03 de octubre de 2012, 14:08Quito,
3 oct (PL) Al regresar a esta capital, el presidente ecuatoriano,
Rafael Correa, defendió hoy su propuesta en la reciente Cumbre de
Suramérica y Países Árabes (Aspa) de un impuesto a países consumidores
de petróleo para defender la ecología y el desarrollo.
Ecuador propone, explicó, crear un impuesto del 5,0 por ciento
a los países consumidores de petróleo, que con los precios actuales y
los volúmenes de ventas de los 12 países de la canasta de la OPEP se
aproximaría a los 40 mil millones de dólares por año.
Esta
recaudación, comentó a la prensa que lo esperaba en la Base Aérea
quiteña, debiera revertirse sobre los países que sufren el cambio
climático, ayudar a iniciativas como el Yasuní ITT, y en convertir a
los países extractivistas en proveedores de servicios.
"Es una
cuestión de poder", dijo al referirse a la realidad de impago de los
servicios ambientales, que son producidos por la naturaleza en países
en desarrollo, como Ecuador.
"Si ellos (los países hegemónicos
y grandes consumidores de recursos) produjeran bienes ambientales y
nosotros los consumiéramos, hace rato que nos hubieran hecho pagarles",
reflexionó.
Según Correa la razón del no pago por los bienes
ambientales, y por otros bienes abstractos como el conocimiento
mediante patentes, responde a "barreras puestas por el Norte para
consumir los bienes que producimos".
La OPEP se creó en los
años 60 del pasado siglo para hacer subir el precio del petróleo en
beneficio de los productores y redistribuir el ingreso a escala global,
recordó.
Sin embargo, afirmó el msndatario, en materia medioambiental "la OPEP puede hacer mucho más, fue lo que propusimos en el Aspa". |
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