en el campo y hubo un tiempo en el que teníamos nuestras necesidades cubiertas», señala Rafael, que añade que ahora, de cada 100 mujeres viviendo en áreas rurales, 86 no tienen acceso a la tierra; en el caso de los hombres, 69 de cada 100. La distribución de la tierra en Honduras es una de las más desiguales de todo el mundo.
Wendy y Rafael cuentan el caso de la empresa campesina La Montañuela. Después de 36 años de inversiones en una finca de titularidad propia para generar mano de obra y producción de consumo interno y exportación, la empresa ha sido expulsada en favor de un terrateniente de la zona a partir de un fallo de la Corte Suprema. «Habían creado un proyecto agrícola y ganadero que les permitía una vida de suficiencia y con calidad, pero ahora lo han perdido todo».
Según el Instituto Nacional de Estadística de Honduras, la mitad de la población activa no tiene trabajo y un 68 % del total de la población vive en condiciones de pobreza. Pero el gobierno no solo no asume sus responsabilidades, sino que pretende crear un relato donde son los dirigentes sociales quienes instigan una marcha provocada para desestabilizar el país. «Existe una verdadera cacería contra quienes defendemos la tierra, como el mundo pudo ver con el caso de la compañera Berta Cáceres. Ya son más de 5000 campesinos y 1700 campesinas las que han sido procesadas por la defensa de sus derechos y por la protección del territorio».
La fecha final del viaje la desconocemos. En cualquier caso, no será cuando lleguen a EE. UU. La Caravana de Honduras, como los miles de personas que atraviesan el Mediterráneo, refleja una crisis global: el colapso del sistema neoliberal, programado ciegamente para acumular riqueza. ¿Podemos acompañar esos días de camino, de cruzar fronteras, de hambres, violencias y fríos? Wendy y Rafael señalan la importancia de la solidaridad de los pueblos y la denuncia conjunta a un sistema opresor. La interpretación de esta llamada, que pasa por revisar nuestros privilegios, puede convertirse en un gran viaje colectivo hacia los cambios globales que nuestra civilización necesita urgentemente. Ese debe ser el final del viaje.

La violencia a través del disciplinamiento social

Otras formas de violencia en América Latina en el Siglo XXI

Contexto
El advenimiento de la globalización y la instrumentación práctica de sus ideales a través del modelo neoliberal no fue un relato ni mucho menos una pieza discursiva, estuvo y aun permanece inserta en el lenguaje de la política actual. El proceso derivó en un nuevo modelo de sociedad fincado en un conjunto de instituciones nacionales y globales transmisoras de sincronía en cada paso o etapa de funcionamiento, especialmente en la esfera económica, también imprimió un redireccionamiento a la visión prevaleciente sobre la naturaleza, la educación, la política, la familia, el trabajo, los espacios públicos, los de recreación y socialización, la técnica y la tecnología tuvieron un papel preponderante y las ciudades y servicios públicos entraron el zaguán de reingeniería privada y nueva administración de la cosa pública.
El agente estatal, vital en la modernidad, tuvo metamorfosis en su estructura y funcionamiento, fue reducida su actuación de organizador de la vida pública y otras esferas adyacentes hasta dejarlo en un estricto escaque vigilante. La supremacía instrumental llegó con fuerza discursiva, técnica, militar, financiera e ideológica para imponer sus ideas, las reformas necesarias, los instrumentos y herramientas para orientar la "nueva sociedad" dibujando algunas facetas innovadoras en los discursos académicos y en la política gubernamental.
Individualismo, emprendedores, ciudadanía global, fin de las ideología, liberalismo del Siglo XXI, sociedad de la información, ciudadanía digital, gobierno electrónico, nuevos espacios de interacción entre las personas a través del internet y las redes sociales, comunidades virtuales, sexo en línea, robotización del trabajo, cine en casa, aplicaciones en celular para evitar desplazamientos, compras en línea, enseñanza a distancia, reducción del tiempo y el espacio, ruptura del eje conectivo del tiempo, en fin, el aluvión de cambios tuvo celeridad inusitada, podríamos afirmar, hasta ahora no estábamos acostumbrados a reflexionar de manera expedita ante las dislocaciones acontecidas y aun sobrevienen con la sociedad moderna. En tan sólo 20 años las relaciones sociales, el uso de nuevas tecnologías, el mundo del trabajo, la vida cotidiana y la política cambió rotundamente, tanto fue el cambio en la naturaleza del escenario que los opositores del estatus quo no concluyen ni construyen consenso sobre si mantienen las mismas herramientas, y estrategias de confrontación o de plano la reinvención es necesaria para sobrevivir.
Por un lado, un sector significativo acude a sustentar y defender el mundo de vida de la racionalidad instrumental, basada en el cálculo, seleccionando los mejores instrumentos o medios-fines para cumplir con sus metas y sobrevivir en el mundo de hoy. La auto realización, maximizar sus ganancias o vida material, aislarse sin mediar el conflicto, convivir con los otros a través de las redes, confinarse en su espacio privado, vestir su mirada de indiferencia y hasta indolencia, sólo interesarse por una parte de la sociedad principalmente donde me compete, el otro no es referente siempre y cuando no lo afecte.
Entonces vemos un modelo de sociedad fraguado y regido por la robotización y las nuevas tecnologías, con nuevos tentáculos vigilantes inductores de la disciplina imperante y dócilmente aceptada por la mayoría de los agentes que son parte de la sociedad.
Cada día son menos los oponentes al "nuevo modelo de sociedad", prevalecen los portadores de ideología de izquierda sin esgrimir ni revelar un modelo alternativo, a cambio ofrece resistencia, confrontaciones y medidas coactivas no muy eficaces, dado los resultados obtenidos hasta ahora. Es más, muchas veces hacen uso de la razón instrumental en sus acciones colectivas dejando entrever su poca destreza y observación al recurrir a herramientas y prácticas producidas por los agentes vitales de la sociedad posmoderna o posindustrial.
CONJETURAS
UNA
La violencia acoplada y ajustada para el nuevo modelo de sociedad posindustrial cambia de rostro, visibilidad y efectividad si la comparamos con la imperante en la sociedad moderna cuyo matiz fue frontal dura, directa, mortal, guerrerista y pulverizadora. Parafraseando los escritos de Byung-Chul Han, en la actualidad esa violencia muta de visible a invisible, de frontal en viral, de directa a mediada, de real a virtual, de física en psíquica, de negativa a positiva, y va diluyendose a espacios subcutáneos, subcomunicativos, capilares y neuronales, dando la impresión de haber desaparecido…es una violencia anónima, desubjetivada y sistémica, no es posible muchas veces observar dado porque coincide con la propia sociedad. Su aplicación efectiva la lleva a confundirse con la libertad en tanto quien la recibe la elige, acepta como algo normal y necesario en su cotidianidad pero en esencia es una nueva forma de sometimiento imbricante con la libertad de elección, la violencia y el poder de la dominación.
Desandemos las premisas del autor surcoreano, quien es un avezado para explicar la metamorfosis institucional y la violencia perversa imbricada en forma de grasa subcutánea e intramuscular en la estructura de la nueva sociedad.
DOS
Si la violencia es una lengua de fuego hiriente, daña a quien recibe la ofensa o insulto por cualquier otra persona, el carácter del lenguaje cambia, de su razón comunicativa e interlocutora promotora del diálogo a una violencia psíquica, merodeando y acechando la esencia física del injuriado. Hoy el lenguaje transita por las redes bajo la anuencia y complicidad nuestra, incluso la preferimos y optamos como la mejor manera de socializar ante de escoger el contacto físico y cercano. No obstante, el nuevo uso del lenguaje circula con sello o póliza difamatoria y desacreditadora, denigrante, desatenta, insultante, descalificadora, retadora y hasta con desdén y desprecio ante los desacuerdos o las opiniones escritas del otro. No acepta la desigualdad, la pluralidad y lo distinto, afanosamente pretende imponerse ante todos los demás sus verdades, su visión de la sociedad y por supuesto los postulados enunciados por él.
Además de ser un ejercicio violento es contagioso, cuya pegajosidad actúa como lo describe metafóricamente el autor surcoreano mencionado, "la spamización del lenguaje" en la gigantesca burbuja de la sobre comunicación y la sobre información abunda en las redes infectada de odio, venganzas, discriminación, insultos escondidos en el anonimato, la lejanía o la inexistencia del espacio físico. Toda esta imbricación del espacio virtual, la violencia, los contagios y propagación de rabias, son aprobadas tácitamente por los actores intervinientes en las redes
TRES
Haciendo uso de nuestra libertad para ingresar en las redes, aceptamos amistades desconocidas físicamente, a sabiendas del riesgo un sinnúmero de "simpatizantes" conlleva a un mundo global sin normas ni reglas de juego, todos ingresan consintiendo que ahí pulula la violencia y por tanto tiene posibilidad de ser agredido.
El otro detalle, admitimos la existencia de una sociedad virtual sin gobierno, los límites de la libertad son infinitos, sin cortapisas ni tabicamientos, apreciada de manera singular porque es contrapuesta a la libertad limitada ejercida en la vida real, en la realidad social donde estamos inscritos. Entonces es la puerta de escape para sacar las ansias sin darnos cuenta lo falso del acceso a la fuga, en tanto caemos en el sometimiento de la nueva sociedad, el poder invisible el cual configura y diseña el futuro a través de la voluntad dirigida, esto es, dominando la voluntad de los actores, inculcándole la obediencia de manera sutil hasta presuponerla como ejercicio de la libertad, sin coerción pero domesticada para aceptar la violencia sin darse cuenta de ello en tanto la violencia es interiorizada, alojada en la psique, la adoptamos y hacemos de ella un comportamiento cotidiano, vehiculizamos el lenguaje del odio, la venganza sin contención alguna, adoptando la violencia a nuestro antojo pero en realidad somos quienes la sufrimos.
CUATRO
Aquí aparece un detalle interesante, la libertad y el sometimiento coinciden en los hombres cuando ejercitan su autonomía, en cuanto el poder invisible y sus instrumentos tecnológicos nos roban la libertad y guían las acciones sutil e imperceptiblemente, por ello la violencia de hoy es atrapar la libertad y mutar su esencia sin alterar su rostro y ropaje.
Una vez más la psicopolítica es parte del arsenal de la violencia, utiliza el poder de la seducción y persuasión para conquistar a la diversidad de actores inscritos en la sociedad del Siglo XXI, la urdimbre es infinita, a diario surgen nuevas estrategias de incorporación para los aduladores de las nuevas tecnologías y en especial los jóvenes navegantes por largas horas en medio del mar de redes e intercambios virtuales para ir aceptando las nuevas reglas del juego, admiten intercambio de datos digitales con un crecimiento exponencial inusitado y calculado en duplicarse cada año, previéndose un mundo de cosas conectadas en casi a 52 mil millones para el año 2020-24 ; en consecuencia, no hay duda de quienes manejan los datos y otros profesionales cibernéticos lucran con ellos sirviendo a gobierno, empresas, negocios, universidades, crimen organizado y acciones militares, quienes están ávidos de las grandes concentraciones de Big data.
El universo de datos, filiaciones, perfiles, hábitos de consumo, preferencias y adscripciones son engranajes de la plataforma digital/real para someter a la sociedad por sí mismos, o sea, la violencia invisible domina a la sociedad a través de la violencia psíquica o desmentalizadora, buscando perfilar una verdadera mutación antropológica en nosotros alejada de las ideologías, negación en la construcción de nuevas comunidades reales, competitiva entre sí, uniforme y desintegradora del otro, individualista, indolente, indiferente, en conclusión un fenómeno cercenador de la soberanía en todos los ámbitos de la sociedad.
CINCO
El disciplinamiento social está presente en la referencia puntual de las reflexiones de Byung-Chul Han a "la sociedad del rendimiento" devenida con la flexibilización laboral, sepulturera del mundo del trabajo en el Siglo XX y trajo la innovación en el campo laboral y por consiguiente en la subjetividad del trabajador.
La idea principal del paradigma de la sociedad del rendimiento era y permanece como prioridad, disciplinar al actor para borrar de su conciencia las reglas existentes en el mundo del trabajo y pasivamente las trasladara al mundo de vida sin revelar su esencia de imposición, sino una suerte de auto-sometimiento, donde el trabajador no percibe, tampoco detecta ni observa el poder, su obnubilación es de tal magnitud que no distingue el sentido de sus actos, mucho menos el dominio violento y dominante sobre su humanidad.
El primer paso fue desubjetivar al sujeto, esto es, evitar que no estuviese sujeto a nadie visible ante él, el segundo, fragmentarlo, aislarlo y desplazarlo del lugar de poder y control de su papel de actor y fabricante de su propia historia, donde no fuese arquitecto y obrero de su presente y, por tanto, decidiera a pensar su propio pasado y proyectos futuros desde otra perspectiva. alejadas de la modernidad del Siglo XX y con un perfil más individualista, consumidor, auto-empleador, competitivo, sin lazos social ni ideología, con desdén y desprecio a todo aquello proveniente de la pobreza y el descuido y ante todo buscando la perfección de su personalidad diseñada ante el espejo de la globalización y el éxito personal.
Una vez elaborada la plataforma de dominio del actor, lo instrumentó como medida coactiva y coercitiva en el subconsciente sin mediación de fuerza, esto es, con una serie de pautas comportamentales le dibujaron el camino hacia el éxito personal, cuya finalidad sería el pedestal del reconocimiento social demandante de su ego porque al estar aislado, solo y sin vínculos sociales, solamente las redes virtuales, la necesidad de reconocimiento fue su sed, anhelo y deseo endémico, como si fuese una enfermedad de codicia indisoluble ante las críticas y los reclamos familiares.
La apetencia por el triunfo y las ansias de exterminar al oponente o competidor en la carrera hacia el pináculo de la bonanza y el estrellato le obnubiló la mente y poco o nada pudo percibir del toldo atalayador y sus hilos extensores en forma de tentáculos atrapadores de conciencia y cuerpo hasta despojarlo de su capacidad de decidir y mansamente ejercitar su libertad cumpliendo con lo establecido, o sea, la libertad sometida donde los actos del actor atentan contra sí mismo.
Los dispositivos del auto control del tiempo para pagar las tarjetas, llegar justo a tiempo al centro de trabajo o estudios, las convocatorias en líneas, los acceso vehiculares a vías y rutas, la asistencia anticipada y puntual en los aeropuertos, terminales de autobuses, colectivos, horarios estrictos de escuelas, almacenes, centros comerciales, farmacias y otros sitios de consumo o de atención a clientes, en fin, la vida del actor de la sociedad del rendimiento quedó bajo los grilletes del tiempo impuesto desde el poder, lo instalaron pero su conciencia aun no lo capta.
Otra acepción son las metas laborales, el horario tiene significancia al ingresar pero no al salir, borran las 8 horas habituales de la jornada de trabajo y la salida es extensiva aun fuera del sitio donde realiza su faena remunerativa. Cumplir objetivos, competir con sus colegas, asistir a capacitación continua, leer manuales de procedimientos, los catálogos de certificaciones empresariales, rebasar topes de venta, registrar nuevos clientes, escribir con mayor continuidad, asistir a eventos, atender la telefonía celular las cuales son más de dos por personas, ingresar a la carrera de las compensaciones para atender las nuevas adquisiciones de auto nuevo, hipotecas, colegios privados, membrecías al club, viajes de vacaciones, optimizar el tiempo hasta estrangular el sistema de salud, deteriorar su resistencia y quedar en situación lastimosa en aras de incrementar sus ingresos, consumir lo ofertado por el mercado, endeudarse para mantener el ascenso hacia la cúspide sin garantizar el empleo obtenido ni su perdurabilidad, las contingencias en la órbita empresarial muchas veces provoca los despidos y son cotidianidades inatajables.
SEIS
Finalmente, el actor obediente está coaccionado por sí mismo a través del deber, "tener que hacer" las cosas porque así ha constituido y fortalecido un patrón de conducta ante las redes sociales, el trabajo, los compromisos de amplio abanico de pagos, cobros, trámites, traslados y reuniones, toda una gama de actividades asimiladas dócilmente pero causantes de perturbaciones emocionales, psíquicas y enfermizas; en la mayoría de las veces este modelo provoca padecimientos costosos o con grandes dificultades para ser atendidas sin dejar de trabajar y vivir bajo el paraguas de la violencia invisible en la sociedad del agobio eterno.
Los dispositivos adicionales al disciplinamiento son el miedo, los temores y la angustia los perseguidores y/o acosadores del actor de manera constante, aunque no son ficticio los ingredientes de la guirnalda mortificadora, sí torturan la psique hasta convertirlo en un ser paranoico ante la ola de inseguridad, robos, asaltos, secuestros entre otras expresiones de vulnerabilidad social. Atrapado en la red del agobio hace uso de la libertad y busca desesperadamente huir, hallar la solución ante la persecución anímica y es así como gestiona, busca y haya un lugar seguro y son las privadas, coto residenciales, con circuitos de seguridad, alambrados eléctricos, cámaras de vigilancia, policías en los accesos; a su vez agencian una salida a sus ingresos con el auto-empleo, auto explotarse para cubrir las demandas de sus expectativas y vivir seguro, violentado su esencia y su intimidad. La libertad es el imperativo de rendir más, ganar lo suficiente, abandona el lugar de explotación pero lo cambia por la auto explotación, explotarse a sí mismo hasta extinguirse. Afirma Byung-Chul Han, "en ese sentido, la violencia y la libertad son lo mismo. La violencia se dirige a uno mismo, el explotador es el explotado".
Bibliografía
Han, Byung-Chul, 2014, Psicopolítica, Editorial Herder, España.  
2016, Topología de la violencia
2016, La sociedad de la transparecia
2017, La expulsión de lo distinto
2017, La sociedad del cansancio
2018, Sobre el poder
Robinson Salazar Pérez. Red Investigadores Latinoamericanos por la Democracia y la Paz

Lecciones farianas


Los dos volúmenes de Memorias Farianas (Editorial La Imprenta, Bogotá 2018) presentan las entrevistas realizadas por Jesús Santrich a militantes que han dado loables ejemplos de dignidad. Como siempre, la mejor manera de desarrollar su potencial es leyéndolos a la luz del presente y de las perspectivas de futuro. Descubriremos entonces que sigue siendo actual la antigua y clásica advertencia de que la historia puede enseñar a evitar desastres de difícil solución. Por ejemplo, casi al final del segundo volumen se detalla la larga lista de fallidos intentos de «paz», incluso poniéndoles nombres: «paz masacrada», «paz para derrotados», «posibilidades de paz» abortadas desde el interior del Estado, «paz frustrada», «diálogo y paz como perfidia de un régimen perverso»…(Vol. 2, pp. 175-204) Y la pregunta que nos corroe es: Teniendo en cuentas tantas «paces» farisaicas y tramposas: ¿cómo debemos denominar a la que ha vuelto a fracasar ahora?
Pero empecemos por el principio: «Si analizamos el contexto económico de 1923 a 1928 en el que se da un incremento de las fuerzas productivas como consecuencia, entre otras cosas, de la expansión cafetera, del enorme incremento de divisas como producto del flujo de dólares por concepto del robo de Panamá […] conllevó un final de década con una Colombia con características de un país de estructura social capitalista, ya con una clase obrera diferenciada» (Vol. 2, p, 13). A consecuencia de ello, se agudiza el conflicto entre la burguesía en ascenso y los latifundistas tradicionales. Las luchas del proletariado, si bien en aumento, siguen centradas en la reducción de precios básicos y en la subida salarial. El choque entre burguesía y terratenientes, más la aparición de un proletariado cada vez más combativo hace que «lo que sobreviene es una explosión de conflictos sociales y la evidenciación de la incapacidad de la hegemonía conservadora para solucionarlos» (Vol. 2, p. 14)
No debe sorprender por tanto que en junio de 1929 se produjeran fuertes protestas contra la corrupción del régimen, y que fueran aplastadas por la represión brutal: «Esto indica que, claro, el movimiento de masas es una condición indispensable para los cambios sociales, y ello no lo pierde de vista el movimiento revolucionario, sólo que lo que también demuestra la historia es que si no hay un respaldo armado a esta resistencia de las masas, no hay garantía de freno a los abusos del régimen que representa los mezquinos intereses de la oligarquía» (Vol. 2, p. 17) Empiezan, así, a sentarse las bases de lo que sucederá más tarde, cuando las protestas populares, obreras, campesinas, indígenas… muestren una y otra vez sus límites organizativos al no saber ni poder dar el salto a la interrelación de todas las formas de conquista de la libertad.
La situación límite a partir de la cual sectores sociales inician la lucha armada es el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, dirigente del ala progresista del liberalismo. En febrero de 1948 Gaitán organizó la gigantesca Marcha del Silencio con decenas de miles de asistentes portando banderas negras, de luto, en honor de los asesinados por la derecha (Vol. 2, p. 209) Tal demostración de fuerza popular le legitimó para avanzar en medidas democráticas y sociales que beneficiaban al pueblo y limitaban los privilegios de la clase dominante y del imperialismo yanqui, que deciden asesinarlo «contando con la siniestra mano de Washington» en abril de ese año. (Vol. 2, p. 25)
Fueron varios los partidos que crearon guerrillas, siendo las dos corrientes políticas más importantes la liberal y la comunista, de la que saldrían las FARC-EP «El pueblo sabe que nuestra lucha nació para enfrentar las injusticias, para que el campesino, el indígena, la gente más pobre y desamparada sean respetados, que no se atente contra sus vidas, que se les reconozca el derecho a la vivienda, a la salud, a la educación y a la tierra, sí, a la tierra, la tierra para trabajarla y hacerla producir en beneficio de todos […] Yo soy fariano, soy un revolucionario, durante toda mi vida he combatido por una Colombia mejor, donde impere la justicia social. Soy un convencido de que eso es posible lograrlo» (Vol. 1, pp. 180-181)
En un principio, ambas corrientes establecieron una alianza para derribar la dictadura e instaurar una democracia burguesa avanzada. Los comunistas buscaban crear y expandir el Frente Democrático para aunar fuerzas contra las injusticias en aumento. La alianza con las guerrillas liberales era tensa porque estas sabían de la superioridad de los comunistas en organización, disciplina y autosuficiencia (Vol. 2, pp. 20-21), porque para los revolucionarios: «El orden y la disciplina eran el arma primordial, en contraste con el bandolerismo que iba caracterizando a los guerrilleros liberales de los Loaiza. Mientras que en éstos reinaba el individualismo, todo era bien de todos, incluso lo recuperado en combate por uno u otro guerrillero. Estas diferencias hicieron que cada vez las acciones conjuntas tuvieran más complicaciones y se diera el distanciamiento progresivo» (Vol. 1, p. 64)
La fuerza armada liberal «Era una guerrilla con un comportamiento muy diferente del nuestro, se conducían muy a la libre […] no tenían solidez en su dirección, entonces era un poco complicado ponerse de acuerdo con todos, y lo que nosotros más deseábamos era ver cómo se definía un acuerdo de unidad (Vol. 1, p. 118) Esta diferencia entre individualismo burgués solidaridad comunista fue una de las razones por las que, en el momento de la traición liberal, muchos de sus guerrilleros asumiesen los valores comunistas integrándose en sus unidades (Vol. 1, p. 42)
Pero no caigamos en interpretaciones idílicas de la vida en la guerrilla, porque «otra cosa tiene que ver con el trato que los guerrilleros se dan entre sí. Me imaginaba que no había ningún tipo de discordia entre ellos, y eso me lo imaginé al ver el trato tan especial que siempre tienen los combatientes con la población. Resulta que, si bien hay fraternidad, en medio de ella hay discusiones, críticas fuertes, etc. Otras cosas coincidían con la idea que traía de la vida civil, pero la realidad siempre desborda lo que uno imagina, como por ejemplo lo dura que es la vida guerrillera y los sacrificios que hay que hacer» (Vol. 2, p. 74) Por esto mismo, para mantener la armonía, era decisiva la pedagogía de la práctica: «Marulanda daba ejemplo de sacrificio como el primero y desde el comienzo enseñó y practicó principios de igualdad y de justicia, ahí lo que se conseguía llegaba al campamento, o donde estuviéramos, y era de todos» (Vol. 1, p. 168)
La burguesía presiona a los liberales para que ataquen a los comunistas. El imperialismo yanqui necesita explotar Colombia y detener el aumento de las fuerzas revolucionarias en Nuestra América. Una vez más, se confirma que no existe burguesía consecuentemente democrática. En verano de 1952 la guerrilla liberal aduce que la guerrilla comunista está a las órdenes de la URSS, rompe súbitamente las relaciones y la ataca por sorpresa «mientras que los comunistas buscaban el diálogo y lo motivaban internamente» (Vol.1, p. 68). La campaña de desprestigio contra los comunistas iniciada por los liberales consistía, entre otras cosas, también en denominarles como «sucios o comunes» mientras que ellos se presentaban como «los limpios» (Vol. 1, p. 71) La utilización sistemática de estos conceptos en la guerra cultural y psicológica tenía como objetivo dirigir en beneficio del Estado el hecho de que «La población comentaba, en medio de supersticiones, que los guerrilleros estaban “rezados”, trabajaban con el diablo, o sabían cosas raras para que no les entrara el plomo» aunque el heroísmo y el trato de la guerrilla levantaba mucha simpatía en el pueblo (Vol. 2, p. 58)
La propaganda no surte efecto. Pese a lo duro de la situación, los comunistas se salvan del desastre. La prensa y la propaganda oficial llamaban «chusma» a la insurgencia: «Pero la gente a la que llamaban chusma en realidad lo que hacía era defenderse, organizarse para sobrevivir y defender su tierra. Esa necesidad de defender la vida y la tierra le daba legitimidad a la lucha de resistencia y fue su cualificación lo que definió el surgimiento de las guerrillas como ejércitos populares que defienden los intereses de los más desfavorecidos» (Vol. 1, p. 155) El Estado constata el fracaso de esa propaganda y da nuevas órdenes a la guerrilla traidora: «De hecho, “los limpios” digamos que cesaron su confrontación contra los conservadores, pero se pusieron al servicio del Estado para hacerle la guerra a los comunistas» (Vol. 1, p. 206), de modo que éstos se quedan «combatiendo casi en solitario, ahora no solamente haciendo resistencia al ejército, sino defendiéndose de sus antiguos aliados que se ponen a disposición del enemigo» (Vol. 1, p. 78)
De entre las fuerzas represivas destacaba por su inhumanidad un jefe apodado el Gringo: «Este tipo parecía conocer al dedillo las formas de la operatividad guerrillera, y efectivamente, se supo que tiempo atrás había sido seguidor del guerrillero liberal Peligro […] el Gringo había dado la voltereta a sus antiguos compañeros de la guerrilla liberal, como bandolero, hasta que finalmente estando en la región de la Herrera se vinculó directamente a trabajar con la contraguerrilla» (Vol. 1, p. 129) El Estado aplicaba el refrán que dice que no hay mejor cuña que la de la misma madera: se trata de una táctica ya empleada por los invasores españoles desde su llegada, que la habían aprendido de la larguísima experiencia acumulada desde mucho antes, desde Roma y Grecia. Pero, como también habían aprendido de Roma: hay que desconfiar siempre de los traidores. El Estado prometió el indulto a la guerrilla liberal, y esta acepto poniéndose a sus órdenes, pero luego asesinó a muchos de los arrepentidos (Vol. 1, pp. 202-206)
La contraofensiva del Ejército fue sistemática. Como en otros muchos pueblos alzados en autodefensa contra la opresión, las columnas guerrilleras tenían que salirse o romper los cercos militares que les hubieran exterminado: «para las familias, para la población civil, eso es algo traumático. Imaginémonos nada más a las mujeres embarazadas ahí en la marcha, con frio, con hambre, con cansancio, perseguidos y de pronto el dolor adelantado del parto, ahí mismo el dolor de la barriga de parturienta sin ser el tiempo; les tocaba acurrucarse ahí mismo, casi en el camino, al lado de un árbol y de una vez malparir. De esos hubo varios casos, como hubo unos tres de mujeres que parieron en la marcha sin perder las crías; y era pariendo o mal pariendo y siga caminando porque no había otra alternativa» (Vol. 1, p. 113)
Sometidas a estas tremendas presiones, los y las guerrilleras mantenían la praxis de la unidad solidaria: «Cada quien tiene sus maneras de pensar, de actuar y de sobrevivir en medio de la confrontación; nosotros lo hacemos pensando como colectivo y en el colectivo. Tratamos que no haga cama el individualismo […] otros grupos armados cayeron inmersos en múltiples yerros; el primero y más grave fue equipararse al enemigo, imitarlo en cuanto a su crueldad se refiere. El empleo de la tortura nunca será bien recibido por la sociedad […] grupos armados liberales […] se convirtieron en bandoleros porque procedían muy mal con la población misma que los había apoyado […] procedían de manera terrible haciéndoles lo que llamaban “el corte de franela y corte de corbata”, es decir, degollando a la gente» (Vol. 1, p. 177)
Aun así y poco a poco, las iniciales columnas pequeñas, mal comunicadas entre ellas, separadas por distancias grandes y por grandes obstáculos geográficos y militares, fueron confluyendo hasta crear las FARC-EP. Entre los objetivos que se deciden en el Programa Agrario de 1964, destaca el de «“la confiscación de la propiedad latifundista en beneficio de todo el pueblo trabajador”, y su entrega gratuita “a los campesinos que la trabajan o quieran trabajarla”». También plantea «respetar “la propiedad de los campesinos ricos” que trabajen personalmente sus tierras» (Vol. 2, pp. 34-35) El Plan Estratégico de las FARC-EP se elabora en la VII Conferencia declarando que «el protagonista fundamental del proceso revolucionario es el pueblo colombiano […] existe la necesidad de combinar todas las formas de lucha […] La perspectiva de ese plan es la construcción del socialismo» (Vol. 2, p. 37)
Ha sido la praxis revolucionaria la que ha generado que «El proyecto político, económico y social de las FARC-EP ha sido elaborado al lado del desarrollo de nuestra organización como estructura armada y a la luz de los cambios que se suscitan en la histórica y convulsionada realidad de nuestro país, y, naturalmente, a la luz de las transformaciones que se suceden en el mundo. En ello se han combinado la dialéctica de las palabras que interpreta la realidad circundante y los tiros del accionar militar guerrillero. Y recuerda que lo de los tiros no es por capricho, porque nos guste la guerra. No. La guerra no le gusta a nadie que tenga una concepción humanista como es el caso de los marxistas-leninistas, el caso de los farianos; sin embargo, las clases dominantes en Colombia, para sólo hablar de nuestro país, nos han impuesto este camino» (Vol. 2, p. 134)
Dado que el proyecto orientado al socialismo nacía de la praxis concreta en la realidad objetiva y concreta de Colombia, por eso mismo no era un socialismo dogmático, copiado del eurocentrismo, del «rusocentrismo» de la Internacional Comunista desde finales de la década de 1920. Al contrario. Uno de los grandes méritos de las FARC-EP y del grueso del comunismo dialéctico de Nuestra América ha sido demostrar el profundo error de parcialidad e ignorancia eurocéntrica de Marx y Engels sobre Bolívar y los pueblos de Nuestra América:
«El marxismo-leninismo y el bolivarismo congregan principios y propósitos de lucha que se han convertido en patrimonio de la humanidad dentro de la perspectiva de esa necesidad y ese deber que existe de luchar por la utopía del mundo diferente sin explotadores ni explotados […] Todavía hoy el influjo eurocentrista se ausculta en nuestro pensar buscando influencias europeas y no más; o, peor aún, las dirigencias oligárquicas con sus aparatos ideológicos de Estado apuntan a plegarnos bajo los signos de la cultura y la incultura del imperialismo yanqui. […] El marxismo-leninismo y el bolivarismo, nos dan herramientas para hacer la búsqueda de nuestra identidad derrotando perjuicios, valorando las cosmogonías que sobreviven al amparo de las tradiciones milenarias, en el viento de los bosques andinos, en el seno de la montaña que habitan nuestro aborígenes, en las entrañas de los palenques, de los escenarios bucólicos donde resisten nuestros campesinos y empobrecidos compatriotas urbanos […] La violencia de esas oligarquías y del imperialismo con su devastadora maquinaria de guerra, que incluye armas de destrucción y desinformación masiva, nos obligan a asumir formas de organización y lucha coordinadas y beligerantes entre todos los revolucionarios del mundo. La solidaridad y el internacionalismo son un deber, son esencia que cualquier proyecto humanista y revolucionario» (Vol. 2, pp. 40-44)
Profundizaciones teóricas y políticas de esta trascendencia se realizaban al calor de la interrelación de todos los métodos de autodefensa contra la opresión: guerrilla rural y urbana, pacífica, no violenta, de sabotaje técnico, de recuperación de las culturas y lenguas de los pueblos, de concienciación liberadora, de impulso a las autoorganizaciones de los colectivos oprimidos, y siempre bajo el peligro de la represión, de la tortura, del asesinatos con las técnicas más científicamente inhumanas:
«El país no podía seguir siendo saqueado por los capitalistas del mundo, sino que las riquezas naturales debían ser explotadas para resolver los problemas de salud de las mayorías, la atención para los enfermos y los viejitos, la vivienda, el transporte, y el estudio gratuito para todos; debíamos luchar porque se acabara la violencia y porque hubiera una verdadera reforma agraria rural y urbana, que posibilitara que todos trabajáramos con igualdad de oportunidades y garantías laborales, ojalá con el control del Estado, pero de un Estado decente en el que pudiera confiar toda la ciudadanía y participar como la parte más importante de la democracia. Entonces se quería seguir la lucha por reivindicaciones justas, pero en unas condiciones de paz, sin más violencia, en un escenario en el que a todo el mundo se le respetara la vida» (Vol. 1, p. 224)
Y así, por estos senderos de heroísmo silencioso y pública solidaridad emergió la experiencia de la Unión Patriótica desde 1985 hasta comienzos de los ’90. Fue un amplio movimiento de masas, un «fenómeno político nacional que significó el despertar de una amplia franja popular marginada» (Vol. 2, p. 151) aniquilada en poco tiempo mediante una arrasadora guerra sucia implementada con todos los medios, con un mínimo de 3.500 asesinados según valoraciones oficiales, pudiendo llegar a más de 5.000. Al igual que la Marcha del Silencio de 1948 mostró la raigambre del movimiento popular, y de ahí su masacre, también la Unión Patriótica mostraba la fuerza creciente del pueblo autoorganizado, y por eso el terrorismo estatal «se centró en la cabeza de dicho movimiento» (Vol. 2, p. 132)
Pese a tal salvajismo silenciado por la «democrática» prensa transnacional, hay que dejar muy claros que «no ha habido época en la que los comunistas no hayan bregado porque se busquen salidas pacíficas, de diálogo a la guerra, y yo le puedo contar incluso cuantas veces se ha parado el conflicto de parte de la guerrilla atendiendo a esa idea de diálogo, de reconciliación, pero también cómo nos han traicionado los oligarcas […] si algo ha hecho el Partido Comunista es ayudar a que la gente que ha tenido que reaccionar con violencia a la violencia del régimen, lo haga dentro de ciertos principios, sin degradarse, actuando con ideales nobles y sin oportunismo» (Vol. 1, p. 34) Tal coherencia ética, que también es política, legitima a las FARC-EP para buscar negociaciones mediante las que se solucionasen en lo posible injusticias aberrantes, sabiendo desde siempre que:
«En los períodos de negociación se han ratificado los objetivos sociales de la lucha guerrillera en tanto los planteamientos de quienes nos hemos alzado en armas siempre han apuntado, no a buscar soluciones o prebendas para los combatientes, sino a encontrar salidas al conflicto político-social y armado con la participación decidida de la población. En fin, entendemos que la solución política del conflicto social y armado debe ser propósito de todos los colombianos en todos los tiempos, pero deberemos tener claro que este no es asunto que se pueda manejar solo con nuestras buenas intenciones y nuestros mejores deseos, puesto que los gobiernos, en sentido contrario a nuestros anhelos, como ha quedado demostrado en la práctica, incluso han utilizado los diálogos como estratagema para ganar tiempo, para hacer la reingeniería del ejército que les permita continuar su siniestro juego de aventuras militares, en la búsqueda del aplastamiento bélico de la inconformidad, y no de soluciones sensatas a los problemas sociales que han engendrado el conflicto» (Vol. 2, p. 173)
Las últimas frases de este parágrafo citado explican el presente en Colombia, el que Santrich este prisionero con la intención de que muera en vida en las cárceles yanquis; el que centenas de personas hayan sido asesinadas y otras muchas más hayan tenido que esconderse; el que el Estado haya incumplido con frialdad y premeditación todos los acuerdos refrendados bajo garantías oficiales e internacionales que ahora callan o que endurecen aún más sus ataques a una ex guerrilla desarmada, indefensa, dividida y en proceso de vaciamiento; el que la burguesía esté recuperando con la ayuda del envalentonado narcoparamilitarismo las tierras antaño liberadas con sangre popular y hoy otra vez en manos del capital; el que EEUU ocupe militarmente Colombia y prepare la invasión de Venezuela desde esa colonia…
Sin embargo, los dos volúmenes que hemos resumido tan rápidamente también aportan otra lección que es el contrario dialéctico de la rosa socialdemócrata del nuevo emblema de las Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común: en el corazón del pueblo trabajador se reorganiza la revolución. La razón es fácil de explicar: la disolución oficial de las FARC-EP en su misma identidad histórica no ha supuesto la total disolución práctica de su militancia, de su proyecto, pese a la demolición de sus valores referenciales realizada desde dentro. Sobre todo, la existencia de otras vanguardias, en especial el ELN, puede facilitar el debate autocrítico y estratégico.