Somos un Colectivo que produce programas en español en CFRU 93.3 FM, radio de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá, comprometidos con la difusión de nuestras culturas, la situación social y política de nuestros pueblos y la defensa de los Derechos Humanos.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Militarizar fronteras no disuadirá a las caravanas

Caminata migrante
Organismo de la ONU

El envío de militares a la frontera sur de Estados Unidos será poco útil para que los migrantes que se dirigen en éxodo hacia el vecino del norte desistan de su viaje, de acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Sin pronunciarse directamente sobre la decisión del gobierno estadunidense de enviar a hasta 15 mil militares a la línea fronteriza en espera de las caravanas de centroamericanos, el vocero de la OIM, Joel Millman, expresó a medios que lo que hemos dicho repetidamente y en todo el mundo es que las barreras y las fronteras militarizadas no suelen disuadir a los que intentan cruzarlas.
De acuerdo con sus declaraciones, difundidas por la OIM, la militarización aumenta las ganancias de los traficantes de personas e incrementa el número de muertos en las fronteras alrededor del mundo.
Este viernes, la Oficina Regional de la OIM en Centroamérica, Norteamérica y el Caribe, así como la de México, informaron que las personas que se han unido a las caravanas y han optado por pedir asilo en México o por retornar a sus países de origen reciben apoyo de la OIM, organismo de las Naciones Unidas para la migración.
En un comunicado, el organismo detalla que en la estación migratoria Siglo XXI de Tapachula, cuya gestión está a cargo del Instituto Nacional de Migración, la OIM y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) han estado proveyendo alimentos y productos básicos de higiene a más de mil 500 migrantes que buscan asilo en México.
La OIM mantiene su posición en relación con que los derechos humanos y las necesidades básicas de todos los migrantes deben ser respetados con independencia de su condición migratoria, sostuvo Christopher Gascón, jefe de Misión de la OIM México.
El fenómeno de las caravanas en Centroamérica es otra expresión de un proceso migratorio que la región ha estado enfrentando por un tiempo, explicó en un pronunciamiento Marcelo Pisani, director regional de la OIM para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe.
El mismo constituye un flujo migratorio mixto, impulsado por factores económicos, la reunificación familiar, la violencia y la búsqueda de protección internacional, entre otros, indicó.
La protección efectiva de los derechos humanos para todos tiene base en el respeto a los procesos acordados en tratados internacionales y leyes nacionales, los cuales deben ser marco de referencia de cualquier acción que se implemente en esta situación, observó el director regional de la OIM.

Ana Langner
Periódico La Jornada

viernes, 2 de noviembre de 2018

Ola de xenofobia en Argentina tras detención indebida de extranjeros


Buenos Aires. El presidente argentino, Mauricio Macri, prometió este jueves endurecer los controles migratorios, en momentos en que una ola de xenofobia especialmente marcada en los medios de comunicación que interactúan con el gobierno se extiende por todo el país a partir de la detención indebida de cuatro extranjeros, dos venezolanos, un paraguayo y un turco durante la represión contra manifestantes que intentaban llegar al Congreso el pasado 19 de octubre.

Ninguno de los cuatro detenidos participaba en la protesta, pero las fuerzas de seguridadbarrieronlas calles llevándose a quien se encontrara en un radio de 20 a 30 cuadras de donde comenzó la represión, cuando miles de manifestantes fueron impedidos de llegar a la Plaza de los Dos Congresos para expresar su repudio al presupuesto 2019 presentado por el gobierno, que profundiza el ajuste y afecta gravemente áreas sensibles como salud, educación, vivienda e incluso la soberanía, ya en crisis.

Además, Macri anunció el aumento de varios impuestos y ratificó el modelo económico que impone el Fondo Monetario Internacional, (FMI) al advertir que será todo muy duro, pero que es necesario para el país, sostuvo queno hay un escenario de despidos masivosy celebró que la inflación va a la baja.Estoy convencido de que estamos haciendo lo correcto. Vamos a tener equilibrios estructurales que no teníamos, dijo.

Esto, a pesar de que en días recientes los despidos masivos se han multiplicado con el cierre de varias fábricas importantes y cuando los propios organismos oficiales y hasta el FMI advierten sobre la inflación que crece en forma desmedida.

Durante una conferencia de prensa en Córdoba, ciudad que visitó este jueves, se ocupó muy especialmente de la política migratoria y sugirióver cómo son las reciprocidades, porque Argentina tiene una generosidad absoluta, pero hay que ver los demás países. El discurso contra los migrantes, que viene desde hace tiempo, incluso de cuando Macri era intendente de la Ciudad de Buenos Aires, resurgió y se activó aún más desde el polémico triunfo de Jair Bolsonaro en Brasil, lo que envalentonó a los sectores más derechistas del país, entre ellos a los funcionarios del gobierno, como la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Esta funcionaria es quien apresuradamente se expresó en favor de una deportación inmediata de los cuatroextranjerosdetenidos, a los que acusó de haber intervenido en acciones contra la policía, que comenzó la represión que dejó varios heridos y 27 arrestados. Pero quedó comprobado que los dos venezolanos, el turco y el paraguayo aprehendidos se encontraban en el lugar de manera circunstancial.

Stella Calloni

Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 2 de noviembre de 2018, p. 24

Trump amaga con poner fin al abuso desenfrenado de pedidos de asilo en EU

Encerrará a migrantes en ciudades de carpas




Reitera que el país está amenazado por caravanas de delincuentes


▲ El presidente estadunidense, Donald Trump, llega a Columbia, Misuri, para participar en un acto de campaña, a unos días de las elecciones intermedias.


Nueva York. Ante lo que llamó una invasión de caravanas llenas de hombres duros, el presidente Donald Trump anunció que buscará limitar el proceso de asilo, amenazó con enviar a ciudades de carpas a miles de migrantes y sus familias que se atrevan cruzar la frontera, y advirtió que cualquiera que lance piedras contra los soldados desplegados en la zona será enfrentado como si atacara con balas.

En lo que ya parece una parodia al repetir exageraciones y falsedades, Trump advirtió que grandes caravanas de migrantes marchan hacia nuestra frontera sureña, en algo que es como una invasión que pone en peligro a Estados Unidos, reiterando –sin ninguna prueba– que hay muchos malhechores entre sus integrantes.

Al afirmar que la mayoría de solicitantes a los que se deja en libertad mientras esperan sus citas con jueces jamás regresan a los tribunales (76 por ciento sí lo hace, según cifras oficiales, y de las familias solicitando asilo 96 por ciento se presentaron, de acuerdo con una investigación reciente) e inventar que hay más de 20 millones de indocumentados (su propio gobierno dice que son aproximadamente 11 millones) Trump insistió en que como presidente tiene que entrar en acción.

Más aún, como lo ha hecho en los pasados tres años, otra vez buscó ligar la migración indocumentada con las drogas, al insistir en que éstas están envenenando a los jóvenes estadunidenses.

Anunció que buscará negar el asilo a miles de solicitantes. Mi gobierno está por terminar un plan para poner fin al desenfrenado abuso de nuestro sistema de asilo y para frenar el flujo peligroso y establecer control sobre las fronteras soberanas de Estados Unidos, afirmó sin ofrecer detalles.

Explicó, sin mucha claridad, que según su plan, que será emitido con una orden ejecutiva la semana próxima, los solicitantes ya no serán autorizadosa a ingresar al país sólo con presentar lo que llamó solicitudes de asilo sin mérito, y subrayó que los que no ingresen por un punto de entrada oficial de manera legal e ingresen ilegalmente ya no podrán usar sus solicitudes sin mérito para ingresar a nuestro país.

De acuerdo con las leyes migratorias, cualquier migrante dentro de este país, sin importar si llega con o sin documentos, y si ingresa o no por un punto oficial, puede solicitar asilo.

Expertos reiteraron que no se puede cambiar la ley por medio de una orden ejecutiva, y que las propuestas violan el derecho internacional. Trump rechazó este jueves el primer argumento al esgrimir que los migrantes en la caravana no son solicitantes de asilo legítimos y dejó en claro que le importaba poco la ley internacional sobre el tema. A estas caravanas ilegales no les será permitido entrar a Estados Unidos. Deben regresarse ahora. Están perdiendo su tiempo.

Más aún, Trump subrayó que México les ha ofrecido asilo y asistencia, y los que no lo han aceptado son sospechosos de que no necesitan tal protección.

Afirmó que las instalaciones actuales para detener a familias están saturadas, y que por tanto, el Pentágono construirá ciudades masivas de carpas donde los solicitantes tendrán que esperar años, ya que no serán liberados como antes. Hace meses se había informado que el Pentágono también está ubicando otros centros de detención de familias, incluso en algunas bases militares.

Todo esto mientras Trump ordenó el despliegue de 5 mil 200 soldados más a la frontera (para sumarse a las más de 2 mil que ya se encuentran en la franja fronteriza desde abril) y donde el miércoles anunció que estaría dispuesto a enviar hasta 15 mil, en lo que algunos con memoria calificaron como el mayor envío de tropas a la frontera desde la Revolución Mexicana.

Como prueba de qué tan peligrosas son las caravanas, el presidente afirmó que habían pasado violentamente por México y que soldados mexicanos resultaron heridos al tratar de frenar su paso. Al preguntarle si las fuerzas militares estadunidenses podrían usar fuerza letal, Trump comentó: “si aquellos (los migrantes) quieren aventar piedras a nuestros militares, nuestros militares responden… lo vamos a considerar; les dije que lo consideren como un rifle”.

Según el Pentágono, los militares serán desplegados sólo para apoyar a la Patrulla Fronteriza y otras agencias civiles, y no para detener o intervenir con los migrantes.

Mientras tanto, legisladores republicanos han solicitado al Departamento de Justicia tratar de identificar los actores responsables de esta invasión.

Organizaciones de defensa de inmigrantes, expertos en leyes de inmigración, entre otros, continuaron, como han tenido que hacer cada día, reprobando los motivos y el contenido de las declaraciones de Trump. El anuncio de este jueves es un truco político peligroso que busca anular un derecho vital de individuos que huyen de la violencia y la persecución en sus países, declaró Beth Werlin, directora ejecutiva del American Immigration Council. Subrayó que según la ley cualquier persona, sin importar cómo ingresó, puede solicitar asilo.

Omar Jadwat, director del proyecto de derechos inmigrantes de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), declaró: lo que queda claro del momento y el carácter vago de las declaraciones (de Trump) de este jueves es que sencillamente está intentando enardecer a su base en la recta final rumbo a las elecciones intermedias.

Foto Ap

David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 2 de noviembre de 2018, p. 24

Condenan 189 países de la ONU bloqueo de EU a Cuba

Anuncian más sanciones a la isla




Washington califica a La Habana, Caracas y Managua de troika de tiranos


▲ Estudiante se manifiesta en La Habana durante la votación en la ONU para condenar el bloqueo que Estados Unidos impone a la isla desde 1960.


Nueva York. Todo el mundo, con excepción de dos países, condenó el bloqueo estadunidense a Cuba, y Washington respondió con el anuncio de más sanciones contra la isla y lanzando una nueva –más bien, vieja– ofensiva retórica al calificar a Cuba, Venezuela y Nicaragua de formar una troika de tiranos.

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) votó de manera abrumadora –como cada año desde 1992– en favor de una resolución condenando el bloqueo a Cuba, en vigor desde 1960. De los 193 países miembros de la ONU, 189 votaron por la resolución; sólo dos lo hicieron en contra: Estados Unidos e Israel (Moldavia y Ucrania no votaron).

En 2016, cuando el gobierno de Barack Obama negoció el inicio de la normalización de relaciones, fue el único año en que Washington no votó (se abstuvo).

A la vez, una serie de enmiendas promovidas por Washington criticando a Cuba fueron derrotadas al contar sólo con tres votos en favor –Estados Unidos, Israel y Ucrania– mientras 114 votaron en contra y 65 se abstuvieron.

Bruno Rodríguez, canciller de Cuba, afirmó que el bloqueo es una violacion flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos de hombres y mujeres de la isla. En torno a las enmiendas promovidas por Washington, señaló que el gobierno de Estados Unidos no tiene la menor autoridad moral para criticar a Cuba o cualquier otro país en materia de derechos humanos.

Apuntó como ejemplo, desde el uso de armas de destrucción masiva durante la Segunda Guerra Mundial, hasta la realización de ejecuciones extrajudiciales y tortura, así como la violacion de los derechos humanos y civiles de sus propios ciudadanos y residentes, incluyendo las minorías raciales y los inmigrantes.

La embajadora estadunidense ante la ONU, Nikki Haley, quien está por dejar el cargo, declaró después de la derrota de su país en la máxima casa de la comunidad internacional, que la ONU había abandonado al pueblo cubano, que ha sido dejado, otra vez, a la deriva de los vientos brutales de la dictadura de Castro, y aseguró que Estados Unidos continuará al lado del pueblo cubano.

Poco después de su derrota en la ONU, el régimen de Trump pareció refugiarse en la nostalgia de la guerra fría.

En un discurso en Miami –capital del exilio anticastrista y antichavista– el asesor de Seguridad Nacional de Trump, John Bolton, anunció que Trump había firmado una orden ejecutiva que incluye la imposición de nuevas sanciones contra Cuba, Venezuela y próximamente Nicaragua.

En el caso de Nicaragua, advirtió que “la democracia tiene que ser restaurada al pueblo (…) y hasta entonces el régimen nicaragüense, al igual que Venezuela y Cuba, sentirán el peso del régimen de sanciones robustas de Estados Unidos”.

Llamando a Cuba, Venezuela y Nicaragua como la troika de la tiranía (ecos del famoso eje del mal del último presidente, Bush hijo, con el cual trabajó), Bolton llamó a sus gobernantes payasos y advirtió que Washington está a la espera de que caigan. Declaró que esos Tres Chiflados del socialismo son verdaderos creyentes, pero rinden culto a un dios falso.

Más aún, expresó la complacencia del régimen de Trump por las elecciones de líderes afines como Jair Bolsonaro en Brasil e Iván Duque en Colombia (no hizo referencia a Andrés Manuel López Obrador, según versiones en los medios).

En una entrevista con el diario Miami Herald, Bolton confirmó que la Casa Blanca está considerando nuevas medidas contra Cuba, que incluyen permitir que exiliados cubanos que perdieron sus propiedades en la isla presenten demandas legales en tribunales estadunidenses, entre otros cambios en la política de Washington contra el gobierno cubano.

En torno a Venezuela negó que Washington esté contemplando una acción militar contra el gobierno de Nicolás Maduro, pero dijo que sí se están evaluando más sanciones con la ayuda de gobiernos aliados en la región.

Todo observador reconoció que el tono y el momento del mensaje estaba enfocado en la coyuntura electoral con el equipo de Trump que busca promover el voto de estas bases en Florida para tratar de defender su mayoría en el Congreso.

Eduardo Gamarra, profesor de la Universidad Internacional de Florida, comentó a NBC News que los republicanos han convertido las elecciones en una contienda entre comunismo contra capitalismo y “muchos de ellos han resucitado la guerra fría. Hace que personas, como los (exiliados) nicaragüenses, salgan a votar ‘republicano’ cuando se pone en esos términos”.

Como en los no tan viejos tiempos, la política estadunidense hacia América Latina se vuelve a hacer en Miami.

Foto Ap

David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 2 de noviembre de 2018, p. 23

Autonomía, insubordinación y movimiento radical mapuche en Chile

Gilberto López y Rivas


El libro de César Enrique Pineda, Arde el Wallmapu: autonomía, insubordinación y movimiento radical mapuche en Chile, UNAM-CIALC-Bajo Tierra ediciones (2018), es singularmente relevante en el ámbito de las investigaciones sobre movimientos sociales, pueblos originarios y procesos autonómicos; constituye un riguroso, fundado, comprometido y logrado esfuerzo teórico-empírico por adentrarse en una de las experiencias de lucha indígena más congruentes del continente: la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM), movimiento del pueblo mapuche que, entre 1997 y 2003, protagoniza un proceso de disputa de tierras ancestrales y reivindicación de autodeterminación y autonomía, en una intensa confrontación con el Estado chileno, latifundistas y corporaciones trasnacionales.

El trabajo, señala Pineda, se propone “recuperar, sistematizar y narrar la historia… (de) un actor colectivo sumamente polémico tanto para el propio movimiento mapuche como para la intelectualidad chilena; un sujeto demonizado por los medios de comunicación, categorizado como terrorista, grupo radical o subversivo por el Estado y los grupos dominantes de Chile”. Se intentacomprender los complejos procesos de producción de rebeldía e insubordinación, así como su posterior estabilización y disciplinamiento, ya que el Estado chileno, responde a este movimiento,con un agresivo y sofisticado proceso de desarticulación, de contención, de contrainsurgencia social y represiva que, entre 2003 y 2009, provocaría la contracción y el debilitamiento de la movilización mapuche y, posteriormente, el cierre del ciclo de lucha por la tierra y la autonomía.

El libro inicia con un prólogo de nuestro colega Raúl Zibechi, que es, en sí mismo, un reconocimiento a la valiosa aportación de Pineda;un trabajo de años, afirma,en el cual la experiencia directa, el conocimiento de las personas, comunidades y geografías, es uno de los aspectos más notables de una investigación comprometida y en absoluto neutral.

Pineda aclara el componente testimonial de su obra,que se explica desde un enfoque sociohistórico construido a partir de largas y numerosas entrevistas realizadas con presos mapuches en la cárcel y con activistas entrevistados en sus comunidades, el cual se contrasta y se pone en diálogo con lo expresado por varios historiadores y especialistas chilenos. A ello se suma, una extensa investigación hemerográfica y las correspondientes interpretaciones teóricas que proveen la base analítica de lo investigado,desde adentro, desde la lucha social, desde la perspectiva de los de abajo.

A partir de diversos procesos autonómicos en América Latina, coincidimos en el sentido de quela disputa por la tierra, el territorio y los bienes naturales, así como la autodeterminación, la autorregulación social y la autonomía, son luchas decisivas de nuestro tiempo. Asimismo, en quelos pueblos originarios son el corazón de numerosas alternativas antisistémicas y de que, en los pasados 20 años, han demostrado una enorme capacidad sujética, de construcción de proyecto alternativo y resistencia frente a la desposesión, el desprecio y el colonialismo interno. Prueba en nuestro país, lo constituye el proceso político iniciado por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, a partir de 1994, y sus permanentes propuestas de articulación de luchas anticapitalistas.

Igualmente, muy acertadas las reflexiones finales en el sentido de que: “los entramados de parentesco, relaciones, afectivos, etnoproductivos, espirituales, simbólicos y materiales, con base en la forma social ‘comunidad’, están activándose y reactualizándose con los proyectos políticos indígenas, como resistencia y freno de las invasoras relaciones expansivas de la forma social ‘capital’, pero también como aspiración y práctica emancipatoria”. Totalmente de acuerdo en que, en los procesos autonómicos contemporáneos, los sujetos que los protagonizan sufrenverdaderas metamorfosisen sus relaciones sociales, que los potencian como sujetos de cambio, como sujetos políticosotros.

Paralelamente, resulta benéfica su advertencia de no idealizar estos procesos. “Muchas veces, –señala el autor–, el tejido organizativo de estos movimientos se encuentra atravesado por el colonialismo ideológico, por numerosas contradicciones subalternas, por límites y errores peligrosos; en ocasiones, por sectarismos, esencialismos y milenarismos fundamentalistas; por una profunda fragilidad de sus estructuras frente a la guerra, la represión o la cooptación”. Sobre esto último, es posible observar, también en nuestro país, a organizaciones e intelectuales que han optado por apoyar la política neoindigenista del próximo gobierno, que se concretará con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas.

En un entorno académico hegemonizado por el productivismo puntillista y extractivista, es gratificante que se publiquen libros para la lucha abajo y a la izquierda.

Violenta la ley el programa Estás en tu casa: expertos

Caminata migrante




El gobierno no puede limitar el libre tránsito y las decisiones, advierten



El programa Estás en tu casa, dirigido a migrantes centroamericanos y anunciado la semana pasada por el presidente Enrique Peña Nieto, violenta la ley, pues sólo beneficia a quienes se limiten a permanecer en los estados de Chiapas o Oaxaca, con lo que vulnera derechos, como el libre tránsito y la decisión, señalaron especialistas en el tema.

Criticaron las medidas represivas y de contención emprendidas por el gobierno federal contra los miles de personas que participan en la caravana que transita por el país desde hace varios días, y que han visto vulnerados sus derechos humanos.

Daniela González, coordinadora del área de solicitantes de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, explicó que el programa anunciado por Peña ofrece a las personas en contexto de movilidad –sean parte o no de la caravana– atención médica, empleo, enviar a sus hijos a la escuela y una identificación temporal para realizar los trámites que regularicen su situación migratoria y entrar y salir de los albergues de Chiapas o Oaxaca cuando así lo deseen.

El acceso a estos derechos no debería estar condicionado a la regularización de un estado migratorio ni a permanecer exclusivamente en esas dos entidades ni a haber solicitado o no asilo. Las autoridades mexicanas están obligadas por ley a brindar garantías a toda persona que esté en su territorio. No se puede limitar su libre tránsito ni sus decisiones, tampoco se les puede privar temporalmente de la libertad, que es el primer paso que deben aceptar para solicitar refugio, señaló la especialista.

Destacó que en 2018, alrededor de 23 millones de extranjeros han ingresado de manera legal a México, de los cuales 11 millones corresponden a turismo y sólo en 257 casos se han brindando visas por razones humanitarias.

Fabienne Venet, directora del Instituto de Estudios y Divulgación sobre Migración, indicó que el gobierno mexicano está violando los tratados internacionales en materia de derechos humanos, pues tiene la obligación de garantizar protección a todos los sujetos que transiten o permanezcan en su territorio, soliciten o no refugio. Por ello, demandó medidas humanitarias, a fin de que el Estado mexicano les brinde los derechos que corresponden, como salud, alimentación, educación y trabajo, entre otros.

Gretchen Kuhner, directora del Instituto para las Mujeres en la Migración, indicó que Donald Trump ha usado el tema en beneficio de su partido, pues en una semana habrá elecciones intermedidas en ese país.

Emir Olivares Alonso

Periódico La Jornada
Viernes 2 de noviembre de 2018, p. 10

Aumentaron 68.3% las peticiones de refugio de centroamericanos

Caminata migrante





Del 25 de octubre a la fecha, el número de solicitudes de refugio de centroamericanos que se dirigen en caravana a Estados Unidos creció 68.3 por ciento, al pasar de mil 743 a 2 mil 934 casos, de acuerdo con registros oficiales.

Las secretarías de Gobernación y de Relaciones Exteriores dieron a conocer este jueves el corte más reciente sobre la atención brindada a las personas de la caravana migrante que transita por territorio mexicano; la información anterior se divulgó el 25 de octubre. Así, en una semana mil 191 más se acogieron a la petición de asilo.

En paralelo, de acuerdo con información de la cifra de personas que han solicitado voluntariamente a México el retorno asistido a su país de origen, mantiene una tendencia alcista y suma 927 casos hasta el momento.

Este jueves continuó la repatriación asistida de integrantes de la caravana que ingresó a México hace 12 días. Según cálculos gubernamentales, se estima que los centroamericanos que transitan por el territorio mexicano en este éxodo son aproximadamente 4 mil. Ayer salieron de Juchitán hacia el municipio Matías Romero, Oaxaca.

Este desplazamiento está acompañado por autoridades de protección civil estatales, la Policía Federal y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Gobernación y la cancillería detallaron que mil 553 personas que permanecen en el albergue del Recinto Ferial de Tapachula, Chiapas, están en proceso de recibir su Clave Única de Registro de Población (CURP) Temporal para Extranjeros.

Ana Langner y Fabiola Martínez

Periódico La Jornada
Viernes 2 de noviembre de 2018, p. 10

El dinero importa más que el asesinato



Robert Fisk


Ottawa. A casi 8 mil kilómetros de la ciudad donde su cuerpo fue sepultado en secreto –ya sea entero o en pedazos– por sus asesinos sauditas, la muerte de Jamal Kha-shoggi sacude ahora los escrúpulos y los bolsillos de otro país. Canadá, tierra de los libres y las conciencias liberales –especialmente durante el mandato de Justin Trudeau–, de pronto se ve confrontada con los frutos de los antecesores conservadores del joven y brillante primer ministro, y una simple cuestión de conciencia: ¿debe Trudeau romper un acuerdo de 2014 para vender equipo militar a Arabia Saudita por casi 12 mil millones de dólares? (15 mil millones de dólares canadienses).


Cuando Canadá decidió vender sus flamantes vehículos blindados ligeros (LAV, por sus siglas en inglés) al reino saudita, éste ya tenía una bien merecida fama por sus decapitaciones y por su apoyo a islamitas violentos fuertemente armados. Pero Mohamed bin Salmán aún no era el príncipe heredero de su piadoso Estado. Los sauditas aún no invadían Yemen, ni le cortaban las cabezas a los líderes chiítas ni encarcelaban a sus propios príncipes, ni habían secuestrado al primer ministro libanés, ni habían descuartizado a Khashoggi.

Por lo tanto, el gobierno conservador canadiense de Stephen Harper no tuvo escrúpulo alguno en llegar a un acuerdo sobre la venta a Riad de esos pequeños monstruos blindados que son los LAV, especialmente porque eran para transporte y protecciónde funcionarios del reino.

Es difícil acusar a Trudeau de solapar al régimen saudita. En agosto pasado, cuando los muchachos de Mohammed bin Salmán ordenaron la expulsión del embajador canadiense en Riad y suspendió todos los acuerdos comerciales con Canadá después de que el canciller de Trudeau protestó sobre el arresto de mujeres que militaban por sus derechos. Los canadienses hicieron acusaciones falsas, señalaron las sauditas, cuya reputación por hacer acusaciones falsas pronto alcanzaría proporciones dignas de una película de terror de Hollywood.

Entonces Trudeau estuvo castigado, no sólo por Riad sino por Washington, pues dos meses antes Trump lo llamó deshonesto y débil.

Desde luego, tan pronto se supo que Khashoggi fue asesinado en el consulado saudita en Estambul, la conciencia liberal de Canadá despertó. Se pensaba que era seguro que Trudeau rompería el acuerdo de 2014 por esos brillantes y ligeros vehículos que Harper ofreció a los sauditas. ¡Ay!, pero resultó que hace unos días se informó que el acuerdo incluye lo que el gobierno describió como una cláusula de prohibición de cancelación que indicaba que de no completarse la transacción se penalizaría a los canadienses con millones de dólares. Aún así, cancelar el contrato tenía sentido desde un punto de vista económico, pero como todas las cosas que involucran a los sauditas últimamente, surgiría el factor sorpresa.

Resultó que –¡Ay, ay!– esos inofensivos LAV canadienses fueron grabados en video en una provincia del este saudita en 2017 reprimiendo una rebelión civil chiíta.

El ministerio canadiense del Exterior –que hoy se ha rebautizado como departamento de Asuntos Globales de Canadá, lo cual es toda una obra maestra– suspendió las exportaciones de armas y ordenó una completa y profunda investigación; igual a la que hoy conducen con entusiasmo los sauditas en torno al asesinato y entierro clandestino de Khashoggi. La versión canadiense de dicha investigación concluyó que los vehículos habían sido modificados por los sauditas tras su exportación.

Para entonces, Mohamed bin Salmán ya era el dueño del circo en Riad, y Trudeau ya era el dueño del circo en Ottawa. Pero llegó otra vez el factor sorpresa saudita. Trascendió que los LAV fueron modificados secretamente con torretas y ametralladoras y entonces fueron usados en una operación saudita de 2017 en la que murieron 20 civiles –y aquí interviene la Deux ex machina (Dios desde la máquina) que le gana a todas las demás– el reporte de Asuntos Globales agregó (en una sátira inconsciente) que no hubo violaciones a los derechos humanos por parte de las fuerzas sauditas que hicieron esfuerzos por minimizar las bajas civiles. El documento agregó (lo adivinaron, lectores) que el uso de la fuerza fue proporcionado y apropiado.

Gracias al cielo, los sauditas dispararon ametralladoras instaladas en esos vehículos en vez de atacar a sus enemigos con cuchillos y seguetas cortahueso.

Pero ahora –y aquí la más gastada metáfora resulta la más apropiada– el cuchillo fue clavado en la espalda de Trudeau. Un tal Ed Fast, diputado de la oposición conservadora de Canadá, quien fungió como ministro de Comercio conservador, fue quien ayudó originalmente a lograr los lucrativos acuerdos de ventas de armas con los sauditas. Él explicó que las cláusulas sobre penalizaciones por no completar la transacción no tienen nada qué ver con él y fueron añadidas posteriormente por la compañía General Dynamics Land Systems, que fue la que armó estas miserables máquinas en Ontario.

Fast añadió, el pasado fin de semana, que el contrato debe cumplirse, y que lo que Canadá debe hacer es castigar a los sauditas enfocándose en las propiedades de los que violan los derechos humanos y poner fin a las importaciones de petróleo del reino.

Nadie ha disfrutado esto tanto como los sauditas porque Ed Fast tuvo una recaída al expresar una alucinante opinión que minimizaba el asesinato de Khashoggi: describió el descuartizamiento del periodista saudita en Estambul como un tema y una situación, y me imagino que se refería a un problema. Porque según Fast la cancelación del acuerdo de venta de armas no castigaría realmente a los sauditas, y de todas formas –ahí vamos de nuevo– ellos comprarían vehículos blindados a otros países.

Dennis Horak, ex embajador canadiense en Arabia Saudita –es extraño cómo estos ex embajadores tienen la costumbre de defender a Riad–, anunció que la cancelación sólo serviría para castigar a más de 3 mil canadienses que verían desaparecer sus empleos como trabajadores de clase media altamente calificados por un gesto que no afectaría en nada a Arabia Saudita. Un mensaje así se perderá en el liderazgo saudita, agregó. Venderles vehículos blindados no fue un favor sino una transacción comercial.

Horak declaró al periódico Toronto Star que lo que se debe hacer es hablar directamente con los sauditas e involucrarlos en vez de aislarlos.

¿Quién diría que este es el mismo embajador Horaka a quien los sauditas expulsaron de Riad apenas en agosto pasado, después de que la cancillería canadiense protestó por el arresto de mujeres activistas en el reino? ¿Es que quiere que lo dejen regresar, por amor de Dios?

No es difícil apreciar la moral –o más bien la inmoralidad– de la historia. Las armas siempre serán más importantes que el asesinato. Nuestros amigos de la clase media y sus familias –porque afortunadamente no he visto que haya muchas mujeres entre los directivos de las compañías de armas– deben tener sus empleos asegurados a cualquier precio, incluidos muertos.

Bodas en Yemen, hospitales bombardeados o periodistas descuartizados. Y eso que hace apenas dos semanas nos enteramos que en los consulados pueden hacerse cosas más ambiciosas que tramitar divorcios. Siempre se corta la tela a la medida de los escrúpulos hasta de los más liberales estados occidentales, para que los temas y situaciones no interfieran con las transacciones comerciales de la economía global.

The Independent

Traducción: Gabriela Fonseca

jueves, 1 de noviembre de 2018

Las consultas de Trump



Jorge Eduardo Navarrete


El título –un tanto engañoso– busca atraer atención. Las consultas a que alude son temas sobre los que deberán pronunciarse los ciudadanos de varios estados de la Unión Americana, en la elección de medio término, el 6 de noviembre. Lo que sigue, referido a tres de estas consultas, se basa en notas de prensa de ese país.


En el estado de Colorado se votará una restricción del fracking. La fracturación hidráulica ya se prohíbe en Maryland, Nueva York y Vermont, pero Colorado es uno de los seis mayores productores de petróleo y gas del país. De aprobarse, la Proposición 112 “requería que las compañías situasen las nuevas instalaciones al menos a 2 mil 500 pies (unos 825 metros) de distancia de casas habitación, escuelas, canales y otras áreas vulnerables –dos y media veces más que lo señalado por la actual reglamentación. Una encuesta apunta a la posibilidad de que sea aprobada por 43 frente a 41 por ciento. Los opositores, patrocinados por las empresas, disponen de mucho mayores recursos –quizá 40 veces más– que los partidarios. Éstos enfrentan la oposición de personeros de los dos partidos y del gobierno estatal, empezando por el gobernador. La propuesta ha dividido las opiniones y tornado más radicales las posiciones de tirios y troyanos. En años recientes, la extracción de petróleo y gas en Colorado ha llegado tan cerca de casas, escuelas y campos de juego que las torres de perforación, los tanques de almacenamiento, y las luminarias para trabajo nocturno ya son parte usual del paisaje urbano. Familias enteras están expuestas en todo momento a la contaminación por diversas sustancias químicas. Los voceros de las empresas han trazado un panorama catastrófico si se aprueba la medida: se perderán –dicen– más de 43 mil empleos, así como ingresos fiscales por 300 millones de dólarses en el primer año. Las repercusiones son muy amplias: la consulta influye mucho en una competencia electoral reñida, tanto por la gubernatura como por las posiciones en el Congreso; a escala nacional, se inscribe en el debate sobre protección ambiental y combate al cambio climático.

En el estado de Arizona, el de mayor insolación en Estados Unidos, se votará la Proposición 127, que propone una enmienda a la Constitución de la entidad para que las empresas de energía eléctrica generen por lo menos la mitad del total a partir de fuentes renovables. El más feroz enemigo de la propuesta es la principal generadora y distribuidora del estado, la Arizona Public Service (APS). Tras haber sido incapaz de evitar que la Proposición 127 fuera llevada a votación, la APS despliega ahora una agresiva campaña opositora. La batalla puede verse como una pugna entre la generadora más tradicional y emblemática del estado y un billonario empresario californiano, promotor de las energías renovables, deseoso de abrir nuevas oportunidades de inversión. Muchos consideran aberrante que, en un estado con más de 300 días soleados al año, la solar aporte menos de 6 por ciento de la generación total, fracción que sube a 8 por ciento si se agrega la eólica y que se espera llevar a apenas 15 por ciento en 2025. Objetivo modesto en exceso ante los avances de la tecnología solar, la caída del costo de generación y la difícil perspectiva del estado en cuanto al calentamiento de la atmósfera.

En el estado de Washington se preguntará a los electores si los emisores de gases de efecto invernadero (GEI) –empresas productivas o proveedoras de servicios– deben compensar el daño derivado de esas emisiones por medio de una cuota, no un impuesto, sobre las mismas, semejante a un precio del carbono. A diferencia de un impuesto, una cuota permitiría que lo recaudado se dedicase precisamente a financiar las reparaciones o indemnizaciones, bajo la forma de financiamiento de acciones de mitigación o de adaptación al cambio climático. Una encuesta reciente reveló que alrededor de la mitad de los electores apoyaban la cuota, mientras que un tercio se oponía y 15 por ciento se hallaba indeciso. Una cuota inicial de 15 dólares por tonelada GEI emitida, permitiría obtener recursos por 2 mil 300 millones de dólares en los primeros cinco años. Algunos oponentes han hecho notar que las empresas trasladarían el gravamen a sus clientes, siendo éstos los que se verían afectados. Ésta ha sido una campaña costosa: los opositores, sobre todo las empresas de energía y otras, han gastado alrededor de 20 millones de dólares; en tanto que los partidarios han erogado unos 14 millones de dólares. Michael Bloomberg y Bill Gates han hecho público su apoyo. Si la propuesta se aprueba, las inversiones a financiar con la recaudación incluirían proyectos de eficiencia energética y de electrificación de medios de transporte, así como programas de ayuda para los residentes de bajos ingresos y para trabajadores desplazados de la industria de combustibles fósiles.

Adviértase que los ciudadanos de EU ya se acostumbraron a las consultas. Parecen considerarlas necesarias y útiles.

Europa en crisis existencial: angustia por el INF y ocaso de la canciller Merkel

Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme


Europa vive una crisis existencial donde su principal potencia geoeconómica, Alemania, es sacudida por los embates electorales del neonacionalismo del partido antimigrante AfD (Alternativa para Alemania), concomitante al abandono por Trump del INF: Tratado Nuclear de Rango Intermedio (http://bit.ly/2Dd93JR).
Pepe Escobar comenta las confidencias de diplomáticos de la Unión Europea (UE): “la decisión de EU de abandonar el INF ha sido un choque y la gota de agua que hizo derramar el vaso para la UE, porque pone en peligro nuestra existencia misma y nos somete a la destrucción nuclear por misiles de corto alcance, que nunca podrían alcanzar a EU (http://bit.ly/2DgfOdW)”.
Los principales afectados son los europeos quienes se encuentran en el rango entre 500 y 5 mil 500 kilómetros de distancia para las letales represalias de Rusia, en caso de una aventura de la OTAN.
Llama notoriamente la atención que dos potencias nucleares europeas de la talla de Gran Bretaña y Francia, sumadas de Alemania que carece de ojivas atómicas, hayan votado en contra de una resolución rusa para reforzar el INF en la Primera Comisión de Desarme y Seguridad Internacional de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde el diplomático ruso Andrei Beloussov fustigó que el retiro de EU sirve para “incrementar su potencial en armas nucleares y adoptar una nueva doctrina nuclear que permita reducir el nivel de su utilización (http://bit.ly/2DdWMoD)”.
Resulta que Trump envió a su consejero de Seguridad Nacional, el pugnaz John Bolton, a notificar al Kremlin de la ruptura unilateral del INF.
La justificación de John Bolton es que existe una nueva realidad estratégica ya que el INF es un tratado bilateral en un mundo multipolar de misiles balísticos que no toma en cuenta las capacidades de los misiles de China, Irán y Norcorea.
Pepe Escobar se mofa de los alcances misilísticos de China, Irán y Norcorea cuando el INF versa únicamente sobre el teatro de guerra en Europa.
FotoEuropa es presa de una crisis existencial en la fase trasatlántica de Trump quien ha colisionado con la deslactosada canciller alemana Angela Merkel, otrora gran aliada de Obama.
▲ La canciller alemana, Angela Merkel, antes de la conferencia G20 Compacto con África sobre comercio, ayuda y diplomacia.Foto Afp
El declive de Merkel empezó con un aliado de Obama: el polémico George Soros quien ha sido señalado por el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, de provocar la doble crisis de los migrantes y del euro para destruir a la Unión Europea y favorecer a los globalistas de la City y Wall Street (http://bit.ly/2DdXouA).
La misma Merkel contribuyó a su propio ocaso que marca el fin de una era de 18 años ininterrumpidos en el gobierno como líder del Partido Demócrata Cristiano que ha sido vapuleado en las regiones clave de Bavaria y Hesse.
Angela Merkel se dejó llevar por las favorables corrientes históricas como heredera de su mentor Helmut Kohl, a quien luego traicionó.
Durante una generación se benefició de la reunificación alemana y del momento unipolar de la globalización anglosajona, lo cual llevó al país germánico a posicionarse como la primera superpotencia geoeconómica de Europa.
Pero una cosa es el confort geopolítico y otra el desorden global concomitante a la desglobalización, al Brexit, a la resurrección de Rusia y al ascenso irresistible de China –sin contar el renacimiento del nacionalismo urbi et orbi– a los que no se supo adaptar.
Sus derrotas han provocado la revuelta del Partido Demócrata Cristiano y la han orillado a renunciar al liderazgo de su partido quedándose sólo con el puesto de canciller para tres años más.
¿Podrá convivir con Trump, en caso de la relección de éste, y resistir tres años más los embates de los nacionalistas alemanes?
Los cada día más derrotados globalistas desprecian de “populistas (whatever that means)” a los nacionalistas, lo que exhibe lastimosamente las caducas taxonomías de la carcomida clase política que se han derrumbado a grado tal que ahora pretenden distinguir entre populistas de izquierda y derecha: ¡un verdadero oxímoron!
El peor error de Angela Merkel fue no haber sabido diferenciar entre geoeconomía y geopolítica.
Facebook: AlfredoJalife

Memoria de Brasil: ¿negligencia, desidia o amnesia?


José Steinsleger

Tras el triunfo de Jair Messias Bolsonaro, millones de brasileños y latinoamericanos sintieron una angustia similar a la de Eric Nepomuceno. En Página 12, de Buenos Aires, el corresponsal de La Jornada en Río de Janeiro, escribió un texto con fuerte carga emotiva, (Adiós, mi país, adiós, (29/10), y uno más analítico en este espacio (Urnas brasileñas parieron a un Pinochet, 30/10).
En el primero, Eric cuenta que en víspera del balotaje, su hijo le propuso: hay que llevar un libro. Un modo de responder a Bolsonaro, quien en su campaña dijo que quería ver a cada brasileño con un arma en la mano. Agrega: “Mi compañera eligió Las venas abiertas de América Latina, de nuestro hermano Eduardo, y yo O Povo Brasileiro, de mi segundo padre, Darcy Ribeiro”.
Y mientras caminaba junto con su familia al sitio de votación, Nepomuceno observó “a parejas, grupos de jóvenes y ‘gentes de mi generación’, con libros en las manos”. Simultáneamente (y en no tan rara sincronía), me hallaba revisando El siglo del viento, tercer tomo de Memoria del fuego, de Galeano.
En los meses recientes he leído docenas de análisis sobre Brasil. Casi todos muy buenos, precisos, bien informados. Incluyendo también Las 14 características del fascismo, de Umberto Eco, notable novelista y semiólogo, aunque poco versado en historia y política de América Latina.
En el numeral dos, Eco sostiene que el principio de la depravación moderna sería el rechazo al modernismo (la ilustración, la edad de la razón) y en este sentido lo que él llama ur-fascismo (el fascismo eterno) podría definirse como irracionalismo.
Un enfoque eurocentrista (y por ende universal) que suena bien. Sin embargo, me pregunto si sonará igual en los oídos de un sertanejo, guajiro, aymara o maya quiché. Pero en ninguno de los textos de marras encontré algo más atinado al párrafo que Galeano dedicó al segundo padre de Eric Nepomuceno: “1979. Darcy Ribeiro recibe el título de doctor honoris causa de la Sorbona. Él acepta, dice, por ‘mérito de sus fracasos’. Ha fracasado como antropólogo, porque los indios del Brasil siguen condenados a la aniquilación. Ha fracasado como rector de una universidad que él quiso que fuera transformadora de la realidad. Ha fracasado como ministro de Educación en un país que multiplica analfabetos. Ha fracasado como miembro de un gobierno que intentó la reforma agraria y controlar al caníbal capital extranjero. Ha fracasado como escritor que soñó con prohibir que la historia se repita. Estos son sus fracasos. Estas son sus dignidades”.
Todos los libros de Galeano enaltecen a los hombres, mujeres, niños, viejos, escritores, intelectuales y artistas que no se engañan a sí mismos. Como en el caso de Ruy Barbosa (1849-1923), liberal, masón, escritor, jurista, coautor de la primera constitución republicana de Brasil y abolicionista de la esclavitud que, siendo ministro de Finanzas, autorizó la destrucción de los archivos gubernamentales relacionados con la esclavitud (1890).
La docta y universal Wikipedia recuerda a Barbosa con una de sus frases para el bronce: De tanto ver triunfar a las nulidades, de tanto ver prosperar la deshonra, de tanto ver crecer la injusticia, de tanto ver agigantarse los poderes en las manos de los malos, el hombre llega a desanimarse de la virtud, a reírse de la honra, a tener vergüenza de ser honesto. Pero Galeano dispara desde otro lugar. En Retrato del abogado más caro de Brasil, dice que el prócer constitucionalista “…se opuso a la vacuna antivariólica en nombre de la libertad [ya que…] el Estado no tiene derecho a violar el pensamiento ni el cuerpo, ni siquiera en nombre de la higiene pública […]. Fundamenta su fe con eruditas citas de romanos imperiales y liberales ingleses. Abogado de la empresa extranjera Light and Power, que en Brasil manda más que Dios”.
Ídem con la imagen de Gilberto Freyre, autor de Casa-grande e senzala, gloria de la literatura de Brasil, y panegirista de la dictadura militar (1964-85):
1973. A 40 años de la primera edición de la obra, el autor celebra con camareros disfrazados de esclavos que sirven las mesas. Decoran el ambiente con látigos, cepos, picotas, cadenas y argollas de hierro que cuelgan de las paredes. Los invitados sienten que han vuelto a los buenos tiempos en que el negro servía al blanco sin chistar, como el hijo servía al padre, la mujer al marido, el civil al militar, y la colonia a la metrópoli.
¿Cuál es la novedad de un Bolsonaro, cuando su ideología cierra con la esclavocracia imperial y seudorrepublicana, de la que la sociedad brasileña nunca pudo liberarse?
Habrá que estar en guardia frente a lo que se viene, agarrándonos del viento, con las uñas (Juan Rulfo).

Corte ecuatoriana niega acción de protección a favor de Julian Assange


ALAI

Una corte ecuatoriana rechazó, este lunes 29 de octubre, la acción de protección solicitada por los abogados del periodista, Julian Assange, que buscaba dejar sin efecto el protocolo establecido por el gobierno ecuatoriano para regular sus condiciones de vida en la Embajada de ese país en Londres. Assange y su equipo legal consideran que el “Protocolo Especial de Visitas, Comunicaciones y Atención Médica” viola los derechos del fundador de Wikileaks.
El Protocolo Especial, de 32 puntos, que se aplica desde mediados de octubre, no fue consultado con el asilado ni su equipo. Le impone nuevamente restricciones a su libertad y controles que podrían vulnerar su seguridad y la de sus visitantes, si bien le restaura parcialmente su facultad de usar Internet y el teléfono y de recibir visitas, luego de que estuvo prácticamente incomunicado durante 6 meses.
En un documento de Amicus Curiae presentado a la Corte por las organizaciones internacionales Articulación Continental de Movimientos ALBA y el Observatorio de Multinacionales en América Latina, conjuntamente con el Movimiento Revolución Ciudadana de Ecuador, se cuestiona que las medidas adoptadas parecen referir más a una condición de detenido carcelario que al de un asilado político, lo cual transgrediría la legislación internacional respecto al trato de las personas asiladas.
En el documento, recuerdan que cuando Ecuador acogió a Assange, fue en su calidad de país que reconoce los instrumentos internacionales que obligan a brindar protección a quien pide asilo y respetar sus derechos y libertades fundamentales. Consideran que el protocolo vulnera una serie de derechos humanos fundamentales de Julian Assange, en particular, el Derecho a la Libertad de Expresión y el Acceso a la Información, así como la Libertad de Reunión.
Estas entidades enfatizan en que el periodista Julian Assange es un profesional que ha dedicado su vida a la defensa de los derechos humanos, la libertad de expresión y el acceso a la información de interés público. Destacan que, como consecuencia de su dedicación periodística y su valentía e iniciativa en la defensa de los derechos humanos, ha sido reconocido con significativos galardones internacionales; y que si tuvo que buscar el asilo fue por la persecución política internacional que le ha significado este trabajo.
La acción fue presentada en Ecuador el pasado el 19 de octubre por el exjuez español Baltasar Garzón, quien es parte del equipo de la defensa de Assange. La jueza, sin embargo, lo rechazó al considerar que el protocolo establece condiciones necesarias de convivencia en la Embajada, donde Assange está recluido desde hace más de 6 años.
El periodista de origen australiano, quien participó en la sesión por videoconferencia, reclamó que el Gobierno ecuatoriano ha emprendido una campaña de desprestigio en su contra con el fin de retirarle el asilo; y anunció que apelará la sentencia.
Las condiciones de vida y situación de salud de Julian Assange son cada vez más precarias. Él ha dado a conocer que consideraría entregarse a las autoridades británicas –que podrían imponerle 3 a 6 meses de cárcel por haber violado sus condiciones de fianza, hace 6 años–, si éstas le garantizan que no le entregarán a la justicia estadounidense, que pretende enjuiciarle por las publicaciones de Wikileaks, lo que significa un riesgo de pena de muerte.
Entretanto, sectores de la derecha ecuatoriana han anunciado, para este miércoles 31, una movilización para exigir que se retire la calidad de ciudadano ecuatoriano al periodista, que le fue otorgada en diciembre pasado por el gobierno.
Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/196241

Panamá, el reino de la desigualdad social


De acuerdo al Banco Mundial, nuestro país está entre los 6 más desiguales de Latinoamérica, y entre los 10 más desiguales del mundo. En Panamá, en 2015, el 10% de las familias más ricas tenían ingresos 37 veces superiores al 10% de las familias más pobres. Esto nos habla de la injusticia social y el alto grado de desigualdad que padece nuestro pueblo.
Según cifras oficiales, estimadas a la baja con métodos estadísticos cuestionables, en Panamá cerca del 10% de la población, 400 mil personas, no tiene ingresos suficientes para comer adecuadamente. Y un 23%, alrededor del millón de connacionales, no puede pagarse el conjunto de las otras necesidades vitales, además de comer. A lo cual hay que agregar el colapso de los servicios públicos para comprender el sufrimiento que se padece.
En esta “Dubai de Centroamérica”, resulta que hay decenas de miles de jubilados con pensiones inferiores a B/. 500 que claman por una compensación frente al creciente aumento de los precios de la canasta básica y de las medicinas, muchas de las cuales deben comprarse en farmacias privadas, dada la crisis de medicamentos de la Caja de Seguro Social.
En este marco un grupo de jubilados logró que la Asamblea Nacional aprobara el proyecto de ley 621 que otorga unos ajustes a las jubilaciones, que oscilan entre B/. 60 para pensiones menores a B/. 500, de B/ 45 para los que ganan entre B/. 501 y 1,000, y de B/. 35 para aquellos que reciben entre B/. 1,001 y 1,500.
Este aumento debería pagarse con un impuesto del 7% a las remesas de dinero que se envían al exterior, 5% de impuesto a las ganancias de casino y tragamonedas, y la asignación del 20% del impuesto que ya se paga al consumo de cervezas.
En esta Dubai de la injusticia y la disparidad social, los sectores empresariales encabezados por la Cámara de Comercio y la APEDE pegaron su grito al cielo, oponiéndose tajantemente a cualquier aumento de impuestos. La excusa como siempre es que la economía se vendría a pique. Traducido al lenguaje panameño: no les importa si las jubilaciones de estos viejos pobres les alcanzan o no para comer, no me aumentes los impuestos a los que más ganan.
Ahora que se conmemoran 50 años del golpe de estado de 1968, hay que recordar que una de las causas fue la crisis institucional abierta por los empresarios vinculados al “chiarismo” porque no querían al candidato David Samudio y su reforma fiscal. Hoy, como entonces, sigue habiendo un “Club de Exonerados” que se niegan a compartir algo de sus pingües beneficios con el pueblo panameño. Casi todo el sector punta de la economía, el “logístico”, goza de exoneraciones fiscales, y el resto pagan poco comparados con los asalariados.
Otra medida similarmente egoísta, ha sido la aprobación de la Ley 51 de 10 de octubre de 2018, por la cual se restringe el gasto público hacia los próximos años, y se limita el aporte del canal a los fondos nacionales al 2.5% del PIB, ordenando que la mitad de cualquier excedente que pueda haber a futuro en esos ingresos vaya al Fondo de Ahorro Panamá, para beneficio de los banqueros que lo administran, y sacrifico de tantas necesidades sociales.
Se requiere la construcción de una propuesta política nueva que ponga a los seres humanos primero que al mercado y la ganancia; que anteponga la deuda social histórica que nuestra oligarquía tiene con el pauperizado pueblo panameño; para lo cual hay que hacer justicia fiscal, haciendo que paguen impuestos progresivos en función del ingreso todos, que se acaben las exoneraciones fiscales, una forma solapada y legal de corrupción. 

El ocaso de los progresismos


El triunfo de Jair Bolsonaro viene a confirmar las sospechas que se perpetuaron durante largo tiempo a lo largo de toda la segunda mitad del siglo XX e inicios del presente siglo XXI: los progresismos están destinados a retroceder. Quizá sea una aseveración un tanto generalizada, burda o incluso simple, pero no por ello deja de tener un dejo de certeza.
El siglo XXI se abrió en América Latina ante un nuevo abanico de gobiernos progresistas que instalaron en el imaginario colectivo la idea del “buen vivir” y del “capitalismo serio”, donde los Estados eran administrados por un partido político que consideraba a la redistribución del ingreso como uno de los factores estructurales de su política económica. La inclusión de las mayorías, la ampliación de derechos sociales y políticos, la amplitud democrática y el respeto por los medios de comunicación y los partidos políticos opositores, en líneas generales, sentaron las bases de una seguidilla de gobiernos latinoamericanos que se alinearon rápidamente a los procesos transformadores que coexistieron a ellos.
Proyectos políticos donde, en su mayoría, primó la conciliación de clases antes que el posicionamiento y la lectura clasista de la realidad histórica. En muchos de esos progresismos, la desmovilización de los sectores trabajadores, campesinos y jóvenes fue un factor estructural durante su gobierno.
La base social
La aventura boliviana con Evo Morales, primer presidente indígena del mundo, que inició en 2005, contó desde siempre con el apoyo explícito de una amplia gama de movimientos sociales y políticos que, siempre alertas y movilizados, sostuvieron el proceso político que allí se vive desde hace más de una década.
Igual o mejor es el proceso de la República Bolivariana de Venezuela que inauguró Chávez hace tiempo, desde su juramento por la “moribunda constitución”, los constantes referéndums revocatorios, el proceso de transformación social y político que todo el PSUV constituyó con la ayuda y el soporte del pueblo bolivariano organizado. Puesto que, para el chavismo, es en las comunas donde radica el socialismo del siglo XXI en Venezuela, y es allí donde debe emerger, no en el gobierno y sus ministerios. Y allí están puestas todas las energías, y es allí también donde descansa el régimen de Nicolás Maduro, que desde 2013 soporta una guerra económica que pareciera no tener fin.
La muerte de Fidel en Cuba, lejos de espantar al socialismo como proyecto político, lo profundizó con la reforma constitucional que encaró Diaz Canel y todo el Comité Central, donde parece primar el sentido socialista de la revolución más intacto que nunca.
Pero en estos Estados, si bien la derecha como partido político existe, y es considerable su participación, no ha conseguido lo que ocurrió en otros lugares. Tomemos por caso el golpe destituyente que sufrió Fernando Lugo en Paraguay en 2009, o más cercano en el tiempo aun, el impeachment que tuvo que soportal Dilma Rouseff en Brasil. O bien la derrota electoral que sufrió el Kirchnerismo en Argentina a manos de Mauricio Macri. O también como Piñera recuperó el poder ejecutivo en Chile luego del mandato de Michelle Bachelet. ¿Qué ocurrió?
La derecha en clave regional
Sin duda que los procesos histórico-políticos recientes deben ser leídos en clave regional, y no se puede negar que la victoria de Donald Trump en EEUU fue un empujón importante para gran parte de la derecha continental. Tampoco podemos dejar de lado en papel fundamental que ocuparon los medios de comunicación locales en cada país, y las agencias continentales de noticias, que muchas veces intensificaron las campañas políticas de difamación a los y las dirigentes del llamado “progresismo latinoamericano”. Además, la actual crisis que vive el sistema capitalista, con el derrumbe internacional de los precios y la caída en la rentabilidad empujaron a los gobiernos a administrarse con menos dinero del que disponían en la época de las vacas gordas. Pero todavía no alcanza para terminar de empezar a esbozar una respuesta.
Podríamos, como le gusta a algunos escritores y escritoras, derramar litros de tinta en defenestrar a la izquierda autonomista y sectaria que hay en cada país, sobre cómo se niega a hacer un apoyo a esos procesos políticos, y que su constante crítica no permite otra postura que contribuir a la acumulación de la derecha política que hoy avanza con fuerza en el continente. Pero todavía falta para entender.
Quizá deba ser hora de hacer una (auto) crítica a ese tipo de gobiernos. Quizá debamos empezar a analizar con más detalle cuáles son los límites del progresismo, que alcances y proyecciones socioeconómicas tiene, tanto para su país como para la región.
Por ejemplo, la iniciativa que significó el Banco del Sur, una institución donde los países de Latinoamérica, aunque no exclusivamente, puedan acudir a él como un prestamista alternativo frente a los usureros del FMI y sus ya conocidas condiciones para acceder a un préstamo. Sin embargo, ni Brasil ni Argentina, por nombrar los mayores aportantes, se convencieron en fortalecer esa ruta de independencia económica suramericana. Hoy, hacen fila para ser atendidos en el FMI, con gobiernos totalmente predispuestos para aceptar las condiciones del prestamista internacional y aplicar todos los pliegos de situaciones económicas de ajuste y achique del Estado en el gasto público.
Entonces… ¿Por qué mueren los gobiernos progresistas? O quizá, una pregunta aún mejor ¿Por qué subsisten los gobiernos de corte revolucionario, o transformadores, que tienen como perspectiva la construcción de una sociedad socialista? Como siempre, la respuesta está en las bases sociales de la construcción del poder.
Como ya señalamos, desde el primer día Evo Morales construyó su poder en los movimientos sociales, se hizo eco de sus reclamos y los incorporó a los organismos de gobierno para consolidar el Estado Plurinacional de Bolivia. Obviamente, con altibajos y contradicciones, pero el pueblo boliviano sabe que el camino es con el partido MAS que lidera Evo Morales.
Situación similar ocurre en la vapuleada Venezuela. En la expresión “¡Comuna o nada!” Chávez fundó la base de lo que sería la revolución bolivariana. Es en las comunas donde debe emerger la semilla del socialismo, es en el poder popular donde tiene que descansar el Estado Bolivariano, de ahí su más encarnizada defensa de los y las ciudadanas frente a las constantes agresiones internacionales. El chavismo se mantiene firme aun a pesar de la tan criticada corrupción gubernamental, porque comprende que inició un proceso que no tiene retorno (que sea favorable para las mayorías).
El problema fundamental de los gobiernos progresistas, a nuestro parecer, es la limitación a la hora de movilizar a su electorado. Tanto el kirchnerismo que lideraba Cristina Fernández de Kirchner como el PT de Lula y Dilma arrastraban más del 50% del electorado.
En Brasil conducían la Central Única de los Trabajadores, además de una amplia gama de sectores de clase media e intelectuales, y ni hablar del Movimiento sin Tierra. En tanto que, en Argentina, el kirchnerismo apelaba a la tradición del peronismo para hacerse del cariño y el visto bueno de amplios sectores populares, el seguidismo de algunas de las centrales sindicales más importantes, junto con un amplio sector de la clase media, intelectuales, profesionales y universitarios. Y no dejemos de lado a un empresariado que, producto del crecimiento del consumo interno, encontró en el kirchnerismo un crecimiento económico que no conocía desde hacía bastante tiempo.
En Chile, el gobierno de Michelle Bachelet venía a hacerse eco de los reclamos durante el gobierno de Piñera, donde la incorporación del Partido Comunista de Chile y otros sectores progresistas le daban una “lavada de cara” a la vieja Concertación. Pero, transcurrido el tiempo de gobierno, nuevamente Piñera es electo presidente. Y en Argentina, pese a la profunda transformación socioeconómica de los 12 años de gobierno kirchnerista, Mauricio Macri asume el poder ejecutivo. Y en Brasil, después de lo ocurrido durante los gobiernos de Lula, una manipulación política en la cámara terminó con la destitución de la legítima presidenta Dilma. Y un tiempo después, con la prisión y la proscripción de Lula, imposibilitado así para ser nuevamente candidato a presidente.
Todos “golpes” que proporcionó la derecha, y que contaron con el visto bueno de ese mismo progresismo, puesto que, la mayoría de las veces, desde el Estado no se proponían discutir la matriz económica del país, ni mucho menos el sentido político y la orientación de su constitución, por nombrar algunos ejemplos. Discutir ello significaría también cuestionar la base económica que sustenta el poder de la oposición. Pero, por el contrario, solo se concentraron en la distribución del ingreso y la ampliación de derechos, que, si bien no es poco, no alcanza para derrotar a la derecha, siempre latente y expectante para volver al poder.
Discutir la realidad de fondo, y no lo superficial
Ninguno de esos gobiernos cuestionó la Justicia en su país, el rol que cumple, las funciones y el sentido. Jamás se puso en duda la elección de los jueces, ni nadie se atrevió a impulsar la elección de los jueces de manera directa, mediante el voto.
Situación similar ocurrió con los medios de comunicación. El progresismo se apoyó en los medios estatales, y en complicidad con las empresas amigas del gobierno, construyó una red estatal-privada de comunicación que trató de hacerle frente a los grandes conglomerados comunicacionales que hay en cada país, y que son una fuente inexpugnable de poder en tanto que construyen sentido común y forjan una opinión. No se puso en duda la legitimidad de esos medios privados de comunicación, y si bien hubo atisbos de modificar la situación con leyes de medios y demás, lejos estuvieron de afectar la realidad comunicacional. Dejaron voz libre a la derecha, y no rigió ningún tipo de control.
De igual manera, se manipuló a las centrales sindicales. Se optó por tener un movimiento obrero y trabajador organizado y disciplinado, que no participe directamente en política más allá del proceso electoral, donde muchas veces fue fiel, hasta que simplemente dejó de serlo. En Argentina, sectores sindicales evitaban llamar a un paro activo durante el gobierno de Cristina Fernández bajo el argumento de que participar en un paro era “hacerle el juego a la derecha”.
Quizá el factor más revolucionario en América Latina fue el movimiento feminista, que avanzó como un tsunami y se expandió y consolidó en todo el continente como nunca antes se vio con otro movimiento social. Pero ello no alcanzó por si solo para frenar en Brasil, por ejemplo, al misógino de Jair Bolsonaro.
Hablábamos de matriz productiva, puesto que ninguno de los gobiernos progresistas se motivó en trastocar las riendas fundamentales de la economía. Ninguno se ocupó por cuestionar la propiedad de la tierra en el sector agrario, ni por contabilizar las ganancias de las empresas privadas, o bien en controlar el extractivismo minero o petrolero. Se abocaron, lisa y llanamente, en administrar los ingresos propios de un contexto económico que propició el auge de divisas. En Argentina, por ejemplo, la soja a 600 dólares durante un período prolongado de tiempo no se expresó directamente en una inversión estructural en un sector estratégico de la economía. Se ocupó de la redistribución, de la inyección directa en pos de aumentar el consumo o en desarrollar distintos mecanismos de derechos sociales básicos (Asignación Universal por Hijo es el mejor ejemplo de ello).
El progresismo permitió y posibilitó la perpetuación de las burguesías nacionales e internacionales que tributaban y pactaban con el gobierno de turno. Se apoyaron en esa burguesía para consolidar su gobernabilidad, y fueron muchas veces cómplices de los arreglos corruptos que esas mismas empresas establecían con sectores del gobierno que conducían, aun sin ser parte directa. Así, casos como Cristóbal López en Argentina o Lava Jato en Brasil fueron fundamentales para la oposición, que se sirvió de ellos para sobreexplotarlos políticamente en detrimento del mismo progresismo que lo posibilitó.
Sí se ocuparon, por el contrario, de socavar las bases sociales que fundamentaban su propio poder. Es conocida la desmovilización de las centrales sindicales adherentes al kirchnerismo durante su gobierno. De igual manera, en Brasil, en la excepcional circunstancia donde su máximo dirigente, Lula, estaba siendo detenido, el mensaje al pueblo que lo apoyaba era claro: “cumpliría con la orden de Moro”, es decir, respetaría la decisión de ser detenido arbitrariamente y capitularía sin quejas frente a la derecha.
Generalizamos, lamentablemente sí. Perdemos muchas cuestiones de vista, también. Nos falta praxis a la hora de gobernar, quizá. Pero reconocemos otras alternativas a un progresismo capitalista, y es en ellas en las que creemos fehacientemente como las únicas opciones reales capaces de trastocar la realidad.
Entonces… ¿Qué hacer?
Ante esa gran pregunta, la revolución aparece más que nunca como la única alternativa, donde los movimientos de trabajadores, donde los sectores campesinos, donde las mujeres y la juventud sean los y las protagonistas de un proceso transformador que termine de raíz con el actual sistema capitalista, más imperialista y excluyente que nunca, y que sea capaz de construir un socialismo de nuevo tipo, resultado de la realidad sociocultural de los pueblos.
“La revolución es guerra, la única verdad legítima, justa y grande entre cuantas ha conocido la historia” señaló Lenin. Y entendemos guerra no en sentido estricto de empuñar un fusil y emprender la aventura de instalar un foco guerrillero. Pero comprendemos, y así lo hacía Lenin también, que la guerra no puede ser sólo discursiva. Se necesita volver a la historia y recuperar las experiencias, los fracasos y las derrotas, para tomar nota de los procesos que ya acontecieron, de las lecciones del pasado que debemos necesariamente recuperar.
Hay profundos procesos revolucionarios que fueron implementados a partir de la democracia misma. Y junto con la interpelación y la constante militancia día a día en las calles, barrios, lugares de trabajo y demás espacios colectivos, entendemos que es posible establecer un gobierno transformador, independiente de las burguesías y los terratenientes, antiimperialista y socialista, que responda y reconozca el interés y la voluntad de las mayorías. De nuevo, se presentarán contradicciones, pero es menester darnos la oportunidad de debatir profundamente las salidas reales a los ciclos que, pareciera, están determinados a sucederse en Latinoamérica: gobiernos progresistas y luego gobiernos neoliberales, y así sucesivamente. Pero siempre dentro del marco capitalista.
Hace una década, Atilio Boron publicó Socialismo Siglo XXI. ¿Hay vida después del neoliberalismo? Allí plantea que la transición al socialismo “podrá tener características muy diferentes según los países y los tiempos históricos, y que muy posiblemente tendrá en sus comienzos un rostro apenas reformista”, pero deberá, en algún momento, necesariamente, establecer una ruptura violenta con el pasado. Y no se debe a una ruptura caprichosa, sino a una indefectible necesidad de destruir el viejo orden, que responde de lleno a los intereses del sistema que se busca derrocar.
La ruptura tiene que ser total, y no meramente condescendiente ante un enemigo que, en cuanto pueda, suministrará la estocada final. 

Apuntes primarios tras la victoria de Bolsonaro…


A propósito de la derrota, reivindicar también lo positivo...

Cuando se pierde siempre es más fácil ver lo negativo. Sobre todo cuando esa derrota significa la victoria del fascismo. Sin embargo, viéndolo por el lado positivo, hay algunos logros interesantes.

El primero fue tener 46 por ciento de los votos, en una situación como la que se vive en Brasil luego del golpe de Estado contra Dilma y la prisión de Lula. Es un apoyo muy significativo. Además, en algo sumamente simbólico: se logró la victoria en todo el Nordeste.

El segundo es el surgimiento de un liderazgo nuevo, más joven, dentro del PT, que se posiciona con un apoyo electoral importante y, dependiendo de las actuaciones, se puede proyectar a futuro. La renovación de liderazgos, que se hacía difícil, se puede gestar a partir de ese apoyo y consolidar en la lucha contra un gobierno que será necesario resistir.

El tercero es haber remarcado la presencia de un hilo de lucha histórico, representado por Lula, por el MST y las organizaciones sociales-sindicales, que se consolidaron en un proyecto común de lucha y no sirvieron de escalera a la derecha como en otros lugares.

El cuarto, y más importante, es el aprendizaje que deja la derrota, cuando se asume con mirada estratégica. Entonces se puede analizar mejor y hacer autocrítica, desde los errores puntuales cometidos, que siempre es más fácil verlos en los otros, hasta las equivocaciones estratégicas que son más importantes.

La victoria nunca está a la vuelta de la esquina...

Viví en Brasil entre 1980 y 1985. Recorrí buena parte del país. Vi nacer al MST (Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra), y todavía recuerdo aquel primer campamento de Encrucilhada Natalino, la ocupación de la Fazenda Annoni… Cuánta lucha, cuánta esperanza, cuánta fuerza colectiva…

Vi nacer al PT, y en la primeras elecciones sus candidatos tenían 200 votos con suerte y viento a favor. Ya de regreso al Uruguay, y después desde Ecuador, seguí vinculado a muchos compañeros y compañeras del PT y al MST.

Se creía imposible que el MST conquistara tierra para plantar primero y luego la haga producir, pero la fue conquistando y fue resistiendo y la fue haciendo producir, aunque falte mucho claro. Se creía casi imposible que Lula llegara a la presidencia, pero después de muchos años y mucha lucha llegó.

La victoria nunca está a la vuelta de la esquina, hay que caminar y caminar, luchar y luchar y nunca se llega a la victoria total o la victoria final. Nada es fácil. Nadie regala nada. El problema está en creer que las luchas son fáciles y pasan por ganar alguna que otra elección. La lucha es permanente, nunca se termina. Lamentablemente, muchos jóvenes crecieron a la sombra de un puesto burocrático durante los gobiernos progresistas y no se dieron cuenta que eso les cayó de arriba por un rato. Que era producto de muchas luchas. A no ser los que se acomodaron en ese puesto conscientes de lo que hacían.

Hay que saludar a los compañeros y compañeras de Brasil que pelearon bien. Algunos y algunas me enviaron mensajes hoy, casi llorando… Pero un rato nomás, porque mañana seguirán en la trinchera que les toque, y posiblemente en una lucha más difícil. Pero, ¿era fácil la lucha de los obreros paulistas contra la dictadura? ¿Era fácil ocupar tierras, resistir y producir en aquellos comienzos del MST durante la dictadura?

En fin.. La lucha recién empieza en Brasil y en todo lado… y nunca ha de terminar...

El segundo grupo de migrantes ya se encuentra en Tapachula

Caminata migrante


Tapachula, Chis., La segunda caravana de aproximadamente 2 mil migrantes centroamericanos arribó ayer por la tarde a Tapachula, luego de recorrer a pie unos 25 kilómetros desde el ejido Ignacio Zaragoza, en el municipio de Frontera Hidalgo.
Irineo Mújica, director de la organización Pueblos sin Fronteras, que a partir de ayer se hizo cargo de la agrupación, aseguró que esta caravana ha sido más golpeada y criminalizada que la anterior, por lo que será más difícil su camino.
Añadió que el grupo seguirá la misma ruta y los pasos de la anterior, por lo que este miércoles partirá hacia el municipio de Huixtla, ubicado a 40 kilómetros de aquí. La idea es alcanzarla en Ciudad de México, agregó.
Ahora vamos a acompañarlos y queremos que esta marcha sea pacífica; ya hablamos con ellos y están de acuerdo en que la violencia no es la forma, por lo que quien cometa algún acto de este tipo será sacado, y exhortamos al gobierno mexicano a que respete las garantías de estas personas, indicó.
Los casi 2 mil guatemaltecos, salvadoreños y hondureños que ingresaron a México el lunes pasado por el río Suchiate sin documentos migratorios salieron la madrugada de ayer de Frontera Hidalgo y llegaron caminando por la tarde a Tapachula, en cuyo parque central se acomodaron para dormir.
A diferencia de la caravana de más de 7 mil personas que ingresó al país el 21 de octubre pasado, este grupo no recibió el mismo trato de la población mexicana, afirmaron los organizadores y los centroamericanos. Antes hubo más apoyo, pero ahora que pasamos por Zaragoza no fue tan grande, dijo el guatemalteco Alberto Orozco.
Afrontar las consecuencias
Este es un éxodo y la gente seguirá saliendo mientras no haya soluciones de raíz. Esperamos que pare en un rato, pero también tenemos que afrontar las consecuencias con responsabilidad, porque mucha gente está cayendo muerta y por eso nosotros hemos venido a tratar de poner un poco de orden en el desorden, señaló Mújica.
La violencia, añadió, no se combate con violencia. El movimiento migrante siempre ha sido pacífico, pero han estado aventándoles hasta helicópteros.
En entrevista, consideró que la segunda caravana tiene sus propios retos, porque la han golpeado y criminalizado. La primera era cuestión de humanidad, pero otra más es cansada para todos.
Afirmó que el gobierno mexicano, presionado por Estados Unidos, no debe forzar a Chiapas ni a Oaxaca “para que sean los contenedores, los estados cárcel de centroamericanos”.
La hondureña Lilian Siomara, quien pasó la noche de este martes en el piso del parque central, dijo que pretende llegar a Estados Unidos para ofrecerle un futuro mejor a mis seis hijos (que se quedaron en su país) y a mi madre, que depende de mí. Agregó: La idea es no acobardarse y seguir adelante, como lo están haciendo los paisanos que van en la primera caravana.
En tanto, unos 300 de los 500 salvadoreños de un tercer grupo de migrantes que ayer arribó a la frontera de México accedieron a solicitar refugio, informaron fuentes oficiales.
Acotaron que los otros 200 migrantes pasarían la noche en Tecún Umán, Guatemala, fronterizo con México, y buscarán ingresar a territorio nacional este miércoles.

Elio Henríquez
Corresponsal
Periódico La Jornada

Exhaustos y enfermos, integrantes de la caravana arriban a Juchitán

Caminata migrante
En aumento, quienes piden ser repatriados
Demandan que les apoyen con autobuses para llegar a Ciudad de México


Juchitán, Oax., Muchos llegaron de aventón, algunos en camiones de la línea Istmeños y otros lo hicieron a pie, pero al final los integrantes de la Caravana Migrante arribaron ayer a Juchitán provenientes de Niltepec y Tapanatepec, en el Istmo de Tehuantepec.
Los más de 6 mil migrantes se ubicaron en la terminal de autobuses, habilitada y coordinada por la autoridad de Juchitán para recibirlos. Muchos varones y jóvenes traen los pies con ámpulas que les impiden caminar, otros vienen deshidratados y los niños padecen gripe, tos y altas temperaturas.
Aquí les brindamos agua, servicio médico, sanitarios, habilitamos un comedor comunitario, además de servicio de seguridad. La intención es que tengan un espacio digno, informó José Antonio Marín López, coordinador municipal de Protección Civil.
La regiduría de salud señaló que, por acuerdo de cabildo, el 30 y 31 de octubre se aplicará la ley seca que prohíbe la venta de bebidas alcohólicas. La dependencia exhortó a los migrantes a evitar salir a las calles y avenidas, y ubicarse sólo en el refugio asignado.
Un grupo de 20 migrantes solicitó al Grupo Beta, del Instituto Nacional de Migración, su repatriación, por que no era lo que se esperaban, además de que han estado enfermos, por lo que prefieren regresar a sus países.
Sin comida
Ayer se fueron 40 de Niltepec y hoy al parecer vamos a ser otros 40. Traigo a mi mamá y mis dos hijos enfermos, sabemos que al regresar allá nos esperan la pobreza y la violencia, pero ya no podemos más, de verdad que caminar largas horas y no comer alimentos sanos nos ha afectado mucho, dijo Heber Ramos, de origen guatemalteco.
Una brigada de Ciudad de México se sumó a los servicios de salud de Oaxaca y de la Cruz Roja que desde el sábado atienden a los migrantes. Con actividades recreativas y educativas, la fundación Save the children se encarga de los menores.
Por la noche, los extranjeros acordaron esperar un día más en Juchitán mientras ven la posibilidad de que el gobierno o alguna organización civil les proporcione autobuses para continuar su recorrido hasta Ciudad de México, informó el médico y voluntario Manuel Valenzuela, coordinador en turno de la caravana.
La más pequeña
Yesenia Estrada, de 23 años de edad, y su esposo, huyen de la violencia y la falta de empleo que padecen en Honduras; tienen tres hijas, una de seis años, otra de cuatro y la de 26 días de nacida. La consideran la migrante más pequeña de esta caravana.
A su llegada a Juchitán, su padre le habilitó un pedazo de cartón para descansar; ahí le han donado pañales y cobijas, pero no han sido suficientes, porque son cinco personas en total y no tienen otra opción, ya que si regresan a Honduras sufrirán más, asevera.
“Mi bebé nació el 4 de este mes y para el día 23 ya estábamos todos uniéndonos a la caravana. Han sido días muy difíciles, porque caminamos y otras veces pedimos aventón, pero no tenemos otra opción, allá no hay empleo.”
Yesenia relató que caminar largas horas y vivir este ritmo acelerado de la caravana la ha debilitado, pero no se rinde. Allá no hay nada, sólo violencia nos persigue, entonces decidimos salirnos, nuestros familiares no saben, vamos a seguir hasta donde podamos, a la frontera o Estados Unidos, tenemos tres hijas que atender, y no es nada sencillo, señaló.

Diana Manzo
Corresponsal
Periódico La Jornada

En AL y el Caribe 30 millones de personas habitan fuera de sus países

Caminata migrante

En América Latina y el Caribe se estima que al menos 30 millones de personas viven en un país distinto al que nacieron, lo que representa 4 por ciento de la población regional. En el caso de México y Centroamérica, su principal lugar de destino en 70 por ciento de las situaciones es Estados Unidos, afirmaron especialistas de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), El Colegio de México y el Sistema de Integración Centroamericana (Sica).
Reunidos en el coloquio Centroamérica y México en la encrucijada hoy alertaron que frente a los desafíos que impone la migración, es necesario tener una mirada nueva y regional sobre los cambios que se están generando en las naciones centroamericanas y que no pueden reducirse sólo a temas de violencia.
Alexander Segovia, presidente del Instituto Centroamericano de Investigaciones para el Desarrollo y el Cambio Sostenible (Incide) destacó que uno de los principales problemas no resueltos en Centroamérica es la consolidación de la democracia, la cual, dijo, es nuevamente cuestionada a 25 años de la firma de los acuerdos de paz que dieron estabilidad política a la región, pero se quedaron muy cortos en cuanto a las expectativas democráticas de los pueblos.
Agregó que existe un divorcio entre las clases políticas centroamericanas y sus sociedades, pero también tenemos una juventud desilusionada y enojada. El reto es cómo le damos un nuevo empuje a la democracia en una sociedad más dinámica y que reclama soluciones distintas a las del pasado, pues estamos ante un claro riesgo de retroceso democrático.
Nuevos retos
Es en ese contexto, agregó Jorge Martínez, especialista de la Cepal en población, agregó que en la región surge un nuevo fenómeno con los niños y adolescentes migrantes que viajan solos, lo que impone nuevos retos, así como el de la trata de personas y la violación de derechos humanos.
Indicó que en el caso de la población que vive en Estados Unidos sin documentos migratorios, ésta se ha mantenido prácticamente sin cambios de 2005 a 2016. Y pese a que los mexicanos y centroamericanos son los más deportados, 5.6 millones de mexicanos sin documentos permanecen en Estados Unidos, y al menos 3.9 millones de centroamericanos, lo que se podría interpretar como un fracaso de las políticas de deportación, enfatizó.

Laura Poy Solano 
Periódico La Jornada