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jueves, 30 de agosto de 2018

La migración en la agenda regional


Marcel Lhermitte

Rebelión

El barrio es una fiesta. Es un viernes de noche cualquiera de estos últimos años y en la Aguada se escuchan risas, gente que habla “a los gritos”, tan alto que los vecinos pueden escuchar las conversaciones desde la calle, y además la bachata se comparte con todos los habitantes de la cuadra. Algo ha cambiado.

Rubén, el almacenero –uruguayo él–, recuerda que llegó al barrio en épocas del Plan Fénix, un programa de gobierno nacido en las administraciones del Partido Colorado, en la década del 90, que promovía la recuperación urbana, porque en la zona de la Aguada (a escasas cuadras de la principal avenida del país) había muchos baldíos, construcciones a refaccionar y mucho potencial para la construcción. Además el lugar estaba poco poblado y su gente avejentada.

El programa nunca funcionó, más allá de que se edificaron varias viviendas (la mayoría por fuera del Plan Fénix), el barrio siguió siendo gris, poco poblado y con un gran porcentaje de gente mayor.

El cambio real se dio unos cuantos años después, en la década que estamos viviendo y con la llegada de inmigrantes, fundamentalmente de Dominicana, Venezuela y Cuba. Trajeron fuerza de trabajo joven, aportaron conocimientos y compartieron su cultura –música, comidas y tradiciones en general–.

Una nueva oleada de migrantes llegó a Uruguay, pero también al resto de los países latinoamericanos del Cono Sur, con determinados matices. Por ejemplo, en Chile se constata un gran flujo de ingreso de haitianos y colombianos también; mientras que Brasil y Argentina siempre han recibido pobladores de toda la región.

La gran diferencia que tiene esta llegada de migrantes es que en esta oportunidad no son europeos, sino que se trata de hermanos latinoamericanos –muchos altamente calificados–, y eso parece molestar a algunos, o a unos cuantos.

Campaña electoral

Vivimos en un sistema de campaña permanente. Por lo tanto resulta más sencillo poder identificar con anterioridad cuáles serán los principales temas de la próxima campaña electoral uruguaya. Seguramente no haya nada nuevo bajo el sol, pensarán muchos, y explicitarán que la seguridad, la economía, la salud, la educación y las políticas sociales son las favoritas de nuestros políticos.

Pues bien, en esta oportunidad es muy posible que se sume a la discusión y el debate el “problema migratorio”. En este discurso podrán identificarse claramente las diferencias sustanciales en los mensajes de progresistas y conservadores.

En Europa y Estados Unidos ya hace años que la migración es un tema de campaña electoral, nada más hay que recordar el prometido muro de Donald Trump, en la frontera con México; o los discursos de los grupos de la extrema derecha francesa contra los sans papiers, entre otros.

Este debate se está trasladando al Cono Sur de América Latina con la llegada de la nueva oleada migratoria. En Uruguay, por ejemplo, actualmente se distinguen algunos mensajes en las redes sociales, que rozan lo ridículo, en donde se afirma que el ingreso de migrantes es una estrategia de la izquierda, ya que a los venezolanos y cubanos (en este argumento se excluye a los dominicanos) al ingresar a territorio nacional se les da una credencial cívica para que voten al Frente Amplio.

Por otra parte, en Chile, el gobierno derechista del presidente Sebastián Piñera anunció la expulsión de más de dos mil migrantes. “Esa es una señal clara e inequívoca de que nos tomamos en serio el concepto de ordenar la casa”, explicó el subsecretario del Interior trasandino, Rodrigo Ubilla.

Será el rol de la oposición progresista chilena, encabezada por el Frente Amplio y Partido País Progresista, el bregar por darle garantías a los migrantes, y entre todos tratar de construir una sociedad más justa y con igualdad de oportunidades para todos, más allá del lugar de nacimiento. Tarea nada sencilla hoy en el país de Salvador Allende.

También es preocupante lo acontecido el pasado 18 de agosto en la ciudad de Paracaima (Brasil), cuando un grupo de ciudadanos destrozó un campamento de refugiados venezolanos, debido a que un comerciante local afirmó haber sido asaltado por extranjeros.

La situación brasileña es muy preocupante, más aún con los mensajes electorales que promueve el candidato de la extrema derecha y segundo en las encuestas, Jair Bolsonaro. Brasil deberá trabajar, y mucho. Las fuerzas progresistas del país deberán ocuparse de los focos xenófobos que comienzan a aparecer.

En Uruguay, por su parte, es de esperar que la migración sea un tema que tome más cuerpo, con el paso del tiempo, y se establezca permanentemente en la campaña electoral, o incluso, posteriormente. En un hipotético escenario en donde una administración conservadora gobierne el país, no puede descartarse que se tomen medidas similares a las adoptadas por el gobierno de Piñera, por ejemplo.

Será tarea de los progresistas orientales el trabajar para construir un país con todos y recordar lo que afirmó recientemente Pepe Mujica a la gente de Podemos en España: “No puede entenderse la historia de la humanidad si no se entiende la influencia que han tenido los fenómenos migratorios”, y recordar que los que habitamos por estas latitudes somos, principalmente, hijos y nietos de quienes bajaron de los barcos.

Marcel Lhermitte es periodista, licenciado en Ciencias de la Comunicación y magíster en Comunicación Política y Campañas Electorales. Ha asesorado a candidatos y colectivos progresistas en decenas de campañas en Uruguay, Chile y Francia fundamentalmente.

@MLhermitte

“Hay una verdadera división en el Partido Demócrata, entre la base y los líderes”

Filósofo, politólogo, historiador y activista, Chomsky es una referencia de la izquierda estadounidense



Daniel Falcone
Counterpunch

En esta entrevista en la Universidad de Arizona en Tucson (Arizona), me senté con el laureado profesor Noam Chomsky para debatir sobre política electoral, las perspectivas para los progresistas en las futuras primarias, y las dificultades a las que se enfrentan los candidatos con su aparato interno del partido, los medios de comunicación y sus rivales adinerados, así como para explorar complicadas políticas y posiciones internacionales.

Chomsky pondera las réplicas de la campaña de Sanders así como el problemático asunto del BDS [la campaña anti-israelí Boicot, Desinversión y Sanciones] y cómo los progresistas y los terceros partidos pueden reorganizar y readaptar las posiciones de pensamiento avanzado para volver a centrarse en las elecciones futuras.

*

La “ola azul” [buenos resultados para el Partido Demócrata] parecía una oportunidad para que el ala progresista del Partido Demócrata la aprovechara y se uniera con socialistas y verdes. Para gran deleite de los medios corporativos, los progresistas encontraron recientemente varios reveses y obstáculos en las primarias, aunque quería preguntarte sobre los candidatos socialdemócratas o de estilo New Deal que están surgiendo de cara a las próximas elecciones, como Alexandria Ocasio-Cortez y Julia Salazar en Nueva York, así como sobre un conjunto de otros progresistas como Jasmine Robinson y Zephyr Teachout que también me vienen a la mente.

¿Ves un potencial eclipse a largo plazo, de algún tipo, de la política orientada a la clase de los donantes con estos candidatos, especialmente si los terceros partidos se unen en el apoyo a las candidaturas, o a candidaturas similares, y viceversa? 

Es toda una batalla. No estamos tratando una cuestión pequeña. Es prácticamente toda la historia política estadounidense. Esto se remonta hasta recordar a Mark Hanna, que fue el gran organizador de campañas durante finales del siglo XIX. En 1895 le preguntaron: “¿Cuáles son las cosas más importantes para una campaña política?”. Él dijo: “Hay dos cosas. La primera es el dinero, y me he olvidado de cuál era la segunda”. Era 1895. Así que esto está profundamente arraigado. Has visto el trabajo de Tom Ferguson al respecto. No es sólo la Casa Blanca; también el Congreso. De hecho, no sé si viste el estudio de Tom sobre las elecciones de 2016, un estudio muy importante, que muestra y detalla que en las últimas dos semanas de la campaña la élite republicana, a la que no le gustaba Trump, se dio cuenta de que podía darse una gran ola demócrata —lo cual ciertamente no querían—.

En las últimas dos semanas de la campaña, hubo una enorme riada de dinero tanto para la presidencia como para el Congreso y dijo que, si lo comparabas con las actitudes de voto, como de costumbre, estas cambiaron al lado de la financiación de campaña de la publicidad negativa. Y, de hecho, eso es lo que hizo virar las elecciones tanto al Congreso como a la Casa Blanca. No fue sólo Trump, también fue el Congreso. Así que es otro triunfo del gasto en campañas. Esto es 2016, y no está muy lejos de 1895.

Lo increíble de 2016 fue la campaña de Sanders. Es la primera vez en la historia de EE UU que un candidato probablemente podía haber ganado si no hubiera sido por los dirigentes del partido que le excluyeron, sin financiación del sector empresarial, y sin financiación de los ricos, y sin apoyo mediático.

Así que es un auténtico paso adelante. Pero llevar a cabo un eclipse potencial de la “clase de los donantes” va a ser realmente duro porque también va a haber un esfuerzo movilizado por parte de toda la clase capitalista, republicana y demócrata, para impedir que ocurra. De hecho, si Sanders hubiera competido, creo que habría sido masacrado por la propaganda, y habría habido propaganda masiva sobre este judío, ateo, comunista que quiere traer a los inmigrantes para matar a todo el mundo.

Es parecido a lo que se ve con Jeremy Corbyn. Tanto los tories como el Partido Laborista —los parlamentarios laboristas, los tipos de Blair, los medios como The Guardian— están todos intentando destruirle. Estos últimos ataques contra él por antisemitismo son simplemente una locura, pero harán cualquier cosa para destruir sus opciones porque él está intentando crear un partido político en el que la gente pueda de verdad participar; no sólo los tipos ricos y poderosos que te dicen lo que hacer, y eso es intolerable. Así que pienso que quizás va a ser una dura lucha.

Leí tu comentario sobre los progresistas e Israel. Señalas que el que una vez fue el favorito de los estadounidenses progresistas, Israel, está ahora pasando a apoyar regímenes de derecha, perdiendo el Partido Demócrata. ¿Crea esto una posibilidad para que los socialdemócratas y su apoyo superficial de algo como BDS se mueva hacia una posición de defensa real de los palestinos, desde tu punto de vista? ¿Es posible que incluso los demócratas dominantes puedan acercarse a apoyar políticas que muestren auténtica preocupación por los derechos palestinos, ya que todos los grupos parecen moverse hacia la izquierda en este asunto? 

No es sólo la izquierda. Tomemos a la Iglesia presbiteriana; eso no está en la izquierda. Tomaron una posición muy fuerte sobre el boicot y sobre la desinversión —no hay sanciones. es realmente ‘BD’, no BDS— pero lo hicieron de forma que es efectivo. Se concentraron en los territorios ocupados y en las multinacionales estadounidenses que participan en los territorios ocupados.

El movimiento BDS simplemente no puede pensar. Están actuando de una forma que socava sus propios objetivos. Están insistiendo en centrarse en Israel, ya sabes, boicots académicos, boicots culturales. Lo puedes defender, pero no va a funcionar.

Eso apenas funcionó en Sudáfrica. En cada ocasión lleva a una reacción, que es más fuerte que el esfuerzo. Y simplemente desvía la atención desde los palestinos a asuntos irrelevantes, como la libertad académica. Tienes que empezar debatiendo sobre eso. Ése no es el problema. Pero la Iglesia presbiteriana tuvo la idea correcta, y eso no es la izquierda después de todo. Es una de las iglesias más grandes del país. Es conservadora. Pero si el movimiento BDS tuviera algún sentido, estarían siguiendo esa política y estarían haciendo cosas que no están haciendo.

Mira Sudáfrica. Justo en el momento álgido del apartheid, Howard Zinn [escritor de izquierdas estadounidense] fue a dar charlas a Ciudad del Cabo, que estuvo muy bien porque allí pudo dar charlas anti-apartheid. Lo mismo si un estadounidense fuera a dar charlas a la Universidad de Tel Aviv, ella o él sería atacado por el movimiento BDS, lo cual es una locura. De hecho, ocurrió. Fui invitado a dar una charla en la Universidad Hebrea, para un memorial para un viejo amigo que era un verdadero militante por los derechos palestinos, como su hija, que lo organizó. Él había hecho mucho más que lo que cualquier persona en BDS nunca hizo.

Así, por ejemplo, podrías defender sólidamente que toda la ayuda militar estadounidense a Israel está violando la ley estadounidense. Mira la Enmienda Leahy, que es ley estadounidense. Dice que no puedes dar nada de ayuda militar a unidades u organizaciones militares que estén involucradas en abusos sistemáticos contra los derechos humanos, y en el caso de las Fuerzas de Defensa Israelí ha sido abrumador.

En realidad, se le ha preguntado sobre esto a Leahy, y él dice: “Bueno, ya sabes, puede ser”. Pero Amnistía Internacional lo está impulsando, Human Rights Watch lo está impulsando, pero no el movimiento BDS. Están tan decididos a hacer algo que incomodará a los israelíes que no están pensando en cómo usar las oportunidades.

Pero creo que lo que sugieres es perfectamente posible, y no será sólo los Socialistas Democráticos. Hay mucha gente en el país que no ve ningún sentido en dar ayuda militar a otros países en absoluto. ¿Por qué deberíamos dársela a Israel? Hablo de un país que espía a Estados Unidos, con agentes como Jonathan Pollard [espía israelí convicto en EE UU]. Comandantes estadounidenses han afirmado que acciones israelíes dañan a tropas estadounidenses. Juega con eso un tiempo, como aquí en Arizona, por ejemplo. Así que hay muchas posibilidades.

Es muy interesante la esperanza de que demócratas electos se fusionen con un pensamiento y acción más progresistas. El tipo que acaba de salir de mi despacho era un tipo interesante. Estuvo en la Inteligencia de EE UU durante cerca de 20 años —totalmente beligerante contra Iraq y Afganistán—, resulta que es puertorriqueño. Está muy molesto por el hecho de que los puertorriqueños no pueden conseguir a Sanders u Ocasio-Cortez para defender algo tan sencillo como permitir que los puertorriqueños voten. Pero eso vuelve a tu primera pregunta sobre la política orientada a los donantes.

Interesante. Estos candidatos del tipo DSA [Socialistas Democráticos de América, por sus siglas en inglés] que salen a la luz, ¿qué te parecen? 

Es prometedor, pero me gustaría ver a Sanders salir más a decir que Trump tiene razón en determinadas posiciones internacionales. Creo que sería crucificado por la prensa. Quizá sea mejor para él no decirlo, pero estaría bien crear conciencia pública en la medida en que si lo dijera, sería bienvenido. ¿Por qué dejar a Rand Paul —un auténtico lunático— decir, sí, hace bien en reducir las tensiones con Rusia?

Paul está en Moscú ahora mismo. Dio una charla con algún funcionario ruso en la que estuvo perfectamente sensato. Y, por supuesto, se le ha vapuleado por ello. Ridiculizado. Ni siquiera se molestan en criticarle, simplemente le ridiculizan.

Sé que Ocasio-Cortez en su reciente carrera hacia el cargo estaba mostrando puntos de vista bastante dominantes sobre la política en Oriente Medio y al Partido Demócrata, a algunos de sus elementos, especialmente al sector derechista, tristemente ni siquiera les gustó el tono moderado. Esperaba que este ablandamiento sobre Israel para el Partido Demócrata fuera una oportunidad para extender ese aspecto de la política internacional, y hacerlo más progresista. 

Entre la base popular, sí, pero tienes que tratar con los medios. Tienes que tratar con toda la máquina de propaganda. Si estos candidatos dijeran algo, tienes que tratar con el aparato del Partido Demócrata, y ellos no tolerarán ninguna crítica. Hay una verdadera división en el Partido Demócrata, entre la base y los líderes. DSA está recorriendo un camino difícil. Odio criticarles demasiado pero, por supuesto, me gustaría que lo dijeran. También puedo entender por qué ellos pueden no querer presionar más a la izquierda.

¿Qué opinas sobre el Partido Verde o la viabilidad de los terceros partidos progresistas y sus perspectivas en la política electoral en el futuro próximo? 

En el sistema político altamente regresivo de Estados Unidos, las probabilidades están en contra de los partidos independientes. No obstante, un partido como los Verdes tiene una oportunidad a nivel local y quizá algún día incluso a nivel estatal, y con la fusión del voto, pueden tener éxito incluso más allá. Y la presencia misma de los Verdes —no cada cuatro años, sino de forma continua— puede cambiar el carácter de la conciencia pública en formas que pueden tener un impacto muy positivo.

Fuente: http://www.counterpunch.org/2018/08/14/on-taking-on-the-mobilized-capitalist-class-in-elections-an-interview-with-noam-chomsky/

Traducido para El Salto por Eduardo Pérez (http://www.elsaltodiario.com/pensamiento/sobre-la-lucha-electoral-contra-la-clase-capitalista-movilizada-entrevista-con-noam-chomsky)

Intelectuales exigen el cese de persecución a líderes progresistas de AL



Al exigir el cese de la persecución a los ex presidentes Cristina Fernández de Kirchner y Rafael Correa, de Argentina y Ecuador, respectivamente, así como la libertad del ex gobernante brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad destacó en una carta abierta el interés estratégico de derribar a los gobiernos progresistas de nuestra región por parte de las oligarquías locales alineadas con Estados Unidos.

En el texto firmado por los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Venezuela, Nicolás Maduro, así como la ex mandataria brasileña Dilma Rousseff, la red acusó que “pretenden hacer caer a los gobiernos populares en pie, desarticular los avances en la unidad latinoamericana y anular los liderazgos constituidos… Llegan al extremo de intentar la destrucción de referencias morales e históricas de líderes que ya no están, como Fidel Castro, Hugo Chávez y Néstor Kirchner”.

En una ofensiva en la que participan los medios hegemónicos, dice la misiva, “se ha puesto en marcha, una vez más, esa arquitectura de la impunidad sobre la principal referente del campo popular y progresista en Argentina: Cristina Fernández de Kirchner, así como sobre otras ex autoridades y militantes de su proyecto (...) No necesitan pruebas. Su palabra ‘superior’, heredera de las ‘democracias blancas’ con las que forjaron a sangre y fuego nuestros estados nacionales, les es suficiente”, sostuvo la red, a la que está integrado el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, y el ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México Pablo González Casanova.

Resaltó que “cuando las pruebas son convincentes y señalan a sus mercenarios o sicarios, como los drones que explotaron cerca del primer mandatario venezolano, no son suficientes para que los monopolios mediáticos reconozcan el obvio magnicidio, y en cambio acusen a sus propias víctimas.

“Los gobiernos de derecha están desplegando una progresiva militarización de nuestras sociedades de manera ‘preventiva’. Obedecen al propósito de Washington de llenar con sus bases militares nuestros territorios y reformar y unificar las doctrinas militares, con el retorno de la doctrina de seguridad nacional. Apuntan a reorientar a la fuerza militar hacia supuestos enemigos internos.”

Entre las adhesiones al documento figuran la bailarina cubana Alicia Alonso, sus connacionales Silvio Rodríguez y René González, el periodista Ignacio Ramonet, el actor estadunidense Danny Glover, el académico John Saxe Fernández, la ecuatoriana Gabriela Rivadeneira, los brasileños Joao Pedro Stédile y Frei Betto, así como Héctor Díaz-Polanco, Leonardo Boff, Rosa Miriam Elizalde, Michel Chossudovsky y decenas más.

De la Redacción

Periódico La Jornada
Jueves 30 de agosto de 2018, p. 25

Caracas denuncia trato criminal de gobiernos xenófobos a venezolanos

Miles quieren regresar: ministro


El éxodo se mantendrá por la desconfianza en las medidas para superar la crisis, estiman analistas


▲ Venezolanos toman un refrigerio mientras esperan el permiso de ingreso a Perú por la frontera con Ecuador, en imagen de hace unos días.


Caracas. El hecho de que haya venezolanos que se hayan ido a otros países, ha sido usado de manera bárbara y criminal por gobiernos xenófobos, aseveró este miércoles el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, al calificar de fake news información que habla de una crisis humanitaria en Venezuela.

Rodríguez aseguró que miles de venezolanos están pidiendo apoyo a Caracas para volver al país.

Estamos recibiendo miles de solicitudes en nuestras embajadas, pero no podemos expresarlo hasta que eso esté ocurriendo en tiempo real para evitar cualquier tipo de retaliaciones, dijo a periodistas.

Esta declaración surge luego de que el pasado lunes 89 venezolanos regresaron a su país procedentes de Perú, en un avión dispuesto por el gobierno de Caracas en un plan denominado Vuelve a la Patria.

Rodríguez precisó que 20 por ciento de habitantes de Venezuela (unos 6 millones y medio) son colombianos, peruanos y ecuatorianos, cuyas subvenciones cuestan al país más de 3 mil millones de dólares anuales. Su permanencia en nuestro país desmonta las fake news de que en Venezuela hay una crisis humanitaria.

“No vamos a la oficina de la Organización de las Naciones Unidas para la Atención a los Refugiados para que los gobiernos de Colombia, Ecuador y Perú respondan. Nosotros los seguiremos atendiendo , porque así somos los venezolanos, gente decente, digna, solidaria y generosa, pero así no son los gobiernos de Colombia, Perú y Ecuador.

El ministro indicó que el presidente Nicolás Maduro dio la orden a todas las embajadas de Venezuela en el mundo, especialmente en estos países donde se han abierto expedientes de xenofobia, de delitos de odio contra venezolanos, que se atienda cada uno de los casos.

Añadió que las personas repatriadas esta semana denunciaron maltrato y discriminación. Les aventaban el dinero al piso cuando se enteraban que eran venezolanos.

El martes pasado, Maduro invitó a los venezolanos a volver al país, tras prometer un plan económico que entró en vigor el 20 de agosto y que eliminó cinco ceros a la moneda, a la par que elevó el salario mínimo a mil 800 bolívares soberanos, unos 30 dólares al cambio oficial.

Les digo a los venezolanos que quieran regresar del esclavismo económico: dejen de lavar pocetas (retretes) en el extranjero y vengan a vivir la patria, dijo Maduro en su primera declaración sobre el tema en estas semanas en que el éxodo se disparó.

Según la Organización para las Migraciones (OIM) y la oficina de la ONU para los refugiados (Acnur), de los 2.3 millones de venezolanos (7.5 por ciento de la población total) que viven en el extranjero, más de 1.6 millones han salido desde 2015.

Más de un millón ha ingresado a Colombia en el pasado año y medio, más de 400 mil a Perú y unos 300 mil a Chile. En Ecuador este año entraron 600 mil y unos 100 mil viven en Argentina.

Analistas consideran que la diáspora se mantendrá ante la desconfianza que generan las medidas de Maduro para paliar la crisis, reflejada en escasez de alimentos y medicinas y una inflación que, según el Fondo Monetario Internacional, cerrará 2018 en un millón por ciento.

El éxodo de venezolanos llevó a los gobiernos de Perú y Ecuador a exigir pasaporte, medida que Quito suspendió por orden de la justicia y que Lima ablandó sustituyéndola por pedidos de refugio.

Brasil anunció el despliegue temporal de militares en la frontera con Venezuela tras brotes de violencia en esa región. El presidente brasileño, Michel Temer, adelantó además que podría aplicar medidas para limitar el flujo de migrantes.

Quito convocó a una reunión regional para el 3 y 4 de septiembre, también la Organización de los Estados Americanos llamó a una sesión extraordinaria de su Consejo Permanente a realizarse el 5 de septiembre en la sede del organismo regional en Washington.

En tanto, más de un millar de jubilados y pensionados, al grito de “¡Pensión sin condición!, cerraron por varias horas vías principales de esta capital en rechazo a versiones de que el gobierno exigirá el llamado carnet de la patria para pagar el beneficio mensual de mil 800 bolívares soberanos.

Foto Afp

Afp y Reuters
Periódico La Jornada
Jueves 30 de agosto de 2018, p. 25

Canadá, el pulso por el TLCAN


Richard Roman y Edur Arregui Koba*


La estrategia de Donald Trump de aislar a Canadá mediante un acuerdo comercial bilateral con México, crea diversos dilemas para el gobierno canadiense, que enfrenta unas elecciones generales en otoño de 2019. En primer lugar, requiere eludir la amenaza de nuevos aranceles estadunidenses en ramas estratégicas, en particular la automotriz, lo que tendría devastadoras consecuencias en el empleo en Ontario y Quebec. Al mismo tiempo, para Canadá es inaceptable renunciar al capítulo 19 del TLCAN, piedra angular de las relaciones comerciales trilaterales, que protege a ramas fundamentales, a partir de un mecanismo de arbitraje neutral, de medidas unilaterales por parte de Estados Unidos. El capítulo 19 ha sido muy eficiente para la protección de la industria maderera canadiense en querellas y demandas presentadas por sus competidores en el norte del Continente.

La confrontación con Canadá, reforzada por la inquina del huésped de la Casa Blanca con Justin Trudeau, no es un external affaire para los estadunidenses. Canadá tiene poderosos aliados en el Congreso de Estados Unidos, y entre las principales organizaciones empresariales estadunidenses. En particular, en la influyente industria automotriz que consideraría completamente contraproducente dislocar las poderosas líneas de producción continentales, integradas por medio de fuertes inversiones, en el caso de que se descarrilara un acuerdo trinacional.

Mientras Trump ha desplegado todo su manual de trucos, incluida su tradicional retórica, para utilizar las negociaciones comerciales en curso en un movimiento calculado, para conservar su base electoral de cara a las elecciones intermedias del mes de noviembre, romper lanzas con Canadá no es inocuo. En el pulso en curso, sin embargo, Estados Unidos juega con la posibilidad de profundizar las grietas y divisiones entre las distintas fuerzas, sectores y regiones del país de la hoja de maple. Encuestas recientes muestran, por ejemplo, una gran división dentro de Canadá mismo con algunas de las políticas públicas dirigidas a preservar su poderosa economía campesina. Con ello se alcanzaría un objetivo dentro de la estrategia de la extrema derecha a escala continental, más allá del comercio y las inversiones: debilitar al gobierno liberal de Trudeau y propiciar el retorno del Partido Conservador al poder federal en Canadá.

Golpeando a los sectores punta de la industria canadiense, la administración de Trump busca que Canadá descobije a sus productores agropecuarios, a su industria maderera o a la estratégica industria de medicamentos genéricos, ampliando los derechos de propiedad intelectual y patentes de la Big Pharma estadunidense. Fiel a su cultura política, la respuesta canadiense al órdago de Trump, en primer lugar, celebra los avances convenientes para Canadá suscritos por México y Estados Unidos, mientras, sin abandonar una sonrisa, juega a que transcurra el tiempo sin ceder en nada esencial. Los canadienses se mueven al filo de la navaja, considerando la volatilidad irracional de quién se tiene a sí mismo por un negociador irrebatible y letal.

Para Trump, mantener la crispación y la ansiedad entre su público votante frente a un supuesto socio abusivo, puede ser la punta de lanza de una campaña en la que sin ningún pudor está lanzando todo su poder presidencial. Si en las elecciones del 6 de noviembre de 2018 refrenda su mandato en el Congreso de Estados Unidos, in the House and in the Senate, Ottawa estará en grandes problemas. Por el contrario, si el viejo nacionalismo canadiense lograra esquivar el dictatorum imperial, fortaleciendo sus alianzas con la otra Norteamérica, rompería con una inercia que parece, por ahora, arrastrar al resto de la región.

* Autores del libro: La Gran Cazuela de América del Norte, Gran Capital, Trabajadores y Sindicatos en la época del TLCAN, CISAN, UNAM, 2017

Trump: ecocida y democida



John Saxe-Fernández/I


Las encuestas en Estados Unidos muestran que pese al flujo de dinero para la maquinaria social negacionista del cambio climático y de los tenaces ataques a ciencia y científicos que estudian este fenómeno, crece el público que lo experimenta como una realidad. No es asunto de poca monta. El negacionismo es un vasto entramado socio-político elaborado por los intereses de los combustibles fósiles, de la máquina de combustión interna, de la automovilística, aviación y navegación, que se sienten afectados por cualquier regulación y freno de los gases de efecto invernadero (GEI).


Los GEI calientan al planeta a un ritmo creciente e inquietante. Como advierte la Asociación para el Avance de la Ciencia (AAAS) son gases que empujan las temperaturas globales más allá de ciertos umbrales que podrían desencadenar cambios abruptos, impredecibles y potencialmente irreversibles que tienen impactos masivamente perjudiciales y de gran escala.

Por lo que conviene a todo mundo, en especial a los encargados de asuntos de Estado, prestar atención a los acontecimientos climáticos del verano de 2018. En Europa las temperaturas no se habían registrado a niveles tan altos en poco más de 40 años. En su transmisión televisiva para América Latina de los días 22 y 23 de agosto, la Deutche Welle, de tan poca objetividad al informar sobre actos en los países progresistas de la región, advirtió que esas altas temperaturas (textual) “… además de acelerar potencialmente el fin del mundo, las sequías y los incendios cada vez más frecuentes amenazan la subsistencia de decenas de miles de agricultores en Europa” (Ibid). Esta vez DW lució por su adherencia a los hechos.

Se sabe quela sequía se extiende por todas las regiones del norte de Europa. Incluso en el norte del círculo polar Ártico las temperaturas superaron por momentos los 30 grados centígrados. Los campesinos escandinavos prevén las peores cosechas de los pasados 25 años. Los gobierno de Letonia y Lituania declararon el estado de emergencia. Los campesinos polacos y checos ven cómo se secan sus cultivos y estiman que los daños serán a largo plazo. Luego, de manera muy significativa el texto consignó que los expertos afirman que el CCA es parte integral de la intensificación de la sequía y esperan daños en todo el planeta. Un científico informó que todos nuestros modelos climáticos apuntan a que el impacto negativo del CCA en la agricultura será mucho más severo en el sudeste asiático y África que en Europa. Es decir se sentirán mucho más sus efectos en los lugares donde ya hay pobreza y eso es algo que es necesario tener muy presente (Ibidem).

Esto expresa al público latinoamericano lo que está en los registros de la ciencia natural y social del mundo: que el clima ya empieza a tener impactos de desestabilización social a escala planetaria. Se trata de oleadas de hambre y de migración por los efectos del calor sobre las cosechas. Este éxodo de población que potencialmente puede extenderse a decenas o cientos de millones de personas, no sólo por el bombardeo sistemático de Estados Unidos a sus ciudades, como en el norte de África (Libia) o el Medio Oriente (Afganistán, Irak, Siria y ahora con la mira en Irán), sino también por la aceleración en el calentamiento climático que acarrea la actual posposición a toda regulación vinculante a escala doméstica e internacional de los GEI.

Las oleadas de calor impactarán al Ártico, la Antártida y los glaciares lo que acelerará el aumento de los niveles oceánicos y llegará a su fin la estabilidad en las líneas marítimas, un fundamento, recuerda James Hansen, de la civilización. Sobre el agua, mejor tomar muy en serio el dato ofrecido por la DW: África, por ejemplo, ha sufrido una sequía extrema este año. Ciudad del Cabo fue la primera en el mundo en racionar en forma estricta el abasto de agua a toda su población. Esa sinceridad con la audiencia latinoamericana contrasta con la desfachatez machista que caracteriza a los informes sobre el estado del tiempo de la televisión local/nacional. Mientras aquí se explica que los calores son por la canícula, desde Alemania la DW nos informa que a los ganaderos en Australia se les acabó el agua para su ganado y que en América del Norte la sequía provocó grandes incendios forestales a lo largo de la costa Oeste. De California a la Columbia Británica se calcinaron millones de hectáreas de bosque y el humo hizo temer por la salud de la gente (Ibidem).

Desde la presidencia estadunidense se articula un negacionismo climático que, con la regresión de Trump a la regulación de emisiones de automóviles y al uso de carbón en la generación eléctrica, entre muchas decisiones, el magnate lanza a su población y a la del mundo a un abismo climático catastrófico. Comete un democidio que supera al mayor crimen de lesa humanidad previsto en el Derecho Penal Internacional.

jsaxef.blogspot.com

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Embajadores de América Latina y el Caribe piden a AMLO plan de migración regulada


Reconocemos su contundente triunfo electoral



El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, afirmó ayer ante embajadores que su gobierno siempre buscará la unidad y la cooperación con América Latina y el Caribe, mientras su próximo canciller, Marcelo Ebrard, definió que si bien el comercio es importante, la política exterior lo será más.

Después de un encuentro con 22 embajadores y encargados de negocios de igual número de países de América Latina y el Caribe, López Obrador sostuvo que durante su mandato la política exterior se guiará por los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos, de solución pacífica de las controversias y de cooperación para el desarrollo.

Los embajadores le pidieron una migración ordenada y, en conferencia de prensa posterior, Ebrard respondió: No estamos pensando en alambradas, muros, contención ni en militarización, sino en programas de desarrollo, en migraciones reguladas, de común acuerdo, pensando en la necesidad de las personas.

En nombre del cuerpo diplomático de la región, el embajador de Haití en México, Marie Joseph Guy Lamothe, planteó que con el propósito de facilitar el flujo comercial hacia México son necesarias mejores reglas y eliminar las trabas burocráticas.

Como en familia

Estamos aquí en familia para desearle éxito. Hacemos un llamado a Andrés Manuel López Obrador, a la honestidad personal que lo caracteriza y a la austeridad que usted prevé aplicar en la estructura pública mexicana, para que en México, en América Latina y el Caribe sea usted un faro durante el próximo sexenio, dijo Guy Lamothe, en un documento que leyó durante la reunión.

Además se hizo un reconocimiento al triunfo contundenteque logró López Obrador en la elección del pasado primero de julio.

Morena obtuvo 30 millones de votos, logrando un triunfo contundente, con 53 por ciento de la votación, y consolidando una legitimidad institucional de alto relieve, representando un cambio de paradigma de gran trascendencia para los próximos años, tanto en México como en al región de América Latina y el Caribe, abundó el diplomático.

Además, expresó un reconocimiento a la tenacidad, la abnegación mostrada por usted, señor presidente, y por sus seguidores a lo largo de varios años de lucha política para la construcción de un sólido liderazgo y una organización capaz de llegar a la Presidencia haciendo una avalancha.

Incluso definió que la sociedad mexicana actuó con una firme formación cívica y que los electores demostraron fuerza y dignidad, su confianza en el sistema electoral mexicano... Este impulso constituye un ejemplo de democracia para el resto de América Latina y el Caribe, colocando a México en una nueva etapa.

Ebrard indicó, en conferencia conjunta con el diplomático haitiano, que ante la postura de los embajadores en cuestión de migración, la respuesta es que para el gobierno de López Obrador las personas en tránsito no serán consideradas criminales ni delincuentes.

Hay que regular los flujos migratorios, respetar derechos humanos y dejar de pensar en que los migrantes están fuera de la ley, dijo.

Alma E. Muñoz y Enrique Méndez

Periódico La Jornada
Jueves 30 de agosto de 2018, p. 7

Venezuela: las tres crisis

La Jornada


El sistema eléctrico de Venezuela experimentó ayer una grave falla que dejó sin energía a Caracas y a los estados de Miranda, Lara, Nueva Esparta y Vargas, lo que provocó la suspensión de operaciones de todo el sistema del Metro capitalino. El mes pasado había ocurrido ya un apagón de varias horas en la misma zona.


Independientemente de la causa de los fallos –el gobierno los atribuye a acciones de sabotaje, en tanto que los opositores apuntan a carencias de inversión y mantenimiento en el sistema eléctrico y a una mala gestión–, percances de esta clase ahondan la caída en la calidad de vida de los venezolanos, abrumados por la hiperinflación, la escasez de algunos productos básicos y de medicinas y, en general, una crisis económica a la que no se le ve una pronta solución, pese a la drástica corrección de rumbo en la política económica emprendida hace unas semanas por el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

La mala situación material por la que atraviesa la nación sudamericana tiene como correlato la interminable confrontación política entre el régimen bolivariano y las oposiciones que aún tienen bajo su control la Asamblea Nacional y que, si bien no se ha traducido en enfrentamientos de gran escala, en días recientes ha dejado una honda fractura nacional y una sociedad polarizada y dividida. Ambas crisis, la económica y la política, han derivado a su vez en una tercera: la crisis humanitaria internacional de los miles de venezolanos que abandonan su país y que tienen como destino temporal las naciones vecinas: Colombia, Brasil, Perú y Ecuador.

No cabe duda que los problemas que enfrenta la patria de Simón Bolívar han sido sistemáticamente magnificados por el conjunto de los medios internacionales, los cuales fabrican por rutina, y de manera acrítica e incluso malintencionada, un escenario social infernal, una dictadura sangrienta y un pueblo que muere de hambre. Por su parte, el gobierno de Caracas, por boca del ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, descalifica la crisis de los refugiados venezolanos como fake news y como un engaño por gobiernos xenófobos y racistas, asimismo, destacó el hecho de que de la población total del país, cerca de 20 por ciento está compuesto por colombianos, peruanos y ecuatorianos.

El problema, sin embargo, existe, tiene un impacto real en los territorios de las naciones vecinas de Venezuela y obliga a los gobiernos correspondientes a adoptar medidas especiales para acoger y proteger a los venezolanos recién llegados a sus respectivos territorios: un millón en Colombia, 600 mil en Ecuador, 400 mil en Perú, 300 mil en Chile y 100 mil en Argentina, a pesar de que las dos últimas de esas naciones no comparten fronteras con Venezuela. Una tendencia particularmente preocupante es el conjunto de brotes xenofóbicos registrados en Brasil, Perú y Panamá en contra de los desplazados.

En estas circunstancias, la Organización de los Estados Americanos convocó a su Consejo Permanente a una reunión para el próximo 5 de septiembre en Washington, a fin de tratar el asunto. Pero más que aliviar, el anuncio de ese encuentro preocupa, toda vez que el organismo interamericano se ha caracterizado por su falta de imparcialidad y por su manifiesta hostilidad política hacia el régimen bolivariano.

Cabe esperar que los gobiernos latinoamericanos sean capaces de abordar y enfrentar la crisis humanitaria en curso sin intervenir en los asuntos internos de Venezuela y que se limiten a cumplir con los deberes que dictan la solidaridad y la ética para con quienes escapan, por las razones que sean, de situaciones adversas.

La contrarrevolución en México



Ángel Guerra Cabrera


El bloqueo de Estados Unidos a Cuba ha ocasionado hasta este año daños superiores a 134 mil 499 millones de dólares a precios corrientes. Si se considera la depreciación del dólar frente al oro, la cifra asciende a casi un millón de millones de dólares; para ser exacto, 933 mil 399 millones. Lo expresa el informe de La Habana a la ONU cuando se aproxima la votación sobre la medida de fuerza, condenada en los últimos años sólo con el voto en contra de Estados Unidos e Israel. Al ver estas cifras, me pregunto si podrán, fríamente, ayudar al lector a hacerse una idea real de las graves carencias que el castigo inflige al pueblo cubano hace más de cinco décadas.


Esta reflexión inicial da una medida del gran interés estratégico de Estados Unidos por destruir a la revolución cubana. No obstante, habría que añadir los sistemáticos y multimillonarios planes de Washington para estimular el cambio de régimen en Cuba. Entre ellos, los que lleva a cabo con apoyo de organizaciones de países y fuerzas aliadas. Es el caso de la persistente actividad anticubana en México de la Fundación Konrad Adenauer (KAS, por sus siglas en alemán), en colaboración con la Organización Demócrata Cristiana de América Latina (ODCA), el Partido Acción Nacional (PAN), que ha ocupado varias veces la presidencia de la ODCA, y el Consejo Mexicano de Asuntos Exteriores (Comexi), dirigido por el ultraneoliberal Luis Rubio, miembro nada menos que de la comisión trilateral, uno de cuyos integrantes más prominentes es el criminal de guerra Henry Kissinger. La KAS, la ODCA y Comexi mantienen estrechos vínculos con la National Endowment for Democray (NED, por sus siglas en inglés), organización fachada de la Usaid y la CIA de la que Comexi recibe financiamiento. Concretamente, en 2016 la NED le entregó 120 mil dólares para el programa Voces de Cuba, dirigido, según aparecía en la página web de la NED, a promover un programa de entrenamiento e intercambio entre jóvenes líderes cubanos y la sociedad civil cubana. Ninguno de los millones de jóvenes cubanos que exclaman Yo soy Fidel estuvo entre los líderes que desfilaron por México. Quienes vinieron, pude apreciar en la Flacso, en un foro cerrado a los medios, son personas ignorantes en su mayoría, resentidas y unos perfectos desconocidos en Cuba.

Los programas que la NED despliega contra Cuba en México están a cargo de Enrique Bravo Escobar, ex diplomático mexicano graduado de la Universidad de Georgetown. México es la sede principal de las reuniones de entrenamiento e intento de coordinación y unidad de las minúsculas fuerzas que forman la contrarrevolución en Cuba, Miami y otros puntos. Eso sí, bien dotados sus miembros de billetes verdes. La KAS también ha reproducido en México previamente a las elecciones del 1º de julio programas antes desarrollados en Venezuela para contener la fuerza electoral del chavismo, en un intento, obviamente fracasado, de frenar el ascenso de la candidatura de Andrés Manuel López Obrador.

La KAS organiza todos los años la conferencia Caminos hacia una Cuba democrática, cuya tercera edición, a la vez que la reunión de la Mesa de la Unidad de Acción Democrática (MUAD, nombre inspirado en la agonizante MUD de la oposición venezolana) se celebró en el hotel Blue Bay Grand Esmeralda de Cancún, Quintana Roo. Luego vino la cuarta, con igual composición y propósitos que la tercera, celebrada casi clandestinamente de nuevo en Cancún, sin que trascendiera en los medios, salvo la denuncia realizada en este espacio, que exigió al articulista pedir ayuda a amigos para poder confirmar la información de que se reunirían en un balneario mexicano más o menos por estas fechas del año pasado. Dos días después de la publicación pudimos reconfirmar oficialmente la celebración del cónclave en México por una declaración desde Santiago de Chile, de Juan Carlos Latorre, presidente de la ODCA, de lo que dio también cuenta ese día en un trino Marco Adame, coordinador de Relaciones Internacionales del PAN y diputado electo el 1º de julio por esa formación. Pues bien, me acabo de enterar de que del 3 al 10 de agosto se reúnen de nuevo los contrarrevolucionarios en Cancún en el mayor sigilo.

La contrarrevolución ha tenido la desfachatez de invitar a México al asesino del Che, donde hablaría ¡en el natalicio de Martí!, intento frustrado por la denuncia que entonces hizo este diario. Después del retroceso que sufrieron las relaciones mexicano-cubanas en la etapa final de Zedillo, agravadas por el comes y te vas de Fox y Castañeda, hubo cierta mejoría ulterior, pero fue la actual administración la que avanzó hacia una recomposición de los lazos tradicionales sobre la base de la amistad y el respeto mutuo. Sin embargo, también hemos visto incrementarse notablemente en México la actividad cuasi clandestina de la contrarrevolución (anticubana). ¿Hasta cuándo?

Twitter: @aguerraguerra

miércoles, 29 de agosto de 2018

Aportes recientes del EZLN para pensar la crisis en Guatemala y Centroamérica


Sergio Palencia

Rebelión

Vivimos una crisis a nivel mundial y, en lo local, la percibimos de manera separada. Muchas interpretaciones sociológicas en la actualidad apenas se quedan en lo nacional, en la violencia y corrupción, en lo que está pasando en las disputas políticas. Necesitamos movernos con más audacia y decisión para pensarnos en términos de humanidad desde un territorio específico.

Quiero reflexionar en torno al análisis colectivo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Publicado en agosto 2018, el escrito se titula Una finca, un mundo, una guerra, pocas probabilidades. Por varias razones considero importante su aporte y discusión. Uno, es una reflexión a dos voces donde se critica el capitalismo global desde la experiencia de las comunidades indígenas de Chiapas, muy parecidas a Guatemala u Honduras, por ejemplo. De hecho, hablan del capitalismo como fincas, del estado como capataces. Dos, el escrito pone en el centro la crítica al capital y no se queda en la crítica política de la corrupción o de los malos políticos. Después del estancamiento de las protestas del año 2015 y 2017 en Guatemala, de enero 2018 en Honduras, o de abril-mayo 2018 en Nicaragua, es necesario pasar a un plano conceptual que permita repensar nuestra acción política.

Primero, el punto de partida de la crítica zapatista al capitalismo es el sufrimiento humano. Moisés diría: “la gente que está sufriendo ahí”. Esto es crucial tenerlo en cuenta, recordar que no es un sistema económico neutral sino un proceso activo de expansión, conquista de territorios y explotación social. El capital necesita el olvido del dolor para continuar como racional, normal, cotidiano. El robo es el punto de inicio y luego cuando se mercantiliza, se intercambia como racional, sin historia. La finca, como el capital, fueron originariamente robos al uso comunitario de la tierra, a la fuerza vital de la naturaleza, con el fin de apropiarlos privadamente en el propietario, el finquero.

Segundo, la finca, como el Estado en esta ocasión, necesita una división del trabajo para administrar la explotación social. Moisés habla del finquero como dueño, pero también del capataz controlando a la gente y a los bienes privados. Ojo, esto aplica tanto a la Guatemala regida por veteranos militares de 1982 como a la Nicaragua del orteguismo. Esta capacidad de control del capataz, aunque no sea dueño, le permite robarse “5 vaquillas y 2 toretes” del finquero. Ese robo es lo que suelen llamar los medios y comentaristas políticos, simple y llanamente, corrupción. Se detesta a los ladrones pero no al sistema que establece las normas del robo legalizado. El finquero, como el capitalista, personifica la propiedad privada y el trabajo alienado, es decir, el orden de la producción para lucro privado.

El capataz, como el presidente o el alcalde, no es dueño de las vaquitas, toros, helicópteros – por lo menos inicialmente – pero los administra ya una vez han sido robados a la gente. La corrupción es pues el botín de un sistema sostenido y racionalizado para robar los productos sociales a la sociedad disgregada en clases. La mercancía una vez ya producida es el núcleo de un proceso social de algo que ya se robó inicialmente: la posibilidad de organizar la producción, nuestro trabajo, de una manera que no explote ni genere desigualdad. Finquero y capataz, capitalista y presidente, son los extremos de un mismo fenómeno llamado capitalismo, es decir, la creación del mundo como sociedad de clases.

Tercero, y con esto finalizo esta acotación al documento zapatista. En la actualidad el capitalismo está lanzando guerras de conquista contra poblaciones habitando en montañas, ríos, desiertos, ahora codiciados por sus recursos y minerales. A cambio ofrece, lo de siempre, cambiar el derecho al uso social del río, monte, llanura, por pocos empleos que propicien dinero vía salarios cosméticos. Esto esclaviza a los posibles productores, productoras autónomas, convirtiendo el dinero de la empresa capitalista en cadena para depender del mercado. “La tienda de raya”, diría Moisés. Los expulsados por la violencia – de policía y paramilitares en Nicaragua; de paramilitares en Urabá, Colombia o Guerrero, México; de maras en Tegucigalpa, Honduras, Guatemala, El Salvador – buscan maneras de sobrevivir con la migración.

Huyen sobre peligrosos trenes, perseguidos por maras y narcos, disparados por paramilitares y oficiales migratorios en Tamaulipas o Texas. El capital convierte las montañas en mineras y las fronteras en espacios armados. Por eso cuando se habla de la crisis migratoria en Honduras, Guatemala o Nicaragua debe ponerse, al mismo nivel, el análisis de los capitales particulares que están expulsando, con violencia organizada, a las personas. Criticar a Ortega, sí, como también a Pellas, en Nicaragua, parte de un mismo fenómeno aunque hayan contradicciones políticas. Las migrantes, sus hijos, sus parejas, se convierten en transhumantes, en una clase social que tiene en común el hecho de ser apátrida o, visto de otra manera, expropiados de la posibilidad de vivir en sus propias tierras con oportunidades sociales para construir comunidad humana.

Si el capital propicia la expulsión de mujeres, hombres, niños, niñas, ancianos, y el Estado respalda el robo histórico bajo la inviolabilidad de la propiedad privada, luego, ¿de qué posición se puede buscar la resistencia, la rebeldía, a este sistema de robo en escala social? Esa pregunta es central para volverse a plantear cambios profundos en la sociedad, con una visión de aire, vuelo de altura, pero enraizado en la vida de la gente concreta, con nombres, oficios, experiencias desde el sufrimiento. La ciencia social, la interpretación política, no deberán estar amarradas a las categorías meramente nacionales, ni menos de corrupción o la violencia en abstracto, pues en el fondo ocultan el vínculo entre capitalismo y la producción del hambre a partir de la saciedad administrada. Debemos proletarizar la crítica social y enraizarnos en el carácter movible, desértico, de quienes ven el mundo desde el golpe, el sufrimiento, la pérdida.

La organización de la rebeldía debe pasar por una experiencia con los más profundos dolores de las clases oprimidas. Sólo cuando se lleva día a día esa vivencia como manantial de redención podrá, pues, pensarse en nuevas posibilidades para salir de la figura de individuos molestos. ¿Cómo fundamentar una nueva entrega, disposición y constancia para hacer madurar, hoy en día, una nueva militancia revolucionaria? Este proceso es necesario pensarlo con la urgencia de quien ya ve en marcha el caos de la guerra de conquista, aquí de nuevo.

Nota

Sergio Palencia, Sociólogo por la Universidad de Puebla, México. En la actualidad en estudios de doctorado por la City University de Nueva York. Ha publicado los libros Racismo, capital y Estado en Guatemala (URL, 2013) y Fernando Hoyos y Chepito Ixil: Comunión revolucionaria desde las montañas de Guatemala (2012). Estudia las guerras y levantamientos revolucionarios en Centroamérica entre 1960 y 1989.

La Bolivia de Evo y el 2019


Katu Arkonada

Rebelión

El 14 de agosto de 2018 Evo Morales cumplió 12 años, 6 meses y 23 días en el cargo, superando de esta manera a Víctor Paz Estenssoro, Presidente tras la revolución del 52, que había acumulado 12 años a la cabeza del gobierno boliviano, aunque de manera discontinua (1952-1956, 1960-1964, 1985-1989). De esta manera, Evo se convierte en el Presidente más longevo de la historia de la primero República, y luego Estado Plurinacional de Bolivia. 

Este récord se sustenta en 3 grandes victorias en las elecciones presidenciales de 2005 (54% de los votos), 2009 (64%) y 2014 (61%); así como en 2 referéndums, el revocatorio de 2008 (67%) y el referéndum constitucional de 2009 (61%).

Sin embargo, el 21 de febrero de 2016 se produjo un intento de perforación hegemónica (en palabras de la analista cruceña Helena Argirakis) con la derrota en referéndum de la opción por la repostulación de Evo Morales, opción que obtuvo el 49% de los votos frente al 51% que obtuvo el No a su repostulación, en medio de la guerra sucia contra la figura del Presidente articulada en el llamado Caso Zapata.

A pesar de la ampliación de la democracia lograda por el gobierno de Evo Morales durante 12 años, que se puede sintetizar en la palabra inclusión, la mística del proceso de cambio se fue agotando, y el cambio ya no podía ser representado por quien llevaba una década transformando Bolivia mediante una gestión de gobierno basada en la nacionalización de los hidrocarburos, una nueva Constitución que otorgaba derechos a quienes nunca tuvieron, y estabilidad económica.

Ese sujeto político, sintetizado en lo que la CPE define como movimiento indígena originario campesino, se transformó. Según Naciones Unidas, casi 3 millones de personas, en un país cuyo censo no llega a 11 millones, han salido de la pobreza y se han incorporado a esa difusa “clase media”.

Álvaro García Linera define una triple clase media: la tradicional, parientes pobres de las viejas élites económica; la clásica que accede a privilegios a partir de inversión en educación y empleo; y una nueva clase media de extracción popular, con iguales o mayores ingresos que las 2 anteriores, fruto del proceso de cambio.

Sin embargo, a pesar de ser el país de Sudamérica cuya economía más crece durante los últimos años, se pasó en menos de año y medio de ganar con el 61% a perder un referéndum con el 49%. Pero de manera paradójica, no hay oposición política, siendo los medios de comunicación hoy el principal partido de oposición. La oposición no ha podido construir un liderazgo, y se encuentra fragmentada y sin un proyecto político alternativo. Su único discurso es el slogan Bolivia dijo No, que parece ser suficiente para poner en dificultades al gobierno de forma temporal, pero no para ganar una elección. Su única alternativa real es Carlos Mesa, ex Vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada, tan buen historiador como mal político, y probablemente el Presidente más timorato de la historia boliviana.

Por eso el partido mediático utiliza todos los dispositivos a su alcance para negar la ampliación de la democracia y construir un imaginario en torno a dictadura y corrupción, generando un sentimiento de rechazo en una parte de la población, clase media urbana, y jóvenes que no conocieron el neoliberalismo,

En definitiva, en Bolivia no hay 2 proyectos de país enfrentados. Hay un proyecto de transformación política, social y económica, aun con limitaciones y errores tras 12 años, y enfrente el vacío y los intereses de ciertos sectores políticos y económicos que se esconden detrás de los medios y las mal llamadas plataformas ciudadanas. La disyuntiva es la Bolivia de Evo frente al retroceso social que implicaría un modelo como el de la Argentina de Macri o el Brasil de Temer.

Por eso se puede prever un 2019 de alta conflictividad social (que obligue al gobierno a estar respondiendo a la coyuntura política) y plataformas ciudadanas articuladas como oposición desde la sociedad civil, manejadas y financiadas por los viejos partidos. Es por ello que es necesaria la defensa del proceso de cambio más allá del bloque nacional-popular que representa el MAS. Finalmente, las conquistas fueron de y para todo un pueblo.

Los ingredientes para la victoria en 2019 están: un liderazgo que da unidad y cohesión, y un movimiento que si se engrasa bien se convierte en una maquinaria electoral eficiente. Sin embargo, falta afinar el proyecto, que ya no puede ser solamente el anti neoliberal. Necesita recuperar la mística y, reteniendo el núcleo duro (Evo podría ser Presidente con el 40% de los votos si saca al menos 10 puntos de ventaja sobre su inmediato competidor), atraer hacia sí a esa nueva clase media de origen popular. Es necesario volver a irradiar la potencia plebeya que puso en marcha el proceso de cambio, sobre todo, hacia los jóvenes que no conocieron el neoliberalismo. Es necesario construir no solo una alternativa económica al neoliberalismo, sino también cultural.

En 2025 se cumplen 200 años de la fundación, por parte de Simón Bolívar, de la República de Bolivia. Es necesario terminar lo que se comenzó en 1995 con la fundación del Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos, y en 2005 con la victoria del MAS-IPSP.

Ordenan más de 600 detenciones de maras en El Salvador





San Salvador. La fiscalía de El Salvador ordenó este martes la detención de 627 miembros y colaboradores del grupo delictivo Mara Salvatrucha (MS-13) por homicidio y extorsión, entre otros delitos, en una operación realizada en siete departamentos del país.

El operativo de la fiscalía y la policía se llevó a cabo en el departamento de Sonsonate (occidente), La Libertad, San Salvador, La Paz y San Vicente (centro), así como en Usulután y San Miguel (oriente).

De acuerdo con las autoridades, los pandilleros estarían vinculados a unos 70 homicidios, además de estar señalados por extorsión y narcotráfico.

Un portavoz de la fiscalía dijo que ya se concretaron 400 capturas, que incluyen a 18 de los cabecillas.

Uno de los detenidos es pastor de una Iglesia evangélica identificado como Guillermo Stanley Corleto, señalado como colaborador de una célula de la Mara Salvatrucha en el departamento de Sonsonate.

También fue detenido Jorge Vega Knight, empresario dueño de moteles descrito por la fiscalía como “socio de la MS-13”. Fue detenido en una lujosa residencia en la exclusiva colonia San Benito, en la periferia oeste de la capital del país.

En San Salvador el empresario Gilberto Ortega Fuentes, propietario de barcos de pesca y señalado por la fiscalía por vínculos comerciales con los maras, fue detenido en el oriental departamento de Usulután.

Corrió la misma suerte Gustavo Neftalí Pérez, subinspector de la policía.

Las pandillas, culpadas por la mayoría de los homicidios en el país, cuentan con unos 70 mil miembros, de los cuales cerca de 17 mil están encarcelados.

Según cifras oficiales, en 2017 se registraron 3 mil 954 homicidios, 60 por cada 100 mil habitantes, una de las tasas más altas del mundo.

Afp y Ap

Periódico La Jornada
Miércoles 29 de agosto de 2018, p. 28

Niña guatemalteca murió tras caer enferma en centro de detención en Texas





Houston. Un bufete de abogados que representa a la familia de una niña guatemalteca que murió poco después de que salió de un centro de detención para inmigrantes publicó este lunes nueva información sobre lo que describió como una pérdida innecesaria y terrible.

El despacho Arnold & Porter, con sede en Washington, emitió un comunicado en el cual identifica a la niña por su nombre, Mariee, y dice que tenía 21 meses de edad en mayo, cuando falleció.

Mariee llegó en marzo con su madre, Yazmín Juárez, al centro de detención en Dilley, Texas, y falleció unas seis semanas después de ser liberada, reportó el lunes el canal de noticias Vice News.

La menor comenzó a toser y tuvo fiebre de 40 grados. Su salud mejoró, pero luego empeoró hasta que ella y su madre salieron libres.

El despacho de abogados publicó una cronología de los hechos en la que dice que Juárez solicitó atención médica para Mariee seis días después de que ingresaron al centro de detención porque la niña tenía congestión y tos. Diez días después, la pequeña había perdido casi un kilo, aproximadamente 8 por ciento de su peso.

Mariee seguía tosiendo y vomitando líquido transparente dos días antes de que ella y su madre fueran liberadas, señaló el bufete.

Salieron de las instalaciones el 25 de marzo y tomaron un vuelo a Nueva Jersey, donde vive la madre de Juárez. Al día siguiente acudieron a una sala de emergencias, agregó el despacho. La niña estuvo hospitalizada varias semanas y a la larga fue transferida al Hospital Infantil de Filadelfia.

El 10 de mayo Mariee sufrió una hemorragia que derivó en un daño irreversible para su cerebro y otros órganos.

Los registros del hospital indican que falleció de neumonitis viral, una inflamación del tejido pulmonar, agregó Vice.

Arnold & Porter culpa al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) por detener a Mariee y a su madre en unas instalaciones con condiciones inseguras.

Cinco pediatras que revisaron los detalles de la atención que recibió Mariee dicen que, después de contraer la enfermedad, recibió un tratamiento que coincide con lo que ellos hubieran hecho, indicó Vice News.

En un comunicado, el ICE afirmó que se toma muy en serio la salud, la seguridad y el bienestar de los que están a nuestro cuidado y que se proporciona atención médica integral a todos los individuos custodiados por el ICE.

Ap

Periódico La Jornada
Miércoles 29 de agosto de 2018, p. 27

Trump acusa a Google, Facebook y Twitter de no ser imparciales

Aconseja andarse con cuidado


Dirige su artillería al motor de búsqueda de Internet y asegura que oculta la cobertura de medios justos


▲ Miedo: Trump en la Casa Blanca, es la traducción al español del título del libro escrito por el periodista Bob Woodward, autor de la investigación del caso Watergate que hizo caer al gobierno de Richard Nixon. El texto es el resultado de 19 meses de investigaciones y entrevistas de uno de los símbolos del periodismo estadunidense. El próximo 11 de septiembre será el lanzamiento.


Washington. Donald Trump orientó este martes sus ataques contra los gigantes de Internet al acusar a Google, Twitter y Facebook de no ser políticamente imparciales en sus contenidos y aconsejarles tener cuidado, horas después de asegurar que los resultados de búsqueda en la Internet son manipulados.

Google, Twitter y Facebook están realmente navegando en aguas turbulentas y deben tener cuidado, advirtió Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca

Trump enfiló su artillería al acusar que el motor de búsqueda de Google oculta la cobertura de medios justos hacia él y que abordaría la situación, dando un golpe al gigante de Internet sin dar detalles de las acciones que podría emprender.

La compañía, parte de Alphabet Inc, negó algún sesgo político en su motor de búsqueda.

El asesor económico de Trump, Larry Kudlow, afirmó más tarde a periodistas que la Casa Blanca estaba echando un vistazo a Google, al asegurar que harían investigación y análisis, pero sin brindar mayores detalles.

Las críticas y la amenaza de Trump de emprender acciones para restringir de alguna manera a Google marcan un nuevo ataque contra una importante firma de tecnología tras una serie de tuits sobre Amazon, compañía a la que acusó de dañar a las pequeñas empresas y beneficiarse económicamente de un acuerdo favorable con el Servicio Postal estadunidense.

La semana pasada, sin mencionar firmas específicas, el mandatario acusó a compañías de medios sociales de silenciar a millones de personas en un acto de censura, sin ofrecer evidencia que respalde sus dichos.

En varios tuits este martes, Trump dijo que los resultados de búsqueda para Trump Newsmostraban sólo los informes de lo que él llama medios de noticias falsas.

Culpando a Google por lo que dijo que era una acción peligrosa que promovía a los principales medios de comunicación, como CNN, y acallaba las voces políticas conservadoras, Trump agregó: esta es una situación muy grave, y será abordada, sin dar más detalle.

Más tarde, en declaraciones en la Casa Blanca, el mandatario señaló: “creo que lo que Google y otros están haciendo, si nos fijamos en lo que está pasando con Twitter, si nos fijamos en lo que está sucediendo en Facebook, es mejor que tengan cuidado, porque no le pueden hacer eso a la gente.

Creo que Google, Twitter y Facebook se están metiendo en terreno muy, muy problemático y tienen que tener cuidado. No es justo para grandes porciones de la población, agregó el gobernante.

Google respondió en un comunicado que sus búsquedas no son usadas para crear una agenda política y no sesgamos nuestros resultados hacia ninguna ideología política... Trabajamos continuamente para mejorar Google Search y nunca acomodamos los resultados de búsqueda para manipular el sentimiento político.

Las acciones de la matriz Alphabet caían 0.64 por ciento durante los alegatos.

Si bien las fórmulas matemáticas detrás de las búsquedas de Google en Internet se mantienen en secreto, sus principios básicos son ampliamente conocidos. Los resultados se generan mediante una variedad de factores medidos por algoritmos de la compañía.

Además de determinar la relevancia de un sitio contando el número de enlaces a la página, otros factores –como el historial de navegación personal y la forma en que aparecen ciertas palabras clave en la página– también afectan su clasificación. Sitios en Internet de noticias populares como CNN.com y NYTimes.com pueden aparecer más arriba en las búsquedas por esos factores.

La acusación de sesgo hacia Google se origina en momentos en que varias redes sociales han suspendido cuentas, bloqueado a ciertos usuarios y eliminado contenido al enfrentar la presión del Congreso para controlar propaganda extranjera y cuentas falsas.

Foto Ap

Afp y Reuters
Periódico La Jornada
Miércoles 29 de agosto de 2018, p. 27

Checoslovaquia sin Kafka (Praga, 1968)



José Steinsleger


En diciembre de 1952, el gobierno del país que en el siglo pasado se llamó Checoslovaquia (1918-92), dictó 14 sentencias contra eminentes funcionarios del Partido Comunista (PCCh), acusándolos de conspirar contra el Estado. Once murieron en la horca y tres recibieron cadena perpetua.


Con un realismo superior a las ficciones de Kafka, los acusados admitieron los argumentos de la fiscalía, autoinculpándose de los más increíbles crímenes y traiciones. Drama que uno de los sobrevivientes, Artur London, volcó en La confesión (1968) un testimonio que Costa Gavras llevó al cine, con guion de Jorge Semprún, y actuación estelar de Yves Montand (1970).

Entre las víctimas figuraban Rudolf Slansky (ex secretario general del PCCh), y el ex canciller Vladimir Clementis, co-rresponsables, irónicamente, de haber participado (junto con el presidente Klement Ottwald) en las purgas estalinistas surgidas del golpe de Estado que en mayo de 1948 acabó con el gobierno democrático de Edward Benes.

Cuatro años después, tras las revelaciones sobre el papel desempeñado por Stalin en la Unión Soviética (Informe Kruschev, sesión secreta del XX Congreso del PCUS, 1956), todos los acusados del caso Slansky fueron rehabilitados. El PCCh admitió que aquel proceso estuvo basado en amenazas, torturas y falsos testimonios, y la rehabilitación plena llegó en 1963.

Un año antes, el granítico monumento a Stalin erigido en Praga a orillas del Moldava (el más grande de Europa: 15.5 metros de altura por 22 de longitud) había sido dinamitado parcialmente por manos anónimas. Cosa que su escultor, Otakar Svec, no alcanzó a vivir porque tres semanas después de la inauguración, en marzo de 1955, se suicidó a causa de las cartas de indignación y protesta de los ciudadanos.

Tal era el clima político en los años de 1950 y 1960, de los países del mal llamado bloque socialista, donde una y otra vez, durante siglos y siglos sus pueblos quedaban cautivos de las potencias de turno, y en la lógica geopolítica de una entidad nacional que, después de Lenin, fracasó en ser unión, república, socialista y soviética.

Si la premisa es válida, se torna necesario analizar la historia y cultura de los países del este europeo, con enfoques distintos a los pautados por las ideologías de manual o el periodismo de guerra. Y entender de una vez que la Segunda Guerra Mundial fue condicionada por la Primera, y en particular por el humillante Tratado de Versalles impuesto por Estados Unidos en 1918.

En ese contexto, la primavera de Praga de 1968 fue la utopía nacional fallida de los comunistas de Bohemia, Moravia y Eslovaquia (hoy Checa y Eslovaquia, repúblicas independientes). Un proceso que venía del golpe de 1948, y que 20 años más tarde, en agosto de 1968, fue sofocado por los tanques del Pacto de Varsovia (Unión Soviética, Hungría, Bulgaria, Polonia y Alemania del Este).

La primavera de Praga tuvo en el eslovaco Alexander Dubcek (1921-92) a uno de sus más lúcidos y olvidados protagonistas. En marzo de 1968, el comité central del PCCh separó las funciones de jefe de Estado y secretario general, y puso a Dubcek al frente de la república. Y lo primero que hizo fue remover a centenares de funcionarios comprometidos con el estalinismo.

Medios occidentales y estalinistas tendieron un manto de confusión sobre las causas de la rebelión checoslovaca. Decían, por ejemplo, que Dubcek pretendía salirse del Pacto de Varsovia, abriendo las puertas al capitalismo occidental porque su programa incluía la vigencia de las garantías constitucionales, la descentralización de la industria, el derecho a la propiedad individual, la democratización de la vida pública, la rehabilitación de los ciudadanos injustamente perseguidos y la libertad de prensa.

En América Latina, la primavera de Praga sacudió a todas las izquierdas. La revista chilena Punto Final, dirigida por el gran Manuel Cabieses, apuntó en un editorial:

“…Las vanguardias revolucionarias del mundo (Cuba, Vietnam, Corea) han aprobado el método que usaron algunos signatarios del Pacto de Varsovia. Pero al hacerlo, como en el caso del gobierno cubano, han expresado serias reservas sobre la línea fundamental que siguen los países socialistas…”, etcétera.

Punto Final se refería a un discurso de Fidel dedicado al asunto, en el que dando prueba de verdadera independencia, precisó lo que ningún jefe de Estado del bloque socialista se hubiera atrevido a comentar. Dijo:

Nosotros nos preguntamos si acaso en el futuro las relaciones con los partidos comunistas se basarán en sus posiciones de principios, o seguirán estando presididas por el grado de incondicionalidad, satelismo y lacayismo, y se consideran tan sólo amigos aquellos que incondicionalmente aceptan todo y son incapaces de discrepar absolutamente de nada (La Habana, 10 de setiembre de 1968).

martes, 28 de agosto de 2018

Las izquierdas latinoamericanas tras el ciclo progresista



Enzo Machado

Rebelión

El sociólogo portugués Buenaventura de Sousa advierte que nos encontramos en tiempos de preguntas fuertes y respuestas débiles. Las preguntas fuertes son las que van dirigidas —más que a nuestras opciones de vida individual y colectiva— a nuestras raíces, a los fundamentos que crean la batería de posibilidades entre las cuales es posible elegir. Por ello, son preguntas que generan una perplejidad particular.

Las respuestas débiles son las que no consiguen reducir esa complejidad sino que, por el contrario, la pueden aumentar y reproducir. Una de las preguntas fuertes puede formularse así: ¿por qué el pensamiento crítico, emacipatorio, de larga tradición en la cultura occidental, en los hechos no ha emancipado la sociedad?

Emergen dos respuestas. Por un lado, se sostiene que, de hecho, la transformación social y política posible ha sido realizada. Por otro lado, se argumenta que el potencial emancipatorio de este pensamiento está intacto y solo hay que seguir luchando de acuerdo con las orientaciones que derivan de él.

En esta misma dirección podríamos decir que el pensamiento crítico de izquierda se fracturó en los últimos 30 años, tras el derrumbe del llamado llamado socialismo real, en torno al antagonismo que genera la idea de que es tan difícil imaginar el fin del capitalismo, como que el capitalismo no tenga fin.

Esto tiene directa relación con un debate que se desarrolla en diversos círculos intelectuales y militantes, que trata la encrucijada. Por un lado, una izquierda, integrada por un bloque que no se resigna a vivir bajo el capitalismo a ultranza y trabaja para debilitarlo, adoptando posiciones contra el libremercado, los TLC, el fortalecimiento de las empresas públicas y la apuesta a un mercado interno fuerte. Es decir, anclada sobre todo en la resistencia y la denuncia.

Y por otra parte el neodesarrollismo (progresismo, hay quienes sostienen que es un híbrido entre neoliberalismo y desarrollismo clásico), que convence y se convence de que es posible trazar las bases de un capitalismo humanizado, al que se le pueden eliminar los excesos y con el que se puede convivir.

Esto mantiene a los movimientos emancipatorios en un quietismo peligroso, que termina siendo funcional a las lógicas de poder instaladas, porque no disputa ni cambia las correlaciones de fuerza.

Aterrizando este análisis en Latinoamérica, es impostergable para el campo popular fortalecer sus debates estratégicos y retomar la cercanía con el bloque social de los cambios, dos puntas de una problemática que vienen padeciendo las izquierdas latinoamericanas en estos últimos años, en un contexto en el que avanza la derecha más conservadora y se debate la caducidad o la vigencia del ciclo progresista.

¿Cambios estructurales?

Ese ciclo progresista, iniciado con la victoria electoral de Hugo Chávez en las elecciones presidenciales de Venezuela en 1998 y fortalecido con el triunfo de Lula en Brasil en 2002, se alimentó de esas tres fuentes: la crisis de hegemonía del neoliberalismo; el ascenso de las luchas sociales y políticas antineoliberales; pero sin un programa de cambios estructurales.

Esto queda claro si comparamos la plataforma que llevó a la victoria electoral de Salvador Allende en Chile en 1970 con los programas de gobierno de cualquiera de las fuerzas políticas que ganaron elecciones en el actual ciclo progresista.

¿Cuáles son los vehículos programáticos centrales del ciclo progresista? Sin obviar que se trata de un fenómeno donde cierta sincronía en el tiempo se combina con una gran diversidad de experiencias nacionales, hay algunos rasgos que se pueden generalizar.

Lo que ha definido ese ciclo es la búsqueda por superar el paradigma económico anterior, que sostenía la pertinencia de ampliar los negocios de las corporaciones privadas transnacionales para que “derrame” algo hacia los pobres. A éte, la izquierda contrapesó otro definido como “distribuir para crecer”.

En todos los casos ha significado una “vuelta” del Estado a la economía, ampliando las regulaciones públicas al mercado, fortaleciendo empresas estatales o incluso reestatizando empresas y servicios que habían sido privatizadas; un “activismo estatal” que había sido condenado por el Consenso de Washington.

Plantearse el agotamiento o la mutación de este ciclo progresista puede ser el lanzador de un profundo intercambio sobre que significa ser de izquierda hoy y como se avanza hacia la conquista de viejos objetivos incorporando perspectivas y alianzas que en la actualidad son indispensables. Para pensar un bloque histórico de la transformación en el siglo XXI, hay que contemplar e incorporar a un conjunto de corrientes de pensamiento que son claves en la agenda del movimiento emancipatorio.

Sin perder de vista la construcción de una sociedad nueva, la justicia social y la eliminación de la explotación, contradicciones fundamentales y motores de la historia, es impostergable que la izquierda teja y concrete (teniendo en cuenta la realidad concreta de cada lugar) con los feminismos, los movimientos campesinos, ecologistas, los colectivos de Derechos Humanos y las juventudes, una síntesis que ponga en perspectiva la revolución y los horizontes poscapitalistas.

En la medida en que la crisis del capitalismo se profundiza y la derecha avanza en su ofensiva (sin un programa alternativo hegemónico), los procesos corren el riesgo de cerrarse hacia adentro y mantener una posición defensiva. Ningún proceso va a poder profundizar -y mucho menos radicalizar- los cambios por sí solo si no es inserto dentro de un proceso de integración latinoamericana y caribeña más amplio.

Es necesario por tanto fortalecer y ampliar la integración política, profundizándola mediante la integración económica, científica, tecnológica y cultural, integración que permita, frente al proceso de reprimarización continental, crear cadenas de valor regionales.

La imaginación como factor político, es un eslabón clave en este derrotero que aquellos que luchamos por la justicia social y creemos que existen otras formas más humanas e igualitarias de organizar la vida en sociedad, debemos transitar. Resumiendo, el ciclo progresista ha hecho, parafraseando al poeta, “programa (de gobierno) al andar”. Y éste ha encontrado sus límites, impases y dilemas.

¿En qué coyuntura no encontramos?

Hay señales de un cierto agotamiento del ciclo progresista si consideramos las bases con las cuales fue lanzado a comienzos de este siglo. No hay dudas de que ciclos “cortos” (o de gobiernos) han hecho crisis y se han sucedido importantes derrotas, como en la elección presidencial en la Argentina y para diputados en Venezuela en 2015 o en el referéndum en Bolivia en 2016; o con los golpes de estado (Honduras, 2009; Paraguay, 2012; Brasil, 2016). Otra sería la conclusión si hablamos de un ciclo “largo”, de disputa de proyectos, donde el progresismo en el siglo XXI ha sido una respuesta al fracaso neoliberal y del capitalismo financiarizado y globalizado.

A diferencia de los tiempos neoliberales de los años 1980-90, las fuerzas conservadoras, a pesar de que avanzar y acechar, no tienen hoy un programa económicosocial con capacidad de movilización y/o de construir hegemonía. Tampoco las fuerzas populares están desmoralizadas y desmovilizadas como ocurrió en torno y después de la doble crisis de las izquierdas, socialdemócrata y estalinista, de los años 1980.

La izquierda latinoamericana en general, con algunas excepciones particulares, quedó entrampada en estos últimos años en ese no-debate sobre gobernar para qué, para quiénes y con quiénes, sintetizado esto en un programa de cambios y transformaciones profundas. 

La izquierda gobernante

Particularmente en Uruguay, con un Estado que tiene la característica de ser una de las pocas entidades capaces de construir hegemonía a lo largo de la historia del país, la izquierda gobernante no logró escapar a este problema y uno de los síntomas que lo ponen de manifiesto es el hiato con la fuerza política, sus órganos internos de decisión y la base social que la compone.

La desconexión con la academia, los artistas y los intelectuales, es otro de los factores que incide en el hecho de que la izquierda pierda pie en la construcción de horizontes colectivos comunes, que funcionen como amalgama y vehiculicen la disputa contra la racionalidad neoliberal. Estas usinas productoras de ideas construyeron durante los años 50-60-70 un relato y una estética que unificó a la izquierda, que le permitió superar la dictadura (1973-1985) y posteriormente enfrentar al neoliberalismo, hasta llegar, con la incorporación del progresismo, a ser gobierno.

La izquierda (no solamente la que se encuentra en el Frente Amplio) ha perdido rumbo, se ha visto envuelta en los problemas que acarrea el gobierno y controlar el estado (o ser oposición por izquierda de un gobierno que dice ser de izquierda). Sus aparatos políticos se transformaron en ingenierías para juntar votos, topeando los debates estratégicos, quitando peso a las bases y tomando como un fin en si mismo el triunfo electoral. La juventud debe debatir su agotamiento o su vigencia.

Se perdió de vista el hecho de que las órbitas de gobierno, las instituciones liberales, debían ser un medio para alcanzar objetivos de fondo, radicalizando la democracia. Por eso, atendemos con preocupación que algunos sectores frentistas, simpatizantes de un capitalismo maquillado y aggiornados con el lenguaje técnico de la gestión y la eficiencia, hayan olvidando la necesidad de construir alternativas que modifiquen la estructura del sistema.

Desterrar ese presupuesto, volver a las banderas, a las calles, a los barrios y a las plazas, son, sino las únicas, herramientas medulares para seguir creyendo que el Frente Amplio como síntesis de las luchas populares y como instrumento para la disputa de sentidos no está agotado. De lo contrario habrá que barajar y dar de nuevo. 

Enzo Machado, Docente de Historia, egresado del Cerp-Centro Florida. Militante del Frente Amplio e integrante de Periferia. 

Estamos ante una amenaza ultraliberal


Bruno Lima Rocha

Rebelión / Estratégia e Análise

Traducido del portugués para Rebelión por Alfredo Iglesias Diéguez


Desde el año 2014 el país se encuentra ante el avance de las ideas propias de eso que se dio en llamar neoliberalismo salvaje o ultraliberalismo. Motivos no faltarían para hacer una lista de personas físicas y jurídicas que a lo largo de los años contribuyeron a contaminar el debate político con parámetros estadunidenses o paradigmas absurdos como los de la “escuela austríaca”. La sociopatía de esta gente excede cualquier posibilidad  de diálogo y, precisamente por eso, para evitar problemas legales y mantener  el tono de la crítica, no  voy a referirme a ningún instituto con persona jurídica en Brasil, sino a sus ideas generales, así como a una de sus matrices en el corazón del Imperio, tal vez la fábrica de charlatanes más citada. Se sobreentiende de qué y de quién se trata, vístanse entonces con los debidos disfraces. 

Lo que se difunde por el país no es más que el nefasto individualismo –hasta en términos  filosóficos –, con la noción de que el papel del Estado como  garante del servicio público y de la ampliación de los derechos políticos, sociales, económicos y civiles, no es más que una  herejía o un acto  autoritario. Ese tipo de afirmaciones estúpidas y absurdas no pasarían de simple tontería si no lo reprodujesen los medios de comunicación a gran escala. Una mentira repetida mil veces se hace una media verdad en la mente de las mayorías desentrenadas en la faena política y en especial en lo que concierne a las medidas e instrumentos de política económica para disputar el control de los gigantescos recursos de Brasil.

Todos los días la  cantinela de turno: “toda ama de casa sabe que ella no puede ir a un supermercado y gastar más de lo que recibe de salario ni tampoco puede endeudarse hasta el punto de comprometer sus ingresos y su patrimonio”. Lo que parece ser una frase razonable, no es más que una peligrosa mentira. Una familia mandada por alguien, hombre o mujer, no se parece en nada a un gobierno, pues no puede emitir moneda, no tiene poder de generar su propia deuda, no encarcela y no cobra impuestos, y menos aún posee el monopolio de la fuerza y administra un sistema de justicia. Es decir, una familia no es un gobierno y menos aún un Estado. Pero, al comparar una “un plátano con un tornillo”, la propaganda neoliberal avanza en la mente del ciudadano común. Además, al usar esta mentira para aplicarla a conceptos aún más nefastos, como en la confusión entre derecho y servicio “eficiente”, la población queda sin el grado de conocimiento necesario para rechazar el embuste.  

Del mismo modo que las grandes corporaciones mediáticas y sus “columnistas” de guardia repiten la tan correcta analogía entre una fruta con un tornillo (el ama de casa con el Estado), la letanía de los portavoces de los institutos, los llamados “emprendedores  comunicacionales”, entrenados por la Red Atlas o por sus reproductores, financiados por la Charles Koch Foundation, buena parte de ellos haciendo cursos de “liderazgo” en  cursillos de verano en la Georgetown University, entre otras formas de influenciar la soberanía de América Latina, es otra. El ‘palabro’ preferido por ellos es el llamado “índice de libertad económica”, un indicador que muestra el grado en que están regulados los mercados internos de algunos países, obviamente sin entrar en la cuestión de los derechos políticos. El origen de esta célula muerta que se reproduce en metástasis es la  Heritage  Foundation, un  think  tankconservador creado en 1972, justo en el periodo de mayor auge de la Cruzada Conservadora de Richard  Nixon (sí, él mismo, también conocido en ese momento como “Dick Dastardly” o “Pierre Nodoyuna”, igual que el personaje de los dibujos). El índice se encuentra en el sitio https://www.heritage.org/index/ y es un indicador repetido como si de un mantra se tratase por el conjunto de ultraliberales, liberales y liberales conservadores. La misma estupidez se repite en el Fraser Institute, cuya misión en la Tierra es extinguir las políticas sociales en Canadá, país cuyos índices de bienestar son equiparables a los de Europa, al  revés que los de los EE UU. La difusión es de tal dimensión que en el ranking de la Forbes de 2018, la  Heritage es el medio de comunicación más citado entre las redes sociales que circulan en los Estados Unidos, ganando a la también conservadora, aunque más  respetable, Brookings  Institution.

Recientemente tuve la poco gratificante experiencia de participar en un debate televisivo con dos fieles adeptos a este peculiar sistema de creencia: el nivel de absurdo sociológico y económico es surrealista. El “consultor y experto empresarial” me dijo que: “Keynes era socialista, pero también era  fascista”; “casi no existe capitalismo en el mundo, Brasil es parcialmente socialista y los EE UU tienen una economía  mixta”; “tú –yo– confundes ‘socialismo’ con ‘comunismo’, siendo tras la caída de este último que lo denominamos ‘totalitarismo’”. A partir de ahí todo es posible, sin pudor alguno y supongo que sin ninguna reputación intelectual. De hecho, cuanto más absurdas sean las afirmaciones, más adeptos sin conocimientos se sentirán confortablemente al repetir la estupidez. Es decir, cualquier semejanza con la Alt-Right y otras aberraciones que garantizaron la victoria electoral de  Donald Trump en EE UU no es casual, todo lo contrario. Es intencionado, ya sea por ilusión colectiva o por razón cínica expresada por mentecatos convencidos.  

Repito, ya no “sólo” se trata del juego de los medios de comunicación “económicos”,  que tiene como fuentes privilegiadas consultores interesados en el juego de la especulación o defensores de la privatización. El peligro es cada vez mayor en tanto que entre las mentiras mediáticas  vociferadas por los defensores de la especulación financiera y del “tal mercado de capitales”, la noción del  individualismo como fin último del ser humano es difundida por las versiones brasileñas de los institutos financiados por grandes empresas. Para empeorar, cuando unas ideas tan reaccionarias y conservadoras adquieren nuevos ropajes, se propagan por internet como metástasis avanzada y terminan por ocupar el imaginario de autorrealización de jóvenes hasta hace poco encantados con el debate político de dos patas: un lenguaje de la cultura nerd y los más nefastos prejuicios para quebrar la supuesta  hegemonía de las izquierdas en las áreas de humanidades en los centros de educación.

La amenaza tomó forma política, entró en los discursos de varias candidaturas y llegó a tener un “héroe social” en el  pleito de 2018: “el especulador esclarecido”, conformado por candidatos o supuestos  gurús económicos, todos enriquecidos con fondos de renta de fija y literalmente  mamando del Tesoro a través de las aplicaciones financieras. Son la versión del siglo XXI de los Chicago Boys brasileños, zorros queriendo ser gestores del gallinero, literalmente. Ante eso, todo cuidado es poco, en especial con la línea chilena.

Bruno Lima Rocha es postdoctorando en Economía, doctor en Ciencia Política y profesor de Relaciones Internacionales y Periodismo. Su blog personal es: www.estrategiaeanaliseblog.com

Fuente: https://estrategiaeanaliseblog.com/2018/08/26/estamos-diante-de-uma-ameaca-ultraliberal/