Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.

martes, 29 de mayo de 2018

American Curius : Niños y la migra


David Brooks
La senadora demócrata por California, Kamala Harris (al centro), con algunas compañeras congresistas, durante un acto de protesta contra la política antimigrante del gobierno del presidente Donald Trump decero tolerancia, que separa a madres indocumentadas de sus hijos. En la imagen, Hawa Tembe, de año y medio, quien llegó con su mamá de Mozambique, se une a los aplausos luego de los discursosFoto Ap
Agentes del gobierno estadunidense están literalmente arrancando a cientos de niños de los brazos de sus madres que migran a este país buscando refugio. El llanto se escucha, pero la sordera sigue permitiendo una política oficial brutal.
Se reportan cientos de casos en la frontera en los cuales agentes de migración quitan por la fuerza a niños pequeños, incluso de sólo dos años, a sus madres, entre gritos depor favor, por favor, quiero a mi mamá, no me lleven, y las madres desoladas, sin saber dónde están sus hijos. Hubo un caso en Arizona de un niño de 53 semanas de edad presentado ante un juez sin su madre. En otro, una mujer fue obligada a subir a su hijo menor en una patrulla mientras le gritaba que no lo dejara ahí, sólo para que se lo llevaran a un destino desconocido.
Los abogados de defensa de inmigrantes y de libertades civiles afirman que no hay precedente en estas acciones, justificadas por el gobierno comouna firme medida de disuasiónpara frenar la migración.
Desde octubre, más de 700 niños han sido arrancados de los brazos de sus padres por agentes de migración, 100 de ellos menores de cuatro años, reveló el New York Times hace casi un mes. Seguramente hoy hay más. Algunos no saben dónde están sus hijos, ni éstos saben dónde están sus padres; a veces están a miles de kilómetros, al otro extremo de este país. Muchos, tal vez la mayoría, vienen huyendo de sus países, vienen para proteger a sus hijos viajando miles de kilómetros, sólo para que un oficial los separe por órdenes de Washington.
El procurador general, Jeff Sessions (antes el senador más antimigrante del país) giró la orden decero tolerancia, según la cual todos los que ingresen de manera ilegal al país, aun si es para buscar asilo, serán procesados judicialmente, lo cual implica que serán encarcelados y, de acuerdo con esas reglas, serán separados de sus hijos mientras procede el caso. La secretaria de Seguridad Interna, Kirstjen Nielsen, explicó ante el Senado este mes que la nueva política somete a procesamiento penal a todos los que son capturados intentando cruzar la frontera ilegalmente aun si solicitan asilo y, como resultado, serán separado de sus hijos. Afirmó quenuestra política es que si violas la ley, te procesaremos. Tienes una opción de ir a un puerto de entrada y no cruzar ilegalmente a nuestro país. Pero aun los que cruzan y se presentan ante la Patrulla Fronteriza directamente a declarar que solicitan asilo han sido separados de sus hijos.
Empiezan a estallar expresiones de condena y se están presentado casos ante tribunales. El reconocido profesor de leyes de Harvard, Laurence Tribe, califica esta política de “inmoral, inhumana e inconstitucional (…) esto es monstruoso”. La Unión Americana de Libertades Civiles denuncia que la política de separar a niños de sus padres como disuasión a los inmigrantes,más que cruel e innecesario, es tortura. Pediatras y sicólogos han declarado que esto causatraumaposiblemente permanente en los menores de edad (por si alguien tenía dudas).
David Simon, el creador de series de televisión como The Wire Treme, ex periodista, comentó:¿Entienden qué tanto de nazi tiene que ser alguien para arrancar a un niño asustado y llorando de su madre, sin asegurar ni ofrecer explicación de cuándo ese niño verá de nuevo a su mamá? Que se avergüencen. Nosotros somos el país de mierda.
Pero para añadir algo más cínico y siniestro, el propio Trump calificó dehorribleesta política y culpó a los demócratas. En un tuit este sábado escribió:pongan presión sobre los demócratas para poner fin a la horrible ley que separa a niños de sus padres una vez que crucen la frontera de Estados Unidos, insinuando que si se construye el muro y se anulan programas de migración legal, esto sería innecesario. Pero Trump puede poner fin a esta política ahorita, ya que la ley que menciona no obliga a que los niños sean separados de sus padres”.
Mientras que el jefe del gabinete, John Kelly, defendía esta política hace unos días, explicó que “los niños serán puestos bajo cuidado en hogares de guarda, o lo que sea (“or whatever”)Pero recientemente se reveló que en ese sistema cerca de mil 500 niños indocumentados que han sido colocados por las autoridades federales en hogares depatrocinadores(suelen ser familiares) o casas de guarda, están desaparecidos. Entre octubre y diciembre de 2017, la oficina de refugiados encargada de estos asuntos se comunicó con los hogares de unos 8 mil casos, pero no lograron ubicar a mil 475 menores, sin embargo, se informó a los senadores que la oficinano es legalmente responsable por los niños.
Mientras tanto, un nuevo informe revela que más de 100 niños inmigrantes –muchos de ellos solicitantes de asilo– han sido golpeados, amenazados, privados de alimento, agua, atención medica y hasta abusados sexualmente por las autoridades migratorias de este país. El informe elaborado por la Union Americana de Libertades Civiles (ACLU) que cubre el periodo entre 2009 y 2014 (durante la presidencia de Obama, o sea, no todo lo malo es atribuible a Trump) concluye que la agencia de Aduanas y Control Fronterizo (CBP) muestraun patrón de intimidación, hostigamiento, abuso físico, negación de servicios médicos y deportación inapropiada. Más aún, que existeuna cultura de impunidadante el sometimiento de niños inmigrantes a condiciones que en el mejor de los casos son de desatención, yen el peor de los casos es sádico.
¿Cómo es que los políticos (y los candidatos) y los ciudadanos no sólo de Estados Unidos sino de los países de origen de estas víctimas –incluido Mexico– no responden ante los gritos y llanto de madres por sus hijos separados a la fuerza, perdidos y maltratados?
La brutalidad contra niños, se supone, debería de ser intolerable, más aún cuando es la política oficial. Por ahora –con notables y nobles excepciones– es aceptada de ambos lados de la frontera. Ante esta barbaridad, como dicen, el silencio es complicidad.

lunes, 28 de mayo de 2018

El derechista Iván Duque gana la elección en Colombia, pero habrá segunda vuelta

Gustavo Petro, el aspirante de izquierda, será el otro contendiente el próximo 17 de junio


Iván Duque, el candidato derechista que busca reformar el acuerdo de paz con la ex guerrilla de las FARC, obtuvo 39.14 por ciento de la votación en la elección presidencial de ayer, por lo que se enfrentará en una segunda ronda con Gustavo Petro (en imagen de la derecha), aspirante de Colombia Humana, quien quedó en segundo lugar con 25.09 por ciento de sufragios


El derechista Iván Duque, quien busca reformar el acuerdo de paz con la ex guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ganó este domingo la primera vuelta de la elección presidencial en Colombia, aunque no logró la mayoría absoluta e irá a una segunda vuelta con el izquierdista Gustavo Petro, quien promete cambios económicos y sociales.

En la primera elección presidencial desde que se firmó el acuerdo de paz con la desmovilizada guerrilla de las FARC, y contabilizadas casi la totalidad de las mesas de votación, Duque obtuvo 39.14 por ciento de sufragios, mientras Petro logró 25.09 por ciento, según cómputos de la Registraduría Nacional.

Como ninguno consiguió más de 50 por ciento de los votos, tendrán que definir la presidencia en una segunda vuelta a celebrarse el 17 de junio.

La campaña y la elección presidencial para la primera vuelta se desarrollaron entre el temor de que la derecha destruya el acuerdo de paz con las FARC, o que un cambio de modelo auspiciado por la izquierda provoque una crisis económica y social. La polarización continuará hasta que concluya la segunda vuelta, según analistas.

Los dos aspirantes difieren profundamente sobre el acuerdo de paz firmado por el saliente presidente Juan Manuel Santos con el ahora partido Fuerza Alternativa del Revolucionario Común, así como en el modelo económico para reducir la pobreza y la desigualdad en el país de 50 millones de habitantes.

Duque, abogado y economista, de 41 años, militante del Partido Centro Democrático que dirige el ex presidente Álvaro Uribe, promete recuperar la autoridad, modificar el acuerdo de paz y es aceptado por los inversionistas y los mercados con su propuesta de reducir los impuestos para impulsar el desarrollo económico.

Hoy los colombianos nos han dado un voto de confianza para que iniciemos una gran transformación en Colombia, por eso quiero ser el presidente que una nuestro país, dijo Duque ante eufóricos seguidores, al aclarar que pese a su posición no hará trizas el acuerdo, al tiempo que rindió un homenaje a Uribe.

En la otra orilla, Petro, candidato de la coalición Colombia Humana y ex militante de la desarticulada guerrilla del M-19, se compromete a dar continuidad al acuerdo de paz, pero sus iniciativas de acabar con las industrias extractivas de petróleo y minería, de subir los impuestos a las tierras improductivas para comprarlas y entregarlas a los pobres provocan temor entre los empresarios y en los mercados.

Pueden ustedes tener la certeza que vamos a vencer, que se puede cambiar la historia de Colombia, dijo el candidato de izquierda ante cientos de seguidores en un centro de convenciones del centro de Bogotá, desde donde defendió sus planes de inclusión social para los más pobres.

Las alianzas serán decisivas para asegurar el triunfo en una segunda vuelta.

En el tercer lugar de la votación se ubicó el matemático independiente Sergio Fajardo, con 23.73 por ciento de los votos, seguido del ex vicepresidente de centroderecha Germán Vargas Lleras, con 7.28 y el aspirante del Partido Liberal, Humberto de La Calle, con 2.06 por ciento.

Los comicios transcurrieron en calma, y la abstención fue de 46.6 por ciento.

Foto Ap, Reuters

Periódico La Jornada
Lunes 28 de mayo de 2018, p. 28
Bogotá.

En Brasil y Argentina crece el descontento

La Jornada

Miles de personas salieron ayer a las calles en varias ciudades de Brasil en demanda de la liberación del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, sometido a una persecución judicial y encarcelado por el actual régimen como una forma de impedir que compita en la elección presidencial de octubre próximo, para la cual es el aspirante más favorecido por las encuestas de intención de voto. Las manifestaciones de este domingo fueron también el arranque de la campaña de Lula da Silva, cautivo desde principios de abril pasado y condenado a 12 años de prisión por cargos relacionados con corrupción, que muchos analistas consideran fabricados. Así, muchos brasileños, convocados en las redes sociales con la etiqueta #MaisCandidatoQueNunca, participaron en movilizaciones en Brasilia, Río de Janeiro, Sao Paulo y Curitiba –donde el ex mandatario se encuentra recluido– y otras ciudades del país sudamericano.


Este no es el único conflicto político de envergadura que enfrenta el régimen encabezado por Michel Temer. Los bloqueos carreteros en protesta por los incrementos en los gravámenes al diésel cumplieron una semana y generaron desabasto en supermercados y problemas en los sistemas de transporte público y recolección de basura, en tanto que gasolineras y aeropuertos enfrentaban una aguda escasez de combustibles. Ante esta oleada de malestar social, el gobierno interino que asumió tras el golpe de Estado parlamentario perpetrado en contra de la presidenta Dilma Rousseff ha recurrido a la amenaza de emplear a los militares para reprimir a los inconformes y a conatos de diálogo sin resultados visibles.

En la vecina Argentina las cosas no pintan mejor. El viernes anterior miles de personas se concentraron en la capital, Buenos Aires, para protestar por el acuerdo que el presidente Mauricio Macri firmó con el Fondo Monetario Internacional, el cual implica la agudización de las medidas económicas antipopulares –tarifazos, recorte de derechos laborales, cesiones de soberanía, entre otras– aplicadas desde el inicio de su gestión por el mandatario derechista. La manifestación, convocada por las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, reunió a todas las oposiciones, centrales sindicales, cooperativas, causas sociales –notablemente, el movimiento Ni Una Menos en contra de los feminicidios– y a representantes de la Iglesia católica. Fue una muestra del descontento social que enfrenta Macri a más de tres años de su arribo a la Casa Rosada como resultado de una elección que puso fin a 12 años de gobiernos progresistas encabezados por el fallecido Néstor Kirchner y su esposa, Cristina Fernández.

Salvando las diferencias –la más acusada es que Temer es un gobernante de mínima legitimidad, en tanto que Macri ejerce la Presidencia por decisión de los ciudadanos–, los regímenes de derecha establecidos con diferencia de meses en las dos mayores naciones de América del Sur han entrado en crisis antes de lo que muchos habrían imaginado. Las políticas regresivas de ambos se traduce en sendos desastres sociales y económicos y ninguno de ellos parece haber sido capaz de generar un respaldo sólido y orgánico en la sociedad.

De no ser por el apoyo de élites oligárquicas y, en el caso brasileño, en extremo corruptas, podría pensarse que han agotado su camino y la interrupción del ciclo progresista, integracionista y social que se desarrolló en la región en la década pasada y en la mitad de ésta, es un paréntesis menor en una tendencia de alcance histórico.

Por el bien de las sociedades brasileña y argentina, y por el de toda América Latina, cabe esperar que así sea y ambos países puedan, en breve, superar los episodios de recaída neoliberal que representan Macri y Temer y volver al cauce de los proyectos nacionales soberanos y con sentido social.

La cada vez más lejana destitución de Trump

Arturo Balderas Rodríguez


Paulatinamente crece en los estadunidenses el sentimiento de que cada vez es más remota la posibilidad de que Donald Trump sea separado de su cargo – impeachment–, coinciden varios analistas políticos. Algunos apuntan que iniciar un juicio político contra el presidente pudiera dañar las pretensiones de algunos de los candidatos demócratas para llegar al Congreso en las próximas elecciones de noviembre. A los estadunidenses no parece gustarles la idea de que su presidente sea defenestrado. Eso se refleja en el crecimiento de quienes piensan lo inoportuno de iniciar un juicio político en su contra. De acuerdo con una encuesta reciente de la NPR/PBS, 47 por ciento de los entrevistados dicen que votarán contra los candidatos que quieren separar a Trump de su cargo. En otra encuesta de la CBS, 53 por ciento considera que la investigación de Robert Mueller, el fiscal especial que investiga la posible colusión de Trump con los rusos para sabotear la campaña de Hillary Clinton, está motivada por cuestiones políticas, mientras que sólo 48 por ciento estima que es legítima. En un artículo publicado en el New York Times la semana pasada, Frank Bruni, uno de los editorialistas más críticos de Trump, consideró que los demócratas jugarían una carta muy peligrosa si deciden iniciar un juicio político y no logran reunir los votos suficientes para su propósito.

Los republicanos, cuya mayoría en el Congreso puede ser determinante para iniciar el procedimiento que culminaría con la defenestración del presidente, han demostrado su clara reticencia a dar ese paso. Muestra de ello fue la decisión del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, cuya mayoría, incluido su presidente, declaró no haber encontrado elementos que justificaran un juicio en contra del primer mandatario, por lo que dio por concluida la investigación en ese cuerpo legislativo. Como era de esperarse, los legisladores demócratas votaron contra el dictamen por considerar que en la investigación hubo múltiples irregularidades.

Desde el punto de vista jurídico, Jeffrey Tobin, otro crítico de Trump, publicó un artículo en la revista The New Yorker en el que da cuenta de una serie de entrevistas con varios especialistas en cuestiones jurídicas. Coinciden en que Mueller sí ha logrado probar que por lo menos una docena de colaboradores de Trump estuvieron involucrados de alguna manera en dicho sabotaje. Sin embargo, todo apunta a que hasta ahora, no ha logrado reunir las pruebas fehacientes para acusar criminalmente al presidente.

Todo este cuadro parece apuntar a la dificultad de separar a Trump de su cargo. Desde luego es resultado de su indudable capacidad para tergiversar, mentir y desvirtuar los hechos con el propósito de lograr sus fines y destruir a sus enemigos, según relata Frank Rich en un extraordinario artículo publicado en la revista New York en el mes pasado. Relata la estrecha relación que Trump tuvo con su mentor Roy Cohn, a quien califica como el peor ser humano que ha existido. Cohn, al igual que Trump, creció y medró en la sociedad neoyorquina usando su capacidad para comprar y vender influencias, engañar y tergiversar la ley. Es el clásico ejemplo del pupilo que supera al maestro, al que por cierto traiciona y deslegitima, pero que se consagra cuando llega a la Casa Blanca.

El hecho concreto es que, a pesar de la idea general sobre su supuesta incapacidad y torpeza, Donald Trump ha demostrado que puede ser todo lo pernicioso que se quiera, pero no idiota, como se le suele considerar en más de un círculo político e intelectual. Habrá que ver hasta dónde su capacidad para entender y pervertir el sistema le permitirá continuar su tarea de zapa de la democracia ­estadunidense.

Masiva respuesta del pueblo argentino a las políticas neoliberales


La Patria está en peligro
Cubainformación

El 25 de mayo de 1810, el pueblo de las Provincias Unidas del Rio de La Plata, en un Cabildo Abierto destituye al virrey español Baltasar Hidalgo de Cisneros y lo reemplaza por la Primera Junta de gobierno, iniciando el proceso de independencia de la colonia española en el cono sur americano. Hoy a 208 años de esas efemérides más de un millón de patriotas se plantaron en un nuevo cabildo abierto a las políticas neoliberales del gobierno macrista y su política entreguista a los designios de poder imperial radicado en Washington y a los acuerdos en trámite con el FMI.

Ante la convocatoria de cientos de organizaciones sociales, políticas, culturales, estudiantiles y sindicales, bajo el lema “La Patria está en peligro”, un millón y medio de personas se concentraron en la céntrica avenida 9 de Julio en el obelisco porteño y en distintas ciudades del interior de la Argentina, rechazando las políticas entreguistas y represivas del gobierno del liberal y pro-yanqui Mauricio Macri y su equipo de CEOs multinacionales.

La gran concentración popular contrastó con los actos oficiales, el presidente caminó con todo su gabinete desde la casa de gobierno hasta la catedral donde participaría en el tradicional tedeum, cruzando por una solitaria Plaza de Mayo, rodeada de policías y vallada totalmente, para que no pudiera ingresar, ni siquiera el núcleo duro que apoya a éste vendepatria, mostrando un pánico a la posibles reacciones de repudio que ya sufriera en otras oportunidades. Patética la figura presidencial saludando a nadie al retirarse de la catedral.
Es digno de destacar la transversalidad generacional y la diversidad de orígenes sociales y territoriales de los concurrentes al acto en el obelisco, que superaron ampliamente a las estructuras orgánicas, mostrándonos que éste pueblo está en la búsqueda de la construcción del nuevo sujeto social que permita encarar un proyecto político superador, integrador e independiente, no en balde una de las consignas más coreadas fue “Patria Si, colonia No”
La lectura de un documento conjunto, conciliando las distintas posiciones de las organizaciones opositoras, luego de horas donde actuaron diversos grupos de artistas populares y se cantaban consignas contra los acuerdos con el FMI, reclamaban la libertad de los presos políticos como la de la luchadora social Milagro Sala y repudiaban la represión de las fuerzas de seguridad que desaparecieron y luego plantaron muerto al artesano Santiago Maldonado y también asesinaron en otro acto represivo al joven mapuche Rafael Nahuel.

Las coincidencias arribadas por las diversas organizaciones convocantes permitieron esta respuesta callejera, no podemos describir como un programa de gobierno el texto del documento final, pero si una demostración de lo que esta sociedad no quiere vivir, y se expresa cabalmente en el último párrafo al afirmar:

“Somos un pueblo digno, con mucha memoria y sabemos de qué se trata todo esto que padecemos: el colonialismo neoliberal sólo puede ofrecernos un destino miserable para las mayorías populares. Por eso nos enfrentamos al gobierno de Mauricio Macri, por el camino de la democracia, en las calles y lo haremos también en las urnas. En ese camino, y con estas reivindicaciones y desde estos principios, nos disponemos a forjar la unidad necesaria para construir definitivamente la Patria que soñamos.”
Hoy apareció el concepto de “unidad” concretamente, en la expresión del documento leído, pero significativamente también en la participación popular ganando la calle, reclamo de las bases militantes de las organizaciones y fundamentalmente de quienes no se sienten representados por las dirigencias actuales y donde cada vez más se comprende que sin unidad no hay futuro, y que la resistencia y la construcción política se hará con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes, porque ante éste proceso recolonizador continental y con un verdadero plan contrainsurgente impulsado desde los EE.UU., se deben dejar de lado todas las diferencias coyunturales y buscar decididamente los acuerdos estratégicos, recordando la frase de nuestro Padre de la Patria, José de San Martín, "Cuando la patria está en peligro todo está permitido, excepto no defenderla", y hoy este gobierno entreguista, anti-latinoamericano, cipayo, está decidido a realizar los cambios estructurales del sistema productivo para que las corporaciones y el imperio se apoderen del territorio (Lewis y Benetton son un ejemplo), de las riquezas del subsuelo y de las producciones de la tierra (Argentina produce alimentos para 400 millones de personas).
Este plan solo se puede enfrentar con un proyecto nacional, popular y revolucionario, basado en la unidad del campo popular, hoy 25 de mayo, a 208 años del grito de libertad, esta unidad está dando sus primeros pasos para concretarse.

Estado de derecho y democracia bajo la política del capital en América Latina




La crisis de las economías dependientes latinoamericanas, vinculada a la del sistema mundial capitalista, agrava los conflictos de clase precipitando a nuestros pueblos al mayor deterioro de la soberanía y socavamiento de la democracia. Los impactos de la crisis en nuestros países, conducen a la guerra del capital contra el trabajo, lo que implica que las clases dominantes (locales y trasnacionales) no cedan ni un átomo de valor económico y político en el complejo sistema de dominación. Los imperativos de la etapa actual del capital tienden a arrastrar las propias necesidades y derechos sociales fundamentales. El signo de nuestro tiempo está marcado por una radical ofensiva de la contrarrevolución en América Latina unida a la agresiva y militarizada reformulación geopolítica del imperialismo a nivel global.
Los gobiernos estadounidenses de Obama y Trump, han reaccionado, con extraordinaria fuerza, a las victorias de los gobiernos progresistas sobre las “democracias gobernables” impuestas a nivel continental (de ahí las “cláusulas democráticas” de la OEA) por los mismos gobiernos de Estados Unidos. Más aún, éstos han venido reaccionando en clave geopolítica ante la profundización de las relaciones económicas de estos gobiernos con las potencias de China y Rusia [1]. Así, la región experimenta el salto cuántico de las condiciones formales de las democracias “controladas” a los Estados de excepción que adquieren cada vez mayor profundidad.
La ofensiva para-fascista de la derecha oligárquica local y las fuerzas del imperialismo sobre la región, ha venido disponiendo de un amplio abanico de cartas utilizadas, una a una en función de la inestable correlación de fuerzas en cada uno de nuestros países. Hasta ahora, se han puesto de relieve los golpes de Estado “de nuevo tipo”, constituidos mediante la salvaguardia del “Estado de Derecho”, las magnas operaciones contra la corrupción y la instrumentalización política de los poderes de Justicia (Lawfare [2]), además de los procesos de criminalización de la protesta social, y la acentuación de ésta con la militarización de las sociedades, procesos que elevan a rango “constitucional” al Estado de excepción permanente. Estos recursos han predominado de un modo heterogéneo en Honduras (2009/2018), Paraguay (2012), Brasil (2016/2018), Ecuador (2018), Argentina (2017-2018), México (2017-Ley de Seguridad Interior). Por otro lado, Venezuela experimenta, además de los fracasos golpistas mediante estos procesos señalados y otros más, una enorme ofensiva de desestabilización y “guerra no convencional”, entre las que sobresalen, el furioso despliegue de la guerra económica y la amenaza de una intervención militar de corte mediática “humanitaria”, amparada por las condiciones infra-soberanas del Grupo de Lima en una nueva e ignominiosa especie de MINUSTAH, al tiempo que el pueblo venezolano ha propinado una nueva, contundente e inédita victoria con el 68% de los votos contra la reacción en este histórico 20M.
La degradación de la Justicia como instrumento político, tiene sus raíces -en la era neoliberal- en la destrucción del pacto social basado en el intercambio de concesiones y protección social (de ningún modo universal) entre el Estado y clases dominadas, el cual dotaba de legitimidad al régimen político que precedió al neoliberalismo. La ruptura del pacto por el viraje neoliberal precipitó la crisis de legitimidad del régimen agravada con la acentuación de la superexplotación del trabajo y la crisis de la democracia representativa centralizada en las manos de las oligarquías. Estallaron entonces las crisis políticas en toda la región latinoamericana a finales de siglo. A partir de aquí se configura la sustitución de esta forma de consentimiento por una nueva modalidad de legitimidad (para nada exitosa) del sistema de dominación. Las grandes campañas contra la “corrupción” y la afirmación prevaleciente del “Estado de Derecho”, constituyeron el factor central de una forma abstracta de legitimidad vinculada a los nuevos regímenes democráticos hegemonizados por el discurso abstracto de la “igualdad política”, el “pluralismo”, y la “ciudadanización política”, preservados éstos por el “Estado de Derecho”. El neoliberalismo es también “una superestructura ideológica y política”, señalaría en su momento Göran Therborn.
Con la nueva relación de fuerzas en la región y las limitantes de los gobiernos progresistas para modificar las bases institucionales del aparato de Estado (no es el caso de Venezuela y Bolivia con sus extraordinarios poderes constituyentes sustentados en el poder popular), asistimos al re-despliegue de enormes cruzadas contra la corrupción y el aseguramiento “pleno” del “Estado de Derecho”, en tanto formas encontradas por las clases dominantes locales y el imperialismo, para frustrar a los gobiernos ajenos a sus intereses. No obstante, dentro del multidimensional abanico estratégico del capital, señalamos al menos otras dos cartas que demandan su rigurosa discusión. La primera versa sobre la metamorfosis del Estado de Derecho en Estado de derecho de excepción que pretende efectivizar y legitimar el derecho a la fuerza del Estado con la militarización de la vida social, precisamente en un periodo histórico caracterizado por la lucha por los derechos laborales y colectivos vaporizados con la espiral de la crisis estructural del capital. Colombia, México, Brasil, Perú, Honduras, Argentina, destacan dentro de esta morfología estatal.
La segunda carta, quizá la vía maestra del capital, alcanza las capas tectónicas de las estructuras sociales de nuestros países. Se refiere, grosso modo, a un proceso de deconstrucción neoliberal de la política y de la democracia, que pone en juego, mediante una conculcación de derechos políticos (el inhabilitamiento del Demos), un proceso dedespolitización de la democracia (despojo de la política). Se trata de una neoliberalización de la política y de la democracia que las constriñe a un carácter cada vez más abstracto ypuro, esto es, aislándolas en una dimensión que el capital presenta como exclusivamente “política”. Dentro de esta perspectiva, el capitalismo manipulatorio de nuestra época se interesa en circunscribir a “la política” dentro del ámbito restringido de las instituciones, competencias electorales, participación “ciudadana”, “gestión de gobierno”, etc., una serie de “comportamientos estrictamente políticos” con enorme repulsión a cualquier vínculo con lo económico y sus fundamentos estructurales. De igual modo, orienta y reconstituye a la “democracia” sobre la base de una independencia respecto a la producción y reproducción material de la vida social, desprendiéndola de sus determinaciones económicas y sentidossociales, es decir, inhabilitándola de cualquier capacidad (incluso de dirimir) para incidir sobre modificaciones de carácter económico-estructural.
Sobre una portentosa “ficción real”, se ha venido estableciendo una “ruptura entre la economía y la política en el mundo del capital” [3], la cual lleva a constituir a la “democracia” degradándola a una dimensión “política” abstraída de todo contenido sustantivo, alienándola dentro de una forma superior. Si el poder del Demos incidiese en lo económico, aplasta “las libertades” y junto con ello, erosiona el orden “natural” de “lo económico”. Es esta la narrativa del capital en la decadente era neoliberal. Las clases dominantes pretenden someternos a esta forma democrática del Estado oligárquico latinoamericano, forma sutil de exclusión y despolitización del poder popular.
La capacidad de invulnerabilidad de lo económico establecida mediante este proceso de neoliberalización de la democracia, termina por radicar en el “Estado de Derecho”, así como en la “confianza en la fortaleza institucional” que éste resguarda.
Por ejemplo, en su momento, el exjefe del Banco de México, Agustín Carstens, señaló que “el mejor antídoto contra el populismo es que existan instituciones robustas como es el caso del banco central” [4], institución que se vanagloria por operar de un modo “independiente a los ciclos políticos”. Así también, el influyente empresario Miguel Alemán Velasco, en el foro “México Cumbre de Negocios”, nos obsequia una auténtica pieza del despotismo del capital de nuestros días, cuando advierte ante el depositario del poder Ejecutivo en México: “es preciso consolidar la fortaleza institucional del Estado mexicano para obtener un modelo de gobernabilidad constitucional y una reforma para consolidar un estado de derecho que asegure que nuestro modelo de desarrollo no sea sujeto a visiones personales” [5]. En este sentido, hay que entender la proliferación actual de los “decálogos” dictados por distintas fracciones del capital [6], en el marco de la campaña electoral en México, así como otra serie de intervenciones de estas fuerzas en la región [7].
En suma, el lugar que ocupa la política, el Estado de Derecho y la democracia en el mundo del capital, es el de otorgar previsibilidad sobre la invulnerabilidad de las bases económicas, esto es, inmunizar los intereses y poderes económicos, o lo que es lo mismo, perpetuar las bases prevalecientes del patrón de reproducción del capital. La existencia y aseguramiento de “un régimen legal e institucional que brinde certidumbre” [8], los organismos empresariales que exigen “confianza y certeza jurídica” [9], en suma, los llamados “blindajes” y “candados” jurídicos (nacionales e internacionales) para impedir cambios en el “modelo de desarrollo”, se encuentran en el corazón de este proceso de despolitización de la democracia cuyo principal impacto reside en el despojo de la política a las clases populares. Quien osara modificar el orden institucional amparado en una sustantiva capacidad delDemos (al que el capital pretende alienar), no haría sino “patear la mesa” en una “afrenta” al “Estado de Derecho”, lo cual se atendría a la intervención del Poder Judicial (asesorado en Washington) para asegurar el statu quo. En México se agudiza esta carta del capital, la cual en Venezuela ha logrado quebrantarse. De ahí parte del brutal recurso a “todas las opciones políticas” (Marco Rubio, El País, 21/05/2018) con el golpe de Estado permanente a la revolución bolivariana. Con el histórico 20M y la nueva etapa de combate a la guerra económica, el poder popular en Venezuela camina en las antípodas de la democracia neoliberal en la época del capitalismo manipulatorio.
Notas:

[1] Véase nuestro trabajo “13 tesis sobre el trumpismo imperialista de Rex Tillerson y su expedición por América Latina”, www.lahaine.org, 10/02/2018, https://www.lahaine.org/13-tesis-sobre-el-trumpismo https://www.lahaine.org/mundo.php/13-tesis-sobre-el-trumpismo
[2] Silvina Romano, et all., “Lawfare: la vía ´justa´ al neoliberalismo”, www.celag.org, 23/01/2018, http://www.celag.org/lawfare-la-via-legal-al-neoliberalismo/
[3] Jaime Osorio, “La ruptura entre economía y política en el mundo del capital”, Revista Herramienta.com.ar, 09/10/2013. Consúltese en: http://www.herramienta.com.ar/herramienta-web-14/la-ruptura-entre-economia-y-politica-en-el-mundo-del-capital
[5] “Empresarios: necesaria, reforma que dé continuidad al modelo de desarrollo”, La Jornada, 24/10/2017, http://www.jornada.unam.mx/2017/10/24/economia/021n1eco
[8] El presidente de México señala ante Ángela Merkel y “ante representantes de la poderosa industria alemana en una abierta invitación para llevar sus capitales al país”: “México ha removido obstáculos y creado condiciones para el despegue de su economía en los próximos años y tiene además ´un régimen legal e institucional que brinda certidumbre a los inversionistas y emprendedores, conscientes de que ésta es la única base firme para el bienestar y la prosperidad’. La Jornada, 23/04/2018, http://www.jornada.unam.mx/2018/04/23/politica/012n1pol.
[9] “En su desplegado, el Consejo Mexicano de Negocios (CMN) condenó las expresiones de López Obrador y sostuvo que las condiciones de confianza y certeza jurídica son fundamentales…” La Jornada, 4/05/2018, http://www.jornada.unam.mx/2018/05/04/politica/004n3pol

"La industria del azúcar no es muy dulce para sus trabajadores"

Entrevista a tres trabajadores cañeros de la Costa Sur de Guatemala



Condiciones de sobreexplotación laboral, falta de prestaciones de ley, ningún sindicato que defienda los derechos de los trabajadores, exigencias cada vez más difíciles de cumplir impuestas por las empresas –lo cual obliga a agotadoras jornadas soportadas muchas veces bajo el efecto de estimulantes–, a lo que se suma una peligrosa contaminación del medio ambiente (aire y agua) como consecuencia de los pesticidas utilizados, desvío de ríos a favor de los ingenios y, como broche de oro, una supuesta “Responsabilidad social empresarial” que daría respuestas “sociales y humanas” a las penurias de los obreros cañeros, son la auténtica situación de los trabajadores de la industria azucarera en la Costa Sur de Guatemala. Eso es así tanto para los cortadores estacionarios, traídos en general desde el Altiplano Occidental para las zafras –miembros de pueblos originarios habitualmente– o para los oriundos del lugar. En todos los casos: explotación, panorama oscuro, desesperanza. Las innumerables iglesias neoevangélicas o las cada vez más populares cantinas que inundan el país, serían las únicas válvulas de escape ante tanta ignominia.
Como colofón, mientras los oligopolios que manejan el negocio siguen creciendo, ni siquiera esas pésimas condiciones van quedando como opción para los campesinos pobres y sin tierra, pues la mecanización de la zafra (para competir internacionalmente y no perder, según declaran los propietarios cañeros) va expulsando en forma acelerada a enormes cantidades de trabajadores de la industria del azúcar hacia la desocupación. Trabajos precarios o la marcha forzosa como migrante irregular rumbo a Estados Unidos van siendo las únicas salidas. O el integrarse a circuitos delincuenciales que permitan la sobrevivencia.
La organización sindical y/o comunitaria quedó seriamente dañada producto de la feroz represión de años anteriores. Pero sigue habiendo luchadores sociales que no se rinden, que siguen alzando la voz denunciando todas estas injusticias, y esperanzados en que otro mundo sí es realmente posible, por lo que continúan movilizándose, luchando, organizándose.
En alguna aldea del departamento de Escuintla conversamos con tres de ellos, ya entrados en años. Su juventud y energía, pese a su edad cronológica, no deja de sorprender. “Hay que seguir organizándose. Solo organizados se podrá cambiar todo esto”, repiten sin dudarlo. Su visión de futuro y la convicción en que el cambio sí es posible, es una lección de ética revolucionaria.
Por seguridad, y a pedido de ellos, no consignamos sus nombres.
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Pregunta: ¿Cómo es el trabajo del corte de caña?
Entrevistados: La forma de cortar la caña de azúcar ha ido cambiando con los años. Y según como van las cosas, pronto es probable que, con la mecanización, ya no se necesiten más cortadores. Antes, hace muchos años, pagaban 50 centavos por manzana. Después, cuando llegaron los Botrán, trajeron unos carretones. Ahí se cortaba y se cargaban unos grandes camiones, de tres y cuatro tramos. Había cortadores y cargadores. En ese tiempo se formó un sindicato, pero vino Andrés Botrán, el de los fabricantes de ron, y se llevó a los líderes sindicales para hacerlos a su lado. Los compró. Eso era para los años 60. En ese tiempo todavía se cortaba por manzana. Después se empezó a cortar cadeneado, por cadenas. Y después vino el sistema de cargar mecanizado. Eso fue más o menos para 1975. Ahí es cuando los ingenios comenzaron a estafar al trabajador. Con las máquinas decían que en cada carga, cada “mordida” como le llamaban, llevaban una tonelada de lo que el trabajador cortador había cortado a machete, pero era mentira. Agarraban más, pero lo pagaban siempre como si fuera una tonelada. Era pura explotación. Uno, de trabajador, sabe cuánto es una tonelada; siempre robaban al cortador.
Los ingenios siempre buscan la manera de explotar y explotar a quien trabaja. En un tiempo daban el refresco con droga, para que uno trabajara más. Había que sacar la tarea a como diera lugar, y si agarraba la noche, le ponían un tractor con las grandes luces para que uno siguiera hasta cumplir con la cantidad que le pedían. Era una sobreexplotación.
A los cortadores los tenían divididos por capacidad: los que cortaban más, los más pilas, los que cortaban regular, los que cortaban menos. Adelante va lo que le llaman el monitor, que va abriendo brecha y preparando para los cortadores. Y el cortador entra con su machete a hacer la tarea. Eso cansa mucho, fatiga, agota.
Pregunta: ¿Ya trabajaban mujeres para esa época, para los años 60 o 70 del siglo pasado?
Entrevistados: No, la verdad que no. Eso vino mucho después. Y en realidad, no hay muchas. Son pocos los ingenios que ocupan mujeres.
Pregunta: ¿La zafra cuánto tiempo dura?
Entrevistados: Máximo: 6 meses. Hecha con cortadores a machete, como se hizo siempre. Y eso da trabajo para todo ese tiempo al cortador. Aunque ahora, con la mecanización, cada vez hay menos trabajo. Se necesitan trabajadores para otras tareas, para regar por ejemplo, pero ya no para el corte.
Pregunta: Con la zafra tradicional, el trabajador cañero tiene, o tenía, trabajo para 6 meses, para medio año. ¿Y qué hace el resto del tiempo?
Entrevistados: Ahí está el problema. La gente tiene que ver qué hace esos otros 6 meses. Se las arregla como puede; y, por supuesto, les va bastante mal. Salen a cazar o a pescar para conseguir algo de comida, hacen trabajos donde se puede, se busca leña que se sale a vender por ahí, se van a la capital a ver qué consiguen, muchos se meten de policías en agencias de seguridad privadas. Cuando hay trabajo, en la época de zafra, los ingenios le dicen que le hacen un ahorro al trabajador. Pero no es cierto. Lo confunden a uno. Lo hacen trabajar al máximo, y le prometen un premio al que más corta, una bicicleta por ejemplo. Pero eso es un engaño. Además, terminada la zafra, no hay nada que hacer. Para trabajar y que traiga cuenta, los compañeros se drogan. Ellos mismos compran la pastilla, para trabajar más. Y los ingenios lo permiten, no dicen nada. Más bien, lo estimulan a uno para que lo haga. Se trabaja todos los días, de domingo a domingo, sin parar. A veces le dan un día de descanso entre semana. Hay trabajadores que son de aquí, de la costa, y van en buses que ponen las empresas al corte, luego regresan a sus casas en las aldeas por las noches. Y otros trabajadores vienen del Altiplano, traídos por los enganchadores. Esos son a los que les dan galeras para dormir, con camarotes, y también se les da la comida. Ellos están toda la zafra, y luego se regresan a sus tierras. Antes venían niños también, ahora no. Entonces, ahora sí, en algunos ingenios contratan mujeres. Cada ingenio tiene su forma de cortar; algunos queman más cañales, otros no tanto. Pero en todos explotan, piden cada vez más producción.
Ahora, con las máquinas que están trayendo, ya no se van a necesitar cortadores. Cada máquina le quita trabajo a 500 cortadores. Imagínese si ahora es un problema, con unos meses de trabajo y otro medio año sin nada, lo que va a ser si ya no hay nada que hacer en la zafra. Dicen que meten las máquinas porque la industria azucarera guatemalteca tiene que competir con otros países, con Brasil por ejemplo. Pero con esa competencia ¿qué tenemos que ver los pobres? Si fumigan y usan venenos para mejorar esa competencia, ¿qué tenemos que ver nosotros, los pobres, con esos sus negocios? A nosotros solo nos quedan las consecuencias negativas de todo eso.
Pregunta: Hablaron del envenenamiento por los pesticidas. ¿Cómo está esa situación?
Entrevistados: Eso nos está matando, aunque los ingenios digan que no. A un grupo de los COCODES de aquí nos llevaron a un ingenio para que viéramos todo ese proceso y decirnos que está todo bien. Nos mostraron unas plantas hermosas que tienen allá, para hacernos creer que lo que la avioneta o el helicóptero fumigan no daña las plantas. Pero eso no es cierto. Cuando fumigan, igual que cuando hacían las algodoneras, el aire se lleva el producto que tiran, y eso se riega por todos lados. Eso llega a las aldeas, a todas las plantas, a nuestras milpitas, al ganado que podemos tener nosotros, y todo eso se envenena. Esa es una vieja lucha que tenemos, para impedir que las fumigaciones sigan perjudicándonos. Hubo gente que luchó por esa causa, y la mataron. A muchos compañeros mataron, también a licenciados que nos apoyaban, como el Lic. Argueta, un abogado muy comprometido y responsable que apoyaba nuestras reivindicaciones. A toda esa gente las mataron los dueños de los ingenios, los grandes productores azucareros. Pero nosotros seguimos denunciando y luchando. Todo eso que hacen los ingenios daña el aire y las aguas. Como no podemos tomar el agua de los nacimientos, porque se contamina con las fumigaciones, tenemos que comprar el agua embotellada. Desde hace años que se da esta contaminación, desde la época de las algodoneras, y ahora también con las cañeras. Eso ha matado infinidad de compañeros y compañeras. Fumigan, y luego ponen a trabajar a la gente; es ahí cuando los trabajadores se envenenan, y nadie dice nada. No hay sindicatos ni organizaciones que reclamen. Y del mismo modo, murieron muchos niños y mujeres. El gobierno, por supuesto, no dice nada tampoco.
Pregunta: O sea que toda la industria de la caña, además de dar empleo una época del año, crea también grandes problemas.
Entrevistados: Sí, por supuesto. Da empleo, igual que daban antes las algodoneras, pero también trae problemas. Por ejemplo, años atrás, entre los años 1930 y 1940, con las empresas algodoneras, vinieron muchos salvadoreños que salían de su país, porque allá había un dictador en la presidencia. Vinieron a trabajar aquí, en las algodoneras, y muchos se quedaron y se metieron después en las cañeras; como eso movía dinero, fueron apareciendo los bares, y se llenaron también de muchachas que venían a trabajar y dispuestas a hacer cualquier cosa para ganarse sus centavos. Antes había mucho trabajo. Ahora no. Pero todos esos lugares, bares y cantinas, siguieron siempre. Es más: crecieron estos últimos tiempos. Mucha juventud termina arruinándose allí.
Pregunta: ¿Y cómo está todo esto ahora, si va a faltar tanto el trabajo con esto de la mecanización, si ya no van a ser necesarios tantos cortadores cañeros?
Entrevistados: Eso es un gran problema, grave. Por eso ahora ya hay tanto ladronismo, tanto patojo sin trabajo que se mete a delinquir, o se acerca a las drogas. Es el mismo empresario el que va llevando a la gente a la desesperación, y de ahí viene la delincuencia. En la época de la Revolución de 1944, con Juan José Arévalo primero y Jacobo Arbenz después, no se veían estos problemas: había trabajo, dinero, no faltaba la comida, no se veía tanta delincuencia. Hoy día hasta los niños salen a robar, porque falta el dinero. Está terrible la situación, y es por culpa de estos empresarios millonarios que la cosa se puso así, y todavía se va a poner peor si falta más trabajo. Hacer lo que se pueda para sobrevivir, hacerse delincuente o migrar hacia el Norte van siendo los únicos caminos que le quedan a la gente.
Pregunta: ¿Cómo están las condiciones de trabajo actualmente entonces?
Entrevistados: Los ingenios se inventaron algo que le llaman “Departamento de Recursos Humanos”. Eso es toda una mentira. Con eso suplantaron lo que antes eran los sindicatos, que eran para luchar por los derechos de los trabajadores. Ahora estas oficinas preparan a algunos trabajadores que compran para que hablen maravillas de las empresas, y no cuenten las condiciones que de verdad existen, que son malísimas, infrahumanas. Hay explotación de los trabajadores: esa es la verdad. Pero a estos compañeros que compran les dan unas pláticas y les lavan la cabeza. Les dicen que se tienen que portar bien, los amenazan con que si cuentan las condiciones reales de trabajo no los vuelven a contratar. Les hacen creer que ahora la patronal los protege, pero eso no es así. Aquí las condiciones son muy malas: además de la explotación en el trabajo, los pobres tenemos que soportar el veneno de las fumigaciones, y además, la ceniza de la quema de los cañaverales. Hay oficina de Derechos Humanos, hay una CICIG, hay un Ministerio del Medio Ambiente, pero ¿qué investigan ellos? A nosotros nos dicen que no botemos basura, que no cortemos un árbol para hacer leña, ¿y los ingenios: qué? ¿Qué pasa con esos venenos que riegan todo el tiempo matándonos a nosotros, a nuestras siembras, a nuestros animalitos?
Pregunta: ¿Hacen desvíos de ríos también, verdad?
Entrevistados: Sí. Por aquí hay un par de presas. Y agarran el agua para regar sus cañales, dejándonos sin agua a nosotros en las aldeas. Se secan los ríos de donde tomamos el agua, o se contaminan. Porque hay contaminación por todos lados, en el aire, y eso estamos respirando o bebiendo todo el tiempo, a no ser que terminemos comprando el agua embotellada, que es cara. También se dañan nuestras siembras, los frutales que tenemos, por ejemplo. Con esas siembritas nosotros, campesinos pobres, más o menos nos podemos ir arreglando. Pero producto de todo este desastre que hacen con el medio ambiente, se pierden muchas veces las milpas, o los mangos, o los frutales que tenemos, por culpa de las fumigaciones.
Pregunta: Dicho de otro modo: por aquí sobran los problemas entonces, ¿no?
Entrevistados: Exacto. Pero lo peor es la falta de trabajo. Están contratando poca gente, y solo joven. Y no a todos los jóvenes; la gran mayoría no halla qué hacer. Hace algunos años había pequeñas parcelas, pero esas tierritas no pueden competir con los grandes, y terminan vendiendo todo a los ingenios. Los grandes acaparan, y siguen creciendo. Por aquí hay alguien que tiene mucha tierra, uno que fue rector de la Universidad de San Carlos, un tal Estuardo Gálvez. Ese es de los más malos que hay: si se pierde un animal de la finca, o se friega una máquina, entre todos los trabajadores tienen que pagarlo. Las condiciones de trabajo son malas: malos salarios, mucho trabajo, no les dan prestaciones que se supone son de ley, no hay institutos de secundaria para que estudien los jóvenes, no les dan seguro de salud. Muchas veces con el Seguro Social también nos engañan; hay muchos compañeros que llegan a la edad de jubilarse, y ahí se enteran que las empresas no les hicieron sus aportes durante muchos años, por lo que quedan desamparados, sin pensiones. Y no tenemos nadie donde ir a reclamar por esas injusticias. El Ministerio de Trabajo ni aparece. En esas pequeñas finquitas que les decíamos, antes había un poco de trabajo todo el año: se chapeaba, se atendían animales. Ahora ya no. Solo hay caña en toda la zona, que va a parar toda al extranjero, a Estados Unidos básicamente, para el azúcar que se come o para fabricar combustibles para vehículos. Aquí consumimos solo los restos de la caña de azúcar, la de peor calidad. Lo peor es que para ese trabajo ya no contratan gente, y en todo caso, prefieren solo a algunos jóvenes, que son los que más producen. Los viejos, por supuesto, vamos sobrando.
Pregunta: Explotación, condiciones muy malas en el trabajo, no hay sindicatos, contaminación peligrosa en todo el ambiente, desvío de ríos por parte de los ingenios… Es decir: una situación malísima. ¿Cómo se soluciona todo esto, compañeros?
Entrevistados: Hay que seguir organizándose. Hoy día la gente está muy desorganizada, por tanta represión que hubo años atrás, por tantas iglesias evangélicas que distraen, por tanta cantina y tanta droga que circula entre la juventud. Hay miedo, se está desconcertado, uno no sabe bien qué hacer. La gente no cree en nada hoy día, solo espera las elecciones para recibir algún regalo de los partidos políticos, sabiendo que la política es pura mafia y que con esos regalitos no se soluciona nada, que eso es pura corrupción. Pero como no hay muchas esperanzas, al menos se agarra eso. Por eso hay que seguir organizándose para resistir, para tener proyectos que cambien esta situación. Solo organizados se podrá cambiar todo esto. Si antes estuvimos organizados y logramos cosas, aunque nos golpearon mucho, debemos volver a hacerlo. 

Venezuela: ¿y ahora qué?


Guillermo Almeyra

En las elecciones presidenciales venezolanas, en las que la mayoría de la derecha ni pudo ni quiso participar, sobre todo debido a sus divisiones internas y a las inhabilitaciones judiciarias a algunos de sus líderes golpistas, el presidente Nicolás Maduro recogió los votos del zócalo duro del chavismo (6 millones 190 mil 612, 68 por ciento de los votantes) y logró una amplia mayoría, con una abstención de 52 por ciento menor a la que se preveía, porque muchos votaron por temor a que si se abstenían sus sufragios pudiesen ser sumados a los opositores más duros que predicaban la abstención.
En efecto, en Venezuela, donde el voto no es obligatorio, la abstención de 52 por ciento del padrón electoral no resulta muy alta si se tiene en cuenta que cerca de 15 por ciento de ese padrón ha emigrado por razones económicas y no volvió al país para votar. La elección, por otra parte, fue legitimada por las candidaturas de Henri Falcón, apoyado por dos partidos de oposición, Avanzada Popular y Copei, por el predicador evangelista Javier Bertucci y por el candidato de Marea Socialista, de la izquierda chavista, y se realizó sin incidentes y bajo el control de observadores como el ex presidente de Consejo español, Rodríguez Zapatero, que están lejos de ser chavistas.
En cuanto al resto de la oposición, está golpeada por los encarcelamientos y exilios de los dirigentes golpistas y por sus divisiones internas, pues en ella militan los que nuevamente pidieron una intervención golpista de las fuerzas armadas nacionales junto a los que le apuestan a una intervención militar estadunidense, con apoyo del uribismo colombiano, y quienes, en cambio, intervinieron en las elecciones regionales, pero no en éstas, y están paralizados y mudos.
Gran parte de quienes votaron por Maduro, sin embargo, tienen muchísimas críticas a la política económica y social de éste, que no tiene nada que ver con la de Hugo Chávez. Su sufragio es, por consiguiente, un voto a pesar de, es un apoyo crítico en defensa de la independencia del país, que está amenazada y no uno de apoyo y de esperanza, sino un respaldo puntual y una exigencia. Los votantes por Maduro reflejan por consiguiente un alto grado de conciencia y patriotismo revolucionario que, por ahora, no tiene una expresión política, pero que podría llegar a tenerla si, como es previsible, la economía no mejora y se mantiene el apoyo del mandatario a la boliburguesía que está incrustada en las Fuerzas Armadas Bolivarianas. Esta no ha sido una elección normal: ha sido un acto de desafío al injerencismo, una manifestación de orgullo independentista, un acto de lucha. El arma esta vez fue la papeleta, pero podría llegar a ser otra.
El PSUV no es un partido porque no tiene ni democracia ni vida interna y es meramente una máquina electoral: Maduro no puede contar con esos burócratas y, por otra parte, las fuerzas armadas tampoco pueden ser su partido porque son policlasistas y, por eso, la oposición busca golpistas en el seno de ellas e incluso podría hallar algunos. El apoyo de burócratas privilegiados y sectores de una burguesía nacional debilísima y que depende de las prebendas estatales y de la especulación, no basta para sostener a nadie, como demuestra el ejemplo del kirchnerismo argentino o del PT brasileño. Maduro, por lo tanto, se equivocará trágicamente si no entiende lo que expresa este voto que le fue dado in extremis.
Ahora tiene que lidiar con el toro enfurecido de la crisis económica. El país está cubierto de deudas sin pagar y la producción petrolera disminuye por la ineficiencia y corrupción de los dirigentes nombrados entre los fieles maduristas, dejando de lado a los técnicos chavistas de izquierda o sin partido que muchas veces son más capaces que aquéllos. Venezuela retrasa sus envíos a Cuba, donde son vitales, y ahora ésta está financiando a Venezuela con sus médicos y educadores no pagados a tiempo y regularmente.
Además, las importaciones de bienes de consumo, los insumos industriales, las materias primas y las armas dependen de la exportación petrolera, que está trabada por las sanciones de Trump y que depende, a su vez, de que Estados Unidos provoque con sus amenazas suficiente inestabilidad mundial para conseguir un aumento del precio del petróleo que, además de hacer rentable el fracking, lastre a los países de la Unión Europea, sus competidores y acreedores, que son importadores netos de carburantes.
Venezuela no tiene suficientes divisas fuertes para importar lo indispensable y al mismo tiempo pagar las deudas. Entonces, hay que suspender el pago de todas las que sea posible hacerlo sin graves consecuencias, establecer un rígido control total de cambios, estatizar el comercio exterior, eliminar las importaciones de mercancías de lujo, acabar con los bachaqueros y contrabandistas empezando por las fuerzas armadas y por las autoridades implicadas en esos tráficos, dar tierras cerca de las ciudades, buenos precios y mejores condiciones a quienes quieren producir bienes de uso en Venezuela.
Sobre todo, es indispensable movilizar al pueblo para estas tareas, escuchar sus denuncias y sugerencias, dar plena libertad de organización popular, de control obrero a las empresas, ofrecer a milicias obreras nombradas y controladas por asambleas la defensa de la legalidad frente a los delincuentes y golpistas barrio por barrio.
El imperialismo y sus falderitos del Grupo de Lima están esperando el triunfo de la extrema derecha en Colombia y el caos en Venezuela para intervenir militarmente. Un giro a la derecha, un intento de apaciguamiento mediante ulteriores concesiones, podrían ser fatales. Lo peor que se puede hacer es darle un cheque en blanco a un gobierno sin rumbo y dejar todo en manos de Maduro. ¡No a las concesiones, sí a la profundización del proceso con políticas drásticas y, a la vez, flexibles hacia los pequeños productores! ¡Organizar el poder popular independientemente de Maduro! ¡Alianza con éste sólo si aplica medidas populares de urgencia!

Putin brilla en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (spief)

Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme


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El presidente ruso Vladimir Putin expuso que el comercio de su país con Europa ha caído a la mitad de los 450 mil millones que en algún momento llegó a alcanzarFoto Ap
El Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF, por sus siglas en inglés) desde su fundación hace 21 años no había tomado la relevancia de este año en donde el presidente ruso Vladimir Putin se movió como pez en el agua.
San Petersburgo, de 5 millones de habitantes, es la ciudad más europea de toda Rusia y es cuna de la mayoría de su élite gobernante.
Desde hace 13 años, el SPIEF se encuentra bajo los auspicios del presidente ruso en turno, y en esta ocasión acudieron desde el presidente francés Emmanuel Macron pasando por el primer ministro nipón Shinzo Abe hasta el vicepresidente chino Wang Qishan (íntimo del mandarín Xi).
De que asistan 2 miembros del G-7–Francia y Japón–, sin contar a la directora del FMI, la francesa Christine Lagarde (CL) y las nutridas delegaciones de empresarios alemanes, pone en tela de juicio toda la política de sanciones que ha encabezado EU contra Rusia.
El portal Russia Today comenta que Washington y Londres no parecen perturbados por el giro de Rusia con China e India, lo cual sí preocupa a Francia y Alemania.
El juvenil presidente galo Macron sentenció que Rusia es una parte inalienable de Europa, mientras que en forma sarcástica el zar Vlady prometió proteger a Francia ante el abandono de Trump.
El ex canciller alemán Gerhard Schroeder resaltó que la asociación energética con Rusia es de interés vital para Europa –cuyo proyecto del gasoducto Nord Stream 2, que vincula a Rusia con Alemania sin pasar por Ucrania, ha indispuesto a EU que desea vender la próxima extracción masiva de gas esquisto de Norteamérica mediante el pernicioso fracking.
Analistas rusos y alemanes consideran que las próximas sanciones de Trump contra Europa, bajo el pretexto de su diferendo con Irán, van encaminadas a procurar ventajas empresariales a EU.
Las sanciones de Trump son ya contraproducentes cuando se auto-golea en sus segmentos médicos y tecnológicos (http://bit.ly/2GS5sOX).
El zar Vlady Putin, acompañado por China, alabó el mercado libre y el sistema de cooperación multilateral que tomó años construir y que ahora es roto en forma cruda ya que romper las reglas se está volviendo la nueva regla, en alusión a las deletéreas medidas proteccionistas de Trump.
El zar Vlady expuso que el comercio de Rusia con Europa llegó a alcanzar 450 mil millones de dólares que ahora ha caído a la mitad, mientras que con China “el comercio alcanzará 100 mil millones de dólares próximamente (http://bit.ly/2sgLEzm)”.
Al contrario de la propaganda negra anglosajona, la directora francesa del FMI, CL, alabó que Rusia había puesto un marco macroeconómico admirable por lo que es capaz de sortear los tiempos difíciles: hoy no tiene virtualmente un déficit fiscal y ostenta un equilibrio sólido de su cuenta corriente con muy poca deuda, además de propiciar inversiones en salud y educación.
CL puso énfasis en los riesgos de tormentas cuando la deuda global, pública y privada juntas, se encuentra en su más alto nivel: 164 millones de millones de dólares, es decir, 225% del PIB global.
El zar Vlady Putin advirtió sobre una crisis financiera no vista en el mundo: el desprecio a las normas existentes y la pérdida de confianza pueden combinarse con la impredecibilidad y la turbulencia del cambio colosal tecnológico que pueden desembocar en una crisis sistémica, por lo que no necesitamos hoy guerras comerciales o aun treguas comerciales temporales. Necesitamos una paz comercial integral, en clara alusión al unilateralismo proteccionista de Trump (http://bit.ly/2GRqi13).
No todos los analistas de la dupla anglosajona son aguafiestas: Ian Colebourne, mandamás de Deloitte CIS, comentó que los “poderosos fundamentos de la economía rusa atraen a los inversionistas extranjeros, en particular en su significativo crecimiento agrícola, así como en el rubro farmacéutico (http://bit.ly/2IM1Gwm)”.
Según CNBC, Rusia, previo al mundial de futbol, “busca probar que los pronósticos apocalípticos de su colapso económico han fracasado (https://cnb.cx/2GPJU5z)”.
Kirill Dmitriev, mandamás del Fondo de Inversiones Directas de Rusia (RDIF, por sus siglas en inglés), alardea de las excelentes condiciones de la prudente política macroeconómica del país, además de haber estimulado la economía doméstica mediante la sustitución de importaciones.
Sin duda ha contribuido el alza notable del barril de petróleo que pasó de 27 dólares hace 2 años a 79 dólares este año.
Los analistas pertenecientes a la dupla anglosajona enemiga de Rusia no comparten los prospectos encomiásticos, como es el caso de Neil Shearing, economista en jefe de los mercados emergentes en Capital Economics, quien considera que en el corto plazo, Rusia todavía se encuentra en la fase de recuperación, mientras que vislumbra enorme preocupación en el mediano plazo, debido a la tasa reducida de inversiones que empuja a mayores políticas estatistas.
Las críticas de los economistas anglosajones van encaminadas a la tendencia autárquica (de autosuficiencia) y a su enorme dependencia en los hidrocarburos, y calculan un crecimiento mediocre entre 1.5% a 3% al año de aquí a los próximos 5 años. ¿Cómo catalogarán, entonces, a las propias economías de sus países EU y Gran Bretaña que se encuentran en la lona?
Todo depende del cristal con que se mire: el presidente del banco ruso VTB, Andrei Kostin, comentó que estaba más preocupado por la tercera guerra mundial debido a la política agresiva de EU, que a sus sanciones económicas (https://cnb.cx/2J8LXGR).
A propósito, el zar Vlady recordó durante el SPIEF que la OTAN se está acercando a las fronteras de Rusia, por lo que instó a Occidente ( sic) a no cruzar la línea roja en las relaciones con Rusia: No basta con que la OTAN haya llegado a nuestras fronteras, también sospechamos que mañana podría incluir también a Ucrania y desplegar allí radares y sistemas antimisiles de defensa. Existen unos límites, si me entienden, no se puede cruzar la línea roja.
También el zar Vlady se lamentó de que Rusia sea culpada de todos los problemas sin seriedad alguna por EU. Sobre su relación con Trump comentó que no han mejorado ni se han deteriorado. Prácticamente no tenemos un diálogo directo y adujo que “la situación existente se debe a un conflicto entre los representantes de la élite estadunidense (http://bit.ly/2saiTp3)”.
Liza Ermolenko, del grupo británico Barclays Capital Economist, pone en relieve el ambiente de su pobre demografía, el cual siempre ha sido el objetivo de largo plazo de EU para doblegar a Rusia.
La dupla simbiótica de Trump y Netanyahu ha arreciado sus guerras demográficas contra mexicanos y palestinos por igual, pero la guerra demográfica propiamente dicha contra Rusia proviene de los cuartos de guerra del Partido Demócrata desde Clinton y Obama y que han sido refrendados por el Deep State estadunidense de demócratas y republicanos por igual.
El objetivo de Washington desde el mediano hasta el largo plazo es obligar a Rusia a reconocer la primacía indiscutible de EU para poder consagrarse a someter a China, donde no existe guerra demográfica que valga.
Facebook: AlfredoJalife

La resurrección de la esperanza


Rafael Vergara*

Conocí a Petro en 1989 cuando en Santo Domingo, Cauca, decidimos en el M-19 dejar las armas. Era un flaco de 29 años que usaba un sombrero con una efigie de Jorge Eliecer Gaitán y por su verbo crítico y actitud sentipensante, valoré su inteligencia y decisión descollante. Era un cuadro urbano de la dirección que estuvo preso y con una dignidad sin límite resistió las torturas y no habló. A esa fortaleza, a su convicción y dignidad, sus críticos le llaman arrogancia.
Participó con Carlos Pizarro y Rafael Pardo, comisionado del gobierno de Virgilio Barco, en el inicio y durante el proceso que condujo a la firma del acuerdo de paz que viabilizó que 19 constituyentes del M-19 de los 60 elegidos, expidieran la Constitución de 1991; 29 años después, con esa carta de navegación, Petro, con derecho, insiste en ser presidente y gobernar a Colombia.
Es hijo de una organización que, como él lo hace hoy, revolucionó a la derecha y a la izquierda con su independencia, creatividad y, sobre todo, con la convicción de que la democracia es un medio y un fin. Se trata de lograr justicia social y paz, sin matarnos y concertando.
Presupuestos participativos, consultas populares, inversión en el saber, descentralización, producción sostenible, derechos de la naturaleza, descarbonizar y lograr unidad en la diferencia para derrotar los odios, la violencia y el atraso. Con trabajo quiere enriquecer a los pobres sin empobrecer a los ricos. Tiene claro que como hizo Chile, hoy tenemos que alcanzar un acuerdo sobre lo fundamental.
Hijo de Ciénaga de Oro y Zipaquirá a este líder nadie le regaló nada. Economista y administrador, fue representante en tres periodos y senador (2006-2010) uno de los mejores en la historia. Sus debates contra la corrupción y la parapolítica son hoy vitales en el saneamiento ético de la sociedad colombiana.
Con valor y entereza ha enfrentado los excesos del uribismo y de la izquierda cuando, sin miedo ni límites, denunció la corrupción de la contratación en Bogotá. Por eso la gente común y silvestre le cree.
La operación sicológica que lo condenó como mal gobernante y la obstaculización como alcalde fracasaron. El mínimo vital de agua, la reducción de pobreza, la inclusión social y la seguridad, la salud preventiva y financiera, el cuidado ambiental no se olvidan. En respuesta: las mul­titudinarias manifestaciones y fidelidad de bogotanos y colombianos.
El voto derrotará la manipulación que agrede al elector. Si el castrochavismo existiera requeriría el control de los militares, y ojalá en esta nueva era de paz potenciada con la victoria del cambio, los nuestros sean profesionales y no deliberantes.
Quién iba a pensar que el de la efigie de Gaitán en el sombrero con su inteligencia, decisión y encendido verbo hoy con su voto convoque a la sociedad a avanzar y sea la resurrección de la ­esperanza.
* Ex representante del M-19 en México

Nuevos motivos para oponerse a los transgénicos


Silvia Ribeiro*

Un equipo de científicos australianos comprobó recientemente la existencia de estructuras del ADN que son diferentes a la doble hélice que conocemos. La nueva estructura se había observado in vitro, pero nunca en células humanas vivas. Al mismo tiempo, otro equipo de investigadores en Suiza reportó que al intentar crear resistencia a un virus que afecta a la mandioca con la tecnología CRISPR-Cas9 creó accidentalmente un nuevo virus patógeno. Es uno más de los posibles efectos adversos que pueden tener esta y otras nuevas técnicas de ingeniería genética, que contradicen la abundante propaganda seudocientífica que trata de convencernos de que son rápidas, seguras y baratas.
A 65 años del famoso descubrimiento de Watson y Crick sobre la estructura de hélice del ADN, se siguen revelando aspectos desconocidos sobre las estructuras e interacciones de los genes en los organismos, con diversos factores epigéneticos y con el medio ambiente, que muestran que manipular genéticamente el ADN es una pésima idea, por los muchos efectos imprevistos que conlleva.
La nueva estructura del ADN fue identificada por el equipo de Daniel Christ, del Instituto Garvan de Investigación Médica, y la llamó estructura de motivo intercalada (i-motif). Los resultados del estudio se publicaron el 28 de abril de este año en la revista Nature Chemistry (https://www.nature.com/articles/s41557-018-0046-3).
El descubrimiento confirma que nuestro ADN tiene una simetría más intrincada que la supuesta y que esas variantes estructurales afectan cómo funciona nuestra biología. Cuando la mayoría de nosotros pensamos en el ADN, pensamos en la doble hélice, dice el investigador de anticuerpos Christ. Esta nueva investigación nos recuerda que existen estructuras de ADN totalmente diferentes y que podrían ser muy importantes para nuestras células (https://tinyurl.com/ybew7fkw).
Los motivos intercalados son descritos como un nudo retorcido de cuatro hebras, en el que los elementos químicos que componen el ADN están asociados de una forma diferente a la conocida: las bases o letras del ADN se unen entre sí con una igual, por ejemplo la C (citosina) con otra C o la G (guanina) con otra G, algo que nunca ocurre en la doble hélice.
Los i-motif fueron visualizados desde hace años en laboratorio, pero nunca en células vivas, por lo que se cuestionaba que realmente existieran. Según Mahdi Zeraati, el primer autor del estudio australiano, ésta es sólo una de las estructuras diferentes a la doble hélice que podrían existir en el organismo; se visualizaron también estructuras cuádruples del ADN en 2013 y podrían existir más, incluso triples y cruciformes.
En el estudio que confirmó la existencia de los motivos intercalados, los investigadores insertaron un anticuerpo marcador con fluorescencia, por lo que pudieron ver cómo aparecían y desaparecían estas estructuras en tiempo real. Los i-motif están ubicados cerca de regiones del ADN conocidas como promotoras, que activan o desactivan las funciones de los genes, así como en los telómeros, otra sección del ADN relacionada con el envejecimiento celular.
Zeraati piensa que el hecho de que aparezcan y desaparezcan es un indicador de su función: al parecer intervienen en la activación o desactivación de genes, por lo que es altamente relevante entender mejor su función. Esta característica es también lo que dificultaba a los investigadores verlos en células vivas de nuestro cuerpo.
Separadamente, un estudio de Devag Mehta y colaboradores, del instituto ETH en Zurich, publicado el 4 de mayo de 2018, reporta que al intentar crear resistencia a un virus en mandioca por medio de ingeniería genética con CRISPR-Cas9, de 33 a 48 por ciento de los virus editados desarrollaron una mutación de un solo nucleótido (una sola letra), que creó un virus resistente. El estudio advierte además sobre el riesgo de que estos nuevos virus resistentes se diseminen en el ambiente (https://tinyurl.com/y879m7qk).
Los autores no cuestionan la tecnología para otras aplicaciones, pero alertan sobre los riesgos en este caso particular. Mehta, autor principal del estudio, menciona además en su cuenta de Twitter que le asombra la presión que ha recibido para no difundir aspectos negativos del uso de CRISPR-Cas9.
En efecto, hay gran movilización de la industria biotecnológica –incluyendo a Monsanto-Bayer y DowDuPont, que tienen sendas licencias para usar esa tecnología en agricultura y alimentos– para desvincular a esta y otras nuevas biotecnologías de los transgénicos anteriores, tratando de engañar al público de que ahora sí son tecnologías seguras.
Las trasnacionales de transgénicos intentan que nuevas biotecnologías como CRISPR-Cas9 no sean reguladas, ni siquiera bajo las presentes leyes de bioseguridad, argumentando que el producto final no contiene nuevo material genético. El tema está en fuerte debate en la Unión Europea y Estados Unidos, pero ya se aprobaron normas –en favor de las empresas– en Argentina y Brasil, aunque contestadas por movimientos populares y científicos críticos (https://tinyurl.com/y8yuf5tb).
Justamente, la experiencia del equipo suizo muestra que puede haber impactos negativos, haya o no material genético visible en el producto modificado final. Pero, sobre todo, el fascinante descubrimiento de estructuras del ADN que no se conocían y sus posibles funciones confirman nuevamente que los organismos vivos y sus interacciones en la evolución son de una enorme y maravillosa complejidad que estamos lejos de comprender bien. Por ello, que unas cuantas empresas trasnacionales y los científicos que les sirven manipulen organismos vivos es un experimento perverso con la naturaleza, la salud y el medio ambiente.
*Investigadora del Grupo ETC

domingo, 27 de mayo de 2018

Elecciones en Colombia: extrema derecha contra centro/izquierda

Pedro Echeverría V.

1. Colombia y México son dos países muy parecidos en cuanto a su dependencia a los EEUU. El primero con 52 millones de habitantes y México con 122, pero ambos con gobiernos al servicio de derecha empresarial y con una población más o menos conservadora. Sin embargo, la ideología y la práctica de quienes son los principales candidatos presidenciales hoy son muy parecidos a los de México. Allí Iván Duque –sin experiencia política- representa al expresidente Uribe de la extrema derecha, y Gustavo Petro, con gran experiencia en cargos políticos, representa a la centro/izquierda recibiendo por ello acusaciones de Castro-chavista.

2. En México no está el funesto Álvaro Uribe, pero vive uno peor: el ultraderechista Carlos Salinas que desde 1982 gobernó México tras De la Madrid y luego se quedó con la Presidencia (1988-94) para hacerse más poderoso. En realidad Salinas se peleó con su sucesor Zedillo, pero continuó tras el trono presidencial de Fox, Calderón y Peña. El domingo 1 de julio se harán las elecciones en México y, por hoy, se vislumbra un triunfo abrumador de la centro/izquierda de López Obrador, pero no se sabe lo que hará el PRI, si entregará la presidencia y luego buscará derrocar al presidente.

3. En Colombia las cosas se ven complicadas porque el uribismo –representado por Duque- no acepta los “Tratados de Paz” firmados con los exguerrilleros de las FARC. Busca meter a los exguerrilleros a la cárcel y no le preocupa que las guerrillas vuelvan a reintegrarse. Cualquier periodista o ser humano honesto aconsejaría que las FARC se preparen para regresar a la lucha armada antes que los derechistas Uribe-Duque obtengan el poder para asesinarlos. Espero que Maduro y los venezolanos estén sumamente preparados para proteger en Venezuela a exiliados en caso necesario.

4. La firma de los tratados de Paz entre el actual gobierno colombiano de Santos y las guerrillas de la FARC no fue nada fácil. Las FARC nacieron en 1964 luchando contra todas las injusticias y en 2014 cumplieron 50 años batallando por la causa de los pobres. Todos los gobiernos de Colombia los persiguieron, encarcelaron, asesinaron, pero ellos durante ese medio siglo entregaron sus vidas y energías para luchar por los pobres. Muchos tenemos las esperanzas –como las tuvo Castro y Chávez- de que esos Tratados de Paz sirvan para pacificar realmente Colombia. A mi me gustaría un triunfo de la Paz. Pero… (26/V/18)