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jueves, 28 de junio de 2018

Un caos, reunir a 2 mil niños con sus padres indocumentados en EU

Autoridades exigen a algunos migrantes renunciar a sus solicitudes de asilo a cambio de volver a ver a sus hijos


▲ Una familia inmigrante captada ayer luego de que fueron procesados y liberados por las autoridades fronterizas en McAllen, Texas.

El régimen de Donald Trump aún no informa ni parece saber cómo cumplirá con la orden de un juez federal de reunir en un plazo de 30 días a familias inmigrantes que fueron separadas en la frontera; padres y abogados siguen sin poder ubicar a muchos de los más de 2 mil menores de edad bajo custodia del gobierno por todo el país, mientras se multiplican denuncias sobre autoridades que presionan y hasta amenazan a solicitantes de asilo para que abandonen el país usando a sus hijos separados como fichas de negociación.

Cuando la tarde de ayer periodistas le preguntaron al presidente qué opinaba del fallo provisional del juez federal emitido la noche del martes ordenando a su gobierno reunir a los niños con sus padres en un plazo de un mes, Trump sólo respondió:nosotros también creemos que las familias deben estar juntas.

Pero más allá de la crueldad del responsable de la separación de niños, incluidos bebés, comentando que desea lo opuesto, ni él ni sus subordinados ofrecieron detalles sobre cómo se está cumpliendo esa meta. Algunos altos funcionarios insisten en que no podrán reunir a estas familias hasta que se logre modificar una orden judicial federal que prohíbe mantener encarcelados a menores de edad por más de 20 días.

Ayer fue derrotado un proyecto de ley de los republicanos en la Cámara de Representantes que incluía la anulación de esa orden, y ahora se espera otro intento más limitado enfocado en lograr ese objetivo, mientras el Departamento de Justicia está solicitando a un tribunal federal cancelar esa misma orden para poder detener de manera indefinida a estas familias, incluidos sus hijos menores de edad.

Mientras tanto, los padres que están en centros de detención de migrantes, o que fueron liberados recientemente, o que incluso ya hasta fueron deportados, siguen la intensa y agonizante búsqueda de sus hijos que han sido enviado en algunos casos a albergues y guardas a miles de kilómetros de distancia. La línea de información establecida por el gobierno no da cuenta, y eso cuando es contestada.

A pesar de que el fallo del juez federal Dana Sabraw –que ordena la reunificación con sus hijos en menos de 30 días, y si son menores de cinco años el plazo es de 14 días– generó esperanza y emoción entre los padres, aún no hay información sobre cómo el gobierno de Trump propone cumplir esa orden.

Algunos dicen que es un desafío logístico masivo que podría tardar semanas y tal vez meses. Pero críticos rechazan eso. Anthony Romero, director ejecutivo de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), organización que presentó la demanda judicial que resultó en el fallo del juez, declaró que reunificar a 2 mil niñosno debería de ser problema para el gobierno federal de Estados Unidos si este opta por hacerlo una prioridad. Es cuestión de voluntad política, no de recursosdeclaró a la agencia de noticias Ap.

Al mismo tiempo, se ha reportado que la política detolerancia ceroanunciada por el gobierno de Trump en abril, la cual llevó a la criminalización y encarcelamiento de todo inmigrante indocumentado capturado por las autoridades, y provocando así la separación de miles de niños de sus padres, también ha convertido el proceso de justicia en algo parecido a una línea de producción.

Cada día, decenas (hasta 75) de acusados esposados son presentados en grupo ante jueces en un tribunal criminal en la frontera. Casi todos estos recién capturados han aceptado ser expulsados de maneraexpeditadel país, sin poder consultar a abogados antes de esa negociación; sólo 14 por ciento de los detenidos, incluyendo menores, tiene acceso a un defensor, según la asociación nacional de abogados. Cada uno será procesado en menos de dos minutos. No hay suficientes jueces, y mucho menos abogados.

Más aún, miles de víctimas de estas políticas que ahora se encuentran dentro de este laberinto legal en otro país buscando a sus hijos, son indígenas de México y Centroamérica, que no necesariamente hablan español. Ante ello, voluntarios armaron unabrigada de intérpretesen conjunto con el Frente Indígena de Organizaciones Binacionales que está enviando a dos decenas de traductores que hablan inglés, español, zapoteco e idiomas mayas como k’iche y mam para trabajar con familias separadas en la frontera.

A la vez, se multiplican las quejas sobre cómo las autoridades han presionado a solicitantes de asilo abandonar sus casos al ofrecerles reunirlos con sus hijos si aceptan ser deportados. En un caso denunciado por la víctima a ACLU, un oficial de Aduanas y Protección Fronteriza amenazó a una madre separada con la adopción forzada de su hija de 12 años por una familia estadunidense si no aceptaba ser deportada.

Mientras los políticos, funcionarios y diplomáticos de este y otros países abordan el tema, miles de niños –muchos de ellos menores de cinco años, incluyendo bebés– esperan ver qué tanto más castigo, dolor y temor pueden provocar los adultos responsables de todo esto.

Afp y Xinhua

Periódico La Jornada
Jueves 28 de junio de 2018, p. 25

Moscú

Los presidentes Vladimir Putin y Donald Trump se encontrarán próximamenteen un tecer paíspara su primera cumbre bilateral, en la que buscarán relanzar las deterioradas relaciones entre Rusia y Estados Unidos, informaron fuentes del Kremlin y de la Casa Blanca.

“Lo que puedo decir es que hemos llegado a un acuerdo para celebrar una cumbre, e inclusoeste jueves anunciaremos la fecha y el lugar del encuentro, declaró a las agencias de prensa rusas el consejero del Kremlin, Yuri Ushakov.

Por su parte, Trump, indicó que probablemente se reunirá con el presidente de Rusia durante su viaje a Europa en julio.

Este cara a cara se celebrará enun tercer país, indicó el consejero estadunidense de Seguridad Nacional, John Bolton, quien estuvo de visita en la capital rusa; afirmó que ello seráprácticopara ambas partes.

Desde Washington, Trump dijo que aún no conocía el informe completo de Bolton sobre los planes para una cumbre con Putin.Creo que hablaremos sobre Siria, Ucrania y otros temas. Y ya veremos qué pasa, pero creo que de las reuniones con personas pueden salir muchas cosas buenas, aseguró.

Trump envió a Bolton a Moscú para sentar las bases de esta cumbre, pensada para relanzar las relaciones bilaterales que nunca habían sido tan malas desde el fin de la guerra fría.

Foto Ap
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 28 de junio de 2018, p. 25
Nueva York

Lenín Moreno mira hacia el Norte

Lenín Moreno mira hacia el Norte
11 min. lectura
Poco a poco, la postura anticorreísta del actual Gobierno ecuatoriano y el relato rupturista con el “pasado” empiezan a trasladarse hacia hechos trascendentales de la política exterior del Ecuador. Aunque, en teoría, la agenda de su política exterior (2017-2021) mantiene los objetivos de integración regional, la defensa de la soberanía y la paz, y el criterio de multilateralidad[1] -característicos del anterior Gobierno-, es evidente el giro y la preocupación del presidente Lenín Moreno por acercarse al Gobierno de los EE.UU.
En las últimas semanas, el presidente ha calificado el asilo otorgado a Julian Assange como la “piedra en el zapato” en las relaciones con Donald Trump, incomunicándolo y dando señales públicas de su enojo,[2] y ya dio inicio la toma de decisiones de política nacional a partir de la ofensiva diplomática del Departamento de Estado de EE.UU.

La ofensiva estadounidense de buen recibo

La reedición de relaciones de buenos amigos entre los Gobiernos de Moreno y de Trump ha sido acelerada con las visitas de altos funcionarios estadounidenses al Ecuador, como Keith Mines, de la Oficina de Asuntos Andinos del Departamento de Estado, y del ex-secretario de Estado, Thomas Shannon (en el marco de su gira en contra de Venezuela). A partir de ellas, el Gobierno ecuatoriano decidió aceptar líneas de cooperación económica y estratégica, basadas en la “lucha contra el narcotráfico”, la “inversión extranjera”, así como en investigaciones policiales.[3]
Es muy importante prestar atención al tema de la lucha contra las drogas. Donald Trump endureció la postura estadounidense de la lucha contra las drogas hacia Latinoamérica, impidiendo el avance del debate sobre la inoperancia de la doctrina punitiva en contra del campesinado -cultivador de la hoja de coca- y negando la discusión sobre los desastres ambientales producidos por la aspersión aérea del glifosato (no solo en las zonas cultivadas de la planta, pues los efectos en las regiones fumigadas aledañas es devastadora). Se profundiza la presencia militar en territorio latinoamericano sin soluciones reales al manejo de la economía internacional del tráfico de drogas.
Este camino parece ser aceptado por Lenín Moreno, como lo indica la firma -el 25 de abril- de un memorándum de entendimiento y de un convenio de cooperación que permite a la DEA y al Departamento de Inmigración de los EE.UU. actuar en territorio ecuatoriano. La firma se produjo a pocos días del secuestro y posterior asesinato de los periodistas ecuatorianos Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra en la frontera norte del país, a manos de un grupo delincuencial colombiano.[4]
Las presiones internas por ese hecho y la ofensiva diplomática estadounidense, iniciada unos meses antes, logró el retorno de las operaciones militares de la DEA, el FBI y otras agencias extranjeras a territorio ecuatoriano, bajo la excusa de la lucha contra las drogas -en un país donde no existen cultivos, ni una profunda vinculación en el circuito económico del tráfico-.[5]
En el marco del convenio de cooperación, Ecuador autorizó a la DEA y a la Policía Nacional la reactivación de la actividad permanente de agentes norteamericanos en territorio ecuatoriano en una Unidad Investigativa Criminal Transnacional.[6] De esta manera, los EE.UU. logran un importante avance en su presencia militar en el país andino luego del cierre, en 2009, de la base militar ubicada en Manta. El ex-secretario de Estado de los EE.UU., Thomas Shannon, y el embajador de ese país en Ecuador, Todd Chapman, afirman que no están interesados en una base militar, pero sí sostienen la necesidad de una presencia activa en la lucha contra el “enemigo común” de ambos países.
El comienzo de 2018 supuso el retorno del Ecuador a la tutela norteamericana. Un hecho desafortunado, como el asesinato de los periodistas, terminó siendo el marco efectivo para modificar la política exterior soberana, multilateral y de paz, expresada en  los documentos gubernamentales, y practicada por la administración de Rafael Correa. No sólo la DEA, el FBI y otras agencias vuelven a actuar en territorio ecuatoriano sino que el impacto de ese viraje tendrá efectos sobre la política económica y las relaciones de integración regional, ahora alineadas con la intención expresada por Donald Trump de “devolver la grandeza a los EE.UU”.

Assange, el incómodo

El presidente Lenín Moreno justifica todas sus decisiones -que suponen un viraje en la orientación política del Gobierno- utilizando el argumento de la “pesada herencia” (de la cual es parte); también lo hace en materia de política exterior con el caso del asilo otorgado a Julian Assange en épocas de Rafael Correa. Sus expresiones de disgusto están calculadas: el enojo expresado por Moreno en entrevistas al diario británico The Guardian o a la prensa local son realizadas con saña contra su antecesor, catalogando el asilo como un obstáculo para las relaciones con los EE.UU.
Lo cierto es que Julian Assange es incómodo para el actual Gobierno de Ecuador por los cables publicados en la página de Wikileaks sobre Lenín Moreno cuando era vicepresidente (2007-2013). Los documentos dan cuenta de una preocupación excesiva de los EE.UU. por los problemas de salud de Moreno, que por entonces parecían impedirle su candidatura a la presidencia en 2013, como reemplazo de Correa. Esos cables confidenciales muestran también que la Embajada estadounidense en Quito tenía como informantes a personas muy cercanas al actual presidente. Amigos del círculo cercano a Moreno eran los encargados de informar a la Embajada sobre la evolución de las decisiones del ex-vicepresidente en relación con su posible candidatura presidencial.[7]
¿Son dichos cables la razón del abandono de Assange por parte de Lenín Moreno? ¿O es la renovada amistad entre Ecuador y EE.UU. la que está causando el disgusto? Quizás sea una mezcla de ambas cosas. Lo demostrable es que las actuaciones del actual Gobierno ecuatoriano han cambiado drásticamente respecto de su antecesor, accediendo a los pedidos de EE.UU. de limitar el acceso a internet de Julian Assange y retirando la seguridad especial que tenía en la Embajada ecuatoriana en Londres, lugar de su asilo (aunque es uno de los más vigilados y perseguidos ciber activistas del mundo).[8]
Mientras en su país Lenín Moreno habla de derogar la Ley de Medios de Comunicación promulgada en el mandato Rafael Correa -argumentando limitaciones a la “libertad de prensa”- a Julian Assange le niega el acceso a las comunicaciones por sus comentarios sobre el referéndum por el derecho de autodeterminación en Catalunya.
Con el asilo a Julian Assange, Ecuador había concretado un sentimiento mundial de solidaridad con Wikileaks y establecía una política independiente, respaldando la libertad de prensa y de información lograda por el portal al revelar miles de correos entre funcionarios del Gobierno de los EE.UU. que demostraron la injerencia estadounidense en la política nacional en todo el mundo. Ecuador fue elogiado por defensores de derechos humanos, intelectuales y por algunos gobiernos ante la valiente defensa del ciber activista, atacado y perseguido por el país más poderoso de Occidente.
Los ataques del presidente Moreno contra Assange son un componente más del ocaso de la época de independencia en la política exterior ecuatoriana y plantean dudas sobre qué tan soberana es la actual política exterior del país. En este contexto es que se producirá la visita del vicepresidente de EE.UU., Michael Pence, a Ecuador.

La visita de Michael Pence

Pence anunció su viaje a Ecuador el 4 de junio durante una recepción a los miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la que pidió la suspensión de la membresía y participación de Venezuela en dicho organismo.[9] La gira, que se producirá a finales de junio y será su tercera visita a Suramérica en menos de un año, supone también el arribo al Brasil de Michel Temer, Gobierno que muestra una clara alineación con los intereses de EE.UU.[10]
El contexto del anuncio de la gira no es casual. De hecho, además de abordar los temas comerciales y de seguridad bilaterales, la visita tiene el propósito de tratar el tema de Venezuela. La excusa es la supuesta “crisis de refugiados venezolanos” que estaría afectando a varios países suramericanos, a decir de EE.UU. Se trata de retomar la estrategia de involucrar a los países de Suramérica en la “crisis venezolana”, de manera que se justifique una participación más activa por parte de éstos en los organismos regionales multilaterales, como la OEA -o, cuando menos, su apoyo tácito a eventuales intervenciones estadounidenses en la política interna venezolana-.
Por lo pronto, el Gobierno de Lenin Moreno ha dejado atrás su postura de defensa de la soberanía de Venezuela ante la OEA. En los últimos tiempos, Ecuador ha pasado de su tradicional voto en contra a su abstención, ante las resoluciones que ponen en cuestión la soberanía venezolana. Cabe recordar que Lenín Moreno fue avalado por la OEA, que reconoció su victoria frente a las denuncias de irregularidades de su opositor, Guillermo Lasso.[11]
De fondo, parece planear la posible salida del Ecuador de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), lo que contribuiría a quebrar la arquitectura de integración y concertación regional que América Latina y el Caribe han estado construyendo de manera soberana en los últimos lustros.
Este resultado puede favorecer a EE.UU., sumado a la debacle de la UNASUR. De hecho, el secretario particular del presidente Moreno, Juan Sebastián Roldán, expresó su desacuerdo con los países del ALBA-TCP en relación al tema venezolano,[12] lo que podría servir para justificar eventuales movimientos, como la salida de Ecuador. Lo que obviaría una decisión así es que dentro del ALBA-TCP han coexistido, desde su surgimiento, distintas perspectivas y posturas sobre el tema venezolano. Por ejemplo, muchos países del Caribe que pertenecen al ALBA-TCP no votan necesariamente en el mismo sentido que Venezuela en los organismos multilaterales.
Estrechar su relación con Ecuador es importante para EE.UU., pues reforzaría los lazos con un país que, en el imaginario regional, está gobernado por la izquierda, y podría ser  una puerta de entrada para facilitar sus relaciones con otras izquierdas regionales[13] en su propósito de aislar a Venezuela y reconducir el mapa geopolítico regional hacia posiciones más favorables a los intereses estadounidenses.
La salida de María Fernanda Espinosa -ex-canciller y ahora secretaria general de la ONU, considerada muy cercana al ex-presidente Correa[14]– deja el espacio para que Lenín Moreno avance con mayor facilidad en el distanciamiento con Venezuela. Su reemplazo, José Valencia, es diplomático de carrera y viene de desempeñarse en la OEA. El camino está siendo abonado: Ecuador, en la reciente sesión de la OEA contra Venezuela, se expidió exigiendo un referéndum para legitimar las elecciones en la nación bolivariana. Fue aplaudido por Julio Borges (opositor venezolano)[15] y, como acto seguido, Antonio Ledezma -fugitivo de la justicia venezolana- fue invitado a dictar conferencias y ser homenajeado por el alcalde de Guayaquil[16].
Por el momento, la presión de EE.UU. ha logrado influir sobre el actual Gobierno de Ecuador. Con la próxima visita del vicepresidente estadounidense, Michael Pence, para hablar sobre Venezuela y la seguridad hemisférica, las relaciones de ambos países podría verse aún más reforzada -entre otras cosas, con la compra de armas, venta de activos estatales a empresas norteamericanas-, dejando en el pasado la política soberana seguida durante el periodo de la Revolución Ciudadana.
Se trata de un escenario altamente preocupante en un contexto donde la derecha más extrema recupera posiciones en Colombia tras la victoria de Iván Duque y la inminente entrada de este país a la OTAN como socio global. Un Ecuador alineado con EE.UU. y Colombia sería una mala noticia para Venezuela, pero también para los avances regionales en defensa de una América Latina soberana.


México, más cerca del cambio

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México, más cerca del cambio

Faltando escasos días para que se celebren las elecciones federales (Presidencia, Senado y Cámara Baja) y locales en México (Gubernaturas, Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, Congresos locales, Ayuntamientos, Juntas Municipales y Alcaldías), se puede hablar de todo menos de normalidad democrática. En una campaña que cuenta ya con más de 400 agresiones y 116 asesinatos de políticos y candidatos, vemos cómo la crisis se cierne sobre un país incapaz de salir de la espiral de violencia de la era Peña Nieto.
A los altos niveles de violencia se suman a los escándalos de corrupción que se hicieron públicos durante la campaña, con acusaciones que afectan fundamentalmente a los dos candidatos del establishment. Por un lado, José Antonio Meade (Todos por México), quien recientemente fue señalado por un desfalco millonario por parte de Odebrecht a Petróleos de México (Pemex) mientras fue secretario de Energía y presidente del Consejo de Administración de Pemex, en el sexenio de Felipe Calderón[i]. Y, por otra parte, la acusación de fraude fiscal que ronda sobre Ricardo Anaya (Por México al Frente), casi desde el inicio de la contienda.

I

El agotamiento del modelo y el deseo de cambio de la sociedad mexicana (que en un 80% rechaza el Gobierno del PRI, y reivindica el cambio político –según los datos del último Latinobarómetro)– le han permitido a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) mantener un crecimiento sostenido en intención de voto para la Presidencia, con escasas fluctuaciones, desde que comenzó la campaña electoral.
La tendencia de preferencias ciudadanas parece ser clara: Andrés Manuel López Obrador roza, desde principios de junio, el 50% mientras que Anaya se ha estancado en el 27% y Meade no supera el 20%[ii]. Es sintomático que ya no se hable de quién va a ganar en las próximas elecciones, sino de por cuánto ganará AMLO.
También, dentro de las elecciones federales, la intención de voto de las presidenciales arrastra la tendencia al Legislativo, donde se estima que el partido MORENA, del contendiente López Obrador, será el más votado.
Los sondeos indican que alcanzará cerca del 40% del sufragio y su bancada –sumando los votos del PES y del PT– ocuparía el 46% de la Cámara de Diputados. Con ese caudal de votos, según el sistema electoral mexicano, la coalición podría obtener 260 de 500 curules en disputa[iii]. Otra encuesta reciente[iv] prevé que la coalición MORENA-PT-ES obtendría entre 236 y 298 curules de mínima y de máxima, respectivamente. En segundo lugar, quedaría la coalición que integra el PAN, con 120 diputados como mínimo y 176 como máximo. En tercer puesto, quedarían el PRI y sus aliados, con un máximo de 105 curules (y un mínimo de 62).
En el Senado la tendencia es similar. El total de intención de voto sumado de MORENA, PES y PT es del 46% (obtendría la mitad de los senadores), mientras que los partidos PRI y PAN junto con sus aliados alcanzan el 21% y 33%, respectivamente[v].

II

En las elecciones locales se juegan 2.777 cargos de elección popular. La contienda por la Jefatura de la Ciudad de México es una de las más relevantes (casi 9 millones de personas residen en la capital). Allí, la candidata de “Juntos Haremos Historia” mantiene las altas preferencias que, a nivel nacional, se tienen por los candidatos del cambio. La candidata por esta sigla, Claudia Sheinbaum, tiene 38,8%, seguida de Alejandra Barrales, con 23,9%, de “Por la Ciudad de México al Frente” (coalición que, a nivel federal, encabeza Ricardo Anaya).
De las ocho gubernaturas en juego, cinco serían favorables a una victoria de los candidatos de “Juntos Haremos Historia”: Puebla, Morelos, Chiapas, Tabasco –tierra donde nació AMLO– y Veracruz. La coalición PAN-PRD-MC tendría una victoria contundente en Guanajuato, el PRI en Yucatán y Movimiento Ciudadano (sin alianza) en Jalisco[vi]. Todo parece indicar que la coalición liderada por AMLO conseguirá, en estas elecciones, cambiar de manera muy significativa el mapa político del país.

III

Aunque se avizora un cambio político, el pasado reciente –atravesado por la experiencia del fraude en las elecciones de 2006 y el escándalo de compra de votos de las elecciones de 2012– hacen necesario tomar estos pronósticos con precaución. No debe soslayarse que los sondeos no cuentan con el poder de las maquinarias en el nivel territorial. Éstas tienen un poder que no solo se basa en la compra de votos en las zonas más pauperizadas del país sino, también, en la presión que ejercen las bandas parapoliciales y asociadas al narcotráfico, que poseen facilidades para la coacción del electorado. Todo ello en un país donde la abstención, históricamente, ha oscilado entre el 40% y el 60% de los registrados en el padrón. Es decir, promediando las tasas de abstención, en México eligen al presidente 45 millones de personas en un país de 127,5 millones.
Sin embargo, las particularidades de estas elecciones tal vez marquen un antes y un después en la historia reciente del país del Norte. Un hecho sin precedentes es que hay 12 millones de jóvenes en el padrón electoral; para muchos de ellos es la primera vez que se respiran aires reales de cambio. Las maquinarias y la violencia política son, quizás dos potentes razones para que, esta vez, la resignación dé lugar a la ilusión.
  

[i] https://www.huffingtonpost.com.mx/2018/06/04/vinculan-a-meade-con-contrato-entre-pemex-y-odebrecht-su-equipo-lo-niega_a_23450312/
[ii] http://oraculus.mx/poll-of-polls/
[iii] https://elpais.com/internacional/2018/06/20/mexico/1529493769_777639.html
[iv] http://www.consulta.mx/index.php/estudios-e-investigaciones/elecciones-mexico/item/1039-mexico-2018-la-otra-contienda-preferencias-para-diputados-y-senadores

[v] https://elpais.com/internacional/2018/06/20/mexico/1529493769_777639.html
[vi] https://www.diariopresente.mx/opinion/coparmex-encuestas-y-estados-este-ano-nueva-geografia-politica/212531

Inventamos o erramos: México, Colombia y Brasil


La arena política latinoamericana se está moviendo de manera vertiginosa este año. No hace menos de 12 meses, el discurso triunfalista de la derecha latinoamericana auguraba una derrota más al campo popular. Se decía que la restauración conservadora era una realidad en América Latina. Que los 20 años de gobiernos progresistas en la región no sirvieron más que para agudizar las contradicciones entre los que nada tienen, y los detentadores del poder económico y político en nuestros países. 
Este discursito nos decía que los gobiernos de carácter nacional populares habían demostrado que eran una caja de corrupción y que eran (son) una fábrica de pobres.
¿Evidencias? Solo demagogia e ideología
Dicen que Venezuela es el más claro ejemplo de esta bancarrota de la izquierda, pero no se dice que la nación de Bolívar vive acosada económica y políticamente por los capitales petroleros que quieren hacerse de la riqueza petrolera de la Cuenca del Orinoco. No dicen que la guerra económica es real, y en estos momentos sigue operando. Callan decir que, un país acosado, es muy difícil que de la noche a la mañana resuelva el atraso estructural en el cual los gobiernos aliados de EU lo tuvieron desde bien iniciado el Siglo XX.
La “derrota” de Rafael Correa en el Ecuador, en manos del traidor Lenin Moreno. Quien no bien se ponía la banda presidencial, persiguió política y judicialmente a Correa, apoderándose del partido Alianza País (fundado por Correa), para después ir corriendo a manos de la derecha ecuatoriana, espantada de que Rafael Correa pueda presentarse en un futuro a nuevas elecciones presidenciales.
Se presentó de manera espectacular, a los cuatro vientos, inundando medios de comunicación y redes sociales la “derrota” del referéndum en Bolivia en 2016, donde Evo Morales le preguntó a su pueblo, -ese que califica a Morales como el mejor presidente de la historia del país-, si querían que se presentara de nuevo como candidato en las elecciones presidenciales del 2020. La realidad es que, alejado de los reflectores de la derecha mediática, no dicen que apenas en noviembre pasado, el Tribunal Constitucional boliviano, autorizó a Morales presentarse a las elecciones presidenciales del 2020, dejando abierta la puerta para una posible reelección.
La “derrota” de Cristina Fernández en las presidenciales de 2015, donde más que una victoria del neoliberalismo clásico representado por Mauricio Macri, fue una derrota interna, ya que la presidenta Cristina fue incapaz de hacer una autocrítica al interior del kirchnerismo. Las medidas económicas de Macri, recicladas del menemismo, lo han puesto en niveles de aprobación bajísimos para un presidente argentino con un 62.7% ( https://www.pagina12.com.ar/114478-el-peor-de-los-momentos ) de desaprobación. El kirchnerismo y los restos del justicialismo de izquierda tienen muchas posibilidades de sacar al actual presidente de la Casa Rosada.
Las actuales protestas en Nicaragua, donde los jóvenes penetrados por las ONG´s patrocinadas por el Departamento de Estado norteamericano. Donde casualmente siguen el mismo guion que se presentó en Venezuela durante el momento más álgido de las guarimbas de 2014 a 2017 financiadas en su mayoría, por la Fundación Nacional Para la Democracia, con sede en Washington. Hacen pensar que, en realidad, el intento de desestabilización al gobierno sandinista, ya lo vimos montado con anterioridad en Venezuela y Ecuador.
La realidad fáctica derrumba como un castillo de naipes este discurso
Lo que sí existe en América Latina es, en términos absolutos, una lucha de clases, que se traduce en lucha política por la conquista del poder político en los Estados latinoamericanos. Era una quimera pensar que los gobiernos nacional populares de América Latina podrían sostener el ritmo de victorias electorales de manera indefinida.
Si bien es cierto que se han cometido errores importantes en la conducción de los procesos, también es cierto que después de una cierta sorpresa e inmovilismo, las fuerzas de la derecha se reagruparon para plantarle cara a las fuerzas populares. La correlación de fuerzas en América latina no ha dado para que los proyectos emancipatorios se consoliden, aunado a las fuerzas internas contrarias, y el injerencismo de organismo externos como el Departamento de Estado y una fuerte propaganda mediática contra estos gobiernos.
La esperanza colombiana
Este año tres acontecimientos políticos van hacer cambiar el mapa político de América latina.
Tenemos los resultados electorales en Colombia. Donde el candidato de la izquierda, el carismático Gustavo Petro, consiguió la mayor votación para la izquierda colombiana. En segunda vuelta electoral, Petro consiguió la histórica votación de 8, 034, 189 votos, contra los 10,362, 080 votos del candidato del uribismo Iván Duque.
Nunca en la historia reciente de Colombia la izquierda alcanzó tal cantidad de votación. La esperanza de cambio y la profundización del proceso de paz, fue lo que atrajo las simpatías nacionales e internacionales, intelectuales de la talla Noam Chonsky, John Maxwell Coetzee, Thomas Piketty, Boaventura de Sousa Santos, Antonio Negri, Slavo Zizek, Ignacio Ramonet, Piedad Córdoba, e Ingrid Betancourt entre otros.
Gustavo Petro volverá al Senado donde anunció que será una verdadera oposición al gobierno uribista: “volver al senado para dirigir un pueblo que debe mantener activo y movilizado”. En campaña, Petro prometió una defensa férrea del acuerdo de paz que el año pasado desarmó a la exguerrilla de las FARC, y una serie de reformas políticas y económicas para terminar con la hegemonía derechista en el país cafetalero.
Con el abanderado de Colombia Unida en el Senado y la ex guerrilla de las FARC, hoy partido político con registro, el escenario político colombiano es más que complejo y augura una lucha política abierta y frontal contra el nuevo gobierno de Duque, hijo político del genocida Álvaro Uribe Vélez. Esperemos como se desarrollan los acontecimientos.
El miedo a Lula
En Brasil, el gobierno de facto de Michel Temer a hecho hasta lo imposible para inhabilitar a Luis Inacio Lula Da Silva. Temer y la camarilla que se ha despachado a Dilma Rousseff en 2016, a través del uso faccioso de la ley brasileña, ha querido borrar políticamente al ex líder metalúrgico y referente del PT y la izquierda amazónica.
En una intensa votación, el Tribunal Supremo de ese país condeno a 12 años de cárcel a Lula por los delitos de corrupción leve, lavado de activos y tráfico de influencias. De inmediato el apoyo a Lula se hizo presente en las calles, y esta semana se presentó otro recurso para la excarcelación del líder del PT, se espera que, en los próximos días, Lula salga de su prisión en Curitiba y pueda presentarse a las elecciones generales en octubre próximo.
Michel Temer, el presidente más impopular de la historia reciente del Brasil, y la oligarquía brasileña, saben que Lula representa la esperanza de cambio, el pueblo intuye que, con Lula las clases populares brasileñas podrán aspirar al mejoramiento de sus condiciones materiales y retomar la senda del progreso iniciada en el primer gobierno del ex líder obrero.
La esperanza de López Obrador
Después de tres intentos presidenciales, y un fraude descarado en 2006, el candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia” (MORENA-PT-PES), Andrés Manuel López Obrador se encamina a ser el próximo presidente de México. López Obrador ha logrado concitar las voluntades de la mayoría del pueblo mexicano.
Desde 2006, gracias a la injustificada guerra contra el narco desatada por Felipe Calderón, México se ha convertido en un cementerio. Mayo de 2018 se convirtió en el mes más violento en la historia del país, con 2.890 víctimas por homicidio doloso, según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Del mismo modo, lo que va del año, se han registrado 13.298 víctimas, e imponiendo nuevo récord para administración de Enrique Peña Nieto, convirtiendo su sexenio en el más sangriento incluso por delante del de Felipe Calderón, con 109, 557 asesinatos.
López Obrador ha dicho que, de confirmarse las diversas encuestas presidenciales, como presidente iniciara un proceso de amnistía y pacificación del país. La lucha anticorrupción ha sido su bandera de campaña y un discurso moderado en comparación de 2006. Los críticos de AMLO han señalado su acercamiento con el empresariado nacional, las figuras de Alfonso Romo y Tatiana Clouthier en primera línea de la campaña confirman esta moderación del discurso.
Según la última encuesta del periódico el PAIS (https://elpais.com/internacional/2018/06/20/mexico/1529493769_777639.html), AMLO roza el 50% de las preferencias electorales, seguido de lejos por el candidato de la derecha Ricardo Anaya con 27%, hoy sumido en escándalos de corrupción y uso indebido de las funciones públicas cuando fue Diputado Federal. Muy atrás se encuentra el abanderado del PRI José Antonio Meade con 20% de las preferencias.
López Obrador ha logrado lo impensable, ha facturado a la clase política mexicana históricamente unificada en su contra. Aunque la sombra del fraude electoral sigue rondando, la estructura de MORENA y simpatizantes de la candidatura de AMLO, deberán estar atentos ante cualquier anomalía el próximo 1ro. De julio. Exigir al Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova, claridad en el proceso y limpieza en los resultados electorales.
AMLO ha logrado construir en el sentido común de la gente la idea del cambio político posible, logró fracturar el bloque hegemónico, haciendo una crisis política al interior de los partidos políticos tradicionales. El pueblo sabe y está dispuesto a terminar con este sistema de sangre y explotación, sabe que no puede seguir operando en el México del Siglo XXI.
Si bien es cierto, la sola llegada de AMLO a Palacio Nacional no es garantía de transformación, si posibilita la mejora de las condiciones políticas, económicas y de seguridad en el país. La izquierda electoral en México está a muy poco de conquistar –por primera vez en la historia del país-, la presidencia. Podría conseguir la mayoría simple en la Cámara de Diputados, y en ese momento iniciara la lucha de clases para conquistar el poder político de la nación azteca.
La presidencia de AMLO abre la puerta para tener un mejor escenario de batalla contra el neoliberalismo en México, pero no se dará de forma automática. El propio programa de López Obrador es un recetario de medidas neo keynesianas moderadas. El tabasqueño pretende dar un impulso al desarrollo capitalista en México, a la manera del General Lázaro Cárdenas en el pasado, o de Lula en la historia moderna de América Latina. Esto de entrada no está mal, solo que, al ser tibias, no rompe con la histórica dependencia económica del país.
De llegar el tabasqueño a la presidencia de México, las tareas para la izquierda electoral y no electoral, y para los hombres y mujeres de buena voluntad en México son muchas y en distintos niveles:
A) Apoyar las movilizaciones en las calles del campo y la ciudad, toma de tierras del campesinado pauperizado por 30 años de neoliberalismo, la insurgencia sindical que en varios sectores se prevé.
B) Ayudar y estar atentos a la unificación de las distintas luchas medioambientales, de derechos humanos, LGBTTTI, las madres y padres de desaparecidos y la voluntad de terminar resta guerra civil interna.
C) Recuperar la soberanía energética del país, echando para atrás la reforma energética de Peña Nieto, que entrego a las compañías extranjeras la explotación y riqueza económica del petróleo mexicano. Que PEMEX vuelva a las manos de sus dueños originales, el pueblo mexicano.
D) Reorientar la política exterior, de servil con los gobiernos del PAN y del PRI, a una política enérgica contra los ataques del presidente Donald Trump. Recuperar la visión latinoamericanista que durante años siguió la diplomacia mexicana, rota desde la puesta en marcha del TLC.
E) Y no menos importante, rescatar al partido MORENA de la desbandada de oportunistas de derecha e izquierda, aduladores y cargaportafolios que quieren apoderarse del instituto político.
López Obrador significa la esperanza de un pueblo, el hartazgo de las clases populares y la necesidad de construir un futuro mejor para las y los mexicanos. 
América latina vive momentos de cambio, o como diría Correa, cambio de época. Serán los pueblos movilizados en las calles del campo y la ciudad, aquí y allá, que conquisten por sus propios medios la soberanía, la independencia y la posibilidad de tener futuro. La moneda está en el aire.
Daniel Ríos Rocha. Latinoamericanista. Miembro de la Cátedra Socialista Antonio Gramsci – México 

El "diálogo nacional" y los planes de Ortega-Murillo

Nicaragua
Correspondencia de Prensa

1. Al 24 de junio de 2018, Diriamba, Masaya, Jinotepe, Nagarote, León y otras ciudades del país están sin autoridades tras cruentos enfrentamientos entre policías, parapoliciales y delincuentes armados los que constituyen el ejército irregular creado por Ortega-Murillo contra los manifestantes. Estos municipios no tienen alcaldes y tampoco funciona ninguna entidad del gobierno central.
2. El 23 de junio, policías, parapoliciales. paramilitares y delincuentes armados encapuchados lanzaron ataques en Managua, Masaya, Diriamba, Estelí, León y Jinotepe, dejando al menos 7 personas muertas y decenas de heridos. El objetivo era el desmantelamiento de las barricadas levantadas desde hace varias semanas. Las represiones en las distintas ciudades han alcanzado niveles de brutalidad sin precedentes.
3. De acuerdo al Informe Oficial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) entre el 18 de abril al 19 de junio de 2018, la “acción represiva del Estado ha producido, al menos, 212 personas muertas, 1337 han sido heridas y 507 detenidas en forma arbitraria”. Ortega-Murillo han creado un sistema de terrorismo de estado con los grupos paramilitares y con ayuda de la Policía para sembrar el terror en varios puntos del país. El Gobierno implementa medios ilícitos para imprimir terror entre la población pues su objetivo es “el dominio político-social”. Al fin y al cabo, el binomio Ortega-Murillo sigue ejerciendo un control absoluto sobre las fuerzas armadas.
4. En la semana del 19 al 24 de junio de 2018, a simple vista Ortega-Murillo se puede considerar victorioso por el despliegue, fuerza y terror que imponen sus paramilitares y sicarios. Pero esta semana que finaliza tuvo dos grandes hechos, uno de ellos de un gran simbolismo e impacto mediático. El logro de los obispos católicos de detener una masacre en curso en Masaya por las fuerzas paramilitares. La pareja presidencial ha acumulado más odio y resentimiento al imponer la fuerza bruta, la tortura, la cárcel y la muerte en diferentes ciudades del país. En el campo internacional, tuvo otro tanto. La sesión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la presentación de un informe de 91 páginas de la CIDH que narra las más flagrantes violaciones a los derechos humanos, lo dejó desnudo y solo ante el mundo.
5. Después de siete semanas de haberse tomado las instalaciones de la Universidad Nacional de Nicaragua (UNAN-Managua), el 22 de junio, los universitarios fueron atacados por grupos parapoliciales y francotiradores hiriendo de bala a 15, secuestraron a 3 y asesinaron a dos estudiantes.
6. Jóvenes secuestrados durante las distintas protestas y liberados más tarde, por la presión de los Obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), aseguran que fueron detenidos por civiles armados pro-gobierno, que los golpearon y después los llevaron a la delegación policial El Chipote. Los golpearon con las culatas de los fusiles. Los amenazaron de matarlos y con abusarlos sexualmente.
7. La economía nicaragüense es más frágil de lo que parece. Lo económico es importante, pero no es el problema central. Nadie quiere pagar los platos rotos por un grupo de corruptos. A la obstinación de conservar el poder político, se agrega el interés de proteger el dinero mal habido por parte de Ortega-Murillo y sus allegados.
8. La economía va en picada y así lo informó el Banco Central de Nicaragua (BCN) con un dato revelador: en el mes de abril la actividad se redujo 26 por ciento. El levantamiento popular comenzó el 19 de ese mes. A junio la desaceleración económica se ha profundizado. Los bancos privados han perdidos, por retiros de los ahorrantes, US$ 563.4 millones de dólares. El gobierno ha retirado US$ 107 millones de dólares de las reservas internacionales del BCN para enfrentar la caída de impuestos. Si no se restablece la paz sociopolítica la economía pronto entrará en estado de coma.
9. El sector turismo ha sido impactado negativamente al cerrarse unos 60 mil puestos de trabajo, el 50 por ciento que genera esa actividad. La mayoría de los hoteles y restaurantes han suspendidos sus actividades.
10. La Cámara de Exportadores de Costa Rica dice que la crisis sociopolítica de Nicaragua afecta sus exportaciones, ya que Nicaragua es su quinto socio comercial y es el país de tránsito terrestre para las exportaciones hacia Honduras, El Salvador y Guatemala.
11. En Nicaragua, de los diez productos con mayor valor exportado en el primer cuatrimestre, hasta abril 2018, seis mostraron reducciones de acuerdo a un informe del Banco Central de Nicaragua.
12. Entre el 19 y 21 de junio, cerca de 600 hombres armados, entre policías, militares del ejército y partidarios gubernamentales armados contratados para matar y aterrorizar se dispusieron a entrar a Masaya, por la carretera principal. Botaron 3 barricadas para llegar a la Rotonda San Jerónimo, ahí tomaron la calle principal de acceso y se enfrentaron a unos centenares de pobladores, que con morteros, piedras y tiradoras se defendían, pero se tuvieron que replegar a punta de balas.
13. Un ejército irregular armado hasta los dientes contra un pueblo desarmado tuvo que luchar 7 horas para avanzar 12 cuadras, solo tomaron 2 calles, no pudieron entrar a los barrios, sus barricadas ahí siguen intactas, inmutables. Asesinaron a 6 e hirieron a 43 personas, por la misma calle que entraron, salieron. El histórico y aguerrido pueblo de Monimbó, ellos quedaron esperando lo que nunca llegó, el ataque. Obispos, el Nuncio Apostólico y sacerdotes van a Masaya para detener la masacre, logrando detenerla. Nada que celebrar para el gobierno.
14. En esos mismos días, entraron a la ciudad de Granada camionetas Toyota Hilux llenas de antimotines y paramilitares para destruir los tranques. Los reportes indican que León, Matagalpa y Estelí vivieron situaciones límite en esas ciudades del país, la ciudad de Estelí fue atacada como Masaya.
15. El Ejército sigue en los cuarteles sin intervenir en la crisis sociopolítica. Pero nadie les cree. Ortega-Murillo han creado un ejército irregular que tiene mando, tiene estructura, tiene avituallamiento, tiene cuarteles, tiene armas de guerra, tiene vehículos para movilizarse y despliegue territorial. El Ejército Nacional sigue diciendo que no interviene, pero demuestra, al menos, una complicidad pasiva con el ejército irregular.
16. El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, solicitó al Gobierno de Nicaragua apoyar a los obispos de la CEN, para frenar represión en Masaya. “Exigimos se frene inmediatamente la represión en el pueblo indígena de Monimbó ubicado en Masaya. Solicitamos al Gobierno de Nicaragua apoyar a los obispos que buscan la pacificación de la ciudad”, escribió Almagro. Dura declaración de Almagro lo que indica un distanciamiento del plan Penco-Ortega que señalaba las elecciones para el 2021, ahora está a favor del aterrizaje al suave, elecciones 2019, por “sugerencia” de Estados Unidos.
17. El 20 de junio, presionado por los acontecimientos el gobierno Ortega-Murillo oficializó la invitación a los organismos pro derechos humanos de la ONU, la OEA y la Unión Europea para que visiten el país la próxima semana, desde el 25 de junio en adelante. En su táctica de ganar tiempo, el gobernante recibió también al embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo.
18. El 23 de junio estaba programada a realizarse en Managua una marcha, fue suspendida por los organizadores ante la ocurrencia de los violentos ataques que parapoliciales y delincuentes armados por el gobierno realizaron en muchos barrios de la capital durante la madrugada y la mañana de ese día.
19. El mismo 23 de junio, la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) convocó a reanudar el diálogo el 25 de junio y expresaron que se necesita una respuesta de Ortega al planteamiento de adelantar las elecciones.
20. El Secretario Ejecutivo de la CIDH confirmó que la llegada a Nicaragua de un equipo de la CIDH para asesorar desde el lunes 25 de junio a una de las Comisiones del Diálogo Nacional.
21. Comisión de Verificación y Seguridad tendrá la tarea de contemplar que exista seguridad y que la vida de las personas que protestan en los tranques, barricadas en las ciudades y carreteras y manifestaciones, no corran peligro.
22. Los criterios expresados de manera individual por los principales líderes de la burguesía nicaragüense, fueron expresados de manera conjunta, no solo por ellos, sino también por todos los presidentes de las cámaras afiliadas al COSEP (Consejo Superior de la Empresa Privada).
23. Un inusual documento que reunió a todos los empresarios, incluidos la oligarquía financiera se hizo público el 30 de mayo 2018. La carta está dirigida a Daniel Ortega y pretende convencerle de la necesidad de adelantar las elecciones e implementar un conjunto de reformas democráticas.
24. En su parte medular, la carta de los principales empresarios, publicada en el diario La Prensa, expone lo siguiente: “(...) consideramos urgente implementar las reformas necesarias, que permitan adelantar las elecciones de una manera ordenada y con un Consejo Supremo Electoral renovado, ambas fechas a ser determinadas en el diálogo nacional. (...) para procurar la agilización de los mecanismos de diálogo y negociación y salvar a nuestra nación, creemos conveniente invitar a que se involucren como asesores y garantes de la implementación de los acuerdos a representantes de organizaciones internacionales como la OEA y la Unión Europea (...)”.
25. En concreto, las intenciones de los empresarios son: no quieren la renuncia del gobierno Ortega-Murillo, sino que este, en conjunto con la OEA y los Estados Unidos, aplique un paquete de reformas democráticas para adelantar las elecciones, para evitar que triunfe la insurrección popular sobre el régimen. Quieren cambios graduales que no pongan en riesgo sus negocios, no desean el triunfo de una verdadera revolución democrática, y en este punto vuelven a coincidir con el gobierno Ortega-Murillo.
26. El Consejo Permanente de la OEA, reunido en Washington el viernes 22 de junio, conoció el informe oficial de la CIDH de la visita realizada a mediados de mayo, el cual fue ampliado con las últimas atrocidades cometidas por el gobierno Ortega-Murillo. Todos los discursos de los cancilleres latinoamericanos, Estados Unidos y Canadá, salvo Nicaragua, Venezuela y Bolivia, aprobaron el informe y fueron coincidentes en condenar las violaciones de los derechos humanos en Nicaragua.
27. Pero esta condena simbólica al gobierno Ortega-Murillo, --porque no tomaron ni una sola acción vinculante--, no fue desinteresada. Detrás de los discursos críticos, se esconde la política del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que expresa que es necesario convocar a elecciones anticipadas en Nicaragua permaneciendo en el poder Ortega-Murillo.
28. Las elecciones anticipadas, según el secretario General de la OEA, Luis Almagro, deberían realizarse “(…) en un plazo mínimo de nueve meses, dada la necesidad de rehacer el registro electoral, y en un plazo máximo de catorce meses".
29. La impresión que tengo es que la elección adelantada para marzo 2019 ya estaba previamente negociada, por lo tanto, no hubo ningún país que condenará abiertamente al gobierno Ortega-Murillo. Todos apoyaron el informe de la CIDH y la realización de las elecciones en el primer trimestre de 2019. Mientras tanto, la represión selectiva continuará. El gobierno continuara quitando barricadas y tranques en diferentes ciudades y carreteras del país.
30. La jerarquía católica mantiene un duro lenguaje hacia Ortega: “El diálogo no se reanudará como estaba previsto, pues el gobierno tiene que demostrar voluntad política. Esto no es un juego, esto es serio para el futuro de Nicaragua. Aquí no se pueden seguir asesinando más personas”, declaró monseñor Silvio Báez, obispo Auxiliar de Managua.
31. La demanda general del pueblo de Nicaragua exige, como primer paso, antes de convocar a elecciones democráticas, terminar inmediatamente con el gobierno Ortega-Murillo. En condiciones normales, una crisis política deber resolverse por medio de elecciones, pero en el caso de Nicaragua, el sistema electoral y el conjunto de las instituciones del Estado son corruptas hasta la medula.
32. El plazo de nueve a catorce meses, propuesto por Almagro, coincide con la propuesta de adelanto de las elecciones generales que los obispos, como mediadores del Dialogo Nacional, presentaron en su oportunidad a Ortega-Murillo. Esta propuesta, de materializarse, le daría meses más de vida política al gobierno Ortega-Murillo, cuando la mayoría del pueblo exige la renuncia inmediata.
33. Es decir, el gobierno Ortega-Murillo sería el encargado de convocar y organizar las elecciones anticipadas. Evidentemente, un gobierno con antecedentes de sucesivos fraudes electorales y con las manos manchadas de sangre, no sería idóneo para un asunto tan crucial como convocar y organizar elecciones anticipadas. Una verdadera reforma democrática jamás se logrará bajo el gobierno Ortega-Murillo.
34. En una conferencia de prensa el mismo día 22 de junio, la Alianza Cívica por la Democracia y la Justicia (ACDJ) se mostró contenta por la resolución de la OEA en torno al informe de la CIDH, pero en relación a la propuesta de Almagro, en el sentido de convocar a elecciones anticipadas, no se oponen a la propuesta de elecciones anticipadas. Poco a poco van acercándose a la coincidencia total con la OEA.
35. La ACDJ es una coalición formada por grupos empresariales (COSEP, AMCHAM y FUNIDES) y grupos estudiantiles más algunas importantes organizaciones de la sociedad civil, como el movimiento campesino y los estudiantes. A pesar que la lucha democrática la iniciaron los estudiantes, al final los empresarios son quienes llevan la voz cantante y conducen las negociaciones, respaldados por la Iglesia Católica.
36. Los grupos estudiantiles y los movimientos sociales han venido perdiendo su independencia política y la beligerancia, en la medida que aceptaron que se quitara como primer punto de la agenda la renuncia inmediata de Ortega-Murillo. Los empresarios han tomado el control de las negociaciones, aunque no dirijan la lucha de los tranques y las barricadas.
37. Desde el inicio de la crisis, los líderes de los principales grupos empresariales se pronunciaron por un adelanto de las elecciones, y nunca han dicho o insinuado que el gobierno Ortega-Murillo debe renunciar inmediatamente. Al contrario, trabajan discretamente para que en el Dialogo Nacional se adopte la decisión de convocar a elecciones anticipadas para marzo del 2019, dándole una bocanada de aire al gobierno Ortega-Murillo.
38. El gobierno Ortega-Murillo maneja otro mecanismo de disuasión para debilitar a los empresarios, caso concreto en el sector agropecuario. Se suceden invasiones de tierras de propiedades privadas en diferentes departamentos del país por personas claramente identificadas con el partido de Ortega y Murillo. Las denuncias se suceden día tras día, pero las autoridades no actúan so pretexto de la emergencia nacional que les obliga atender asuntos más importantes.
39. Los empresarios se inclinan por el adelanto de las elecciones porque temen profundamente al proceso de revolución democrática en curso. El miedo a los luchadores de los tranques los lleva a aceptar la prolongación de la vida política del gobierno Ortega-Murillo, se niegan a exigir la renuncia inmediata del gobierno asesino. De esta forma, las piezas de la negociación comienzan a coincidir en un solo punto: elecciones anticipadas bajo el gobierno Ortega-Murillo. Mientras tanto, el gobierno aprovecha para continuar su ofensiva militar para desmantelar los tranques a balazos.
40. La estrategia de Ortega no abandona el poder para nada, el escenario uno que formulé hace algunas semanas atrás: Ortega se queda en el poder, sofoca y vence la rebelión. No le importa las amenazas, ofertas y arreglos con la comunidad internacional. Se queda y recompone o estructura un nuevo modelo de gobernanza de cara a las elecciones de marzo 2019. Para eso necesita terminar de desarmar los tranques a nivel nacional, por lo tanto, continuar la represión indiscriminada.
41. A partir de las 10:00 de la noche del domingo 24 de junio el ejército irregular, creado por Ortega-Murillo, ha comenzado atacar las ciudades de Nagarote, Tipitapa, Matagalpa, Masaya, Estelí, Jinotepe y Wiwilí. Ciudades que han sido activa y organizada en la insurrección cívica. Estos ataques sincronizados se producen el mismo día que la CIDH y otros organismos llegaron, por la tarde, a Nicaragua. Para estos organismos será una prueba de fuego, ya que su función es no tolerar esta violencia gubernamental.
42. En paralelo, puede negociar con Estados Unidos y el gran capital un nuevo modelo y oxigenar a los partidos políticos comparsas para dividir a las fuerzas de la oposición de cara a las elecciones de marzo 2019. Él tiene en mente el ejemplo el caso venezolano, lo tiene claro. Cambios en el Consejo Supremo Electoral (CSE), talvez en algunas otras instituciones, pero él se queda en el poder organizando las elecciones.
43. Tomando en cuenta que la Huelga General del 14 de junio fue un éxito total. Se debe escalar la presión social contra el gobierno genocida. Para detener la ofensiva criminal contra los tranques, para obligar a Ortega-Murillo a detener a sus huestes criminales, los organismos de la sociedad civil y quienes están luchando en los tranques demanda la convocatoria de una nueva Huelga General de 48 horas, única forma de parar la represión y avanzar hacia el objetivo central: la renuncia inmediata del gobierno Ortega-Murillo. La ACDJ declaró: “tomamos notas de la propuesta de Huelga General”.
44. Frente a este espeluznante panorama, el régimen y sus secuaces se han quedado virtualmente solos. Únicamente los sostienen el control del aparato represivo (oficial e irregular) y algunos grupos, la nueva clase, que se han visto puntualmente beneficiados por ellos. La conclusión es clara: por el bien de Nicaragua, Ortega-Murillo deben cesar de inmediato la represión y abandonar el poder.
45. A lo anterior debe sumarse la investigación de los hechos por parte de organismos independientes de derechos humanos y la apertura de procesos judiciales inmediatos contra los responsables, mediante tribunales constituidos por jueces probos y sin vinculaciones con el poder Ortega-Murillo.

Va la cumbre de Trump y Putin

Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme

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El presidente de EU, Donald Trump, dijo el pasado 21 de junio que está considerando reunirse con su homólogo ruso, Vladimir Putin.Foto Afp

Es notorio el desasosiego de la prensa británica que parece lamentar la cumbre de los hoy dos máximos mandatarios del planeta en el rubro geoestratégico/nuclear (http://bit.ly/2KjHbXV), como es el caso del rotativo globalista The Financial Times (FT) (25/06/18), controlado por los banqueros Rothschild y su conspicuo instrumento disruptivo, George Soros.
Los globalistas, representados por Gran Bretaña (GB), pueden resultar los grandes perdedores de la cumbre de Trump y el zar Vlady Putin quien no repetirá los graves errores inconcebibles de Gorbachov y Yeltsin quienes colocaron a Rusia al borde de la extinción después de haber sucumbido a todos los engaños de Daddy Bush y Clinton.
FT juzga que la cumbre de Trump y Putin va, pero que sus expectativas son muy bajas cuando es “improbable un acuerdo sustancial ( sic)”.
Entre sollozos, FT adelanta que “John Bolton, halcón ( sic) consejero de Seguridad Nacional de Trump, embarnece la agenda con el canciller ruso Sergei Lavrov y luego con el mismo Putin”.
Se filtra que por consideraciones logísticas, Austria ya no será el sitio conveniente de la cumbre que se celebrará después de la visita de Trump a GB el 13 de julio, lo cual conduce que sería después del cierre del Mundial de futbol el día 15 de julio en Moscú –donde Rusia obtuvo un resonante triunfo de relaciones públicas– y que podría tener lugar, a mi juicio, en Finlandia o Islandia (al estilo de Reagan y Gorbachov).
La rusofobia mezclada de Putin-fobia del FT no tiene remedio y considera que la cumbre será un logro para Putin cuando Rusia la ha buscado por 18 meses, pero que tampoco hace que el Kremlin eche las campanas al vuelo por un triunfo elusivo.
Ningún tema es mas jerárquico que el control de las armas nucleares que hace palidecer los temas de Siria y Norcorea.
Tanto Kissinger como el influyente republicano Newton Leroy Gingich están dispuestos a digerir la supuesta anexión de Crimea, que siempre ha sido rusa, mientras promueven un acomodamiento en Ucrania, cuya desestabilización fue operada por Vicky Nuland (http://bit.ly/2N0Xze9), con una inversión de 5 mil millones de dólares del Departamento de Estado con el fin de golpear las entrañas de Rusia y provocar su cambio de régimen, de acuerdo con el guion de los neoconservadores straussianos que han dominado durante una generación la agenda de republicanos y demócratas.
FT cita a Daniel Fried, anterior funcionario del Departamento de Estado que encabezó la política fallida de sanciones contra Rusia, quien sugiere que la cooperación potencial de Trump y Putin radicaría en coordinar las relaciones militares y limitar la escala de ejercicios militares. ¡Con eso sobra y basta!
Está en juego la supervivencia en el planeta cuando la colisión de EU y Rusia ha llegado al borde del precipicio nuclear, por lo que el Boletín de los Científicos Atómicos ha colocado las manecillas del reloj del Día Final a dos minutos de medianoche (http://bit.ly/2N27qAA).
El freno a la carrera armamentista constituye la jerarquía de la agenda de las dos máximas superpotencias geoestratégicas nucleares del planeta.
Hay avisos, como la ominosa guerra nuclear susceptible de extinguir la vida en el planeta que deben ser escuchados: Casandra tuvo finalmente razón después de advertir la caída de Troya.
Mientras NYT, controlado por la secta facciosa del globalista Soros, se mofa del romance de Trump y Putin (https://nyti.ms/2yK532f), Matthew Rojansky, de Russia Insider, aborda con sobriedad el aspecto crucial de la cumbre, pese al escepticismo imperante, cuando en Moscú la opinión predominante es que Trump “es un rehén del establishment unánimemente (sic) anti-ruso de Washington” y que “cualquier acuerdo puede ser anulado por el Congreso y aún ( sic) por su propia administración” (http://bit.ly/2IuQyiq).
El deterioro de la seguridad global por si sola, exacerbada por el caos planetario, vale la pena para la cumbre de Trump y Putin.
La mínima desescalada que consigan será benéfica para la salud del planeta y su riesgo de un Armagedón.
Twitter: @AlfredoJalifeR_
Facebook: AlfredoJalife

miércoles, 27 de junio de 2018

“El acuerdo con el FMI es de una brutalidad atroz"

Entrevista al economista de izquierda Claudio Katz


Entrevista al economista de izquierda Claudio Katz, donde se analiza el acuerdo que realizó el gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional. “El gobierno está festejando una desgracia”, aseguró.
M.H.: El tema excluyente de la entrevista de hoy es el acuerdo con el FMI, ¿Cuáles son las particularidades de este?
C.K.: Ahora se están conociendo las características y el nuevo argumento es que el FMI nos presta plata porque confía en la Argentina, entonces nos otorga el mayor paquete de la historia.
Es absolutamente absurdo, porque el acuerdo no es un premio, es una sanción, el gobierno está festejando una desgracia. Lo peor del asunto es que no es un préstamo para la inversión, para construir puentes, para el desarrollo, para una actividad productiva; es dinero que le dan a la Argentina para que le pague a los bancos acreedores, es un auto préstamo.
Ellos mismos nos dan la plata para que le paguemos a los que dirigen el FMI que son los bancos acreedores de la Argentina. Por eso otorgaron 50.000 millones de dólares, que es exactamente lo que Argentina tiene que pagar en el curso de los próximos 30 meses y el cronograma es muy estricto en relación a eso, no se puede usar la plata que nos dan para otra cosa que no sea el pago a los créditos que les debemos a ellos.
Es un crédito bien monitoreado, van a ir dando cuotas en función de los vencimientos de la deuda. Es algo que hunde por completo a la Argentina, no tiene ningún beneficio, y nos va a dejar con una relación deuda/ Producto bruto de más o menos el 75%, lo cual es verdaderamente catastrófico para el país.
Habrás escuchado esos cuentos que circulan ahora, que afirman que hay un nuevo FMI, que ya no es más el viejo FMI, sino que es otro.
M.H.: Más sensible, inclusive se destaca mucho ese 0,2% del préstamo que se podría utilizar para el área social.
C.K.: Sí, porque lo que están previendo es una verdadera tragedia social, como saben las consecuencias de lo que están haciendo, por las dudas amplían el dinero que va a haber para sostener la pobreza. En una declaración de hace dos semanas, Broda, un economista de derecha, dijo que hay que tener los comedores abiertos 24 horas los 7 días de la semana.
M.H.: Salió en Clarín hace un par de domingos.
La crisis actual que indujo al gobierno a recurrir al FMI es una crisis creada por el modelo de Macri
C.K.: Eso es lo que imaginan que va a ocurrir. Una verdadera tragedia social, el 2001 no es la caída de los bancos o el fin de la convertibilidad, es la abrupta expansión de la pobreza. Y eso es lo que se viene, porque el FMI le está imponiendo a la Argentina un plan durísimo. Es de una brutalidad atroz.
Ellos se auto prestan 50.000 millones y nos obligan a hacer un recorte de 20.000 millones en el curso de 3 años. Es un recorte del presupuesto descomunal. Son 200 mil millones de pesos al año. Dujovne, el ministro del FMI, dijo que iba a recortar 20.000 millones de pesos del gasto de administración, pero son 200.000 millones, es un recorte enorme que va a atacar las jubilaciones, las provincias, va a despedir más empleados públicos, a anular el Fondo de incentivo docente, unificar el cálculo de actualización de las jubilaciones, es un verdadero plan de guerra contra los trabajadores.
Hasta tal punto es así que Sturzenegger, el ex presidente del Banco Central, dijo que no tiene tasa de inflación para este año, no sabe cuál es, y no lo sabe porque puede ser cualquier cosa. Supongamos que todo terminara hoy, es 15% de paritarias y 30% de inflación. Pero él dijo que no iba a fijar la tasa de inflación porque puede llegar a cualquier nivel. Es decir, es un nivel de agresión el que está en curso verdaderamente atroz.
Lo insólito son los argumentos que utilizan, que con esto evitan un escenario peor, siempre se trata de un argumento contra fáctico, “si no hacemos esto ocurre algo peor”. No se les ocurre la reflexión más sencilla, no es que evitan algo peor, el gobierno creó esta crisis. Es una crisis íntegramente creada por la política económica de Macri, es absurdo decir que esto es culpa de los argentinos, culpa de la sociedad, de la indisciplina de los últimos 70 años de la Argentina, es falso. La crisis actual que indujo al gobierno a recurrir al FMI es una crisis creada por el modelo de Macri. Tarde o temprano iba a ocurrir. En realidad esperaban que estallara en 2019 y simplemente se adelantó. Es una crisis anunciada porque el modelo económico crea un déficit comercial grande.
M.H.: Recuerdo que en la reunión de Economistas de Izquierda (EDI) que se hizo en abril, uno de los temas que más se debatió y sobre el que más se detuvo el análisis fue el del sector externo. Se dijo que era el talón de Aquiles del plan económico.
C.K.: Exactamente, y por ahí estalló la crisis, porque el desbalance comercial que ha creado el modelo neoliberal de Macri es descomunal, marcó un record histórico de desequilibrio entre importaciones y exportaciones.
Con las fantasías librecambistas de esta gente abrieron el mercado a todo tipo de importaciones, cuando en el mundo hay una dura pelea por los aranceles. Las exportaciones cayeron porque se apreció el tipo de cambio, entonces tenemos un déficit comercial enorme y un déficit financiero enorme, porque en estos dos años hubo una fuga de capital récord, hubo remisión de utilidades, desregularon cualquier control sobre los movimientos de capitales, por lo tanto, salieron en forma vertiginosa.
Además de un problema fiscal que había en Argentina, ellos crearon una crisis fiscal, porque no es que acá se gasta más de lo que ingresa, que hubo que financiar el gradualismo; lo que pasó es que ellos bajaron los impuestos a los ricos, redujeron los impuestos a la soja, a las mineras, a los bienes personales, entonces cayó la recaudación. Un modelo comercial de crisis fiscal, de salida de capitales se sostiene con deuda.
La deuda ha sido alocada, y como ha sido tan alocada la colocación de deuda en los últimos años, los acreedores, los bancos, que conocen muy bien a la Argentina, se asustaron, saben que esto termina en default, por lo tanto, cortaron el crédito y se creó esta corrida cambiaria.
Esto no es una crisis internacional que golpea a la Argentina, porque lo que hay es un temblor a economías intermedias como Turquía, producto del aumento de las tasas de interés, pero fue tan fuerte sobre la Argentina por el tipo de modelo económico que ha implementado Macri. No cabe duda.
Una vez que estos acuerdos se firman son una soga al cuello
M.H.: En los últimos días en algunas notas periodísticas se ha comparado a la Argentina actual con Grecia.
C.K.: La comparación con Grecia depende de cómo lo quieras mirar. Grecia está en el peor de los mundos, desde ya tuvo cuatro rescates de los bancos, todos los años se renueva el acuerdo con el FMI, ya tuvo 3 recesiones agudísimas, el PBI se retrajo un 25%, la tasa de desempleo escaló, la deuda pública se fue al 180% del PBI, las jubilaciones tuvieron 14 recortes nominales y eso es lo que se viene acá.
Lo de Grecia es un condicionamiento de largo plazo y lo que está pasando acá también, lo que está firmando Macri va más allá de su gobierno, no termina en 2019. Entonces al firmar esto condiciona.
Le tiraron una soga para que Macri llegue a las elecciones sin default de la deuda pero condiciona al próximo gobierno porque cuando se aproxime el momento de las elecciones va a decir que él es el único garante de que se cumpla con el FMI y el candidato opositor va a ser chantajeado para que proclame su fidelidad al acuerdo.
Una vez que estos acuerdos se firman son una soga al cuello que obliga a refinanciación tras refinanciación. Por eso es tan importante que el acuerdo sea objetado, desmentido y rechazado ahora, porque después va a ser tarde. Este es el momento de romper con este acuerdo, sino vamos a un círculo vicioso.
Lo de Grecia que mencionás sirve para ver cómo funciona. Hay ajuste, el ajuste te genera más recesión, con la recesión cae la recaudación, con la caída de la recaudación no tenés solvencia fiscal, tenés que tener más solvencia, entonces tenés que hacer más ajuste.
En el caso de Argentina tenés las tarifas dolarizadas, entonces aumentás las tarifas, devaluás la moneda, tenés que volver a aumentar las tarifas. En el caso de la tasa de interés pagás la deuda, te baja el déficit primario pero te sube el secundario que es el de la tasa de interés, entonces volvés a tener más endeudamiento. Es un círculo vicioso que asfixia a la economía hasta que estalla.
Hay dos escenarios a mediano plazo, uno griego de lento declive, recesión con inflación, con más recesión, con deflación, con aumento del desempleo, un esquema tipo la segunda mitad de los ´90, el último período de Menem, cuando se fue preparando la crisis por el aumento de la pobreza, del desempleo, la economía estaba muy golpeada.
Hay un escenario de ese tipo que termina en una explosión o hay otro escenario que la economía no aguante y la explosión se produzca antes. Eso lo vamos a ir viendo en los próximos meses, según lo que ocurra con las Lebacs y con las corridas cambiarias, si la corrida sigue, y me llama mucho la atención que incluso después de anunciar el acuerdo con el FMI el dólar siga trepando, hay un punto crítico ahí, qué pasa si la corrida se extiende a los bancos. Habrá que ver. El momento de ponerle un freno a esto es ahora.