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jueves, 31 de agosto de 2017

Amenazas de la Democracia/Democracia de las Amenazas




Imagen encontrada en https://casaydiseno.com/espejos-modernos-para-el-interior.h

Hay países enteros "secuestrados" por los monopolios mediáticos.

Fernando Buen Abad Domínguez

Rebelión/Instituto de Cultura y Comunicación UNLa

Existe, imperfecta, una cultura de la democracia en Latinoamérica. Una cultura joven que tiene, en su forma teórica y en su forma práctica, años escasos plagados con muchas experiencias amargas. Es, dicho propiamente, la joven "democracia burguesa". Pero ni su edad, ni su condición de clase, han sido obstáculo para que en su contra se hubieren ensayado todo genero de ataques y deformaciones producto de la avaricia, la alevosía y la obscenidad de quienes impusieron su concepto autoritario de poder disfrazado como "voluntad de la mayoría". Democracia con avances a pesar de todo.

Aunque fueron derrotadas las "dictaduras militares", operan hoy por adentro de las democracias (incluso las burguesas) las tendencias más anti-democráticas. Han logrado infiltrarse, con pasaporte democrático, todas las formas del engaño que encontraron ahí terreno fértil para su irresponsabilidad premeditada. Nada hay qué los obligue a cumplir lo que prometen, nada hay que les limite el exhibirse impúdicamente con sus prontuarios delincuenciales más aberrantes. Nada hay que garantice su lugar al mérito por servir probadamente en la solución de los problemas sociales concretos y, por eso, cualquier "inútil", sin base social ni electoral, puede llegar a las cumbres de la "fama" inflada con artificios de propaganda. ¿Qué Democracia es esa que se sustenta en amenazas contra los pueblos? Hay golpes de estado vestidos de "democráticos".

Contra la Democracia la "novedad" es una "quinta columna" mass media que afinó métodos y tecnologías para taladrar los núcleos más profundos de la voluntad y operar desde ahí con dispositivos de guerra psicológica capaces de obligar a las víctimas del capitalismo-neoliberal a votar por sus verdugos. Parte de su mejor conquista es convencernos de que no existen y, si se los descubre, mostrar sus camuflajes de "entretenimiento" para hacernos creer que son inocuos, superfluos, divertidos e indispensables. ¿Qué Democracia es esa que no sanciona a los traidores del pueblo?

Operan como una forma mutante de la farándula. Acuden a todos los recursos atesorados por el "show bussines" y juegan con ese tipo de "fama" que crea predilecciones -espejismo- más por las fachadas que por las ideas políticas. Crean la política de la anti-política. Política del des-entendimiento, la indiferencia, la abulia y el abandono de toda responsabilidad social a cambio de designar, de la manera más aséptica posible, un "representante" de "buena apariencia" que haga el trabajo sucio necesario para que no perder beneficios. Incluso si todo eso no importa, se ignora y aburre. Chantaje de urnas.

Operan en la semántica idealista de la felicidad y del cambio. Parlotean sobre la "honestidad" y de la "abundancia" como cuentas de vidrio a cambio de votos. Engañan de manera profesional e impune. Prometen lo mejor del "bien" amorfo y van por el mundo como paladines del "trabajo eficiente" vendiendo planes de "reforma" (reformismo), "ahorro" (ajuste), "productividad" (reforma laboral) y "educación" como panacea mitológica para conjurar todos los males de todos los tiempos. Eso relatado con televisoras, diarios, radiodifusoras, cines, muros, volantes y "actos públicos". Dicen que no les gusta la "confrontación", que "ya basta de peleas" entre políticos, que todo lo pasado ya pasó y que el único futuro son ellos.      

Operan en los tuétanos de una Democracia porosa y poco rigurosa, pensada para no ser manejada directamente y autónomamente por los pueblos. Una Democracia burguesa saturada de dinero lavado con intereses sucios, de lideres sospechosos y de ausencia de pueblo. Hay que ver las cifras del ausentismo. Una Democracia que sólo se representa ceremonialmente como trance circense que lo "cambia todo para que nada cambie". Le llaman "alternancia" pero son los mismos. Siempre los mismos. ¿Qué Democracia es esa que se intercambia por bolsas de comida y materiales de construcción?

Con excepciones honrosas es una Democracia joven pero esclerotizada para obturar el paso de cualquier liderazgo distinto al de los intereses burgueses o distinto al de los intereses de sectas. Principalmente de las sectas mediáticas. Si los pueblos viven bajo amenazas explícitas o implícitas; si la extorsión -directa o indirecta- es preámbulo o acompañamiento de la vida diaria; si para emitir sufragios se ha de sufrir todo tipo de ignorancia, desinformación, engaños, demagogias y falacias; si hay acoso, presiones o compra-venta de votos. Si hay cataratas de promesas incumplidas -e incumplibles- a costos de campañas políticas ingentes…  El costo promedio de los votos es una pachanga presupuestal sin freno. ¿Qué Democracia es esa? En ese paisaje todo logro político desde las bases tiene siempre un valor -y esfuerzo- histórico doble.

Si la vida y la experiencia política depende casi exclusivamente de lo que se dice y se exhibe en los "medios de comunicación"; si los políticos son personajes efímeros que sólo son vistos en la publicidad del partido en las entrevistas cómodas pagadas para lucirse; si el contacto con la realidad es falsificado con escenarios aparentemente reales y actores contratados como decorado; si la dirección de imagen, moda y pose es más importante que la dirección política de un programa social consensuado… ¿en qué clasificación de la Democracia inscribimos éste repertorio? Jolgorio de publicistas.

El informe MacBride de 1980 advirtió que el proceso de concentración monopólico de "medios de comunicación" constituía una amenaza a las democracias. La profecía, entonces diagnóstico, se cumplió. Estamos hoy ante un fenómeno viejo en su presencia pero renovado en sus consecuencias que se mueve con toda libertad en el corazón de las democracias burguesas y exige un debate hondo basado en una Semiótica emancipadora que deje ver los estragos y los alcances de un fenómeno que recién comienza su fase actual de exterminio de las democracias con discursos "democráticos".

Para poder encontrar respiro hay que frenar la injerencia de lo peor contra los pueblos. Hay que identificar y neutralizar los laboratorios de guerra psicológica que se camuflan como agencias propaganda política. Hay que explicar el nexo entre los monopolios mass media y los candidatos burguesía, especialmente sus nexos serviles. Hay que desmontar el arsenal de armas de guerra ideológica que operan día y noche esparciendo los anti-valores del establishment. Y, sobre todo, hay que democratizar la democracia sin los vicios burgueses que la infectan. Mejorar la organización de los trabajadores. Garantizar el poder del pueblo para los pueblos, que gobierne la voluntad popular. Democratizar las herramientas de comunicación, democratizar la producción simbólica y la cultura. En suma hacer todo lo posible -y más- para sacudirnos el fardo de falacias e hipocresía de un sistema de representación que debe fenecer en manos de un sistema nuevo de participación amplio, de base, confiable y transformador dispuesto a perfeccionarse desde la praxis y desde la autocritica, científica y permanente. Nada menos.     


Virus-free. www.avast.com

Brasil: un barco a la deriva


leonardoboff.wordpress.com

La gravedad de nuestra crisis generalizada hace que nos sintamos como un barco a la deriva, a merced de los vientos y de las olas. El timonel, el presidente, está acusado de delitos, rodeado de marujos-piratas, en su mayoría (con nobles excepciones) igualmente corruptos o acusados de otros delitos. Es increíble que un presidente, detestado por el 90% de la población, sin ninguna credibilidad ni carisma, quiera gobernar un barco a la deriva.

No sé si es obstinación o vanidad, elevada a un grado estratosférico. Pero, impávido, sigue ahí en palacio, comprando votos, otorgando beneficios, corrompiendo a ya corruptos para evitar responder en el STF a las duras acusaciones que le son imputadas. Es prácticamente prisionero de sí mismo, pues dondequiera que aparece en público, oye pronto el grito: “fuera Temer”.
Es una vergüenza internacional haber llegado a este punto, después de haber conocido la admiración de tantos países por las políticas valientes hechas en favor de las grandes mayorías empobrecidas gracias a los gobiernos progresistas de Lula y Dilma.
La difamación de los opositores, apoyados por grupos ligados al stablishment internacional, que quiere alinear a todos con sus estrategias, puede intentar satanizar la figura de Lula y deshacer el mérito de los beneficios que él propició a los desheredados de la tierra. No están consiguiendo llegar al corazón del pueblo. Este lo sabe y testimonia: «A pesar de errores y equivocaciones, es innegable que Lula siempre amó a los pobres y estuvo de nuestro lado. Más que el pan, la luz, la casa, el acceso a la educación técnica o superior, nos devolvió dignidad; somos gente, ya no estamos condenados a la invisibilidad social».
Quieren destruir a Lula como líder político y como persona. No lo conseguirán, porque la mentira, la deformación, la voluntad rabiosa y persecutoria de un juez justiciero, que juzga más por la rabia que por el derecho, jamás van a desfigurar a alguien que se transformó en un símbolo y en un arquetipo en Brasil y en el mundo.
Dicen los analistas de la psicología profunda de C. G. Jung que quien se transforma en símbolo por la saga de su vida y por el bien que ha hecho a los otros, se vuelve indestructible. Se volvió símbolo de un poder político benéfico para los más desvalidos de nuestra historia, marcados con muchas heridas. El símbolo penetra en la profundidad de las personas. Ahorra palabras. Habla por sí mismo. El símbolo posee un carácter numinoso que atrae la atención de los oyentes, hasta de los escépticos. El carisma es la irradiación más potente que conocemos. Lula tiene ese carisma que se traduce en la ternura para con los humildes y en el vigor con el que lleva adelante su causa libertaria. Ellos, antes silenciados, se sienten representados por él.
Además de símbolo, Lula se transformó en un arquetipo del líder cuidador y servidor. Este tipo de líder, según los mismos analistas junguianos, sirve a una causa que es mayor que él mismo, la causa de los sin nombre y de los sin vez. Ellos sostienen que este tipo de líder hace cosas que parecen imposibles. Evoca en sus seguidores los arquetipos escondidos de superarse también y de sentirse parte de la sociedad. Esto se expresa en las palabras de muchos que dicen: “al votarle a él, nos estamos votando a nosotros mismos. Hasta hoy teníamos que votar a nuestros opresores, ahora votamos a alguien que es uno de nosotros y que puede reforzar nuestra liberación”.
La actuación política de Lula tiene una relevancia de magnitud histórica. Él tiene conciencia de este desafío formulado por uno de los mejores entre nosotros, Celso Furtado, en su libro Brasil: la construcción interrumpida (1992): «Se trata de saber si tenemos un futuro como nación que cuenta en la construcción del devenir humano. O si prevalecerán las fuerzas que se empeñan en interrumpir nuestro proceso histórico de formación de un Estado-nación» (p. 35).
Lo que nos duele es constatar que el gobierno actual se empeña en interrumpir ese proceso, con la violación de la democracia y de la constitución, con los ajustes y las privatizaciones y hasta con la venta de tierras nacionales a extranjeros.
Se dejan neocolonizar para ser meros exportadores de commodities, en vez de crear las condiciones favorables para concluir la fundación de nuestro país. Además de corruptos, son vendepatrias, cínicamente indiferentes a la suerte de millones de personas que de la pobreza están cayendo en la miseria y de la miseria en la indigencia.
Tenemos que guardar los nombres de estos políticos traidores de los anhelos populares. Representan más sus intereses personales y corporativos o los de aquellos empresarios que les financiaron las campañas, que los intereses colectivos del pueblo. Que las urnas los condenen, negándoles la victoria a través del voto.
*Leonardo Boff es articulista del JB online, teólogo, filósofo y escritor.
Traducción de Mª José Gav

Lula es el PT y el PT es Lula



Los medios brasileños hacen como si nada importante estuviera ocurriendo en el nordeste de Brasil. Habría solamente un viaje de Lula, que a veces es informado en medio de alguna chicana política. No reproducen ninguna foto de Lula rodeado por un mar de pueblo. Es como si el pueblo no existiera o fuera apenas una invención de Lula. Además de ser excluido del presupuesto, el pueblo brasileño es excluido de los medios. A falta de poder explicar por qué, a pesar de las incesantes acusaciones a Lula, su popularidad solo aumenta, prefieren ocultar el fenómeno mas importante del año en Brasil.

La incomodidad que la primera caravana de Lula provoca es tal que la derecha prefiere tratar de esconderla. “De lo que no se puede hablar, es mejor callar”, decía Wittgenstein. Es lo que hacen la derecha brasileña y los que, ubicados en el campo popular, no logran explicar el fenómeno Lula, e intentan obviarlo, como si tal cosa fuera posible.
Sin embargo, es imposible entender a Brasil sin entender el PT, sin entender a Lula. Por lo que han significado y por la forma en que marcaron a todo el campo político y a la memoria de pueblo. Un parlamentario del PSDB, en una crisis de sinceridad, alcanzó a decir que habría que matar a Lula. Lo que no se puede entender, mejor intentar su eliminación mágica.

La caravana de Lula, sin embargo, hace aflorar a la superficie el Brasil real escondido por los medios. Si alguien tenía dudas de las relaciones de Lula con el pueblo brasileño, puede ver en las escenas emocionantes de la caravana, imágenes explicitas y masivas de un amor plenamente correspondido entre Lula y el pueblo brasileño. Y no se trata solamente de escenas románticas, porque ellas tienen su raíz en las profundas trasformaciones de la vida de millones de personas, que quieren agradecer a Lula por ello, protegerlo de sus enemigos y mostrar toda su disposición de apoyarlo para que él vuelva a ser presidente de Brasil y dar continuidad a las transformaciones que tanto bien le han hecho a su vida.
Por otra parte, quien intente analizar al PT separado de Lula, como si ello fuera posible, se quedará con una visión reductiva, internista, organizativa, y no política del partido. El PT es el partido de Lula, es el partido que ha protagonizado, liderado por Lula, los más importantes procesos de trasformación económica, social, política e ideológica de Brasil. Desde ese punto de vista el PT y Lula son indisociables, con sus particularidades, sus avances y sus tropiezos.
El hecho de que Lula sea el gran líder político nacional hace que él obligadamente trascienda al PT, que él sea más grande que el partido. Pero ello ocurre con todos los grandes líderes populares. Ellos nacen dentro de un partido, se asocian estrechamente a ese partido, pero se proyectan como líderes nacionales.
No es posible entender al PT sin Lula, como no es posible entender a Lula sin el PT. Ellos están tan imbricados, que uno solo existe con el otro, en el marco de sus particularidades.
La ofensiva de la derecha ha afectado a ambos, a Lula y a PT. Ahora, cuando Lula se lanza a caravanas por todo Brasil, el PT como que se revigoriza, cobra nuevas fuerzas, al ritmo de los percusionistas que acompañan a Lula, retoma vínculos estrechos con las bases populares que han llevado el PT a las cuatro victorias en las elecciones populares. (Solamente en la provincia de Bahía, durante el paso de Lula, hubo 5 mil afiliaciones al PT.)
En el Nordeste, la masa lulista, beneficiaria de las políticas de los gobiernos del PT, se reconocen en Lula y lo proyectan como su gran esperanza de un futuro mejor. Una masa que, a la vez, en la mayor parte de las provincias de la región ha elegido y reelegido a gobernadores de izquierda y a bancadas parlamentarias progresistas.
El PT tiene ahora la posibilidad de se rejuvenecer, de ganar para sus filas a amplios sectores de la masa que se movilizan al compás de los viajes de Lula. Con su discurso Lula es el gran director de orquesta. Un discurso que ataca duramente el desmonte de lo mejor Brasil ha construido a lo largo e este siglo que, a la vez, se compara con las conquistas de que todos han sido beneficiarios en los gobiernos del PT. Que paralelamente apunta hacia los caminos de la retomada del crecimiento, de la distribución de la renta y de la inclusión social.
Porque Lula representa la esperanza concreta de que ese camino puede ser retomado. Lula no está luchando por su candidatura, Lula no está luchando por su inocencia frente a acusaciones sin fundamento. Lula está luchando por rescatar la democracia. El rescate que pasa por su derecho a ser candidato de nuevo a la presidencia de Brasil y a desenmascarar las acusaciones que le son dirigidas sin ninguna prueba.
El PT tiene una nueva oportunidad de reconstruirse como partido, después de haber sufrido los más duros y continuados ataques que a partido en la historia política de Brasil. Puede recomponer y renovar sus filas, con el ingreso de nuevas generaciones de militantes, de mujeres, de jóvenes, de negros, de trabajadores de los mas distintos sectores de la muy diferenciada sociedad brasileña. 
Ya al inicio de la caravana por el nordeste brasileño, que yo tengo la oportunidad de seguir, es posible darse cuenta del vigor renovado que el PT revela, con la movilización y la reincorporación de militantes que habían tomado distancia del partido, sea también por el ingreso de simpatizantes para dentro de sus filas, sea por la adhesión de los que se dan cuenta de que se trata de la única alternativa política real para superar la gigantesca crisis en que el gobierno golpista lanza a Brasil. Se dan cuenta de que el PT es el partido de Lula, es el partido que representa los intereses de las grandes masas populares de Brasil.
Los cambios en la dirección del PT, con la elección de la joven senadora Gleisi Hoffmann para su presidencia, es la otra cara de esa renovación. Ella se ha proyectado, rápidamente, como una gran líder política nacional, sumando a su firme actuación en el Parlamento a su actuación dinámica como dirigente partidaria, que encarna, junto a Lula, la nueva fase del PT, con diálogo estrecho con todos los movimientos del campo popular y con toda la militancia del partido.
La caravana a su vez funciona como un proceso de movilización popular y de construcción de la nueva plataforma de la izquierda. En lugar de seminarios cerrados entre cuatro paredes, Lula desarrolla un amplio proceso de discusión y de elaboración democrática, con participación directa de las más amplias capas de la población. En sus  intervenciones, Lula retoma, cien años después, el “pan, paz y tierra”, para proponer que hoy día en Brasil el slogan sea: “trabajo, educación y casa propia para todos”.
El PT recobra su vigor al compás de las caravanas de Lula. Así que cuando se termine esta, otras están programadas. Acusando los efectos espectaculares de esta primera, los medios intentan desconocerla, para no tener que publicar las formidables fotos del mar de gente que se acerca a Lula desde todas partes. El Poder Judicial, mientras desarrolla su implacable persecución a Lula, aun sin ninguna prueba en contra de él, basado solamente en “indicios”, que no logra comprobar, acelera la condena de Lula batiendo records de rapidez en el primer proceso su en contra, dándose cuenta de que la popularidad del ex presidente solo aumenta, conforme pasa el tiempo.
Brasil ya no será el mismo después de esta primera caravana y el propio PT tampoco será el mismo. La dinámica de las caravanas no se detendrá, teniendo a Lula como su líder y buscando que el PT se constituya como la gran orquesta, para que el pueblo brasileño pueda reencontrarse consigo mismo y volver a danzar de alegría al sonido que solo se puede escuchar en democracia.

Guatemala al borde de una nueva crisis político-institucional


Comisionado de la CICIG es declarado ‘non grato’ y el presidente Morales pide su expulsión
Rel-UITA

La orden del presidente Jimmy Morales fue suspendida temporalmente [1] por la Corte de Constitucionalidad. El pueblo guatemalteco se moviliza a nivel nacional mientras llueven fuertes críticas tanto de instituciones y organizaciones nacionales, como de la comunidad internacional.

La decisión del presidente guatemalteco de declarar “non grato” al jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), Iván Velásquez, y de exigir su salida inmediata del país, está poniendo a Guatemala al borde de una nueva grave crisis político-institucional.

Según el mandatario, el titular de este importante órgano de Naciones Unidas, creado hace una década para combatir la corrupción y luchar contra la impunidad, sería culpable de haberse extralimitado en sus funciones.

Morales negó estar actuando por motivos personales, aunque unos días antes de ordenar la expulsión de Velásquez, el Ministerio Público y la Cicig presentaron una solicitud de antejuicio por un supuesto financiamiento electoral ilícito durante las elecciones del 2015.

También pidieron el desafuero del mandatario para poder continuar las investigaciones.

El órgano internacional anticorrupción está también investigando al hijo y al hermano del presidente guatemalteco, José Manuel y Samuel Morales, ambos acusados de delitos de fraude contra el Estado y lavado de dinero, en el marco del caso conocido como ‘Botín Registro de la Propiedad’.

Luego de la orden de expulsión, el mandatario removió al canciller Carlos Raúl Morales por no acatar dicha disposición.

Horas después, la ministra de Salud Lucrecia Hernández y otros funcionarios de gobierno presentaron su renuncia por estar en desacuerdo con la decisión tomada por el presidente.

Mientras miles de personas llenaban el parque central de la capital exigiendo la permanencia del jefe de la Cicig, los magistrados de la Corte de Constitucionalidad otorgaban un amparo a favor de Velásquez.

De esta manera suspendían temporalmente la medida tomada por el presidente Morales.

Organizaciones nacionales y la comunidad internacional rechazaron una medida que pone en serio peligro el ya difícil trabajo de combate a las estructuras que manejan los hilos de la corrupción y el crimen organizado en Guatemala.

Asimismo, expresaron su solidaridad con el comisionado Velásquez.

Los mismos corruptos de siempre
Guatemala se moviliza

“Es algo que se venía planificando y que tiene como objetivo salvaguardar los intereses de aquellos sectores que siempre se han beneficiado de la corrupción y la impunidad, y que ahora se sienten afectados por el trabajo de la Cicig”, dijo a La Rel, Carlos Luch, secretario general del Sindicato de Trabajadores de Embotelladora Central SA (Stecsa).

“A estas personas no les interesa el futuro de la nación, ni la pobreza de la inmensa mayoría de la población, ni si esta medida nos acarreará problemas en cuanto a la suspensión de programas y líneas de créditos internacionales. Solamente piensan en sus intereses”, aseveró Luch.

El dirigente sindical advirtió que, de no acatar la resolución de la Corte de Constitucionalidad, el presidente Morales podría llevar al país hacia el borde de una nueva y grave crisis institucional, cuyos efectos son impredecibles.

“Esta decisión ha generado una fuerte conmoción, tanto a nivel nacional como internacional. La inmensa mayoría del pueblo guatemalteco está rechazando la expulsión de Velásquez y se está movilizando”, explicó Carlos Luch.

El secretario general del Stecsa manifestó preocupación ante un posible debilitamiento de la Cicig.

“Guatemala tiene un largo historial de corrupción e impunidad. El trabajo de la Cicig y el Ministerio Público ha permitido avanzar en la lucha contra este flagelo. Debilitar este proceso sería gravísimo y muy peligroso”, dijo.

“Lo que pase en las próximas horas depende de lo que decida el presidente Morales. La comunidad internacional está condenando su decisión y se está solidarizando con el comisionado de la Cicig. Lo mismo están haciendo muchas organizaciones nacionales.

Como Stecsa y Festras nos vamos a reunir de emergencia para elaborar un plan estratégico, y decidir cómo nos involucramos en la protesta contra esta decisión ilegitima del presidente”, aseveró Luch.

Ante esta difícil situación, la Rel-UITA envió una nota al Comisionado Iván Velásquez, expresándole su más firme solidaridad.

Fuente: Rel-UITA
[1] Este 29 de agosto, los magistrados de la Corte dieron a conocer otra resolución donde dejan en suspenso definitiva la expulsión ordenada por el presidente Morales.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Trump quiere ahogar económicamente a Venezuela



El presidente Donald Trump ha tomado decisiones económicas y financieras radicales contra Venezuela por dos motivos: esa nación no ha permitido que Estados Unidos se adueñe de sus enormes reservas petroleras y en contraposición ha puesto a disposición del pueblo numerosos programas sociales subvencionados con los beneficios que se obtienen de los hidrocarburos.
Para Trump y todo su equipo ultraderechista, esa verdadera democracia en América Latina no puede sobrevivir en la región porque es un mal ejemplo para algunos gobiernos que acatan dócilmente las directrices de Estados Unidos.
La Republica Bolivariana de Venezuela ha resistido durante años los continuos ataques desestabilizadores dirigidos desde Washington y que son ejecutados por una oposición que en los últimos tiempos optó por acciones terroristas realizadas contra centros de salud, de educación, empresas y locales gubernamentales.
La instauración de una Asamblea Constituyente, apoyada masivamente por el pueblo en una votación abierta y democrática, que congeló a la Asamblea Nacional controlada por la derecha criolla que apostaba por derrocar al legítimo Gobierno de Nicolás Maduro, acabó de llenar la copa del todopoderoso gigante norteamericano.
La primera reacción de Trump fue amenazar con ataques militares al Gobierno bolivariano y al no contar con apoyo internacional para esa acción, firmó el pasado 27 de agosto una orden ejecutiva para implementar sanciones a la economía y al sistema financiero de Venezuela.
Esas medidas, con características de bloqueo, dan continuidad a la orden ejecutiva 13692 del 8 de marzo de 2015, emitida por el expresidente Barack Obama, en la que se declaró a Venezuela una "amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad de Estados Unidos".
La resolución prohíbe que "cualquier persona, entidad, empresa o asociación, legalmente radicada o que realice actividades en Estados Unidos, pueda efectuar negocios con nuevos bonos de deuda que sean emitidos por cualquier instancia del Gobierno venezolano”.
Aunque no afecta directamente los bonos ya emitidos por el Estado y por la petrolera PDVSA, que ya están en manos de tenedores, personas, empresas y entidades financieras en Estados Unidos, sí los lanza hacia la categoría de "bonos basura", lo que coloca a Venezuela como una "zona de peligro" para la inversión en el mercado de bonos, pese a que el país es un fiel pagador.
En los últimos 24 meses, Venezuela y PDVSA han pagado por sus compromisos más de 65.000 millones de dólares.
La orden ejecutiva apuesta a que Venezuela caiga en default o impago de su deuda externa y como aseguró abiertamente el secretario del Tesoro norteamericano, Steven Mnuchin, “va destinada a ahogar al país suramericano”.
Maduro denunció que Trump pretende imponer un bloqueo para ahogar económica y financieramente a Venezuela con el objetivo de que entre en default o impago de su deuda externa.
El presidente bolivariano, en una transmisión televisiva, explicó que las sanciones afectan el suministro de crudo venezolano a Estados Unidos porque impide que se materialicen los mecanismos para el pago de estas transacciones.
En especial atentan directamente contra la empresa Citgo, filial de PDVSA en Estados Unidos, al prohibir que se hagan cartas de crédito para el pago del crudo venezolano, y por tal motivo se evalúan medidas para proteger a esa compañía.
En los próximos días, ejecutivos del Gobierno caraqueño se reunirán con tenedores de bonos de deudas e inversionistas de Estados Unidos en busca de soluciones alternativas.
Esa reunión resulta importante porque el 62 % de los tenedores de las deudas venezolanas son estadounidenses y otros 12 % del Reino Unido, por tanto, la orden ejecutiva también afecta a esos ciudadanos.
La ola de sanciones de Washington contra Caracas ha ido en espiral ascendente. A finales del julio pasado el Departamento del Tesoro decretó ataques financieros dirigidos contra 13 altos cargos del Gobierno venezolano, civiles, militares y a PDVSA, a la vez que amenazó con agregar a la lista de sancionados a cualquier persona que saliera elegida para formar parte de la Asamblea Constituyente
El 30 de julio Washington bloqueó todos los activos del presidente venezolano que estén o puedan estar bajo la jurisdicción de Estados Unidos y prohibió a los ciudadanos estadounidenses contraer cualquier acuerdo con Nicolás Maduro.
Según la Casa Blanca, las sanciones impuestas están cuidadosamente calibradas para negar al país bolivariano una fuente primordial de financiamiento, no importa que éstas violen la legalidad internacional y la Carta de las Naciones Unidas, el motivo final es destruir a la Revolución Bolivariana.
Maduro señaló que su país tiene mercado seguro para todo el petróleo que vende a Estados Unidos, mientras que el representante de Venezuela ante la ONU, Rafael Ramírez informó de que ya la nación sudamericana suministra a China más de 600.000 barriles diarios de petróleo y a la India 420.000.
Otros socios importantes para Caracas son Rusia e Irán y como una de las primeras contramedidas para encauzar el blindaje contra las sanciones, Venezuela solicitó pertenecer al Grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y al Banco de Desarrollo de esa institución.
Innegablemente las nuevas medidas afectarán a la economía de la República Bolivariana pero ya varios pueblos y países han demostrado que pese a esas ilegales medidas que violan los derechos humanos de cualquier país, se puede salir adelante mientras se defienda la soberanía y la independencia al precio que sea necesario.
Sin embargo, la comunidad internacional debe estar alerta pues ante las frustraciones por no poder derrocar al legítimo Gobierno venezolano, Estados Unidos y su presidente Donald Trump podrían lanzar ataques militares contra esa nación, lo que convertiría toda la región americana en un verdadero polvorín. 

Colapso de EU en 2020: Johan Galtung



Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada 

Foto
Johan Galtung conocido como el creador del periodismo de paz y autor del libro Reporteando Conflictos, en una conferencia de prensaFoto Cuartoscuro

El connotado profesor noruego Johan Galtung, sociólogo y matemático nominado al Premio Nobel de la Paz 2017, afirmó que Estados Unidos (EU) va a colapsar en el año 2020 (sic), y “cuyo poder declinará aún más con Trump (https://goo.gl/4UFE5e)” –en una fascinante entrevista realizada por el académico e investigador británico Nafeez Ahmed.
El prospectivista Johan Galtung había previsto en forma correcta el colapso de la URSS y es considerado padre fundador de los estudios de paz y conflictos como disciplina científica.
Desde el año 2000, Galtung había predicho el colapso del imperio estadunidense para 2025, que recortó en cinco años debido al extremo militarismo de Baby Bush, que aceleró la tendencia.
Nafeez Ahmed desmenuza el modelo Galtung: teoría de sincrónicas contradicciones mutuamente reforzadas, sustentada en la comparación del auge y caída de 10 imperios históricos.
La quinta escencia del modelo Galtung radica en que mientras más se profundizan las contradicciones, existe mayor probabilidad que resulten en una crisis social que cambia drásticamente el orden existente.
Después de haber tenido éxito con su modelo respecto de la URSS, Johan Galtung inició su aplicación para EU.
Nafeez Ahmed comenta que Galtung escribió en 1996 un reporte científico (borrado de la red) publicado por el Instituto del Análisis del Conflicto y la Resolución, de la Universidad George Mason, en el que asentó que EU pronto seguirá el mismo camino que las previas construcciones imperiales de auge y caída.
A juicio de Ahmed, a su vez connotado prospectivista académico, el libro de Johan Galtung de 2009 – La Caída del Imperio Estadunidense: ¿Qué Sigue? (https://goo.gl/gF3eYV)”– señala unas 15 (súper sic) enormes sincrónicas contradicciones mutuamente reforzadas que afligen a EU, lo cual llevará al fin de su poder global en 2020.
Durante la fase de su declive de aquí a 2020, es probable que EU atraviese una fase de fascismo reaccionario, alimentado por la capacidad de una tremenda (sic) violencia global; la visión del excepcionalismo estadunidense como el óptimo país; una creencia en la próxima guerra final entre el bien y el mal; un culto al Estado poderoso que lleva a dicha lucha maniquea, y un culto al líder poderoso.
A juicio de Johan Galtung, tal fascismo –que se gestó con Baby Bush y llega a su fruición con Trump– es un síntoma del declive y cuya característica sicológica es una reactiva arremetida, debido a la incrédula pérdida del poder.
¡El fascismo como mecanismo de defensa de la debacle!
Entre las 15 contradicciones estructurales de EU que llevan a su declive: económicas –una sobreproducción en relación con la demanda, desempleo y aumento de costos por el cambio climático–; militares –crecientes tensiones entre EU, la OTAN y sus aliados militares, al unísono de la creciente insustentabilidad económica de sus guerras–; políticas –papeles conflictivos de EU, la ONU y la Unión Europea–; culturales –tensiones religiosas con el islam y otras minorías–, y sociales: “creciente brecha entre el sueño estadunidense, la creencia de que cualquiera puede prosperar en EU gracias al arduo trabajo frente a la realidad de la vida estadunidense”.
Resulta que la incapacidad estructural (sic) para resolver tales contradicciones llevará al desgajamiento del poder político de EU a escala global y potencialmente doméstico.
Las señales del colapso global con Trump brillan con sus contradicciones militares en Irak donde, por un lado, critica la intervención de su país, mientras que, por otro lado, enjuicia que EU debió haberse llevado el petróleo de Irak, lo cual no se trata de un robo, sino el rembolso (súper sic) por la inversión bélica de EU en 1.5 millones de millones de dólares (https://goo.gl/xeQuBJ) ¡Ya no se diga ahora en Afganistán!
A escala doméstica, Trump ha prometido deportar a 11 millones de migrantes ilegales, construir un muro entre EU y México, y prohibir la migración musulmana.
Otra flagrante contradicción versa, por un lado, en que Trump pudiera muy bien ofrecer una oportunidad para evitar conflictos potenciales con grandes potencias rivales, como Rusia y China, pero, por otro lado, pudiera todavía, en forma estúpida (sic), librar más guerras unilaterales (sic) y empeorar las contradicciones domésticas en relación a las minorías.
Para Johan Galtung, las incoherentes propuestas políticas de Trump son evidencia del mayor declive estructural del poder de EU.
Galtung define con exactitud lo que se colapsa: un imperio es más que la violencia en el mundo. Es una estructura transfronteriza (sic) con un centro, que es el país imperial, y una periferia, los países clientelares cuando el punto sobre el imperialismo es hacer que las élites de la periferia hagan los trabajos para el centro. Ahora bien, el país centro puede ser una dictadura o una democracia.
Para Johan Galtung, el colapso del imperio estadunidense ocurre cuando las élites de la periferia no desean combatir más las guerras de EU y no desean ser más explotadas por el centro.
Una señal clave del colapso sería la actitud de Trump con la OTAN, respecto de la cual resaltan las contradicciones: al no pagar sus adeudos, la OTAN puede desaparecer y entonces Trump optaría irse por la libre, lo cual acelera y socava el imperio global de EU al mismo tiempo.
El colapso global de EU puede desembocar en su balcanización con potenciales implicaciones domésticas que socavan su cohesión interna, con el ascenso de los supremacistas blancos y aún de minorías quienes en lugar de la unión, preferirán a EU como una confederación (sic) o una comunidad.
Galtung no se siente pesimista y, al contrario, vislumbra la inevitabilidad del colapso del imperio estadunidense como “una real oportunidad para la revitalización de la República (súper sic) estadunidense,  caracterizada por su dinamismo, su apoyo a los ideales de libertad, su productividad y creatividad, y su cosmopolitismo (sic) hacia los otros.
Johan Galtung despedaza la política exterior de EU con cerca de 250 intervenciones (súper sic) desde que Jefferson las inició en Libia en 1801 y con más de 20 millones (súper sic) de asesinatos en 37 países (súper sic) desde 1945.
El rotativo británico The Independent da vuelo a la prospectiva de Galtung y cita como su antítesis a Xenia Wickett, directora del programa EU y las Américas en el think tank Chatham House, quien desecha los asertos de Galtung como totalmente fuera de la realidad, ya que “EU es un poder global por varias razones. Ostenta la mayor fuerza militar en el mundo, tiene el más robusto poder blando en términos de sus universidades (…) en términos de sus empresas y en términos del alcance (sic) de sus multimedia. Todavía es la mayor economía en el mundo. La idea de que cualquiera de estas cosas (sic) cambiará en los próximos cuatro años está fuera de la realidad” (https://goo.gl/Lkb2Dm).
Es muy discutible la infatuación de Xenia Wickett. Sin contar la resurrección militar de Rusia, en los próximos tres años China desplazará a EU como la máxima superpotencia geoeconómica (https://goo.gl/vMzbJE).
Tres años se encuentran a la vuelta de la esquina y alguien se va a equivocar. Lo sabremos muy pronto…
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Facebook: AlfredoJalife

miércoles, 30 de agosto de 2017

Crisis palaciega en Guatemala



Y los de a pie… ¿bien gracias? ¿O se podrá aprovechar el momento para cambiar algo?

Guatemala vive en estos momentos una crisis palaciega. ¡Qué bueno si esto fuera el preámbulo de un cambio real en la situación política, económica y social de las grandes mayorías! Pero todo indica que va a ser difícil que haya algo de eso. 
¿Es sano luchar contra la corrupción? Sin dudas: sí. Pero ¿para qué esa lucha? En Guatemala: ¿qué significa eso en estos momentos? En realidad, ¿quién hace esa lucha?
Sabemos que hace un par de años esa consigna fue lo que movilizó a una buena cantidad de población. La consecuencia de ello fue la salida del poder del entonces binomio presidencial Pérez Molina/Baldetti. Y en su reemplazo, un “raro” proceso electoral donde, contrariando pronósticos, se impuso una figura mediática utilizada como comodín: el comediante Jimmy Morales. Si bien nunca quedó claro con documentos que lo atestiguaran en forma explícita, todo indicó que se trató de una movida de la geoestrategia de Washington para “limpiar” el Triángulo Norte de Centroamérica (en Honduras pasó algo similar) de mafias políticas, abriendo una iniciativa de reconquista conocida como “Plan Alianza para la Prosperidad”, supuesto proyecto para transparentar las corruptas instituciones del Estado (que significa, en realidad, asegurar férreamente su Frontera Sur).
La prosperidad nunca llegó… ¡ni va a llegar! El agente clave en esta “lucha frontal contra la corrupción” fue la Comisión Internacional Contra la Impunidad –CICIG-, de la ONU, liderada por el colombiano Iván Velásquez, y financiada por Estados Unidos y la Unión Europea.
Esta Comisión cumplió con su mandato y encontró interminables casos de corrupción en las esferas del Estado. Pero de los grandes factores de poder económico (nucleados en el CACIF -Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras-), de lo que en su momento se llamó la “Línea 2”, es decir: los empresarios que se beneficiaron impunemente de la corrupción de la Línea 1, no se ha pronunciado nunca. Ni, todo indicaría, se va a pronunciar. La corrupción, pareciera ser dentro de esta lógica, está solo en algunos agentes estatales. Los desmanes de la empresa privada (salarios de hambre, muchas veces sin que se pague siquiera el salario mínimo, impune contaminación del ambiente, explotación en todo su esplendor) no entran en su mandato.
Lo que queda claro es que hay un enfrentamiento entre el proyecto de Washington y los nuevos sectores económicos ligados al Estado contrainsurgente de años atrás, mafiosos y corruptos, en general vinculados a altos cuadros del ejército (de donde venía el ex mandatario Pérez Molina, ahora preso). El presidente Jimmy Morales es, en realidad, operador político de estos sectores.
Ahora se da la curiosa situación en que la Embajada de Estados Unidos (y países de la Unión Europea) manifiestan su intención de mantener esa pretendida lucha frontal contra la corrupción, apoyando a la CICIG, encontrándose una vez más con una presidencia díscola, que responde a los sectores mafiosos (narcotráfico, crimen organizado, contrabando, corruptos contratistas del Estado). Y un CACIF y una oligarquía nacional que se encuentran en el medio del combate, que no quieren tomar distancia de los dictados de Estados Unidos, pero que están temerosas de las investigaciones (porque se le pueden encontrar “ilícitos”, obviamente). Esa particular situación generó una crisis palaciega, donde el presidente Morales pidió la expulsión del país del Comisionado Iván Velásquez.
Gran crisis política. De hecho, el presidente destituyó a su equipo de la Cancillería: el canciller Carlos Morales, quien se negaba a la expulsión de Velásquez, y el vicecanciller, Carlos Martínez. La crisis provocó la renuncia de un par de ministras: Aura Teleguario, de Trabajo y Previsión Social, y Lucrecia Hernández Mack, de Salud. Gran crisis política que se continuó con el amparo presentado por la sociedad civil contra la expulsión del Comisionado Velásquez, amparo que fue aceptado por la Corte de Constitucionalidad y deja su salida en suspenso. Crisis, por otro lado, que se amplía con la declaratoria de preocupación que manifiestan los países europeos y, fundamentalmente, Estados Unidos, quien amenaza con no otorgar la ayuda económica del Plan Alianza para la Prosperidad si se mantiene la decisión de Jimmy Morales. (Pero… ¿la ayuda está condicionada entonces? ¿Es ayuda eso?).
Crisis que ha dejado al comediante Morales, ahora primer mandatario, en una gran soledad, teniendo en contra numerosas instituciones, desde la Iglesia Católica a la Universidad de San Carlos, de medios comerciales de comunicación a un cuerpo diplomático (incluida Naciones Unidas) que ve con preocupación la declaración de non grato del titular de la CICIG.
Crisis, finalmente, que encuentra a una población indignada que vuelve a salir a la calle, pidiendo ahora la renuncia del mandatario.
¿Se está ante un momento pre-revolucionario? No parece. La lucha contra la corrupción tiene un alcance limitado, muy limitado. Si se trata de mandar presos a unos cuantos funcionarios corruptos, eso ya se está haciendo, y la situación de la gran mayoría de guatemaltecos sigue exactamente igual. Si se va Jimmy Morales asume su vicepresidente, Jafeth Cabrera (acusado de tremendos actos de corrupción en la universidad pública). ¿Más de lo mismo?
Lo que preocupa es que caen presos solo los corruptos de un lado (la Línea 1), pero los “otros corruptos”, la Línea 2, siguen tranquilos. Y las mayorías populares… siempre “bien, gracias”.
Por lo que se ve, no hay fuerza en el campo popular ni en las instancias de izquierda para llevar más lejos esta indignación. En otros términos: es una lucha palaciega entre mafias. La población de a pie no parece en condiciones de llevar esto a un proceso de transformación más profundo.
En medio de todo esto, es oportuno leer con detenimiento un comunicado que está circulando por allí. Es curioso (¿patético?) que en estos momentos converjan en un mismo interés el gobierno de los Estados Unidos y la población de a pie, e incluso las izquierdas. ¿Cómo entender la crisis? ¿Cómo hacer para ir más allá de la destitución de este actor que actuó durante un par de años –con mala actuación, por cierto- de presidente no corrupto?
COMUNICADO URGENTE:
quiero pedirle por favor a mis amigos de la URNG, CODECA, Unidad Socialista, Winaq, CONVERGENCIA, al PSU, los de Ajoder, al PSOCA, los sindicalistas, el magisterio nacional, a mis cuates anarquistas y a los grupos de la nueva izquierda guatemalteca que por favor no anden suplicando que la CICIG goze de completa impunidad para seguir engañando a la población guatemalteca, me duele ver que a muchos ya se les olvidó que fueron los gringos junto con los empresarios oligarcas los que nos han condenado a la miseria y a la ignorancia y esos mismos gringos son los que financian al sistema de Naciones Unidas y a su brazo mercenario político de la CICIG, de manera que si ustedes apoyan a estos hijos de puta entonces no tiene sentido nada de lo vivido por nuestro país. . . así que por favor, les imploro que recapaciten al respecto.

Entonces, ¿cómo hacer para profundizar este movimiento de descontento?

La última obsesión de Trump



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El ultra millonario Donald Trump, convertido en presidente de la más poderosa fuerza de destrucción que ha conocido la humanidad en toda su historia, ha decretado medidas adicionales contra Venezuela. Ha dicho que “…con el propósito de tomar medidas adicionales a la emergencia nacional declarada mediante la Orden Ejecutiva No. 13692, del 8 de marzo de 2015…”, aplica nuevas sanciones económicas y financieras contra la República Bolivariana de Venezuela. Ya el Decreto Ley de Obama, había establecido un rosario de sanciones, ahora ratificadas y ampliadas.
¿Cuál ha sido el desencadenante? El desencadenante ha sido el acto soberano que, conforme a la Constitución Bolivariana de Venezuela para elegir una Asamblea Nacional Constituyente, hiciera el Presidente Nicolás Maduro. Acto que el señor Trump, ahora pretendido dictador planetario, había prohibido bajo amenaza de castigar la desobediencia. La “desobediencia” de Maduro, ha traído nuevos castigos a nuestro pueblo.
Estas nuevas acciones imperiales, cuestión aparte de que representan una muy grosera violación de toda norma legal internacional, nos lleva a pensar en aquella imagen que describía Mao Tsetung: “Un gigante que levanta una inmensa roca para para dejarla caer sobre sus propios pies”. Su propósito es aplastar la voluntad de resistencia anti-imperialista de nuestro pueblo e imponer su propia voluntad imperial. Ignora la larga lucha librada por nuestros pueblos contra otro muy poderosos imperio durante el siglo diecinueve. Ignora la propia experiencia de su mismo pueblo librada contra el imperio inglés. Y también se olvidó de Vietnam. Ignorancia y amnesia son muy malas compañeras pues los errores, cuando se repiten, multiplican los efectos de los que ya se cometieron en el pasado.
Las invasiones tienen siempre como motivación introductoria, un enjambre de mentiras que casi resultan infantiles. Pero no son de extrañar pues forman parte de una especie de ritual de auto convicción cada vez que van a realizar un crimen. Así ocurrió con la destrucción de una nación próspera como Irak que, según ellos, había acumulado “armas de destrucción masiva”. De mismo modo ocurrió con Libia que disfrutaba del más alto índice de vida en África. En este caso, hicieron un montaje simulando una masacre en la Plaza Verde de Trípoli, para proceder a destruir Libia y matar a su presidente. Así ocurrió con el conocido “Incidente del Golfo de Tonkín” con el cual quisieron justificar la invasión de lo que entonces se conocía como Vietnam del Norte.
Contra Venezuela Trump ha desplegado una panoplia de medidas financieras y económicas queriendo matarla por asfixia. Pero el mundo ha cambiado. Esto también lo ignora el Gran Dictador Planetario. Venezuela ha diversificado, tanto su mercado petrolero como sus fuentes de abastecimiento. Estados Unidos sigue siendo un mercado muy importante. Por supuesto que las medidas provocarán algunas dificultades. Pero no tantas ni tan agudas como las que enfrentó Cuba durante el Periodo Especial.
La lúcida conducción de Fidel y la voluntad del pueblo cubano, fueron la clave para vencer. La Venezuela Bolivariana y Chavista, seguirá guiándose por la consigna de su héroe José Félix Ribas antes de la Batalla de La Victoria el 12 de febrero de 1814: “No podemos optar entre vencer o morir, necesario es vencer”. Y, una vez más ¡Venezuela vencerá!

Docentes en huelga hace dos meses


Perú

Nodal
Paro nacional: la ruta de la marcha de maestros y CGTP
La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT Perú) realizaron el jueves 24 de agosto una marcha nacional en respaldo a los maestros en huelga. La movilización recorrió las principales avenidas del centro de Lima desde las 11 de la mañana.
La CGTP terminó la marcha en el Congreso de la República. Vale indicar que está prohibida toda concentración en las inmediaciones del parlamento.
El objetivo de la movilización es expresar la solidaridad con los gremios sindicales en conflicto que vienen desarrollando acciones de protesta, paralizaciones y huelgas, frente las medidas anti populares que emanan desde el gobierno neoliberal de PPK, que afectan enormemente a la clase trabajadora y el pueblo”, señalaba el evento organizado en redes sociales.

Huelga de maestros: ¿a qué evaluación se oponen los profesores?

Pese a que la huelga de maestros se siente desde hace 42 días en la mayoría de regiones (18 han acatado la paralización según el último balance del Minedu), el Gobierno aún no ha podido llegar a un acuerdo con los docentes en protesta.
El último pedido de los profesores que ha generado que el diálogo con el Ejecutivo se frustre ha sido la evaluación de desempeño a la que por obligatoriedad deben ser sometidos todos los docentes de la Carrera Pública Magisterial.
Los profesores en huelga han exigido al Ejecutivo que se elimine el despido a los docentes que no aprueben esta evaluación.
¿De qué se trata esta evaluación que ha generado tanto recelo entre los maestros?
Las evaluaciones

En la Carrera Pública Magisterial solo se realizan las siguientes evaluaciones:
1) Evaluación para el ingreso a la Carrera Pública Magisterial
2) Evaluación para el ascenso
3) Evaluación para acceder a cargos en las áreas de desempeño laboral.
4) Evaluación del desempeño docente

Las tres primeras son pruebas que implican exámenes de conocimiento teórico y son de carácter voluntario. Las evaluaciones se dan a través de concursos públicos convocados por el Minedu, en coordinación con los gobiernos regionales.

La evaluación de Desempeño

La única evaluación obligatoria para los docentes de la Carrera Público Magisterial es la evaluación de desempeño docente. Esta, además, es un requisito indispensable para acceder a los ascensos y permanecer en la Reforma Magisterial. Se realiza cada cinco años.
¿Qué se evalúa? Según el Minedu, lo que se valora es el trabajo del profesor en el aula. Es decir, cómo enseña, si es responsable y comprometido con la institución educativa, cómo se relaciona con las familias y cómo gestiona el espacio y los materiales del aula.
La directora de Evaluación Docente del Minedu, Giuliana Espinosa, detalló que este año se realizará la primera de estas evaluaciones a un grupo de 5 .653 profesores de las escalas 3, 4, 5 y 6 de Educación Inicial. La evaluación se llevará a cabo entre setiembre y diciembre de este año.
Espinosa aseguró que 4 mil de estos docentes ya recibieron un taller de profundización para conocer los instrumentos que se utilizarán en la evaluación. “Todo está publicado en la web del Minedu desde marzo, pero nosotros hemos realizado este taller para que los profesores planteen sus dudas”, agregó.
La evaluación estará a cargo de un comité integrado por el director y el subdirector de la escuela, así como de un profesor de la misma escala magisterial o superior que el evaluado y que pertenezca a otro colegio.
“En el caso de inicial, por ejemplo, además del desempeño del maestro, el comité tiene también que ir al aula del profesor a evaluar si se ha organizado el espacio físico. Por ejemplo que no haya un cable pelado, que los materiales estén ubicados de forma que favorezca la autonomía de los chicos, etc. No se evalúan cosas que están por fuera de la responsabilidad del profesor”, aclaró la funcionaria.
La observación en el aula es el principal instrumento de evaluación. Es aplicada por el director, quien preside el Comité de Evaluación, para lo cual ha sido capacitado presencialmente dentro del diplomado de gestión escolar y certificado mediante un examen.
En el caso de Inicial, la puntuación al profesor se aplicará según 12 criterios, calificados como desempeños, los cuales se califican del 1 al 4, donde 1 es muy deficiente, 2 deficiente, 3 satisfactorio y 4 destacado. Para aprobar, el puntaje promedio en los 12 desempeños debe ser 2.6.
En la evaluación también se considerarán una encuesta hecha a las familias de los alumnos y una prueba de valoración sobre la responsabilidad y compromiso del docente con la escuela.

Desaprobados

¿Qué pasará con los profesores que no aprueben esta evaluación? Este es el punto que ha generado el debate entre los maestros en huelga y el Ejecutivo.
Según la Ley de Reforma Magisterial, los docentes que desaprueben recibirán una capacitación gratuita durante seis meses y volverán a ser evaluados al año siguiente. Si vuelven a desaprobar, se les volverá a capacitar durante otros seis meses para que vuelvan a dar una tercera prueba. Si el docente no aprueba en esta oportunidad, pierde el nombramiento y son retirados de la Carrera Pública Magisterial.
“Si un profesor en esa tercera oportunidad vuelve a desaprobar ahí es que pierde el nombramiento porque ya hay que preservar el derecho de los niños de estar a cargo de un buen profesor”, señaló Espinosa.
Aquellos docentes que aprueben serán evaluados nuevamente dentro de los cinco años siguientes.

El gobierno emitió decreto de urgencia para materializar acuerdos con docentes

El Gobierno publicó un decreto de urgencia para materializar los compromisos asumidos con los docentes en huelga la semana pasada. Así lo anunció la ministra de Educación, Marilú Martens.
La titular del Minedu señaló en conferencia de prensa, acompañada del primer ministro Fernando Zavala, que entre los preacuerdos consensuados está el incremento del salario a S/2 mil desde noviembre.
Los beneficios que se contemplarán en la resolución está dirigido a los maestros contratados. Estos podrán acceder desde septiembre a la compensación por tiempo de servicio (CTS) y de luto y sepelio. También se mencionó la homologación de encargaturas.
“Todos estos beneficios que se anuncian serán a partir de este año y se van a materializar a través este decreto de urgencia, que nos permite poder asignar el presupuesto. (…) Este decreto es la manera de materializar los compromisos”, anotó Martens.
La ministra invocó en esta línea a los profesores que acatan una huelga desde hace más de dos meses, regresar a sus aulas dando por entendido que se atendió las demandas del sector magisterial.
“Profesores, su Ministerio de Educación y el Gobierno está cumpliendo. Les pedimos que regresen a las aulas. Ya ustedes van a contar con estos beneficios a partir del próximo mes”, recalcó.
Cabe mencionar que en relación a la exigencia de suspender indefinidamente las evaluaciones, este tema no fue expuesto por el Ejecutivo. Esto refuerza la posición del Gobierno de no negociar este mecanismo en el marco de la reforma educativa.
Plan de recuperación de clases
En otro momento, la ministra de Educación informó que las direcciones regionales de su sector estarán a cargo del plan para que los estudiantes puedan recuperar clases. Esto con la colaboración de las UGEL, colegios y padres de familia.
“El año escolar sí se puede extender en verano, y tenemos el caso de la región Cusco, que presentó su plan de recuperación y el año escolar se extenderá hasta el 23 de enero”, explicó.
También dijo que el Gobierno dará facilidades a los maestros que retornen a sus jurisdicciones a cumplir sus labores. Para tal efecto dijo que podrán viajar gratis mediante puentes aéreos y marítimos que se habilitarán desde mañana.
“En estas coordinaciones con el Ministerio del Interior lo que ofrecemos de forma voluntaria a nuestros docentes, es poder trasladarlos a través de puentes marítimos y aéreos para que puedan retornar a sus regiones”, añadió.

Notas para pensar los derechos humanos


De la dictadura a la "CEOcracia"
La Tinta

En el año 1990 el agricultor Sergio Tomasella, miembro de las Ligas Agrarias, hizo acto de presencia en Buenos Aires para declarar sobre las constantes vejaciones a los derechos humanos que se llevaron a cabo en el transcurso de la última dictadura cívico-militar-clerical, entre 1976 y 1983.
En el año 1990, el agricultor Sergio Tomasella dijo: “Es una línea continua: aquellos que le arrebataron la tierra a los indios siguen oprimiéndonos con sus estructuras feudales […] Los monopolios extranjeros nos imponen cosechas, nos imponen productos químicos que contaminan la tierra, nos imponen su tecnología y su ideología, todo eso a través de una oligarquía que es dueña de la tierra, y controla a los políticos. Pero debemos recordar que esa oligarquía es también controlada por los monopolios, por esos mismos: Ford Motors, Monsanto, o Phillip Morris” [1].
En el año 1990, el agricultor Sergio Tomasella dio justo en la tecla de un elemento que considero fundamental y que me gustaría recoger inmediatamente para volver en discusión en la agenda política un problema de grave importancia que es necesario considerar.
Primero, algunas salvedades: ¿Qué son los derechos humanos? Podríamos definir brevemente los derechos humanos como aquellas condiciones que los Estados tienen por obligación garantizar (tales como el respeto y la libertad sexual, política, religiosa, de expresión, de circulación, así como la no-discriminación étnica, etcétera) ya que son constituyentes radicales de la dignidad humana. Se puede pensar que cualquier violación a los derechos humanos debería ser, por lo tanto, categorizada como un delito de lesa humanidad: un delito que va en contra de la calidad humana, en contra de la humanidad en su totalidad. El asesinato sistemático de un grupo social determinado, por la causa que sea, es un caso paradigmático de este tipo de delitos que, lamentablemente, sigue estando bastante presente en la realidad tercermundista (y primermundista también), pero no es el único.
Si bien el poder coercitivo siempre será necesario para sostener un sistema económico que tiende a la destrucción paulatina y sistemática de los pueblos -el caso Santiago Maldonado es ejemplar en estos momentos; por cierto, señor Presidente, señora Ministra, ¿A dónde está Santiago Maldonado?– considerando la definición que acabamos de formular sobre “derechos humanos”, cualquier tipo de política económica que reconfigure el paradigma productivo y social de una manera tal que entre sus consecuencias produzca relaciones de pobreza sistemática, feudalismo, colonialismo, precariedad, miseria, y posterior muerte por hambre, tristeza, desesperación, tiene que ser inevitablemente un delito de lesa humanidad que atenta contra los derechos humanos fundamentales. ¿Por qué? Porque el hecho de que un Estado tenga la obligación de garantizar a toda su población un techo, salud, educación, trabajo, y posibilidades, forma parte (al menos desde mi punto de vista) de la lista de derechos humanos fundamentales. Porque se trata de una cuestión de vida. Y la ausencia de ese Estado, la ausencia de esa garantía, atenta directa y proporcionalmente a la vida misma. Atenta, entendámonos, en una cuestión de largo alcance.
No es casual que la identificación del binomio capitalismo-libertad que tan gallardamente el genocida número uno de la economía gringa, el premio Nobel de Economía Milton Friedman, intentó imponer a diestra y siniestra de la mano de todos su ejército de intelectuales, sólo se haya podido aplicar a un número muy particular de países a lo largo del globo gobernado por dictaduras represoras y desaparecedoras, o por democracias que de democracia sólo tienen el maquillaje y un puñado de medios de comunicación monopólicos.
Es violencia seguir sosteniendo la idea de que la democracia es simplemente la elección por el voto de la mayoría: es una idea que se está cayendo por su peso muerto y que hay que reformular, que reconstruir. La inevitable determinación de los distintos sistemas que estructuran los mecanismos de comunicación y construcción de ideas como la publicidad, los medios, las redes, y –sobre todo– la fabricación de un inconsciente colectivo que está virando peligrosamente hacia la derecha, son elementos de importancia radical para interpretar cómo la democracia no es algo tan simple como ir a votar a fin de año: y es necesario mencionar esto, es necesario volver a decirlo, puesto que justamente una de las mayores operaciones que los medios de masas y las redes están activando políticamente en el inconsciente colectivo es la idea contraria, la identificación de democracia con elecciones; de capitalismo con libertad.
Por lo tanto, una política económica (como lo es la política económica neoliberal) que niega directamente el accionar del Estado frente a la economía y que intenta construirse como natural y objetiva (a través de diversos procesos de manipulación discursiva) es, desde mi punto de vista, parte central de las violaciones a los derechos humanos que todo el tercer mundo (cuyo caso paradigmático es el África en su conjunto) sufre.
Si antes las empresas utilizaron a las Fuerzas Armadas para regular el tejido social y aplicar sus políticas comerciales en el Estado, son ahora las mismas empresas las que, a través de las urnas, acceden al Estado y regulan ellas mismas el tejido social. El pasaje del neoliberalismo al ceoliberalismo; de una dictadura a una ceocracia.
Operación que, a fin de cuentas, no es más que otro de los tantos mecanismos de colonialismo contra el que tenemos que combatir.
Nota:
[1] Testimonio tomado de La doctrina del Shock, Naomí Kleín (pp. 172-173), tomado a su vez de A Lexicon of terror: Argentinian and the legacies of Torture, Marguerite Feitlowitz (pp. 159).

TLCAN, mejor solo que mal acompañado



Miguel Tinker Salas*
Con Donald Trump los ataques contra México y sus ciudadanos no cesan. Desde el primer día que anunció su candidatura, declaró que México enviaba a Estados Unidos asesinos y violadores fomentando odio contra mexicanos. Trump y sus asesores calculan que atacar a México y los mexicanos y en particular los inmigrantes, no les incurre un costo político. En la semana pasada Trump amenazó con cerrar el gobierno si el Congreso no provee fondos para construir su muralla, planteó la posibilidad de cancelar el programa que protege a los llamados soñadores, indultó a Joe Arpaio, el sheriff racista de Arizona que fustigaba a los inmigrantes y reiteró la posibilidad de retirarse unilateralmente del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
El TLCAN ha estado en la mira de Trump desde que inició su campaña. Del primero al 5 de septiembre representantes de México, Estados Unidos y Canadá se volverán a reunir para continuar la renegociación del TLCAN. Lamentablemente, estas negociaciones ocurren a puerta cerrada sin consultar con segmentos de la población más afectados por el tratado o tomar en consideración la condición de los inmigrantes mexicanos en EU.
La ley fast track que permite acelerar la aprobación de cualquiera renegociación en el Congreso de EU se vence el 30 de junio de 2018. Dado el calendario electoral tanto en México, donde habrá elecciones presidenciales el primero de julio de 2018, como en Estados Unidos, donde las habrá para el Congreso en noviembre del mismo año, es posible que se trate de llegar a un acuerdo de forma acelerada.
¿Dónde está la inmigración?
Desde su inauguración, Trump ha promulgado acciones ejecutivas que han reorientado el papel de las agencias de inmigración en Estados Unidos. Como resultado, el director de Seguridad Nacional, John Kelly  (actualmente secretario general de la Casa Blanca), indicó que ninguna categoría de inmigrante indocumentado está exento, cualquiera podría ser deportado. Según cifras del ICE en mayo de 2017 más de 40 mil personas han sido arrestadas, un aumento de 38 por ciento sobre el año anterior, acciones que han separado a cientos de familias. En 2016 las remesas de los inmigrantes en EU superaban los ingresos obtenidos de las exportaciones del petróleo resaltando el papel central que juegan los inmigrantes en la economía y la sociedad mexicana. Es imposible pensar que una renegociación del TLCAN ocurra sin tratar el tema de la inmigración. Debe quedar claro que el tema no se resuelve impulsando un nuevo plan bracero que simplemente beneficie a la agroindustria de EU. Cualquier acuerdo tiene que incluir una forma de regularizar el estado legal de las personas indocumentadas que se encuentran en EU.
¿Dónde está el campo?
El TLCAN abrió a la competencia internacional el sector agropecuario de México. Los resultados fueron devastadores para el campo. Mientras EU subsidia su sector agropecuario, México eliminó subsidios y abrió el mercado de maíz a los productores estadunidenses. Productos agrícolas procedentes de EU inundaron el mercado mexicano. Como resultado millones de personas fueron obligadas a abandonar el camp
o sumándose a la creciente oleada de personas que emigraron hacia EU. México debería retomar la defensa de la granos, productos básicos de la dieta mexicana, que también representan el patrimonio social y cultural  del país. Para asegurar el rescate del campo se necesita un programa de créditos, asistencia técnica, acceso a mercados y salarios que permitan una vida digna.
¿Dónde está la fallida guerra contra el narcotráfico?
En 2006, contando con el apoyo de Estados Unidos, el presidente Felipe Calderón declaró la guerra contra el narcotráfico. Para México los resultados han sido devastadores. Lejos de lograr la paz, la fallida guerra contra el narcotráfico ha producido miles de muertos y desaparecidos. En ese mismo tiempo el narcotráfico ha penetrado todas las instituciones mexicanas, incluyendo el sector militar, el político y el económico. México confronta una verdadera crisis humana; las muertes dolosas en este sexenio superan más de 90 mil 634. La violencia contra la mujer sigue en aumento; en 2016 se registraron cerca de 2 mil asesinatos de mujeres. Estados Unidos sigue siendo el mercado más grande para las drogas ilegales en el mundo, tema que se debería abordar en cualquier tratado entre los tres países.
Es incomprensible que cualquier renegociación del TCLAN dejara de incorporar la inmigración, la desigualdad laboral, el campo y la fallida guerra contra el narcotráfico. La ausencia de estos temas en la renegociación asegura que los grandes problemas nacionales que enfrenta México y los inmigrantes empeorarán. El mismo calendario electoral al que se han sujetado los negociadores también crea oportunidades. Las elecciones de 2018, tanto en Estados Unidos como en México, son la perfecta oportunidad para enviar un mensaje claro a la clase política de ambos países que le han dado la espalda a la población.
*Historiador y profesor en Pomona College en Claremont, California.